lunes, 4 de febrero de 2013

Fuyuko Matsui. De lo tradicional y lo contemporáneo.


Por Juan Fandiño

Japón, tras su derrota durante la Segunda Guerra Mundial, se vio enormemente influenciado por las modas y corrientes artísticas de occidente. Fue un país que estuvo cerrado de cara al mundo durante varios siglos, no sabían lo que estaba ocurriendo fuera ya que nadie podía entrar ni salir.
A finales del periodo Edo, en el s. XIX, y bajo la presión del comandante estadounidense Matthew Perry y su flota de buques de guerra, Japón se abrió al resto del mundo. Esto supuso un gran choque para la sociedad japonesa ya que de pronto se encontraron con siglos de avances tecnológicos, modas y periodos artísticos que ignoraban por completo. Lo mismo ocurrió en Europa cuando descubrieron los grabados japoneses que se exportaron tras su apertura, por eso se pueden ver copias realizadas por Manet o Van Gogh o una curiosa fotografía de Toulouse Lautrec disfrazado con quimono.


En el ámbito artístico esto hizo que los artistas japoneses empezasen a utilizar técnicas occidentales como el óleo y empezasen a abandonar poco a poco los temas y estilos que siempre se habían utilizado en Japón. A día de hoy, hay mucha gente que dice que, poco a poco y no solo en el mundo del arte, los valores tradicionales de Japón están desapareciendo poco a poco debido a una sociedad cada vez más occidentalizada. A pesar de ello, existen varios artistas contemporáneos que siguen utilizando técnicas tradicionales y retratan temas que siempre han sido representativos del país, como es el caso de la artista Fuyuko Matsui.
Esta joven mujer ha conseguido hacerse un nombre en Japón en los últimos años gracias a sus impresionantes obras pictóricas de carácter Nihonga (estilo surgido tras la apertura del país que intenta combinar técnicas y temas occidentales con los que ya existían en Japón) con un cierto toque erótico y grotesco. Suele representar temas bastante personales con una técnica impoluta y una cierta influencia renacentista en las formas de los personajes que recuerda a Leonardo.


Durante mi último viaje a Japón pude ver todas sus obras en el museo de arte de Yokohama. La disposición de las obras y la tenue iluminación de las salas creaban una atmósfera muy acertada que llegaba a aumentar la potencia visual de su trabajo. Sin lugar a dudas, Fuyuko Matsui es una gran artista que ha sabido combinar muy bien técnicas y temas tradicionales que ya casi se creían en desuso con otros más occidentales y contemporáneos, demostrando así que lo “antiguo” no tiene por qué ser malo y que muchas veces es mejor que lo “moderno”.


domingo, 3 de febrero de 2013

De nuevo el asunto de las fotografías en los museos. El "Museo de la Alhambra"

Lo visitamos hace un mes, coincidiendo con la efeméride de la "reconquista" de Granada, entre toques de campana que sonaban como lamento afónico de muecín... Lo gestiona  el Patronato de la Alhambra y el Generalife, ocupa el palacio de Carlos V, está articulado en dos partes ("bellas artes" y "arqueología") con accesos independientes, y es el único espacio del conjunto monumental granadino donde no se pueden hacer fotografías...  Quien tenga interés en obtener información gráfica deberá recurrir a los "Recursos de Investigación de la Alhambra", donde ofrecen un repertorio muy amplio de imágenes en blanco y negro, con marcas de agua de la Junta de Andalucía, pero con datos poco útiles para el diletante o, incluso, para el estudioso.
Los vigilantes parecen aleccionados para prestar atención muy especial a ese detalle, porque se agitan inquietos ante cualquier movimiento "sospechoso"; en mi presencia una de las empleadas se avalanzó rápidamente sobre un joven que había movido los brazos para extraer un pañuelo del bolsillo...
Me dirigí a uno de los funcionarios para conocer la razón de la prohibición. Me respondió con amabilidad que era lo más frecuente en los grandes museos y, "por supuesto", en todos los museos de Andalucía... Argumenté que la prohibición era una anomalía porque en otros museos andaluces permiten hacer fotos sin flash y lo mismo sucede en casi todos los museos que conozco.
—Tengo que hacer lo que me mandan —apostilló con una sonrisa tímida y amable.

Cada vez me parecen más agresivas e insultantes esas "órdenes" que me recuerdan el "argumento educativo" esgrimido abiertamente en la Galleria dell'Accademia de Florencia:
—Cada uno pone en su casa las normas que estima oportuno y el visitante debe saber comportarse.
¿Debe llegar tan lejos la función "educativa" de los museos? Me pregunto también por qué prohíben hacer fotos, pero no tomar notas, realizar dibujos o grabar reflexiones verbales... ¿Por qué no prohíben usar gafas, gorros o bufandas? ¿Por qué no exigen a los visitantes que muestren el teléfono móvil apagado? ¿Por qué no dictan silencio absoluto? ¿Por que no imponen que los visitantes vistan de etiqueta o que se desnuden...?
Un museo no es una casa regida por un "jefe de familia", a la que puede acceder el público porque así lo ha consentido graciosamente aquél. Un museo es otra cosa... Y la permisividad parece consecuencia obvia de la "finalidad social", tal y como la define el ICOM:

"Un museo es una institución permanente, sin fines de lucro, al servicio de la sociedad y abierta al público, que adquiere, conserva, estudia, expone y difunde el patrimonio material e inmaterial de la humanidad con fines de estudio, educación y recreo.” 

Estudio, educación y recreo... Al docente le facilita las cosas emplear una cámara para preparar sus clases y también la visita al museo con los alumnos. Contando con los medios que en la actualidad poseen éstos, es una "práctica" trivial sumamente atractiva y educativa encargarles hacer fichas ilustradas contando con la información de Internet y la que ellos mismos puedan generar... En suma, hacer fotografías es una posibilidad fundamental para el estudio y la actividad educativa y, además, en sí misma, es práctica recreativa de arraigo masivo.
¿Qué argumentos "serios" pueden ser más "poderosos"? He oído "argumentos" para todos los gustos. En un museo me dijeron que los mecanismos electrónico alteraban el sistema de seguridad; en cierta catedral del País Vasco, que "había elementos inéditos" y se debía respetar los "derechos de los excavadores"; en otro museo, que había piezas prestadas y que los derechos de reproducción pertenecían a sus dueños legítimos; que los sistemas de enfoque producían graves daños a las obras...


Las excepciones

En paralelo a lo que sucede en casi toda Europa, en España, aunque "los permisos de reproducción comercial" están sujetos a normativas estrictas difíciles de cumplir, lo normal es que sea posible utilizar las cámaras fotográficas sin flash ni trípode (seguramente para limitar la calidad). Sin embargo, además de algunos casos "peculiares" (ciertos conventos y salas de exposiciones), las excepciones más relevantes son significativas:

1. El museo del Prado.

El Museo del Prado lidera la opción "prohibicionista" con rigor comparable al de los vigilantes granadinos. Supongo —acaso sea mucho suponer—  que la  medida está relacionada con el objetivo de "autofinanciación progresiva" puesto en marcha bajo el actual director, a quien no le ha parecido mal cobrar "entrada reducida" (6 euros) a los jubilados. No se me ocurre otra razón, incluso, aunque se justifique con la pretensión de ofrecer al público una visita "confortable", no incomodada por los molestos "locos de las cámaras".
Frente a la "razón" recaudatoria, los gestores debería tener en cuenta los inconvenientes. Entre ellos, uno particularmente obvio e importante desde su supuesta función social: la prohibición es un factor negativo para estimular la asistencia de los jóvenes, cada vez más vinculados a sus "instrumentos" (smartphones)  de comunicación y de personalización existencial.
Sin menospreciar la inteligencia de sus gestores, sólo se me ocurre una explicación para esta estrategia: evitar que la cifra de visitantes desborde las posibilidades físicas del museo. Sería terrible que se alcanzaran los más de 6 millones del MET (Metropolitan Museum of Art), donde, en este aspecto, han apostado justo por lo contrario. Debo reconocer, no obstante, que en contrapartida, la web del Museo del Prado, concebida a imagen y semejanza de la de otros menos cicateros. ofrece aceptables imágenes de sus obras aunque de escasa resolución...  ¿para que quien desee mejores imágenes tenga que darse un paseo por las librerías especializadas?
En el museo de la Alhambra, donde podrían argumentar seguimiento del magisterio madrileño, ni tan siquiera existe esta posibilidad. Una visita por la web de La Alhambra y el Generalife aleja radicalmente las expectativas que el curioso tiene sobre los centros culturales para conducirle a ámbitos de estricta explotación turística. La parte dedicada al museo ofrece información escasa y la que existe en otras páginas no es demasiado operativa.

