jueves, 13 de noviembre de 2014

A propósito de “Un saber verdaderamente útil” en el MNCARS

Por Jesús García

No me gusta especialmente la palabra respeto, no me gusta porque se ha degradado. Desde siempre, desde pequeñxs, se nos enseña que “toda opinión es respetable”, una especie del “todo vale” en cuestiones ideológicas, pero no, no es así. No todo vale. Las opiniones que se apoyan en el odio a colectivos oprimidos, en el mantenimiento y elogio a estas opresiones, en erigirse abanderados de la moral, son opiniones, si, son posicionamientos, si, son respetables, no.
Hoy salía yo de ver la exposición “Un saber verdaderamente útil” que está en el MNCARS hasta el 9 de febrero y de la que no considero relevante hablar especialmente; una exposición que se centra en pedagogías al margen del sistema, en métodos de hacer y conocer desde la práctica alternativa, marginal, contestaria y, por lo general, opuesta a los valores pedagógicos del y para el sistema.
A la salida, un grupo de personas, todas ellas con camisetas naranjas, se colocaban en las escaleras frente a un grupo de cámaras mientras otra persona se dirigía a un micrófono emitiendo un comunicado. Al terminar, el orador se ha dirigido a su público diciendo "ahora firmamos el papel y entramos todos a entregarlo dentro".
Estas personas eran miembros de la asociación MasLibres, una organización que, dice, defiende el derecho a la libertad religiosa. Esta asociación esta estrechamente vinculada con otra, HazteOir, abanderada del movimiento antiabortista español y vinculada a la Iglesia, a la extrema derecha y al conservadurismo mas rancio.
El motivo de su enfado, una serie de obras que atacan, según ellxs, la libertad religiosa e incitan a la violencia, la manera de expresarlo; mostrando imágenes de la quema de iglesias de 1931, como un acto atroz, descontextualizado por completo. 
La obra que mas cabreo les ha suscitado es la de "Caja de Cerillas" (Mujeres Públicas, 2005) que muestra una caja de cerillas con el lema "La única Iglesia que ilumina es la que arde ¡Contribuya!".
Entiendo un ejercicio de enorme demagogia utilizar imágenes de un contexto y una situación concretas para reflejar la indignación que supone el hecho de que la gente se disponga libremente a quemar iglesias, como entiendo que el lema "la única Iglesia que ilumina es la que arde" es un convencionalismo para expresar el rechazo a una institución como esa.
Acusar al museo de, literalmente "proponer quemar iglesias" por una obra que hay en su interior (y que responde, entiendo, a la voz del/la artista y no de la institución cultural que lo expone), viene siendo el equivalente a acusar al mismo museo de proponer levantarse en armas ¡por la patria!.


Pero mi indignación no viene por todo esto, que hasta aquí me parecen absurdeces, mi indignación viene por la, cada vez mas frecuente, susceptibilidad de la Iglesia Católica y sus adeptxs ante cualquier mofa, broma, crítica o ataque. Es irónico que una institución que se ha encontrado a lo largo de la historia reciente al lado de las dictaduras fascistas mas atroces y que a día de hoy sigue criminalizando y acosando a los colectivos LGTBQ, incidiendo en el derecho y la libertad de decisión de las mujeres sobre su propio cuerpo, ocultando la violación de menores o entrometiéndose en como cada persona vive su sexualidad, su identidad y su libertad, es curioso, que siga hablando de respeto recíproco y de libertades oprimidas.
Pues no, no es una institución que haya que aceptar ni mucho menos respetar, es una institución condenada al exterminio, y para el que escribe, la obra de Mujeres Públicas es todo un poema de las ilusiones de estxs oprimidxs.
Abierto queda el debate

Nota: Cuando me acerqué a pedir a esta gente uno de sus panfletos para firmar y rellenar, iniciamos una especie de debate-absurdo con dos personas, muy respetuosas, eso sí, que trataban de hacerme entender que da igual lo que signifique la Iglesia ni su implicación política, que me fije solo en la caja de cerillas y acepte que quemar iglesias es algo atroz. La conversación termino con la intervención de un señor que después de llamarme izquierdista sectario afirmó que "La democracia existe en este país gracias a los cristianos" y ante mi respuesta de "¿qué democracia?" respondió "La verdad es que con esta exposición y con gente como tú en la calle, no existe democracia."

martes, 11 de noviembre de 2014

¿Un saber realmente útil?

Por Mabas

El título de una exposición es, casi siempre, como el envoltorio de un regalo que recibimos y, nadie puede obviar que, dejándonos llevar por nuestra innegable superficialidad, nos predisponemos de una forma negativa o positiva a la apertura del regalo. Como el debate que existe sobre la utilidad del arte siempre me ha interesado, me llamó mucho la atención el título de la exposición (“Un saber realmente útil”) y me bien-predispuse para la visita al museo.
Decido escribir en google ‘el arte es útil’ e, indagando, consigo encontrar algo que me llama realmente la atención. En Eindhoven, en el Van Abbemuseum, tuvo lugar una exposición con un título muy sugerente: “Museum of Arte Útil”. En esta exposición, se planteaba el arte como herramienta o dispositivo para cambiar nuestra forma de actuar en sociedad. En la parte de la web del museo que se centraba en esta exposición, encuentro escrito en un texto lo siguiente: “desde los años 80, un creciente número de artistas han utilizado su propia práctica artística para proponer soluciones creativas a problemas sociales. El propósito de esta exposición es mostrar y considerar las herramientas artísticas como elemento de transformación y de interacción social. Herramientas que se ocupan del mundo real actual, y cuestionan el papel del arte como un ejercicio de representación y como una práctica separada de la vida”. 


Hay dos cosas que me llamaron la atención. Una es que me hizo cuestionarme el uso que se le da a los museos con una frase que decía “¡Utilice el museo!” (Buscaban que sectores como la danza, el teatro, o grupos dedicados a organizar debates, hicieran uso del museo de forma gratuita para sus actividades). La otra es que, curiosamente, colaboraba con la exposición la Acción Cultural Española para, como dicen en el vídeo de su página web, “dar una mejor imagen de nuestro país”, en lugar de emplear ese tiempo y dinero en mejorar el uso de los museos españoles y la educación de sus artistas, y predicar con el ejemplo sin preocuparnos tanto por la imagen que damos al resto de países (según el punto de vista de nuestro gobierno, siempre importa más lo que parece que lo que es, ¿no?).
Si, por el contrario, escribimos en google ‘el arte es inútil’ encontramos, cómo no, la célebre frase con la que Oscar Wilde concluye el prefacio de su libro El retrato de Dorian Grey: “Todo arte es completamente inútil”. Además, encontré otras frases interesantes como la de Eugène Ionesco: “El arte es inútil, pero el hombre es incapaz de prescindir de lo inútil”.
 La frase de este dramaturgo y escritor francés me hace reflexionar sobre lo que consideramos “útil”. Según la RAE, útil es aquello que trae o produce provecho, comodidad, fruto o interés. Si el hombre es incapaz de prescindir del arte es porque, de hecho, le trae o produce provecho, comodidad, fruto o interés. Pero si consideramos útil únicamente aquello que nos intentan hacer creer que es útil (aquello que satisface las necesidades que nos hacen creer que son las primarias), es obvio que no conviene que el ser humano sea consciente de que es tan necesario para él expresarse y culturizarse como comer y dormir. No conviene que el ser humano recuerde que necesita emplear gran parte de su tiempo en actividades que no se limiten al mero hecho de producir (entendiendo por producir toda actividad que nos hacen creer que es productiva). A esto se debe el uso de la palabra ‘realmente’ en el título de la exposición. De hecho, en el folleto principal de ésta, se explica la diferencia entre “los saberes útiles” (disciplinas consideradas fundamentales por empresarios que únicamente luchan por el desarrollo de su negocio) y  los “saberes realmente útiles” (los que se transmiten en la exposición “Un saber realmente útil”, los que abarcan las disciplinas consideradas “poco prácticas” que, según esos empresarios, pueden entorpecer el desarrollo de esos negocios).


