viernes, 29 de abril de 2011

Buenas prácticas... Quien siembra vientos, recoge tempestades


En la entrada dedicada a la concesión de las últimas Medallas al Mérito en la Bellas Artes, el 11 de abril, una persona anónima remitía una acotación sobre cierto museo malagueño de reciente inauguración, cuyo nombre no puedo escribir por prevención sanitaria. Respondí con una carcajada "textual",  porque el día anterior ya se habían conocido las dimisiones de María López (directora) y Tomás Llorens...  
Según los medios de comunicación, el escándalo se debió a que ni María López ni Tomás Llorens aceptaron que se modificara la estructura del nuevo museo, con el nombramiento de un gerente que asumía, de hecho, las responsabilidades más relevantes y dejaba a la directora en una situación poco airosa, dados los condicionantes personalistas con los que se había presentado al público.
Me ha sorprendido que Tomás Llorens argumentara que el modelo fáctico definido, según él, a posteriori, suponía grave quebranto de su idea de la nueva institución, en sintonía con el Documento de Buenas Prácticas en Museos y Centros de Arte, aceptado en 2007 por el Ministerio de Cultura, a instancia del Instituto de Arte Contemporáneo (asociación profesional de personas relacionadas con el arte contemporáneo en todas sus dimensiones). Y me sorprende porque, en ese documento aparecía implícitamente una definición de "museo" (de arte contemporáneo) que, a mi juicio, está en el origen de algunas anomalías de la práctica museística actual, frecuentemente mencionadas en este blog y, entre ellas, las que, muy probablemente, condicionarán el funcionamiento del nuevo museo malagueño:

"Por regla general, toda administración pública que se propone renovar o crear una institución artística tiene en cuenta criterios y oportunidades relacionados con la atracción del turismo cultural, la rehabilitación de entornos urbanos degradados, la proyección exterior de la localidad/autonomía/estado, etc. Sin menospreciar esos argumentos, una primera norma, o buena práctica, en esta materia sería establecer previa o paralelamente el proyecto cultural que se quiere afrontar con el nuevo equipamiento. Clarificar, en primer lugar, su carácter o función: configurar una colección (museo), incentivar la producción artística y su difusión social (centro de arte/kuntshalle), o hibridar esas dos funciones básicas (museo-centro de arte). En segundo lugar, atender la temporalidad que abarcará la colección y/o actividades (modernidad, contemporaneidad o apuesta por el futuro). Tercero, delimitar el ámbito territorial de la colección/actividad (local, autonómico, estatal, internacional) que determinará, a su vez, el ámbito de sus relaciones. En suma, se trata de fijar la identidad artística de la nueva institución: su Proyecto Artístico.
Una segunda buena práctica tendrá en cuenta la opinión, participación y el logro del máximo consenso posible entre los expertos e interlocutores del mundo del arte en la definición de dicho Proyecto Artístico.
Sólo partiendo del Proyecto Artístico, una administración pública estará facultada para dimensionar el esfuerzo económico que exigirá el nuevo o renovado equipamiento (construcción o rehabilitación del edificio, adquisiciones, programa, plantilla), si asumirá sus costes o acudirá a otras instituciones públicas o al sector privado, instituir un Patronato, elegir y contratar la dirección artística y elegir y contratar al arquitecto, por ese orden. Respetar estas etapas es la tercera buena práctica previa".

Colección, turismo cultural, rehabilitación arquitectónica y urbana, incentivar la creación y la difusión, relativismo temporal...   El lector bien informado advertirá que, aunque el texto tenía por objeto las instituciones especializadas en arte contemporáneo, los tres párrafos, especialmente retóricos, farragosos y desastrosamente redactados, destilan una melodía a tono con las prácticas de ciertos museos de la capital del estado (Reina Sofía, Prado) y omiten algunas de las funciones específicas de los museos, según el ICOM: que los museos sean centros sin finalidad de lucro, con proyección lúdica...
El factor educativo aparece, cogido por los pelos, en el artículo 1.1. de Estructuras de Gestión:

1. 1. Los objetivos de la gestión
"La Constitución Española y los Estatutos de Autonomía establecen el derecho universal de todos los ciudadanos a la cultura. Por ello las instituciones públicas tienen la responsabilidad de asegurar y garantizar que existan los organismos precisos que, con vocación de servicio a la sociedad y atendiendo al ejercicio de ese derecho, desarrollen actividades culturales, en nuestro caso las referidas a la creación y difusión artística contemporánea, con el fin último de facilitar la educación y la construcción del espíritu cívico de las personas".

¿Facilitar la educación y la construcción del espíritu cívico de las personas? ¿Hablan de arte o de Educación para la Ciudadanía? Con lo fácil que hubiera sido recuperar la definición del ICOM, incluso, olvidando lo de "sin intención de lucro".
El diseño se matiza, respecto de la función tradicional de los museos, en el artículo 1.2:

"1.2 Las formas de gobierno
Las estructuras de gestión de los museos deben estar encaminadas a facilitar la toma de decisiones que permitan cumplir los objetivos de la institución, así como la ejecución de sus planes a corto y largo plazo. En nuestro país existen fundamentalmente dos fórmulas de gestión que afectan a nuestros museos y centros de arte:
En la actualidad, una buena parte de ellos dependen orgánicamente o incluso son parte de los departamentos de Cultura de la correspondiente administración pública, sin ningún tipo de autonomía de gestión o financiera y sin personalidad jurídica propia. Esta situación, entre otras cosas, impide la necesaria agilidad que una institución de estas características debe tener para poder llevar a cabo sus objetivos haciéndolas frágiles y fácilmente vulnerables.
Frente a este tipo de centros de arte, existen otras instituciones dotadas de un mayor grado de autonomía bajo la fórmula de agencias estatales, fundaciones públicas, consorcios, organismos autónomos, etc. Estos modelos aportan ventajas sobre el anterior: proporcionan una mayor agilidad y eficacia de funcionamiento, facilitan la capacidad de la institución para conseguir medios financieros complementarios a los de la administración y la hacen más fuerte e independiente.
Las estructuras de gestión de los museos y centros de arte contemporáneo deben estar al servicio de la organización y de su capacidad para conectar con la sociedad.
Tales estructuras han de estar caracterizadas por el principio de autonomía plena y sus principales objetivos son: asegurar la viabilidad del proyecto, supervisar su agilidad y consistencia, facilitar el control externo, garantizar la provisión de los recursos económicos indispensables y ayudar a captar recursos y servicios adicionales. Estas estructuras deben, asimismo, tender a ser duraderas en el tiempo."

¿Agilidad, eficacia de funcionamiento, capacidad para conseguir medios financieros, fortaleza, independencia? La transformación del viejo "servicio cultural" en opción de negocio supone pagar un precio importante: discrecionalidad, corruptelas, declinación cosmética, perdida de calidad  técnica...  Y todo enmascarado con la retórica hueca que explica el descrédito de la gestión política actual. 

El Documento, cuya lectura completa sugiero, continúa confeccionando un traje de emperador a la medida de entidades tan diferentes como el Reina Sofía, el Guggenheim-Bilbao, el Museo Esteban Vicente,  etc.  Traje-entelequia que, desde las instituciones públicas, contando con precedentes como el Museo Thyssen, se está procurando aplicar a todo tipo de instituciones culturales y, por supuesto, a los museos de nueva fundación, cualquiera que sea su naturaleza, con resultados casi siempre discutibles.
Desde las premisas del Documento, es fácil que el promotor diseñe un organigrama a su conveniencia... y que las instituciones sujetas a cauces tradicionales (Museos de Bellas Artes Provinciales, Museo de la Academia de San Fernando, etc.) queden al margen de las decisiones actuales, sencillamente, porque encajan mal con las circunstancias subyacentes al arte contemporáneo y, desde luego, a las motivaciones que acotan las decisiones políticas o financieras, siempre presentes.
Seguramente, los museos tradicionales deban renovar sus estructuras, pero la solución no puede estar en hacer lo que conviene a los cuadros políticos o a quienes, supuestamente, invierten su dinero "por amor al arte". 
El señor Llorens ha tardado demasiado en "entender" la naturaleza del mecanismo que ayudó a diseñar...