2. El Patrimonio Nacional

Su gestión es tan peculiar, que no me produciría extrañeza encontrar exigencias sorprendentes a las puertas de los palacios o los conventos...  Concretamente, sólo se puede visitar uno de ellos con finalidad religiosa: "EL ACCESO PÚBLICO AL VALLE DE LOS CAÍDOS LO ES A EFECTOS DE USOS RELIGIOSOS". Algo parecido sucede en algunos edificios religiosos, donde parece primar una cicatería exagerada. No obstante, a ciertos prelados ya se les ha ocurrido una fórmula "brechtiana" para solventar la hipotética pérdida de ingresos por efecto de las fotografías y al mismo tiempo "hacer caja": como ya hacían en algunos países "exóticos" (Rusia y Turquía, por ejemplo), cobrar una tasa por el derecho a obtener fotografías.
Por fortuna, los complejos palaciegos y conventuales no tienen título de "museos"... de momento.

3. Guggenheim-Bilbao.

Como en la "casa matriz" de Manhattan, no permiten hacer fotografías, salvo de los elementos arquitectónicos. Desde el planteamiento de este comentario, cuenta con una anomalía relevante: aunque aparentemente es un museo convencional, la propia Fundación Solomon Guggenheim matiza esa función en su propia página oficial. Observe el lector las sutiles pero muy relevantes modificaciones respecto de la definición del ICOM:

"The mission of the Solomon R. Guggenheim Foundation is to promote the understanding and appreciation of art, architecture, and other manifestations of visual culture, primarily of the modern and contemporary periods, and to collect, conserve, and study the art of our time. The Foundation realizes this mission through exceptional exhibitions, education programs, research initiatives, and publications, and strives to engage and educate an increasingly diverse international audience through its unique network of museums and cultural partnerships".

Sencillo, claro, directo... La exposición de intenciones es mucho más concreta que las retóricas distorsionadas y grandilocuentes de ciertos museos españoles. El párrafo me hace pensar si no estará concebido para "superar" la definición tradicional de museo, para ofrecer un paradigma a tono con los valores del sistema liberal. De hecho, son numerosas las entidades o "fundaciones sin ánimo de lucro" que han reorientado sus actividades en esa dirección, aunque no se atrevan a expresarlo públicamente. La "misión" de los nuevos "museos" vinculados a ellas es "promover el entendimiento y la apreciación del arte, la arquitectura y otras manifestaciones de la cultura visual, sobre todo de las épocas moderna y contemporánea, y recoger, conservar y estudiar el arte de nuestro tiempo. Las entidades museísticas realizan esta misión a través de exposiciones excepcionales, programas educativos, iniciativas de investigación y publicaciones, y se esfuerzan por involucrar y educar a un público internacional cada vez más diversificado, gracias a la red conformada  entre los museos y las organizaciones culturales". Esta traducción, definición novedosa para satisfacción de mentes liberales, supone leve pero significativo cambio: desaparecen la promoción desinteresada ("sin ánimo de lucro) y "el recreo"...  El negocio de los museos es asunto muy serio.
¿Acabarán asumiéndola todos los museos del "mundo"? ¿Se acabarán imponiendo las posibilidades de negocio a la idea de servicio implícita en la definición aún vigente del ICOMl? Si prevalece la faceta espectacular sobre los aspectos educativos y de estudio, hasta parecería "natural" el cambio... De momento, si consultamos la página correspondiente del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, observaremos que ofrece funciones equidistantes entre las fórmulas del Guggenheim y las del ICOM: documentación, difusión, conservación e investigación.
Sólo hay un "pequeño inconveniente" para el modelo liberal: "los museos "menores", aquellos que no poseen obras o cualidades espectaculares o de gran atracción popular, no parecen incrementar el interés del público, al menos, en cotas significativas. ¿Habrá que cerrarlos "por reforma"?



El caso concreto del Museo de la Alhambra

En este ambiente, podríamos deducir que algunos museos, como el de la Alhambra, parecen tener muy asumida la misión formulada desde la Fundación Guggenheim...  Sin embargo, la situación no parece clara en este caso  porque, aunque sea sorprendente desde las cifras de visitantes que acuden a la Alhambra anualmente (2.260.299 en 2012), el acceso al museo está segregado de la visita general y además es gratuito. Teniendo en cuenta que se pueden hacer fotografías en todo el recinto de la Alhambra, deduzco de ello que la prohibición de emplear la cámara en el museo no está determinada por el celo recaudador... Eliminada esa opción, varias son las posibilidades que se me ocurren para explicarlo...
Hace unos meses, una persona con responsabilidad profesional en un museo español justificaba la compleja normativa administrativa que aún rige para permitir oficialmente la publicación de imágenes de objetos conservados en ellos, en que las instituciones públicas deben velar porque lo que se publique no erosione la buena imagen de la institución.
—No se puede consentir que cualquier persona diga tonterías sobre cualquier pieza.
¿La libertad de expresión con soporte gráfico no puede llegar al territorio museístico? ¿Podemos exponer nuestras opiniones sobre cualquier cosa menos sobre lo atesorado en los museos? ¿Qué encierra ese exceso de celo? Tengo la impresión de que, tal y como es habitual en otros muchos sectores de la "cultura española", algunos de estos profesionales, herederos de los antagonistas de Larra, interpretan su función con más componentes de "protección" y "cuidado" que de servicio público. Pero entiendo que la "protección" no puede servir para justificar normas caprichosas que inducen circunstancias ajenas al carácter de un museo público en el siglo XXI. Si estuviera "externalizado", sería otro cantar.

Aunque sólo sea por respeto a quien lo argumentó, debo incluir las implicaciones directas del aparente "error de emulación": "en los museos importantes no permiten hacer fotografías". En todo caso, aunque sea una simpleza, que también fue mencionada en otro comentario de este blog, la situación informa sobre cómo se alecciona en ciertos museos a los vigilantes en sus relaciones con el público. Cualquiera que sea el supuesto hermenéutico o implícito en la respuesta, parece obvio que los responsables del museo no informan a los subalternos sobre este asunto de modo consecuente... Sea como fuere, desde esa circunstancia, la imagen del museo y sus gestores queda seriamente comprometida y alimenta a quienes creen que la administración española está excesivamente anquilosada.

Fuera de estas posibilidades, me quedo sin explicaciones  porque estoy seguro de que en este caso los responsables del Museo de la Alhambra no han dictado esa norma para evitar que alguien pueda documentar salas prácticamente vacías, explicaciones manifiestamente mejorables, catalogaciones erróneas o instalaciones deplorables. Estoy completamente seguro. También estoy seguro de que el museo no tiene  ninguna pieza de "procedencia dudosa", cuya existencia se quiere ocultar para evitar que la reclame la autoridad cultural de un país vecino... Pero aunque sólo fuere por razones de simple transparencia y por no herir la inteligencia del visitante, debería imponerse como norma que los museos no limiten las posibilidades de documentación gráfica que hoy tenemos gracias al desarrollo tecnológico. En suma, cada vez es más obvio que la limitación es un síntoma de práctica museística, cuando menos, discutible, por no emplear términos más duros...

¿Cómo es el museo? Me siento incapaz de comentar nada y además creo que no es necesario: los dos millones de personas que visitan anualmente la Alhambra hacen innecesario cualquier valoración, incluso, aunque entre esos dos millones sean pocos quienes entren en él.
Si vuelvo en otra ocasión y no ponen impedimentos a la libertad del visitante que los dictados por el sentido común, acaso formule algún elogio e indique alguna circunstancia problemática... No me atrevo a hacerlo sin soporte documental, pero transcurridos muchos días desde la visita, creo recordar ciertas "anomalías" museísticas importantes y alguna catalogación discutible... Pero podría equivocarme.

¿Los mismos problemas?