Siempre he considerado que han conseguido que nos sintamos “inútiles” cuando no llevamos a cabo actividades que nos han hecho creer que son las únicas “productivas”. El día que dediquemos a pasear, a leer, a ver una película y a conversar tomando un café es “un día perdido”, un día sin ser productivos para el Estado y el resto de la humanidad. Pero, ¿qué hay de producir para nosotros mismos y nuestra propia felicidad? Quizás lo que ocurre es que, cuando el ser humano con un mínimo de capacidad crítica tiene tiempo para reflexionar acerca de lo absorbente que es su rutina y el sacrificio que suponen las actividades consideradas productivas para el Estado, es capaz de llegar a pensar que tiene derecho a exigir un cambio, o puede replantearse si realmente todo eso le compensa como para dejar de lado la satisfacción que produce (hablando de producir) el simple hecho de pasear.
El arte debe tomar partido en este asunto. Si, con el poco tiempo que nos dejan para disfrutar de las cosas que realmente nos apasionan (como puede ser visitar un museo), no nos dan opciones de conocer esta realidad (solamente opciones, no debe ser nunca un conocimiento impuesto), ni siquiera podremos tener la opción de implicarnos en la erradicación del problema. Y es que está todo planificado para que estemos lo suficientemente exhaustos como para no reservar energía ni interés en denunciarlo después de todo el día de duro trabajo, además que contar con el beneficio de lo “útiles” que somos para nuestra maravillosa sociedad. Nunca se nos va a enseñar que somos incapaces de ser “realmente útiles” si no somos felices con aquello que hacemos y que nunca nos deben imponer el camino a elegir, a pesar de vernos condicionados por hechos como que en España se considere que los titulados superiores de enseñanzas artísticas no deben ser graduados universitarios, por ejemplo.


Porque esta problemática solamente surge en carreras de este tipo (Bellas Artes, Grados superiores de música, Danza, Arte Dramático, etc). De hecho, cuando decidí estudiar Bellas Artes con diecisiete años, me sentí culpable por ello (culpable joder, por querer hacer algo que me fascinaba). Ante tal sentimiento de culpa, decidí preguntarle a mi padre: “¿crees que dejaré de ser ‘útil’ si estudio algo así?” (Ahora comprendo el por qué de esa reflexión, es el fruto de la presión ejercida por nuestro gobierno a través de la educación). Mi padre, entonces, me contestó algo que nunca se me podrá olvidar: “Nunca vas a ser más ‘útil’ que haciendo lo que realmente te guste”.
Con esta exposición se quiere aprovechar el supuesto potencial transformador del arte con diferentes propuestas centradas en el análisis de la educación. Hay cuatro posibles rutas (cinco si añadimos la opción de ver todas las obras en el orden que se nos plantea).
Existe un folleto orientativo en el que se explica la finalidad de cada ruta y las obras que las componen. Además, todas comparten un texto introductorio en el que cabe destacar frases como “este recorrido puede hacerse individualmente o bien junto a otras personas, de modo que sea una experiencia aprendiendo juntos”, o “poner en valor tu propio aprendizaje y conocimiento para generar una experiencia activa de la exposición”. No puedo evitar acordarme de la Misión del Museo Reina Sofía (MNCARS), museo en el que se encuentra esta exposición. Esa importancia del “otro”, el papel activo del receptor de la cultura, y esa creación del “saber compartido”; que te inviten a realizar el recorrido con otras personas para aprender junto a ellas, y crear ese “archivo de lo común” tan nombrado en la Misión, es muy significativo. Al fin y al cabo, el museo sabe muy bien seleccionar los términos con los que redactar los textos de los folletos y, en este caso, podemos encontrar en repetidas ocasiones palabras como juntos,  co-aprendizaje, colectivo, todos, comunitario, COMÚN. De hecho, me llamó la atención que, en muchas obras de la exposición, se propiciaran momentos de contacto con otros visitantes por la colocación de las sillas, los bancos frente a las pantallas, o los pósters colocados en mesas en las que la gente se paraba a leer.


El objetivo de la Ruta A, titulada “¿Por qué es útil aprender juntos?”, es “poner en práctica otros modelos formativos basados en un aprender haciendo en común”, haciendo hincapié en la educación de los niños (entre otras cosas), que éstos sean creativos y que sean capaces de solucionar sus problemas ayudándose los unos a los otros (como se muestra en obras como “Dos soluciones para un problema”, de Abbas Kiarostami y Marcell Mars o “Postales desde la isla desierta”, de Adelita Husni-Bey) para promover el desarrollo de la igualdad y la sensibilidad.
El objetivo de la ruta B, titulada “¿Cómo activamos la imaginación para crear una felicidad distinta a la que organiza el capitalismo?”, es “imaginar otras maneras de organizar la vida”, “contribuyendo al desarrollo de otros parámetros de felicidad para todos”, reinventando el modelo educativo, de forma que el nuevo no entienda de diferencias entre sus alumnos o, incluso, entre éstos y el profesor, y que proporcione herramientas que ayuden a construir un mundo mejor.
El objetivo de la ruta C, titulada “¿Qué aprendizajes emergen de los movimientos sociales?”, es “producir saberes en el contexto de las luchas sociales y de los procesos de los movimientos sociales”, lo que invita a reflexionar sobre el valor de lo que aprendemos en contextos de lucha y reivindicación, y lo que me recuerda a la frase que vemos en manifestaciones en repetidas ocasiones: “el maestro luchando también está educando”.
El objetivo de la ruta D, titulada “¿Qué pueden activar políticamente las imágenes?”, es “indagar en las posibilidades de acción política de las imágenes”, “creando narrativas alternativas a las formas de producción de conocimiento que se imponen normalmente”, con lo que se puede llegar a crear una forma nueva de educar a través de las imágenes, tan ilustrativas en muchas ocasiones (aquello de “una imagen vale más que mil palabras”).


En realidad, todas tienen un objetivo común: la importancia de la educación, tan poco defendida por nuestro gobierno, y la responsabilidad que tiene el arte para cambiar esta realidad. Como conclusión saco que debemos poner en cuestionamiento la autoridad, que nunca se puede coartar la creatividad de los niños, que debemos tener capacidad de imaginar otros posibles mundos que estén mejor organizados, que debemos defender los derechos humanos y la igualdad, y que debemos acabar con las estructuras preestablecidas.
Es que, en realidad, me lo pasé muy bien en la visita. Como dije antes, iba muy bien-predispuesta y me dediqué en muchos momentos a observar, porque las situaciones merecían la pena, como por ejemplo las señoras mayores perplejas frente a ciertas obras, la cantidad de libros colocados al principio de la exposición (libros como El manifiesto comunista, El maestro que prometió el mar, Por qué no te callas Borbón, Madrid, ¿la suma de todos?, Tu salud, nuestro negocio, La carta de los comunes, Cambiar las gafas para mirar el mundo, o El maestro ignorante, todos muy significativos), la niña que se queda alucinada con el vídeo en el que los niños organizan su propia vida mientras su madre tira de su brazo para acabar de ver la exposición lo antes posible, el vigilante al que le pregunto si vigila una sala tan pequeña, en la que estaba situada polémica obra de la cajita de fósforos, porque el museo tiene miedo a un percance con dicha obra, o preguntarle por casualidad a la mediadora de la exposición por una obra en concreto. En este último caso, cuando me dijo quién era, decidí aprovecharme de la situación para preguntarle por diferentes cuestiones, ya que me dijo que estaba ahí para ayudarme en lo que quisiera.
Le pregunté si en el museo estaban muy preocupados con el tema de las repercusiones que estaba teniendo la obra muy nombrada por sectores conservadores (la cajita de fósforos de la que hablaba anteriormente). Me dijo que ella no pertenecía al museo, que únicamente la habían contratado para organizar la exposición. De todas formas, aseguraba que había obras mucho más “agresivas” (intuyo que ciertos documentales que hay en la exposición, documentales que ciertas personas de esos sectores no tienen la capacidad de interpretar) que no habían sido tan comentadas ni denunciadas. Aún así, me insistía en que era una obra muy pequeña, situada al final de la exposición, que lo único que contenía era una frase de Piotr Kropotkin (pensador ruso considerado uno de los principales teóricos del movimiento anarquista) y afirmaba que, como yo le decía y como el museo dice en su defensa contra estos ataques, no debería existir censura.


