miércoles, 25 de abril de 2018

Acotaciones sobre el monasterio de Monsalud

Poco queda de uno de los monasterios cistercienses más relevantes de los tiempos medievales. Y lo poco que resta no parece recavar demasiado respeto ni de las autoridades políticas, que lo sometieron a un cambalache esperpéntico, ni de quienes se encargaron de su consolidación y ¿restauración? para sacarlo de la "lista roja". Pocos edificios históricos habrán padecido mayor desatino en asuntos de consideración histórico-artística. Dice el manual del buen restaurador que toda acción "moderna" debe procurar que el observador no confunda lo original con lo reconstruido. En este caso, esa diferencia está demasiado clara, exageradamente nítida, insultantemente diáfana. Ignoro lo que pretendía quien firmó el proyecto, pero está claro lo conseguido: uno de los proyectos más aberrantes de restauración arquitectónica que conozco, buen ejemplo para desvirtuar el viejo juicio de que la arquitectura medieval era "arte de bárbaros" o para refutar la idea de que el barbarismo finalizó con la divulgación de las obras de Erasmo de Rotterdam...
Enfatizar esa diferencia no es incompatible con, cuando menos, recuperar "la esencialidad espacial" de la construcción original que, como es frecuente en edificios de este tipo, suelen haber padecido alteraciones de naturaleza diversa y no siempre afortunadas desde el punto de vista arquitectónico. De todas formas, juzgue el lector a partir de la imagen adjunta, que registra la peculiar manera de interpretar la "idea" de un capitel en contexto arquitectónico cisterciense. Desde soluciones como ésta se comprende que sean numerosos quienes traducen mal aquello de la "Brutalist architecture"... Y es que emplear con tino el hormigón visto requiere tanta maestría arquitectónica como en cine, manejar los grandes angulares.
Entiendo que el monasterio de Monsalud clama una intervención radical, que suprima errores del pasado y lo convierta en un lugar donde se nos muestre cómo la Historia se materializa entre piedras, cales y ladrillos... Aunque, bien mirado, a lo mejor no es mala idea conservarlo en su estado inicial para dejar constancia de lo que no se debe hacer en el complejo universo de la restauración arquitectónica.


En otro orden de cosas, me gustaría destacar que en el interior de este edificio, documentado a partir de la segunda mitad del siglo XII, existe una hornacina mudéjar que, hace años, fue analizada con cierto detalle por Basilio Pavón Maldonado, y cuyas cualidades merecen un breve comentario. Obviada la naturaleza mudéjar de los rosetones y las arquerías laterales, destacan los cuatro capitelillos que conforman una estructura arquitectónica en miniatura, que hace pensar en modelos grecolatinos reiterados en época califal. Sin embargo es curioso que para concretar esa variedad ornamental, el tallista no recurriera a fórmulas específicamente islámicas o, mejor dicho, califales o "tardocalifales" (por decirlo de algún modo sin meterme en camisa de once varas), como suele ser común entre lo que ha llegado a nuestros días.


Desde ese detalle es tentador deducir la posibilidad de que este elemento fuera realizado a partir de un objeto de filiación tardoantigua, bien imitándolo o bien retallándolo; eso es lo que, a mi juicio, implica la naturaleza de los capitelillos angulares, tan próximos a los empleados en la ornamentación arquitectónica de los sarcófagos llamados "paleocristianos"y, por supuesto, a fórmulas de tiempos bizantinos recogidas en este blog (Narbona). Es interesante advertir la diferente manera de interpretar los capiteles, según la posición: los exteriores son netamente bizantinos (cuatro hojas angulares palmiformes y volutas en V)  mientras que los interiores parecen aludir a fórmulas más evolucionadas (misma estructura pero con hojas lisas). A destacar la peculiar manera de interpretar el conjunto axial, enfatizando el elementos que "sostiene" la cartela del ábaco y que tanto desarrollo tiene en los capiteles bizantinos.
En todo caso, estas circunstancias no deberían sorprendernos demasiado en un contexto cultural mudéjar porque, al menos desde tiempos califales, es lugar común que los artífices musulmanes repitan o reinterpreten las fórmulas más comunes del repertorio ornamental grecolatino. Y a propósito de este caso concreto, debemos tomar en consideración que en Córdoba (mezquita mayor y otros lugares) y Sevilla han aparecido unos cuantos capiteles de esa modalidad, seguramente realizados en los alrededores del año 500. Los de Sevilla, repartidos entre la Giralda y el Alcázar, muy probablemente serían trasladas tras el expolio de las ciudades palatinas cordobesas.






Sea como fuere, este detalle ornamental, que acaso requiera un estudio más detallado, al menos para contrastar si existe reutilización de algunos elementos, estaría informando de fenómenos culturales que, a pesar de los prejuicios arraigados durante el tercer cuarto del siglo pasado, no deberían extrañarnos demasiado...