Álvaro me envía estas referencias para ilustrar la permanencia de los "mismos problemas". Por fortuna hoy tenemos muchas posibilidades de ampliar el universo de las fuertes informativas... aunque siga presente la tentación de dar vueltas a cuestiones metafísicas o a si son galgos o podencos. ¿Se puede hacer crítica del arte en un país pobre, culturalmente atrasado y políticamente envilecido?





Málaga, de Lukas Bärfuss, en el Teatro del Arte

El teatro es un local pequeño de escasas posibilidades para albergar montajes ambiciosos; me recordó del  Pequeño Teatro de la calle Magallanes, que durante unos años fue referencia de innovación teatral en Madrid, allá por los años setenta. Como éste y por sus cualidades es ideal para ofrecer espectáculos centrados en la experimentación interpretativa, en la proyección del análisis de las circunstancias psicológicas de los personajes... Los "viejos problemas" del teatro moderno, aquellos que ocuparon el magisterio de William Layton, de tanta influencia en Madrid, y que en la actualidad adquieren un perfil especialmente nítido.
¿Se puede hacer teatro con pocos medios, bajo una presión impositiva brutal?  Aunque la pregunta, formulada así, parece una vacilación estúpida, puede adquirir cierta oportunidad si la remitimos a las circunstancias circundantes y la acotamos en términos relativos: en la actualidad, contando con una política muy agresiva hacia el "sector cultural", ¿es posible hacer teatro sociológicamente relevante con pocos medios?; ¿se dan circunstancias más favorables que las que arruinaron el proyecto TEI en tiempos franquistas?
Los organizadores de la función en el Teatro del Arte, forzados por esta realidad, han apostado por una iniciativa razonable: una obra (Málaga, de Lukas Bärfuss) de manifiesta orientación psicológica, que no requiere grandes alharacas escenográficas, porque lo importante es la conexión entre el asunto planteado y el público, esa conexión que se favorece cuando éste está muy cerca de los actores y cuando éstos presentan situaciones que, por su inmediatez, facilitan la proyección empática o la identificación. Y el mecanismo puede funcionar contando, incluso, con las deficiencias de una sala organizada al espartano modo.
Lukas Bärfuss es un dramaturgo suizo nacido hace poco más de 40 años, del que no tengo muchos datos; desde ellos es difícil hacer una valoración no condicionada por demasiadas hipótesis. La obra fue publicada en 2010 y, sin embargo, en lo substancial —dejando al margen algunas referencias iconográficas , podría haber sido escrita en un momento indefinido a partir de los tiempos de Arthur Schnitzler (finales del siglo XIX), contando incluso con la capacidad de matización de dichas referencias. La obra, en su aproximación al conflicto entre "principio" del placer" y "principio de la realidad", enlaza con la tradición literaria centroeuropea de la primera mitad del siglo XX, que pervive en muchas líneas de la actividad creativa.


El punto de partida es un conflicto trivial: Vera y Michael, que convivieron juntos y tienen una hija de 9 años en custodia compartida, discuten por quién debe ocuparse de ella durante un fin de "semana especial", porque les ha fallado la "canguro".  Él, a quien corresponde cuidarla, "debe acudir" a un congreso del que depende su proyección profesional. Ella ha planeado pasarlo en Málaga con un amigo y no está dispuesta a quedarse. Las estrategias del ego frente a las necesidades del id... Dos personajes sobre el escenario capaces de postular una síntesis integral de los conflictos que acompañan, irremediablemente, a todos.
La solución será convocar a un joven aficionado al cine de 19 años (Álex), a quien corresponderá activar el desenlace del conflicto....
Álex me ha recordado al protagonista de La naranja mecánica y con ello, a la trama argumental subyacente en la película. También aquí Bärfuss reconoce haber apostado por aprovechar en beneficio de la representación el interés que al ser humano (al espectador) le produce la representación de lo horroroso, lo que en castellano denominamos "morbo". La capacidad catártica de la tragedia, que dirían algunos; los restos atávicos que recuerdan nuestra naturaleza depredadora, que dirían otros...
Si el Álex de Kubrick-Burgess tiene predisposición positiva hacia la música culta, el personaje de Bärfuss pretende ser creador cinematográfico... con unos gustos que abren puertas a relacionar el desenlace con las fórmulas cinematográficas construidas desde la "libertad" de los intérpretes para aportar "lo que lleven dentro". Y de esa posibilidad surge una cualidad que multiplica la complejidad argumental de la trama, porque el propio Alex enfatiza la identificación entre la hija de Vera y Michael con Pippi Långstrump (Pipi Calzaslargas), paradigma de lo más característico de la última infancia femenina: la unión entre una realidad progresivamente compleja —no siempre ingenua— y la fantasía. ¿Es posible encontrar algo más que fantasía infantil en la voluntad transgresora de Pipi Calzaslargas? Sin desvelar el desenlace, muy conectado con algunas ideas de Bärfüss recogidas en la documentación, puedo indicar que  me ha parecido percibir una alusión sutil a Pipilotti Rist —que también jugó a dar continuidad al personaje literario sueco— como "forma simbólica" de enriquecer las motivaciones de Álex. Acaso me pase pero, conocidas las implicaciones de las obras de la videoartista suiza, no puedo evitarlo, incluso aunque sea un milímetro perverso.

Desde las limitaciones mencionadas, no puedo valorar globalmente el trabajo de la dirección (Aitana Galán), salvo en los aspectos más inmediatos. La obra fluye como es debido, mantiene atento al espectador; hace reír cuando corresponde; reflexionar en todo momento y quebrarse con el desenlace. Sólo detecté un detalle, a mi juicio, mejorable en la finalización de la obra. Ignoro cómo se podría resolver pero contando, incluso, con el carácter abierto, me pareció que "faltaba algo"; a lo mejor es tan simple como enfatizar una pausa, incluir un grito o lanzar un destello... A lo peor sólo es un juicio derivado de mis limitaciones o de un desajuste inducido por las especiales circunstancias del estreno...

Ana Wagener está bastante bien en su papel de Vera; Críspulo Cabezas ofrece un Álex espectacularmente sólido y creíble. Roberto Enríquez mantiene el tono alto de la interpretación  aunque en algunos momentos del arranque levantó la voz excesivamente; supongo que con el paso de las representaciones, irá modulando con mayor precisión la metamorfosis del personaje.

No observé nada discordante en el resto de los componentes del montaje. La escenografía, en su sencillez, favorece el juego actores-espectadores requerido por el texto. El vestuario está bien; la ambientación musical, los efectos sonoros, las proyecciones  y la iluminación, cumplen sus respectivas misiones con eficacia.

El público aplaudió a rabiar.

viernes, 1 de febrero de 2013

National Health

Lo propone Jorge.

¡Que inventen ellos!

Si sólo dependiera de "nosotros", Balén Esteban acabaría siendo Presidenta de la III República Española...
Por suerte o por desgracia  —coletilla particularmente precisa en este caso— desde fuera nos observan con preocupación...


El embajador de EEUU en España, Alan D Solomont, ha urgido hoy al Gobierno español a que aborde la corrupción de manera "agresiva y rápida" al  tiempo que ha reconocido que sería "un buen paso adelante" que los partidos alcanzaran un pacto de Estado en este tema.
En los Desayunos Informativos de Europa Press, ha reconocido que el Ejecutivo está trabajando para mejorar los niveles de transparencia, pero le ha recomendado afrontar el problema "importante" de la corrupción de una manera "agresiva y rápida" para no "minar" la confianza de la ciudadanía en su Gobierno, a la que se le ha pedido "difíciles sacrificios" para hacer frente a la crisis.
No obstante, ha querido dejar claro que no ve "ninguna razón" para que España "se avergüence de nada", tras ser preguntado si opina que nuestro país es un país especialmente corrupto. España, ha dicho, es una "gran historia de éxito", ha superado otras adversidades en el pasado, por lo que no tiene "ninguna duda" de que en esta ocasión volverá a sobrepasar las dificultades actuales.
En este sentido, ha señalado que una de las cosas positivas que propician las crisis es que se reúnan distintas facciones en busca de soluciones y ha reconocido haber percibido un "interés común" para hacer frente a esta situación.

