jueves, 28 de junio de 2012

Era previsible. El Museo Esteban Vicente al borde del cierre


La noticia aparecía el pasado día 26 en la prensa segoviana:

"El Museo Esteban Vicente prevé cerrar sus salas el último cuatrimestre del año. La pérdida de ingresos lleva a estudiar la aplicación de una fuerte reducción salarial en toda la plantilla de trabajadores."
.
Según el mismo medio, la directora, Ana Martínez de Aguilar ha hecho un llamamiento para que ciudadanos, instituciones y empresas contribuyan con sus aportaciones a mantener el “Esteban Vicente”. Da gusto contemplar tanto optimismo...

miércoles, 27 de junio de 2012

En el puente de Brooklyn

Cerca de Wall Street.



martes, 26 de junio de 2012

El arte contemporáneo disuelve las manchas de aceite: el MOMA


Hablar del MOMA, que junto con la Tate Modern es referencia personal indiscutible, supone entrar en un universo de complejidad infinita, que es necesario acotar en un marco tan directo e inmediato como éste. Lo intentaré centrándome en unos pocos "puntos gordos"...


Filantropía estética

Cuando se entra por la calle 53, a pocos pasos de la Quinta Avenida, cerca de Tyffany's, enseguida se advierte que el MOMA es mucho, muchísimo más que un museo de arte contemporáneo. Por su ubicación, prolonga hacia el oeste la zona más exclusiva de Manhattan que, casualmente, coincide con los alrededores del segmento definido entre dicho museo y el Guggenheim, que incluye también a otro de los más emblemáticos de Estados Unidos: el Metropolitan. El propio edificio, en la concepción actual de Yoshio Taniguchi, integra un bloque de apartamentos de lujo que se eleva hacia el cielo para competir con los jalones de las inmediaciones.
La institución comenzó sus actividades en 1929, por iniciativa de tres mujeres de la alta sociedad norteamericana, Lillie P. Bliss, Mary Quinn Sullivan y Abby Aldrich Rockefeller, que, según quedó escrito, en tiempos de crisis profunda, pretendían continuar la línea filantrópica ya consolidada y, en ella, "ayudar a la gente a entender, utilizar y disfrutar de las artes visuales de nuestro tiempo". En tiempos de miseria social, era lo que la sociedad norteamericana "necesitaba", pero sobre todo, lo que convenía a la familia Rockefeller, después de los escándalos que durante los primeros años del siglo XX habían rodeado a las empresas familiares y, sobre todo, a la Standard Oil. En 1904, Ida M. Tarbell culminaba varios años de investigaciones y artículos de prensa con un libro —"The History of the Standard Oil Company"— que ofrecía una imagen poco edificante sobre las actividades empresariales de la familia Rockefeller.


Seguramente, por ese objetivo cosmético de la filantropía estética, llama la atención que en paralelo a los primeros pasos del MOMA, los mismos círculos de poder económico encargaran a J.M. Sert pintar y "repintar" (junto con Frank Brangwyn) la planta baja del Rockefeller Center, edificio nacido con el objetivo de integrar en él al renacido capitalismo alemán. J.M. Sert y Frank Brangwyn fueron los pintores elegidos para encauzar la decoración del edificio después del escándalo provocado por la eliminación del mural realizado por Diego Rivera enalteciendo a Lenin. El resultado final fue tan patético como el ambiente general del espacio exterior inmediato, acaso uno de los lugares más horteras del planeta Tierra.


El MOMA

Aunque la concepción actual del MOMA parece concebida para distanciarse de la secuencia histórica lineal, sus contenidos insisten en ofrecer la idea del "volumen de láminas" de una enciclopedia de Historia del Arte Contemporáneo. Y aunque no exista la línea, el volumen permanece con un orden intangible más rígido que el catecismo de Ripalda. Si alguien desea información sobre los "hechos" más relevantes de la historia del arte durante el siglo XX, no tienen más que perderse en el museo o en su magnífica web.
Cobran 25 $ por entrar (algo menos, si se adquiere la entrada por Internet) y dejan hacer fotografías salvo en lugares muy concretos. Es un museo agradable, con obras bien seleccionadas y distribuidas, que se recorre sin agobios y con pocas dificultades,  porque la comunicación vertical, mediante escaleras mecánicas, es cómoda y eficaz, y porque no hay demasiados visitantes.  Ninguna de sus obras —con ser muy importantes en el discurso de las vanguardias— ha llegado a movilizar cotas de interés social comparables a las del Guernica o las de las pinturas más relevantes del Renacimiento italiano Sorprende la escasa atracción social de obras como "Las señoritas de Avignon", tan importante en el proceso de transición hacia la consolidación del factor "objetual" —la Real Academia aún no admite tan común término en los ambientes culturetas— de la pintura. Creo que, en la actualidad y desde la acción museística, no se ha encontrado el punto G para reducir el componente elitista específico del arte de vanguardia, que lo aleja de los grupos sociales de cierto interés estético. También aquí los visitantes recorren las salas sin mostrar otro interés que el de verlo todo.


Dada esa naturaleza de "manual", paradójicamente, los gestores del museo tampoco aquí  se han esmerado en la vertiente didáctica y no siempre es cómodo consultar las cartelas ni está clara la obra correspondiente. Acaso piensen, como el director del Reina Sofía,  que no es necesario incidir demasiado en esa vertiente o, tal vez, sólo pretendan incrementar las ventas de libros y catálogos.
Es divertido observar cómo los gestores enfatizan con vehemencia una de las cualidades que para un no norteamericano es más delicada: el protagonismo norteamericano en la evolución del arte occidental durante la segunda mitad del siglo XX y aún en las fases anteriores. Uno de de los casos más llamativos lo encontramos en las obras de George Grosz, que aparece "catalogado" como "americano" —"América para los americanos"—, por ejemplo, en la cartela del retrato del poeta Max Hermann-Neisse, realizada en 1927, 11 años antes de obtener la ciudadanía norteamericana:



La alegría "a beneficio de inventario" tiene cierto ctrasfondo en este caso concreto porque  no están claras las circunstancias de la adquisición. Según The New York Times, que se hacía eco de las reclamaciones de los herederos de Gorsz, cuando éste abandonó Alemania para evitar la persecución nazi, dejó en manos del marchante Alfred Flechtheim tres pinturas (entre ellas, el retrato de Max Herrmann-Neisse), cuyo rastro se perdió hasta que aparecieron en el mercado en la década de los cincuenta. El propio Alfred Flechtheim, que era judío, tuvo que emigrar a Londres y allí falleció.
Frente a los argumentos empleados por los herederos de Grosz, el MOMA se ha amparado en que ya han pasado los plazos legales para presentar reclamaciones de ese tipo y en que, en vida de Grosz, éste no presentó ninguna reclamación. El primer argumento es, sencillamente, miserable; el segundo... Cualquier artista daría la vida por ver una obra suya colgada en las paredes del MOMA.
La argumentación de los abogados del MOMA podría ser eficaz si los altos tribunales norteamericanos no se hicieran eco de la presión de los sectores pro-judíos.
Y  me pregunto si situaciones como ésta no empañan el prestigio de una institución que parece más preocupada por sus intereses financieros que por los objetivos fundacionales y por hacer valer los códigos éticos que deben regir en las prácticas museísticas de los países democráticos.
Son las "pequeñas contrapartidas" asociadas a los museos gestionados por fundaciones sin ánimo de lucro...