Lo que hace falta, para concluir con la tarea, en concienciar al público de que todo lo que ve es “de verdad”. No se trata de una exposición a la que va a contemplar pinturas impresionistas. Se debe tener claro que, eso que estamos viendo, es un reflejo de lo que no nos atrevemos a ver en la calle. Y es que no somos sensibles a herirnos frente a lo que vemos en las exposiciones porque creemos que vamos a evadirnos de la realidad, a visitar un mundo paralelo en el que somos capaces de alucinar hasta con la belleza y singularidad de los extintores que se cruzan en nuestro camino. Pero no nos podemos limitar a la contemplación pasiva porque lo que vemos es lo que está pasando, a pesar de que pase en todo el mundo y estemos vacunados frente al espanto cada día en los telediarios, periódicos e internet. Incluso me atrevería a decir que, de forma inconsciente o intencionada, se ha creado una analogía entre lo que vemos en el museo y la calle, y lo que vemos en las películas y en el telediario (refiriéndome a la línea que separa la ficción y la realidad).
Pero deberíamos ser capaces de situar bien esa delgada línea. Tener claro que, cuando vamos a visitar una exposición como esta, no estamos “viendo una película”, que esto es lo que está pasando, y que la capacidad de verlo y denunciarlo, según mi punto de vista, nunca debería dejar de considerarse “un saber realmente útil”.  Y si alguien pone en duda si una exposición como esta puede llegar a tener repercusiones en la sociedad, que se lo pregunten a las autoras de la cajita de fósforos o al director del museo. Así que, viendo esta capacidad que, como he dicho anteriormente, en muchas ocasiones se pone en duda, se debería reivindicar el derecho a aprovechar la “utilidad” del museo en beneficio de los intereses de la sociedad.

Golfos y gilipollas

Según Arturo Pérez-Reverte.

 "Somos un país de golfos y gilipollas; por cada golfo, 100.000 gilipollas"

Foto Vozpópuli (Gresonline) (composición modificada)
A lo peor tiene razón; habrá que pensar dónde apuntarse...

lunes, 10 de noviembre de 2014

Sobre la ruina del sector cultural

Por Bojap

Según indica El Confidencial, la desinversión que ha mantenido el gobierno de Mariano Rajoy durante su legislatura ha provocado que el Estado deje de ingresar más de 2.100 millones de euros en el 2012 (pasó de aportar 28.224 millones de euros al Producto Interior Bruto (PIB) a 26.031 millones). Así lo indica el Anuario de Estadísticas Culturales, publicado el pasado jueves 06 de noviembre por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (MECD). En ese año la administración dejó de invertir en cultura 1.065 millones de euros.
La aportación del sector representaba un 2,7% del PIB, en 2011, y en 2012, un 2,5% (En Francia representa un 4%). A años luz del 10% prometido por José María Lasalle, Secretario de Estado de Cultura, cuando llegó al cargo.
Observando el Anuario de Estadísticas Culturales se advierte un dato cuanto menos “curioso”, y es que las cifras recogidas por el MECD son las relativas al ejercicio 2012, con una excepción, el campo relativo al empleo cultural, donde aparecen los datos del ejercicio 2013 y que casualmente tuvieron un repunte. En ese año se llegó a un 2,8% del empleo total en España, recuperándose más de 7.000 empleos, y situando el número de puestos en 485.300, aunque lejos del 3% que se consiguió en 2009.
Teniendo en cuenta la debacle de las industrias culturales durante 2013 (sirva de ejemplo las cifras de los museos, que se han visto obligados a mostrar sus vergüenzas presupuestarias) hagamos un repaso de algunos datos relativos a dicho ejercicio, que pudieran plantear hacer algunos “recortes” en los datos del Anuario de Estadísticas Culturales por parte del MECD, más vale no echar más leña al fuego debieron pensar.

R. Hamilton, Una anunciación, 2005-2006
El Museo Nacional del Prado apuntó al peor balance económico de su historia, al registrar una pérdida de ingresos de 6.099.136 euros en las cuentas de 2013.
Las cuentas del Museo Thyssen-Bornemisza en ese mismo año descubrieron el batacazo económico de la institución, que disparó sus pérdidas y la deuda a casi cinco millones de euros. De 22.462 euros en negativo al cierre de 2012 generó, sólo en un año, 5,2 millones euros de agujero. El balance que se desprendió de las cifras publicadas por el BOE desveló una caída del 35% de los ingresos propios.
El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS) cerró el ejercicio 2013 con un total de 2.113.406 euros de pérdidas. Manuel Borja-Villel, reconoció en declaraciones a los medios de comunicación que el museo había "tocado fondo".
Estos ejemplos  unidos a la política de recortes en cultura, (como el recorte del 13% a las ayudas orientadas a la difusión del teatro y el circo, el 21% de IVA, los recortes en torno al 30% que se llevaron el Museo del Prado, el Reina Sofía, el Teatro Real, el Gran Teatro del Liceo, áreas fundamentales como la Dirección General de Industrias Culturales, la Red de Bibliotecas públicas o el Instituto de la Cinematografía (otras tantas versiones del “entretenimiento”, según el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro) demuestran un planteamiento prepotente y desmedido hacia el sector cultural, quizás esta actitud sea premeditada y busque un desgaste de las instituciones de manera que puedan ser vendidas a bajo coste.

domingo, 9 de noviembre de 2014

9N: escenificación preliminar

Mientras los pijos del monopoly dicen que el "pseudo-referendum" no tendrá "consecuencias legales" y Pedro J. Rodríguez se despacha con un rebuscado artículo contra el señor Rajoy,  el maquinista del "tren legal", al que califica de estafermo y de crustáceo exánime, los catalanes con sentimientos nacionalistas y quienes desean escapar de la zahúrda, votan para culminar un proceso bronco e irreversible con destino obvio en las próximas elecciones. Demasiadas torpezas han proporcionado combustible a un expreso, que no chocará con ningún otro tren y que tiene por destino una estación cada vez más jaleada internacionalmente. Puede que esté muy equivocado, pero ahora mismo no creo que existan posibilidades para detenerlo, aunque lo intenten los sectores próximos al IBEX 35 que, según dicen, se han movido en secreto durante los últimos precedenes.
Sospecho que lo único negociable son las circunstancias de la separación, que conociendo la "inteligencia" de los gestores por parte del Estado español, seguramente culminará en acuerdos lesivos para el interés general; como de costumbre. Son las consecuencias de una endogamia ciega y desbocada que ha colocado en puestos claves del Estado a demasiadas personas con motivaciones exclusivas de bolsillo y bragueta...