Kurosawa en el Museo ABC


Hoy hemos visitado el Museo ABC.  Está gestionado por la Fundación Colección ABC y ocupa el solar de la primera fábrica madrileña de cerveza Mahou: solera ancestral, de connotaciones posmodernas hispanas.
El nuevo edificio, de Aranguren & Gallegos, supone una aportación "innovadora y respetuosa" con el entorno... Esa es, al menos, la valoración crítica de la web oficial... En contraposición a esas apreciaciones, debo manifestar que mi juicio es otro: el edificio es demasiado agresivo con el entorno. Es obvio el interés de sus promotores por ofrecer un proyecto capacitado para activar el interés del público. Frank Gehry dixit. 


En la actualidad ofrecen una exposición de connotaciones cinematográficas: "La mirada del Samurái: los dibujos de Akira Kurosawa", que se pudo ver en Bilbao unos meses antes,  bajo el patrocinio de HoriPro Inc., Casa Asia y Japan Foundation. La instalación actual me ha parecido "desconcertante", porque quienes la han diseñado no han sabido establecer una fórmula operativa para ofrecer al público la relación entre los diseños y el resultado cinematográfico. Las pantallas intercaladas, dispuestas en alto, no cumplen su función y, en consecuencia, si no conocemos las películas correspondientes, la exposición bascula hacia lo anecdótico...  hacia la capacidad de Kurosawa como pintor o dibujante, Sugerir el carácter cinematográfico de los dibujos mediante "cuadros-fotogramas" me parece una banalidad.


Si no valoramos estas imágenes en su contexto original, se diluyen algunas de las cualidades más relevantes y, en especial, la posibilidad de que quienes las vieran pudieran entender las intenciones expresivas y narrativas de Akira Kurosawa. Decía Giulio Carlo Argan  que el Expresionismo se caracteriza por la capacidad que tienen las obras de esta corriente estética para ofrecer al espectador el juicio del creador sobre lo representado. En este caso, aunque las obras se inclinen hacia lo habitual en esa corriente, debemos tener en cuenta su calidad como "imágenes procesuales" o "proyectivas" (en el sentido creador) y, por consiguiente, su carácter instrumental (descriptivo) para ofrecer a los miembros del equipo de realización cinematográfica la voluntad expresiva del creador. Así, pues, el término "expresivo" en este caso puede resultar inadecuado.
Al contraste entre la contraposición del término "expresivo" en los contextos pictórico o cinematográfico, aún debemos añadir, cuando menos, un matiz inducido por las tradiciones iconográficas japonesas, que matizan con tonalidades nuevas, el carácter funcional de los storyboard: en ellos se aprecia con claridad el peso (formalmente expresivo) de las tradiciones teatrales japonesas. Ese componente nos conducen a realizar otra consideración: el peso casi histriónico de la caracterización de los personajes, que se ofrece al espectador no como un "juicio de situación" sino como una descripción caracterológica del personaje. Este fenómeno se advierte con mucha claridad en Ran. La caracterización dinámica de Hidetora, descrita, por lo general, sin primeros planos, tiene muy poca relación con la tradición soviética (Eisenstein) o con la más atemperada de la industria norteamericana (Ford); pero se comprende bien cuando conocemos las "estilizaciones" del teatro kabuki.
Para complicar aún más la valoración estética del cine de Akira Kurosawa según paradigmas occidentales, aún aparece una cualidad que engendra paradoja de tamaño descomunal: la voluntad implícitamente "expresionista" se traduce en una concepción de la imagen tan "limpia" y depurada, que si pudiéramos hablar de "clasicismo cinematográfico", sería difícil no incluir en esa categoría al acreditado cineasta japonés.
Se dice que Kurosawa admiraba profundamente a J. Ford...  Si, realmente, tuvo esa dolencia en algún momento de su vida, se le curó pronto.


Lo más interesante de la exposición acaso sean dos textos recogidos en los paneles murales entre otros menos destacables. El primero es de Federico Fellini:

"Antes de Kurosawa nos sentíamos todos como amateurs. Conoce a nuestros clásicos —de Paolo Uccello a Ariosto— mejor que nosotros, rueda con una maestría que te corta el aliento: Nunca nos aburrimos con él, Con sus películas se siente el cine realizado en todas sus formas expresivas, de los movimientos más complejos a la cámara lenta (...) Se siente el entusiasmo, la salud del verdadero artista, un vigor, una generosidad narrativa que poco tiene que envidiar a Balzac. Su cine es un auténtico milagro expresivo"


El segundo es del propio Kurosawa:

"Cuando dibujo los storyboards pienso en muchas cosas: el encuadre, la psicología y las emociones, los personajes, sus movimientos, el ángulo de la cámara adecuado para la captura de esos movimientos, la iluminación, el vestuario y los accesorios (...) Si antes no he reflexionado específicamente sobre cada uno de estos elementos no puedo dibujar la escena. Aunque sería más exacto decir que dibujo los storyboards para pensar en esas cosas. De este modo, concibo, materializo, y plasmo la imagen de cada escena de la película antes de verla claramente. Hasta que llega ese momento, no comienzo a rodar"

Lo peor: Akira Kurosawa tiene demasiada categoría para una exposición tan poco ambiciosa. 

lunes, 25 de abril de 2011

A la mierda la Ilustración


Al gobierno francés se le ha ocurrido entrar en la polémica sobre las corridas de toros al estilo de los paquidermos ultraconservadores y las han inscrito como patrimonio cultural inmaterial. La inscripción se había realizado en el mes de enero pasado y sólo se ha anunciado públicamente ahora, coincidiendo con el inicio de la feria de Arles, una de las más importantes del continente taurino.
¿Un espectáculo que es danza mortal entre una bestia y un hombre, merece ser conservado? Buena manera de tirar por el retrete la imagen ilustrada de la cultura francesa.


Deduzco que la ley antitaurina catalana nacerá (entrará en vigor el 1 de enero de 2012) con vocación efímera.  La previsible victoria del PP en la elecciones generales del 2012 supondrá, muy probablemente, la propuesta—ya asumida en la Comunidad de Madrid— de otorgar carácter de Bien de Interés Cultural a la fiesta de los toros. Si así fuera, aparecería un conflicto de competencias que, contando con el precedente francés, se resolvería con la anulación de la ley catalana.
¡Oh, paradoja de las paradojas! Los dioses han iluminado a los perversos gabachos, que por primera vez a lo largo de los siglos aportan a la España Eterna el soplo de misticismo que demanda la progresiva secularización y el nefasto relativismo imperante por doquier. Habrá que reescribir —de nuevo— la historia... A partir de ahora, en los ambientes bien documentados del pensamiento conservador, no hablarán de Guerra de la Independencia, sino de conflicto entre las tropas de Napoleón y las de los ingleses, por supuesto, con la participación de los guerrilleros españoles que, henchidos de furor místico y celo patriótico, se inmolaban al grito de "¡Vivan las ca'enas!". ¡Como Dios manda!

Un poco más de leña para la caldera independentista catalana.

Catalunya triunfant,
Tornara a ser rica i plena
Endarrera aquesta gent
Tan ufana i tan superba

domingo, 24 de abril de 2011

De procesiones y museos por tierras murcianas


Tentados por la interesante imagen arqueológica de Arx Asdrubalis, pusimos rumbo a Carthago Nova, donde como es habitual en las zonas hispanas de fuerte implantación islámica, también ofrecían un programa procesional interesante: bocado de cardenal para cualquier "aficionado" a la fotografía... Hubo tiempo para casi todo antes de que comenzara el llanto de Chaac-mol, que aplicó con saña sus sentimientos a quienes no admiten otras expresiones públicas que las suyas.