CORC07 Córdoba

domingo, 4 de marzo de 2018

¿El arte nació con los neardentales?

Según un estudio dirigido por Alistair Pike (Universidad de Bristol) publicado en National Geographic, las "obras de arte" más antiguas estudiadas hasta la fecha habrían sido realizadas hace más 40.800 años y corresponderían a las que en El Castillo se relacionan con la ocupación de neardentales. Hasta hace no mucho, se creía que el pensamiento simbólico era una cualidad exclusiva de nuestros predecesores directos (homo sapiens sapiens), sin embargo...

Foto Pedro Sura, tomada de National Geographic
Sospecho que ciertas creencias sobre las cualidades exclusivas del ser humano pasarán a la historia rápidamente...

Blurred Lines. Inside the art world 2017


ARCOmadrid 2018: entre la genialidad estética y la torpeza política

Aunque los hechos son conocidos por todos (por supuesto, por todas las personas y  todos los personos medianamente informad@s), me temo que, como en tantas otras ocasiones y parafraseando al señor Wert, han sido legión quienes apenas han percibido otra cosa que la espuma del "incidente"; esa que ha flameado como pólvora seca por las redes sociales y las portadas de los medios de comunicación convencionales. Y, en cierto modo, lo comprendo: la "anécdota aparente", que guarda escasa relación con el hecho real, armoniza bien con el ambiente decimonónico impuesto por la genialidad liberal del ínclito señor Ruiz Gallardón, que nos ha impuesto a todos un orden social más cercano a los principios del Santo Oficio que a los de una democracia del siglo XXI. Anteponer la "sensibilidad cristiana" o la "sensibilidad ultraconservadora" a la libertad de expresión o a la libertad creadora es uno de los principios más sagrados del Antiguo Régimen, tan añorado por quienes perderían sus señas de identidad si vivieran en un Estado laico, sujeto a principios de equidad, justicia distributiva y demás fruslerías masonas. Porque es una obviedad que producen muchísimos más daños las palabras destempladas de un titiritero o de un rapero que los apaños de quienes saben que el dinero público no es de nadie y está a disposición del más listo o de quien tiene amigos mejor situados en el laberinto del poder.
Imagen EFE
En ese contexto, que la dirección de una entidad tan "solvente" como IFEMA, decidiera censurar una "obra de arte" por razones meramente "operativas", apenas parecía otra cosa que un gesto más de ese afán censurador y reaccionario de quienes deben su posición institucional a "razones" de afinidad personal. Del mismo modo que se condena a "artistas" de obra acibarada y de calidad heterogénea por enaltecimiento del terrorismo, incitación al odio o por herir la sensibilidad de los sectores católicos más "sensibles", se debe condenar al ostracismo a quien, infiel a los dictámenes oficiales, tiene la osadía de calificar como "presos políticos" a "políticos presos", que lo son, no por sus "ideas", sino por sus "actos". Y es que en los territorios de lo políticamente correcto, no es lo mismo lo uno que lo otro, porque el orden de las palabras puede desencadenar la quiebra del orden magmático y, en consecuencia, la ira de Vulcano, que es uno de los dioses más temidos.
Detecto en ello un poso de resabio estalinista sin otro objetivo que hacer poco atractiva la función de los líderes, de quienes deben gestionar los deseos de "las masas"; pero se contemple como se quiera, si se mete en la cárcel al político consecuente con sus ideas, sean galgos o sean podencos, nuestras leyes vuelven a hacer aguas por donde siempre, por la inarmónica relación entre legalidad y legitimidad; dolencia que nos recuerda el peso de la herencia franquista, que tanto molesta a quienes, por razones variables y no siempre honestas, preferirían que Franco no hubiera sido sino un sueño fatuo.

Pero hagamos memoria y recordemos brevemente los acontecimientos que, en este caso, definieron el proceso:

1. La galería Helga de Alvear, especialmente activa desde cuando en España "descubrimos" las bondades del arte de vanguardia allá por los lejanos sesenta (Helga de Alvear se unió a Juana Mordó, cuya actividad comenzó a finales de los cincuenta), presentaba en Arco, entre otras cosas, una obra de Santiago Sierra, titulada Presos políticos en la España contemporánea, en una línea de expresión estética asumida desde muchos años atrás. La obra consistía (consiste) en una serie de retratos (fotográficos) "autocensurados" mediante "pixeles" descomunales, al modo como suele hacerse para enmascarar la personalidad de quien no desea o no debe ser reconocido. El resultado fue (es) un conjunto de imágenes que, desde el punto de vista perceptivo, ofrecen un juego comparable al de las pinturas cubistas: se suprimen detalles relevantes del representado sin que desaparezca por completo la posibilidad de identificarlo; algo similar a lo que hizo Picasso con el muy celebrado retrato de Vollard que, según cuentan, apenas ofreció dificultades de identificación a un niño. Para facilitar aún más la comprensión, los retratos incluían una breve referencia escrita sobre la persona aludida. Un ejemplo:

