sábado, 19 de septiembre de 2015

El Museo Arqueológico Nacional de Lisboa

Está articulado en dos sedes: los Jerónimos y la iglesia del antiguo convento do Carmo, derruida en el terremoto del año 1755. La concepción museística es muy diferente en ambas sedes, acaso por las peculiares características de ambos edificios y por la diferente atracción que los dos edificios activan entre los turistas. En los Jerónimos, la afluencia masiva de visitantes complica mucho el acceso de quienes, por lo general, sólo desean visitar el famoso monasterios; para complicar aún más las cosas, la gestión de entradas es de exagerada lentitud.
En el interior nos encontramos con una instalación antigua, más ropia del siglo XIX que el XXI, con peculiaridades tecnológicas sorprendentes, como el detector de metales de la "sala del tesoro", donde no se pueden hacer fotografías, "por razones de seguridad". En armonía con el planteamiento general, la iluminación es desastrosa, así como el diseño espacial, sobre todo, en el bloque cerrado dispuesto en una de las zonas de paso de los Jerónimos; las cartelas son, con frecuencia, ilegibles... En suma, un museo que está reclamando a gritos una remodelación radical, por supuesto, en un edificio nuevo. Desde mis preocupaciones obsesivas, apenas destacan algunas estelas de época romana, con ornamentación comparable a las que han aparecido en el oeste de la península Ibérica (sobre todo, en los alrededores de Zamora), y un edículo votivo atribuido al siglo III, procedente de la Quinta de Marim (Olhao, Faro), de cualidades comparables a los relieves del primer arte cristiano.

Edículo votivo, procedente de Olhao, Faro
La sede de Nossa Senhora do Vencimiento do Monte do Carmo, en su espectacularidad arquitectónica, proporciona una sensación general muy diferente; de hecho, creo que es un lugar particularmente agradable entendido, incluso, como museo, contando con las circunstancias derivadas de una instalación poco afortunada.

Desde de mi punto de vista cuenta con varias piezas de excepcional interés y una más de catalogación "discutible". Las de excepcional interés: los relieves de San Félix y San Adrián de Chelas, el de la Casa dos Bicos y otros atribuidos a "época visigoda" de procedencia diversa.
En sintonía con la actual orientación de la veleta de los juicios con mayor reconocimiento general (Manuel Luís Real y Luis Caballero Zoreda), las piezas procedentes de San Félix y San Adrián de Chelas (dos pilastras incompletas y el bloque con relieve de leones) aparecen adjudicadas a los siglos IX-X, en contexto cultural mozárabe, que algunos valoran como "arte de resistencia", para aludir a las comunidades cristianas recalcitrantes frente al poder emiral y califal (Almeida Fernandes).
Desde el punto de vista iconográfico, la relación clara con Quintanilla y con el arte del ciclo asturiano (grifo de San Miguel de Lillo), abre diversas cuestiones. ¿Se puede hablar de relación cultural directa entre el reino de Oviedo o una ermita de Burgos con un monasterio de Lisboa? Si hubieran aparecido piezas comparables en las zonas comprendidas entre ambas localizaciones, si conociéramos hechos históricos sobre los que apoyarnos, el asunto podría estar claro, pero como apenas existen restos comparables en lugares alejados ni testimonios que lo justifiquen, la catalogación resulta tan forzada como suponer la existencia de patrones arquitectónicos y constructivos homogéneos en toda la península Ibérica durante el siglo IX, al margen del poder emiral.
Las iglesias del ciclo "mozárabe" de Gómez Moreno, que podrían servir de referencia, ofrecen fórmulas diferentes si exceptuamos el relieve descontextualizado de Mazote, con figuras humanas que, en su propia naturaleza iconográfica, apunta hacia otras referencias culturales (rotura de la iconoclastia asociada a los mozárabes que pintaron el Apocalípsis).
Y los paralelos "aparentes" en lo ornamental, por ejemplo, con los capiteles de Escalada no debería servir para extraer conclusiones terminantes, puesto que esa proximidad seguramente derive del origen común de ambos elementos. Otro tanto sucede con la cenefa laureada, asimismo relacionable con el doble sogueado de los capiteles de toda la serie.
A mi juicio, el punto hacia el que todos estos elementos apuntan es, invariablemente, su origen bizantino que, no lo olvidemos, también sirvió de fuente al arte califal.

Pilastra de San Félix y San Adrián de Chelas


Fragmento de pilastra de San Félix y San Adrián de Chelas

El friso de los leones de Chelas plantea problemas similares. El relieve de escaso volumen, la banda de roleos con racimos y palmetas muy estilizadas de nuevo nos remite a Quintanilla y a Oviedo; los leones, también de referencia oriental, podría justificar relacionarlo con lo cordobés: así lo acreditan los marfiles, las telas del tiraz califal e, incluso, relieves como los de las pilas que han llegado a nuestros días y los pocos capiteles animados conocidos. Sin embargo, creo que ello no es razón suficiente para adelantar su cronología hasta los siglos IX y X.
A mi juicio, estas tres piezas, así como el resto de la ornamentación que en las cartelas del museo se juzgan de época "visigoda" (en otra entrada comentaré con más amplitud lo que esa etiqueta significa en Portugal), podrían atribuirse a una horquilla cronológica delimitada por la fecha más reciente mucho antes, dentro del periplo cultural especialmente receptivo a lo oriental. Con estas piezas sucede algo parecido a lo ya indicado en la ornamentación arquitectónica de San Fructuoso, donde son claras las referencias orientales, con ciertas matizaciones.

Friso de los leones


Obviamente, una de las relaciones más claras de estas piezas lisboetas está en el tipo de talla, de escaso volumen, con formas definidas frecuentemente mediante biseles y recursos afines, siempre de escasa habilidad técnica. "Sorprendentemente", esta manera de interpretar la ornamentación arquitectónica aparece en muchos puntos del universo Mediterráneo, incluso antes del siglo III, tal y como acredita, sin ir más lejos, el edículo votivo del propio museo y muchas estelas de clara filiación romana. Han aparecido relieves afines, en cuanto a la concepción "técnica" en Italia (centro, norte y sur), en el sur de Francia, en el norte de África (desde Egipto hasta Volubilis) y, desde luego en la Península, tanto en el oeste como en el sur.
Uno de los lugares con mayor concentración de estos elementos es Mérida, donde son relativamente frecuentes los elementos específicamente cristianos, algunos seguramente anteriores al siglo V.
En relación a ello es importante tener en cuenta que si los restos pertenecieran a un contexto civil, deberíamos ampliar considerablemente la época de adjudicación, desde los tiempos del gran influjo bizantino en la zona mediterránea (siglo V) hasta la diáspora cultural engendrada por la disolución del califato, pero en ese supuesto, descalificaría la relación el escaso desarrollo técnico de los relieves de Lisboa; acaso por ello, algunos estudiosos prefieren no sobrepasar el siglo X, para que la relación cultural tenga lugar con los primeros momentos de la expansión cordobesa. Quienes sigan este blog ya habrán adivinado que, desde mi punto de vista, ampararse en la escultura emiral para justificar la existencia de piezas como las de San Félix no tiene sentido, entre otras razones porque el taller emiral, tal y como hoy aún lo entienden algunos especialistas, ofrece cualidades técnicas de excepcional calidad.
Más sencillo es construir hipótesis a partir de una cuestión obvia, con frecuencia pasada por alto desde nuestras circunstancias actuales: hoy puede parecer increíble que hace 1500 años fuera más fácil viajar por barco que por tierra y sin embargo, así fue; la actividad de las rutas marítimas no sólo explica la expansión de las ciudades griegas o fenicias, sino el mantenimiento de éstas hasta la frontera definida por Pirenne, cuando el Mediterráneo se rompió en dos bloques, entre la zona cristiana y la zona islámica. Teniendo en cuenta esta circunstancia, nada tiene de particular que la actual costa portuguesa sirviera para canalizar un comercio de origen oriental que pusiera en contacto un monasterio de Lisboa con otro de Braga e, incluso, con la "corte" de Oviedo; sin que mediara ninguna influencia cultural emanada desde "el interior" (pero no con Quintanilla).  La expansión territorial de los reinos cristianos ayudarían a explicar la aparición de influencias culturales orientales hasta el siglo X, sin contar con aportaciones de Alándalus; y ello, por supuesto, sin negar en principio la posible existencia de influjos culturales directos entre la corte cordobesa y los "reinos" cristianos del norte, porque es muy probable que, después del año 711, fueran comerciantes musulmanes quienes protagonizaran un flujo comercial que fundiría lo genuinamente bizantino con lo islámico (Creswell). Esos supuestos ayudarían a entender la llegada de influjos orientales a Oviedo hacia el siglo IX y, por supuesto, a Lisboa, pero creo que en este caso y por las razones mencionadas en esta entrada y en otras, es más probable que el influjo llegara mucho antes.