El Museo Arqueológico Municipal de Cartagena es de fundación relativamente reciente, porque el edificio actual, construido sobre una necrópolis paleocristiana, fue inaugurado en 1982. A pesar de esa circunstancia, que le otorga personalidad, cuando apenas han transcurrido veinte años, las salas ofrecidas al público tienen un aspecto demasiado próximo a las colecciones acumulativas del  siglo XIX.  Para el éxito social no le ayuda el emplazamiento, algo lejos del centro de la ciudad. Imagino que será difícil reorientarlo y reestructurarlo, sobre todo, tras la apertura del edificio de Moneo... 
Se aprecia cierta desidia en el cuidado de los restos acumulados, porque la película de polvo depositada sobre algunas de sus piezas define acumulación de sedimentos estratigráficos.
Tampoco podemos decir que el contenido de las cartelas sea ejemplar...
En definitiva, un museo manifiestamente mejorable, con escasa capacidad para atraer al público.


No es mucho mejor la situación del Museo Arqueológico de Murcia, donde ni tan siquiera tienen control de visitantes (no nos entregaron entradas), seguramente, para evitar depresiones de sus gestores. Ocupa un edificio construido poco después de la Guerra Civil y remodelado recientemente, según criterios escenográficos de cierto efectismo, en el mejor sentido del término.
Entre las piezas que conectan con mis debilidades, hay varias de especial interés, cuya clasificación, tal y como aparece en las cartelas, debería ser revisada. El caso más claro es un "fragmento de capitel corintio" procedente de Los Alcázares, que se atribuye a los siglos VI-VII. En realidad es un "fragmento de capitel corintio asiático", de tipo muy repetido en el universo Mediterráneo: muy probablemente es del siglo IV.



Tampoco creo que el procedente del convento de Verónicas sea de época visigoda. No es un capitel corintio, como dice la cartela, sino una variedad corintizante, probablemente de época anterior. El mantenimiento de la estructura helenísitica y el tipo de acanto nos hace pensar también en el sigo IV.
No pudimos ver la sala islámica... A lo peor, no existe.

viernes, 22 de abril de 2011

El Museo del Prado no abre, lógicamente, en Viernes Santo


El Museo del Prado, de acuerdo con las pautas de acción que le son propias, cierra en Viernes Santo...  Me asalta la duda de si los museos estarán al margen de lo más esencial de la función pública: el servicio al ciudadano. Es razonable que los museos cierren en Año Nuevo o en Navidad, pero... ¿En Viernes Santo? ¿Para compensar que también cierran el primero de mayo?
Para evitar el despropósito, anticipamos al jueves el paseo por las exposiciones de El joven Ribera y Chardin...



La de Ribera seguramente tiene mucho interés para los aficionados a este pintor, que no activa juicios unánimes,  sobre todo, para la época predefinida en este caso.  Debo confesar que me cuento entre quienes juzgan muchas de sus primeras obras mediocres. No obstante, quien acuda a verla deberá tener en cuenta que en el conjunto ofrecido al público se advierten tratamientos de conservación muy heterogéneos, que condicionan decisivamente la apariencia...
Espero que algún día podamos ver en el Museo del Prado una exposición lo más completa posible de la mejor producción de Ribera, un pintor cuya producción madura me resulta especialmente grata.


La exposición de Chardin, que acredita los gustos de la burguesía francesa de la época, ha sido organizada en colaboración con Ferrara Arte S.p.A (sociedad pública de Ferrara), con el Museo del Louvre y el patrocinio de una compañía de seguros.  Chardin fue un pintor del siglo XVIII destacable por las que podemos ver en el Prado y unas pocas obras más...  que acaso no compensen las penalidades impuestas para entrar en el museo o las normas de convento preconciliar que rigen en su protocolo de visitas (no se permite hacer fotos ni las visitas en grupo). En esta ocasión, además de las colas de rigor, entregaban a los visitantes pegatinas de color penitencial... seguramente, por estar a la altura de las circunstancias. Espero que en 2012 no impongan capirotes, aunque tal y como están las cosas...

Una nueva tipología de museo en contexto liberal: el museo de tránsito. El Museo-Teatro Romano de Cartagena



Y en 1988, de repente, apareció el teatro romano de Cartagena.  ¿Cómo puede estar oculto algo tan monumental como un teatro romano? Cosas de la acumulación histórica, que a quienes habitan en cualquier población con historia dilatada, resulta trivial. Cuando el espacio urbano es habitado de modo continuo, la cotidianeidad puede esconder el pasado entre mantos de funcionalidad o desidia. En esas situaciones, lo anómalo es que se mantenga el recuerdo, como en el palacio de Diocleciano en Split, acaso el único edificio que ha permanecido habitado ininterrumpidamente durante mil setecientos años. Lo normal es que el pasado quede congelado a dos o tres metros de profundidad, tal y como sucede en Roma, en Estambul, en Córdoba o en Cartagena.
Para la concretar la recuperación se encargó a Rafael Moneo encontrar una fórmula para conectar el Teatro con la ciudad...  Supongo que las autoridades le explicarían sus pretensiones al arquitecto, que lleva a sus espaldas unos cuantos proyectos de naturaleza afín; su participación es garantía de rentabilidad cosmética para los promotores, porque sus edificios "quedan bien" y suelen aglutinar juicios positivos de un sector muy relevante de sus colegas y de los diletantes de inclinación ideológica posmoderna o de tradición idealista, que son legión. El complejo resultante fue inaugurado hace tres años, el 11 de julio de 2008, con los resultados previsibles: el proyecto ha recibido el premio Europa Nostra 2010...
El otro día se nos ocurrió visitarlo. Por razones inducidas,. en primer lugar, lo recorrimos por el exterior, desde la zonas que, reformadas por el proyecto de Moneo, conforman la vecindad inmediata...  Las soluciones ajardinadas ofrecen un aspecto magnífico. Aunque para llegar a ellas es necesario subir demasiadas escaleras, el espectáculo merece el esfuerzo. Paradójicamente,  ahí es donde encuentro el mayor reparo al proyecto o, tal vez, al encargo de las autoridades. La periferia se comunica espacialmente con el teatro mediante las gradas altas, conectadas con el ajardinamiento anexo, desde las que se tiene una visión espléndida de todo el espacio escénico. Sin embargo, desde allí no es posible acceder a las gradas bajas ni al resto del teatro sin arriesgar la vida. Para entrar de modo ortodoxo es preciso dar la vuelta hasta llegar a la plaza del Ayuntamiento, en la parte baja de la ciudad, donde está el antiguo palacio Pascual de Rqiuelme, que se ha convertido en la única entrada.


Para acceder al interior del Teatro el visitante debe pasar por la taquilla de un peculiar y pequeño museo, gestionado por la Fundación del Teatro Romano, que es una de esas entidades "peculiares" que, en tiempos liberales, proliferan para administrar entidades culturales evitando los gastos y el control que implica su integración ortodoxa en las estructuras administrativas. Es fórmula ideal para repartir prebendas, mediante la escusa de la gestión barata, aunque como decía mi abuela, "la hacienda del ruin dos veces se gasta". La entidad peculiar está integrada por la Comunidad Autónoma de Murcia, el Ayuntamiento de Cartagena y la Fundación Cajamurcia: dinero público, más dinero público y deudas con garantía pública. En suma, argumento muy débil para justificar ante el electorado más crédulo cicatería en el gasto y, por lo tanto, menos impuestos.  ¿Cuánto tiempo se tardará en amortizar el proyecto de Moneo?
Los resultados de esa gestión unidos a los planteamientos de un arquitecto que no se ha distinguido, precisamente, por atender demasiado a las servidumbres propias de un museo,  están a la vista... para bien y para mal. Para bien, porque el proyecto ofrece al visitante una imagen espléndida. Rafael Moneo es garantía de buen gusto en el manejo de grandes paramentos y de las cualidades propias del hormigón.

Lo discutible...

