martes, 4 de abril de 2017

Sobre el rigor en los exámenes

La progresiva articulación de los sistemas educativos en ciertos países europeos en educación de buena calidad frente a educación pública comienza a ofrecer datos curiosos. Hace unos días BBC Mundo se hacía eco de las consecuencias derivadas de poner fin a la corrupción reinante en el sistema educativo rumano. Al parecer, hasta hace poco tiempo, era habitual que los alumnos sobornaran a quienes vigilaban en los exámenes de bachiller. Era notorio que las personas más activas en esas prácticas eran, "lógicamente", los alumnos con mayores posibilidades económicas...
Las autoridades decidieron tomar cartas en el asunto y, no sin esfuerzos, consiguieron resolver el problema y fueron muchos quienes alabaron la dureza de las medidas aplicadas porque, entre otras razones, prevalecía la opinión de que las corruptelas eran fuente de una situación que perjudicaba a las clases menos favorecidas.
Sin embargo, una vez puesto en marcha los mecanismos de rigor ético, quienes se han detenido a estudiar los efectos globalmente, se han encontrado con un fenómeno "soprendente": la supresión de las corruptelas se ha cebado muy especialmente sobre los alumnos de las clases más desfavorecidas, que se habían beneficiado indirectamente del compadreo. Como es natural, he entrecomillado el término porque era de esperar el resultado "desconcertante", del mismo modo que cuando las universidades de mayor prestigio emplean procedimientos estrictamente objetivos de evaluación, incluso aunque enfaticen las cualidades de "talento innato", las valoraciones suelen favorecer a quienes proceden de familias de clase alta.

En tiempos de la Ilustración y hasta hace relativamente poco, eran numerosos quienes decían que la educación pública era un instrumento de reequilibrio social... En la actualidad, por mucho que se esfuercen los profesores del sistema público, y al amparo de la libertad que tienen los padres de elegir el centro de enseñanza, está ocurriendo exactamente lo contrario: las diferencias sociales se refuerzan en el proceso educativo... por razones que no sólo se manifiestan en el rendimiento ante los exámenes.
Supongo que quienes se oponen a la reválidas, encontrarán argumentos contundentes en este indicio que sólo ilumina una situación que, tal vez, no deseamos ver...
Desde mi punto de vista, acaso debamos asumir que lo observado en Rumanía es sólo una apreciación de carácter general, que no es incompatible con la posibilidad que tienen lo jóvenes de, gracias a su esfuerzo personal, sacar mayor partido al "sistema", por supuesto, contando con la inestimable ayuda de los profesores que sean conscientes de las circunstancias ambientales.
No sé si me he explicado bien...

Condena a Koons

No he querido dejar en el olvido una noticia de primeros de marzo de la que no pude hacerme eco en su momento: la justicia francesa entendió que Jeff Koons se había "inspirado" demasiado en una imagen del fotógrafo Jean-François Bauret. En consecuencia, el artista norteamericano deberá pagar a los herederos del fotógrafo la muy estimable cifra de 24.000 euros, calderilla para uno de los artistas vivos más cotizados del momento. 

Imagen tomada de El Periódico
Koons se vio obligado a retirar otra obra en la reciente exposición de París ante una demanda de plagio presentada por Franck Davidovici... La obra de Koons está fechada en 1988; la de Davidovici, concebida para una campaña comercial, en 1985. Al parecer, los pingüinos no alteran substancialmente la relación entre una obra y otra...
Foto tomada de Pinterest
Imagen tomada de Eldiario
Son las consecuencias del apropiacionismo, de la descontextualización o de la falta de imaginación, que obviamente no es lo mismo, ni muchísimo menos. En todo caso, no creo que estos incidentes alteren demasiado ni la reputación ni los planteamientos de Jeff Koons, que con el tiempo regresa a sus orígenes y más parece broker que artista. Pudiera ser que Boltanski y Chiapello estuvieran pensando en la poética del kitsch cuando plantearon lo de la nueva espiritualidad del liberalismo...

lunes, 3 de abril de 2017

Un sarcófago con vocación ornamental

A mediados de marzo fue noticia que un sarcófago romano había sido empleado como macetero en el palacio de Blenheim durante 200 años...

Foto tomada de Pinterest
No creo que sea el primero ni el último, porque son relativamente numerosas las personas "con posibilidades" que han empleado los restos arqueológicos reunidos por sus antepasados con finalidad exclusivamente ornamental, incluso, con grave riesgo para su conservación. En Occidente y desde los tiempos de Aloix Riegl, estas actitudes están contempladas por la ley porque el legislador entiende que los objetos de interés histórico artístico tienen doble naturaleza: material y espiritual, si queremos expresarlo así. La naturaleza material quedaría al arbitrio de su poseedor legal, pero no así la "espiritual", cuya "propiedad" correspondería a todas las personas que compartieran la tradición cultural de la que deriva.
En todo caso, está bien que tengamos el grado de civismo necesario para denunciar situaciones similares aunque sólo sea en blog's y redes sociales...

Hans Rosling

El 16 de marzo BBC Mundo publicaba un comentario firmado por Ruth Alexander y Ben Carter dedicado a este médico sueco, que falleció a principios de febrero de este mismo año y dedicó su vida establecer conexiones entre la salud y las formas socioculturales. BBC Mundo destacaba los factores que enfatizó en la última entrevista concedida a ese medio y que, en gran medida, acaso tengan gran relevancia en el desarrollo de nuestras sociedades:

  • 1. "Los dormitorios son el motor de las economías". 
  • 2. El previsible impacto del crecimiento demográfico irregular en África.
  • 3. El incremento de la esperanza de vida.
  • 4. La importancia de que en Asia sean las mujeres quienes poseen el control social.
  • 5. En todo caso, la inmigración será un factor crucial en el desarrollo de las circunstancias socioculturales del futuro.

Foto recortada a partir de una tomada de nexos

Las redes sociales como filtro estético

Fue noticia hace unos días pero me apetecía dejarla registrada en el blog porque me parece enormemente significativa: "El ejercito de Indonesia destruye una estatua porque era tan fea qu eno dejaban de hacer 'memes' sobre ella". Así titularon en Gizmodo el breve comentario firmado por Carlos Zahumenszky. Francamente, tiene un trago la representación del "animal" que nos remite a otra escultura famosa de la que me he ocupado hoy mismo.

Foto tomada de uno
Me divierte imaginar que las redes sociales se conviertan en un implacable filtro estético... Aunque, como tengo indicado, siempre cabe la posibilidad de que aparezcan reacciones tipo "efecto Streisand"; en ese caso, no tendría nada de particular que el argado culminara en un esperpento con repercusiones económicas positivas para los responsables del atropello perceptivo. Como imaginará el lector, estoy pensando en Navalcarnero, el aeropuerto de Castellón, ciertas zonas de Leganés, etc. etc.. Y es que como decía el torero y más en asuntos estéticos, realmente "hay gente pa to'".

Sobre la fiabilidad de los estudios más citados

Hace unos días Xataka se hacía eco de un estudio realizado en la universidad de Satanford y publicado por pnas.org, según el cual, los estudios científicos más citados no son necesariamente los más fiables. Y Javier Jiménez, que firma el comentario, exponía:

"Esto nos da también lo que podríamos denominar "el taburete de la confiabilidad" a la hora de evaluar un estudio científico: cuanto más grande sea la muestra, más fiable; cuanto más aburrido, más fiable; y cuantos más estudios hayan encontrado el mismo fenómeno previamente, más fiable.
Si falla alguna de esas patas, no debería haber problemas: si fallan todas, el mejor consejo es ser muy cauteloso. Esto no quiere decir que el estudio sea mentira, claro. Solo que no debemos lanzar las campanas al vuelo, antes de confirmarlo con todas las de la ley (científica)."

Obviamente, me he acordado del "asunto Sokal" y de tantos fenómenos similares, particularmente relevantes en el universo de las humanidades...