De nuevo, algunos arqueólogos de reputado prestigio, incluso dando marcha atrás sobre hipótesis propias más razonables, vuelven a forzar el fenómeno cultural "mozárabe", ahora bajo la idea de la "resistencia"; ello permitiría explicar la carencia de relaciones estrechas con la cultura cordobesa pero abriría problemas aún más graves que los menospreciados por Gómez-Moreno: paradíjicamente, el relieve de Chelas, con la peculiar iconografia felina, próxima a los repertorios califales, invitaría a retomar las ideas de Gómez Moreno...
Desde mi punto de vista, deberíamos tener en cuenta lo que impone la propia lógica del proceso histórico y no perder de vista ciertas circunstancias excepcionalmente relevantes:
1. La iconografía "oriental" aparecida en todos los relieves mencionados era trivial en la industria mueble bizantina desde que el Imperio Romano quedó fracturado en dos bloques que mantuvieron estrechas relaciones culturales y, por supuesto comerciales.
2. El tipo de talla, muy similar en tantos lugares del mundo mediterráneo, encajaría fatal con la idea de "cultura marginal de resistencia" y perfectamente en los procesos de "degradación" técnica derivados del declive del Imperio Romano. Si cultura material común remite a circunstancias comunes, es fácil deducir la naturaleza de las relaciones entre lugares tan distintos y distantes (espacial y cronológicamente), a partir de las circunstancias compartidas: la cristianización y los procesos de ruralización acaecidos a partir del siglo III, con las consecuencias obvias que tuvieron para la especialización artística y artesanal, tanto en el aspecto humano como en el tecnológico (limitación de herramientas) hasta la aparición de las corrientes románicas "inovadoras".

Francamente, creo que volvemos al debate de los galgos y podencos, cuando recuperamos la idea del "arte mozárabe", para alejarnos de lo que desde el punto de la evolución de la cultura material parece más razonable: la relación de todas estas piezas con el influjo bizantino directo, que nos obligaría a retrasar su cronología, hacia momentos en que fue "necesario" un gran empuje constructivo para dar respuesta a las necesidades rituales de una religión que, hasta entonces se había servido de edificios familiares o de la reutilización de los viejos templos paganos. Y por favor, si alguien entiende que esta hipótesis es razonable, olvídese de emplear el término "visigodo" y sus afines, porque si "lo mozárabe", en la acepción de Gómez-Moreno, es una entelequia forzada desde el etnocentrismo católico militante, dejando a un lado los elementos de ajuar personal (y aún ahí habría mucho que decir) todavía está más clara la evanescencia material de la "cultura visigoda". (Obviamente, no niego la existencia de una "cultura mozárabe" de acuerdo con los estudios de Simonet, pero con unas cualidades diferentes a las mencionadas por el sabio granadino).

En el momento de la síntesis me gustaría enfatizar el carácter no cristiano, al menos en lo más aparente, de las piezas lisboetas; ello relaciona estos elementos arquitectónicos con los recientes hallazgos de Valencia y permite abrir la posibilidad de ampliar (disculpe el lector matices tan puntillosos y tan poco "literarios" recogidos en esta entrada) algo la horquilla de atribución, pero tanto hacia adelante como hacia atrás... Pero, a mi juicio, lo más probable es que estas piezas fueran realizadas en el mencionado ciclo de gran influjo bizantino y por lo tanto, entre los siglos V y VI. ¿Se podría abrir la horquilla de adjudicación hasta el año 1000? ¿Cabe la posibilidad de que las piezas lisboetas hubieran pertenecido a una edificación afín a Quintanilla? Como posibilidad, obviamente no puede descartarse, pero para considerarla factible faltan datos como los ofrecidos por los testimonios escritos y el repertorio ornamental de la ermita burgalesa.



La pieza de catalogación "discutible" es un capitel atribuido a los siglos XIII-XIV, de "procedencia desconocida", que, en realidad, es romano o tardorromano. Cuenta con los elementos más característicos del "orden". Aunque ha perdido más de la mitad de la corona inferior de hojas y a pesar de la erosión, aún se distinguen la dependencia de los modelos imperiales en la configuración de los "acantos". Posee caulículos perfectamente marcados, así como dobles volutas de diseño sumario, pero es difícil discernir el carácter de la floración "vegetal" que debería acompañarlas. Aunque se ha diluido el khalatos del cuerpo superior, en la configuración estructural se aprecia con claridad la voluntad de aludir a ese elemento, por supuesto, con interpretación sumaria. De acuerdo con esa circunstancia, el diseño del ábaco ofrece brazos de cierta concavidad, con arcos de diseño irregular.
Los paralelos más claros están en San Fructuoso de Montelius, pero también en algunas piezas descontextualizadas del noroeste (Asturias y Galicia). Concretamente, este capitel, en la escasa anchura de la hojas, marcaría un paso intermedio en entre las modalidades tardorromanas de concepción más tosca y los llamados capiteles "de pencas".
(Muy probablemente, contara en origen con collarino en la parte inferior).
Tal y como he indicado en otras ocasiones, estos capiteles plantean el problema de adscribirlos a época tardía o a talleres de escasa habilidad técnica y cierta marginalidad. Teniendo en cuenta las peculiares características de la romanización en esta parte de la Península, creo que se deberían relacionar con un momento poco posterior a la "romanización institucional", es decir, en los alrededores del año 300; si no valoro mal sus cualidades, podría ser de los más evolucionados de su serie.

Los niños en The National Galleries of Scotland

La The National Galleries of Scotland  es un museo de tipo "medio alto" con posibilidades de convertirse en "alto"; ofrece cualidades museísticas bastante buenas en general, si olvidamos las anomalías cromáticas que lo emparentan con algunos museos europeos muy importantes: a pesar de su potencial "decorativo" (ornamental), también aquí incomodan los colores de las paredes, que condicionan decisivamente la contemplación de las pinturas,


Lo más positivo: en horario de alta afluencia, algunas salas están "ocupadas" por grupos familiares con niños, sentados en el suelo y dedicados a realizar actividades plásticas. Seguramente, algún diletante exquisito, de esos que son incapaces de valorar los fenómenos perceptivos asociados al contraste simultáneo, se habrá quejado porque los niños no permiten contemplar las obras en ambiente sosegado...

jueves, 17 de septiembre de 2015

Paradoja

David Hume se pasó la vida peleando contra las supersticiones; seguramente por ello y por ser uno de los pensadores que construyeron los cimientos de nuestro actual modelo científico, es reconocido universalmente y mereció una estatua en una de las zonas más importantes de Edimburgo, la ciudad donde nació. Se ha corrido la voz de que, ante los exámenes, trae buena suerte tocar el dedo gordo de su pie derecho; en consecuencia, el apéndice está tan brillante como el pito del porcellino de Florencia, que también proporciona suerte.

El museo Toulouse-Lautrec de Albi



Junto con la catedral determina el segundo foco de atracción turística y, francamente, merece la pena visitarlo por la interesantísima colección de obras ofrecidas, entre las que destacan, obviamente, las de Toulouse-Lautrec. Desde el punto de vista museográfico ofrece un caso más de exceso de celo escenográfico; de hecho, ofrece un amplio repertorio de lo que, a mi juicio, se debería evitar en un museo de pintura: paredes de colores, reflejos, iluminación irregular, etc. El museo está reclamando a gritos un planteamiento expositivo que, cuando menos, resuelva el problema de ofrecer al público las obras delicadas, que necesiten la protección del vidrio. Comprendo que cuando se ha de contar con un edificio “antiguo” para ubicar en él un museo, no suele haber muchas posibilidades, pero se me permitirá seguir forzando el pedal crítico para reivindicar, sobre todo, en los casos de excepcional entidad, mejores condiciones. Me parece inaceptable pagar por entrar en un museo donde es prácticamente imposible contemplar adecuadamente buena parte de las obras.
Aunque está prohibido hacer fotos, los vigilantes no ponen demasiado celo ante quienes pretenden llevarse un recuerdo.


Me hizo gracia contemplar las fotografías empleadas como reclamo publicitario: un divulgado retrato, que ofrece con claridad manifiesta las "anomalías físicas" de Henri Marie Raymond y la imagen de Toulous-Lautrec niño. Recurrir al "morbo" es una estrategia habitual en casi todos los territorios publicitarios y, por supuesto, en los medios "informativos". Y lo mismo sucede con el uso de imágenes de niños para activar respuestas emotivas. Durante estos días, los "medios de comunicación" han promovido un terremoto emotivo empleando las imágenes de Aylan en una playa de Bodrum. A nadie le pareció mal ese recurso, pero la alusión a ella en tono irónico por Charlie Hebdo ha desencadenado una reacción de rechazo generalizado comprensible desde lo visceral pero difícil de entender desde lo racional. Movilizar la opinión pública mediante la imagen de un niño ahogado en la dirección indicada desde Alemana es un recurso aceptable; para evitar suspicacias bastará con pixelar el rostro del niño y de ese modo quedará justificado moralmente recurrir a un resorte difícil de controlar voluntariamente, activado por nuestros mecanismos de preprogramación genética. Hacer lo propio mediante dibujos de escaso grado de iconicidad, alusivos al mismo drama, con la finalidad de hacer reflexionar a "la gente" es, por el contrario, inaceptable. El fin puede justificar los medios, sobre todo, si se orientan en la dirección conveniente a quienes mueven las conciencias de las mayorías...