La propia existencia del museo, en una ciudad que ya cuenta con un museo arqueológico municipal, hace sospechar si su finalidad real no será  diferente a la reconocida en las declaraciones oficiales.  ¿Es un museo o una iniciativa concebida para incrementar la oferta turística de matiz cultural? ¿No hubiera bastado con hacer un acceso más sencillo?
Si nos olvidamos de la cafetería anexa, el museo es, en realidad, zona de paso, que debe ser recorrida siguiendo la dirección establecida desde la entrada, dispuesta en el Palacio Riquelme, a través de varios pasadizos —algunos, subterráneos; otros, demasiado angostos— y tramos de escaleras mecánicas que conducen desde la planta de calle hasta las gradas del teatro. El paseo sugiere un recorrido a través de los diferentes estratos arqueológicos que definen la historia de Cartagena, entre los que no faltan las referencias al pasado islámico y, por supuesto, la conexión tangencial con la arruinada Catedral Vieja, que también se ha integrado en el proyecto global. 
El visitante no tiene fácil regresar sobre sus pasos, salvo si husmea y encuentra un ascensor, escasamente visible, que le puede conducir a la planta baja. Esta circunstancia nos informa sobre un planteamiento museístico demasiado condicionado por la pretensión de encorsetar al visitante en un recorrido predeterminado, del que es difícil escapar... Cuando una persona entra en un museo puede seguir el itinerario propuesto o hacer otra cosa. Sería preferible que los nuevos museos incrementaran las opciones del visitante en lugar de limitarlas.


La realización del teatro está documentada a parir del siglo I a. C. y esa fecha se ha empleado como referencia para datar los restos aparecidos durante la excavación... En el caso concreto de los capiteles se han forzado un poco los datos porque los de mármol blanco siguen fórmulas frecuentes en el mundo romano y similares al nº 219 de Pensabene (Scavi di Ostia), datado en el siglo I d. C.  Lo más relevante de los capiteles de Cartagena: la existencia de florecillas entre las volutas, que no indican, precisamente, datación temprana. A mi juicio, debiera adelantarse la atribución cronológica... al menos, de dichos capiteles. El teatro pudo ser inaugurado en el siglo I a.C. y enriquecido durante los años sucesivos...
Tampoco me parece oportuno el modo de mostrar estas piezas, como en los museos alemanes del siglo pasado, ofreciendo al visitante una instalación que le remite a la situación elevada que tuvieron en el edificio. El visitante advertirá esa posición en cuanto salga de la instalación museística... Sería más conveniente facilitar la contemplación próxima, para que el curioso o diletante advierta, si le interesa, el potencial documental de estos objetos: cómo fueron tallados, la configuración del ábaco y el sistema de sujeción o anclaje, las trazas, las herramientas empleadas en su talla, etc. 
Insisto: los museos actuales deberían incrementar la opciones de contemplación y no limitarlas mediante "instalaciones imaginativas", como las que puso de moda cierto "afamado arqueólogo", de cuyo nombre no quiero acordarme, durante el siglo pasado... 

Lo mejorable

Sugiero a quienes dictan las normas que deben imponer los vigilantes que sean un poco más realistas y no exageren las medidas de protección. El vigilante que se ocupaba de ello, especialmente amable y de magnífico talante, nos indicó que estaba terminantemente prohibido tocar o pisar las "piedras originales" (las que conforman el propio teatro). En consecuencia, se le veía continuamente en funciones de "padre prefecto", imponiendo orden y disciplina a los visitantes...  No creo que pisar los bloques pétreos (aunque sean de arenisca) suponga ningún daño irreparable a un edificio de dos mil años.
También les sugiero que en la taquilla ofrezcan a los visitantes los sucintos dípticos que han editado... Da la sensación de que les han dado instrucciones para que se los proporcionen a los visitantes que expresamente los soliciten. En él se dice que el Teatro ha sido restaurado "para el disfrute del visitante, así como para su conservación y exposición con fines didácticos y culturales. Pues eso...
Las escaleras del teatro son irregulares y, por consiguiente, peligrosas; sería conveniente que pusieran una barandilla para evitar accidentes, que podrían ser graves. Como es habitual en España, la pondrán cuando se haya estrellado algún turista alemán con segunda residencia en La Manga.
Faltan indicaciones (carteles) en la zona periférica que orienten al visitante. Debo confesar que el recorrido por las zonas periféricas del proyecto de Moneo estuvo condicionado decisivamente por las indicaciones de una vecina, que nos señaló esa dirección al preguntarle por la entrada el Teatro...
Y por último una duda inquietante: los urinarios de caballeros de la planta baja... ¿están pensados para turistas nórdicos o para mutantes superdotados?

Sintetizando...

Como he manifestado mil veces, soy partidario incondicional de incrementar la oferta turística cultural y, desde ese punto de vista, el Museo-Teatro de Cartagena me parece una buena idea, que sería magnífica si quienes lo gestionan tuvieran presentes las servidumbres "esenciales" de los museos, como fuentes de conocimiento histórico material, sin olvidar el componente lúdico que, según el ICOM, es cualidad fundamental.
La definición de museo según el ICOM: “El museo es una institución permanente, sin fines de lucro,  al  servicio  de  la  sociedad  y  de su desarrollo, abierta al público que adquiere, conserva, estudia, expone y transmite el patrimonio material e inmaterial de la humanidad y de su medio ambiente con fines de educación y deleite”.
Definición consignada en las Estatutos del ICOM desde 2007 (Para mayores precisiones sobre la actividad museística en la actualidad, ver: A. Desvallées y F. Mairesse,  Conceptos claves de museología, ICOM, Armand Colin, 2010 (http://www.todopatrimonio.com/index.php?option=com_content&view=article&id=107:conceptos-claves-de-museologia&catid=41:otras-publicaciones&Itemid=65)

jueves, 21 de abril de 2011

El Museo Nacional de Arqueología Subacuática de Cartagena



Se inauguró en el 2007, según proyecto de Guillermo Vázquez Consuegra, en un emplazamiento acorde con su naturaleza (junto al puerto), que también se refleja en su diseño espacial: el visitante ha de recorrerlo en un proceso de "inmersión metafórica" que, con la ayuda de aplicaciones multimedia, le ofrece penetrar en el universo de la arqueología subacuática y de la navegación marítima "antigua" (Antigüedad y Edad Media).
El montaje es muy atractivo y ofrece una magnífica referencia de por dónde podría ir la actividad museística en el contexto cultural actual, para interesar al público y, también, para cumplir sus funciones sociales específicas, sin desatender las posibilidades turísticas.


Lo mejorable:
1. Las aplicaciones multimedia deberán evolucionar en paralelo al desarrollo de los medios informáticos.
2. Creo que sus objetivos científicos y expositivos deberían ampliarse hasta el presente.

sábado, 16 de abril de 2011

Heroínas. El síndrome de Villahermosa


Teníamos pendiente dar una vuelta por la Casa de las Alhajas...  Mis prejuicios juegan contra las exposiciones presentadas allí y en este caso, con más razón, porque en asuntos estéticos, la proyección hacia el pasado de "nuestros" ("suyos") valores políticamente correctos, me parece oportunismo barato. Y en este caso, albarda sobre albarda, porque han elegido un título que induce reminiscencias de aquella otra próxima en el tiempo (Las lágrimas de Eros), de sentencias impresentables...  Se me desbocó la fantasía e imaginé si en esa formulación no estaría implícita una alusión a los personajes femeninos que saturan los medios de comunicación: heroínas de Tele 5, de la actualidad "cultural" española... Me temí lo peor: algún fotograma de cierta "película" recientemente estrenada...
En esta ocasión, reconozco —debo reconocer— que la exposición de Caja Madrid merece la pena... aunque sólo sea por ver algunas interpretaciones de Circe, uno de mis personajes míticos favoritos. También hay cosas de S. Anguissola, de John William Waterhouse, de R Carriera, de A. Gentileschi, de Frida Kahlo...