Foto elPeriodico

sábado, 8 de noviembre de 2014

Sigue el conflicto entre el Prado y Patrimonio

Según informan los medios, Patrimonio Nacional no ha permitido que las dos piezas de Bernini, conservadas en sus dependencias, formaran parte de la exposición inaugurada en el museo del Prado hace unos días. Las obras son un Cristo crucificado (1654), del Monasterio del Escorial, y el modelo de la Fontana dei Quattro Fiumi, conservado en el Palacio Real. Como consecuencia de la negativa, la exposición, que inicialmente se iba a llamar “Bernini en España”, se tuvo que titular “Las ánimas de Bernini; arte en Roma para la corte española”.
Al parecer, Patrimonio Nacional dijo que las obras “no estaban disponibles”, aunque parece obvio que la negativa fue consecuencia de la disputa zanjada de modo abrupto sobre las obras que Patrimonio reclama para que formen parte del museo que se abrirá próximamente…
Somos muchos quienes creemos que Patrimonio Nacional debiera funcionar de otro modo, pero en este momento, francamente, no sé si en los ámbitos de poder existe voluntad y recursos para solventar un asunto que informa muy negativamente sobre la gestión cultural en su conjunto. 
En este caso, el problema se podría haber resuelto si los responsables "últimos" de cada institución, el señor Wert, de quien depende el museo del Prado y la señora Sáez de Santamaría, Vicepresidenta de Gobierno, de quien depende Patrimonio Nacional, se hubieran puesto de acuerdo para imponer lo que dictaba el sentido común.

La Encuesta de Hábitos y Prácticas Culturales en España, 2014

Según informa Europa Press,

"Escuchar música es la actividad cultural más frecuente para el 84,4 por ciento de los españoles, seguida por la lectura (58,7%) y el cine (49%), según muestra la Encuesta de Hábitos y Prácticas Culturales en España que incluye el Anuario de Estadísticas Culturales de 2014 y que recoge Europa Press.
Estas tres actividades culturales son seguidas en intensidad por la visita a monumentos, que realiza cada año un 39,5 por ciento de la población, la asistencia a museos (30,6%) o exposiciones (25,7%) o la asistencia o acceso por Internet a bibliotecas (20,5%).
Además, cada año cuatro de cada diez personas asisten a espectáculos en directo, entre los que destacan entre ellos los conciertos de música actual, con tasas del 25,9 por ciento y la asistencia al teatro, con un 19 por ciento.
En cuanto a las actividades artísticas y las prácticas culturales activas, destacan por su frecuencia las relacionadas con las artes plásticas tales como hacer fotografía (29,1%) o pintura o dibujo (13,2%), la afición por escribir (7,1%) o tocar algún instrumento (8%)."

Si hacemos una "lectura negativa" de estos datos, podemos deducir que los museos son ajenos al 70 % de la población; que las exposiciones no interesan al 75 % y que para la mitad de la población no existen los cines...
Es interesante contemplar los datos completos de la publicación del ministerio de educación, cultura y Deportes, porque algunos definen procesos indeseables, como el descenso en el gasto de los hogares en bienes y servicios culturales.

La política cultural de Podemos, manifiestamente mejorable

Aunque algunos del movimiento Podemos llevan bastante tiempo trabajando en ello, sólo han llegado propuestas concretas a los medios de amplia difusión a partir de la asamblea del 28/09/2014. Concretamente, en dicha asamblea se hizo público un documento resumido con matices culinarios por eldiario  en 7 puntos, que no sé si conservan el espíritu de la propuesta:

1. No a las privatizaciones en cultura. 
2. La cultura se entiende como política y la política como cultura.
3. Querencia por la cultura popular.
4. La cultura como bien social y colectivo. 
5. Contra los monopolios en cultura.
6. Apoyo a la cultura libre y guiños a la mala gestión de la SGAE.
7. Reivindicación de la cultura en el espacio público. 

Monedero, Bescansa y Errejón. Foto Marta Jara, eldiario
Sugiero al lector la lectura atenta del documento original porque, a mi juicio, son muchos los aspectos que requieren "afino" o, incluso, replanteamiento radical. Desde mi punto de vista, destacan en primerísimo lugar los silencios, más atronadores que los alegatos; por ejemplo, no he encontrado la palabra "iglesia" en el texto; pero acaso no he buscado concienzudamente... Lo de "cultura popular", dicho en un país dominado en "audiencia" por Tele 5, me ha erizado los cabellos. Y las alusiones a la educación me han recordado la LOGSE y El libro rojo del cole; en este aspecto sí sería fácil recurrir a modelos foráneos, concretamente, al sistema francés.
Creo que, con la ingenuidad de la Veritas gramsciana, algunos de Podemos se han metido en un campo de minas bailando rap. Si continúan por ese camino, se lo van a poner fácil a los pijos del monopoly...
La fotografía de Marta Jara no tiene desperdicio.

viernes, 7 de noviembre de 2014

The Art Prize 2014

El Gran Premio de Voto Público, concedido por casi 42.000 personas, ha correspondido a Anila Quayyum Agha, que presentaba una obra titulada Intersecciones e inspirada en la ornamentación de la Alhambra.
Y por primera vez, el Gran Premio del Jurado, emitido por Susan Sollins, Leonardo Drew, y Katharina Grosse, ha coincidido con el voto popular: Los 200.000 $ se repartirán entre Anila Quayyun Agha y el Proyecto Peinados de Sonya Clark

Proyecto Peinados. Foto Art Prize

Anila Quayyum Agha, Intersecciones. Foto FT Photo Diary

Los derechos de reproducción de la Virgen de la Macarena

Durante estos días ha sido noticia el “conflicto” desencadenado por una página web de Mongolia en la que se anunciaba un evento musical que se celebrará en Sevilla este fin de semana. En dicha página aparecía una imagen de la Macarena a la que se había “adosado” una “bomba” de guardarropía que, por lo visto, no hizo ninguna gracia a la Hermandad. En consecuencia, sus representantes, acaso influidos por estrategias como la del Museo de Bellas Artes de Bilbao, enviaron un burofax amenazante, haciendo notar a los responsables de la revista que la Hermandad de la Macarena de Sevilla es titular registral de la imagen de la Virgen, a partir de varias concesiones de la Oficina Española de Patentes y Marcas, emitidas entre los años 2002 y 2014, que comprenden la forma de la imagen en su conjunto, así como “el perfil y el Rostro visto de frente de la Virgen”, tal y como recoge el requerimiento.


Según recoge eldiario:

"La revista satírica Mongolia ha "extirpado" de  su página web la imagen de la Macarena con la que promocionaba  el musical que representarán este fin de semana en Sevilla. El abogado de la publicación ha respondido al  requerimiento de los abogados de la Hermandad, en el que alertaban de la "reproducción inconsentida" y de los "fines claramente lucrativos" del uso protegido de la imagen de la virgen, preguntándoles "si, aparte de los señalados en su burofax existen  otras imágenes protegidas por su representado como pudiese ser el fajín de  Queipo de Llano con el cual aparece la imagen de la Macarena en diversas festividades".
"Hemos procedido a extirpar la imagen mencionada en la web de la revista, así como en las entradas en redes sociales, lo cual hemos realizado en función de su solicitud y del innegable hecho de que nosotros, a diferencia de otros, nunca hemos profitado de esa imagen, toda vez que lo que estamos comercializando es un evento musical en el cual ni tan siquiera hemos considerado la participación de la Macarena", expone el editor y abogado de la revista en un escrito recogido por Europa Press."

Sospecho que la Hermandad deberá registrar también el perfil que ha mantenido Mongolia en su nueva página web.