La catedral de Pamplona: el patrimonio histórico como instrumento de apostolado

Durante este verano, la catedral de Pamplona ofrecía una exposición titulada "Occidens. Descubre los orígenes", en la que, mediante procedimientos "museísticos" se ofrecía al visitante un montaje concebido con la finalidad de transmitir la estrecha relación entre la cultura democrática actual y el cristianismo o, incluso, llegar un poco más lejos hasta definir la ecuación "cultura occidental = cristianismo". Se recupera con ello una tradición muy arraigada en los devocionarios con proyección en la iconografia, al menos desde el Renacimiento; según esa tradición, en cierto modo, heredada de hesíodo, la historia del hombre se articularía en tres "edades":  el paganismo, el judaísmo y el cristianismo. Me excuso por no argumentar nada ante una simpleza que enmascara la complejidad de un proceso histórico caracterizado, sobre todo, por la complejidad. Obviamente, el cristianismo caracteriza una fase importante del desarrollo histórico occidental, pero desde finales del siglo XVIII, el pensamiento no cristiano ha condicionado decisivamente esa evolución, aunque el porcentaje de cristianos en la actualidad se relativamente elevado (en teoría, el cristianismo sigue siendo la religión con más seguidores, alrededor de 1/3 de la población global).


Entre los muchos paneles "explicativos" de la exposición, merece la pena detenerse ante el dedicado a las "encrucijadas históricas":

"Cada etapa de Occidente ha supuesto una encrucijada:
1. la primera se produce en el encuentro entre el Cristianismo y la Antigüedad: hubo que elegir entre el paganismo o la fe cristiana. Decantarse por la fe cristiana supuso un gran avance de la civilización introduciendo en ella el sentido del progreso y de la historia.
2. La segunda se da en el paso de la Antigüedad a la Cristiandad medieval: Europa debe elegir entre dejar caer Occidente (ante el acoso del Islam por el su, de los vikingos por el norte y de los húngaros por el este), o dar la batalla por conservarlo. En Navarra la elección fue entre Islam o Cristiandad.
3. La tercer encrucijada se da en el paso de la Edad Media a la Edad Moderna. Esta época supone la elección entre la fragmentación y secularización de Occidente, o su renovación y expansión. Navarra se decanta por la renovación a través de la reforma de la Iglesia en unión con Roma, y por la participación en su expansión (y por lo tanto, la de Occidente) a través de su profundo espíritu misionero, cuyo mejor exponente es San Francisco Javier."

¿La implantación del cristianismo supuso que se introdujera en el proceso histórico la idea de progreso y la de la evolución histórica? ¡Extraordinario! Más sutil es el comentario sobre el Renacimiento y la Contrarreforma... Tampoco tiene desperdicio el dedicado a  "la modernidad relativista" que, en el fondo es una respuesta nihilista ante el desarrollo del conocimiento científico.
A pesar de los sesgos de los textos, comprensibles en una exposición que tiene por objeto la finalidad apostolar, la exposición concebida por el estudio Vaillo+Irigaray, ofrece muchos aspectos interesantes atendiendo a lo que se puede hacer con un montaje expositivo para transmitir unas cuantas ideas precocinadas; es decir, lo que se puede hacer mediante recursos museísticos adaptados a las capacidades sensoriales del ser humano, en el territorio de la "educación", la publicidad religiosa o la transmisión de ideas. Los montadores han recurrido a los procedimientos tradicionales, por supuesto, inclinados hacia la teatralidad, y a ellos han unido la posibilidad olfativa, con resultados espectaculares en algunos casos. Si pretendemos que los museos organicen exposiciones con gran capacidad para transmitir información, el camino marcado por esta exposición es, a mi juicio, ejemplar. En esa línea sólo me preocuparía un asunto: que se sintetizara el conocimiento histórico hasta transformarlo en consigna ideológica.



En la exposición había varias piezas de mi "negociado", entre las que destacan dos fragmentos de capitel y un plumier de marfil. Los fragmentos de capitel de pilastra ofrecen la misma modalidad aparentemente, teniendo en cuenta que una de ellas está muy mutilada. Lo que se aprecia en la mejor conservada nos habla de fórmulas habituales durante el siglo II. A destacar el tallo en "espiga", que marca el eje de las hojas de acanto, cuya configuración reapareceré en las fórmulas ornamentales del califato.


También me ha interesado el "plumier", procedente de San Miguel in Excelsis. En la cartela la pieza aparece citada en los siguientes términos: "Arqueta. Taller islámico posiblemente oriental ¿Siglos XI-XI (sic)? Marfil tallado, pigmento rojo y herrajes metálicos grabados. Santuario de San Miguel in Excelsis (Huarte Araquil)". La tapa es prácticamente idéntica a la conservada en el Museo Arqeológico Nacional; esa similitud indica la existencia de una "especialidad productiva" de escasa creatividad, en contraposición a las especialidades aúlicas materializadas en las arquetas islámicas, por lo general, infinitamente más elaboradas. Obviamente no podía tener el mismo carácter un bote concebido para contener algalia u otros perfumes caros que una caja pensada para los útiles de escribir.
Tal y como indiqué hace muchos años al dar noticia de la tapa del Museo Arqueológico Nacional, la existencia de esta pieza en Pamplona  refuerzan aún más la posibilidad de que todo el conjunto (con la de Toledo y la de Viena) fuera realizado en los talleres cordobeses, probablemente a mediados del siglo X.

El museo Uiversidad de Navarra

Está en un paraje magnífico, de los más espectaculares de Pamplona, cerca de una de las ampliaciones modernas (Iturrama), y en la zona universitaria; es relativamente fácil llegar caminando y mucho más en automóvil, aunque la peculiar concepción de la avenida de Navarra puede inducir algún despiste.
El visitante que llega en automóvil se encuentra con una valla cerrada y un intercomunicador. Obviamente no estamos en una universidad pública, sino en una institución del Opus Dei. Expresada la voluntad de visitar el museo, la barrera se levanta y el automóvil accede a un pequeño aparcamiento agradable pero mal acondicionado para la solanera.
Según indican los medios, aunque hubo intensas negociaciones para que la colección recogida en el museo Universidad de Navarra quedara en manos públicas, no fue posible el acuerdo, al parecer, porque la dueña tenía la intención de exponerla en la Ciudadela en condiciones contradictorias con la Ley de Patrimonio Histórico Español en materia de protección monumental


La persona que entrega las entradas aún se excede en sus obligaciones profesionales e indica al visitante las salas que debe recorrer para contemplar lo más relevante del museo, incluida la terraza… Las recomendaciones son de agradecer porque, tal vez a causa de que la instalación museística no está finalizada, la visita supone afrontar un recorrido casi tan aleatorio como el de un museo estrictamente posmoderno; ignoro si más adelante los gestores resolverán ese "problemilla". Ello acentúa un planteamiento, acaso accidental, que enfatiza la relevancia de las referencias retóricas sobre los procesos estéticos, tal y como predican las ideologías dominantes.  En este caso, las referencias componen un “mosaico” de obras sin otro nexo de unión que el "gusto" de quienes las seleccionaron o adquirieron, en este caso concreto, la familia Huarte, dirigida en estos asuntos por María Josefa Huarte, según dicen, mujer "de gusto exquisito" y profunda admiradora de Balenciaga.
La familia Huarte fue una de las más activas en el mecenazgo del arte de vanguardia español durante una época del franquismo dominada por la voluntad de homologar la "cultura oficial" con el entorno sociopolítico impuesto tras el desenlace de la Segunda Guerra Mundial. Por suerte o por desgracia, esa homologación apenas fue aparente, porque los diferente grupos sociales definidos tras la Guerra Civil, con las salvedades regionales mencionadas en este blog de vez en cuando, guardaban (guardan) poca relación con los de las sociedades democráticas desarrolladas. Y seguramente, una de esas diferencias estaba (está), precisamente, en el territorio estético.