Y no recomiendo completar la excursión con la parte del remozado palacio de Villahermosa, porque no deseo para nadie lo que a mí me daña... 
La única vez que crucé las puertas de esa respetable institución, la piel se me llenó de ronchas rojizas... El médico me dijo que la urticaria puede aparecer por varias causas: enfermedades diversas, reacciones alérgicas (alimenticias o de cualquier otro tipo), picaduras de insectos o estrés emocional. Y, según su docto juicio, para curar esa dolencia, lo mejor es evitar las causas...  Le expliqué mis sospechas y el médico se puso serio...
—Así, pues, se trataría de algo parecido al síndrome de Stendhal, pero... a la española —me miró descaradamente y comenzó a reír— ¿El síndrome de Tita? Me estás tomando el pelo...
—En todo caso, sería el síndrome de Villahermosa —repliqué muy serio—. No, no te estoy tomando el pelo, pero cuando pienso en cómo se gestionó el museo Tyssen-Bornemisza, me pongo enfermo...
El médico dejó de reír y respondió como en El rey que rabió (Chapí):
—Puede que sí, puede que no...
Y me recetó difenhidramina.

viernes, 15 de abril de 2011

El monasterio de Guadalupe


Está en una zona de orografía variada, especialmente grata para los lobos en invierno y para los turistas en primavera; el pueblo anexo tiene el encanto de la Extremadura profunda, aunque se nota demasiado la voluntad de explotar al visitante...
El monasterio es un raro caso de confluencia entre las tradiciones culturales islámicas y las necesidades rituales cristianas, imposible de repetir en otras latitudes. El resultado arquitectónico de esta confluencia es, en cierto modo, comparable a lo que vemos en tierras italianas, donde los influjos franceses debieron convivir con la pervivencia de fórmulas de tradición helenística para asumir un rol más secundario del que imponía el marco institucional.


Frente al románico con influencia islámica de Castilla-León o el mudéjar toledano, dependiente de la pervivencia de tradiciones constructivas romanas ("opus mixtum" como "aparejo toledano"), el monasterio de Guadalupe se ofrece como ejemplo anómalo, comparable a un complejo arquitectónico de muchos kilómetros al norte: el monasterio de Santa Clara de Tordesillas. En ambos casos, los componentes islámicos nos remiten a la sofisticación geométrica de la época almohade.
Se visita según criterios cuarteleros, con taxativa prohibición de hacer fotografías en las zonas cubiertas, en grupos dirigidos por un guía del propio monasterio, que explica a brochazos gruesos los tesoros de las diferentes dependencias.
Lo más interesante, la sacristía, decorada globalmente según criterios de dudoso gusto, como los que encontramos en otras zonas monacales, contiene las espléndidas pinturas de Zurbarán en sus emplazamientos originales... donde es difícil apreciar las calidad de un pintor que algunos juzgan limitado en exceso.


Antes de acceder a la imagen de la Virgen de Guadalupe, un fraile adusto advierte que esa parte del recorrido es estrictamente religiosa... Supongo que de ese modo evitan las preguntas, siempre incómodas, sobre los esmaltes franquistas que rodean a la Virgen de rostro oscuro, que, según dicen, encontró un pastor extremeño junto al río Guadalupe. Según las tradiciones piadosas, la imagen habría sido escondida por cristianos sevillanos cuando llegaron los musulmanes...
En todo caso, el término "Guadalupe" encierra en sí mismo algunas de las cualidades culturales más relevantes de esa parte de la geografía peninsular, porque es fusión del término árabe guad (wad), muy habitual en la toponimia hispana, y el latín lobo (lupus).
El río no está lejos del monasterio; los lobos, tampoco.

miércoles, 13 de abril de 2011

Cuestión de morro


El autodenominado "Observatorio de piratería y hábitos de consumo de contenidos digitales", ha valorado lo "pirateado" en España durante el año 2010; exactamente, 10.774 millones de euros. 

Así lo recoge El País:

"El 78,6% de los contenidos culturales digitales consumidos en España entre el segundo semestre de 2009 y el mismo periodo de 2010 carecía de la autorización del dueño de los derechos de autor. Eran contenidos piratas. El porcentaje es un 3,4% mayor que el registrado en el mismo periodo del año anterior. Son datos del Observatorio de piratería y hábitos de consumo, un baremo semestral que ayer presentó en Madrid la Coalición de Creadores, un grupo de presión formado por entidades de gestión, como la SGAE, y sectores de la industria musical, como Promusicae. En total, en 2010, el valor de lo pirateado ascendería a 10.774 millones de euros".

Traducción al castellano de la noticia: 

"Para el ejercicio del 2010, la SGAE y demás entidades de gestión de derechos, desean cobrar a los consumidores españoles 11.000 millones de euros al año. En 2011, ya veremos". 

Y Enrique González Macho, el nuevo director de la Academia española de Cine, hablando de "las mafias"... Quien tenga por oficio perseguir mafiosos, piratas e individuos antisociales en general, deberá emplear una buena brújula made in China para orientarse, porque como la hayan fabricado en España, puede colocar el norte en las proximidades de Ciudad del Cabo. 




El problema de Molyneux


A finales del siglo XVII el "científico" irlandés William Molyneux, amigo de John Locke,  planteó públicamente un problema perceptivo: Un ciego de nacimiento, que hubiera conocido mediante el tacto la naturaleza de un cubo o una esfera, ¿sería capaz de reconocer esas formas, a primera vista, una vez recuperada la vista? La persona que adquiriera la vista en edad adulta, ¿reconocería con la mirada lo conocido mediante el tacto?

Un equipo de investigación del MIT (proyecto Prakash), formado por Richard Lugar, Yuri Ostrovski,  Beatriz deGelder, Tapan Gandhi, Suma de Ganesh, Umang Mathur y Pawan Sinha, concluye que las experiencias realizadas con ciegos de nacimiento en India ha puesto de manifiesto la, en principio, inexistencia de habilidad innata para conectar automáticamente la información proporcionada por los diferentes conductos sensoriales. Las personas sometidas a la experiencia no fueron capaces de reconocer lo que habían conocido mediante el tacto. (Fuente para la edición en castellano: ABC Cultural)

"Los investigadores (... trabajaron ) con cinco pacientes con edades comprendidas entre los 8 y los 17 años. Todos eran ciegos de nacimiento (cuatro por cataratas congénitas y uno por una opacidad de la córnea).
Cada menor fue puesto a prueba en un plazo de 48 horas después de la cirugía, poco después de que su vendajes fueran retirados. En la primera prueba, a los niños se les mostró un objeto novedoso hecho a partir de piezas de plástico. Luego se les mostraron dos objetos y se les pidió que identificaran el original. Esa prueba establece que los niños pueden ver lo suficiente como para identificar las propiedades relevantes del objeto y que entienden la tarea. Los pacientes realizaron esta prueba con una precisión de más del 90 por ciento. Los pacientes también fueron muy habilidosos para identificar, solamente con el tacto, un objeto que ya habían tocado antes.
Por último, se pidió a los pacientes identificar visualmente un objeto que ya habían tocado antes. En esos casos, sus respuestas no tuvieron mucho más éxito que si lo hubieran dicho al azar. Sus ojos no sabían qué estaban viendo. Sin embargo, cuando los investigadores evaluaron a los pacientes de nuevo, tan sólo una semana más tarde, mostraron una sensible mejora. Habían aprendido a identificar los objetos. Para Yuri Ostrovski, uno de los investigadores que participó en el estudio, esta evolución significa que algunas tareas visuales, tales como la percepción de una cara, pueden tardar de seis a 12 meses en ser aprendidas después de recobrar la vista."

Quienes interpreten estas experiencias en términos contrarios a la concepción integral que hoy tenemos del fenómeno perceptivo (los redactores de ABC parecen inclinarse en esa dirección), debería tener en cuenta que estos resultados podrían estar condicionados por la necesaria reestructuración de los protocolos o estrategias de conocimiento utilizados por las personas nacidas ciegas.

