lunes, 28 de abril de 2008

San Andrés del Arroyo: la gestión cultural de horca y cuchillo.

Este fin de semana hemos visitado San Andrés del Arroyo. Nos atendió sor Rosario, mujer diminuta, gavilla de nervio y mala baba preconciliar, pero del verbo aterciopelado propio de quien ha de velar por los recursos económicos del convento: cancerbera divina de toca negra y anorak azul oscuro...
Como están realizando obras de acondicionamiento y reparación, nos hicieron pasar a una especie de zaguán de piso muy irregular, donde fuimos retenidos, agrupados e inmovilizados a obscuras durante unos minutos, mientras la piadosa monja cerraba la puerta de acceso al convento y abría la del claustro... Es la única manera de evitar que los visitantes invadan el maravilloso lugar como plaga de langosta y se apoderen del espíritu que allí mora; una señora con problemas de claustrofobia a punto estuvo de estallar en una crisis de nervios... Son los inconvenientes de mantener el privilegio “de horca y cuchillo”, que posee la abadesa desde la fundación original, y que en la actualidad se aplican a la prohibición rigurosa de hacer fotografías en el interior del monasterio: privilegio de exclusividad iconográfica que, al parecer, respaldan tanto la autoridad episcopal como la civil, en sus diferentes jurisdicciones (Administración Central, Comunidad Autónoma, Obispado de Palencia, Orden Cisterciense...).

 
Cobran 2,5 € por entrar y ni tan siquiera entregan la obligada entrada que documenta la acción administrativa; la piadosa monja guarda el dinero en los bolsillos de su anorak azul marino... En su calidad de señoras de horca y cuchillo, no están obligadas a dar cuenta de sus actividades económicas a nadie... tal y como de hecho y por pasividad manifiesta reconocen las diferentes administraciones involucradas en la gestión del monasterio. Durante la explicación, sor Rosario lanzó algunos improperios y exabruptos a quienes escapaban de su control (el grupo debía moverse en compactación ovina) y a quienes, con disimulo, pretendían realizar fotografías... a pesar de todo.
Sencillamente, vergonzoso, pero muy ilustrativo de las circunstancias que rodean a la parte mayoritaria de nuestro Patrimonio Histórico, dejado a la voluntad de unas personas que pretenden conservar sus antiguos privilegios pasando por encima de los principios éticos y normativos más elementales.

 
En definitiva, el monasterio merece una visita tanto por la riqueza patrimonial, acreditada en las fotografías adjuntas, que aparecieron milagrosamente en mi cámara fotográfica (que permaneció apagada dentro de la bolsa durante la visita), como por el exotismo antropológico de sus moradoras, que también mercadean con los celebrados “raquelitos” (lazos al glas). Sepan vuestras mercedes que en las reposterías de los alrededores ofrecen “socorritos”, de cualidades muy similares a los “raquelitos”, pero sensiblemente más baratos (ver todas las fotos "milagrosas")



Del preámbulo de la Ley del Patrimonio Histórico Español (texto íntegro):

El Patrimonio Histórico Español es una riqueza colectiva que contiene las expresiones más dignas de aprecio en la aportación histórica de los españoles a la cultura universal. Su valor lo proporciona la estima que, como elemento de identidad cultural, merece a la sensibilidad de los ciudadanos, porque los bienes que lo integran se han convertido en patrimoniales debido exclusivamente a la acción social que cumplen, directamente derivada del aprecio con que los mismos ciudadanos los han ido revalorizando.
En consecuencia, y como objetivo último, la Ley no busca sino el acceso a los bienes que constituyen nuestro Patrimonio Histórico. Todas las medidas de protección y fomento que la Ley establece sólo cobran sentido si, al final, condicen a que un número cada vez mayor de ciudadanos pueda contemplar y disfrutar las obras que son herencia de la capacidad colectiva de un pueblo. Porque en un Estado democrático estos bienes deben estar adecuadamente puestos al servicio de la colectividad en el convencimiento de que con su disfrute se facilita el acceso cultura y que ésta, en definitiva, es camino seguro hacia la libertad de los pueblos.


Ley del Patrimonio Histórico Español, Artículo 2:


1. Sin perjuicio de las competencias que correspondan a los demás poderes públicos, son deberes y atribuciones esenciales de la Administración del Estado, de conformidad con lo establecido en los artículos 46 y 44, 149.1.1, y 149.2 de la Constitución , garantizar la conservación del Patrimonio Histórico Español, así como promover el enriquecimiento del mismo y fomentar y tutelar el acceso de todos los ciudadanos a los bienes comprendidos en él. Asimismo, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 149.1, 28, de la Constitución, la Administración del Estado protegerá dichos bienes frente a la exportación ilícita y la expoliación
2. En relación al Patrimonio Histórico Español, la Administración del Estado adoptará las medidas necesarias para facilitar su colaboración con los restantes poderes públicos y la de éstos entre sí, así como para recabar y proporcionar cuanta información fuera precisa a los fines señalados en el párrafo anterior.

La ley no dice expresamente que se debe consentir la obtención de fotografías, pero si los Bines del Patrimonio Histórico Español deben estar "puestos al servicio de la colectividad en el convencimiento de que con su disfrute se facilita el acceso cultura y que ésta, en definitiva, es camino seguro hacia la libertad de los pueblos"...

jueves, 24 de abril de 2008

Mirar con que arte me muero.

Por Andrea López Montero



Y nos sorprendía la película de Labute. Está claro que la realidad siempre supera la ficción. Mejor vivir en la literatura.
A raíz del artículo aparecido en la prensa...
En un tema tan peliagudo como la muerte, generadora de las grandes cuestiones de la existencia, destino que nos iguala; y que en caso de no ser ocultado por los mecanismos de la fe y la religión, nos asusta.

Y ahora este artista se aprovecha de lo universal de la misma para centrarse en la polémica del contenido artístico; sinceramente ¿hemos de creer que esto es arte?
El hecho de convertir a un moribundo en objeto artístico expositivo, creo, se sitúa en los límites de toda ética. Y el discurso del “artista” en este caso no creo que pueda dotar de humanidad y convencimiento a su proyecto, dadas las contradicciones en que se embarga, y no es de extrañar.
Y es que no creo que los defensores de una muerte digna vean dicha dignidad en hacer de la misma un mero espectáculo.
“La belleza de la muerte” idea que dice le persigue. “Lo bello no es sino el primer grado de lo terrible” que decía Rilke.
Y lo terrible esta en la seducción que nos provoca el sufrimiento ajeno y que data de la crueldad natural del ser humano y cuya educación y avance debería limitar en cualquier caso, vuelve a estar hoy en la superficie, argumentadamente enmascarada, eso sí.
La belleza asociada a la violencia; el placer de la tortura; el morbo que atrae irremediablemente a las masas.