De nuevo, el morbo

Según recogen los medios, la obra de Dana Schutz, realizada en 2016 y ofrecida por el Whitney Museum, ha movilizado una situación de esas que parecen caracterizar a nuestros muy agitados tiempos. 
Según sus propias palabras, Dana Schutz realizó la pintura como reacción creativo-emotiva ante la proliferación de situaciones racistas que acontecieron en Estados Unidos durante 2016: con frecuencia muy dolorosa se hacían públicas agresiones brutales de la policía a ciudadanos negros. La pintura titulada Ataúd abierto aludía a un hecho dramático de 1955, cuando un joven negro de 14 años, llamado Emmet Till, fue asesinado brutalmente en Mississippi por cortejar supuestamente a una chica blanca. Para manifestar su rabia y su dolor, la madre del joven decidió celebrar el funeral con el féretro abierto, para que pudiera verse cómo había quedado el rostro de su hijo; y autorizó que se publicaran las fotografías.


La obra de Dana Schutz se convirtió en noticia de alcance global cuando a mediados de marzo, el joven artista afroamericano Parker Bright se plantó ante la obra y permaneció frente a ella durante dos días, para manifestar que consideraba una injusticia para la comunidad negra que una pintora blanca se apropiara de aquella imagen...

A la postre, el incidente ha culminado en un debate polarizado entre, por una parte, la postura del Whitney, personalizada por Robyn Autry, que defiende la libertad de creadores y diletantes para ejercer sus respectivas libertades sin coacciones y, por supuesto, la capacidad de la obra para abrir una reflexión de gran calado sobre el asunto en cuestión. Frente ella, Hannah Black sumándose a la protesta de Parker Bright, postula que la obra debería ser destruida porque Shutz no tienen "nada que explicar a la comunidad negra sobre sus traumas". ..
Para complicar el asunto han aparecido también quienes se indignan ante las situaciones que desencadena la corrección política "de izquierdas".

Supongo que en el fondo subyace un factor aludido tangencialmente por quienes se han enfrentado con el problema social y estético hecho público: afrontar la reflexión, inevitablemente, implica enfrentarse con las imágenes fotográficas de Emmet Till, con lo que ello supone de movilizar sentimientos primarios indeseables, en principio, demasiado alejados del universo estético convencional.
De nuevo aparece el morbo (por supuesto, en el sentido castellano del término), en ese caso, empleado con sabiduría o torpeza por quienes han percibido o intuido la capacidad que pueden tener unas fotografías terribles de los años cincuenta para proporcionar rentabilidad profesional.

Vuelve la escultura tradicional

Algunos dicen que la escultura tradicional pasó a  la historia... Nada más lejos de la realidad. Y como luz en el camino de Damasco, ahí está el busto de Ronaldo, ralizado Emanuel Santos para el aeropuerto de Madeira, de la que el propio escultor ha dicho sentirse orgulloso. Si como indican algunas mentes perversas, la obra recuerda el Ecce Homo de Borja, el turismo de la isla portuguesa saldrá muy beneficiado, cuando menos, por el aluvión de culés que perderán el trasero por hacerse un selfie.
Apuesto algo a que aparecerá algún "experto" en arte que comparará el busto con el Retrato de la señora Stein, de Picasso, con las esculturas de Rodin e, incluso, con la Familia de Carlos IV, de Goya. Y es que en arte "todo es muy subjetivo" y "no se puede contentar siempre a griegos y troyanos".

Imagen tomada de Semana

domingo, 2 de abril de 2017

El Museo de la Ciudad de Antequera

Acaso sea uno de los museos municipales más antiguos de España porque, según consta en la página de la propia institución, fue creado como "Museo Arqueológico Municipal" en 1908, fecha realmente temprana. Con el paso de los años se procedió a varias reformas y mejoras hasta que en 1972 se trasladó al palacio de Nájera, donde se encuentra en la actualidad con una sección de bellas artes, con bloque de arte contemporáneo polarizada por la obra de Cristóbal Toral. En 2010 se procedió a una remodelación del modelo museístico que lo ha dejado convertido en una institución de aspecto comparable a los museos provinciales de menor empaque.

Entre las peculiaridades de la fórmula elegida llaman la atención vitrinas con fondo "decorado" mediante dibujos que informan al visitante sobre el carácter de las piezas contenidas en ellas;  creo haber aludido a este recurso en otros museos... 
Entre los restos arqueológico destacan el monumento funerario de Acilia Plecusa (siglo II d.c.), mujer de vida singular, y un efebo en bronce ("el joven que nos alumbra"), según fórmula que se relaciona con los talleres áticos del siglo I d.C; es posible que en estado original, portara una lucerna en la mano derecha, perdida junto con el dedo pulgar.


El museo ofrece varios capiteles, que imponen un breve comentario. El MANT01 está acompañado de una cartela que lo sitúa entre los siglos III y IV con evaluación tipológica discutible: "Capitel corintio y elementos vegetales (sic). Caliza marmórea (siglos III d.C-IV d.C.). Procedencia: Entorno de Singilia Barba. Antequera".  En realidad es un capitel corintizante de concepción tosca, que sigue fórmulas comentadas varias veces en este blog, propias de los siglos I y II d.C. Entre lo más relevante, se debe mencionar el tratamiento distinto de las caras, mediante cáliz en una de ellas y motivo liriforme simplificado en la otra.
Destaca el carácter del labio del kalathos, demasiado grueso para pertenecer a una pieza de los siglos III y IV. Tal vez, la confusión de quien lo ha evaluado en dichos términos derive de la inexistencia de los roleos que suelen rodear a las flores de las zonas axiales del cesto; sin embargo, la simplificación del motivo liriforme es común en piezas realizadas para áreas geográficas relativamente marginales.
A mi juicio, se debió realizar durante el siglo II d. C. 

MANT01
Es un poco más difícil de evaluar el MANT02, muy erosionado que, sin embargo permite contemplar lo más característico de su ornato: dos coronas de hojas de acanto de hojas gruesas y carnosas sobre el cesto y decoración superior a medio camino entre las fórmulas del orden corintio y las variaciones corintizantes; se intuye un gran desarrollo del cáliz que hace pensar en las variantes de volutas vegetales. En Bilbilis (Calatayud) aparecieron capiteles comparables a éste. Por desgracia, el estado de conservación impide precisar su valoración. El carácter del cesto, menos definido que en el anterior, asegura concepción más evolucionada, aunque como ya hemos visto en otras ocasiones (ver Museo de Tarragona, por ejemplo), ello no asegura gran desfase cronológico.
La cartela del museo informa que procede de Anticaria (Antequera) y lo sitúa entre los siglos I y II d.C. A mi juicio, lo más probable es que fuera realizado en la misma época que el anterior. Siglo II.

MANT02
En una vitrina tienen dos placas pequeñas con estructura de capitel (MANT04 Y MANT05) procedentes de las termas romanas de Santa María (Antequera) y que, según la cartela, corresponderían a un momento indeterminado entre los siglos III y V.
Aunque siempre es complicado clasificar este tipo de elementos (ver las placas de Els Munts), me inclino por una clasificación anterior a la indicada en el museo por varias razones. En primer lugar, destaca la inexistencia de elementos relacionados con el influjo oriental que se enseñoreó por todo el universo mediterráneo (ver placas del Museo de Sofía). Los acantos de la corona inferior y los angulares, sumamente esquematizados, está relacionados directamente con los de los dos capiteles mencionados (MANT01 y MANT02). El ornato de las zonas centrales y el florón central derivan de fórmulas corintizantes, condicionadas por un tipo de talla que acredita escasa habilidad. Y por fin, la molduración del ábaco, de gran espesor relativo, como algunos capiteles romanos de la Bética, apunta en la misma dirección.
En suma, a mi juicio, es muy probable que estas placas sean de la misma época que los dos capiteles mencionados anteriormente y aunque sean distintas de las que conserva el Museo de Málaga; en todo caso, deberían fecharse hacia el siglo II.

MANT04

MANT05
Existe un capitel jónico (MANT03) algo erosionado con gran remate floral de cinco pétalos y ábaco fuertemente resaltado sin molduración, con detalles de aparente evolución que, tal vez, pudiéramos relacionar de nuevo con un taller de escasa cualificación técnica. Por las razones expuestas en otro lugar, me atrevo a situarlo con mucha prudencia entre los siglos II y III.