HI-ME-OR-CT-NY 5 ¢

Por cada botella reciclada, 5 centavos... 
Por las calle de Manhattan deambulan personas mayores con carros de supermercado y descomunales bolsas repletas de botellas de plástico; se paran ante los cubos de basura; se sumergen en ellos hasta encontrar la recompensa menguada. Y continúan adelante.
Me pregunto si quienes dicen "combatir la crisis", estarán pensando en algo así cuando hablan de "economía sostenible".




Si no son los pájaros
cubiertos de ceniza,
si no son los gemidos que golpean las ventanas de la boda,
serán las delicadas criaturas del aire
que manan la sangre nueva por la oscuridad inextinguible.
Pero no, no son los pájaros,
porque los pájaros están a punto de ser bueyes;
pueden ser rocas blancas con la ayuda de la luna
y son siempre muchachos heridos
antes de que los jueces levanten la tela.
Todos comprenden el dolor que se relaciona con la muerte,
pero el verdadero dolor no está presente en el espíritu.
No está en el aire ni en nuestra vida,
ni en estas terrazas llenas de humo.
El verdadero dolor que mantiene despiertas las cosas
es una pequeña quemadura infinita
en los ojos inocentes de los otros sistemas.
Un traje abandonado pesa tanto en los hombros
que muchas veces el cielo los agrupa en ásperas manadas.
Y las que mueren de parto saben en la última hora
que todo rumor será piedra y toda huella latido.
Nosotros ignoramos que el pensamiento tiene arrabales
donde el filósofo es devorado por los chinos y las orugas.
Y algunos niños idiotas han encontrado por las cocinas
pequeñas golondrinas con muletas
que sabían pronunciar la palabra amor.
No, no son los pájaros.
No es un pájaro el que expresa la turbia fiebre de laguna,
ni el ansia de asesinato que nos oprime cada momento,
ni el metálico rumor de suicidio que nos anima cada madrugada.
Es una cápsula de aire donde nos duele todo el mundo,
es un pequeño espacio vivo al loco unisón de la luz,
es una escala indefinible donde las nubes y rosas olvidan
el griterío chino que bulle por el desembarcadero de la sangre.
Yo muchas veces me he perdido
para buscar la quemadura que mantiene despiertas las cosas
y sólo he encontrado marineros echados sobre las barandillas
y pequeñas criaturas del cielo enterradas bajo la nieve.
Pero el verdadero dolor estaba en otras plazas
donde los peces cristalizados agonizaban dentro de los troncos,
plazas del cielo extraño para las antiguas estatuas ilesas
y para la tierna intimidad de los volcanes.
No hay dolor en la voz. Sólo existen los dientes,
pero dientes que callarán aislados por el raso negro.
No hay dolor en la voz. Aquí sólo existe la Tierra.
La tierra con sus puertas de siempre
que llevan al rubor de los frutos. 
F.G. Lorca, Poeta en Nueva York

jueves, 14 de junio de 2012

¿El arte es un "invento" español?


La revista Science acaba de publicar un estudio realizado por un equipo multidisciplinar (con científicos de Bristol, Sheffield, portugueses y españoles) que retrasa considerablemente la datación de las pinturas del ciclo Cantábrico, hasta ahora clasificadas con posterioridad al año 25.000 a. C (magdaleniense y solutrense). Mediante un procedimiento más preciso que el del Carbono-14 y que valora la descomposición natural del uranio, han retrasado 10.000 años la realización de las pinturas de El Castillo y Altamira. En consecuencia, han deducido que son las más antiguas de Europa y que pudieron realizarse hace más de 36.500 años. Ello abre una posibilidad nueva, hasta hora inimaginable: que hubieran sido realizadas por los neandertales, asentados en aquella zona antes de la llegada del homo sapiens. De momento sólo es una posibilidad, pero...
Los nuevos datos ofrecen un panorama relativamente sorprendente, por cuanto deberíamos deducir que la aparición de las capacidades cognitivas asociadas al lenguaje y a la idea de "arte" (capacidades simbólica, trascendente, proyectiva, etc., ) podrían haber estado presentes en el universo cultural de los neandertales.


La noticia suena a efecto secundario del sunami de Atapuerca... pero no deja de tener trascendencia que, por fin, se esté imponiendo el flujo de difusión cultural procedente "del sur" (desde África hacia Europa) frente a las teorías anteriores, que suponían lo contrario (de Lescaux a Altamira).
No debe extrañarnos... Era de suponer que mientras los homo sapiens del norte se dedicaban a trabajar duramente, los neandertales hispanos se divertían y daban rienda suelta a sus impulsos creativos en las cuevas de la cornisa Cantábrica...
Por fin, una buen noticia positiva sobre el secarral apocalíptico de la puñetera prima: ¡El arte apareció antes en España!

miércoles, 13 de junio de 2012

El arte globalizado no se entiende bien en el mundo islámico.


Hace días, cuando se preparaba la inauguración de la undécima edición de "Printemps des Arts", surgieron  problemas porque, según el criterio de las autoridades competentes,  algunas de las obras seleccionadas no eran "oportunas"; entre ellas destacaba una del graffitero Electro Jaye (ver imagen adjunta). Sin embargo, los problemas más graves surgieron durante los días posteriores, cuando personas "catalogadas" como "salazistas" acudieron al palacio Abdellia (sede de la muestra) para manifestar su indignación.  Según Tunisialive, fruto de las presiones de unos y las reacciones de otros, se desencadenó un "clima conflictivo" que, bajo las instigaciones de los sectores "integristas",  culminó en actos de vandalismo.

Obras de Electro Jaye: en el centro, la más discutida
Otra obra que, según parece, encendió la ira de los activistas fue "Punching Ball", de Faten Gaddes, que fue interpretada como una crítica inaceptable al rol social de la mujer en la sociedad islámica...

Faten Gaddes, "Punching Ball"

Para completar el cuadro, los manifestantes se mostraron especialmente indignados porque la policía se había plegado a intereses ajenos a sus valores culturales, porque había recibido órdenes de proteger la exposición, en la que había obras contrarias a los preceptos del Corán.
Como resultado de los desórdenes sociales, que se extendieron por amplias zonas de Túnez (país), fueron detenidas más de 150 personas y el Gobierno decretó el toque de queda en el área metropolitana de la capital y en las ciudades más relevantes del litoral costero (Susa y Monastir).