Urgir, sugerir, recomendar, "manera agresiva y rápida"... 
—¿Estarán pensando en "democratizarnos" a hostias, según la fórmula libia? Parafraseando a William "Bill" Kilgore, no sé si huele a victoria o a pólvora.
Como me siento mono, en mi mente débil y aplatanada, de nuevo fluye aquella fórmula política magistral para acabar con el aislamiento dictado por los Pirineos: 
— Recuperemos nuestra secular vocación marítima y... ¡anexionémonos al Peñon!. ¡¡Quiero ser ciudadano británico!! Aunque sólo sea para contemplar con otros ojos the land of the old castles.

miércoles, 30 de enero de 2013

La ruina de Nápoles





Lo han puesto sobre la mesa trabajos de investigación realizados por los medios de comunicación italianos (RAI3 y Corriere della Sera, entre otros): 200 iglesias con relevancia histórico-artística permanecen en situación lamentable, socavando gravísimamente el centro de Nápoles que, de momento, tiene consideración de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1995.
El repertorio de irregularidades recogido por el Corriere della Sera incluye abandonos, derrumbes parciales o totales, incendios, saqueos, restauraciones ficticias, subvenciones "reconducidas", reutilizaciones como basureros, almacenes de drogas o armas, etc., etc. Al parecer, Sant'Antonio alla Vicaria está repleta de residuos y se accede a ella mediante túneles excavados por algún "minero" desconocido. En muchas de ellas han ido desapareciendo no sólo los elementos muebles (pinturas, retablos, candelabros, esculturas, etc.) más o menos transportables; los saqueadores también se han llevado mármoles y toda suerte de accesorios (lavabos, tuberías, etc). Según recoge el mismo diario, hasta existen casos de obras que han sido falsificadas para que el robo de los originales pase desapercibido. Y hasta ofrece datos sobre templos que han sido reconvertidos en viviendas irregulares...
Aunque la soprintendenza ha tomado medidas, parece complicado poner remedio radical a una situación aderezada por las consecuencias de la crisis y que, además, cuenta con derivaciones en las altas esferas. Y menciona el caso de la biblioteca del complejo monumental de Gerolomini, cuya biblioteca fue saqueada ante la pasividad de importantes personalidades: están bajo investigación el ex-director de la biblioteca Massimo De Caro y el senador Marcello Dell'Utri.

Me consuela pensar que, aunque medien situaciones excepcionales —las excepciones confirman la regla—, aquí sería inimaginable nada parecido, porque en España no existe corrupción y porque, según la Ley del Patrimonio Histórico Español, el Estado garantiza la conservación del patrimonio...

La donación Várez Fisa.


Así lo explican en el Museo del Prado:

“La incorporación de este conjunto a los fondos del Museo palia algunas de las carencias de esta parte de la colección y contribuye a enriquecer y complementar otros estilos o autores ya representados. Conforme a lo estipulado en el acuerdo de donación, la colección se expondrá en una sala bajo el nombre "Sala Várez Fisa", en reconocimiento a la generosidad de los donantes. La sala estará ubicada dentro del nuevo emplazamiento de las colecciones de pintura española del Románico al Renacimiento siendo encomendada su instalación por el Real Patronato a Rafael Moneo, responsable de la ampliación del Museo y patrono del mismo. En esta misma sala se expondrán también el Retablo de San Cristóbal, donado por el patriarca de la familia José Luis Várez Fisaen 1970, y la tabla de Lluís Borrassà, San Andrés se niega a adorar a los ídolos, adscripción del Estado y procedente de la misma colección”.


No sé si es buen o mal indicio, pero es indiscutible su proyección social, incluso aunque en su materialización aparezcan componentes indeseables para la práctica museística: crear una “capilla” de dedicación privada es circunstancia habitual al otro lado del Atlántico, que tiene virtudes obvias y el inconveniente menor de alterar el diseño expositivo; nada que no pueda solventar el buen hacer de los conservadores.
Según informan los medios, en este caso no ha habido ningún pago, ni tan siquiera contrapartidas fiscales. No lo he podido contrastar porque no he sido capaz de leer el acuerdo de donación... Acaso sea torpeza propia o simple discreción.
Como de costumbre, los medios conservadores hablan de “amor al arte”... Un aficionado a Wenceslo Fernández Florez y a Marcuse, hablaría de vanidad sublimada... aunque, según dicen los teólogos, la vanidad no es pecado capital, que no se debe confundir con la soberbia.
Naturalmente, existen otros puntos de vista:

"(...) quiero subrayar el significado de este acto de generosidad hacia el pueblo español. El mecenas no espera nada a cambio, tiene un vínculo emocional con el proyecto en el que se implica. El mecenazgo es una forma de responsabilidad social y su fundamento de comportamiento cívico nos exige, como es el caso que hoy nos reúne, el reconocimiento público. Es esencial que el mecenas se sienta orgulloso y así espero que se sientan José Luis Várez y su familia, que pasan a formar parte de la gran tradición de incorporación de grandes colecciones particulares a instituciones públicas. Ramón Errazu, Alberto Bosch, Fernández Durán, Francesc Cambó, la marquesa de Balboa y, ahora, Várez Fisa unen sus nombres a la extraordinaria colección real que hoy hace del Museo del Prado la pinacoteca europea de referencia."
Mariano Rajoy dixit

¿Orgullo? Pura magnanimidad... ¡Goce desinteresado! 
Cuanto más pienso en Kant... más recuerdo a Bertrand Russell.

Externalización


Coincidiendo con las pruebas de resistencia pasiva, la bóveda que debería transformar la plaza de las Ventas en un centro de espectáculos polivalente, ha colapsado. Casi de inmediato,  el presidente de la Comunidad de Madrid, ese mago de los ahorros que recuerda al inspector Clouseau,se presentó ante los medios para comunicar su decisión paralizar la iniciativa que, meses antes, se había presentado como paradigma de “externalización”...
Según recogen los medios, las autoridades democráticamente elegidas, tenían la pretensión de dar réplica  al proyecto de Rogers para la antigua plaza de toros de las Arenas, mediante una idea revolucionaria y, por supuesto, mucho más barata. “Si ellos tienen uno, nosotros tenemos dos” ―que se hubiera dicho en tiempos pretéritos―. En Madrid conseguiríamos lo que ni el ilustre santón de la high-tech había logrado en Barcelona: conservar la función original de la plaza de toros ―sacro santo lugar de la quintaesencia taurina― y combinarla con las exigencias de estos tiempos de frenesí liberal. Rogers sólo “había sido capaz” de conservar la fachada; en Madrid permanecería el coso... Maravillosa fusión retórica (posmodeerna) entre los principios de la tradición y la libertad de los mercados.

EFE
Deduzco que los magnates del PP estarían refocilándose en su propio ingenio con el cuento de la lechera: … “y con lo que consigamos de la explotación del recinto, una vez amortizada la cubierta, podremos hacer frente a la subvención de las escuelas de tauromaquia, a los festejos taurinos y las manifestaciones estéticas correspondientes. Todo el mundo conoce la estrecha relación entre la "fiesta nacional" y "las artes"…”
Por desgracia (para todos) se han dado de bruces con la puñetera realidad: un modelo de gobierno que, en ambiente liberal, antepone la voluntad de ofrecer “buenos negocios” a cualquier otra consideración es víctima de los demonios que engendra y tiene menos futuro que una cría de ratón en asamblea gatuna. Por desgracia también, el precio lo aportaremos como simiente del Buscón, a escote.
De momento, tenemos a la vista la corrupción, chapapote nefasto; pero en el horizonte comienzan a despuntar fenómenos relativamente nuevos, igual de costosos y aciagos, inducidos por la ya efectiva (¿irreversible?) destrucción de los tejidos de control social: ahí están casos chuscos como los de las esculturas autónomas de Ripollés o dramáticos como el del Madrid Arena o el de la Ciudad de las Artes y las Letras, cuyo mantenimiento puede desquiciar las arcas ya muy mermadas de la Generalitat Valenciana. ¿Quién hubiera imaginado que los edificios de Calatrava sólo eran arquitectura efímera? ¿Sólo? Para solaz del historiador, las  piedras hablan y se transforman en portavoces elocuentes del ambiente generador.En atmósfera turbia y nebulosa, el gran falo de la plaza de Castilla, ese chisme que no se pudo poner en funcionamiento, nos ilumina y deviene símbolo de la impotencia ultraliberal: mucho aparato y poca hostia, que diría el castizo.