MANT03


El museo contiene también un dintel atribuido a época visigoda (siglo VII) y varias "placas cerámicas decorativas" y ladrillos "paleocristianos" fechados entre los siglos V y VII, procedentes de la villa romana de Caserio Silverio (Antequera) y otros yacimientos. Tal vez debieran volver a ser estudiados estos elementos, aunque sólo fuera para matizar las cartelas: si son de los siglos V, VI y VII no deberían evaluarse como "paleocristianas"...

CentroCentro a finales de marzo del 2017

Merecía la pena dar un paseo por CentroCentro, por ver cómo languidece el antiguo Palacio de Correos, travestido en centro cultural de rango especial, en el organigrama de la política cultural del Ayuntamiento de Madrid. Y continúan dando pena contemplar cómo se ha condenado este espacio de posibilidades infinitas en un lugar de difícil calificación, donde habitualmente es posible ver exposiciones de cualidades irregulares. En varias ocasiones he redactado comentarios que, al final, acabaron en la papelera. En este caso, aunque sea con cierto retraso, me ha parecido oportuno dejar testimonio de las impresiones recibidas hace unos días, a finales de marzo, cuando lo recorrí con las sensaciones que proporciona caminar por espacios deshumanizados.


Manteniendo el orden que ofrece el propio Ayuntamiento en su página web, la primera exposición es "El borde de una herida", diseñada por Juan Guardiola, reputado comisario, que es director del Centro de Arte y Naturaleza de Huesca, centrada sobre "Migración, exilio y colonialidad en el Estrecho" (sic). Se anuncia en la página del Ayuntamiendo del siguiente modo:

"Esta exposición articula una serie de obras de arte, así como proyectos e intervenciones, que reúnen características afines al concepto de Colonialismo interno, especialmente en el caso de los inmigrantes, los “ciudadanos” sin derechos que ha forjado la colonialidad.
Esta muestra, realizada desde la crítica y la denuncia, se centra en el área del Estrecho y en las comunidades europeas, magrebíes y subsaharianas que lo protagonizan. Los diferentes trabajos presentes en El borde de una herida reflexionan sobre conceptos como el colonialismo interno, soberanía e inmigración a través de una lectura crítica de la Ley de extranjería.
En democracia, la soberanía, frente a las dictaduras o monarquías absolutas reside en la población civil. Sin embargo, la democracia actual, lejos de ser participativa, se ha convertido en un sistema de poder alejado de los ciudadanos. La ciudadanía social es el estatus que se concede a los miembros de pleno derecho de una comunidad, es decir, el conjunto de derechos civiles, políticos, sociales, culturales y otros de ellos derivados, que una sociedad atribuye a sus ciudadanos. Este estatus o derecho conlleva un elemento diferencial y exclusivista, pues presenta un privilegio del que carece el ajeno a dicha colectividad. Se trata de una de las paradojas del concepto de ciudadanía, qué si bien representa la integración y la igualdad, también implica la desigualdad pues define al sujeto migrante como un ciudadano de tercera clase o, incluso, como no sujeto a derecho."

Aunque la exposición tenga algunas obras de cierta calidad objetiva y sea útil para el desarrollo profesional de quienes participan en ella, francamente, no se me ocurre la capacidad que pueda tener para inducir en el visitante una reflexión de calado mínimo sobre lo enunciado en los párrafos anteriores. Sucedía lo mismo con "ATLAS [DE LAS RUINAS] DE EUROPA". Me pregunto si no serían más indicadas estas muestras para un lugar especializado, donde acudan personas predispuestas a lidiar con las corrientes "procesuales"; encajarían mejor en el MNCARS o en alguna de las dependencias a él asociadas... Como es natural, este reparo se desvanecería si, de hecho, estuviéramos contemplando un proceso que culminara en que CentroCentro acabara siendo, bajo el mandato de Ahora Madrid, en un satélite del MNCARS...
En todo caso, sobre planteameintos como el manifestado en esta exposición, inevitablemente se enciende en mi mente la pregunta de si ellos no tendrán alguna relación con los movimientos "indeseables" que se están implantando en algunas zonas de Europa y que, de momento, han supuesto la salida del Reino Unido. Y me pregunto también si el mundo del la creación artística contemporánea no debiera huir de los juegos maniqueos y entrar en la médula de la complejidad...


La segunda exposición es "Tiempos de alegría. Tiempos de desamparo" que, en cierto modo, complementa la anterior. Está comisariada por tres de los artistas participantes en ella (Simeón Saiz Ruiz, Monika Anselment y Wolfgang Wirth) con el siguiente planteamiento:

"En 2012, un grupo de diez artistas europeos organizó una exposición con el nombre de Tiempos de alegría cuyo objetivo era expresar la alegría (social e individual) en el contexto de los eventos sucedidos durante la Primavera Árabe. Ahora, cinco años después, aquellos artistas y otros nuevos se han reunido de nuevo para continuar con el proyecto. 
Tras las esperanzas depositadas durante la Primavera Árabe, comenzaron a surgir los conflictos. Las imágenes cambiaron, en vez de alegría en las plazas, filas de desplazados camino de Europa, niños y sus familias cruzando desiertos, mares y ríos, muertos en las playas de Grecia y Turquía, barreras y vallas cortando el camino en unos sitios y otros.
La unión de ambas exposiciones permite hacer un recorrido de los acontecimientos ocurridos estos últimos años, desde el sentimiento inicial de ilusión y esperanza hasta la grave situación actual. La muestra intenta responder a muchas preguntas: ¿Adónde ha ido la alegría y la esperanza de la gente? ¿En qué ha quedado la Primavera Árabe? ¿Cómo plasmar en imágenes esos sentimientos y pensamientos de confusión, esperanza y miedo?. Pero no pretende repetir las noticias trágicas difundidas ya por los medios sino buscar las visiones que preserven la humanidad de las personas viviendo en circunstancias dramáticas."

La exposición refuerza la visión que los medios occidentales de inclinación "progresista" han ofrecido sobre el asunto y que choca frontalmente con las tragedias monumentales de países como Irak, Afganistán y Siria. Recorriéndola me ha dado la sensación de estar contemplando la iniciativa de un sufrido profesor de un instituto de educación secundaria situado en un barrio periférico de Madrid o de un concejal de cultura de un pueblo marginal de Castilla. Ellos sufren y nosotros, que directa o indirectamente, financiamos las acciones bélicas, hacemos exposiciones de supuesta intención pedagógica... Parece una burla de mal gusto.

Marta Minujín, Minucodes, 1968-2010
Luisa Espino, que es responsable de las exposiciones internacionales del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo y gestora cultural en la Galería Elba Benítez y en el Centro Cultural Español de Miami, es la comisaria que ha organizado 24/7. Conectados, que toma el título de un ensayo del crítico de arte y profesor de la Universidad de Columbia Jonathan Crary,  publicado en 2013, en el que se planteaba algunas cuestiones de conducta relacionadas con nuestro actual entorno tecnológico y mediático, apoyándose en Deleuze, Virno, Bauman, Stiegler... y hasta en Tarkovsky: las referencias habituales del pensamiento posmoderno.