Desde luego el tema de la muerte ha dado y dará para mucho en todos los ámbitos; ahora de eso a convertir al moribundo en elemento central de la exposición creo hay un paso aunque no haya sido este hombre el primero en darlo. No puede considerarse algo innovador. El muerto o el riesgo de muerte como espectáculo es una constante. Temática morbosa argumentada por el “artista” que pretende quitarnos el miedo a la muerte… ¿viendo como un tío muere?
La realidad de la agonía, las salas de cuidados intensivos y los quirófanos; realidades cotidianas incómodas: es obvio ¿pero desde cuando han sido de otra manera? La muerte no es elegante. Sencillamente es.

Imágenes de muertos nos bombardean diariamente, pero no constituirán una inhibición ante la propia muerte, es un estímulo distinto e incomparable. Cuando nos toque, haber quién no tiene miedo…

Construir un lugar hermoso para la muerte ¿una galería donde ser visitado como si de un jarrón se tratase? Creo que la dignidad y la protección no las veo por ninguna parte, si es lo que reclama “el artista”:… dignidad y protección para morir; convertir a un moribundo en objeto artístico a visitar no creo que sea la mejor forma.
El hecho de que este artista abogue por un orden de visitas a los amantes del arte me hace preguntarme: ¿Cuántos amantes de este arte habrá? ¿Cuántos irán creyéndose la argumentación de la “obra”?

Esta “provocación”, que no es tal, solo se entiende en componentes económicos, en la atracción de los estímulos bajos que rigen la naturaleza humana.
Hasta que punto debemos frenar nuestra “curiosidad” ante este tipo de actos. ¿Queda algún tipo de valor social a parte de la mera teórica religiosa? ¿Todo vale?
Y luego alguno se escandaliza de que aun hoy exista el espectáculo taurino, ¡tan primitivo y bárbaro! En una sociedad tan desarrollada como la nuestra…. ¡Ay!
Si actividades como esta son calificadas como obras artísticas, y otras de índole similar han sido amparadas y difundidas por los organismos de arte en despunte, tanto lo mismo daría calificar lo taurino como arte.
Desde luego por “conmover”, conmueven ambos.

Por último me pregunto qué lleva a una persona a convertirse en un objeto artístico de estas calidades ¿hasta qué punto lo hace de manera voluntaria creyéndose la argumentación del artista o está tentado por otros menesteres? ¿Qué seducción encuentra en que le vean morir?

domingo, 20 de abril de 2008

Aún Amazonas del Arte Nuevo

Seguramente bajo el influjo de los debates políticos casposos de estos días, hemos vuelto a recorrer la exposición de la fundación Mapfre, que fue prorrogada hasta el 27 de abril... Para quienes aún no la han visto, se trata de una “curiosa” exposición (“Amazonas del Arte Nuevo”), que, sin eufemismos, debería haberse titulado: Algunas Mujeres en las Vanguardias Históricas.
¿Qué sentido estético tiene una exposición de esas características? Respondan los organizadores... que seguramente estarán muy satisfechos por el eco social... Desde mi punto de vista, la exposición es casi tan lamentable como los debates políticos relacionados con la "paridad" que menudean estos días en los "medios". Faltan muchas artistas importantes y, salvo excepciones, de las seleccionadas nos ofrecen obras muy alejadas de sus respectivas aportaciones más relevantes. Un paso más en la línea de mediocridad acreditada en la exposición dedicada a Camile Claudel.


También me gustaría subrayar la pobre información ofrecida por Mapfre en su página web... Supongo que sus gestores no desean competir con el muy interesante catálogo, que ofrecen al "comercial precio" de 39,95 €. Si en estas iniciativas se aprecia racanería, se rompe la imagen de generosidad que los “aficionados” sabríamos valorar como conviene a los intereses de la entidad.

Lo más recomendable para los interesados en los asuntos "feministas" y cuestiones afines: el "catálogo", que contiene, entre otros textos interesantes, El Manifiesto Futurista de la Lujuria, verdadera joya de contradicciones post-nietzschianas... para consumo de mentes posmodernas y liberales. Frente a él, frente a la reivindicación de la guerra como "instrumento higiénico" asociado a la lujuria, me nace de lo más profundo el ya viejo lema: ¡Haz el amor y no la guerra!

sábado, 19 de abril de 2008

La pintura “vergonzante” de López Mezquita

El Museo de la Ciudad ofrece la obra de López Mezquitas (1883-1954), que según José Francés, el crítico más influyente de la primera mitad del siglo XX, fue uno de los mejores pintores españoles de su tiempo... Para desgracia de su recuerdo, forma parte del grupo de pintores cuya memoria rompe la imagen “moderna” de la cultura española y, por ello, no le corresponde lugar privilegiado en el Parnaso posmoderno y, desde luego, en el Reina Sofía. Acaso por ello podemos ver su obra en una sala de "segunda categoría", gestionada por el Ayuntamiento de Madrid, con unas condiciones museísticas tan deplorables, que más parece exposición de reflejos que de pinturas. Por fortuna, el edificio es de edificación reciente...
Para los menos entusiastas del “arte de la pintura”, según éste se entendía en los odiados cenáculos del "academicismo añejo", la exposición ofrece otros importantes alicientes. En primer lugar, la galería de retratos, entre los que destacan los suyos propios y los de algunos de los personajes más importantes de su generación: Unamuno, Gómez Moreno, Andrés Segovia, Pedro de Rápide, Pérez de Ayala, José Francés. Fernando de los Ríos, José Pinazo, Manuel de Falla, los hermanos Álvarez Quintero, Manuel Azaña...
 
Entre los autorretratos, me ha fascinado el de 1911, que parece “estudio” previo para la caracterización de un joven Gustav Von Aschenbach...

También hay una colección de obras costumbristas que no dejarán al visitante impasible: La juerga (1907) es trasunto casticista de Los borrachos de Velázquez,; la Cuerda de presos no tiene nada que envidiar la pintura social de Sala; El velatorio (1910), con el remolino cromático de los trajes gitanos alrededor del cadáver del niño, es reflexión sobre lo más profundo y oscuro que tiene el ser humano.

 
Los desnudos compiten con los de Courbet... Uno de ellos compite tanto que acaso fuera más conveniente cambiar el verbo por otro menos airoso, si no fuera porque López Mezquita recurre al anonimato velzqueño para matizar discretamente el cuerpo femenino y con ello marcar leve diferencia con el pintor francés. No olvidemos que allá por los años treinta, en España, uno de los debates estéticos de gran repercusión pública era la conveniencia o inconveniencia de pintar desnudos.

miércoles, 16 de abril de 2008

El goce desinteresado...