"Un líder salafí, Abu Ayub Atunsi, ha instado en un vídeo difundido este martes por una página de información electrónica a un "levantamiento popular" en un "día de cólera", el próximo viernes 15 de junio a causa de los "atentados repetidos contra la religión y los símbolos sagrados"  (fuente)


Sería alucinante que una exposición de arte contemporáneo desencadenara un conflicto social grave en Túnez, sobre todo, para quienes creen que la "primavera árabe" es un movimiento que tiene por objeto "conquistar la democracia", tal y como la entendemos en Occidente.

martes, 12 de junio de 2012

El caso Carlos Dívar o los privilegios de casta


"Ojala te toque vivir tiempos interesantes" (maldición china)

Los hechos.

1. El señor Dívar, que siempre se manifestó como católico riguroso, persona piadosa  y juez minucioso, fue nombrado por el presidente Zapatero en 2008 para ocupar la presidencia del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo, es decir, el vértice del poder judicial español.  La decisión se justificó por razones de consenso y porque sintonizaba bien con María Teresa Fernández de la Vega. Según recogieron los medios, los "aspirantes progresistas" al cargo se sintieron muy defraudados.

2. Las ideas del señor Dívar. En la Revista de la Hermandad del Valle de los Caídos (nº 70, enero de 2001), publicó un artículo ("Justicia y Juan Pablo II") esclarecedor:

"Justicia, en la definición de los romanos, consiste en la facultad «de dar a cada uno lo suyo». Algunos han atribuido a la Reina Católica el siguiente concepto de lo que era para ella el Orden: «los Obispos de Pontifical, los Magistrados en el Estrado, los militares en el Campo y los criminales en la Horca». Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre, transforma todas las ideas anteriores y en realidad cambia un orden de Derecho por otro de Amor. Él muere por nosotros pecadores para salvarnos, y con la gracia de los sacramentos y por el Bautismo, nos hace partícipes de la divinidad y herederos del cielo. Ciertamente que esto no pertenece a la idea de lo que es justo según los hombres, sino al derroche de ternura y misericordia, que sin merecimiento alguno de nuestra parte, se nos da como Don inefable y gratuito. Hablamos, por tanto, de la Justicia que viene de lo Alto, que Jesús trae a este mundo y que regala a todos los hombres sin excepción, pero que no se impone a nadie. Nunca se olvide esto. Existe libertad plena de aceptar o rechazar lo que el Creador nos da y Jesucristo conquistó para nosotros con su Muerte y Resurrección. Son verdaderas las palabras del Evangelio: «La luz vino al mundo pero los hombres prefirieron las tinieblas»"
...
La Justicia de Dios, que antes mencionábamos, es universal e inmutable y se manifiesta en la verdad que es Cristo. Se exige con radicalidad, ya que es un error grave alterar la verdad por complacencias humanas. La misericordia es tener el corazón presto para los hombres, que somos míseros, pero nunca alimentarles de mentira y engaño que les apartan de Dios. El «relativismo» del llamado hombre moderno supone un vivir en la confusión y ambigüedad que le invitan a hacer lo que quiere y no aceptar libremente lo que Dios quiere. «La doctrina de la Iglesia, y en particular su firmeza en defender la validez universal y permanente de los preceptos que prohíben los actos intrínsecamente malos, es juzgada no pocas veces como signo de una intransigencia intolerable. Ésta estaría en contraste con la condición maternal de la iglesia. La obediencia a la verdad que es Cristo, cuya imagen se refleja en la naturaleza y en la dignidad de la persona humana, hace que la iglesia interprete la norma moral y la proponga a todos los hombres de buena voluntad, sin esconder las exigencias de radicalidad y de perfección» (Veritatis Splendor, 95).

Imagen procedente de la página "Poder Judicial España"

3. El señor Divar tenía la costumbre de viajar a Marballa, donde se alojaba en hoteles "de lujo"; fruto de ello son los cargos que ha pasado por un importe próximo a los 13.000  €. Seguramente habrá realizado más viajes similares... El cargo ocupado por el señor Dívar tiene adscritas varias mercedes; entre ellas, la posibilidad de gastar una partida predefinida en los presupuestos anuales, con carácter reservado, es decir, sin necesidad de dar explicaciones sobre las razones del gasto.  Dicho de otra manera: si el señor Dívar se gasta ese presupuesto en lo que se le antoje, nadie podría encausarle, porque el gasto sería estrictamente legal. Así lo ha explicado unas cuantas veces el Fiscal General del Estado durante los últimos días. Enésima confrontación entre legalidad y legitimidad...

4. El 8 de mayo José Manuel Gómez Benítez presentó una denuncia contra el presidente del Supremo y del Poder Judicial, por los viajes de éste a Marbella. Siguió otra presentada por José Luis Mazón (de la Asociación Preeminencia del Derecho). Según contaron testigos presenciales no citados por los medios, el seño Dívar se quejó en la Comisión Permanente del CJPJ en los siguientes términos: “¿Por qué han tenido esa crueldad conmigo, si hay otros vocales que gastan más?”

5. Después de algunas manifestaciones desafortunadas, el señor Dívar convocó una rueda de prensa en la que aseguró que sus viajes a Marbella tenían carácter oficial y reservado; por ello no podía ofrecer más detalles. El Fiscal General del Estado y el Ministro de Justicia dieron por buenas las explicaciones...

Imagino el problema de conciencia que le habrá ocasionado al señor Dívar la situación, habida cuenta que él mismo había escrito lo siguiente en el artículo mencionado:

"Resulta asombroso que el Papa, en su Magisterio, llegue a concretar puntos de la vida humana y social que tienen una actualidad permanente. Así, escribe el Pontífice: «en el ámbito político se debe constatar que la veracidad en las relaciones entre gobernantes y gobernados; la transparencia en la Administración pública; la imparcialidad en el servicio; el respeto de los derechos de los adversarios políticos; la tutela de los derechos de los acusados en procesos y condenas sumarias; el uso justo y honesto del dinero público; el rechazo de medios equívocos o ilícitos para conquistar mantener o aumentar a cualquier costo el poder, son principios que tienen su base fundamental en el valor trascendente de la persona y en las exigencias morales objetivas del funcionamiento de los Estados» (30 de diciembre de 1988). «Cuando no se observan estos principios, se resiente el fundamento mismo de la convivencia política y toda la vida social se ve progresivamente comprometida, amenazada y abocada a su disolución» (AP. 18,2-3. 9-24)."

4. Los medios de comunicación (con alguna excepción memorable) han orientado  sus "informaciones" para destacar la inmoralidad que supone gastar dinero de los contribuyentes en beneficio personal.  El señor Dívar debe dimitir. No es admisible que el Presidente del Consejo General del Poder Judicial se gaste el dinero de los contribuyentes en beneficio propio, aunque sea legal. Ningún partido político le va a defender... por demasiadas razones.


Las dudas

Me pregunto cuántas personas, como el señor Dívar, tienen asignadas partidas presupuestarias del mismo fuste. También me pregunto si incidentes como éste "fortalecen las instituciones", como llegó a decir el Ministro de Justicia. ¿Qué ha de suceder para que se acaben los privilegios de casta y para limpiar todas las estructuras del Estado español? ¿Hay dinero para "gastos reservados" y para indemnizaciones surrealistas pero no para Educación y Sanidad?