"Cada vez resulta más complicado establecer un límite claro, de lugar y de tiempo, entre nuestra vida y el trabajo. Esta separación saltó por los aires con la llegada de Internet a nuestros hogares y a nuestros pequeños teléfonos inteligentes.
Un dato decisivo nos lo da la arquitecta e historiadora Beatriz Colomina al rescatar una estadística publicada por The Wall Street Journal en 2012 donde se afirma que el 80% de los jóvenes profesionales de Nueva York trabajan desde la cama. Esto no sólo demuestra que la oficina se ha colado en nuestras casas hasta entrar en el dormitorio, sino que los límites que separaban la oficina y la casa o el trabajo y el descanso se han desvanecido, sobre todo para una generación que está conectada las 24 horas del día, los 7 días de la semana. La vida en la sociedad actual se aleja de aquellas jornadas de ocho horas que terminaban al salir del trabajo para acercarse a una nueva productividad sin descanso, de la que nos habla en detalle Jonathan Crary en su libro 24/7. El capitalismo al asalto del sueño (2013), del que esta exposición toma su título.
A través de las obras de catorce artistas, la exposición 24/7. Conectados reflexiona sobre cómo los límites que separan nuestro espacio-tiempo personal y laboral están cada vez más diluidos debido a herramientas como Internet, el correo electrónico y las redes sociales. El recorrido comienza trasladándonos a otra época en la que tanto el espacio como el tiempo de trabajo estaban claramente delimitados (un lugar, la fábrica, y un tiempo, la jornada laboral). Hace un guiño a las muchas mujeres que desarrollaban un trabajo invisible en casa, sin horarios ni salario, en un espacio privado al que la entrada de Internet, precisamente, ha hecho llegar el trabajo remunerado. Nos habla también del uso del teléfono, ayer y hoy, de la imagen que estamos proyectando en las redes sociales y, por último, de los efectos (medioambientales, sociales, de descanso, etc.) que esta nueva conectividad provoca. "


Francisco Ruiz de Infante, Disco Duro (transfiguración intermitente), 2017
Tal y como se plantea la exposición, da la sensación de que la lectura de Crary se ha limitado al repertorio de "inconvenientes" de los "teléfonos inteligentes", que citaría cualquier medio de comunicación para armar un debate al uso sobre sus peligros. Obviamente, el repertorio es fácil de rebatir punto por punto. El asunto de la falta de sueño no es específico de nuestros días; la incapacidad para desconectar del trabajo tampoco; que alguien pueda trabajar desde la cama, más parece ventaja que inconveniente... aunque existan imbéciles incapaces de utilizar la parte positiva d ela situación. Otra cosa es que los nuevos recursos tecnológicos estén propiciando fenómenos que, como sucedió con la televisión y con el cine, impliquen ciertos reajustes de los mecanismos psíquicos humanos. Han enfatizado los perceptivos... pero también se podrían destacar otras circunstancias como, por ejemplo, la transformación de los cauces de relación, de especial relevancia para ciertos planteamientos estéticos de nuestros días (Bourriaud). En todo caso, esta reflexión, que apunta hacia las interconexiones entre "lo público y lo privado", y contemplar obras como la instalación de Francisco Ruiz de Infante,  me hacen pensar si no estaremos, de nuevo, ante otra trivialización —demasiado prosaica— de los planteamientos que rigen sobre el actual diseño del MNCARS.
Seguramente, una de las obras que mejor refleja la trivialización que acreditan las exposiciones de arte más o menos relacionadas con las posturas "procesuales" de la pos-posmodernidad se la de Begoña Olavarrieta, que para sintetizar el asunto, nos ofrece una tarjeta de visita con su número de teléfono y la siguiente leyenda en el dorso:
"Atiendo las llamadas que reciba, 
a cualquier hora y cualquier día,
durante el tiempo que dure la exposición.
En esta conversación podremos comentar los
conceptos básico de la misma, alguna obra
o los detalle de mi vida como artista.
Muchas gracias."

Magnífico ejemplo del ingenio prosaico al que aludió el ínclito profesor Marina en su ya "clásico" Elogio y refutación del ingenio, que ya ha cumplido 25 años y sigue tan "actual" como cuando nació, en pleno desfase posmoderno. No quiero ni imaginar la cantidad de llamadas a las que habrá tenido que responder Begoña Olavarrieta y la complejidad de los debates planteados al hilo de la exposición y de su vida como artista. Supongo que habrán discutido sobre la espiritualidad que promueve el auge de los chismes fabricados por la marca de la manzana envenenada entre la gente de bien; de lo peligrosos que son los Smartwaches por el flujo de neutrones que conlleva su funcionamiento...

Lanzadera
, el espacio dirigido por Iñaki Domingo, continúa en su línea de ofrecer un renglón de currículum a los jóvenes fotógrafos, mediante un criterio de selección para mí desconcertante...En todo caso está bien que las instituciones apuesten por respaldar a los jóvenes creadores, incluso aunque se haga de modo tan peculiar.

Lita Callelut, pintura de la serie Camarón (2011), detalle
"AKATHE TE BESHEN, SASTIPEN THAJ MESTEPEN. Aquí nos quedamos, Salud y Libertad" (sic).
Es una muestra comisariada por Moritz Pankok y apoyada por el Goethe Institut y por el Instituto de Cultura Gitana, que ya se ha expuesto en otros lugares europeos y que ofrece un panorama demasiado abierto de una cultura gitana, donde conviven elementos específicos junto con otros m´s propios de la globalización liberal. Desde la heterogeneidad de las propuestas, a mi juicio lo más interesante son las obras de Lita Cabellut, que está triunfando en el mercado internacional de la pintura-pintura. En un panel de la exposición nos explican que "ha efectuado exposiciones en diferentes países del Mundo como Japón o Dubai siendo en la actualidad la pintora Española más cotizada." (sic)

Como una especie de huella de ARCO 2017, aún se puede contemplar el "Inventario de inventos (inventados)":

"CentroCentro acoge Inventario de inventos (inventados), una enorme biblioteca hecha de inventos literarios: objetos que existen tan solo en la ficción, o que existieron primero en las páginas de un libro o en la fantasía de un escritor, desde la máquina de detener el tiempo o el elixir de la verdad, hasta la acera móvil o la máquina de hacer silencio.
Partiendo de la premisa de que los escritores (los artistas en general) son inventores (inventan personajes, historias, situaciones y conflictos; países y geografías; palabras y formas narrativas), Inventario de inventos (inventados) reflexiona e indaga en torno a cómo estos inventos hablan de nuestros deseos (de nuestros sueños humanos) y proponen una manera de resolverlos, nombrarlos y de jugar con ellos."

Algunas de las propuestas tienen cierto interés, sobre todo, anecdótico... Me he acordado de las galerías de rarezas de tiempos remotos y de algunos museos antropológicos modernos cuyos gestores parecen tocados por el síndrome de Diógenes. En este caso, sería un síndrome de Diógenes pijo.


Se mantiene el tradicional espacio dedicado al cómic, que me parece oportuno, aunque ofrezca planteamientos tan discutibles como los de Lanzadera y, por supuesto, la zona arquitectónica, dirigida por Inés Caballero, que se dedica durante estos días a tratar sobre la protección de la arquitectura contemporánea:

"Partiendo de una reflexión sobre la desprotección de la arquitectura, Ciudad Decisiva plantea cómo las decisiones sobre la perdurabilidad y los usos de los edificios de patrimonio histórico afectan a la configuración, a la memoria y al valor arquitectónico de Madrid.
Así, esta exposición quiere recordar la importancia de este tipo de arquitectura, su potencial, sus posibilidades y la necesidad de que pasen de ser un bien de consumo a convertirse en arquitectura a preservar. 
Ciudad Decisiva, reúne nueve edificios que presentan diferentes situaciones de riesgo. Edificios en proceso de cambio o modificación, o que han sido demolidos o abandonados. Todos ellos contados a través de diferentes archivos, proyectos documentales y registros del legado arquitectónico de Madrid. Documentos que evocan un tiempo pasado, relativamente cercano, de cuya presencia, directa o indirectamente, todavía podemos ser testigos a través de las obras que permanecen en pie o de los registros que quedaron.
Tres proyectos documentales, cuatro archivos históricos y varias publicaciones muestran la casa Guzmán demolida recientemente, los desparecidos laboratorios Jorba, el mercado de Olavide sustituido por una plaza, el querido frontón de Recoletos, la antigua cárcel de Carabanchel, la polémica del edificio España, la nave Clesa en proceso de reforma, las cocheras de Cuatro Caminos amenazadas de demolición y el pabellón de España en la exposición universal de Bruselas en estado de abandono. Recordemos algunas decisiones tomadas y otras que todavía quedan por hacer".

Colocar sobre la mesa este debate me parece buena idea, aunque estoy seguro de que será muy complicado llegar a acuerdo alguno dada la complejidad objetiva del problema y dados los factores económicos, sociales, académicos, etc. que se ven afectados directamente.


Sintetizando...