Son los tributos de una época matizada por la wertiana espuma del caldo conseguido cocinando en agua de avaricia un óseo principio de legalidad (bananero) y, por supuesto, el prístino verdor de la presunción de inocencia establecida por un marco jurídico más atento a los privilegios particulares que al interés general… Y en el fondo del puchero, por debajo de la espuma, la dramática realidad de 5.999.999 personas.

¿Externalización...? ¿Rezagos franquistas, pervivencias feudales o simple estupidez?

martes, 29 de enero de 2013

Los museos "menores" de gestión estatal.


Según informa el gobierno, se aprecia un incremento sostenido en la cifra de visitantes que acuden a los "museos estatales" (quedan al margen los "grandes museos", de consideración administrativa diferente, y los gestionados por las Comunidades Autónomas). Las cifras globales hablan de un crecimiento del 30 % durante los últimos cuatro años, que ilustra el progresivo incremento de la demanda cultural en este sentido.
La relación entre las cifras altas y el fenómeno turístico es clara; del mismo modo, parece también obvio que las cifras caen cuando los museos están fuera de los circuitos turísticos y, sobre todo, cuando ofrecen obras de escasa "espectacularidad", según entiende esta cualidad el ciudadano medio.


lunes, 28 de enero de 2013

¿Un "nuevo museo" de El Greco en Toledo?

Aunque se estaba rumoreado desde hace tiempo, recientemente se ha hecho público y solemne que la Junta de Castilla-La Mancha pretende convertir el Museo de Santa Cruz de Toledo en un "gran Museo Nacional sobre El Greco". Quienes están moviendo los hilos esgrimen las limitaciones de la "casa de El Greco" (en realidad, no fue casa del pintor sino una edificación de readaptación moderna) y, muy especialmente, la inexistencia de infraestructuras y la imposibilidad para dar respuesta a las cifras crecientes de visitantes. En paralelo, era obvia la necesidad de afrontar una rehabilitación en profundidad del actual Museo de Santa Cruz...


Si se hubiera propuesto la iniciativa hace unos años pareciera fórmula razonable, pero en la actualidad... En plena crisis económica,  teniendo en cuenta la escasa capacidad de motivación de los museos provinciales, surge casi de modo "natural" la sospecha de si no se nos estará comunicando el "entierro" de los fondos hasta ahora conservados en el palacio de Santa Cruz... ¿Otra colección "almacenada por remodelación"? Y conocidas las peripecias del Museo Arqueológico Nacional... ¿Quién está en condiciones de asegurar que las obras de remodelación finalizarán en un tiempo razonable? ¿De dónde saldrán los recursos? ¿Se creará una fundación sin ánimo de lucro?
"En tiempos de tribulación no hacer mudanza", decía Ignacio de Loyola...
Pero si nos sentimos liberales ilustrados, asumiendo que es necesario crear un museo capacitado para ofrecer la obra de El Greco en condiciones homologables a las exigencias actuales, sería mejor olvidar la maliciosa obsesión del déficit y plantear el asunto con menos cicatería, para no reducir opciones culturales, por marginales que éstas parezcan. Momentos como los actuales son idóneos para apostar por incrementar la posibilidades patrimoniales y ello no se consigue, precisamente, cerrando museos, aunque se venda la idea a los votantes —que no los visitan jamás— de que se va a abrir uno grandioso dedicado a El Greco.

Ripollés, padre del eolo-art


La "escultura" que Juan Ripollés había levantado en Castellón con financiación de las mismas autoridades que construyen "aeropuertos para personas", se ha caído parcialmente al suelo por efecto del viento. La escultura situada en una rotonda, se titulaba "Homenaje a la paz" y estaba dedicada a "todas las víctimas de las guerras, la violencia y el terrorismo".
Según recogen los medios, el "escultor" reaccionó echando  la culpa a quien había calculado la estructura, aunque poco después, tras la reflexión impuesta por la praxis creativa, mudó el gesto para explicar que la escultura le había hablado y que prefería permanecer como la había dejado el aire...

Según recoge El Mundo:

"He pasado la noche hablando con la escultura y me pidió quedarse como está" (...) "He podido hablar esta noche con la escultura, he dialogado con ella y me ha hecho nuevas sugerencias, me ha dado nuevos estímulos" (...) "Era un recuerdo a las vidas rotas por el terrorismo y ahora es la escultura la que se ha roto"(...) "Entonces me dije que la naturaleza me ha ayudado a acabarla porque la escultura nació recordando las vidas rotas de las víctimas y ella misma se ha truncado y su realidad se ha transformado, como les ocurrió a las víctimas, que de la vida pasaron a la muerte"

Si alguien no ve en este incidente manos divinas, está ciego.

El rostro de la mujer en el arte

Lo propone Marcos.

domingo, 27 de enero de 2013

¿Londres, capital del impresionismo?


Por Antonio López Ruiz

"-No necesitó pintar para vivir".  Édouard Manet

La Royal Academy of Arts de Reino Unido abre sus puertas para presentarnos una nueva exposición (“Manet retratando la vida”) sobre uno de los padres del impresionismo,  Édouard Manet, que repasa la carrera del artista francés a través de más de 50 obras.
El interés por la psicología humana yuxtapuesto con valores como  la amistad o la familia plasmado a lo largo de ocho grandes salas, una “gran retrospectiva” centrada en la faceta de retratista del genio y empujada por dos fuerzas (la cronológica y la temática), aunque siempre sobre un mismo eje: el retrato.
Obras que muestran que supo vincular la tradición de Velázquez y Tiziano con los planteamientos pos impresionistas de Gauguin y Cézanne.

 

“Manet fue el primero que utilizó figuras reconocibles, que habían sido sus modelos en retratos, en escenas más generales de la vida diaria”, explicó la comisaria de la exposición, Maryanne Stevens, la cual se mostraba  convencida de que la cita desmontará muchos prejuicios y malentendidos que aún circulan en torno a la obra del pintor francés. “Ésta era su manera de asegurarse de que reproducía con fidelidad la vida moderna”, lo que respondía a su ansía por satisfacer los requisitos del Realismo, movimiento al que se adscribía, apuntó.
Para esa tarea, Stevens cuenta la ayuda de Larry Nichols, experto del Museo de Arte de Toledo en Ohio, que ha invertido cinco años en investigar a Manet. “Sin él, no se puede entender la historia del arte desde 1850”.
Ahora bien, me paro yo a pensar y sí, me parece muy curioso otra retrospectiva más sobre uno de los grandes de la historia del arte y si es verdad que muy bien organizada para poder ver algunos de los trabajos del artista…pero cuando digo algunos, es algunos.
Paremos a investigar un poco; ¿Dónde quedaron los grandes lienzos del artista? ¿”Gran retrospectiva”? ¿Para quién? ¿Para Reino Unido o para el mundo? ¿Manet nos quiso dejar en su herencia una exposición de modas?
 ¿Ocho grandes salas con sus mejores obras? o ¿dos grandes salas con grandes obras y otras seis de autentico relleno ocupadas por espacios políticos-democráticos donde emisores y receptores se muestran mezclados?
Esta exposición me parece otra bandeja turística, socio-cultural donde se vuelve a engañar al público, una gran guerra Londinense donde vemos muy pocas joyas por las que pudieron luchar otras colecciones públicas y privadas de todo el mundo. ¿Sera que con eso de las Olimpiadas Londres está de moda?
Nada tiene que envidiar de la últimas exposiciones del artista que se celebraron en 2003, en el Museo del Prado en Madrid y en 2011, en el Musée d'Orsay de París.
Pongamos  otro título a esta “gran retrospectiva” y dejémoslo como “el gran conjunto irregular” jamás organizado en Londres.
Si Manet levantara la cabeza…

Referencias:

http://www.royalacademy.org.uk/ra-studio-shop-155/manet-portraying-life-notecard-wallet-1513/product.html?LproductId=1513
http://www.publico.es/449366/manet-la-vida-a-partir-de-un-retrato
http://www.telam.com.ar/notas/201301/5435-exponen-retratos-de-manet-en-la-royal-academy-de-londres.html
http://www.elcultural.es/galerias/galeria_de_imagenes/514/ARTE/Manet_retratos_de_pastel

viernes, 25 de enero de 2013

Sobre Manet

Manet en la Royal Academy de Londres

jueves, 24 de enero de 2013

miércoles, 23 de enero de 2013

Esto es... ¡Colosal!