El Museo Guggenheim-Bilbao ha denunciado a su director financiero, Roberto Cearsolo Barretxea, al descubrir que éste se había apropiado de una cantidad próxima a los 500.000 €, realizando maniobras fraudulentas en las gestiones de la Sociedad Tenedora del Museo. El engaño se descubrió al realizar investigaciones sobre el quebranto patrimonial de 6 millones de euros sufrido por la entidad al adquirir moneda americana destinada a la adquisición de obras de arte para la propia colección.
 
Al parecer, Roberto Cearsolo Barretxea ha comenzado a devolver el dinero sustraído...

E la nave va... Pero... ¿Hacia dónde?

lunes, 14 de abril de 2008

La fuerza de la palabra

El otro día fui testigo de una situación mágica. En el Centro Dramático Nacional están representando El Rey Lear, de W. Shakespeare (versión de Juan Mayorga), en un montaje realizado bajo la dirección de Gerardo Vera. Me encantó el planteamiento escenográfico; el vestuario es... discutible, pero interesante; las interpretaciones, sumamente irregulares: algunos actores están bien; otros...
 
Dos horas y media de representación ininterrumpida... en condiciones manifiestamente mejorables y, sin embargo, "eclosiona" el milagro: viejos y jóvenes, hombre y mujeres, cultos e incultos; eruditos y analfabetos... todos a una permanecíamos en la sala abarrotada inmóviles, con atención extrema, sin toses de desahogo y sin que crujieran las butacas... atentos a un texto escrito en las proximidades del 1600, hace más de 400 años, cuando, según mi amigo Carlos, las personas tenían preocupaciones existenciales muy diferentes... O, tal vez, no tan diferentes; en todo caso, ¡magia pura!
 
De regreso a casa mis neuronas repasaban las secuencias de Ran, y de nuevo, me admiraba el talento de Kurosawa... y su ingenio para trocar personajes y situaciones hasta conseguir una obra "japonesa" que no agitara el espíritu de William Shakespeare en su tumba, sin perder de vista la riqueza de su herencia. Dicen que las comparaciones son odiosas... A mí me parece que, en este caso, las comparaciones enriquecen los discursos de ambos creadores, hasta ofrecer al contemplador una grandiosa enciclopedia sobre la naturaleza humana... que nos recuerda la pervivencia de nuestros rasgos fundamentales (antes decían "esencia") por encima de las diferencias culturales y del paso de los años.

La muerte de Pippa Bacca

El País, recoge la noticia: "Era un trabajo basado en la confianza en los demás". Así sintetiza Rosalia Pasqualino di Marineo el motivo que condujo a su hermana menor Giuseppina, más conocida por el nombre artístico de Pippa Bacca, hasta Turquía, donde fue violada y asesinada. La artista, que tenía 33 años y vivía en Milán, era sobrina del creador conceptual Piero Manzoni. Las autoridades turcas encontraron el cuerpo de Pippa Bacca el pasado sábado tras detener a Murat Karatas, un parado de 38 años, que confesó haberla violado y estrangulado poco después de haberla subido en su coche, el 31 de marzo, el día que dejó de enviar noticias. Bacca había utilizado el autoestop ya en otras performances y para este proyecto Brides on tour (Novias en viaje), que realizaba junto a Silvia Moro, tenía previsto viajar de esta forma desde Milán hasta Jerusalén, "por los países tocados por la guerra", vestida de novia. "El traje era una metáfora del encuentro con el otro, la unión y la búsqueda de la parte femenina positiva, de la mujer como fuente de vida, estabilidad y sensatez", explicó ayer su hermana, directora de los Archivos Piero Manzoni en Milán



Francamente, me sobran las palabras, porque sé que diga lo que diga, diré chorradas. Por ello, lanzo al lector el repertorio de conceptos "sobrantes", que me queman las entrañas: “pacto de civilizaciones”, globalización, “arte contemporáneo-mundo islámico”, “arte para élites”, “arte popular”, “libertad creativa”, provocación, transgresión, excentricidad, ingenuidad, "prerrogativas del arte"... Y que cada cual escriba su lamento.

domingo, 13 de abril de 2008

Próxima subasta de una pintura de Lucian Freud

Christie’s sacará a subasta próximamente en Nueva York la obra de Lucian Freud, "Supervisora de Bienestar Social dormida", pintada en 1995. La pintura es un desnudo recostado de Sue Tilley (imagen adjunta), que cuando posó para el famoso artista alemán no respondía, precisamente, a los cánones de belleza femenina de mayor reconocimiento social.
 

Los “expertos” de la casa de subastas estiman que la pintura alcanzará un precio muy superior al pagado por el desnudo de Kate Moss (7,3 millones US$ en 2005) (imagen inferior). Si el mercado confirma las previsiones, muy sensatas según mi pobre criterio, deberemos deducir que, en pintura, la importancia del "fondo" es primordial... o que "el asunto" es lo de menos... ¡Cuánta turbación! ¡Cuánto desconcierto!

lunes, 7 de abril de 2008

La señorita Julia

Ayer asistí a la representación que se hace en el teatro Fernán Gómez de La Señorita Julia, de August Strindberg. La dirección corresponde a Miguel Narros, responsable de muchos “montajes” interesantes… Y creo que, por encima de las carencias interpretativas, es a él a quien se debe reclamar por el “delito estético” de haber convertido una de las obras más interesantes de la literatura europea del siglo XIX en un vodevil absurdo e incomprensible. Es posible que las “peculiaridades” del escenario de ese teatro, tantas veces criticado por ello, tengan mucho que ver en la configuración de la escenografía… Pero ello no exime de las responsabilidades correspondientes al director y a quien haya colaborado con él en los aspectos “subterráneos” del espectáculo.


El argumento de la obra, las consecuencias dramáticas de la “explosión vital” de la señorita Julia, en un ambiente social dominado por las circunstancias culturales (entendido este término en sentido amplio) del “Antiguo Régimen”, en el escenario del teatro Fernán Gómez, se convierte en una memez “feminista” difícil de entender y desprovista de los matices obsesivos de Strindberg... Me hubiera gustado hablar de la relación que Strindberg mantuvo con Munch, de las preocupaciones coincidentes de ambos, de sus obsesiones sexuales, de la aparición de unos valores aún condicionados por la herencia de Nietzsche... que preludiaban la sistematización de Freud. Me hubiera gustado hablar de creencias y realidades, de lo natural y lo social, del rencor y la ingenuidad, de Eros y Thanatos... pero desde lo que se ve en la función, mejor lo dejamos para momento más oportuno. Una pena, una verdadera pena.
Y para ofrecer una propuesta constructiva, recomiendo al lector la versión cinematográfica que hizo en 1950 Alf Sjöberg...

sábado, 5 de abril de 2008

El célebre torero Curro Romero ha sido nombrado Miembro de Honor de la Academia de Bellas Artes de Sevilla