De momento, la colección ofrecida al público es demasiado reducida en la parte relevante, donde destaca la sala dedicada a Tápies, con una de las obras de mayor proyección social: "El espíritu catalán", de manifiesta voluntad representativa. El resto, las obras menos “reconocidas”, tienen el mismo interés que sus afines…
Tuvimos la suerte de coincidir con un grupo al que un joven, seguramente vinculado al museo, explicaba las obras y la situación me pareció particularmente esperpéntica. Como he vivido mil veces situaciones afines no puedo sino solidarizarse con los apuros del “guía” para “hacer comprender” a los visitantes las cualidades específicas de unas corrientes estéticas alejadas de la voluntad de representación verosímil, de ofrecer testimonio de habilidad o de proponer imágenes bellas, en el sentido tradicional del término. Los problemas estéticos planteados en el desarrollo de las vanguardias del siglo XX no han calado prácticamente nada entre las personas que no fracasaron en el periplo educativo.
Teniendo en cuenta esa situación, que sólo podría cambiarse mediante un incremento substancial de los conocimientos estéticos adquiridos en el proceso educativo, me resultó divertido que los organizadores del museo se hayan preocupado por una especie de coeficiente espacial de idoneidad estėtica, implícitamente integrado en la limitación del número de visitantes, según indican las letras y números marcados en el suelo. Francamente, teniendo en cuenta las obras ofrecidas, no creo que el museo concite gran curiosidad popular y que los vigilantes deban preocuparse por las aglomeraciones. Además, tengo la sensación de que la propia instalación museística está concebida con la voluntad de ofrecer una experiencia estética de "alto nivel", al estilo de la que se nos ofrece, por ejemplo, en la Gliptoteca de Munich, y esos planteamientos apenas movilizan a los aficionados al fútbol y a los culebrones.

El edificio ofrece buena parte de los aditamentos del “estilo Moneo”: espacios agradables, juego de texturas bien medido, concreción de “nobleza inmaterial”, monumentalidad… lo habitual; en este caso, sin "anomalías dignas de resaltar", al menos, mientras el museo no esté completamente instalado. No me duelen prendas en reconocer, en este caso y teniendo en cuenta lo que pudimos contemplar, que el proyecto arquitectónico unido al museográfico definen unos espacios que se ajusta bastante bien a lo que, a mi juicio, debe ser un museo. Lo más positivo: la actitud de las personas que atienden al visitante, una muy cuidada distribución de las obras, los fondos neutros, la obtención de un ambiente luminoso bastante diáfano y la colocación de asientos amplios y cómodos en las salas.


En la página web han acotado la misión del museo atendiendo a tres circunstancias propias de la tradición museística occidental, potenciando la investigación, la docencia y la difusión:

"INVESTIGACIÓN

El Museo estará caracterizado por un acercamiento multidisciplinar al arte. Al nacer en el corazón de un centro académico, estará rodeado de multitud de áreas de conocimiento, dando lugar a la investigación basada en sinergias. El Museo Universidad de Navarra buscará puntos de encuentro entre las diferentes Facultades, Departamentos y Escuelas, y representará un nuevo centro de referencia para la Universidad.

DOCENCIA

El Museo nace con vocación docente, como canal de formación de la comunidad universitaria y para dar un nuevo servicio a la comunidad de Navarra. La presencia del Museo en el campus mejorará la calidad educativa en las aulas y ayudará a expandir el arte en todas las facultades y en la vida universitaria de los alumnos.

DIFUSIÓN

A través de exposiciones temporales, exposiciones de dibujo en la colección del museo permanente, programas públicos y otros eventos artísticos y actuaciones, el Museo participará en un diálogo entre su propia actividad artística y la vida cultural y creativa de la región de Navarra, España y el resto del mundo. Como centro de la cultura visual contemporánea, el Museo de Arte Contemporáneo perfeccionará y ampliará los horizontes culturales, artísticos y académicos de la Universidad de Navarra."

Como suele ser frecuente en las instituciones españolas afines, no es fácil entender unos párrafos tan engolados que desencadenan circunstancias contradictorias, precisamente, con los objetivos asumidos:  ¿"Investigación basada en sinergias"? Curiosa manera de explicar aquello de la interdisciplinariedad, que causó furor a finales del siglo XX. Es la magia de las palabras: con sólo cambiar un término o suprimir una preposición las cosas pueden cambiar radicalmente. Observe el lector, en este mismo sentido que el museo no se llama "Museo de la Universidad de Navarra", sino "Museo Universidad de Navarra", Como el "banco Santander". Las preposiciones son como las armas; se disparan solas...
Aunque creo entender lo escrito, se me ocurre que era posible expresarlo con más claridad, incluso, para que lo entendieran sin matices engolados estudiantes universitarios que, por lo general, tienen escasa formación (e información) sobre el arte de nuestros días. Me parece magnífico que el museo nazca con vocación docente, y ojalá consiga mejorar la calidad educativa de las aulas y ayudar a divulgar el arte en la vida universitaria, pero desde lo que vimos a mediados de agosto yo diría que la finalidad primordial, no aludida en la expresión de principios mencionada, es otra, concretamente, ofrecer una experiencia estética alejada de los planteamientos "materialistas" de Baumgarten pero próxima al sentido cristiano del término, es decir, en el juego sutil definido entre el Bien, la Verdad y la Belleza.


En suma, a la espera de que la instalación definitiva resuelva ciertos problemas (que refiero dejar en "la nevera"), lo más interesante del museo se concreta en dos circunstancias. La primera, el diseño arquitectónico y museográfico, concebido para enfatizar una colección privada en ambiente privado (¿universitario?) y para ofrecer una experiencia estética que aprovecharán especialmente los aficionados al fenómeno estético con cierta formación específica y quienes participen de ciertos principios ideológicos, aquellos que, durante los años cincuenta del siglo X, justificaron la decidida apuesta de un sector de la Iglesia por el arte de vanguardia. ¿Se puede hacer apostolado para elites universitarias desde las obras de la colección Huarte? Imaginar esa posibilidad pensando en El espíritu catalán de Tàpies me alborota las meninges... De todas formas, la sorprendente afinidad o coincidencia entre el interés por el arte contemporáneo consagrado por los historiadores ortodoxos y el Opus Dei da que pensar sobre los valores espirituales del arte e vanguardia del siglo XX...
La segunda: las limitadas posibilidades de la colección Huarte casi impone la necesidad de que el Museo Universidad de Navarra se vea obligado a asumir un planteamiento expansivo, que ya se advierte en la página web, sujeta a una dinámica de progreso envidiable. Me pregunto cuánto tiempo pasará hasta que se integre en él alguna otra colección importante. En Navarra existe una con graves problema que s...

martes, 15 de septiembre de 2015

El Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo

En la página web indican cuál es el proyecto museográfico que rige en su funcionamiento:

"La denominación MUSEO EXTREMEÑO E IBEROAMERICANO DE ARTE CONTEMPORÁNEO identifica con propiedad su lugar de asentamiento, sus contenidos y su ámbito vocacional de referencia, y responde a la voluntad fundacional que orientó la creación de este Museo a la recuperación inmediata de un patrimonio disperso, a la creación de un ámbito transfronterizo de relaciones culturales con Portugal y al relanzamiento desde Extremadura de los vínculos que por razones históricas unieron a la región con América Latina.
Los objetivos a los que responde la creación del MEIAC suscriben el propósito generalizado de impulsar el desarrollo y divulgación de la actividad artística en una región que, hasta la fecha, carece de centros de formación especializados; facilitar su integración en un circuito abierto a las relaciones y los intercambios culturales con otros centros similares, y dotar a la Comunidad Autónoma de Extremadura de un patrimonio en obras de arte contemporáneo del que, hasta la fecha de su fundación, carecía por no haber existido antes en Extremadura colecciones públicas o privadas de verdadera significación e importancia." (sic, el texto ha sido "pegado" desde la página oficial)

El edificio fue proyectado por José Antonio Galea, con la voluntad de que en él permaneciera el recuerdo de la cárcel construida en el mismo solar al finalizar la Guerra Civil; para ello diseñó un espacio desarrollado a partir una reinterpretación bastante libre del "panóptico" original:

"De la antigua cárcel se mantuvo en el nuevo proyecto la torre circular del panóptico por tratarse de su elemento formal y simbólico más significativo, rehabilitándose para sus nuevas funciones, mejorando su capacidad, sus limitaciones de altura y la circularidad de sus recorridos mediante la construcción bajo su planta de una sala hipóstila de grandes proporciones. En el edificio administrativo, de nuevo alzado, se sitúan el salón de actos, los almacenes, talleres y servicios de apoyo al museo. Los espacios abiertos se configuran como toda una "arquitectura exterior" en la que los muros y elementos constructivos se combinan con palmerales, paseos y zonas ajardinadas."