Por Javier Rodríguez Lozano

Colossal es un blog creado por Christopher Jobson, que se centra en el arte “hecho a mano”, aunque hay hueco para todo. En él encontramos fotografía, diseño, instalaciones, dibujos, pintura…
Es otra prueba más de lo útil que resulta Internet, tanto para darse a conocer como para aprender. Lo interesante del sitio, es que cada semana se actualiza varias veces, y las obras y artistas que aparecen en las entradas suelen ser de gran calidad, algunos ya mundialmente reconocidos y otros completamente desconocidos, emergentes.
El blog se ha llevado varios premios, y es que es realmente hipnótico, solo tienes que meterte un momento en él para acabar enganchado, y pasar horas y horas contemplando obras de diversos lugares del mundo.
Es sin duda alguna un método para estar al día en cuanto a tendencias en arte. Pero no hablo más, vamos al lío con una pequeña muestra de lo que hay dentro:

Obliterationroom, de YayoiKusama, 2011

Consiste en una habitación doméstica, blanca, neutra, en la cual los visitantes (principalmente niños), pegan pegatinas de colores donde y como quieren.


http://www.thisiscolossal.com/2012/01/yayoi-kusama-obiliteration-room/
http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=-xNzr-fJHQw

Otro ejemplo: Dibujos geométricos gigantes de la mano de Simon Beck



http://www.thisiscolossal.com/2012/12/new-trampled-snow-art-from-simon-beck/?src=footer

Por último, estos paisajes esculpidos en libros, de GuyLaramee



http://www.thisiscolossal.com/2011/12/carved-book-landscapes-by-guy-laramee/
http://www.thisiscolossal.com/

martes, 22 de enero de 2013

De música y silencio

Por Jesús García




En un entorno artístico, la pregunta reina suele reiterarse: ¿es ésto arte?. Y en muchas ocasiones, la fina línea que separa el arte de una palabrería cuidadosamente decorada se desvanece.
En otras ocasiones, lo que se desvanece es nuestra capacidad de descubrir si el que formula las palabras es un creador concienciado de su obra, o un listillo que se ríe del follón que ha montado con cuatro palabras complicadas, a poder ser, dos de ellas en inglés.




Juzguen ustedes mismos.

“El Arte de Cartier” De las Artes Decorativas a las Bellas Artes.


Por Drusila

La exposición “El Arte de Cartier” se inauguró en el Museo Thyssen-Bornemisza el pasado 24 de octubre y se podrá visitar hasta el 17 de febrero de 2013.
Esta exposición recoge las obras de orfebrería desde los primeros talleres de Cartier hasta los últimos diseños. El recorrido está organizado en una secuencia de salas oscuras donde las joyas están distribuidas en pasillos y en módulos centrales. En las paredes de algunas salas se pueden ver proyecciones de vídeos en función de la temática. En cada sala se observan algunos temas como coronas, las joyas que han llevado algunas de las mujeres de alto prestigio como la princesa de Mónaco o Elisabeth Taylor, relojes o naturaleza. La exposición muestra la laboriosa creación de estas joyas dándoles una marca personal de Cartier, muchas de las piezas están elaboradas con materiales preciosos dándoles a todas un valor material elevado.

Una de las primeras reflexiones que parten de esta exposición y creo conveniente hablar es sobre las temáticas que algunos museos eligen para organizar exposiciones temporales, con la intención de atraer al mayor público posible y poder así mantener su situación económica estable. Parece que últimamente los museos se encierran en el paradigma del Arte como belleza donde no se exponen obras que deriven en un debate sobre el Arte en sí mismo, ni obras de carácter social o conceptual abstracto, así como no ofrecen obras de artistas desconocidos. Aunque quizás sencillamente se deba a la situación económica que atraviesa el país.


En concreto en esta exposición veo propio reflexionar sobre la frase propuesta por Diederik Veerman en el II Congreso de educación en museos organizado por EducaThyssen en Madrid “Los museos se han convertido en escaparate de compras”. ¿Es esto cierto, podemos hablar de que los museos hoy en día buscan atrapar al público que ve el arte como belleza y representación fidedigna de la realidad? ¿Un público que quizás pretenda encontrar en un cuadro objetos y personajes que puedan identificar con la realidad?, ¿con un público que entiende una obra de arte como un cuadro bien hecho? Quizás sea así la pretensión de la exposición de Cartier, donde efectivamente el público que pague la entrada va a encontrar objetos bonitos, brillantes fieles a la representación realista y que mujeres famosas adquieren para lucir en galas y eventos de gran interés para una determinada prensa que consume el gran público.
En cuanto a la reflexión de la conversión de las salas de exposiciones en escaparates, este ejemplo es claro en cuanto a que estas vitrinas podrían estar perfectamente en cualquier calle de un barrio de alto nivel adquisitivo, en Madrid, Londres o París. Esto me lleva a pensar en la actitud de un público que, en características generales, acostumbra a pasear delante de las obras sin fijarse más que en el gusto que la obra causa en sí mismo, o que quizás repare en la cartela o quizás lleve un audioguía, pero que la gran parte del público aprovecha su salida al museo para estar a cubierto y poder hablar de lo bonito o feo que era tal cuadro. Considero que hace falta un cambio en esta sociedad mediatizada que habla, piensa y observa desde la prisa, para poder transformar los museos en espacios donde el tiempo y la contemplación de una experiencia estética predomine y donde no encuentres en la última sala una tienda donde precisamente la actitud del público sea la misma que en el resto de la exposición. Quizás sea cuestión de la organización de las salas o de las propuestas de las exposiciones temporales, o quizás de la labor educativa de la educación artística que se lleva en la escuela, o todo esto sea fruto de la sociedad en la que vivimos y donde todo interacciona al mismo tiempo.


Otro de los puntos a debatir sobre esta exposición es el cambio de roles que se plantea al elevar a lo que consideramos Bellas Artes, una exposición de Artes Decorativas, en este caso de orfebrería. Tanto esta exposición como la reciente en la Fundación Mapfre sobre Jean Paul Gaultier podríamos decir que incorporan a los diseñadores como artistas del siglo XX, y quizás si revisamos en qué consiste ser artista contemporáneo lo podamos entender con facilidad.
La figura del artista como creador de su obra con sus propias manos ha desaparecido en el siglo XXI, ahora hemos vuelto al concepto del artista como diseñador, como líder de los gremios renacentistas que en su tiempo tanto se quisieron romper.
Los artistas contemporáneos como Hirst o Kapoor no se implican directamente en el proceso creativo de elaboración de sus obras, ellos son los que encargan sus proyectos a su equipo de trabajo y donde éste seguirá los patrones marcados para la creación de la obra. Por lo tanto, el artista pondrá su firma y su diseño. Por esto, los joyeros como Cartier, diseñadores como Gautier y cocineros como Ferrán Adriá podrían ser tratados como artistas contemporáneos. Pero, ¿esta concepción conlleva un buen cambio en lo que entendemos como  Arte?


Para finalizar me gustaría plantear a qué tipo de público van dirigidas exposiciones como “El Arte de Cartier” “El Joven Van Dyck” o “El legado de la Casa de Alba” y qué a público quieren atraer algunas exposiciones como “Espectros de Artaud o “Louise Bougeoise: HONNI soit QUI mal y pense”. Desde luego no parecen buscar el mismo espectador.

Privatizar la sanidad y nacionalizar el fútbol


Parece un titular del país de las Bananas, pero es estrictamente real.  Ha ocurrido —está ocurriendo— aquí. Coincidiendo con la aparición de cuentas asombrosas en Suiza, de los datos también sorprendentes sobre la capacidad adquisitiva de ciertos magnates —o mangantes—,  con las negociaciones para privatizar la sanidad, con la ruina del sistema educativo en todos sus "niveles",  con la decadencia de las ofertas culturales... el señor Císcar —personaje de apellido ilustre en el universo cultural español— hace saber que la Comunidad Valenciana deberá asumir la deuda de 86 millones de euros asumida con Bankia por el Valencia CF. Por supuesto, todo legal...
Además, "el fútbol es cultura" y Leo Messi es un artista, heredero de Maradona, el dios... ¿Lo explicará el señor Wert con sonrisa de pulido éxtasis?
—Me pregunto si existirá algún límite en esta carrera surrealista...