Me fue difícil entender el sentido que se se dio a CentroCentro en el momento mismo de su inauguración y me es aún más difícil entender el carácter que se le ha dado desde que está al frente del Ayuntamiento Manuela Carmena. Lo que podría ser el buque insignia de la política cultural de un ayuntamiento progresista se ha convertido en una especie de "ínsula" posmoderna —consulte el lector las diferentes acepciones del término "ínsula" sin perder de vista la cervantina—, con tendencia a convertirse en un híbrido entre un satélite del Reina Sofía y un centro cultural gestionado por un grupo de amiguetes. Y, por supuesto, con las acotaciones en el sentido definido por los grupos de presión más activos que, en algunos casos, también bailan al son de la misma música: "creadores" en fase de despegue profesional, comisarios con necesidades de acrecentar el currículum, aficionados vehementes, etc. Ello entona mal con lo que, según el propio Ayuntamiento, "es" CentroCentro Cibeles:

"CentroCentro Cibeles constituye un equipamiento cultural de carácter polifuncional, abierto tanto a los habitantes de Madrid como a los visitantes que la ciudad acoge a lo largo del año. Ubicado en el Palacio de Cibeles, sede a su vez de la Alcaldía de Madrid, desarrolla una intensa actividad centrada en proyectos expositivos, ciclos musicales y escenarios de debate. Junto a la misma, el edificio se abre a la ciudadanía ofertando espacios de información, de encuentro y de trabajo. Desde su inauguración en 2011 ha alcanzado la cifra sostenida del millón de visitantes anuales.
Si bien ha operado desde su apertura en torno al concepto y la idea de lo urbano, la cultura, entendida como valor y recurso transversal, configura el ADN de CentroCentro. Su dinámica prioriza la implicación del tejido social, entendiendo que es a través de su urdimbre con lo cultural como ha de vehicularse la obtención de claves de interpretación y mejoras de la ciudad. Con Madrid como telón de fondo, sus programas y proyectos persiguen una nueva visibilidad de las periferias que construyen la totalidad de lo urbano: distritos y barrios, identidades y colectivos, diversos modos de pensar.
La dinámica de su programación ha redundado en el posicionamiento de CentroCentro como espacio eminentemente expositivo. Sus cinco plantas dedicadas a exposiciones ofrecen una visión poliédrica, dinámica y cambiante de sus temas de interés, con proyectos que atienden a la diversidad de formatos y soportes que animan la creación contemporánea –propuestas visuales, sonoras, performativas, etc…–, en su mayoría de producción propia y con comisariados jóvenes. Asimismo, otro de los elementos característicos de CentroCentro ha sido la continuidad de una serie de pequeños espacios temáticos y especializados en temas tan diversos como la arquitectura y el urbanismo, la fotografía, el diseño y las viñetas. Del mismo modo, el centro ha consolidado en las últimas temporadas una línea de colaboración con ONG, fundaciones y otras asociaciones sin ánimo de lucro, que da voz a minorías, siempre a través de una doble óptica crítica y pedagógica. 
(...)"



Aunque el texto proporciona substancia para varios comentarios amplios, sólo opondré un detalle mínimo: sin negar que puedan haber acudido un millón de visitantes desde su apertura en 2011, ¿por qué las zonas de exposición están prácticamente vacías incluso los días de mayor afluencia? ¿Por qué quienes lo gestionan no han hecho "lo necesario" para que quienes pasean por la cafetería, las zonas de descanso o suben a la terraza, visiten también las exposiciones? ¿Pudiera ser que entre sus gestores hubieran calado la idea de que los museos de arte contemporáneo se dirijan exclusivamente a quienes estén bien documentados sobre sus planteamientos estéticos? Por no mencionar otras posibilidades menos "constructivas"...
En realidad, creo que en el fondo subyace el mismo problema que mencioné hace pocos días al comentar la transformación funcional de las Salas del Matadero: hacer política cultural sólo con planteamientos bienintencionados no es suficiente. Cierto personaje decía que cuando oía la palabra cultura echaba mano a su pistola; otro se protegía la cartera... Recuerdo que cuando Manuela Carmena ganó las elecciones dijo ante los medios de comunicación que contaba con un equipo de personas maravillosas llenas de buenas ideas para gestionar la política cultural... Por desgracia, en el contexto liberal de nuestros días, hablar de política cultural, en sus diferentes facetas, supone echar mano a la cartera, pero no para dejarla a buen recaudo, sino para regar con generosidad. Hoy, en 2017, la cuestión no es hacer política cultural barata, sino tener capacidad de gestión, selección y promoción, para hacer política cultural de calidad, que movilice un interés ciudadano predispuesto a ello que, para fortuna de gestores advenedizos, no es demasiado exigente. En suma, hacen falta personas maravillosas con magníficas ideas pero también, profesionales acreditados —los hay que también son personas maravillosas— y, por supuesto, mucho dinero.


Pero reconozco que en España, tierra dominada por Mercurio, guía espiritual de los liberales y sus voraces compañeros; Procusto, ejemplo para mediocres, y el Lazarillo de Tormes, paradigma de virtudes para codiciosos y oportunistas, incluso contando con dinero y profesionales acreditados, sería difícil diseñar una política cultural que armonizara los intereses de los diferentes sectores profesionales involucrados. De momento, a la vista de lo que está sucediendo en CentroCentro y en Matadero, prevalecen los sectores vinculados a los planteamientos "procesuales" dictados desde el MNCARS, que parecen ser garantía de apuesta progresista.
Asumiendo que esos discursos deben ser tenidos en cuenta, de nuevo me pregunto si puede ser "progresista" —y, sobre todo, políticamente productivo— un planteamiento municipal que no intenta armonizar los intereses de los diferentes sectores profesionales involucrados y que además rehúsa tomar en consideración los valores estéticos mayoritarios...

domingo, 26 de marzo de 2017

Ramón Casas. La modernidad anhelada

Durante estos días y hasta mediados de junio podemos ver en Madrid una exposición centrada en la obra de Ramón Casas (1866-1932), uno de los pintores más interesantes de cuantos ejercieron su profesión en Cataluña durante los años de las grandes transformaciones estéticas. Dada su vinculación a las corrientes más atentas a dichos cambios, sus obras se mantuvieron en sintonía con las tradiciones académicas, para incomodidad de quienes preferirían que el yermo cultural hispano no hubiera contaminado las tierras catalanas.



Como de costumbre, únicamente destacaré de la exposición algunas circunstancias que me han sorprendido y, entre ellas, casi todos los "paneles pedagógicos o divulgativos" repartidos por la salas que agrupan los diferentes bloques temáticos, que a mi juicio reflejan un lamento soterrado porque Ramón Casas no entrara con más decisión en las propuestas vanguardistas, tal y como hiciera Picasso, 15 años más joven que él. Creo que el panel más explícito en ese sentido es el titulado "La paradoja del artista moderno":

"No deja de resultar paradójico que un pintor cosmopolita y receptivo a las corrientes pictóricas internacionales se sintiera atraído por el cultivo de la temática popular. La destacada presencia de los motivos pintorescos en su producción, con una especial predilección por la representación de escenas taurinas o tipologías de majas y toreros, muy en sintonía con la más tradicional veta brava española, deja patente la permeabilidad de Casas a la hora de incorporar un repertorio lleno de referencias locales, muy apreciado por una clientela muy identificada con estos elementos simbólicos. Después de todo, su obra evidenciaba un modelo híbrido en el cual el pintor moderno tendía a nutrir su imaginario con todos aquellos elementos que pudieran enriquecerlo, superando la tradicional diferencia que separaba la alta cultura de la baja. El circo, la tauromaquia, los espectáculos populares permitían la conexión con unas formas de recreo muy arraigadas en el imaginario popular y que desvelaron el interés de las nuevas generaciones de artistas. Sin embargo, la sobreinterpretación abusiva del tema produjo un efecto contrario, dado que Casas también tuvo la tendencia de fijar una imagen tópica y estereotipada, sin pretender revisar la visión folclórica hegemónica." 

Sucedió lo mismo con Picasso. ¿Por qué paradójico? Responda el lector a una pregunta de voluntad provocadora que destaca, sobre todo, los "problemas" implícitos no en la obra de Casas sino en el texto de quien lo ha redactado. Ramón Casas viajó a París pero prefirió establecerse en Cataluña, donde gozó de las posibilidades que le proporcionaba la muy desahogada hacienda familiar...