El complejo, compuesto por la zona visitable, el edificio de servicios y un amplio jardín "decorado" con unas cuantas esculturas, fue inaugurado el día 9 de mayo de 1995 por el Presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra. En la actualidad ( primeros de septiembre) ofrece en el núcleo expositivo una figura retórica muy sugerente sobre la situación del arte contemporáneo en Extremadura y, tal vez, en un contexto más amplio, porque la fachada cilíndrica del edificio principal esta cubierta de excrementos de paloma, esas aves intituladas ratas con alas por los maledicentes. Según expresan los restos, acaso hayan intentado limpiar la fachada, pero con resultados dudosos... No sé si la voluntad del arquitecto al colocar en la fachada pequeñas "ventanas cuadradas" tenía la finalidad de ofrecer refugio a las palomas; si así fuere, acaso no contara con lo que suelen olvidar los apóstoles del arte por el arte: la capacidad de esos animales, redescubiertos por el lápiz pacifista de Picasso, para elaborar guano. Por desgracia, los excrementos de paloma son magníficos como abono pero nefastos tanto para el decoro de las formas arquitectónicas como para la conservación de los elementos constructivos. Además, según me cuenta un amigo que trabajó en el Instituto Eduardo Torroja, la caca de paloma es especialmente nociva para los ladrillos "moneicos", elaborados con finalidad ornamental, según criterios de "misión imposible" porque se autodestruyen una vez inaugurado el edificio sin necesidad de intervención animal o humana. Confiemos en que el influjo del acreditado arquitecto sólo se haya manifestado en aspectos "superficiales".

Al entrar nos advirtieron que estaba prohibido realizar fotografías; al preguntar, nos contestaron que era por preservar los derechos de reproducción de la obras expuestas. Sin embargo, desde la propia página del museo se puede descargar el catálogo de la exposición en pdf. Para delimitar la esencia surrealista del planteamiento, en la web se advierte que "No se permite tomar fotografías o grabaciones de vídeo en el interior del Museo, salvo autorización de la Dirección.". Es decir y si no lo entiendo mal, los visitantes sólo pueden hacer fotos en el interior del museo, si le sale de los humores emotivos al señor director, por no decirlo con claridad prosaica. Magnífica idea par impulsar el desarrollo y divulgación de la actividad artística en Extremadura, magnífica idea para convertir el museo en un lugar agradable y que interese a los jóvenes... Pero sobre todo, magnífica idea para indicar a los visitantes quién manda.

Quienes atienden al público entregan dos hojas fotocopiadas; la primera contiene los títulos de las obras de la "colección permanente" (expresión empleada por quien entrega las hojas) y la segunda una especie de "díptico" resumido de la exposición que permanecerá abierta hasta el 30 de septiembre, titulada "Secuencias de realidad".
La "colección permanente" está representada por 14 obras de Godofredo Ortega Muñoz y Timoteo Pérez Rubio (7 de cada uno). El primero fue un pintor extremeño (1899-1982) de cierto éxito, primero, en los ambientes orsianos y luego en los de inclinación progresista, Timoteo Pérez Rubio (1896-1977) asimismo extremeño, casado con Rosa Chacel, que debió exiliarse tras la guerra civil; regresó eventualmente en 1974, pero murió en Brasil.
Y "como todo el mundo sabe", ambos pintores ocupan un lugar primordial en el desarrollo del arte durante el siglo XX...
En un monitor pequeño de la misma planta ofrecen el conocido documental "Las cajas", que es posible ver en YouTube..., acaso por la relación que tuvo en aquellos acontecimientos Timoteo Pérez Rubio y por enfatizar el componente represor de la cárcel.


Secuencias de Realidad recoge obra de Carmen Laffón (Sevilla 1934), Antonio López Tomelloso, (Ciudad Real 1936), Eduardo Naranjo Monesteiro, (Badajoz 1944), Alfonso Galván (Madrid 1945), Juan José Aquerreta (Pamplona 1946), Manuel Quintana Martelo (Santiago de Compostela, A Coruña 1946), Eduardo Gruber (Santander 1949), Alwin van der Linde (La Haya 1957) y Diego de Pablos (Pamplona, 1973).
Como no suelo parar mucho por Badajoz, no tengo juicio ni opinión sobre otras exposiciones, más o menos documentadas en la página del museo, pero lo ofrecido a principios de septiembre no es lo más adecuado para divulgar la naturaleza del arte actual; tal vez, para informar de lo que fue el "arte contemporáneo" en España durante el tercer cuarto del siglo XX, cuando el acercamiento a los fenómenos vanguardistas era, ante todo de inclinación vicaria y, sobre todo, superficial. Me hizo gracia leer los textos relacionados con los artistas participantes, que muy bien podrían haber sido firmados por jóvenes de nuestros días, de esos que se matriculan en la facultades de Bellas Artes. Son magníficos para enfatizar muchos de los prejuicios con los que buena parte de "la gente" se acerca al arte actual.
En muchas ocasiones me he expresado en este blog con vehemencia frente a la estrategia suicida de entidades como el Reina Sofía, cuando se olvidan de la pintura y, sobre todo, de la buena pintura del siglo XX; pero hacer lo contrario, es decir, ofrecer un discurso estético apoyándose exclusivamente en la pintura y en unas cuantas escultura repartidas por los jardines, me parece mucho más inadecuado.

Museográficamente, el edificio no ofrece un modelo paradigmático, pero tampoco desentona mucho entre las fórmulas arquitectónicas aplicados en España durante los años de la "burbuja estética"; es uno más de esos en los que prevalece la exhibición de la "capacidad creativa" del arquitecto sobre su función social.
Entre las carencias... Por supuesto, lo de siempre, la iluminación; también el peso visual de la concepción espacial general, que condiciona cualquier instalación ajena a la propuesta arquitectónica. Me llamó la atención la manera "anómala" de concebir los aseos... Aunque, tal y como indica la página web, existe un ascensor para ayudar a las personas con movilidad limitada, no funcionaba; los monitores situados sobre la barandilla del hueco de la escalera metálica monumental tampoco. A lo mejor esa es la razón por la que está prohibido hacer fotos en el interior del museo, para impedir documentar las anomalías. Por fortuna, los medios actuales tienen gran capacidad para registrar "secuencias de realidad"...

¿Museo iberoamericano? Lo que enseñan tampoco justifica esa parte del nombre ni contando con la participación de Timoteo Pérez Rubio, que falleció en Brasil.


Hace unos días, Raquel me pasaba el enlace a un artículo de Adrian Searle en The Guardian. En él planteaba ciertas circunstancias del universo estético español y entre ellas, algunas de especial entidad, de esas que sólo "perciben" quienes no viven en España y, por lo tanto, no están condicionados a expresarse de modo políticamente correcto; sugiero su lectura detenida y tomando notas. Por desgracia, la frontera mental de los Pirineos es más densa de lo que convendría a una sociedad necesitada de converger con los valores culturales de los países más desarrollados de Europa...
¿Qué sucede en España en asuntos estéticos? Responder a esa pregunta daría para mucho más que un artículo de síntesis en una diario serio o en un blog heterodoxo; pero, en todo caso, el carácter de un museo como éste de Badajoz puede ser un ejemplo paradigmático. Si hablamos de infraestructuras culturales megalómanas, efectivamente, el esfuerzo ha resultado tan baldío como el acreditado por los aeropuertos sin aviones y las autopistas sin vehículos. El día que lo visitamos, sólo paseaban por las salas los vigilantes.
¿Qué ha fallado? A mi juicio han fallado demasiadas cosas: para empezar, el planteamiento de esas infraestructuras en casi todas sus facetas y no sólo en el territorio político, a cuyos responsables corresponde, obviamente, la parte más relevante de la responsabilidad.
Pero también han fallado otros muchos "mecanismos", descritos irregularmente en este blog... Ha fallado el sistema educativo, imposible de reformar a corto plazo, con carencias clamorosas, que debemos relacionar con la inexistencia también clamorosa de "demanda cultural". Para "arreglarlo", la LOMCE, condicionada por los objetivos PISA, muy probablemente, acrecentará el problema. Por supuesto, también ha fallado la gestión técnica de casi todos los museos o instituciones y espacios "culturales", indefectiblemente volcada hacia las varitas mágicas y, sobre todo, a juegos o "justificaciones" endogámicas. Del mismo modo, tampoco se ha apreciado cambio institucional favorable a incrementar una "conciencia cultural" que repercutiría positivamente en el sector turístico, de momento volcado casi exclusivamente hacia el sol y la playa. A la indolencia general en este sentido debemos unir la actitud de los grupos políticos mayoritarios, polarizados en dos posiciones igual de perniciosas: la actitud conservadora, apenas activa en agitar las posibilidades económicas del sector cultural; y la "progresista", apenas interesada en reforzar los fenómenos endogámicos y, por supuesto, los cosméticos, asimismo empleados por los conservadores.
En contraposición a las estrategias aplicadas en otros países, buena parte de las instituciones culturales han entrado en la dinámica perversa de anteponer los objetivos económicos, derivados de las líneas de la política económica global, a los específicos definidos por la tradición democrática occidental (educación, divulgación). Por citar un par de ejemplos muy significativos, ahí está la actual actitud del Museo del Prado obsesionado con la autfinanciación, y la transformación de los centros culturales de casi todas las grandes ciudades españolas en entidades prestadas para la explotación del "negocio cultural"... Aunque se estén aplicando medidas similares en otros países europeos, las circunstancias españolas deberían imponer estrategias menos suicidas.
Aunque el peso de los factores económicos actuales es grande, no creo que las anomalías mencionadas se deban relacionar exclusivamente con ellos, porque durante los últimos 40 años han fallado demasiadas cosas y ahora, como en el asunto político, corresponde recoger los frutos indicados por Adrian Searle: no hay coleccionismo, los creadores deben emigrar, con la salvedad de los museos espectáculo (Prado, MNCARS, MNAC y dos o tres más) las instituciones culturales no tienen capacidad para movilizar el interés de los visitantes, etc.