Las consecuencias

Me imagino a Angela Merkel paseando solemnemente ante los leones de la carrera de San Jerónimo flanqueada por canónigos turiferarios para enmascarar ese olor, que tanto molestaba a la señora Beckham. No eran ajos... 

Manipulo, manipulas, manipulan...


¿Hemos olvidado las filigranas del anterior Presidente de Gobierno para no emplear el término "crisis"? Ahora se trata de eludir el uso del término "rescate" y de borrar del diccionario otro más oneroso: "intervención" (vade retro Satana).

"You Say Tomato, I Say Bailout"

Y una situación que nos tiene al borde del abismo, se presenta al electorado como una jugada política magistral, como una muestra de la genialidad del gobierno español, como una lluvia de millones ofrecida por la diosa Fortuna a los bancos hueco doble, candado carcelario del crecimiento económico español. Hasta el Monarca ha felicitado al ministro de Guindos en un gesto, cuando menos, sorprendente. La situación era tan maravillosa, tan idílica que el Presidente de Gobierno pudo viajar a Polonia para "hacer patria" en el palco de autoridades junto al Príncipe Heredero y su esposa...
Para comprobar el carácter mágico de la medida, bastaba esperar un poco: la prima de riesgo no "se ha relajado", por razones que comprende  quien no tiene para pagar una deuda y pide otro préstamo. Lo ha explicado con claridad Joseph Stiglitz y lo ha recogido el Mundo con matices peculiares: 

"La teoría del premio Nobel es que siendo los bancos españoles los principales compradores de deuda soberana, el Ejecutivo de Rajoy se podría ver obligado a pedir ayuda a las mismas entidades que ahora se dispone a sanear con el dinero de los socios europeos."

¿El resto de la prensa? Según prescripciones facultativas. Lo mejor: la portada de la Razón... Bocatto di cardinale para los aficionados a la Semiótica, según las fórmulas de U. Eco o de Marcel Danesi.


Me pregunto si el término "razón" de la cabecera no será un aumentativo de "raza"...

jueves, 7 de junio de 2012

De Prometeo a Hamlet


Al hilo de los juicios de Juan Goytisolo y como si fuéramos émulos de Prometeo, se pone de actualidad un debate de cobertura  rancia. La empresa de la manzana pija pretende colocar un reclamo en la Puerta del Sol, precisamente, donde "siempre" ha estado el de Tío Pepe, en el crisol de las "Españas", amalgama eventual y efímero de lo más cazurro y detestable con lo más ingenuo y noble.
Y como viento del norte —ese que vuelve loco a Hamlet—  reaparece otra aventura surrealista: hay que defender los intereses de  una bodega frente a las pretensiones de una conocida marca de material informático, para conservar "nuestros rasgos culturales".
Me pregunto de nuevo si para materializar "lo español", para construir el "espíritu patrio", no tendremos (no tendrán) otra cosa que anuncios de bodegas andaluzas, tauromaquia y equipos de fútbol.
Sólo por curiosidad... ¿Dónde está el registro de españolidad?

miércoles, 6 de junio de 2012

Un monasterio en propiedad particular, en Palamós


Aunque la noticia no es demasiado actual, durante estos días los medios de "comunicación" están aireando lo que parece un caso insólito: en una casa del siglo XVIII, propiedad de Kurt  Englehorn, remodelada hace poco por el estudio RCR (dicen que es uno de los estudios de arquitectura más importantes de España), existe un claustro románico, del que "nadie" tenía conocimiento.


El descubrimiento se hizo público durante las jornadas de Arte Fugitivo, celebradas por el grupo EMAC (Universidad de Barcelona): Gerardo Boto, profesor de la Universidad de Girona, manifestó que había tenido conocimiento de la existencia del claustro gracias a la revista AD (número 94, 2010, edición francesa) y que había intentado estudiarlo directamente sin éxito, ante la negativa de los propietarios a franquearle el acceso.
Con los datos gráficos en su poder, G. Boto ha destacado que "el claustro de Palamós es comparable, en distintos aspectos, a los de Silos y Las Huelgas, los dos en Burgos, y al de Santa Maria de Ripoll, en Girona (¡faltaría más!), porque en todos ellos, algo infrecuente en los claustros españoles o hispanos, las columnas dobles están esculpidas por separado, mientras que los capiteles que las coronan forman un solo bloque".
Según los datos aparecidos en la prensa  —de momento es difícil contrastarlos—, el abuelo del actual propietario lo compró en Madrid en 1955, para instalarlo en 1959, tal y como documentan las imágenes adjuntas conservadas en el Ayuntamiento de Palamós.



Aunque tanto G. Boto como la Asociación de Amigos del Románico se han dirigido a las autoridades interesadas en el asunto, aún no ha sido posible forzar que los dueños les permitan el acceso, seguramente, porque los restos no están inventariados y ello impide imponer las obligaciones establecidas por la Ley del Patrimonio Histórico Español.
Para "entender"  una situación tan anómala, propia de Spanishtan, en la que estaría envuelto el prestigioso estudio RCR  Arquitectes, cuando menos, por pasividad u omisión, de momento se me ocurren dos posibilidades:
1. Que se trate de un claustro realizado mediante piezas copiadas (réplicas) de un monasterio románico, de momento, desconocido o talladas durante mediados del siglo XX, "al modo románico". G. Boto descarta tajantemente estas posibilidades, pero, mientras no se puedan contemplar las piezas en directo, caben opciones de ese tipo.
 2. Que realmente el abuelo del actual propietario comprara los restos de un monasterio románico en Madrid (en los años cincuenta), en cuyo caso se abrirían posibilidades inquietantes, derivadas de quién lo pudo vender y cómo es posible que no estuviera inventariado...


Santa Cruz de la Zarza (Ribas de Campos)

Santa Cruz de la Zarza (Ribas de Campos)

Santa Cruz de la Zarza (Ribas de Campos)
Como nunca me he puesto a estudiar con especial empeño el arte románico, carezco de recursos para valorar con seriedad el problema histórico-estético que ofrecen los restos de Palamós; no obstante, desde mis datos como viajero, nada más ver las imágenes me acordé del monasterio de Santa Cruz de la Zarza en Ribas de Campos, donde también hay capiteles de gran interés, según  fórmulas escultóricas comparables a las de Palamós y con fustes independientes. Para mayor abundamiento, el monasterio de Ribas también está en una finca privada...  aunque no haya tenido la suerte de caer en manos de un potentado sibarita. Tampoco es fácil visitarlo, porque aunque quienes trabajan por allí no ponen impedimentos (está en el interior de una explotación agraria), el acceso es sumamente peligroso...
Por lo visto, en el año 2005 el Tribunal Supremo dictaminó que el monasterio pertenecía a la Diócesis de Palencia, que seguramente ya habrá arbitrado las fórmulas adecuadas para restaurarlo y ofrecerlo a los fieles... 

martes, 5 de junio de 2012

Los alemanes nos tienen manía...