Colita tampoco quiere posar junto al señor Wert

Me indican Rocío y Lucía que tampoco Colita se ha querido hacer la foto con el señor Wert y ha renunciado al Premio Nacional de Fotografía... Según informa La Vanguardia:

"La fotógrafa tenía clara su decisión antes incluso de que se le notificara oficialmente el premio –se enteró apor la llamada de los periodistas- y esta mañana ha enviado una carta al ministro José Ignacio Wert explicando las razones de su decisión. Tras agradecer al jurado del premio el que hayan pensado en ella para la distinción más importante que se concede en este país, Colita, haciendo gala de uno de los valores que le reconocía el jurado (el compromiso con su época) dice que se ha visto en la obligación de rechazarlo porque “ignoro donde reside este ministerio, e incluso si existe como tal. En cualquier caso, yo no lo conozco”. “La situación de la cultura y la educación en España, cómo expresarlo, es de pena, vergüenza y dolor de corazón .No es posible que exista dicho ministerio. Es una quimera. Habrá que esperar con ilusión, otros tiempos, otras gentes, otros gobiernos, que nos devuelvan a nosotros el orgullo y a ellos el honor”, confía, y concluye: “Así pues, de momento, sr. Wert, no me apetece salir con vd. en la foto”. La fotógrafa añade una postadata para evitar lecturas erróneas: “Mi condición de ciudadana catalana y la situación actual, nada tiene que ver con mi renuncia. No hagan inventos. Yo creo y milito en la Cultura Universal”."

Foto tomada de La Vanguardia

jueves, 6 de noviembre de 2014

Olivia Muus

Hablando de selfies y de fotos en los museos...

Museumselfies






miércoles, 5 de noviembre de 2014

Jordi Teixidor gana el Premio Nacional de Artes Plásticas 2014

La confusión de los días, 2001
Según recoge El Confidencial:

"Teixidor ha afirmado que con este galardón se premia "a toda una generación a la que en algunos momentos no se ha prestado demasiada atención" y se reconoce "una forma de entender el arte como algo que está en relación con una ética también". Junto a pintores como Gerardo Delgado, Juan Suárez o Santiago Serramo, ha declarado a Efe, "hicimos una labor muy importante en un momento determinado pero las circunstacias culturales, sociales y económicas no nos fueron favorables y como vino la siguiente generación con una situación del país totalmente diferente y libre, nuestra labor pareció que no hubiera tenido tanta importancia".
Por ello, asegura que "al darme el premio a mi se premia a todos estos compañeros míos, y otros muchos que en este momento se me olvida citar, que hicimos una apertura muy importante, una manera de entender la pintura un poco más cosmopolita, más culta, con respecto a otras generaciones artísticas en España".

El museo de Bellas Artes de Bilbao

Tras las reformas urbanísticas de los últimos años, el museo, que estaba en un "límite difuso" de la antigua ciudad de Bilbao, ha quedado en una zona especialmente privilegiada, casi en uno de los centros geométricos de la elipse definida por el meandro de la ría de Nervión.
Es un museo con parte antigua y parte nueva, de cualidades muy condicionadas por dicha articulación. Es curiosa la forma de tratar la fachada antigua, casi como si se tratara de una reliquia... El resultado actual es fruto de una intervención del año 2001.
La parte antigua, con espacios de diversa altura y sistemas de iluminación combinados mediante lucernarios altos y luz artificial, aún ofrece carencias que se aprecian especialmente en las salas de menor altura, con flujos lumínicos heterogéneos, que acentúan la escenografía pero incomodan la contemplación. En contrapartida, las zonas nuevas muestran áreas muy bien resueltas en ese aspecto.


El museo contiene una interesante colección, centrada como es habitual en los museos provinciales, en lo realizado en las proximidades regionales, y en obras de especial significación para el desarrollo de las ideas estéticas, aunque fueran realizadas por manos de lugares lejanos.
Entre lo más curioso, acaso destaque la serie "cosmogónica" de Néstor Basterretxea, realizada entre 1972 y 1975, reflejo de la voluntad por recrear una "mitología abstracta" que, a su vez, sirviera para dar fundamento a los resortes más profundos del "alma vasca"... Confieso que me interesan más estas obras que las otros autores más celebrados.


Es destacable la voluntad de sus gestores por emular a los clérigos peseteros mediante una política sumamente restrictiva en asuntos iconográficos. Prohibena la realización de fotografías en el interior del museo, en términos mucho más radicales que en el Guggenheim. Ni tan siquiera permiten entrar con las cámaras en la mano. Si visitamos la web del museo enseguida encontraremos la "justificación" de tal actitud; en ella aparecen las "normas" habituales en los museos... más una:

"Los derechos de propiedad intelectual y reproducción limitan la libre difusión de imágenes de las obras de arte: no está permitido hacer fotografías o filmaciones dentro del museo."

Y la misma política se refleja en el diseño de la web, concebida para que no se puedan copiar las fotografías directamente; quien desee obtener imágenes está obligado al socorrido procedimiento del pantallazo... ¡Qué ganas de ofrecer mala imagen! ¿Por no dejar en mal lugar al señor Zugaza...?
También pude advertir que al menos algunos vigilantes, uniformados con rigor policial, son muy sensibles a las conversaciones. Al parecer, están aleccionados para imponer el silencio monacal que corresponde a la actitud contemplativa de los fieles. ¿Los museos no deberían ser también centros de recreo? ¿O el recreo ha de quedar sólo para la cafetería y los jardines exteriores?


Me hizo gracia la manera de resolver la sujeción de una obra de Chillida colocada en el jardín exterior de la zona "nueva", mediante perfiles metálicos que alteran substancial e incongruentemente sus cualidades plásticas. No acabo de entender que este escultor no asumiera la imposibilidad de aislar visualmente un objeto de su entorno... La misma anomalía que en el museo de escultura al aire libre del puente de Eduardo Dato en Madrid.

El día que lo visitamos también era posible contemplar una exposición de pintura hiperrealista (1967-2013), mucho más concurrida que el resto de las salas del museo...

"Esta exposición constituye la primera gran retrospectiva europea del movimiento hiperrealista y reúne 68 obras procedentes de diversas colecciones realizadas por los miembros más representativos de este estilo pictórico, desde sus inicios en Estados Unidos a mediados de la década de los años sesenta hasta su posterior desarrollo internacional, que llega hasta nuestros días. Se exhiben pinturas de 34 artistas a partir de la primera generación de maestros norteamericanos –John Baeder, Tom Blackwell, Chuck Close, Don Eddy, Richard Estes o Ralph Goings, entre otros– hasta diversos pintores actuales."

Eché en falta demasiados nombres...  pero supongo que "doctores tiene la Santa Madre Iglesia" ...

Sobre la creatividad

Por Luma

Según la RAE, creatividad es:
1. f. Facultad de crear.
2. f. Capacidad de creación.
Para los que entramos dentro del mundo de las artes esta definición se queda más que corta. ¿La RAE considera creatividad la facultad de crear sin más? Crear, en su sentido más amplio es generar cualquiera cosa que antes no existía o no tenía esa nueva identidad o entidad.
Ya sea “por culpa de” o “gracias a”, la concepción que ahora tengo sobre la creatividad se desarrolló en gran medida durante los dos años que estuve estudiando diseño gráfico. Por creatividad entiendo un trabajo que tiene como búsqueda un objetivo, solucionar un problema o llegar a una serie de factores clave para alcanzar esta meta propuesta. Es en primera instancia, un discurrir de pensamientos con mucho sentido común, lógica y visión general de lo que se está persiguiendo. A esto se le une una gran capacidad de relacionar conceptos e ideas que ayudan a darle un aire fresco a la solución final. Sin todo esto, “la creatividad” quedaría reducida a una serie de bramidos inconexos o a una suerte de juego de azares aleatorios.
Es por eso que el nombre de “Auditoría del proceso creativo” no me parece una idea tan descabellada como podría parecer a primera vista. De hecho, ya existe algo parecido llamado “auditoría de innovación”. Esto se hace en algunas empresas para obtener información sobre la situación de la misma frente a la innovación. elBulli no deja de ser una marca, y por lo tanto, una empresa.
La figura genio que se han empeñado en construir alrededor de Ferran Adrià se alimenta en la exposición con elementos que harán las delicias de los más avezados fanboys y fangirls del cocinero. Podemos ver su cara estampada en cualquier tipo de merchandising hasta la saciedad en una de las zonas de la exposición. Está preparada otra zona de la sala como fanservice para los que les encanta guardar las bragas de sus ex con una extensa colección del archivo que utilizaba Adrià y sus ayudantes para hacer los platos. Está claro que la exposición es solamente una estrategia de fidelización más que una recaptación de nuevos clientes. Por lo que los neonatos en estos territorios nos encontramos un poco descolocados y sólo alcanzamos a sacar de allí las perlitas sobre la creatividad en cuanto a proceso metódico y meticuloso que siguen todo ese equipo.
No llega sólo aquí seguramente el descoloque. Quién no esté, además, muy acostumbrado a tratar temas relacionados con la creatividad, se queda aún más aislado. Así pues, este último escalafón acaba siendo sacudido única y exclusivamente por la genuina figura de Ferran Adrià en todo su esplendor, para gracia y gloria de él.