Luz ha recogido una noticia singular: El nombramiento de Curro Romero como Miembro de Honor de la Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría, presidida por doña Isabel de León, marquesa de Méritos, a propuesta de la Duquesa de Alba y con el consentimiento activo o pasivo de sus miembros, entre quienes destaca, el vicepresidente de la institución, don Juan Miguel González Gómez. Este último, catedrático de Historia del Arte para más señas, comenzó su discurso recordando a Justiniano: "Iustitia est constans et perpetua voluntas ius suum cuique tribuendi" (La justicia es un firme y constante deseo de dar a cada uno lo que le es debido),
 
El homenajeado justificó sus méritos asegurando que “no somos matarifes, aunque nos llamemos matadores" y explicando que ante una buena faena se siente "como los artistas en el proceso creativo", cuando la "armonía me sale más del alma que del cuerpo"; También dijo que el toreo es "inspiración, arte y armonía", "una forma de crear belleza sin otro instrumento que el capote y la muleta". Y recordó la llamada fiesta nacional ha inspirado a personalidades tan importantes como Goya, Picasso, Alberti, García Lorca...
Según explicaron los cronistas, el acto fue amenizado por el organista de la catedral de Sevilla, don José Enrique Ayarra, que leyó una advocación mariana y súplicas dirigidas a la santa patrona de la institución, Santa Isabel de Hungría. Los hombres vistieron de frac y chaqué y ofrecieron a los fotógrafos del colorín las medallas y la condecoraciones obtenidas en los muy diversos campos del honor; algunos, incluso, lucían sombreros de panamá; las mujeres, radiantes de felicidad y de abalorios caros, desfilaron con trajes largos, complementados con diferentes objetos de reminiscencias taurinas...

 
A mí también me gustaría ser miembro de la Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría... ¡Esos tipos se lo pasan de miedo!

viernes, 4 de abril de 2008

Cuestión de belleza y una figura retórica "falsa" de Borges

Andrea, buscadora incansable, ha recogido una interesante noticia: en Abu Dhabi se ha inaugurado un concurso de belleza en el que un sesudo grupo de expertos dictaminarán a qué camello le corresponde el honroso título de ser el más bello del mundo y algunos otros premios de menor entidad. Según los organizadores, con ello pretenden proporcionar continuidad a las tradiciones autóctonas, invariablemente ligadas a estos animales...
  
Se para uno a pensarlo y... discutir sobre la belleza de los camellos parece nimiedad, propia de de sociedades rurales, en las que, a priori, encajaría mal algo tan diametralmente opuesto como un museo de arte contemporáneo. Y me imagino a Thomas Krens vestido con el aditamento de los jeques árabes, subido en una hermosa camella premiada en el concurso de belleza del 2008, inaugurando el Guggenheim de Abu Dhabi y firmando con una estilográfica Montblanc Meisterstuck (“El arte de la escritura”) un documento que acredite la alianza de civilizaciones. Supercalifragilisticoespialidoso.
Sin embargo, en ocasiones las cosas humanas son complejas... En la noticia publicada en BBC Mundo, Marcelo Justo finaliza el artículo haciéndose eco de un polémico comentario de J. L. Borges: “Asombra un poco eso sí, que los camellos no figuren en el libro más importante para la región, el Corán, como bien hizo notar alguna vez, el escritor argentino Jorge Luis Borges.”
El comentario en cuestión aparecía en “El escritor argentino y la tradición” (Borges, J. L. El escritor argentino y la tradición. Discusión (1932). Obras Completas. Buenos Aires, Emecé Editores S. A, 1989. Tomo I), para aludir al desprestigio de los matices locales explícitos, demasiado forzados, en las manifestaciones culturales:
“He encontrado días pasados una curiosa confirmación de que lo verdaderamente nativo suele y puede prescindir del color local; encontré esta confirmación en la Historia de la declinación y caída del Imperio Romano de Gibbon. Gibbon observa que en el libro árabe por excelencia, en el Alcorán, no hay camellos; yo creo que si hubiera alguna duda sobre la autenticidad del Alcorán, bastaría esta ausencia de camellos para probar que es árabe. Fue escrito por Mahoma, y Mahoma, como árabe, no tenía por qué saber que los camellos eran especialmente árabes; eran para él parte de la realidad, no tenía por qué distinguirlos; en cambio, un falsario, un turista, un nacionalista árabe, lo primero que hubiera hecho es prodigar camellos, caravanas de camellos en cada página; pero Mahoma, como árabe, estaba tranquilo: sabía que podía ser árabe sin camellos. Creo que los argentinos podemos parecernos a Mahoma, podemos creer en la posibilidad de ser argentinos sin abundar en color local.”


Por desgracia, en esta ocasión Borges, uno de mis escritores favoritos, fue muy poco cuidadoso al recoger el juicio de Gibbon porque, en el Corán aparecen numerosas alusiones a los camellos (alrededor de 20 explícitas y otras tantas de modo implícito).
Pero ello no quita para que podamos estar de acuerdo con Borges en el fondo de su argumento. Si los jeques de Abu Dhabi deciden “recuperar” los concursos de belleza de camellos cabría inferir que ya han caído en las redes de Occidente... que las maniobras de Thomas Krens y quienes le precedieron comienzan a fructificar. ¿Lo dudaba alguien? Pero una cosa son los jeques y otra muy diferente quienes llenan las mezquitas populares de Abu Dhabi...

lunes, 31 de marzo de 2008

Arte para turistas de gran capacidad adquisitiva.

Thomas Krens ha presentado su dimisión en la fundación Guggenheim para dedicarse por completo a la creación del museo comprometido por la entidad norteamericana en Abu Dhabi, que será inaugurado en el año 2012, según un proyecto de Frank Gehry. El empeño forma parte de una iniciativa del gobierno correspondiente, que tiene la intención de, siguiendo el ejemplo de Dubai, invertir las plusvalías procedentes del petróleo y del gas natural en incrementar las posibilidades turísticas de aquel antiguo desierto. Para ello han comenzado las infraestructuras de lo que acabará siendo un centro turístico “de siete estrellas”, con edificaciones diseñadas por los arquitectos más reputados del momento.
La iniciativa se completa con la construcción de varios museos destinados a albergar obras de las instituciones más importantes del mundo. De momento, está clara la participación de El Louvre, que prestará 300 obras por 400 millones de €, y la del mencionado Guggenheim , con una empresa comparable a la de Bilbao, pero desbordante, tanto por las cifras que se barajan, como por el tamaño del museo, que sería el mayor y mejor dotado del mundo entre los de su misma especialidad.
 