Casas, Desnudo femenino, 1894
También me ha hecho gracia el texto que ilustra una de las salas dedicadas a la iconografía femenina:

"La representación del desnudo femenino es uno de los temas más visitados por los artistas de finales del siglo XIX. Ya desde mediados del siglo XVIII, la academia, entendida en términos literales como estudio del cuerpo humano y su conversión en formas artísticas, forma parte del entramado del aprendizaje institucional de la época. Sin embargo, la práctica formativa, basada en la repetición del gesto y en la que la copia de modelos vivos constituye uno de sus principios fundamentales, dará paso a un modelo menos rígido, más abierto a la transgresión y a la superación de las limitaciones académicas. Entre otras causas, la irrupción de la fotografía supone una alteración del método clásico de acercarse al motivo, pues la técnica fotográfica abre la puerta al descubrimiento de nuevas posibilidades formales y estéticas. En este sentido, la difusión de las revistas fotográficas se convierte en un instrumento eficaz de irradiación de un proyecto visual muy útil para los pintores"

¿El desnudo de la imagen adjunta, que tanto recuerda a La Venus del espejo de Velázquez, es un reflejo del mencionado intento de convertir el erotismo femenino en formas artísticas puras? A mi me parece, simplemente, un estudio de las posibilidades del cuerpo femenino para facilitar composiciones de contemplación grata, por razones que van mucho más allá —o acá— del sustrtato "espiritual"  —de elevada sofisticación "intelectual"— que se supone al goce estético. Desde la "objetualización" que ello implica y que se aprecia en casi todos los desnudos de la época, se "comprende" la reacción de Mary Richardson, cuando se abalanzó sobre la obra de Velázquez; muchos años después Mary Richardson confesó que no le gustaba cómo los hombres contemplaban boquiabiertos The Toilet of Venus...

Casas, Retrato de Julia Peraire, 1905
Es curioso comparar esos desnudos con los retratos de Julia Peraire, que también están documentados en la exposición y que, según mi humilde criterio, sí ofrecen una visión más actual de la mujer.
En todo caso, sería absurdo discutir la relevancia adquirida por el desnudo femenino en Europa desde mediados del siglo XVIII. Tampoco descubriría el Mediterráneo si indicara que ese tema inocográfico se extendió, muy especialmente, por las zonas de mayor desarrollo cultural; o si se prefiere, allí donde cedió el influjo católico gracias a las transformaciones asociadas al período de las revoluciones. Y es particularmente obvio también que la Cataluña del Modernismo y del Noucentisme fue una de las regiones donde arraigó con mayor fuerza esa corriente que "moralmente" se justificó mediante argumentos que hoy hacen sonreír y que aparecen aludidos en el texto mencionado.
En este caso es de agradecer que la exposición contenga fotografías que relacionan las obras de Casas con la fotografía, para expresar una situación similar a la definida entre Nadar y los pintores impresionistas. La difusión de la fotografía fue un factor fundamental en la activación del mecanismo que desembocó en las Vanguardias y, por supuesto, en la consolidación de un repertorio publicitario que también fue enriquecido gracias al talento de Ramón Casas. Sin embargo, no sé si es oportuno asociar la difusión de las imágenes de l'Etude Academique y publicaciones similares con las fórmulas compositivas elegidas por Casas.

Aunque faltan muchas de sus obras más interesantes y aunque los paneles divulgativos sean manifiestamente mejorables, a mi juicio, la exposición tiene un interés excepcional.

La versión de Antonio Álamo de El pintor de Batallas de A. Pérez Reverte

En la web "oficial" de Pérez Reverte, se resume el contenido de la novela acaso con síntesis forzada y exceso de voluntad promocional:

"En una torre junto al Mediterráneo, en busca de la foto que nunca pudo hacer, un antiguo fotógrafo pinta un gran fresco circular en la pared: el paisaje intemporal de una batalla. Lo acompañan en la tarea un rostro que regresa del pasado para cobrar una deuda mortal, y la sombra de una mujer desaparecida diez años atrás. En torno a esos tres personajes, Arturo Pérez-Reverte ha escrito la más intensa y turbadora historia de su larga carrera de novelista. Deslumbrante de principio a fin, El pintor de batallas arrastra al lector, subyugado, a través de la compleja geometría del caos del siglo XXI: el arte, la ciencia, la guerra, el amor, la lucidez y la soledad, se combinan en el vasto mural de un mundo que agoniza."

En efecto, la novela habla del arte; en mucha menor medida, de la ciencia, del amor, de la lucidez, de la soledad; pero también, de la violencia y de la guerra. La versión de Antonio del Álamo sacrifica radicalmente la parte estética, a mi juicio, con buen sentido, y mantienen la mayor parte de los elementos asociados al resto de los factores, para colocar el acento sobre todo lo relacionado con la vertiente personal, que se convierte en elemento medular del desarrollo dramático. Dos hombres, Andrés Faulques e Ivo Markovic, contrapondrán ante el público otras tantas historias personales, en apariencia ajenas entre sí. El primero ofrecerá, en principio, una reflexión casi de estricto análisis formal, mientras el segundo expondrá, de modo prosaico, el sustrato dramático de la realidad aludida por la forma y las consecuencias activadas por su captación y difusión pública. A la postre resultará que en la situación bélica que enmarcó la relación efímera entre ambos y que movilizó "un efecto mariposa" de consecuencias dramáticas para Ivo, también existió un importante factor personal que condicionó decisivamente la vida de Faulques. Y hasta aquí puedo decir sin hacer spoiler.

Foto Emilia Yagüe Producciones
Alguien ha dicho que la obra parece una autobiografía del periodismo (de guerra); si así fuera, sería una autobiografía profundamente tendenciosa. La novela de Pérez Reverte bascula entre los tres factores mencionados: las peripecias personales de Ivo, tras la foto de Andrés que consiguió gran difusión; las reflexiones formales y existenciales de éste en el ambiente bélico y en su posterior reelaboración en su "nueva" faceta de pintor; y las acotaciones del "tercer personaje". Aunque se ha dicho que la versión teatral sigue la novela al pie de la letra, lo cierto es que aquella ofrece diferencias significativas; entre ellas el tratamiento dispensado a al mencionado "tercer personaje", deshuesado casi por completo para dejar lo que, en términos de desarrollo teatral, era más conveniente: la mujer cuyas vicisitudes explican de algún modo la soledad del pintor y su necesidad de redimirse o justificarse.
Dicho de otro modo: Antonio Álamo ha prescindido de todo lo que alterara el ritmo narrativo de un montaje teatral, sin eliminar por completo las digresiones que proporcionan categoría a la novela y podían enriquecer la función. En consecuencia, no se pueden reprochar a Antonio Álamo las, a mi juicio, posibles debilidades de un texto que, tal vez, pudiera haber enfrentado con mayor contundencia los mecanismos que desencadenan los conflictos bélicos y, muy especialmente, los que actuaron en el caso de la antigua Yugoslavia... Obviamente, Pérez Reverte, con su desenfado habitual, podría responder que sus intenciones eran escribir lo que escribió y tomar en consideración expresamente lo recogido en el texto. Naturalmente.
También desde mi punto de vista, hubiera enriquecido el análisis aproximarse  a las "razones" que explicaran el mecanismo activado por el disparo de una cámara o mejor por la selección realizada por las agencias, aquellas de las que se sirvió profesionalmente el propio Pérez Reverte en su condición de corresponsal de guerra. En ese fenómenos están, a mi juicio, las "razones" que explican la propia función del corresponsal gráfico de guerra y, por supuesto, el interés que tienen los profesionales por conseguir imágenes de fuerte dramatismo e incluso de gran potencial morboso. Obviamente esas mecanismos forman parte de los empleados por el propio Pérez Reverte para construir el ritmo narrativo de la novela y, por supuesto, de la versión teatral. Si a "la gente" —a una parte numéricamente muy relevante de la gente— no le "gustara" contemplar los resultados de la violencia extrema, los reporteros gráficos deberían replantear su trabajo. Del mismo modo, sería menos "atractivo" un espectáculo que no explicara a los espectadores lo que unos soldados embrutecidos pueden hacer a las mujeres y a los niños... Acaso por ese camino tenebroso pudiéramos encontrar "explicaciones" que siempre serían incómodas.