"PRESOS POLÍTICOS Nº 16 A 24
Tras los acontecimientos en torno al referéndum de independencia de Cataluña del día 1 de octubre, y tras la decisión de aplicar el artículo 155 de la Constitución Española, la Audiencia nacional condenó a prisión incondicional y sin fianza al exvicepresidente catalán junto a ocho exconsejeros de la Generalidad. Solo uno de ellos pudo eludir la condena con una fianza de 50,000 euros.
Ingresaron en la cárceles de Estremera y de Alcalá de Henares. Madrid."

Allí estaban representados políticos catalanes pero también personas castigadas por "razones discutibles" y "creadores artísticos", considerados delincuentes por la naturaleza de sus obras...
Puede que, como han indicado algunos comentaristas, se pudieran formular ciertas acotaciones puntillosas, como la alusiva a que la Audiencia Nacional haya "condenado" a los personajes mencionados, al menos, en el caso de los consejeros catalanes. De momento, están en prisión provisional a la espera de juicio; ya se verá si son condenados o no. Pero los hechos indicados, en su vertiente más ominosa, están bastante claros...
Ofrecer obras de arte con planteamientos de este tipo no es cosa nueva en el universo del arte contemporáneo: es posible remitirse a los tiempos de Daumier, incluso de Goya; de O. Dix, Beckmann... En 2007 a Mark Wallinger le concedieron el premio Turner por un montaje que se hacía eco de las denuncias antibelicistas de Brian Haw. Y aún quedaría mencionar la innumerable relación de creadores que, como Ai Weiwei o Piotr Pavlenski,  han convertido la protesta política en instrumento habitual de reflexión estética de mayor o menor enjundia.

2. Antes de la inauguración, cuando los periodistas recorrieron la muestra nacida con voluntad de gran proyección internacional, quedó claro quien capitalizaría la vertiente mediática. A la vista de la repercusión de la obra, colocada "casualmente" en un lugar por donde debería pasar la comitiva oficial el día de la inauguración, los gestores de IFEMA propusieron descolgarla. Según recogieron los medios, Helga de Alvear, sin excederse en reproches, aceptó sustituirla por otras... Para entonces, el objetivo de promocionar la obra de Santiago Sierra y el espacio expositivo de la galería, se había cumplido con creces: recogida la "censura" por los medios de comunicación, los visitantes de ARCO se sentirían obligados a acercarse al lugar donde estuvo la serie polémica.
Al parecer, en las conversaciones relacionadas con la decisión más propia de Il Braghettone, no intervino el director de ARCOmadrid, Carlos Urroz, a quien, según declaraciones recogidas por los medios, "le pareció una idea malísima"...
¿Idea malísima? Según desde donde contemplemos el asunto. Si lo hacemos desde el prestigio de ARCO, la situación no puede ser más lamentable, dado el escaso volumen del comercio artístico español y de los frecuentes incidentes, que han rodeado sus actividades desde su inauguración, entre los que destaca el escándalo relacionado con la comercialización de ciertas obras  atribuidas a las vanguardias rusas  Basta echar un vistazo a cualquier medio para entender que al señor Urroz se le pusieran los pelos como escarpias. Censurar una obra de arte por su capacidad para generar reflexión y polémica sobre un hecho de gran alcance social, es censurar la parte más irrenunciable de lo que hoy entendemos por arte. Y hacerlo en el evento comercial dedicado, supuestamente, a promocionar comercialmente el arte contemporáneo es, se mire como se mire, absurdo, incomprensible, demencial, estúpido... Continúe el lector añadiendo calificativos que, muy probablemente, serán apropiados incluso aunque contengan la jota, que es letra muy socorrida para substanciar insultos.
Ahora bien, si contemplamos el argado desde el punto de vista comercial, acaso no fuera una idea tan mala...
Y desde otro punto de vista, si el director de ARCOmadrid no intervino en el veto, ¿cuál es su función?
Imagen Europa Press
3. Los reproches inmediatos a la decisión debieron ser tan numerosos que IFEMA, la institución que proporciona los medios materiales para la realización del evento comercial, intentó justificarla mediante un texto aún más "surrealista" que la propia decisión censora:

"IFEMA ha solicitado a la Galería Helga de Alvear la retirada de la obra del artista Santiago Sierra, petición a la que ha accedido.
La institución ferial, desde el máximo respeto a la libertad de expresión, entiende que la polémica que ha provocado en los medios de comunicación la exhibición de estas piezas, está perjudicando la visibilidad del conjunto de los contenidos que reúne ARCOmadrid 2018, y por tanto, es su responsabilidad, como organizadora, tratar de alejar de su desarrollo los discursos que desvíen la atención del conjunto de la feria."