Si desde Abu Dhabi, la iniciativa se justifica en términos de gran inversión turística, desde Occidente, los argumentos son mucho más prosaicos: rentabilidad y “globalización cultural”... Thomas Krens parece haber tomado partido por la “alianza de civilizaciones”... ¡Qué cosas!
¿Inversión turística? ¿Política globalizadora en el mundo islámico? ¿El Guggenheim vuelve a convertirse en un instrumento de la política norteamericana? Y todo "por amor al arte"... Por mi parte, comenzaré a ahorrar con la esperanza de que abran algún hotel de 3 ó, estirándome un poco, de 4 estrellas... Creo que es un destino magnífico para las vacaciones de Navidad.

lunes, 24 de marzo de 2008

Un paseo por Sicilia


He aprovechado la Semana Santa para dar un paseo por la Magna Grecia... que estaba llena de alemanes, japoneses y españoles, ávidos de no se sabe muy bien qué; acaso deseosos de hacer fotos a cualquier resto artístico o pintoresco que se cruzara en nuestro camino. He participado gustoso de la voracidad icónica, porque como es sabido, la cabra tira al monte; y mi monte fotográfico ha reverdecido con los formatos digitales...

 
He observado —una vez más—que en el interés del turista prima el espectáculo sobre cualquier otra cosa... Nos acumulábamos enfervorecidos ante el muy cuidado recinto arqueológico de Agrigento, ante el templo anómalo de Segesta o en el teatro mil veces remodelado de Taormina, mientras el “Sátiro versante” (copia romana de un original praxiteliano del siglo IV aC) se aburría en la apolillada soledad del Museo Arqueológico de Palermo, abandonado a su suerte y a la voluntad pedagógica de unos “conservadores” olvidados por quienes reparten el dinero de los presupuestos de la República.
Por fortuna, las calles de esos luminosos pueblos y ciudades, preparados para el rodaje de la cuarta parte de El padrino, bullían de vida y ritos viejos.
  

Fotografías: La superior es El sátiro versante del Museo de Palermo; las otras dos fueron tomadas en Cefalú.

jueves, 13 de marzo de 2008

El pragmatismo de Oriente frente al dramatismo de Occidente

Por A. L. Montero

Esta mañana he impactado con un artículo del periódico que englobaba varios de los conceptos que estamos debatiendo: censura, creatividad, cine, dinero, cultura, popularismo… Tras leer el artículo mencionado me he situado en el contexto que comparto con vosotros.

En la sociedad occidental la comodidad y el asentamiento dominan nuestra vida. Volviendo atrás en el tiempo algunas generaciones, en el general occidental una vez nacemos contamos con todos los recursos a nuestro alcance y si resulta que tenemos a bien salir desgraciados o pesimistas los estudios científicos nos justifican en la herencia paterna (otro artículo que podréis encontrar en el diario El País). La falta de trabajo y la pérdida de honestidad a la hora de reconocer nuestro propio absentismo y la ley del mínimo esfuerzo como máxima, no hacen sino derivar en una queja continua. Una sociedad que patalea. Quizá sea el motivo central para que el arte occidental sea desbancado por el gran gigante chino, no solo en el medio artístico sino también en el resto de los ámbitos culturales y científicos.

Tomando como referencia las palabras de Li Feng “los chinos tenemos mucha paciencia y capacidad de sufrimiento”: paciencia y aguante: términos contrarios al sistema occidental actual: inmediato y sencillo, en el que desarrollamos nuestra actividad, incapaces de auto-exigirnos de manera efectiva, creando miles de justificaciones a cualquier nivel.
Centrándonos en España (sociedad que puedo analizar de manera empírica) tendemos a marcar un objetivo y pisar al resto hasta alcanzarlo (no siempre pero en determinadas ocasiones es necesario abandonar la moral para avanzar), tendemos a elegir el camino más fácil siguiendo la ley del mínimo esfuerzo y normalmente retardar el momento de abordar el problema a resolver hasta el último instante. Es decir, nada de paciencia, y aun menos de aguante.(Falsa moralidad).
Quizá por ello la ausencia creativa de la que se acusa al arte contemporáneo, que deriva en la crítica hacia los expertos, la culpa al mercado y los nuevos ricos, y en general el traslado de la responsabilidad propia a cualquier elemento exterior. Pero mientras culpamos a los organismos ajenos, ocupados en tales menesteres, ¿creamos? ¿Es acaso él que más crea, ofrece, innova, el que destaca? ¿O muchas veces se ignora aquello que no da polémica y no interesa dar a conocer? ¿Se reconoce con justicia el valor artístico?
Personalmente creo que no, he ahí la utopía del arte, interés artístico como único elemento que dominase la creación. El ideal que muchos llevaban, el arte por el arte y para el arte.

El sentido estético domina nuestras vidas, lo “bello” nos rodea, estamos plagados de elementos agradables a la vista. La evolución de la sociedad ha conducido a la sofisticación de los artículos que consumimos en cuanto a su calidad estética.
Aplicándose a objetos de primer orden, vajillas, manteles, anuncios publicitarios, etc. que nos lleva a plantearnos con una mayor dificultad qué es arte y qué no, cuando se confunde el sentido estético con el artístico, o se hace de éste la característica central que determina su valor.
En la historia del arte y ya de una manera más evidente en el arte contemporáneo, la estética se ha supeditado a otro tipo de intereses, quizá sea ahora cuando se obvie más el papel estético frente a la idea o concepto en cuestión. Básicamente creo que el arte hoy por hoy busca producir una sensación (del tipo que sea) para un posterior recuerdo.
Por ello el lenguaje cinematográfico con todo lo que lo compone y otras disciplinas ya mencionadas como las del videojuego: medios que por el contenido que les acompaña permiten al artista jugar aun con mayores posibilidades con la realidad, crear múltiples e inimaginables sensaciones, acercar su realidad al resto de una manera directa y efectiva, mágica lo que hará de ambos medios soportes para el desarrollo artístico tan nobles como la pintura o la escultura. Pero como ya se ha dicho, esto choca con otro de los elementos que fundamentan y han fundamentado el arte.

El mercado frena las capacidades/herramientas para la creación que nos ofrecen dichos medios, puesto que chocan con dos sentidos propios del arte clásico; la relación íntima de artista, materia y obra, y la obra como elemento único.