Foto Emilia Yagüe Producciones
Por lo de más... El montaje me ha parecido bueno; acaso pudiera reprochar a Curt Allen Wilmer la vestimenta de Ivo, exagerada incluso para un friki croata; pero la idea de seccionar el cilindro del torreón es un hallazgo muy bien utilizado.
La ambientación pictórica, que firma Ángel Haro, también me ha parecido oportuna, incluso en sus debilidades plásticas, enfatizadas con exageración; es buena idea dejar claras las limitaciones pictóricas de Andrés Faulques.
La interpretación merece una acotación que también remite a las, a mi juicio, debilidades del texto original: la contraposición de dos estilos tan diferentes de interpretar acrecienta la substancia psicológica individual a los dos personajes, acaso insuficientemente definida en la novela. Desde esta circunstancia, confieso que no me gusta el "estilo" interpretativo de Alberto Jiménez, aunque soy consciente de que este juicio no resta un ápice a la calidad objetiva de su trabajo. Jordi Rebellón está francamente bien.

A la vista de cómo recibió la función el público, creo que el espectáculo ofrecido por los Teatros del Canal va a continuar siendo un éxito de crítica y público...

Foto Emilia Yagüe Producciones
Y si no expreso una acotación casi marginal —para el desarrollo de la trama— y dos más relevantes, reviento. La casi marginal: no sé si está históricamente justificado el énfasis que han puesto ciertos escritores en la figura de Goya, como pintor de los elementos más esenciales de la guerra. Pérez Reverte lo asume aunque hace tiempo reputados estudiosos expusieron que se debieran revisar ciertas hagiografías...
Las más relevantes desde el punto de vista argumental aluden a las reflexiones plásticas y estéticas ofrecidas por Pérez Reverte tanto en la novela como en el "resumen" de Antonio Álamo, y requerirían un comentario más amplio de lo que me apetece escribir hoy. Por descargar la presión de mis mecanismos reactivos, sólo ofreceré al lector dos puntualizaciones discretas. La primera: es más fácil explicar el "orden compositivo" desde la teoría del caos, implícitamente mencionada al describir el factor que activa el drama de Ivo —desde la lógica difusa—, que desde un supuesto "orden geométrico". La segunda: en cuestiones fotográficas, por encima de cualquier consideración de orden geométrico, que indefectiblemente nos remitirá a Platón y a lo que su cosmovisión supone, es importante recordar las recomendaciones de Robert Capa, de quien no parece ser fiel devoto Pérez Reverte: lo importante es estar cerca, suficientemente cerca; incluso aunque el fotógrafo cuente con con un teleobjetivo magnífico y con unas dotes compositivas excepcionales.

viernes, 24 de marzo de 2017

¿La movilidad del futuro?

Hace casi cien años, muchos pensaban que en poco tiempo, los automóviles serían sustituidos por pequeños aviones... Basta contemplar Metropolis, F. Lang en Metrópolis para documentar un modelo urbanístico utópico que, en la actualidad, parece casi ridículo. Sin embargo, ideas como la ofrecida por Airbus en el vídeo adjunto, acaso estén advirtiendo de que, tal vez, debiéramos replantear también nuestras actuales previsiones de desarrollo urbanístico...





F. Lang, Metropolis, 1927



La gestión cultural del Ayuntamiento de Madrid: desnudar a un santo para vestir a otro

Se veía venir. En este blog me ha manifestado varias veces en la misma dirección y confieso con amargura que me he autocensurado varias veces por no exponer análisis que colaboraran una micra en una dirección política aberrante. Pero estaba claro desde el primer minuto, que ofrecer una "política cultural" desde las hipótesis "fácticas" empleadas por quienes dirigían (y dirigen) Podemos y por quienes caminaban por senderos paralelos o próximos, era una ingenuidad. Las "buenas ideas" cargadas del utopismo más o menos radical de personajes como Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero o, incluso, Rita Maestre, Guillermo Zapata y Celia Mayer —por mencionar sólo a los más “visibles”—, respaldadas por un voluntarismo cultural manifiestamente ingenuo, se acomodan mal a un universo demasiado complejo y exageradamente condicionado por intereses de naturaleza diversa.
Ha saltado la chispa con el cambio de dedicación de las naves de Matadero, pero podría haber hecho antes de no ser porque gran parte de los "actores culturales", condicionados por la penuria secular, están demasiado atomizados y acostumbrados a poner el esfínter innoble en la dirección del empuje definido por los vientos "del poder".
La idea del Centro Internacional de Artes Vivas no era —no es—, en términos objetivos y "abstractos", mala. Existen instituciones similares en las grandes ciudades europeas; recientemente, la Tate Modern ha propuesto dedicar una parte de sus instalaciones a las mismas actividades que propone Mateo Feijóo. Es obvio que si pretendemos que Madrid sea un referente cultural de vanguardia, "necesitamos" un centro de esa naturaleza y algunos más de entidad comparable: se debe dar respuesta positiva a la pléyade de personas que trabajan en la danza contemporánea, en las perfomances, en la breakdance, etc. Así lo ha entendido el colectivo que se ha manifestado apoyándolo, al que no me importaría unirme, con matices que prefiero silenciar en esta entrada.
Pero la política es el arte de establecer prioridades, por supuesto, armónicas con el cuerpo social; y hacer "otra política" pasa necesariamente por priorizar las acciones en función de cómo los diferentes grupos sociales se ordenen de acuerdo a su entidad numérica. Ese es el fundamento de uno de los principios más sagrados del orden democrático y hasta del definido por la Rerum Novarum, que sacralizó el principio de la justicia distributiva junto con el derecho a la propiedad privada. Obrar de otro modo, además de ser antidemocrático —y, en principio, supuestamente anticristiano—, conduce a esperpentos propios de cuando se concebía la política cultural como mero instrumento "auxiliar" de la concentración de capital o como una forma de repartir prebendas en contexto endogámico.
Obviamente, desde esa premisa, para definir una política cultural es fundamental tener una idea realista de la situación social y, por supuesto, de la entidad de los diferentes grupos que se mueven en las distintas líneas de acción creativa; y desde ese conocimiento, arbitrar fórmulas que den respuesta tanto a los creativos como a los diletantes...