Si alguien está interesado en estos asuntos, consulte el artículo de Raphael Minder, publicado hace unos días en The New York Times, aunque sólo sea para ver cómo se perciben desde "la lejanía"...

Maria Abramovic

Lo propone Álvaro.


domingo, 20 de enero de 2013

El trabajo es la dictadura

Por Mene

Santiago Sierra vuelve a ser "noticia". El artísta que esta exponiendo ahora en la galería Helga de Alvear, prepara ya su siguiente obra. El trabajo es la dictadura es el titulo de lo que será una performance, en la que veremos a 30 trabajadores durante 9 días (anteriormente desempleados) escribiendo la frase que da titulo a todo este asunto, a jornada completa y por el salario mínimo.


Su intencion además es vender los libros de artísta que serán escritos de tal manera por la módica cantidad de 18 euros el ejemplar, el precio debe ser parte de la obra. Es evidente la crítica que pretende realizar, así mismo también es evidente que pretende crear polémica, quizás para darse más relevancia, o quizás para dar más relevancia a la crítica, quien sabe. Digo esto último porque lo más curioso es el haberme encontrado como portada de un periódico digital un artículo dedicado a esta futura obra de arte, alarmado rápidamente revisé la mayoría de webs de periódicos españoles, pero gracias a Dios que en ningún otro había siquiera una mención. Curioso es buscar el título en Google y ver que tipo de medios se hacen eco.

http://www.huffingtonpost.es/2013/01/15/el-trabajo-es-la-dictadura_n_2479016.html
http://www.santiago-sierra.com/index_1024.php
http://www.ivorypress.com/content/el-trabajo-es-la-dictadura
https://www.google.es/#hl=es&safe=off&tbo=d&output=search&sclient=psy-ab&q=el+trabajo+es+la+dictadura&oq=el+trabajo+es+la+dictadura&gs_l=hp.3..33i21.549.7395.0.7491.26.20.0.6.6.1.145.2413.0j19.19.0...0.0...1c.1.1F4bESWGWfY&pbx=1&bav=on.2,or.r_gc.r_pw.r_cp.r_qf.&bvm=bv.41018144,d.d2k&fp=58aad6541050ab7f&biw=1366&bih=653

sábado, 19 de enero de 2013

La Solfónica de San Isidro Indignado.

Música para animar el ambiente.

Robert Adams en el Reina Sofía. "El lugar donde vivimos. Una selección retrospectiva de fotografías"


Ha sido organizada por la Yale University Art Gallery en colaboración con el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.
¿El lugar donde vivimos? ¿Vivimos en Colorado o se refieren al planeta Tierra?
Desde la materialidad de lo expuesto... ¿Una selección retrospectiva de fotografías? ¿No debería decir "una selección retrospectiva de imágenes o ilustraciones"? Me han desconcertado las cartelas.


¿Las imágenes? Ni buenas ni malas, sino todo lo contrario. Según mi criterio —seguramente equivocado—, hay algunas interesantes; muchas, propias de aficionados medios; unas pocas...
Seguro que a los comisarios les parece muy interesante la obra de Robert Adams; es posible que sus publicaciones sean muy elocuentes, contempladas por quienes viven en Colorado. Desde mi punto de vista... albarda sobre albarda. Si no fuera por el espacio solemne del antiguo hospital y, sobre todo, por los marcos, parecería una exposición escolar...

Benedito, pintor "problemático" e invisible


Manuel Benedito y Vives (1875-1963) fue uno de esos pintores que fueron barridos por el tsunami de la modernización estética española derivada de la "reorientación" política de Franco impuesta por el desenlace de la Segunda Guerra Mundial. Fue discípulo de Sorolla y acaso en ello estuviera el germen de su mala prensa, que se hizo notar muy pronto. Cuando solicitó ser votado para la Medalla de Honor en 1915, José Francés, a la sazón crítico reputadísimo, se manifestó con una hostilidad sorprendente en La Esfera (Lago, S. : "Exposición Nacional de Bellas Artes",  La Esfera, 72, 1915, p. 24):


"Por úllimo, Manuel Benedito -cuya sala es la mejor de luz y de situación— nos causa una estupefacción, donde entra por mucho la tristeza. 
Benedito es un gran técnico. Sabe como muy pocos todos los secretos de su arte. Hay lienzos del maestro valenciano que sólo él podría firmar. Pero Manuel Benedito falsea esas condiciones, se abandona a la fácil conquista del dinero, se mercantiliza de tal modo que no podemos ni debemos callar nuestra protesta. Nadie puede alabar sin grave peligro de injusticia  este nuevo aspecto del Sr. Benedito. Nadie. Ni él mismo.
Al lado de los lienzos de la última época, donde vemos al vigoroso maestro de aquella inolvidable exposición de tipos holandeses y bretones, celebrada en Blanco y Negro, transformado en un lamentabilísimo 'pasticheur', encontramos cuadros de otras épocas que Benedito ha colocado como escudo contra los ataques.
Lealmente creemos que Benedito se ha equivocado. Podrá su última manera proporcionarle mucho dinero entre las gente que prefiere las cosas que creen "bonitas" a las que son realmente bellas; pero una vez elegido este camino deberá despedirse del otro: de las verdaderas victorias estéticas".



No obstante, frente al sentir de José Francés, fue "heredando" los cargos de su maestro para convertirse en uno de los personajes más poderosos del universo académico español hasta su muerte.
Siguió los cauces del momento para dedicarse, sobre todo, a realizar retratos, según fórmulas escasamente innovadoras, casi siempre imitando o copiando "maneras" consagradas por el gusto "popular" (de los clientes). No le interesaron los temas sociales y no se complicó la vida con obras de especial innovación estética ni de gran complejidad compositiva; supongo que por ahí debemos buscar "razones" para comprender el juicio de José Franacés, que pervive en la crítica moderna. Sin embargo...

Hemos regresado al "museo Benedito" —en la actualidad, Fundación Benedito—, años después de la muerte de la sobrina del pintor, doña Vicenta Benedito que, durante algún tiempo, enseñaba las pinturas en ambiente entrañable de cojines a punto de cruz... Está en el corazón del Madrid pijo (Juan Bravo 4) y para visitarlo es preciso acordarlo previamente mediante llamada telefónica o a través de Internet. Lo explican "guías voluntarios" de carisma desigual...
La instalación actual, modernizada pero condicionada por la precariedad, permite al visitante dar un paseo por su obra que no será posible completar con facilidad más que en las bibliotecas y en alguna página de Internet, porque es difícil ver sus pinturas en otras instituciones, donde sufren la pena de invisibilidad que corresponde al delito de soberbia y al atrevimiento, aún más terrible, de retratar al tirano en traje de Nelson.

Sin embargo... entrando en el análisis de su obra desde los ojos de Lafuente Ferrari, aparecen detalles interesantes... El propio Lafuente Ferrari indicaba que el reproche de José Francés era injusto por razones obvias. Desde su origen humilde, era lógico y razonable que Benedito rompiera las normas restrictivas de la Academia Española en Roma admitiendo encargos, porque necesitaba dinero para viajar y completar su formación... Y añadía varias anécdotas que enaltecían la personalidad del pintor valenciano.
Una de ellas aludía a la estrategia comercial aplicada a quienes le encargaban un retrato, para evitar reclamaciones (muy habituales en aquella época). Les advertía que era muy exigente con su propio trabajo y que, por consiguiente, tenía la costumbre de hacer dos retratos: el primero "enteramente al gusto de Benedito", serviría de ensayo y se lo quedaría el propio pintor; a continuación realizaría el segundo para el cliente... Según Lafuente Ferrari, era anómalo que alguien consintiera la realización de la segunda pintura...
También es interesante el incidente de la Exposición Nacional de 1941, cuando, recién finalizada la Guerra Civil, se presentó con una pintura titulada Capra hispánica... Algunos miembros del jurado, seguramente aún deudores por el desaire de 1915, le votaron para la Medalla de Honor que, de nuevo, le fue negada por un voto, gracias a la influencia de José Francés...