Arte versus administración

Silencio evidenciado =Guiño de atención = Salvar la responsabilidad ética que consecua el obviar ciertas informaciones en beneficio del encaje social o de mercado.( Ante la obviedad de que todos formamos parte del Sistema y desarrollamos un papel determinado por una serie de barreras/muros de contención individual a la demarcación).
El cine y los videojuegos se caracterizan por su difusión generalizada y su accesibilidad pese a ser una creación única esta duplicada y cae en manos de muchos individuos simultáneamente. No se puede tener un Dalí en cada casa pero sí una película de Lynch, ¿eso convierte la película en algo no destacado? ¿Su accesibilidad determina su valor artístico?
Por ello los expertos no pueden (en su papel de expertos) dar a estas destrezas artísticas el respeto que merecen. No de manera administrativa, no interesa vender el cine como arte, Pero éticamente, ante una pregunta directa no pueden negar que lo sea, aunque no lo incluirán en exposiciones de primer orden. Por tanto, el mercado y el dinero frenan el reconocimiento profesional, pero en la sinceridad individual (no sujeta al papel social y sus muros de contención) se reconoce el valor artístico.
Pese a ello existe una disyuntiva entre el cine culto y el cine comercial, ¿arte culto, arte popular? ¿Arte contemporáneo frente a El Corte Inglés?

La Accesibilidad.

Curioso el reconocimiento de un chino ante un Almodóvar al que coloca a la altura de Kubrick. Recomendar por cierto La casa de las dagas voladoras de la que es guionista, hace honor a la consideración del cine como arte.
Por último por seguir con los temas que salen a colación en la entrevista, subrayar el ya mencionado tema de la censura, desde un punto de vista algo distinto.

La censura como necesidad artística.

Censura como elemento de presión, impulso creativo necesario. Digo bien impulso como el elemento que domina el arte, el aquello que unifica, el brillo que caracteriza, la sensación. La falta de censura actual justifica el ilimitado número de desnudos con identidad, pensad en el primer desnudo con identidad en Francia y la reacción social que conllevo en su momento.
Hoy no nos escandalizamos por ver a nuestras artistas protagonizando desnudos en las portadas. El cuerpo se muestra con orgullo, consciente de la belleza que implica. Por tanto, la censura occidental cada vez reduce más sus dominios pese a los esfuerzos de diversos organismos que son ignorados por la clase media atea, cada vez más numerosa. No hay un elemento claro a trascender, La censura menos evidente conlleva a transgredir los pilares éticos primarios, en este contexto nacen las corrientes de alto sentido morboso dentro de las vanguardias actuales.
La ausencia de peligros reales en nuestra vida nos lleva a buscar un determinado tipo de sensaciones, fuertes, mágicas, distintas, reales, efectivas que las que nuestra vida relajada nos aporta, quizá en ello se vea justificado el interés de los artistas más sensibles a la realidad por el Arte Africano, y de ahí que en la parrilla televisiva haya elementos como Cuarto Milenio, con las necesidades físicas cubiertas surgen necesidades sensitivas.
Por englobar lo dicho, acusarnos de lo actual, el arte que tenemos es el arte que necesitamos, es la consecuencia de lo que vivimos y lo que somos, con el peligro que conlleva. No nos gusta el arte. No nos gusta nuestro mundo, ni nuestro sistema. Querer saber sin pasar por el estudiar
El arte contemporáneo se simplifica por momentos, no nos es necesario un dominio cultural tan grande a la hora de entender una obra como ocurre al enfrentarse con un Velázquez y aun así nos escandalizamos a la hora de tener un mínimo conocimiento, ¡que nos den la información! Sino, es su culpa...
Y todo ello sucede en la era de la globalización, del conocimiento accesible ¿Sigue cayendo la responsabilidad únicamente en los expertos?

El tatuaje



El otro día varios compañeros debatían sobre las posibilidades estéticas de los tatuajes... Hice inventario memorístico de aquellos marineros pecho de lobo con imágenes de vírgenes, anclas y mujeres con grandes pechos; desde ellos hay que dar un importante salto para llegar a las "pinturas" epidérmicas que lucen muchos jóvenes y quienes desean “ofrecerse” como  modernos... hasta llegar a Wim Delvoye, paradigma de “ingenio” —en el sentido más crítico del profesor Marina—, que parece obsesionado con lo fisiológico y, dentro de ello, con lo epidérmico; sus tatuajes de cerdos han interesado casi tanto como sus radiografías “eróticas” o sus peculiares vídeos... Un jalón más para el gabinete de las curiosidades... He leído por ahí que las radiografías de Win Delvoye son "elegantes"... A mi me parecen curiosas, interesantes, sorprendentes, en román paladino, hasta "cachondas"; pero "elegantes"...? Estamos cambiando el sentido de las palabras y no sé si ello es bueno, malo o, sencillamente, "elegante"





Jamás imaginé que se pudiera sacar tanto partido visual a los depósitos cutáneos de grasa...

La última aportación del ilustre “artista” Santiago Segura

Y hablando de “arte” no quisiera pecar por indolencia al no mencionar siquiera la última aportación de uno de los más egregios, ilustres y reconocidos “artistas” polifacéticos, transversales y multidisciplinares de nuestros días. En colaboración con Pedro Guerra, don Santiago Segura, que tras pasar algún tiempo en la facultad de Bellas Artes de Madrid, optó por el cine y, en general, por cualquier espectáculo que le diera dinero, nos ha regalado con la “copla rapera” que dará testimonio en el festival de Eurovisión de los grandes logros del engendro cultural definido entre el liberalismo y los pijos dextrógiros y levógiros: el chiquilicuatre, término admitido por el RAE como sinónimo de "chiquilicuatro", equivalente a "zascandil", "mequetrefe".



La caspa vende, ergo... la caspa es bella. ¡Arriba el “Dandruff Art”! Rían, rían ustedes, pero no quiero ni pensar en lo que va a suceder este verano en todas las plazas de los pueblos españoles (con ñ, de coño), pero sobre todo, en la liquidación de derechos que va a recibir el señor Segura a fin de año; sin duda, podrá rodar Torrente 4 en Hollywood, bajo la dirección de Richard Donner. ¿Se lo imaginan: Lethal Weapon 7: Torrente en Los Angeles? ¿Se imaginan ustedes a Torrente-Segura paseando en su peculiar Testarrosa por Beverly Hills o por Manhattan Beach Blvd? Globalización a la española... Por fin entiendo lo de “la reserva espiritual de Occidente”.

martes, 11 de marzo de 2008

Igor Mitoraj en Madrid

En su empeño por mostrar hasta que punto don Alberto está vendido a los enemigos de la Patria, La Caixa, en sintonía con el Ayuntamiento, muestra en los alrededores de Caixa Forum una exposición de Igor Mitoraj. El evento debe contemplarse dentro del programa El arte en la calle, patrocinado por la entidad financiera catalana desde hace algún tiempo, con resultados siempre interesantes, como la exposición de El pensador de Rodin en Málaga, la de Manolo Valdés en varias ciudades y la que ahora nos ocupa, que ya habían contemplado en otros lugares.

 

Es un tipo de escultura de admiración fácil, con resabios precolombinos por la monumentalidad, que ofrece al caminante una reflexión sobre la pervivencia de los modelos estéticos grecolatinos, en su calidad de “restos arqueológicos” depositados en el espacio urbano... Curiosa reflexión paradójica sobre la naturaleza del tiempo, que a mí me conduce por caminos tortuosos...