Pero esas medidas no pueden tomarse como se ha hecho en esta ocasión, seguramente con nobles intenciones pero con un desconocimiento notorio de la "realidad cultural" madrileña, construyendo un Centro de Artes Vivas, sacrificando uno de los pocos espacios teatrales de titularidad pública de una capital donde conviven muchos ciudadanos con la "extraña" voluntad de dedicarse profesionalmente a las artes escénicas convencionales, en un ambiente general enrarecido por las políticas culturales conservadoras (IVA exagerado, escasas aportaciones públicas, etc.).
Y la manera de "venderlo" no pudo ser más torpe. La señora Mayer argumentó que las nuevas actividades serían gratuitas... pasando por alto que ello sólo es posible mediante un agravio comparativo que dolió como un latigazo a las gentes del teatro, especialmente sensibles ante la praxis aplicada por los gestores del nuevo Ayuntamiento, de quienes con notoria ingenuidad, se esperaba otra cosa. Para montar una función, las compañías debían trabajar a porcentaje en taquilla, con lo que ellos siempre implica de riesgo, mientras que las futuras actividades del Centro de Artes Vivas serán organizadas mediante caché pero con acceso libre del público. Es difícil imaginar cuántos madrileños estarían dispuestos a pagar 15 € por asistir a una sesión de breakdance o a una instalación sonora...
Más allá de la rectificación en el cambio de nombre de las salas y de la destitución de Celia Mayer, no creo que en este caso se resuelva el mal ambiente, que hace pensar en tiempos pretéritos, diciendo que si se argumenta es posible rectificar, como indicaba la señora Maestre, al hilo de los acontecimientos...
Porque el conflicto entre la nueva gestión municipal y dicho colectivo viene de lejos: y experimentó un importante punto de inflexión con la destitución de Carlos Pérez de la Fuente de su puesto al frente del Teatro Español (la gestión incluía "las Naves" en Matadero) (Carlos Pérez de la Fuente, de ideología conservadora, acredita una sólida carrera profesional). Y es que aunque en tiempos de posverdad parezca increíble, no es demasiado extraordinario que personas de ideas conservadoras sean grandes profesionales de "la cosa cultural". En ese sentido, por no hablar de von Karajan, sugiero al lector interesado echar un vistazo al blog "La Liga de las Artes", porque aunque sea el órgano de expresión de un sector concreto de dicho colectivo, contiene datos en abundancia para conocer las fórmulas empleadas por el Ayuntamiento de Madrid para gestionar estos asuntos.
Sobre ello, casi es un detalle insignificante que se haya desnudado al santo del teatro para vestir al de las "nuevas formas de expresión escénica", como si el Ayuntamiento de Madrid careciera de lugares donde ofrecer actividades de un tipo y otro; el propio Matadero aún tiene grandes posibilidades, por no hablar de la Nave Boetticher —los de Villaverde también tienen derecho a que se de utilidad a unas instalaciones espléndidas pero marginales—, del CentroCentro —asimismo infrautilizado— y de muchos más lugares repartidos por la geografía de la capital.
A mi juicio, una parte muy substanciosa del "problema" deriva de un lastre "heredado" del Ayuntamiento anterior, que no se ha querido o podido disolver: la naturaleza peculiar de Madrid Destino, la entidad que centraliza la gestión cultural unificando orgánicamente "lo cultural", "lo turístico" y  los "espacios destinados a la celebración de congresos, ferias, reuniones, espectáculos, eventos deportivos y encuentros empresariales". Es obvio que el turismo y los "eventos" tiene relación con "lo cultural", pero mantener la funcionalidad de ese "ente", incluso, desde una concepción gramsciana o "posmoderna relacional" de "la cultura" (consumo cultural) —y "la Cultura" (creación cultural)—es para morir de risa. Continuar con un instrumento concebido para facilitar la acumulación de capital es absurdo, incluso aunque medien "razones estratégicas".
Si combinamos ese ente con los planteamientos concebidos para estimular la participación ciudadana, en armonía con los principios ideológicos del actual Ayuntamiento, a su vez, condicionado por las limitaciones presupuestarias impuestas desde la Administración Central, seguramente obtendremos en el matraz una precipitación de esperpentos, que va a colocar a los sectores mayoritarios del "universo cultural" (tanto los profesionales como los consumidores o simples aficionados) en actitud beligerante similar a la de los tiempos de la señora de las peras y las manzanas.
Construir una política cultural, inclinada hacia el fomento de la participación ciudadana y en sintonía con las grandes corrientes de vanguardia, no puede implicar la eliminación de lo que, hasta ahora, estaba funcionando satisfactoriamente. Da la sensación de que, en el territorio de las artes escénicas, se pretende crear una situación "nueva" que pasaría por sustituir parte de los planteamientos profesionales "tradicionales" por propuestas innovadoras y por completar —¿compensar?— la oferta con eventos ofrecidos desde la iniciativa popular, siempre menos costosos. Por desgracia, en esas condiciones, sería aún más difícil montar espectáculos como El cartógrafo, porque sus promotores deberán competir más duramente con otros, dado que contarán con menos salas donde ofrecerlos bajo el amparo de las instituciones públicas.
¿He dicho "amparo institucional"? Sospecho que los "nuevos" magnates de la cultura aún no se han enterado de que, desde que se aplicaron los "ajustes económicos", contando incluso con los salarios de miseria que se pagan en este "negocio", es imposible rentabilizar cualquier espectáculo de pretensiones homologables con la naturaleza específica del hecho teatral "tradicional".
¿Hemos votado ayuntamientos del cambio para eso? El estado de perplejidad lo expuso Sergio Peris Mencheta, según recogen los medios, en los siguientes términos:

"Sé lo que cuesta llevar público a Legazpi y temo que finalmente, lo que se quería evitar con la derecha en el ayuntamiento (que era el desmantelamiento paulatino de este espacio y su subasta posterior al mejor postor), se vaya a conseguir en tiempo récord con un gobierno de izquierdas" .

Aunque Gramsci dijera lo contrario, en nuestros días, es otra obviedad que los asuntos culturales no son relativamente relevantes desde el punto de vista político, por supuesto, si no se convierten en espectáculos de gran difusión mediática, por ejemplo, mediante la acción "periodística". "La gente" está mucho más preocupada por los asuntos de deportivos, que también son "cultura"...  Pero era de esperar que los partidos del cambio interpretaran la situación de otra manera.
Como indicara la señora Carmena hace poco, cuando asumió las competencias la señora Mayer, la gestión cultural es compleja; a mi juicio, demasiado compleja para dejarla en manos de aficionados. Es magnífica la idea estimular las iniciativas ciudadanas y prestar atención a las propuestas de vanguardia; pero las ansias por ofrecer imagen "progresista" no debería hacernos perder de vista que existe un universo profesionalizado, al que debiera prestar atención muy especial un Ayuntamiento, vocacionalmente ajeno a los principios liberales. Y en ese sentido, las nuevas autoridades deberían entender que, desde el punto de vista de los colectivos dedicados a las artes escénicas, es vital una implicación mucho mayor de los poderes públicos, que mediante este conducto podrían dar respuesta a una necesidad humana obvia y, al mismo tiempo, ofrecer fórmulas de redistribución de rentas, que permitieran salir de la precariedad a tantas personas como mueve el hecho teatral "tradicional".

¿Desnudar a un santo para vestir a otro? Me temo que, en asuntos culturales ya hay demasiados santos y santas en pelotas...

miércoles, 22 de marzo de 2017

Los "científicos exiliados" cumplen una importante función diplomática !!!!

Durante estos días ha causado furor una polémica que me ha recordado los "diálogos para besugos" de mi años infantiles, cuando ciertas publicaciones infantiles, en sintonía con Tip y Coll explotaban las posibilidades del surrealismo para hacer reír. Ahora se recuperan los mismos principios pero para ponerlos al servicio de cualquier majadería lúbrica, que se procura hacer pasar por reflexión sesuda; por supuesto, "sesuda" con "s" y no con "x", aunque acaso mereciera cambiar las letras teniendo en cuenta el "cerebro glande" del que parece derivar la "lógica" prostituida de nuestros días.
La charada comenzó cuando Ana Elorza Moreno, Lorenzo Melchor, Guillermo Gil-Orts, Cristina Gracia, Izaskun Lacunza, Borja Izquierdo y José Ignacio Fernández-Vera firmaron un artículo publicado en Science & Diplomacy, bajo el título "Spanish Science Diplomacy: A Global and Collaborative Bottom-Up Approach", en el que ofrecían una peculiar forma de interpretar las "posibilidades" de la diáspora científica. Y lo hacían en términos acordes con los principios de la globalización, que exponían a partir de una frase lapidaria:

"La ciencia se ha convertido en una empresa global y en un esfuerzo de equipo"...

¡Aleluya!
Como es natural, fueron legión quienes saltaron a  la palestra encendidos de santa ira... Encontrar ventajas diplomáticas a una situación esperpéntica que garantiza el retraso científico, económico y social de la sociedad española per secula seculorum es para emular al "loco" de Tarkovski (Nostalghia, 1983) y quemarse a lo bonzo en la plaza pública, so sé si ante Marco Aurelio en el Campidoglio o en la Royal Mile de Edimburgo, junto a David Hume, que se pasó la vida combatiendo excentricidades "lógicas" como las del "equipo de investigadores" en cuestión, para terminar dando suerte a quienes le toquen la punta del pie. ¡Parajódico destino el suyo!


Al hilo de tan geniales elucubraciones, hasta se podría decir que nuestros muy nobles magnates podridos de corrupción están consolidando la "marca España" por la parte que conviene a esa picaresca que, al menos desde los tiempos de Rinconete y Cortadillo, se enseñorea por la médula de "las esencias patrias". Y desde ahí hasta el infinito y más allá: la creatividad del lector encontrará numerosas metáforas en la misma línea.
Como se me hace duro y antiguo hablar de retórica untuosa o de sofismas, debo deducir que asuntos como éste han de ser esencia de la "moderna"(¿posmoderna?) posverdad. Seguro.