Ayer por la noche, en uno de los pocos programas serios de debate que aún existen en los medios de comunicación españoles  (TVE La noche en 24 horas) debatían, apareció una referencia a un artículo firmado por Sebastian Schoepp, publicado en Süddeutsche Zeitung  Múnchen, titulado "500 años de oportunidades perdidas" (500 Jahre verpasster Gelegenheiten) y recogido en presseurop.

Uno de los periodistas comentó con "exceso de síntesis" la noticia, incluyendo valoraciones forzadas (empleó el término "catastrofistas" para matizarla),  y otro comentó:
—500 años haciendo mal las cosas son muchos años (...)
Otro comentarista recurrió a descalificar el texto de S. Schoepp por "razones" de falta de calidad periodística y recurriendo a los prejuicios con los que, con frecuencia, los europeos del norte miran a los españoles... Lástima que no hubieran leído el artículo, cuanto menos, en la versión española ofrecida por  presseurop, porque con ello acaso hubieran podido comentar el texto sin decir incongruencias... 
¿Cómo explicar a un lector alemán del siglo XXI lo que está sucediendo en España durante los últimos años? ¿cómo explicar la pasividad del pueblo español ante una estructura política podrida desde los pies a la cabeza? ¿Cómo trazar un bosquejo que, al amparo del proceso histórico, ayude a entender tanta incongruencia? Sebastian Schoepp se limitó a hacer algo razonable: buscar entre los textos de autores españoles alguno con cualidades aclaratorias. Y dio con Juan Goytisolo... 
Aunque los periodistas no lo dijeron, el texto mencionado en el debate de La noche en 24 horas se limitaba a recoger y sintetizar  la tesis de Juan Goytisolo en su obra "España y los españoles", libro de cuya propia historia podrían extraerse conclusiones auto-reforzantes. El libro fue editado por primera vez en 1969; ¡y lo fue en alemán!: Spanien und die Spanier, Verlag C. J. Bucher, Lucerna y Frankfurt/M, 1969. Sólo lo pudo editar en castellano diez años después... cuando la recuperación de las tesis de Américo Castro no era pecado capital.
Para situar a quien no lo haya leído y por enfocar lo que ahora interesa, propongo  unas pocas líneas del prólogo de Aria Nuño de la primera edición española (1979): 

"La «españolidad», lejos de ser un referente en el que la mayoría de los españoles acepte reconocerse, es una entidad problemática, abierta a discusión y disenso, y una y otra vez puesta en tela de juicio o sometida a revisión. Pero ello no es fruto, como a primera vista pudiera antojársenos, de una mayor aptitud a la autocrítica, sino, paradójicamente, de una extrema rigidez en la constitución y definición misma de la identidad de los españoles. Durante los últimos cinco siglos, desde el momento en que los Reyes Católicos impusieran el dogma nacional-católico en sus reinos y comenzara la poda radical de los brotes que no se ajustaban a su estrecho y rígido fuste, la identidad cultural o «el ser» de los españoles, para utilizar una expresión cara a los noventayochistas, ha ido constituyéndose no como sujeto de uno o varios discursos históricos, sino como objeto de una búsqueda de identidad más o menos angustiosa y perentoria, condenada al fracaso y la repetición. Quiere esto decir, si aceptamos el esquema propuesto por Todorov, que lo que singulariza a los españoles es un prolongado y pertinaz afán de tratarse a sí mismos como si fueran otros, y que la construcción de la identidad del español ha consistido de larga data en una operación de obsesiva y minuciosa tasación y medición de lo que lo acerca o aleja de un modelo esencialista explícitamente impuesto y no de un marco histórico sometido a variaciones y ajustes, como es el caso del modelo identitario francés. El español ha sido, durante un prolongado período, objeto de una ideología, no sujeto de una Historia".

Y otro párrafo, ahora del propio Juan Goytisolo: 

"Homo hispanicus: el mito y la realidad.
Hasta fecha muy reciente, la casi totalidad de nuestros historiadores consideraban la Península Ibérica como un espacio abstracto, habitado, desde sus orígenes más remotos, por unos pobladores que, dos mil años antes de la existencia histórica de España, milagrosamente, eran ya «españoles»: tartesios, íberos, celtas, celtíberos. Cuando fenicios, griegos, cartagineses y romanos desembarcan en ella, los invasores tropiezan con la obstinada resistencia de los autóctonos (Sagunto, Numancia) antes de españolizarse a su vez y devenir, sucesivamente, «españoles»: así, para Menéndez Pidal, Séneca y Marcial eran escritores españoles y Ortega y Gasset nos habla del «sevillano» emperador Trajano. De este modo, España habría recibido, como el cauce de un río, el aporte de diferentes corrientes humanas que, siglo tras siglo, habrían engrosado y enriquecido su primitivo caudal, desde los fenicios a los visigodos. Cuando estos últimos sucumben ante los invasores africanos, la destrucción de su reino es ya la destrucción de España. Consecuentemente, la Reconquista iniciada a partir del siglo VIII en las montañas astures es, ab ovo, la resistencia de España. Curiosamente, esta absurda ficción ha obtenido durante siglos la unánime aceptación de los españoles. Mientras los franceses no consideran como tales a los antiguos habitantes de la Galia, ni los italianos juzgan italianos a los romanos o a los etruscos, para los españoles no cabe la menor duda de que Sagunto y Numancia son gestas suyas (claro precedente, dirán, de la resistencia nacional a Napoleón), del mismo modo que Séneca era «andaluz» y «aragonés» Marcial, como si el perfil actual de los españoles no fuese un hecho de civilización y cultura, sino una «esencia» previa que hubiera marcado con su sello a los sucesivos moradores, paisanos nuestros ya quinientos años antes del nacimiento de Cristo. A decir verdad, la búsqueda de un linaje histórico glorioso por parte de nuestros historiadores recuerda a la de ciertos hombres de negocios sospechosamente enriquecidos que, para hacer olvidar los orígenes turbios de su fortuna, se fabrican una genealogía que remonta a la época de las Cruzadas. Este afán de magnificar nuestros orígenes coincide, en efecto, con el secreto deseo de borrar una afrenta: la continuidad española, mantenida de tartesios e íberos hasta nuestros días, sufre, misteriosamente, una interrupción. Cuando el ejército visigodo de don Rodrigo es derrotado en el Guadalete por las huestes de Tariq y de Muza, los invasores árabes no son ni devendrán nunca españoles a pesar de haber permanecido sin interrupción en la Península por espacio de ocho siglos. Con la toma de Granada por los Reyes Católicos en 1492 se cierra un largo paréntesis de la historia de España: la casi simultánea expulsión de los judíos no conversos y la que operará con los moriscos en 1610 en aras de la unidad religiosa de los españoles equivalen, según el criterio oficial, a la eliminación del corpus del país de dos comunidades extrañas que, no obstante la dilatada convivencia con la cristiana vencedora, no se españolizaron jamás (a diferencia de los fenicios, griegos, cartagineses, romanos y visigodos). Desembarazada de moros y judíos, España recupera su identidad, deviene de nuevo España"