Sintetizando... El MEIAC no destaca especialmente en la tónica general de los museos españoles de fundación reciente especializados en arte contemporáneo, salvo en las circunstancias de potencial simbólico derivadas de las actividades escatológicas de las palomas; pero no creo que ello sea suficiente para activar fenómenos como el de Borja, aunque lo mereciera.
Lo mejor: la zona ajardinada y la magnanimidad del señor director, permisivo con los chavales que utilizan las obras de arte para acomodarse; utilidad desmitificadora y prosaica que tiene la virtud de romper las barreras propias de "lo sagrado".
Una sugerencia: puesto que Badajoz es ciudad fronteriza, no sería mala idea colocar indicaciones en portugués y, por supuesto, en inglés, por si pasara por el museo algún turista "despistado"... En arte los milagros son fenómenos triviales.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Gran Hermano

Ayer, adelantándose a la muy noble y civilizada celebración del "Toro de la Vega", en Tordesillas, dio comienzo el gran acontecimiento cultural del año, que nos avecina con algunos de los más importantes países del mundo. Junto a Inglaterra y Estados Unidos, a España le corresponde el gran honor de ser uno de los países de mayor arraigo temporal. ¿No es para sentirse orgulloso?

¿Vender libros o amores de invierno?

Las ventajas o las servidumbres de un gran escritor...

Foto El Mundo
Desde el punto de vista liberal, desde los intereses de quienes financian las actividades comerciales, ha de ser lo mismo vender bombones que libros. Seguro que la relación entre estos personajes, ya sea real o estrictamente comercial, supone incremento del caché de ambos, y por supuesto, aumento en la cifra de ventas de los libros del famoso escritor. En consecuencia, muy probablemente, con ello crecerá el nivel literario de quienes se instruyen mediante la prensa rosa...
Nunca imaginé que un romance "de campanillas" tuviera implicaciones sociales tan positivas, pero así están las cosas. Felicitémonos por una relación personal que presenta la capacidad creativa de Vargas Llosa a la altura de la de otros creadores famosos como Camilo José Cela y Octavio Paz... Nada diré sobre la capacidad creativa de su amiga, seguramente encomiable.

martes, 8 de septiembre de 2015

España e o futuro. Hacia un otoño caliente

Me apetecía hacer una ensalada entre lo español y lo portugués; seguro que no sea ingenioso ni sensato, pero me apetecía...

Cuando falta poco para que se celebren las elecciones que colocarán sobre la mesa un grave problema para el futuro del Estado español, apenas han cambiado las circunstancias políticas que pudieran resolverlo. Hoy como hace tres o cuatro años —reiteración, dulce reiteración—, apenas han cambiado las cosas salvo en matices de simplificación y, por supuesto, en la dirección menos conveniente para los intereses generales de los españoles en su conjunto. De hecho, la vieja partida de ajedrez llega a su culminación con escasas posibilidades para quienes han acreditado doctorado en torpeza: sin torres, alfiles, caballos y peones, las huestes de Guzmán el Bueno sólo pueden intentar tablas por un despiste de las tropas de Guifré el Pilós. Las últimas encuestas, seguramente maquilladas, dibujan una imagen bastante clara: Junts pel Si con la CUP compondrán mayoría absoluta.


Los promotores  del proceso secesionista se han cansado de repetir que respetarán el principio de legalidad… Con unas gotas de ironía, supongo que el señor Rajoy y sus afines, tan empecinados en apoyarse en el mismo principio estarán satisfechos.” Si respetan el principio de legalidad, podemos estar tranquilos —se dirían— Seguro que no pretenden otra cosa que presionar con mayor fuerza  para conseguir mejores condiciones económicas en una hipotética negociación futura”. Sin embargo…
Supongamos que en las próximas elecciones los parlamentarios catalanes votarán mayoritariamente declarar solemnemente la creación de la República Catalana. En ese preciso momento el principio de legalidad se desprendería de la Constitución Española y la pretensión de anular la autonomía catalana se interpretaría, tanto desde Cataluña como desde fuera de España, como el intento de bloquear la voluntad democrática del pueblo catalán; únicamente en “el resto de España” tendría sentido hablar de legalidad al aplicar el artículo 155 de la Constitución. Y aún desde la legalidad española, ¿cómo imponer la supresión del parlamento catalán? Es más, ¿cómo impedir que las instituciones catalanas se desvinculen del orden jerárquico español? ¿Qué podrían hacer las autoridades españolas para obligar a los funcionarios dependientes de la Generalitat a permanecer en el redil? ¿Enviar los tanques para desencadenar un orgasmo colectivo, según indicaba el señor Boadella?
Obviamente, se vislumbran escasas fórmulas para resolver el problema que no pasen por una negociación directa entre el Gobierno Español y el Gobierno  Catalán. Pero… ¿negociación para qué? ¿Para reconducir la situación al marco constitucional español o para concretar “el traspaso de poderes”? ¿Estarían dispuestos quienes hubieran ganado las elecciones a quebrar las ilusiones de quienes les hubieran votado con la intención de conseguir la independencia?


Quienes definen las estrategias políticas del PP continúan empeñados en mantenerse como la estatua del comendador; atentos a conservar los votos en el resto de España, pueden presumir de haber conseguido conducir el problema hasta el actual callejón sin salida. Ítem más: durante los últimos meses se aprecia un incremento aparente de los gestos nacionalistas anticatalanes, sobre todo, en las regiones donde el peso del bloque PP-PSOE es más fuerte. En ese contexto, la gran baza frente a las elecciones ha sido (y es) enfatizar el peso de la corrupción durante los tiempos de Jordi Pujol para manchar la imagen de Artur Mas, apoyándose en el aparato judicial y, sobre todo, en los medios de comunicación, empeñados en oficio "pauloviano". ¿Con el objetivo de desmovilizar a los sectores nacionalistas? Parece surrealista que el partido más devorado por la corrupción se apoye en ella para “luchar” contra un movimiento que, en gran medida, se ha alimentado del mismo pienso. Contradicción posmoderna en estado puro.
Por otro lado, no creo que la designación de quien fuera alcalde de Badalona con argumentos estrictamente populistas, sea  suficiente para movilizar a un hipotético sector no independentista oculto en la abstención. Y como guinda del pastel, para añadir más leña al fuego, se les ha ocurrido proponer una reforma del Tribunal Constitucional impresentable tanto en la forma como en el fondo: no se pueden hacer leyes para situaciones concretas.

La estrategia de Ciudadanos apenas se distingue de la del PP por ofrecer una imagen más moderna... liberal, menos paleolítica. La carencia de contradicciones como las asumidas por el PP debería apreciarse en unos resultados electorales de cierta entidad, por supuesto, dentro de la horquilla sociológica que, en la sociedad catalana, acota los sectores liberales no nacionalistas, menos relevantes que los nacionalistas. En todo caso, parece que después de las elecciones la oposición catalana estará liderada por este partido, que será la agrupación más votada sólo por detrás de Junts pel Sí...


Una vez marginada la posibilidad inmediata de un cambio constitucional, que podría haber aplazado el actual problema, la situación del PSOE es parecida a la del PP, con una diferencia fundamental: gran parte del electorado tradicional se ha sentido atraído por el independentismo; de ahí la pérdida de votos y de cuadros, captados por ERC. Desde esas circunstancias tan especiales, la actitud del PSC, condicionada por “los intereses de Estado”, por supuesto, según los ideólogos del PSOE, parece encaminada hacia el suicidio.
En consecuencia, es previsible que, ante las expectativas engendradas por los resultados electorales, algunos diputados socialistas catalanes sientan la tentación de romper la disciplina de voto, sobre todo, si la victoria de los independentistas fuera clara. Sólo tendría sentido mantener la disciplina de voto en un contexto que bloqueara las posibilidades de independencia. Y para complicar aún más la situación, se presenta el señor González, en su calidad de expresidente , lanzando anatemas, en postura más propia de la extrema derecha...

¿Los nacionalistas “moderados”? A nadar y guardar la ropa, como los gestores de las grandes empresas catalanas, condenadas a no hipotecar sus intereses en una situación cada vez más vidriosa.