—Perdone, ¿Estos dibujos de quién son?
—¿Estos? De niños pequeños, ¿no?
—Ah, es que leí que por aquí podía encontrar algunos de Ferran Adrià... y no sabía si eran estos.
—¡Ah! Pues igual lo son ... Verás, es que hoy es mi primer día trabajando aquí y no me he enterado mucho de [...]

Y sigo dando vueltas por la exposición. Dado el tinte tan conceptual que está cogiendo todo por momentos, no me extrañaría nada ver algún tipo de instalación o incluso ... Ah, mira. Ahí esta, un Víctor Grippo Ferran Adrianizado.
¿Why?¿Why?¿Why?¿Why?¿Why?¿Why?
Bueno, ¿Why not? Total...


¿Podríamos meternos incluso en disquisiciones filosóficas, Ferran? Pero bueno,¿tú para qué te dedicas a la cocina? ¿Para ser un pionero y llenar lo que dicen por ahí de tu sentimiento de artista frustrado, o para vacilar un poco a tus compañeros de profesión? Se la que sea se te concede el chance por tu gran sentido del humor y sacrificio.


Bueno, es un poco quisquilloso. El primero sí, el primero en conceptualizarlo. Aunque igual estaría mejor dicho en patentarlo.

martes, 4 de noviembre de 2014

Porno, 4%; Calderón, 21%

Por Laumen

Desde hace unos años, la cultura Española soporta el IVA más alto de la UE, con un 21 %. Esta cifra resulta más escandalosa si la comparamos con el 10% del fútbol y el 4% del porno. Desde entonces la venta de entradas se ha visto resentida y no han sido pocas las personas relacionas con el mundo del teatro y la cultura las que han mostrado su preocupación por esta situación. En este contexto, la compañía de teatro Primas de Riesgo ha decido pasarse al porno, porque éste “cuenta con un mayor respaldo por PARTE  del gobierno y una fiscalidad que demuestra el claro interés en su desarrollo”. La idea es la venta de revistas porno que vengan con un regalo: una entrada de teatro. Además, en las publicaciones se incluirán versos de Calderón y otros grandes dramaturgos españoles. Las revistas podrán comprarse por Internet, por teléfono y en un kiosko madrileño, en la esquina de las calles Narváez y O'Donnell. Por ahora están a la venta 300 revistas que vendrán con un regalo de una entrada para ver la producción El mágico prodigioso, de Calderón de la Barca.



“Nos pareció una buena manera de trasladar a la sociedad el debate sobre el IVA de la cultura", dice Karina Garantiva, directora de la compañía. "Lo que hacemos es adaptarnos a la propuesta que nos HACE  el Gobierno, vamos a funcionar según se nos indica". La compañía pretende que otras  compañías teatrales se unan a la iniciativa para conseguir que el Gobierno reduzca el iva en la cultura. Tanto si la propuesta sale a delante como si no, es una manera de llamar la atención sobre una situación que, por lo ridícula, resulta casi surrealista.

Santa María de Lebeña: demasiados milagros

La iglesia se encuentra en un paraje bellísimo, en el corazón de Cantabria, cerca de Potes, en un lugar incómodo, si el viajero procede del sur, porque el relieve impone carreteras complicadas; es preferible acudir desde el norte a través del desfiladero de La Hermida,  abierto por el río Deva, cuyo nombre aún ofrece testimonio de divinidades antiguas y remite a "campanus" espectaculares.
Por desgracia, el "ambiente humano" ofrecido por ciertas dignidades no está a la altura... Aunque desde la peculiar manera que tiene la Iglesia de velar por el cumplimiento de las leyes, su responsable, el arcipreste del lugar, me impidió documentar el interior la iglesia; intentaré, no obstante, ofrecer un breve análisis desde el “antiguo” acervo propio y el conocido.


Las fuentes literarias

Lo único que “sabemos” es que podía existir a principios del siglo X y que los datos de esa época son, cuando menos, “sospechosos” de haber sido redactados para legitimar apropiaciones más o menos “forzadas”, tal y como suele ser frecuente en los documentos religiosos de la Edad Media. Así lo reconoció el propio Gómez-Moreno, para quien un texto sobre el milagro de Santo Toribio era “una falsificación del siglo XIII, hecha en interés de los cluniacenses de Oña (…)”:

“En nombre de Dios. Sea notorio y manifiesto que yo el conde Alfonso y mi esposa, la condesa Justa, edificamos la iglesia de Santa María de Lebeña para trasladar el cuerpo de Santo Toribio a ella y mis siervos lo tomen y entierren, y como lo hubiesen tomado para enterrar, fui castigado por el juicio divino y quedé ciego hasta el presente, y mis soldados, que eran inocentes, al empezar a cavar con azadas quedaron también ciegos. Entonces ofrecí mi cuerpo y todo cuanto tengo en Liébana a Santo Toribio y a ti, abad Opila, y a los clérigos que allí sirven a Dios...”

Para Gómez-Moreno, los datos auténticos permitirían asegurar que existió un Alfonso, conde de Lévana entre 924 y 963, que fundó junto con su esposa Justa, una iglesia dedicada a San Salvador y a Santa María; y la dotaron con un ajuar compuesto de “una cruz, caja, cáliz y patena de plata, Lucerna y candelabro de bronce, ciriales, campana también de bronce, dos velos de seda, un paño para casulla y dos dalmáticas; cama, colcha y manta, para los sacerdotes o monjes que tuviesen la iglesia, y además, los palacios, tierras, viñas, frutales, molinos, campo, dehesa, etc., que allí poseían los fundadores”. Expresamente el documento dice que Alfonso y Justa habrían construido la iglesia o así lo interpretó Gómez-Moreno teniendo en cuenta que en el documento aparecía el término “lavoravimus”:

(…) ipse ecclesia que nos lavoravimus sibe ereditabimus de ea omnia quantum abemos in ipsam villam (…)

Me pregunto hasta qué punto debemos asumir la interpretación de Gómez-Moreno: ¿serían ellos mismos quienes construyeron los muros, tallaron las columnas, los capiteles y los modillones? ¿Hasta dónde llegó ese “lavoravimus”? Supongo que deberíamos entenderlo en sentido amplio, como alusión a los trabajos que hicieron ayudándose de sus servidores… Y si así fue, ¿cómo explicar el paralelismo que existe entre esta iglesia y la Santiago de Peñalba, así como con el resto de los capiteles aparecidos por el territorio de la antigua diócesis de Astorga? ¿Debemos suponer que estos dos personajes dirigían un “taller itinerante” que fue sembrando esa zona de “iglesias mozárabes”?
Puestos a admitir milagros, ¿por qué no?
Si no creemos en los milagros, las cosas se complican o se simplifican, según la actitud de cada cual.