 

Y en estos días, bajo el imperio de un liberalismo sin limitaciones de ningún tipo, que el juego comunicativo traduce en el imperio del decálogo de Goebels, cuando los valores estéticos de vanguardia están tan discutidos y algunos preconizan “recuperar” el poso de la tradición, me pregunto qué sucedería si se ofreciera al público una muestra con esculturas del más “caduco academicismo” de principios del siglo XX... ¿Será posible que los valores estéticos caminen en paralelo con los ideológicos? Como hubiera dicho mi pobre abuela: ¡A dónde vamos a parar!

Fe de erratas: la imagen superior es de una obra de Igor Mitoraj, pero la segunda, en la que aparece el rostro de una joven, por un imperdonable error, es de la exposición de Arno Breker (julio del 2006)

domingo, 2 de marzo de 2008

Modigliani y su tiempo, Fundación Caja-Madrid

Modigliani no es un pintor que me entusiasme, pero siempre merece la pena acercarse a las obras de cualquier autor que promueva reconocimiento social, aunque sólo sea para reafirmarse en los juicios propios, porque es placentero, o para cambiarlos, porque es revitalizador. En este caso me ha rendido el desconcierto: por las salas de Caja-Madrid apenas he visto obras de Modigliani; me han atrapado las referencias: un retrato de Soutine, una pintura de Picasso, otra de van Dongen... las “cosas” de Foujita. No discutiré las bondades de Modigliani, pero...
 

El Desnudo recostado de la Pinacoteca Giovanni y Marella Agnelli (imagen superior) no es el que más me gusta, sobre todo, si recuerdo el de la colección Gianni Mattioli de la misma época (imagen inferior), uno de los menos primitivos en cuanto a concepción, pero de los más sensuales. Reconozco que me sucede una cosa extraña, tratándose de pinturas de mujeres hermosas desnudas, me gustan más aquellas que ofrecen mayor grado de iconicidad, mayor parecido con “lo conveniente” (mímesis)... ¡Qué cosas!

martes, 26 de febrero de 2008

Más sobre Arco

Por C.B.G.



Se dice que en la feria de Arco ha estado algo ausente la pintura y la escultura, hay gente que ha salido algo decepcionada . Arco ha estado protagonizada este año por la nueva imagen , la fotografía, los comentarios no se han dejado esperar, como siempre el viejo tópico “El arte ha muerto”. Nada más lejos de la realidad , Paul Valery decía que una obra de arte era el resultado de una acción cuya meta finita es provocar en alguien desarrollos infinitos, producir el universo de la resonancia visible Podríamos entender con Paul Valery cuando se refiere al infinito estético, que el arte, al igual que la conocida teoría del espacio, se encuentra en continua expansión (una obra de arte suscita a otras y de cada una de estas surgirán otras más, como rompiendo en razones exponenciales constante) .



Todo ello en una aparente contradicción con las teorías hegelianas de las que podría desprenderse en una primera lectura, que nos habla de la muerte del arte como tal , aunque a lo que realmente alude es a la “muerte dialéctica de ciertas figuras de la consciencia dentro del actuar artístico y estético”. Hegel no se refería al final o a la conclusión del arte, si no como señala Humberto Eco, al fin de una determinada forma de arte. Posiblemente los primeros gérmenes, no de la muerte del arte, si no de la nueva situación, se encontrara en algunas pinturas de David que con esa “caída de las imágenes” aludía metafóricamente a esta. No obstante algunos autores les ha interesado escoger el sentido literal de muerte del arte para formular sus propias teorías desde diferentes perspectivas El dadaísmo en particular adoptó este principio como crítica a la sociedad industrial; las vanguardias rusas proclamaron la muerte del arte con una pretensión revolucionaria. Finalmente el futurismo lo proclamó como un culto a la industria moderna. Cada una de ellas representativas de tres actitudes básicas que se han prolongado a lo largo del siglo XX. Estos en definitiva son tres de los rostros, que exhibe la moderna crisis estética Arthur C. Danto también escoge esa idea, aunque se podría dudar a que obedece realmente su intención, si se trata de una convicción propia o una forma de adquirir notoriedad. La manifestación que realiza (El arte ha muerto. Sus movimientos actuales no reflejan la menor vitalidad; ni siquiera muestran las agónicas convulsiones que preceden a la muerte; no son más que las mecánicas acciones reflejas de un cadáver) en el libro “El fin del arte” le valió para conseguir su trabajo de crítico de arte. Lo cual no deja de ser una paradoja aunque el intente debatirla con cierta demagogia al decir “Llegar al final no quiere decir detenerse. El hecho de que haya una cantidad de obras de arte sobre las cuales escribir como crítico es coherente con el advenimiento del fin del arte. El fin del arte significa un pluralismo radical, que no permite la existencia de una sola dirección posible. No existe esa dirección. Todo es posible. Y eso permite desarrollar un tipo de crítica que toma y analiza cada cosa a medida que surge.” Puede que Danton llame pluralismo radical en el arte a lo que Paul Valery llamó infinito estético: Infinidad de tendencias artísticas o pluralidad artística sin dirección en definitiva se trata de multiplicidad de orientaciones estéticas. Y efectivamente es así el periodo más controvertido de eses pluralismo comienza a partir de los años sesenta, cuando se produjeron importantes confluencias de arte música , de cine y perfomance, de pintura y cultura popular . En el arte de los setenta se puede afirmar que la perfomance se convierte en una de las maneras de “ representar “ una imagen. Este cambio o mutación gradual en las rígidas formas del arte moderno da paso a una concepción del arte totalmente distinta que se basa en nuevos presupuestos críticos.

¡Vaya semanita de museos!

Las circunstancias mandan: Picasso, Mondrian, inauguración de Caixa-Forum, ARCO... Hacía tiempo que Madrid no ofrecía un panorama comparable, para satisfacción de diletantes y demás especies devoradoras de la “cosa cultural”.
Y para completar el panorama, el jueves llegó Heidi con la intención de visitar las nuevas instalaciones del Prado; hasta las laderas suizas recibieron ecos de la inauguración... En esta ocasión no había colas; apenas un leve incidente, sólo un levísimo incidente, en el arco de seguridad, porque a Heidi se la había ocurrido llevar en el bolso una manzana y un plátano... Otra situación surrealista: no podía entrar con las frutas, que debían permanecer en “el depósito”, donde, sin embargo, no permitían dejar el bolso... La señora uniformada, que parecía una “generala” de esas que menudean en los controles de seguridad rusos, nos explicó la situación: en ningún museo del mundo permiten entrar con comida... Además, un plátano junto a otro plátano o una manzana unida a otra manaza no son peligrosos, pero si unimos manzanas con plátanos o plátanos con manzanas, la situación puede ser explosivamente inmoral y, en todo caso, incompatible con el disfrute estético... Está bien comer... es necesario, está bien disfrutar con el arte... pero contemplar Las tres gracias comiéndose un plátano es, simple y llanamente, inadmisible. ¡Qué escándalo!