La interpretación que hacen los propios investigadores es más prudente:

"The newly sighted subjects did not exhibit an immediate transfer of their tactile shape knowledge to the visual domain".

De Las Bernardas a Arx Hasdrubalis


El pasado domingo dimos un paseo por el corredor del Henares...
Paramos unos minutos en el Parque Europa (Torrejón de Ardoz), inaugurado no hace mucho y caracterizado mediante "copias" en escala reducida de "monumentos" europeos... Algo así como las reproducciones de intencionalidad pedagógica del siglo XIX, pero con criterio kitsch, en sentido estricto: arte populista en estado puro... Ideal para un museo al aire libre de los horrores estéticos, donde quede de manifiesto la importancia de tres cualidades sumamente importantes del discurso estético contemporáneo: el contexto, la originalidad y el “factor escalar”.



Para alegrarme el día, los gestores municipales han colocado a la entrada un cartel, donde recogen las "instrucciones de uso"; merecen ser destacadas unas pocas:

—Cuide y salvaguarde los monumentos (sic) del parque. Está completamente prohibido hacer pintadas, grafitis y dañar los mismos.
—Queda prohibido el baño, así como beber agua del riego ya que no es potable.
—Está prohibido introducir botellas y recipientes de vidrio en el parque, así como la práctica del botellón (sic)
—Las fotografía y los vídeos realizadas (sic) en el Parque (sic) no se podrán utilizar con fines comerciales o lucrativos sin autorización previa.
  


¿Monumentos? ¿Autorización para hacer fotografías con finalidad comercial? ¿Parque con derechos de imagen restringidos? Quien haya redactado el cartel ha de ser un acreditado "profesional de la cultura", según los criterios de la actual ministra de cultura... 

Enfilamos la antigua carretera de Barcelona para acercarnos a Alcalá de Henares, población de reminiscencias personales difíciles de calificar y de olvidar. Con el ánimo cauterizado por completo y el recuerdo de otras anécdotas más recientes, tras dejar el coche en ese aparcamiento sumamente irregular y polvoriento anexo al remozado Palacio Arzobispal (¡qué contraste!), nos acercamos al convento de la Madre de Dios, hoy Museo Arqueológico Regional.
Siguiendo la costumbre, rectificamos el camino un segundo para intentar acceder a las Bernardas, por ver si acontecía el milagro y podíamos hacer una visita rápida a la iglesia de Gómez de Mora… Imposible sin someterse al protocolo de las visitas guiadas.

En el Museo Arqueológico “ponen” una exposición con restos del Cerro del Molinete (Cartagena)…
Me vino a la memoria una conversación con Eduardo Ripoll Perelló, cuando estaba al frente del Museo Arqueológico Nacional. Hablábamos de tesis y tesinas y se preguntó en voz alta el interés social de las investigaciones excesivamente monográficas. Citaré sus palabras exactas... salvo fallo de memoria: “¿Qué sentido tiene hacer una tesis doctoral sobre el sarcófago número 14 de tal o cuál necrópolis?"
Cabría preguntarse algo parecido en este caso, incluso, aunque el título despierte expectativas de espectacularidad... ¿Una exposición sobre restos del Cerro del Molinete en el Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid? ¿Propaganda turística de la región murciana?
Lo más interesante, según mi criterio (naturalmente): los capiteles romanos... que pude fotografiar sin impedimentos de los vigilantes... La rectificación de quien tiene poder debería ser un recurso natural, como lo es de todos los humanos.


Tengo la impresión de que en las regiones españolas menos desarrolladas en estos asuntos (Castilla-León, Castilla-La Mancha, Extremadura, Andalucía, Madrid...) se entiende la actividad de los museos y la oferta cultural, en general,  pensando exclusivamente en los jóvenes de los centros educativos públicos y en las excursiones del Imserso. El resto de las personas interesadas no parecen preocupar demasiado a sus gestores políticos...
Seguro que el Gobierno de la Comunidad de Madrid ahorra mucho dinero con exposiciones como ésta, pero... 

martes, 12 de abril de 2011

Por el mar corren las liebres…


Por Iris Zaragoza

Hace relativamente poco, se presentó en Bellas Artes una conferencia de Joan Fontcuberta.
Este señor, para los desinformados,  es un artista, crítico, promotor de arte especializado en fotografía y un mentiroso profesional en el buen sentido de la palabra.
Muchos de sus proyectos se basan en la creación de una gran mentira que el espectador llega a creerse (o no) según los niveles de investigación, cultura e ingenuidad del ser humano.
En el 97 creó una obra llamada Sputnik, en la que se planteaba la existencia de un astronauta soviético, Ivan Istoichnikov, del que desapareció todo documento oficial como si por algún tipo de trama oculta se hubiera borrado todo rastro de él en la historia.
Nueve años después, en el programa de Cuatro Cuarto Milenio, Íker Jiménez recupera la historia y la convierte en un caso real envuelto en un aura de misterio. ¿abducción?  ¿intereses gubernamentales? Para mi sorpresa con una investigación no demasiado intrincada es fácil averiguar la verdad del asunto, lo que nos deja claro lo que se lo trabajan los guionistas del programa.
También me parece interesante puntualizar que los vídeos relacionados con el proyecto sputnik en Cuarto milenio han desaparecido del mapa, como el astronauta de la historia.
Así podemos seguir explicando proyectos de Fontcuberta en los que hace que el espectador se dé cuenta del poder de convicción que ejerce una imagen mezclada con una historia en unos casos más verosímil y en otros menos.

En esta conferencia Fontcuberta nos habló de la sobredosis de imágenes que nos ofrece Internet, y proyectó primero una serie de obras de distintos artistas que utilizan fotografías captadas por el ciudadano y para el ciudadano: Fotos de momentos curiosos captados con los coches de Google, álbumes de fotos olvidados, imágenes de cámaras de turistas, etc...
Algunos de los proyectos son realmente interesantes.
Sin embargo a la hora de explicar su propia obra, Fontcuberta nos manifiesta que a su modo de ver ya no es necesario salir a la calle a tomar fotos, se puede trabajar con el innumerable material que nos ofrece la red, en el que encontramos lo que queramos. Fotos de mayor y de menor calidad así como de la temática que el internauta necesite.
Él opta por recopilar autorretratos que las personas realizan frente a su espejo y que posteriormente cuelgan en la red: Es el manifiesto deseo narcisista mezclado con el exhibicionista y el voyerista de la gran mayoría de la población. Retratos inocentes, en compañía, con disfraces, desnudos, órganos sexuales a mansalva…Una colección inmensa de imágenes que personalmente llegaron a producirme sensación de aplastamiento.
El discurso me pareció interesante, una especie de crítica a los nuevos medios o una adaptación a ellos, según se mire. Sin embargo me resulta cuanto menos chocante que una persona que se considera promotor artístico especialista en fotografía, crea innecesaria la captación de nuevas imágenes. ¿Un intento de que dejemos de emitir más información y engrosar el álbum o una opción de uso para los nuevos artistas del laberinto de imágenes de Internet?
La mirada del artista a través de la cámara aporta nuevas imágenes que son también importantes en sí mismas. ¿Puede el artista quedar satisfecho utilizando como si fueran ladrillos las imágenes creadas por los demás para construir una obra o nos es necesario aportar un punto de vista personal en el ejercicio de la creación?

viernes, 8 de abril de 2011

Celtiberia Show: Las Medallas al Mérito en las Bellas Artes 2010



La noticia tal y como aparece en Europa Press:

"El Consejo de Ministros ha concedido este viernes, a propuesta del Ministerio de Cultura, las Medallas de Oro al Mérito en las Bellas Artes 2010, un galardón de carácter anual concedido a figuras o entidades por su labor de fomento y difusión del arte y de la cultura.
En esta ocasión, entre los galardonados figuran la Academia de Cine, el ilusionista Juan Tamariz, el poeta Marcos Ana, el humorista gráfico Antonio Fraguas 'Forges'; el cantante, guitarrista y compositor 'Peret' y el también cantante y compositor Alejandro Sanz.
En la lista también figuran el compositor Carlos Cruz de Castro, la artista interdisciplinar Concha Jerez; los matadores 'Joselito' y 'Pepín' Martín Vázquez; la compositora y cantautora María del Mar Bonet; la escritora e investigadora Estrella de Diego; la bailarina y maestra Lola de Ávila; el compositor y cantautor Amancio Prada y el historietista, pintor e ilustrador Nazario Luque 'Nazario'.
Completan la nómina de creadores la funambulista Atilina Segura; la bailaora y coreógrafa Merche Esmeralda; la escritora y guionista Dolores Salvador Maldonado; el pintor e ilustrador 'Ceesepe' y la arquitecta y compositora Patricia Urquiola Hidalgo. Entre las entidades, también se encuentran la asociación de moda ACME, la compañía Uroc Teatro y el colectivo autoral Violeta Denou".