He seleccionado dos de las pinturas que permanecen en la Fundación y, a mi juicio, ofrecen datos relevantes sobre su manera de hacer: el retrato de su modelo Forencia, a quien debió unir una relación muy especial, y el de los hermanos Álvarez Quintero, cuando ya había fallecido uno de ellos. Ambos muestran cómo Benedito entendía el "arte de la pintura" y, muy probablemente, como se asumía en amplios sectores de los ambientes académicos españoles de la primera mitad del siglo XX: había que continuar el camino definido por Velázquez y consagrado por los "maestros" (Madrazo... Sorolla, etc.), sin mirar a ningún otro lado y, por supuesto, sin tomar en consideración el otro tsunami, activado por las mentes más inquietas en los países desarrollados.
¿Pintura de calidad o pura "artesanía académica"?

Cualquiera que sea el juicio que nos merezca la obra de Benedito, sabiendo que fue personaje clave de aquellos tiempos (fue Director de la Escuela Central de Bellas Artes), es mucho más productivo recordarle y conocer su obra, reconociendo sus virtudes y defectos, que condenarlo al limbo de "lo que nunca existió";  aunque sólo sea por aquello de que quien olvida su historia está condenado, irremediablemente, a repetirla.

Tengo la impresión de que, en la actualidad, con tanta voluntad de homologación cultural exagerada, estamos viviendo un "déejà vu"... no sólo en asuntos políticos.

jueves, 17 de enero de 2013

Un carta histórica de Álvarez de Sotomayor

En diciembre de 1951, Álvarez de Sotomayor hacía pública una carta  dirigida al Presidente de la Sección Psiquiátrica del Colegio Médico e intitulada ¿Quiénes son los locos? En ella manifestaba su perplejidad porque el régimen había dado un giro radical a su "política estética"; de apoyar a las "muy nobles artes" de fundamento académico, había empezado a volcarse en el respaldo al, hasta entonces, "arte degenerado".


«Muy señor mío: 
Ante la estupefacción de la sociedad, que tiene ojos para ver y una sensibilidad normal, se está desarrollando una batalla artística de las más lamentables consecuencias para la juventud.
Por un lado, los que defendemos la tradición de las artes plásticas con los más elementales cánones de belleza y los nobles oficios de pintar y modelar a base de realidades objetivas y subjetivas, y por otro, los que pretenden una rápida liquidación con el pasado y la creación de un arte nuevo (que, por cierto, lleva cuarenta años de gestación) en el cual quepan todos los mayores absurdos y fealdades, las más inauditas aberraciones y las más divertidas experiencias, a las que ponen titulares de arte subrealista, abstracto, indaliano y cuantos otros puedan irse inventando, sin que hasta ahora haya podido apreciar el público sencillo otra cosa que un afán de sorprenderle con extravagancias y las más torpes ofensas a la estética, y a veces a la moral.
Todo ello no parecía tener importancia alguna, ustedes señores psiquíatras no perderán el sueño ni el apetito, a pesar de su trato constante con enfermos; «¡cosa de locos!», dirán ustedes. Pero... ¿y si de improviso les dijesen que los que tienen razón son los locos y que los que deben ser encerrados son ustedes?
Pues esta es nuestra situación. Mientras unos señores producen cosas raras, nos decíamos «allá ellos». Pero el caso es que la crítica de arte, esa carrerita corta de la Literatura, se ha empeñado hace tiempo en demostrar con teorías, explicadas por cierto, en un léxico ininteligible y pintoresco, que aquellos los analfabetos en arte son los que tienen razón, y que no hay cosa de mayor autoridad que no saber pintar para, pongamos por ejemplo, ser un gran pintor.
Todo ello ha llegado a producirnos tal confusión en nuestro espíritu y tal desorientación en la juventud, que hemos pensado en dirigirnos a ustedes para que nos aclaren esta duda: ¿Quiénes son los locos?
En el caso de que seamos nosotros, prometemos no volver a ocuparnos de las Bellas Artes y dedicaremos nuestros esfuerzos a la agricultura y al comercio, afanes sencillos, materiales y a veces lucrativos.
Suyo afectísimo, 
Fernando Alvarez de Sotomayor.»

Alvarez de Sotomayor y Zaragoza, Fernando. El Ferrol, 1875; Madrid, 1960. Fue académico de Número y Director durante dos años de la Real Academia de San Fernando, miembro de la de Bellas Artes de La Coruña y del Patronato del Museo de dicha Ciudad, académico de la Real Academia Gallega, miembro de la Comisión Española de la UNESCO, etc. Obtuvo cinco Primeras Medallas en las Exposiciones Nacionales.

martes, 15 de enero de 2013

Un Bilbao al borde de Siberia

Por Blanca Ulloa

Bajo este titulo tan esclarecedor, The New York Times ironiza sobre el fenómeno que está sucediendo en Perm: una ciudad rusa que busca convertirse en el centro de arte contemporáneo de este país.
Una vez más, una ciudad desconocida e irrelevante es rescatada de la decadencia por el Arte. Como recoge el periódico, Perm no era más que un punto transitorio que servía como puerta de entrada a Siberia. Aquí se exiliaba a criminales, prisioneros políticos de los zares y, más tarde, en gulags, a los condenados del régimen Soviético. Durante la guerra fría, Perm (a unos 1500 km de Moscú) desapareció de los mapas Soviéticos, convirtiéndose en una “ciudad cerrada”, vedada a los forasteros mediante sus instalaciones militares.
Con menos de un millón de habitantes, Perm experimenta en estos momentos un desarrollo excepcional. Ha destinado casi un 3% del presupuesto de la región (unos 53 millones de euros) al fomento cultural. De ahí que, desde hace unos tres años, el arte contemporáneo de galerías y museos, el street art y los espacios de espectáculos broten por las calles de esta ciudad, muchas veces de manera poco coherente con su entorno.
Según palabras de Marat Guelman, una importante empresaria de arte residente en Moscú, “Perm ha sobrepasado tanto a San Petersburgo como a Moscú, convirtiéndose en el sitio más fascinante de Rusia en cuanto a cultura innovadora.” Además, el porcentaje de jóvenes dispuestos a abandonar la ciudad ha decaído drásticamente.
En definitiva, está claro que el arte puede tener efectos muy positivos sobre la economía y la visibilidad de una región. Por otro lado, también es evidente que esto plantea ciertas dudas acerca de la posición actual de la cultura y de la relación con el medio en el que se implanta, así como de las prioridades en los modelos de desarrollo regionales utilizados actualmente.

La necesidad educativa

Tras el incidente de Sevilla, el señor Wert deduce que es urgente la reforma educativa. ¡Estoy de acuerdo! ¿Para educar a los jóvenes o para reeducar al señor Wert? Mucho me temo que éste aún no ha comprendido la diferencia que existe entre intercambiar opiniones civilizadamente —todas las opiniones son respetables— y razonar. Es muy frecuente —como muchos "colegas" de la clase política, el señor Wert lo hace a menudo— contraponer a la argumentación razonada el sacrosanto principio de legalidad, que, de hecho, es trágala chusquero.


lunes, 14 de enero de 2013

Arte clandestino: UX

La Cultura en las catabumbas de París...

Zeitgeist, 2012


BBC Mundo publica que en Cánoves y Samalús (pueblo de Barcelona), Dani Baró está construyendo un refugio antizombis... y parece que no es broma. Y tiene una legión de seguidores.
Para completar mi perplejidad, me indican que Google ha hecho públicas las búsquedas más realizadas por los usuarios... En España, el cuadro de preocupaciones dibuja un perfil desconcertante del "buscador mayoritario".

Las 10 búsquedas con mayor crecimiento fueron:

1. Bankia
2. Mi Tele
3. Prima de Riesgo
4. Gran Hermano 12+1
5. Lo Imposible
6. Apalabrados
7. Reforma laboral 2012
8. Felix Baumgartner
9. Gangnam Style
10. Sepe

Los programas de TV más buscados fueron:

1. Gran Hermano
2. The Walking Dead
3. Gandia Shore
4. Jersey Shore
5. Eurovision 2012
6. El Hormiguero
7. Atrapa un millón
8. Sálvame Deluxe
9. Anatomia de Grey
10. La Voz

Los libros más buscados:

1. Juego de Tronos
2. Los Juegos del Hambre
3. 50 Sombras de Grey
4. Baila Baila Baila
5. El Invierno del Mundo
6. Misión Olvido
7. Palmeras en la Nieve
8. La Caída de los Gigantes
9. No te Escondo Nada
10. Las Horas Distantes

Bocado de cardenal para sociólogos...