Se veía venir; Podemos se ha convertido en una pieza clave en el rompecabezas catalán, pero no sé si es posible prever su comportamiento con los recursos analíticos  (sociológicos) aplicables a otros partidos. Tengo la impresión —acaso equivocada— de que en ciertos foros, donde triunfan los textos del señor Monedero, aún no han asimilado la importancia de los parámetros sociales de fundamento emotivo…
Los actuales líderes de Podemos acaso sean quienes deban asumir mayores contradicciones como consecuencia de las decisiones estratégicas tomadas durante los meses recientes con la finalidad de construir un partido con “vocación de  gobernar”. Desde ellas resultan esperpénticos los argumentos empleados para descalificar la candidatura de “Junts pel Sí”, por la supuesta relación del conglomerado con las estructuras corruptas relacionadas con la gestión de Jordi Pujol. Sin negar lo que han supuesto los gobiernos catalanes hasta la fecha y sus connivencias con las estructuras corruptas de implantación general, sería absurdo sumarse a los planteamientos de los partidos políticos cuya “nefasta gestión”  justifica la propia existencia de Podemos como alternativa; una parte muy relevante de quienes apuestan por la independencia lo hacen, precisamente, para escapar de la misma “nefasta gestión”.
Si creemos lo que dicen ellos mismos, de momento, el objetivo político de Podemos  es ganar a “Junts pel Si”, sin oponerse al “derecho a decidir”.  Pero si tenemos en cuenta las indicaciones proporcionadas por las estimaciones de voto, no parece que ese objetivo sea realista. Si los resultados no se alejan mucho de las encuestas publicadas, el parlamento catalán quedará en situación tal (los escaños de PP, PSOE y C’s sumarán alrededor del 33 %) que la “mayoría amplia” dependería de la postura de “Catalunya Sí que es Pot”, que con sus 20 o 30 escaños tendría en su mano la llave de la decisión final.
Si Junts pel Si no consiguiera la mayoría absoluta en unión con CUP, “todo el mundo” volvería los ojos hacia Catalunya Sí que es Pot, que no tendría demasiadas opciones. ¿Es imaginable que los representantes catalanes de Podemos se unan al PP, al PSOE y a C’s? Cabría la posibilidad de que se abstuvieran, pero… francamente no creo que, con una situación tan polarizada, en Cataluña se entendiera el encogimiento de hombros, incluso si enfatizaran el objetivo de convocar una consulta rápida. Además, desde el actual planteamiento de los líderes de Podemos, existiría una fórmula de negociación sencilla para que Catalunya Sí que es Pot quede sin argumentos para enfrentarse al bloque independentista: bastaría con una solución similar a la que se está diseñando para un hipotético futuro gobierno del Estado español. Sustituir al señor Mas por una personalidad ajena a la saga Pujol o, incluso, a la CDC, resolvería el problema. Por supuesto, ello supondría una erosión muy fuerte de la expectativas de Podemos en el Estado español y, en consecuencia, podría derivar en un fiasco casi absoluto, que no enmendaría ni la previsible fusión con IU... El terremoto catalán podría derivar en tsunami que devastara las expectativas de la "izquierda" para las próximas elecciones generales.


Pero en todo caso, las decisiones no se van a tomar ni en Madrid ni en Barcelona, sino en los grandes foros de poder. Desde Europa la hipotética independencia de Cataluña sería un mal precedente, que podría afectar al Reino Unido, a Francia, a Italia, a Bélgica… Claro que lo mismo se podría haber dicho cuando se desintegró  Yugoeslavia o cuando se separaron la república Checa y Eslovaquia, por no hablar de lo que ahora mismo está sucediendo en Ucrania. La legalidad europea acaso sea lo suficientemente sólida y enérgica como para desanimar a los secesionistas: eso parecen haber indicado la señora Merkel y el señor Cameron, pero... ¿Qué sucedería si cambiaran las circunstancias?; ¿qué sucedería si los dignatarios europeos tuvieran que enfrentarse al conflicto entre legalidad y legitimidad derivado de una apuesta por la independencia respaldada por el 66 % de los diputados catalanes? Porque en el fondo, el choque de trenes es el conflicto alimentado durante muchos años por los partidos "del sistema" entre legalidad y legitimidad, ese conflicto resuelto en muchos países de Europa mediante procedimientos radicales...
Para mayor abundamiento, en contrapartida a la actual legalidad, la segregación de Cataluña reduciría el peso político y económico de España y ello activaría múltiples posibilidades en beneficio de Alemania, Inglaterra y Francia… A ello aún deberíamos unir que la estructura socioeconómica catalana se aproxima más a los estándares europeos del norte que la española y que los factores emotivos, sensibles en casi todos los países europeos, están de parte de los intereses catalanes...

¿Cómo se resolverá el problema? Suceda lo que suceda, gane quien gane, el próximo día 28 se abrirá un período de incertidumbre que nos complicará la vida a todos... o a casi todos, porque seguro que los pijos del monopoly seguirán disfrutando de sus privilegios. Son las consecuencias de muchos años de gestión política inclinada hacia los intereses de los sectores económicos más poderosos; porque Franco lo dejó atado y bien atado.

¿Ensalada entre lo español y lo portugués? Acaso en este punto el lector crea que me he vuelto loco al emplear la referencia portuguesa en el título de la entrada; o lo que aún sería peor: que, tras muchos años de escepticismo semiótico, me ha dado por emular a U. Eco...

jueves, 3 de septiembre de 2015

Los niños y el arte

Los medios han publicado la noticia de que el tropezón de un niño provocó “un agujero a una obra de 1,5 millones de dólares”. La obra era una composición floral de Paolo Porpora (1617-1673) que se exponía en una muestra dedicada a “El rostro de Leonardo” celebrada en Taipéi y organizada por TST Art of  Discovery.
Teniendo en cuenta la delicadeza y fragilidad de un arte cada vez más precioso y teniendo en cuenta las peculiaridades de los niños, en pura lógica del sistema, me pregunto si no debiéramos prohibirlos visitar los museos u obligarlos a entrar bien sujetos con arneses y cadenas…

Abraham Poincheval

Ha de ser cierto que el arte, el arte que actualmente respaldan las instituciones estéticas materializa el espíritu del sistema liberal, tal y como dicen algunos; ha de ser cierto porque de otro modo no se entendería que la creación artística contemporánea, en sus líneas más "consagradas", se haya convertido en una especie de carrera Guinness de dudosos objetivos. Hace poco lo decía Matew Collings hablando de ciertas propuestas de arte interactivo; pero, cuando menos, éstas tienen la pretensión de seducir a la gente... y ello siempre supone cierta capacidad divulgativa. Si la gente se divierte en los parques de atracciones, introduzcamos las atracciones en el arte para atraerla. En un sistema liberal, tan dependiente de conseguir dinero en las taquillas, la idea tiene sentido, aunque sean obvios los "inconvenientes"; hasta el MoMA los está sufriendo. Y es que como decía cierto amigo de juventud, "sólo lo excepcional es arte" y, por consiguiente, lo trivial, incluso aunque cuente con juicios democráticos positivos, sólo puede ser basura estética. Teniendo en cuentas las muy discutibles cualidades estéticas de la torre de Arcelor Mittal, ¿en qué categoría incluiríamos al "tobogán" de Anish Kapoor?

El arte interactivo: 'trucos tontos' han ido demasiado lejos
Foto The Art Newspaper
Más complejo parece el caso de Abraham Poincheval, que lleva unos años ofreciendo reflexiones metafóricas jugando con la idea de "penetrar"; penetró en un oso disecado, penetró en la tierra; penetró y, según manifiesta él mismo, penetrará en el cielo... Por lo que se ve, parece empeñado en convertir tan común y placentero verbo en una categoría metafórica de pretensiones cósmicas. Ahora se le ha ocurrido penetrar en una botella y aunque pudiera parecer una gilipollez solemne, se ha hecho construir una botella a escala humana y, según dicen, tiene la intención de recorrer el Ródano en un periplo pretendidamente literario, con las bendiciones del Fondo Regional de Arte Contemporáneo de Marsella (FRAC).
Obviamente, lo que hace Abraham Pincheval tiene poco de común o trivial, pero desde la definición del viejo amigo, ¿debemos concluir que la excentricidad es el territorio específico del arte? Si así fuera, debiéramos tener en cuenta la extrema delgadez de la frontera entre la excentricidad y la gilipollez es demasiado fina.

Foto tomada de El Diario Vasco
En todo caso, para el común de los mortales, ampararse en las referencias literarias de Lewis Carrol, en Homero (el caballo de Troya) o, incluso en la arquitectura utópica de Étienne-Louis Boullée y sus afines —extraño traje del emperador—, no es suficiente para contrarrestar el juicio derivado del sentido común; por muy justificado que pueda parecer el planteamiento procesual, por mucha referencia metafórica sugerida por su autor, por muchas vueltas que demos al asunto, las obras de Abraham Poincheval acaso sean "obras de arte" —así lo acredita el juicio de los "expertos del FRAC—, pero a mi juicio sólo son alardes ingeniosos de pícaro moderno.