Como no deseo ser reiterativo, me limitaré a ofrecer tres apuntes de reflexión sobre el sainete protocolario de coloración surrealista:
1. Todos son respetables profesionales de las Bellas Artes... según criterios institucionales, incluso quienes cotizan en Miami.
2. Quien no lo entienda, diríjase a la ministra de cultura.
3. ¿Para cuándo el Departamento de Tauromaquia en las Facultades de Bellas Artes?

miércoles, 6 de abril de 2011

NAPOLA a la española. Empezar la casa por el tejado



Esperanza Aguirre ha organizado la marimorena con una propuesta acorde con sus planteamientos en el campo educativo.  Crear un bachillerato "de excelencia" puede parecer una buena idea, pero si contemplamos el contexto...
¿Bachiller "de excelencia" en un país donde más de la mitad de los jóvenes licenciados no encuentran trabajo?
¿Bachiller "de excelencia" donde nuestros universitarios más brillantes deben emigrar si no deseen enredarse en la miseria mileurista?
¿Pretende conseguir otro record Guinness surrealista?
Los problemas educativos españoles no se substancian en los niveles altos, con cualidades comparables a los de los jóvenes del resto de Europa,  sino en los bajos... ¿Intenta reconstruir el edificio educativo empezando por el tejado, sin valorar el estado de los cimientos?
La idea ha recibido réplicas no siempre afortunadas desde los sectores políticos opuestos...  Un personaje próximo a las corrientes "de izquierdas" (al menos, uno) ha repudiado públicamente los expedientes brillantes, porque muchos "genios" obtuvieron malos resultados académicos. El ministro de educación ha respondido en su línea habitual... 
Parece una maniobra política diseñada para generar polémica, de escaso coste presupuestario, pero arrastra un inconveniente que pudiera imponer una rectificación rápida: recuerda mucho al proyecto NAPOLA de Hitler (Nationalpolitische Erziehungsanstalt NPEA)...
Baturrada castiza.

Pero… ¿Qué hace esto aquí? El Museo Lázaro Galdiano y el arte contemporáneo

"¿Qué hace esto aquí?

La exposición es producto del trabajo conjunto de dos instituciones, la Fundación Lázaro Galdiano y la Fundación María José Jove, lo que permite que por primera vez en su historia el Museo Lázaro Galdiano exponga en sus salas obras de arte contemporáneo.
Se trata de una exquisita selección de obras de artistas de primera línea de arte contemporáneo español y europeo, procedentes de la colección de arte de la Fundación María José Jove de A Coruña, que se presentarán en diálogo directo con las obras clásicas que en su día coleccionó José Lázaro Galdiano.
La muestra recorrerá la totalidad del Museo Lázaro Galdiano en sus cuatro plantas de exhibición permanente, además de en algunos de los espacios del edificio donde se encontraba la editorial de José Lázaro, habitualmente conocido como La España Moderna.
8 de abril a 20 de junio de 2011"

El Museo Lázaro Galdiano se enfrenta a uno de los problemas más complejos que aún presenta la difusión del arte contemporáneo entre los aficionados al arte tradicional. ¿Cómo convencer a alguien que entiende el arte asociado inquebrantablemente a la “belleza” (agrado perceptivo) y a la habilidad (expresión de maestría manual), que las cosas de Miro, por ejemplo, son arte?
La iniciativa es encomiable y, muy probablemente, implicará incremento en la cifra de visitantes, pero no creo que los resultados se correspondan con el objetivo de armonizar arte tradicional con arte contemporáneo, por una razón casi obvia: la familiarización con el arte tradicional (elaborado según criterios de agrado perceptivo) supone mayor capacidad para reaccionar negativamente ante las obras de inclinación expresiva que, con frecuencia, basculan hacia la explotación de los elementos inquietantes, como recurso primordial para activar la reflexión estética perseguida. Las comparaciones son un instrumento necesario para la reflexión analítica y por ello pueden resultar odiosas... para una de las partes.
Naturalmente, la solución del conflicto es mucho más obvia: debemos entender y asumir la diferencia que hay entre gusto y juicio estético. Ninguna persona psicológicamente normal (sana) pondrá en las habitaciones de su casa una obra de Tracey Emin o rellenará el dormitorio con pipas de girasol manufacturadas… que además son venenosas.
En ese sentido, me parece un acierto que museos como el Lázaro Galdiano) se enfrenten a los problemas de divulgación estética actuales, incluso, aunque a muchos “especialistas”, les parezca redundante. Me consta que sigue siendo necesario insistir sobre ello, sobre todo cuando, como en la actualidad, se adjudica tanta relevancia al juego poético subjetivo, o a las “opiniones personales”. No se trata de imponer gustos, aunque algunos lo pretendan, sino de ofrecer fórmulas y opciones que ayuden a comprender lo que es compresible. Y la secuencia seguida por las vanguardias del siglo XX es absolutamente lineal y perfectamente "comprensible".
Me parece patético el papanatismo de quienes han convertido ciertas cualidades del arte actual en el fundamento de coartadas elitistas y antisociales. Pero me parece mucho más patética la actitud de quienes pretenden convertir el desconcierto producido por ciertas formas de arte contemporáneo en abono para el conservadurismo ultramontano. Es absurdo, pero sobre todo ridículo, reivindicar hoy la época de Felipe IV.

lunes, 4 de abril de 2011

Los Centros Culturales no le interesan al Museo del Prado


"En relación a su petición de visita al Museo para el Centro Socio Cultural XXX para el dd de mayo a las 9.30 y 11.30 de la mañana le informamos lo siguiente:
En días entre semana el horario de acceso para grupos culturales no podrá ser anterior a las 12:30 horas. En concreto ese día están ocupadas las sesiones hasta las 12.30, por lo que les rogamos nos envíen correo indicando hora y fecha deseada".


La profesora que recibió este correo, llamó por teléfono para recabar información más detallada y verbalmente le indicaron que no se trata de una medida temporal; y que, según indicaciones emitidas por "la autoridad competente", dichos "Centros Socio Culturales" sólo podrán acceder como tales al Museo a partir de las 12,30.
Si tenemos en cuenta que en esos grupos se integran personas de edad avanzada, con obligaciones domésticas o familiares, es fácil deducir las consecuencias.
¿Pretenden reducir la edad media de los visitantes? ¿Quizás para que el museo ofrezca una imagen más juvenil? ¿No existe forma de compaginar las visitas escolares con las de los centros culturales? ¿También en el Museo del Prado se quieren desprender de las personas mayores de 50 años?
Ignoro a quién se le habrá ocurrido idea tan peregrina, pero da para reflexionar, incluso, aunque sólo sea una "errata" o una iniciativa precipitada de algún funcionario despistado...
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Adenda

En respuesta a la petición de explicaciones mediante correo electrónico, el Centro de Atención al Visitante del Museo del Prado, respondió incluyendo un cambio en el horario inicialmente indicado:

"En relación a su email, el Museo realiza la programación de los grupos atendiendo siempre a hacer lo más agradable posible la visita. En este sentido, el acceso de los grupos culturales se ha determinado que sea  a partir de las 12:15 horas. Sí hubiera algún cambio o novedad nuestros compañeros del centro de atención al visitante le informaría puntualmente." (...)