Desde estas observaciones y otras afines es fácil "explicar" la afición al pelotazo que existe en ciertas instancias de la "personalidad hispana", el retraso cultural respaldado con vehemencia desde las dignidades eclesiásticas,  la escasa valoración de la racionalidad (en el sentido más amplio del término), el abandono de la educación pública, etc.  y con ello de los valores sobre los que se ha edificado el "peculiar" sistema sociopolítico español, supuestamente "democrático".
Y el texto de S. Schoepp finalizaba (en la versión traducida al castellano): 

"Históricamente en contra del progreso.
La Inquisición se pasó trescientos años persiguiendo como a una herejía a todo lo que oliese a productividad. Quien investigaba, se atareaba, leía, corría el riesgo de acabar en la hoguera.
Tras el fin de la Inquisición, la oposición al progreso sobrevivió en el nacionalcatolicismo. Tampoco la secularización permitió romper el caparazón. Se crearon conexiones, sin duda, pero no tropezaron con menos obstáculos. Solo aparecieron estructuras industriales en el País Vasco y en Cataluña.
Se construyó una red de ferrocarriles, pero con un ancho de vía distinto al francés, para no acercarse demasiado a Europa. Así que Europa acabaría en los Pirineos.
El siglo XIX crearía tan solo los rudimentos de una burguesía dinámica, mercantil, políticamente consciente. España sería el único país de la Tierra con un movimiento anarquista fuerte. Sobrevive todavía en los indignados de la Puerta del Sol de Madrid, a los que une su rebelión contra el capitalismo, pero sin que lleguen realmente a encontrarse.
El anarquismo triunfó en los años treinta, pero el golpista Franco los vencería en la Guerra Civil. Franco catapultó a España hacia el tiempo de la Inquisición. En pos de la calma, Franco fomentó deliberadamente el inmovilismo.
Mediante la construcción de viviendas e incentivos económicos convirtió en masa a los españoles en propietarios de inmuebles. Y puso los cimientos del boom especulativo posterior. Si bien España afrontó el cambio político tras el fin de la dictadura en 1975 con bravura y creó una sociedad tolerante, en lo económico, siguió atascada en la Edad Media.
Reformar la economía y la educación
En muchos periódicos y blogs españoles imperan todavía los gestos retóricos dirigidos al propio ombligo o las mezquinas reyertas partidistas. El pensamiento de campanario impide a los castellanos o andaluces que se les pegue algo de los productivos vascos o catalanes, mientras que estos, recíprocamente, se niegan tozudamente a compartir su capacidad con el resto del país.
A los españoles, escribe Goytisolo, les es más importante el hecho mismo de participar personalmente en una tarea que las ganancias materiales que reporte. Pero los mercados anglosajones, inscritos en la fría eficiencia protestante, no le dejan a España tiempo alguno para que eso se convierta en algo provechoso socialmente. La necesaria conversión a una educación y una investigación con un sentido práctico ha quedado ahora empantanada en la obligación de ahorrar.
Mientras Europa no se decida a derribar la frontera de los Pirineos mediante ayudas específicas que pongan en marcha la modernización de las estructuras de la economía y de la educación, España deberá buscar refugio en una característica que, según Goytisolo, siempre le ha sido un estorbo para prosperar: su conformismo.
Los españoles saben qué es soportar una crisis. Llevan quinientos años haciéndolo.

El texto acaso simplifique demasiado los hechos, pero es infinitamente más preciso que las explicaciones retóricas de quienes siguen sin "entender" que alguien nacido en "España, coño" no se se sienta o no se quiera sentir representado por "símbolos" que sólo le infunden sentimientos negativos.
"Los alemanes no conocen nada de España, tienen la cabeza cuadrada y además nos tienen envidia y manía"... No quiero ni imaginar lo que sucederá cuando el nuevo presidente de TVE aplique el manual de estilo de Telemadrid. 

sábado, 2 de junio de 2012

Santa María de Melque


El "complejo arqueológico"

Santa María de Melque en la actualidad

Santa María de Melque antes de la restauración
En España tenemos un patrimonio histórico-artístico excepcional que, en general, apenas somos capaces de apreciar y, desde luego, de "poner en valor": Y si alguien piensa de otro modo, de una vuelta por Santa María de Melque... Es una de las edificaciones más interesantes de cuantas alumbran nuestros siglos obscuros, junto con Santiago de Peñalba, Sant Pere de Rodas, Santullano... Está a poco más de 100 Km de Madrid, el acceso es bueno...
Sin embargo, ofrece cifras irrisorias de visitantes y es testimonio elocuente de la escasa constancia de las autoridades culturales, porque el proyecto arqueológico, nacido hace más de veinte años con objetivos muy ambiciosos, ha quedado en una situación apenas diferente de lo que habría propuesto un mercachifle de antigüedades del siglo XIX o un buscador de tesoros para rentabilizar "la inversión".
Lo positivo: Se restauró y "habilitó" la iglesia; se crearon las infraestructuras para vigilar y cuidar el enclave. Que no es poco.
Lo negativo... El proyecto arqueológico, que debería haberse extendido a todo el recinto cercado, se limitó a la propia iglesia y a los espacios más inmediatos. Y el complejo cultural anexo, que podría ofrecer al visitante refugio y solaz, soporte documental y divulgativo, y tentaciones de mayor alcance, ha quedado en cigarral discreto, "aula de interpretación" cutre, donde solo destacan los aseos, como consejo imperativo frente a las veleidades exhibicionistas y meonas que infunde al viajero el campo abierto. Hubo vídeo explicativo pero por razones no aclaradas, sólo quedan paneles y carteles, alguno con cromatismo de exaltación nacionalista. Los viajeros echan un vistazo y salen espantados de tanta pedagogía...


Parte de las excavaciones antiguas, las que no fueron integradas en la remodelación arquitectónica y las catas, ofrecen el aspecto patético de los miles de yacimientos abandonados que salpican el solar patrio. El conjunto más parece montaje conceptual o yacimiento tercermundista y, sobre todo, recordatorio de un principio arqueológico fundamental: no se debe iniciar una campaña arqueológica sin garantías de protección absoluta del yacimiento; porque sin ellas, la acción excavadora puede derivar en agresión irreversible, incluso, aunque medien intenciones elogiables.


Por el interior destaca el ambiente demasiado luminoso —conseguido mediante lámparas de calidad heterogénea—, que agradece la cámara fotográfica, aunque duele a quien espera encontrar un espacio más apropiado para los rezos antiguos, las reflexiones profundas y las ensoñaciones historicistas. Lo más anacrónico es un suelo de tarima que, como dice un amigo malévolo, parece diseño de arco iris: fino, elegante, pero inadecuado por exceso de ortodoxia arquitectónica. La madera combina bien con la piedra, pero... Acaso fuera más apropiada una fórmula que permitiera contemplar —dentro de lo posible— lo alumbrado por las actividades arqueológicas, como en la Seu d'Egara, aunque el resultado fuera menos charmant.
Por el exterior... Para resolver las irregularidades topográficas ocasionadas por las campañas arqueológicas, en el perímetro externo de la iglesia han colocado una amplia superficie separada de las zonas excavadas por una barandilla metálica que incrementa los matices anacrónicos. También aquí se podrían haber aplicado criterios mejor sintonizados con las cualidades del edificio.