El edificio actual

Lámina tomada de Góez-Moreno, Iglesiás Mozárabes
También en este caso nos encontramos ante una iglesia “restaurada” en época reciente, según criterio asimismo discutible en algunos de sus aspectos; por fortuna, no llegó tan maltrecha como San Fructuoso y es más fácil analizar sus elementos arquitectónicos. Apenas unos cambios en la orientación de los faldones de los tejados distinguen a la iglesia actual de la que llegó a finales del siglo XIX (1896); y unos cuantos modillones fuera de lugar informan de que la restauración no fue satisfactoria, acaso porque modificaciones "antiguas" como el pórtico y otras más difíciles de percibir, lo impedían.
Como otras iglesias altomedievales del noroeste de la península Ibérica, está definida mediante una estructura de bóvedas contrapuestas que, muy alegremente, se ha evaluado como “bizantina”; sin negar esa posible influencia, creo que también aquí deberíamos tener en cuenta que las fórmulas de contraposición de bóvedas, cúpulas o falsas cúpulas, propias de Oriente son diferentes a la empleada aquí, más cerca de corrientes derivadas de la arquitectura tardorromana, documentadas en Rávena, sin ir más lejos. No obstante y frente al resto de las iglesias del mismo ciclo cultural que han llegado a nuestros días, ésta destaca por la existencia de dos conjuntos sustentantes exentos compuestos por pilastra y cuatro capiteles adosados, cuando hubiera sido más razonable la existencia de cuatro conjuntos de ese tipo asociados a una cúpula o bóveda de mayor altura que el resto de las "naves", si se me permite término tan inapropiado para una iglesia tan pequeña. Cabría la posibilidad de que el plan inicial quedó alterado por una decisión tomada con la obra a medias, pero, si tenemos en cuenta la simetría y el orden de la planta, tampoco puede despreciarse que el "proyecto" tuviera por objeto construir una iglesia como la que se construyó, en la que los dos conjuntos exentos estuvieran concebidos con finalidad estrictamente ritual. Sea como fuere, esa "anomalía" proporcionaría fundamento al juicio de Gómez-Moreno, que la valoró como "aborto artístico".
En todo caso la contraposición de conjuntos abovedados de las iglesias del noroeste, tal y como he indicado en varias ocasiones, más parecen síntesis de tradiciones constructivas tardoimperiales que derivadas de los usos estrictamente orientales y entre todas ellas, en ésta es la que se advierte con mayor claridad esa circunstancia,
Aunque desde las fotografías antiguas intuyo detalles sumamente interesantes,  a causa de las limitaciones impuestas por el señor arcipreste, nada podría añadir a lo ya dicho por otros autores,…



La ornamentación arquitectónica

Compone varios conjuntos perfectamente definidos y sensiblemente bien conservados en sus cualidades más relevantes. Por el exterior, los modillones y las impostas: Por el interior también existe una especie de "alfiz" con ornato similar al de las impostas, pero lo más relevante es el conjunto columna-cimacio, con todos los elementos dispuestos sin alteración sensible; es una de las pocas iglesias en las que nos es dado contemplar el sentido estructural de los capiteles, asociados a cimacios y columnas, que en dos casos forman parte de núcleos sustentantes compuesto por pilastra central y columnas adosadas, y en el resto de los casos, como columnas entregas unidas a muros en disposición longitudinal. Todo ello define una peculiar forma de construir que nos remite a fórmulas habituales en Oriente pero también en la Italia tardorromana. El único detalle discordante con esa corriente lo define el arco de herradura, que nuevamente coloca sobre la mesa la naturaleza de un elemento que algunos se empeñan en relacionar con”lo visigodo” o con “lo cordobés” y que, a mi juicio, es un elemento específicamente hispano bien documentado desde el siglo II, cuando menos. o.
A ello deberíamos unir la placa reutilizada en su pavimento que hoy se ha integrado tal vez para justificar una interpretación que deja en mal lugar el juicio de Gómez-Moreno.

La placa

Estuvo en el suelo, con los relieves ocultos hasta que fue colocada en el altar mayor. Aunque no hay unanimidad, la mayor parte de los estudiosos creen que se trata de una placa de época romana, que acaso ocupara un emplazamiento sacralizado desde mucho antes de que se construyera la actual iglesia. Sea como fuere, la relación entre los relieves de la placa y los de las estelas funerarias romanas del noroeste de la península Ibérica es obvia.



Los modillones y los frisos



Casi todos los modillones que hoy contemplamos fueron tallados en el curso de la restauración de finales del siglo XIX; no obstante, podemos aceptar que seguramente son similares a los originales. A mi juicio, aunque existan elementos relativamente comparables en Córdoba. no tiene mucho sentido considerarlos “mozárabes” puesto que su naturaleza arquitectónica deriva de la necesidad de dar vuelo a los faldones de los tejados y esa circunstancia impone fórmulas de ese tipo o similares en cualquier edificación con ese tipo de cubierta. Muy probablemente, las casas comunes de tiempos romanos, sobre todo, si estaban concebidas para tégulas, tendrían elementos similares tallados en madera; y muy posiblemente entre los de madera y los de piedra, propios de edificaciones singulares, existiría estrecha relación.
Los rasgos culturales que los ornan de nuevo apuntan en la dirección de un repertorio perfectamente documentado en el universo funerario de tiempos hispanorromanos, acaso con componentes autóctonos de origen celta. Los discos solares son específicos de las estelas bien conocidas en las actuales provincias de León, Zamora, etc. Y lo mismo podemos decir de las “flores” exagonales, de las cenefas de hojas contrapuestas y de los juegos geométricos. Por no forzar las referencias eruditas, me limitaré a recordar, de nuevo, las estelas de Flavus y Campilius, del museo de León, fechadas entre los siglos II y III, que contienen casi todos los elementos ornamentales de esta iglesia, incluidos los arcos de herradura.


Algunos estudiosos han relacionado estos motivos con un hipotético influjo visigodo que pone sobre la mesa, de nuevo, un fenómeno cultural que, milagrosamente, estaría bebiendo de  fórmulas arraigadas en amplias zonas de la Península muchos años ante de la disolución del Imperio.
Otro tanto sucede con los relieves de los frisos exteriores, que en la restauración fueron interpretados según los criterios imperantes en aquellos tiempos. En todo caso, no creo que el resultado final de la restauración alterara substancialmente este extremo...
El falso "alfiz", definido en el interior con piezas de similares características a las impostas exteriores, supone reiteración de motivo sinusoidal o de ondas, que muy probablemente tendría alguna carga simbólica... Por supuesto, es inevitable recordar las fórmulas similares de Santiago de Peñalba y el alfiz de San Tirso; los tres edificios acaso nos estén informando, de nuevo, de una costumbre arraigada en la Península desde mucho antes de la llegada de los musulmanes.
Sea como fuere, en esta iglesia se repiten algunos fenómenos que ya vimos en San Frustuoso de Montelius y, en especial, la aparente falta de correspondencia entre la técnica de talla de las piezas del friso y los modillones o los capiteles, de hechura más sofisticada. Por desgracia, este análisis no puede ir más allá por voluntad del actual arcipreste...

Para justificar la realización de estos elementos durante el siglo X, por influjo de los repertorios ornamentales de la Córdoba emiral, deberíamos recurrir a un milagro, de esos que les están prohibidos a los dioses, porque supondría romper las fronteras del tiempo. Elementos específicamente arraigados en la zona noreste de la península Ibérica habrían sido adaptados por los musulmanes para que muchos años después los rescataran los cordobeses cristianos para devolverlos al lugar de procedencia… Demasiado enrevesado.