Rectificar es de sabios. Es sabido que las personas de los Centros Culturales experimentan una predisposición estética ideal a partir de las 12,15 y no a partir de las 12,30. Porque, según una tesis doctoral presentada recientemente en la universidad de Shitland (cerca de Chicago), entre las 9 y las 12,15 horas las personas mayores de 50 años con inquietudes culturales experimentan una predisposición estética peligrosa, que podría desembocar en el muy temible síndrome de Stendhal.
Así, pues, el Centro de Atención al Visitante cumple perfectamente el objetivo de velar por los intereses del visitante y hacerle lo más agradable posible la visita.

Ai Weiwei, el señor de la pipas, ha sido detenido en China


Ai Weiwei ha sido detenido en Pekín, cuando intentaba volar con destino a Hong Kong… Es de suponer que las autoridades americanas y europeas debatan cómo imponer criterios democráticos a las autoridades chinas. Deduzco que comenzarán cerrando el espacio aéreo chino y seguirán bombardeando las concentraciones de tropas…

Fuentes generalmente bien informadas aseguran que la detención de Ai Weiwei no tiene nada que ver con lo sucedido en la Sala de Turbinas de la Tate, cuando sus gestores debieron dar por finalizada la exhibición de 100 millones de pipas de porcelana (con aspecto de pipas de girasol) pintadas y lijadas a mano por miles de artesanos chinos durante dos años… Ni Ai Weiwei ni las autoridades del museo había previsto que las pipas emitieran polvo nocivo para la salud de los visitantes.


La imagen procede de marcelbatlle.blogspot.com/2010/10/ai-weiwei-tate-modern-porcelain-seed.html

domingo, 3 de abril de 2011

El palacio de Albertosis I, el Grande



Para empezar, le cambiaron el nombre; antes, Palacio de Comunicaciones (Telecomunicaciones) o Palacio de Correos; ahora, Palacio de Cibeles...  Lo conocí por fuera, como todos los madrileños, y por dentro, cuando en una de mis anteriores reencarnaciones trabajé en la construcción de un edificio afín... En aquellos tiempos el interior ofrecía un aspecto sucio, destartalado y caótico, incongruente con la imagen infalible del servicio de Correos. Hoy me ha parecido tan nítido, aséptico y racional como un aeropuerto ruso. Y hasta he comprendido su organización estructural primigenia... 
Lo recorríamos los parroquianos del Museo del Prado, las exposiciones de la Fundación March o a las de CajaMadrid... Eran escasos los habituales del Reina.


Según dicen, alrededor de 130 millones de euros ha costado la reconversión de un edificio singular, de gusto peculiar, situado en una de las zonas más emblemáticas de la capital. Hubiera sido absurdo dinamitarlo... como lo sería borrar de la memoria  el Altar de la Patria romano (conocido como "la tarta" y como el Monumento a Víctor Manuel II) o el complejo político-religioso de Cuelgamuros. Cuando las autoridades toman una decisión arquitectónica —acertada o equivocada—, todos debemos asumir las consecuencias... por los siglos de los siglos; sería una incongruencia proceder de otro modo. Y en Madrid, especialmente, porque si filtráramos con la dinamita del buen gusto el legado arquitectónico, se salvarían pocos —muy pocos— edificios históricos y perderíamos el pasado material, que conviene tener muy presente.
Aunque parezca sorprendentes, en este caso no me parece mal la iniciativa de don Alberto, porque el resultado está a la altura de la imagen que pretende ofrecer para la Historia. Al igual que otros ilustres faraones, Albertosis I, el Grande, pasará  a la historia vinculado a la memoria del edificio monumental diseñado por Palacios y Otamendi a principios del siglo XX . Así, pues, cuando en el futuro pregunten "¿Quién rehabilitó este engendro? ", responderemos "Albertosis I, el Grande, señor". Y todos comprenderán mejor que mediante mil explicaciones verbales.
Al parecer, una vez rehabilitadas las zonas anexas, tienen la intención de convertir el antiguo Palacio de Correos en un gran centro cultural, que prolongue hacia el norte el "Paseo del Arte"... Tiene gracia. Está privatizando la gestión de los centros culturales, el proyecto Matadero languidece por exceso de metros cuadrados, las salas del Conde Duque  están cerradas por "remodelación"... Eel Museo de la Academia de San Fernando,  a punto de cerrar... ¿ 130 millones de euros para promover "la cultura" o para enaltecer la imagen de Albertosis I, el Grande?  
Y se me ocurre si no lo habrá concebido a modo de mausoleo simbólico, para cuando cambie la alcaldía por una cartera ministerial en el próximo gobierno del PP. Si así fuera, es de imaginar que la gestión del centro quedaría al arbitrio de la señora Botella, que podría aplicar las ideas engendradas en la Fundación Faes. He leído los comentarios de Álvaro Delgado-Gal  y, como cuando veía las páginas de cierta empresa de gestión cultural, se me han puesto los pelos como escarpias, porque sólo encuentro en ellos añoranza por la recuperación del "artesano fiel" y el recelo de quienes ni  entienden ni quieren entender. Y me temo lo peor: que en la siguiente reutilización, se dejen de zarandajas culturales y lo transformen en un nuevo "Altar de la Patria".
De momento, se puede ver una exposición ("Habitantes y Paseantes") algo forzada pero más o menos razonable, comisariada por Chema Conesa, con obras de Juan Manuel Castro Prieto, Manuel Vázquez y el colectivo Lummo.


¿Por qué no, un centro de exposiciones para jóvenes creadores?

El origen del Mundo y los niños

Por Simona Cheli



Por un lado tenemos un espacio expositivo, el Mart de Rovereto, que ha llevado por primera vez a Italia la conocida obra de Courbet “El origen del Mundo”. Por el otro lado, una profesora de primaria escandalizada por el folleto de la exposición donde la misma obra hace buena muestra de sí. Folleto que, según ella, podría haber caído en las inocentes manos de alguno de sus alumnos. La pobre profesora, totalmente descolocada frente las obvias preguntas de sus alumnos, decide escribir una carta a un periódico:

"Quisiera denunciar el folleto realizado por el Mart de Rovereto en ocasión de la nueva exposición denominada “La revolución de la mirada” donde, en la página principal, se reproduce el cuadro de Gustave Courbet “El origen del Mundo”. Dejando a un lado un discurso de "buen gusto", porque se trata de un cuadro artístico…, sigue siendo cuestionable la elección de lo que se ha impreso y, sobre todo, la distribución que, en mi caso, se ha llevado a cabo a los alumnos de una escuela primaria. No considero que todo tenga que ser considerado lícito, por lo tanto expreso mi desacuerdo creyendo que el lugar donde es justo apreciar un cierto tipo de arte es un museo…”


Dejando a un lado el hecho de que me gustaría ver un cuadro que no sea “artístico”, parece mentira que a estas altura una obra que ya cuenta con 150 años de vida siga provocando tanto escándalo, sobre todo cuando los párvulos de los que la profesora tanto se preocupa, están expuestos cada día a estímulos seguramente más cercanos a la pornografía en el verdadero sentido de la palabra, es decir según su etimología que procede de los términos griegos porne "prostituta" y grafía, "descripción", es decir, "descripción de una prostituta”.
Sin salirnos de un discurso estrictamente artístico, sería interesante leer las opiniones de la protagonista de la carta acerca de algunos de los fenómenos más actuales, tales como ciertas propuestas de Jeff Koons o de los mismos hermanos Chapman de los que se habla en este mismo blog. Y luego hay quien sigue preguntándose acerca de la importancia de la educación artística…