Del carácter "mozárabe" al "visigodo" para acabar en la "recatalogación mozárabe"

Santa María de Melque fue una de las referencias más relevantes del "arte mozárabe", esa trampa histórica que inventó Gómez Moreno para dar respuesta a las demandas de ciertos sectores empeñados en borrar los "ignominiosos" años que la península Ibérica estuvo bajo administración islámica. Y nadie piense sólo en los sectores ultraconservadores, porque también apuntaban en la misma dirección quienes, por entonces, entendían que el componente cristiano de la cultura hispana nos acercaba a Europa y el factor islámico nos alejaba de ella.
La tesis de L. Caballero Zoreda —derivada del análisis arqueológico—, que retrasó la cronología a tiempos visigodos,  fue un aldabonazo, una sacudida brutal al estado de los conocimientos de aquella época, porque sirvió para agitar conciencias y enfatizar todas las contradicciones propias de la "cultura mozárabe". Recuerdo que, hace muchos años,  un investigador poco horneado le dijo en un momento de arrebato: "¡No sabes lo que has hecho". Y L. Caballero sonrió beatíficamente, como si no le molestara la petulancia apasionada e ingenua del joven.
La tesis se apoyaba en la información suministrada por un estudio concienzudo en el que acaso flaqueara levemente por el aspecto metrológico que, a mi juicio, él mismo enfatizó en exceso. Porque lo que allí había, lo que aún vemos es elocuencia explícita. Los paramentos fueron realizados con escasas concesiones a la "racionalidad" constructiva islámica, siempre condicionada por soluciones derivadas del equilibrio entre esfuerzos y resultados. La iglesia de Melque tiene muros realizados por "alguien" a quien interesaba realizar un edificio sólido, duradero, capacitado para ser resistir el fuego... alguien a quien no preocupaba el "gasto" en mano de obra, seguramente porque contaba con herramientas adecuadas y esclavos suficientes. Dicho de otro modo: desde ese punto de vista, el edificio encaja mejor en los albores de la tradición romana que en las proximidades del siglo X.

Santa María de Melque: detalle de una bóveda

Palacio de Diocleciano, Split
No contiene elementos reutilizados ni basas o capiteles convencionales, porque los bloques impostados que separan los fustes de los arcos no pueden ser nombrados como tales, sin menoscabo de  la precisión terminológica. Sin embargo, dejando a un lado este detalle —de connotaciones marginales, "provinciales" o "locales"— el resto de las soluciones constructivas nos hacen pensar en precedentes romanos similares, que encontramos en el Panteón, en los mercados de Trajano, en Tívoli... en Split, unas veces en piedra, otras con ladrillos.
Los muros y las bóvedas contienen sillares regulares, bien labrados según aparejos de la misma ubicación cultural... Algunas bóvedas del sobre-dimensionado palacio de Diocleciano de Split fueron realizadas con ladrillos, pero mediante concepciones afines a las de Melque. Esa carencia de ladrillos en obra toledana es, a mi juicio, dato que reitera en la dirección esclavista mencionada y en un contexto obviamente rural y relativamente marginal, alejado de los tejares.
Si la fábrica de Melque fuera de un muro defensivo o de una mezquita, podría imaginarse voluntad de época islámica, pero tratándose de una edificación pequeña, sería más factible adjudicarla a tradiciones más antiguas. Aún cabría argumentar que se pudo concebir con posibilidades defensivas, pero el muro perimetral del recinto monacal no refuerza, precisamente, esa hipótesis.
Las cornisas molduradas, las impostas taladas del interior y los frisos huelen a defritum... aunque los componentes "marginales" también sean evidentes: además de los falsos capiteles, el más destacado es, a mi juicio, un sobredimensionamiento frecuente en edificios romanos de especial significación.

Santa María de Melque

Villa Adrianea (Tivoli)
Se documentó opus signinum, homologable a los suelos de tradición romana encontrados en zonas próximas; también aparecieron otros objetos de indicación pareja...
En definitiva, todos los elementos culturalmente relevantes de Santa María de Melque apuntaban en dirección contraria a la "esencia" de la cultura mozárabe (por definición, derivada de la cultura andalusí). Y L. Caballero dedujo que la iglesia debió ser construida en tiempos visigodos.
A favor de la "hipótesis" de Gómez Moreno, contarían los arcos de herradura que, por aquellos lejanos años, se acostumbraba a relacionar con Córdoba. Sin embargo, también esta iglesia (junto con San Tirso, Santiago de Peñalba, etc.) debería servir para romper aquella costumbre, porque tal y como aparecen aquí, los arcos de herradura establecen relaciones con fórmulas constructivas romanas existentes en todo el área mediterránea a partir del siglo II: la asociación entre arco de descarga y dintel horizontal, que conforma diseño próximo al arco de herradura. Y el arco de herradura en sentido estricto, que en el estado actual de los conocimientos, parece ser "peculiaridad" de la Península, bien documentado en el siglo VII, plantearía, de nuevo, el problema de su origen: ¿procede de Siria? ¿Se empleó en la Península antes del siglo VII?
En Melque los arcos de herradura ofreces una "racionalidad" constructiva peculiar, sobre todo por el interior, donde "sirven" para justificar la inexistencia de capiteles porque la concentración de cargas estaría canalizada (tangencialmente) directamente hacia los fustes cilíndricos. El vuelo de las impostas es operativo porque las cargas que llegarían a ellas son de escasa entidad.



Panteón
Hace poco, empleando metodologías innovadoras, L. Caballero Zoreda ha propuesto una nueva cronología: los siglos VIII y IX... Conociendo y reconociendo su solvencia profesional, me surgen dudas relacionadas con las metodologías "innovadoras". A lo mejor ya estoy fuera de mi tiempo, pero cuando las metodologías innovadoras recuperan postulados añejos o creencias antiguas, se me disparan alarmas de colores y tonalidades variados; como cuando la posmodernidad postulaba la superación de "la Historia". Y me pregunto si estará reapareciendo un "flujo científico innovador" inclinado hacia la "recuperación" de la cultura mozárabe. ¡Ojalá esté equivocado!