"Hace muchos años vivía un rey que era comedido en todo excepto en una cosa: se preocupaba mucho por su vestuario. Un día escuchó a dos charlatanes llamados Guido y Luigi Farabutto decir que podían fabricar la tela más suave y delicada que pudiera imaginar. Esta prenda, añadieron, tenía la especial capacidad de ser invisible para cualquier estúpido o incapaz para su cargo..."
Wikipedia, comienzo de la sinopsis de El traje del emperador, de Hans Christian Andersen

Regresando a Boltansky y cia (esto va por mi buen amigo Javier), ¿será la gilipollez, elevada a la categoría de valor abstracto primordial, una cualidad fundamental —por supuesto, entendida como "valor espiritual positivo"— del arte asociado al sistema liberal?

miércoles, 1 de julio de 2015

Conciencia pasiva

Según informa Tendencias, Ezequiel Morsella, neurólogo de la San Francisco State University, ha planteado una "nueva teoría" sobre el funcionamiento de la mente humana:

"La teoría de Morsella y de sus colaboradores, publicada en la revista Behavioral and Brain Sciences, contradeciría las creencias intuitivas sobre la conciencia humana y la noción del sí mismo. Según dicha teoría, este atributo cognitivo sería más reflexivo y menos decidido de lo que el conocimiento convencional ha dictado hasta ahora. 
Debido a que la mente humana experimenta su propia conciencia como un tamiz a través del cual pasan nuestros impulsos, pensamientos, sentimientos y acciones físicas, tendemos a pensar que ejerce algún control sobre todos ellos. 
Pero en realidad, argumenta Morsella, la conciencia hace la misma tarea sencilla una y otra vez, dando la impresión de que está haciendo más de lo que realmente hace. 
"Durante mucho tiempo hemos pensado que la conciencia resuelve problemas y y tiene muchas partes móviles, pero es mucho más básica y estática", asegura el científico. "Esta teoría es muy contraintuitiva, y va en contra de nuestra manera de pensar cotidiana". 
Según este planteamiento, el "libre albedrío" -la idea de que nuestra conciencia es la que decide y guía nuestras acciones-, una característica que normalmente atribuímos a la mente consciente, no existe.  
En realidad, la conciencia sólo se encargaría de transmitir información que sirve para controlar la acción "voluntaria" o para dirigir los movimientos orientados a objetivos que involucran a nuestro sistema muscular y esquelético."

Es lo que sucede cuando a ciertos científicos se les olvidan las reflexiones filosóficas del siglo XIX y, sobre todo, los planteamientos supuestamente "precientíficos" de "precursores" como Sigmund Freud.

Foto tomada de Wikipedia

Un testimonio científico sobre ciertas ilusiones ópticas

Hace unos días los medios se hacían eco de un trabajo coordinado por Tapan Gandhi (proyecto Prakash), con nueve niños de entre 8 y 16 años ciegos de nacimiento por problemas de cristalino que, tras una operación, podían ver con normalidad. Junto con un grupo de control, compuesto por chicos sin problemas visuales, se les ofrecieron imágenes de dos de las ilusiones ópticas más conocidas, la de Ponzo y la de Müller-Lyer. El resultado fue descorazonador para quienes, aún hoy, tanto se esfuerzan en afirmar que casi todos los fenómenos visuales —incluidas las ilusiones ópticas— derivan de fenómenos de aprendizaje: no hubo diferencias de apreciación entre los niños de ambos grupos.
Y para ilustrar la noticia, en lugar de reproducir las muy conocidas "ilusiones", se me ha ocurrido ofrecer otra menos conocida en la literatura perceptiva: el "efecto Caravaggio"...

Caravaggio, La vocación de San Mateo, capilla Contarelli de San Luis de los Franceses (Roma)

Desde Atenas: si o no

Por Paula Estalayo 

Hoy se me hace más patente que nunca la manipulación mediática, el hecho de que la televisión poco tiene que ver con la información y mucho con el adoctrinamiento. Ya se encargaron en hacer saltar las alarmas desde el minuto uno: mensaje del miedo, que la población entre en pánico (tanto en los medios españoles como en los griegos).
Por un lado, veo muy poca información por parte de España acerca de lo que está sucediendo. A menudo se traslada al hablar el NO y SÍ (OXI y NAI) como si lo que apoyase o no la gente fuese salir o quedarse en la UE. El referéndum no trata esa cuestión. La función de este referéndum es preguntar al pueblo griego si aceptan o rechazan las medidas propuestas por Europa. En mi opinión es lo que se supone que cabría esperar en una democracia: ya que se decide sobre el futuro de la población, que esta tenga voz. Si Tsipras hubiese aceptado las condiciones, se le habría criticado y tachado de mentiroso por ser incoherente con su discurso, con las ideas que expuso en su programa. Si hubiese dicho que no, también se habría criticado. Claro que la cuestión de la posible salida de la UE está detrás, pero no hay que confundir.
He visto a gente que ha acudido a la concentración por el SÍ defendiendo que quieren estar en la UE. ¿En qué momento se ha dicho que los que apoyan el NO quieran irse? Simplemente hablan de una dignidad, de no vivir como esclavos, de no dejarse pisar. Hablan de no estar dentro a cualquier precio. Porque lo cierto es que las condiciones que se les está exigiendo desde Bruselas son imposibles. Pero a la parte del SÍ poco le importa este discurso, pues ellos sí tienen poder económico. Subida de impuestos, aumento del IVA, más recortes…son medidas que no pueden dañarles como al resto. Nadie sabe qué seguirá después, sea cuál sea el resultado. Ante la posibilidad de abandonar el euro, la gente que poco tiene es la que menos asustada está, pues poco tiene que perder. En cambio, a  esos mismos que están ahora con el SÍ les entra el miedo, porque entonces sí pueden verse afectados sus privilegios y su poder económico.


Y esta división se extrapola al ámbito internacional: los que piensan que se jodan y que paguen y  los que entienden que la población griega no es culpable de la situación que está viviendo, sino de un mal gobierno con numerosos casos de corrupción.
Hablando de gestiones y corrupciones llegamos a la televisión griega. Es un tema denso, el siguiente enlace da información que puede ayudar a ubicarnos un poco en el contexto:
http://www.truth-out.org/news/item/26302-corruption-clientelism-and-censorship-in-greeces-media-landscape
Todas las cadenas son privadas. Tan solo ERT es estatal (fue cerrada en 2013 y ha sido reabierta con el gobierno de Syriza). Y es esta la única que retransmitió la concentración del 29 de junio en apoyo el NO. El resto de cadenas, nada mostraron. Yo me preguntaba si mencionarían acerca de la solidaridad en otras ciudades europeas, de las manifestaciones que había habido. Lo que no me esperaba es que ni sacaran lo que estaba ocurriendo aquí dentro de Grecia. Sin embargo, concentración del 30 de junio a favor del SÍ, seguida en directo por todos los medios, con imágenes, reportajes, etc.
Esta foto muestra una imagen que sacó Channel Mega el día 29 con el titular: “Red de seguridad para personas mayores” (διχτυ ασφαλειας στους ηλικιωμενους). Lo que esta foto denuncia es que la imagen es utilizada ahora por este medio cuando en realidad data de 2012 en Sudáfrica.


Nadie duda de la importancia de lo que está ocurriendo. Es un momento histórico que no solo atañe al futuro de Grecia. Pero es triste tener que escuchar, por un lado, la constante alarma de crisis como si hubiese estallado una guerra en el país (guerra económica y de mercados aparte), da pena que se funcione por el miedo. Y triste es, por otro lado, escuchar la suficiencia con la que habla algunos desde España, como si a nosotros nos fuera de lujo. Algunos que hablan incluso de despilfarro, que utilizan datos que oyen aquí y allá para sostener su teoría de que Grecia se lo ha buscado. No nos vendría mal algo de humildad a la hora de opinar sobre lo que ocurre. No ya porque “los griegos” no sean un concepto abstracto, sino personas con nombre y rostro. Son personas que están pasando por una situación difícil de la que no son responsables. Escuchas ciertas barbaridades absurdas mientras aquí ves cada día a hombres y mujeres de todas las edades pidiendo para comer. O pasas días en un hospital público y eres consciente de las pésimas condiciones que tiene: situaciones dantescas como que si quieres mesita en la camilla para la comida tienes que pagarla, si se acaba el papel higiénico te aguantas, muy poco personal para muchos pacientes, etc. O conoces la baja relación de los salarios por horas de trabajo. O ves cómo gente de tu entorno tiene que irse fuera si quiere encontrar algo al terminar los estudios. Estas últimas cosas nos pueden resultar bastante familiares a pesar de que seamos un país tan “serio” como dice el amigo Rajoy. Si no surge solo de ahí esa humildad o solidaridad, que surja al menos de que no estamos tan alejados de esto. Además de que parece que gran parte de Europa tiene amnesia y no recuerda cómo se actúo en ocasiones pasadas.


Soy consciente de que hablo desde una cercanía a este país. No espero que todo el mundo tenga la misma empatía que podemos tener personas que estamos viviendo aquí, pues te toca de cerca. Pero sí creo que más que nunca debemos cuestionar aquello que nos cuenten en los medios.