Para completar el atracón museístico hoy (escribo este texto el sábado día 23) hemos acudido a visitar el Museo Arqueológico Provincial de Alcalá de Henares... Aún huele a pintura y chilla la madera nueva al pisarla...
Es un interesante montaje escenográfico construido sobre un convento dominico rehabilitado, con vitrinas de concepción efectista y demasiados paneles con textos, acaso pensados para que quienes lo visiten “aprendan” (no creo que hayan pensado en el verbo “conocer”) los rasgos fundamentales de la historia de la Comunidad de Madrid, que como todo el mundo sabe, conforma entidad cultural desde la noche de los tiempos.
Se veían unas cuantas piezas interesantes del Museo Arqueológico Nacional junto con otras pocas de diferentes procedencias... El contenido no es demasiado llamativo...

 
Y me preguntaba qué sentido tienen estos museos, qué sentido tienen los museos sin “grandes reliquias”, que no movilizan el interés de los medios de comunicación y, por consiguiente, del público; esos museos que nos interesan a unos pocos chiflados, con los que se tortura a los estudiantes de Enseñanza Media. Me parecen “montajes endogámicos”, concebidos, sobre todo, para crear unos cuantos puestos de trabajo, que se justifican al amparo de una “utilidad pedagógica” cada vez más dudosa. Francamente, al menos la instalación de Alcalá no me parece adecuada para movilizar el interés de quienes deberían sacar provecho de él... si acaso, para lo contrario, para que los alumnos de Enseñanza Media odien los museos.
Por lo demás... Me hizo gracia la desmitificación de Indiana Jones, a quien se consideraba saqueador... Y me acordé de Heinrich Schliemann, pero sobre todo de tantos reputados "arqueólogos" de aquellos años (primer tercio del siglo XX) que hicieron carrera "trasladando" a Europa objetos egipcios...

lunes, 18 de febrero de 2008

Las imágenes eróticas

Por fin, tras acalorado debate público, los funcionarios del metro londinense han consentido la colocación de los carteles que anuncian la exposición de la Royal Academy of Arts. Se cierra un debate reiterativo con vocación de Guadiana...

  Recuerdo al cabo Piris, castamente escandalizado con La Maja Desnuda, de Goya; a la profesora universitaria americana que se negaba a dar clase ante tan turbadora imagen; a las sufraguistas que destrozaron La venus del Espejo por entender que era "paradigma" de imposición "machista"; a quienes "se comieron el coco" discutiendo el carácter específico del Amor Sacro y del Amor Profano en la obra de Tiziano; a quienes creyeron que las pinturas de Paul Matthias Padua, sensiblemente cercanas a los de los Carracci, reflejaban la degeneración de los nazis...


Por encima de todo el cuerpo femenino tiene propiedades mágicas; todos lo sabemos sin conocer nada de pautas fijas de acción o de mecanismos de preprogramación genética, y todos sabemos apreciarlas, tanto si somos hombres como si somos mujeres.


Sólo a quienes entienden el arte como algo próximo a una divinidad anti-material o anti-carnal, les puede molestar la capacidad perturbadora de los estímulos sexuales; para los demás, creo que no hay problema: si una mujer hermosa es retratada con "arte", hermosura al cuadrado.


Y quien se sienta ofendido, mire hacia otro lado, aquel tapizado de cadáveres mutilados que, por lo visto, no escandaliza a nadie.
Me escandalizo de quienes se escandalizan...

Aclaración editorial

Me dice Ignacio que en el blog sólo hay textos críticos, agrios, acibarados… Claro; de ahí el título, que podría haber sido otro… Si hubiera sido más pretencioso, acaso hubiera pensado en “puyazos estéticos”, si más prepotente, en “indagaciones estéticas críticas”…La doble negación hipotética no es lo mío.
Como tengo cierta tendencia a los acrósticos sencillitos (ya sabes, Vera), se me ocurrió lo de Marcelo del Campo… por supuesto, pensando en el Marcelo más peleón, el del urinario o, incluso, el de Etant Donné. Por una diminuta mirilla observamos lo que siempre deseamos encontrar en esa tesitura : una mujer desnuda en postura sugerente… aún más sugerente que la Maja de Goya. Y desde ahí buscamos las vueltas...


Crearé otro blog para informar en positivo de cuestiones estéticas. Pero, ¿realmente sería necesario? Hay demasiados...

sábado, 16 de febrero de 2008

Caixa Forum

Condicionados por las aglomeraciones del Prado, Reina Sofía y Fundación Thyssen, hoy nos hemos dirigido a visitar el nuevo edificio de Caixa-Forum... Camino real, según dicen. También había mucha gente, pero bastaba esperar unos minutos, además regalaban una bolsa multiusos muy aparente... ¡El espíritu catalán por encima de todo!

 

El edificio me ha parecido espectacular, en su concepción estructural: han dejado "al aire" la antigua fachada sobre una retícula en voladizo forrada con paneles de acero inoxidable. En el interior destaca una escalera de amplio ojo, que nos hace pensar en el edificio de Wright (por la hélice), en Gaudí (por la irregularidad) y en las escaleras “a la catalana” (por el vuelo de los tiros).

 
Han colgado de las paredes unas cuantas obras que proporcionan sentido orgánico a las amplias salas, donde se agitaban muchas azafatas vestidas de azul...
A Caja-Madrid le ha salido un grano, si los gestores de la Caixa se animan a realizar en Madrid algo comparable a lo que hacen en Barcelona. Pare empezar anuncian un “interesante” ciclo de cine, que comprendo obras d Lynch (Inland Empire), Costa (Juventude em Marcha), Crash (Cronenberg), Kaurismaki (Luces al atardecer), Marker (Level Five), Fincher (Zodiac), Hou Hsiao Hsien (Three Times) y Godard (Histoire (s) du cinéma). ¡Qué cosas tan “extrañas” se les ocurren a los catalanes!
Creo que la actividad cultural de Madrid se ha enriquecido considerablemente, con una aportación aparentemente discreta, que seguramente dará testimonio de “modernidad” en el mejor sentido de la palabra.


Me pregunto si esta inauguración tendría algo que ver con el desembarco frustrado de La Caixa en Endesa... Habrá que abrir una cuenta en la Caixa, porque como decía mi abuelo, "el que regala bien vende, si quien recibe lo entiende"; más que nada, para que no reduzcan los presupuestos....