Eppur si muove

Santa María de Melque (lo más substancial) es un edificio que, según lo conocido sobre la historia de la península Ibérica, tiene mucho más sentido en el contexto de la primera institucionalización del cristianismo, que cuando la geografía peninsular estaba controlada desde Córdoba. Tal y como acreditan las actas del Concilio de Elvira, celebrado a principios del siglo IV, por entonces ya había muchos obispos en la Península y, por supuesto, uno en Toledo llamado Melancio. De ello podemos deducir que debiera existir una cierta "infraestructura inmobiliaria" en la ciudad del Tajo y sus alrededores, capacitada para la liturgia y para el cumplimiento de los cánones, que frecuentemente hablan de permitir o no permitir el acceso a las iglesias a quienes aún rendían culto a los dioses antiguos.  A efectos institucionales el paganismo pervivió hasta finales del siglo IV, cuando en tiempos de Teodosio I se dictaron medidas encaminadas a convertir los viejos templos en canteras de los nuevos.
Y con ello no quiero decir que apueste por una cronología excesivamente temprana; sencillamente me parece más razonable ésta que la tardía obtenida mediante argumentos "de matiz". La carencia de testimonios documentales claros complica cualquier atribución terminante, pero tal y como están las cosas, no es fácil imaginar que fuera edificada en tiempos tan "anómalos" como los propuestos ahora por su excavador.
El conocimiento arqueológico es, ante todo, cuestión de probabilidad; al menos eso aprendí en tiempos pretéritos de un conocido y reputado arqueólogo cuyo nombre no mencionaré por pudor propio y, acaso, ajeno

viernes, 1 de junio de 2012

El muy complejo problema de los "milagros" y las "falsificaciones". Las esculturas de Degas

El poder de Black and Decker


"Sono sicurissima che sono le teste di Modì, sono talmente belle... Certo gli storici, i tecnici, prendono tempo, ma io non ho peli sulla lingua". Así se expresó Vera Durbe al ver las obras supuestamente realizadas por Modigliani...

Hace casi treinta años, en el Fosso Reale de Livorno, ciudad próxima a Pisa y a Florencia, donde según las tradiciones locales Amadeo Modigliani había abandonada varias esculturas, aparecieron tres cabezas que, por sus cualidades formales, respondían a lo que se buscaba: un broche de oro para completar los eventos previstos para celebrar el centenario del nacimiento de Modigliani. Por una de esas casualidades que, de vez en cuando —y sólo de vez en cuando— suceden en el mundillo del arte, resultó que Vera Durbe, directora del Museo Villa Maria de Livorno, era hermana de Darío Durbe, especialista en el siglo XIX y superintendente de la Galleria Nazionale d'Arte Moderna de Roma...
El "descubrimiento" fue un terremoto en los ambientes más sofisticados de los historiadores del arte italiano. Rápidamente prepararon un libro de edición cuidadísima con textos de los "descubridores", las autoridades culturales y de Giulio Carlo Argan y Cesare Brandi, por entonces dos de las personalidades más prestigiosas del universo estético, no sólo italiano.
Coincidiendo con la presentación del libro, una revista de información general desencadenaba el segundo terremoto: el "descubrimiento" no era sino una "travesura" estética —como tantas otras afines— ideada por tres estudiantes de Livorno (Michele Gherarducci, Pierfrancesco Ferrucci y Luridiana Pietro) a quienes se unió el escultor Ángel Froglia, que redondearon la genialidad empleando herramientas Black and Decker y documentando el proceso de realización...
Cuando la prensa ya había hecho públicas las abrumadoras pruebas del argado —en la más fiel tradición de Miguel Ángel—, algunos de los engañados, que incluso necesitaron ayuda médica, aún insistían en que las obras "tenían que ser" de "Modi"...
Muchos se plantearon entonces qué habría pasado si no hubieran estado de por medio los intereses comerciales de la marca de herramientas...  dada la entidad y "prestigio indiscutible" de las personas ridiculizadas: Giulio Carlo Argan, además de ser uno de los historiadores del arte más importantes de su generación,  fue el primer alcalde de Roma no democristiano entre 1976 y 1979 (Argan militaba en el PCI). Yo también me lo he preguntado: en el contexto liberal, el mundo del arte engloba asuntos demasiado importantes como para anteponer a ellos la "verdad histórica".

Las escultura de la "travesura"
Fuente A
Fuente B

Las esculturas de Degas


Treinta años después, aparece un "caso" más complicado. Dicen las lenguas viperinas que desde hace pocos años se están organizando exposiciones con esculturas de Degas en museos de "segunda división", situados en Tel Aviv (Museum of Art), Sofía (Galería de Arte Nacional), Plovdiv, La Havana , Limassol y Valencia (IVAM) con el objetivo de "legalizar suavemente" un conjunto de escayolas  localizadas "milagrosamente" por Walter Maibaum y su esposa en una fundición de París y, por supuesto, los bronces derivados de ellas...

Bronce realizado "a partir" de La pequeña bailarina
Durante su vida se creyó que Edgar Degas sólo había realizado una escultura en cera, que fue exhibida en 1881 (La Petite danseuse de 14 ans) y recibió críticas negativas. Sin embargo, un año después de su muerte, los herederos y el marchante J. Durand-Ruel encontraron en su taller 150 pequeñas esculturas de cera. Un lustro después escogieron poco más de setenta (las menos deterioradas) y se las llevaron al taller de fundición de Adrien A. Hébrard para que realizara los moldes oportunos. Hébrard fundió 22 copias de cada molde, que se repartieron por la geografía planetaria hasta que estalló la Segunda Guerra Mundial.
Finalizada la contienda, los herederos de la fundición de Hébrand descubrieron que las ceras de Degas habían sobrevivido milagrosamente a la creación de los moldes y las consecuencias de la guerra...
Pero lo más alucinante acaeció cuando en 2001 apareció una reproducción en escayola de La pequeña bailarina y Walter F. Maibaum  y su esposa testificaron otro milagro: en otra fundición de París y tras una puerta cerrada con llave aparecieron 74 escayolas, que habrían sido realizadas por un amigo de Degas (Paul-Albert Bartholomé), a partir de las ceras originales.
Demasiados milagros, incluso para un santo tan venerado como Degas.

Bronces expuestos en el IVAM
Como los aficionados y los eruditos estaban (y están) escaldados por tantos incidentes como el de Livorno, la reacción de los especialistas en Degas fue (y sigue siendo) muy prudente, exageradamente prudente. Y como por arte de magia, comenzaron a difundirse sombras excépticas que no sólo afectaban a los milagros recientes, sino, incluso, a las primeras series comercializadas por Durand-Ruel. Los malévolos dijerosn (y dicen) que es "sorprendente" tanto retraso en el primer hallazgo...
Para clarificar las cosas, el Hermitage había propuesto celebrar un congreso... Es la fórmula de manual para zanjar o aclarar las controversias científicas. Pero sus gestores se han encontrado con una situación insólita: los especialistas más acreditados en la obra de Degas han rehusado asistir a la cita. ¿Razones? Muchos de ellos están vinculados a entidades que no les permiten formular públicamente juicios perjudiciales para los intereses de quienes les pagan los salarios y los demás, sencillamente, están acojonados por las consecuencias económicas y judiciales que podrían asumir en el caso de formular peritaciones lesivas para los patrimonios de terceros.
¿Se podría hablar de una "burbuja Degas"? Tal y como están las cosas, ¿se acabarán gestionando los grandes museos como si fueran entidades bancarias?
¿No es para "hartarse de reír"?
Fuente