Estela de Campilius. Museo de León

Estela de la esposa de Flavus; museo de León
Los capiteles

Con las salvedades que comentaré enseguida, los capiteles componen unas cuantas variedades de estructura sensiblemente común. Su relación con los de Peñalba, Escalada y otros lugares de la antigua diócesis de Astorga, es clara y nos sirve para recordar los problemas ya mencionados para el caso de San Cebrián de Mazote. Estructuralmente, derivan del orden corintio con las peculiaridades habituales en el noroeste peninsular desde tiempos romanos: poseen collarino doblemente sogueado o laureado, como es habitual en las variedades artorganas, dos coronas de hojas, caulículos, dobles volutas, ábaco poco desarrollado con la articulación característica de casi toda la serie “mozárabe”. Como es habitual en los capiteles de concepción similar, carecen de florón y se distinguen por la atrofia del cáliz, que en los capiteles de Lebeña ha desaparecido por completo, salvo en algún caso, donde es difícil saber si el pequeño remate de los caulículos alude al cáliz o no. Desde la observación de ese detalle, es difícil creer que fueron realizados en fase temprana, puesto que ese rasgo junto con otros, que mencionaré enseguida, parecen apuntar en la dirección de una evolución que los alejó de las referencias hispanorromanas o bizantinas. Y ello contando incluso con que algunos de los de esta iglesia, a primera vista, pudieran parecer más próximos a los capiteles bizantinos de la Cisterna de Constantinopla que los de Escalada o Mazote.

Capiteles de Santa maría de Lebeña
Capitel de Santa maría de Lebeña
Capitel de la Cisterna de Estambul
San Lorenzo, Sahagún
En las imágenes adjuntas se pueden valorar las diferencias y similitudes entre los capiteles menos evolucionados de Lebeña y uno relativamente próximo de la cisterna. Las diferencias son: la existencia / inexistencia de collarino; la mayor proximidad de los acantos de Estambul a las líneas derivadas del corintio asiático; las dobles o simples volutas; la diferente concepción del ábaco. Las similitudes: una estructura similar en la articulación del cesto y, sobre todo, cierta relación entre las fórmulas ornamentales. Desde esa conexión-desconexión, podemos deducir que los de Lebeña también definen un punto de evolución superior a los de la cisterna, en la línea definida gracias al capitel de Wamba, a los más bizantinos de Mazote y algunos de Sahagún (sobre todo, el de San Lorenzo) y sus proximidades; la existencia de los dos más bizantinos de Mazote, aquellos que apenas se distinguen de los de la cisterna y ciertas variedades comunes en Constantinopla durante el siglo V, obliga a considerar los de Lebeña en una fase posterior,, pero no muy alejada. Del mismo modo, desde la presunción de que, en general y a salvo de otras circunstancias, el alejamiento de las tradiciones indica alejamiento cronológico, obliga a situar los menos evolucionados de Lebeña, es decir los que siguen la fórmula indicada en el capitel adjunto, poco después de la talla de los más grandes del pórtico de Escalada. Por supuesto, esa presunción sólo es hipótesis formalista de escasa relevancia, si tenemos en cuenta que lo más grueso del debate se centra en catalogaciones distanciadas en 400 años.

Capitel de Santa María de Lebeña
Con manifiestos rasgos formales paralelos, existe otra serie de capiteles de estructura matizadamente diferente de la de los anteriores: se distinguen por poseer una sola corona sobre el cesto y otra sobre los espacios que, en la tradición del orden corintio, dejarían los conjuntos de caulículo-cáliz-volutas, según fórmula similar a los ya mencionados; lo demás (ábaco y collarino laureado) es afín a lo de los capiteles grandes. Si atendemos a los recursos ornamentales encontraremos fórmulas de cierto virtuosismo o “barroquismo”, según el prisma desde el que lo contemplemos. En todo caso, el alejamiento de las fórmulas de acanto conocidas en capiteles incluso evolucionados es manifiesto. Si no fuera por la relación con las series bizantinas que determinan los capiteles de la serie anterior, podríamos pensar en fórmulas tardías (románicas), que se caracterizaron por “recuperar” elementos de la tradición grecolatina con cierta imaginación. En este caso no deberíamos tener la menor duda para adscribir estos capiteles al mismo ciclo cultural que todos los de la serie de la diócesis de Astorga.

Capitel del Museo Arqueológico de Palencia (procede de Sahagún de Campos)
La situación cambia con una “tercera serie” de capiteles de concepción más tosca, caracterizados por contener ábacos gruesos, diferentes de los que poseen los demás, y por una ornamentación más sumaria. El espesor desmesurado de los ábacos, que desvirtúan el "juego" entre ellos y la parte superior del cesto, resta espacio a los motivos ornamentales, sensiblemente "comprimidos": es llamativa la configuración de las dobles volutas, sin tramos rectos, que nacen de unos caulículos bien definidos, pero rematados con motivo vegetal atrofiado. Estos capiteles parecen obra de manos más torpes, pero no inducen a pensar en un momento cultural distinto; en todo caso, proporcionan fundamento al juicio crítico de Gómez-Moreno sobre una iglesia con demasiadas anomalías estéticas para juzgarla obra de cualidades excepcionales.


Capitel más "evolucionado" de Santa maría de Lebeña
En suma, los capiteles de esta iglesia nos informan de una interpretación de la tradición del orden corintio no muy alejada de los paradigmas tardoimperiales, salvo en el caso de la serie más tosca, bastante más "degradados"; asismismo, fueron realizados mediante recursos técnicos afines al resto de la serie "mozárabe" (astorgana o de collarino laureado), con una salvedad: los de Lebeña no fueron tallados aprovechando las posibilidades de los trépanos de cabeza cónica, tan característica de todos los leoneses; en éstos es frecuente ese recurso para definir las angulaciones del foliolo corto, tal y como pueden verse en los dos ejemplares de Sahagún recogidos en las imágenes adjuntas.
La variedad tipológica informa de que quienes trabajaron en esta iglesia lo hicieron con cierta "libertad" o, tal vez, mediante recursos personales y técnicos (o personales y técnicos) diversos; en todo caso, no parece probable que mediaran muchos años entre la realización de los capiteles más grandes y los de esta última serie.


Conclusión. La iglesia de los milagros

Milagro de la ceguera, milagro del grafiti, milagro del grafiti mismo, milagro que un personaje anónimo, del que no se sabe prácticamente nada, pudiera hacerse con los servicios de un grupo de artífices que andaban por la diócesis de Astorga; milagrosa su capacidad para construir una iglesia de concepción estructural tan sofisticada, contando incluso con el juicio crítico de Goméz-Moreno. Hasta el tamaño de los salmones que se pescan en el río Deva es milagroso... Demasiados milagros, incluso para los adoradores de las divinidades paganas,
Desde lo que ha llegado a nuestros días y teniendo en cuenta que se ha conservado el sistema constructivo —no así el arquitectónico—, definido por la contraposición de bóvedas y el juego columna-cimacio-arco de herradura, lo más probable es que se trate de un edificio muy relacionado con fórmulas tardoimperiales, de claro influjo bizantino, tal y como documentan los capiteles. Todo ello nos conduce, de nuevo, a proponer como época más probable para su realización los alrededores del siglo VI... Si los modelos formalistas fueran útiles para acotar procesos históricos, teniendo en cuenta las cualidades de la última serie mencionada en esta entrada, debiéramos deducir que esta iglesia es la más evolucionada de todas las construidas con "capiteles astorganos" y, por consiguiente la más tardía... ¿hacia los alrededores del año 600?
En pleno siglo X Alfonso y Justa procederían a rehabilitarla y adecuarla para el culto, tal vez, introduciendo alguna reforma de entidad menor, difícil de documentar gracias al celo de su "reconstructor" y al de su actual possessor.