¿"Desde el máximo respeto a la libertad de expresión"? ¿La polémica provocada en los medios ha perjudicado la visibilidad del conjunto de los contenidos reunidos por ARCOmadrid? ¿Qué genio de la pluma y la palabra escribió texto tan inoportuno? Reconozco con horror que se me han acabado incluso los términos que pudiera robar a Cela o al acervo barriobajero del que me siento deudor...

4. Al día siguiente, numerosas publicaciones internacionales mencionaban el dislate y todos los medios de comunicación españoles, prácticamente sin excepción. lo conducían a la portada de sus páginas impresas; y hasta en ambientes muy conservadores, se valoraba el hecho como inaceptable "censura al arte". El actual Ministro del Interior, que continúa defendiendo el buen sentido político de la intervención policial del 1 de octubre,  se manifestaba en la Cadena Ser expresando sus recelos sobre la oportunidad del hecho censurador: seguramente alguien ya le había explicado en qué consiste el "efecto Streisand" y algunas otras cosas... Como imaginará el lector, los medios internacionales informaron del asunto en términos matizadamente distintos.

5. Antes de la inauguración de ARCOmadrid, la obra de Santiago Sierra fue adquirida por el productor Tatxo Benet, socio de Jaume Roures, por 80.000 euros. Ciertos medios sostienen que Jaume Roures es uno de los motores mediáticos más activos del independentismo... En todo caso, el señor Roures manifestó que tenía la intención de exponerla en el Museo de Lleida, la institución donde, antes del polémico traslado, se exhibían las pinturas del monasterio de Sijena. Como habían indicado los medios internacionales, la censura de la obra de Santiago Sierra no era sino un paso más en la acumulación de torpezas aplicadas por el gobierno del Estado frente al "problema catalán"... La cagada de IFEMA ya se había convertido en una nueva fístula del doliente problema catalán.

6. Poco después, los representantes de IFEMA reconocían públicamente que se habían equivocado... Sin embargo, en el momento de la inauguración, la obra Presos políticos en la España contemporánea no importunó el paseo real, que abría un evento de dudosa utilidad práctica, tal y como acreditan quienes entienden de estos asuntos.


El balance

Parece indiscutible que los dirigentes de IFEMA han dejado clara su incapacidad para entender lo más esencial del arte contemporáneo, y en esas condiciones, es fácil derivar conclusiones sobre las peripecias de una feria que fracasó en los objetivos programáticos iniciales: fomentar la afición por el arte contemporáneo, apoyar a los coleccionistas, reforzar la vertiente internacional del mercado español, etc. y sobre todo y muy especialmente, ofrecer al universo latinoamericano un puente de unión con las redes comerciales europeas. Con el recuerdo de estas consideraciones, me brota una pregunta ingenua: ¿Realmente, ARCOmadrid está concebido para promocionar el mercado del arte contemporáneo o, por el contrario, para ofrecer un marco de exhibición a las autoridades del Estado? Es tentador deducir que, al menos, para una parte de los organizadores del evento, ARCOmadrid debe ser un marco idóneo para que las autoridades se ofrezcan en los medios en la muy elogiable función de "proteger" al arte contemporáneo, con lo que ello implica para su imagen pública, especialmente deteriorada en los ambientes de alta cualificación cultural. Recordemos que esa fue una "razón" esgrimida para llenar "las Españas" de "calatravas" y demás fundaciones culturales de dudosa utilidad social. O dicho de modo más preciso: para ciertos sectores, el factor cosmético asociado al poder político es más relevante que la función específica y "natural" de ciertas instituciones "culturales" y comerciales.
Reconozco que cuando conocí el asunto, lo primero que brotó entre mis neuronas fue que los gestores de ARCO habían aprendido de lo que sucede casi todos los años con la FIAC: es lugar común que días antes de la inauguración se hagan públicas propuestas "escandalosas" que airean los medios para fomentar el interés del público. Hoy sospecho que si alguien jugó esa carta mediática fue Helga de Alvear, cuya iniciativa probablemente llegó más lejos de lo que recogieron los medios: no creo que fuera casual la colocación de la obra en un lugar de especial relevancia...
Lógicamente, fueron muchas las personas interesadas en transformar el acto censor en un ejemplo más de política estúpida frente al "problema catalán"; el marco de pretensiones internacionales era idóneo para fomentar las fórmulas que, en la actualidad, persiguen los estrategas catalanes para conseguir el reconocimiento internacional que, de momento, parece imposible. ¿Imposible?
Por otra parte, cuando aparece la palabra "arte", se abre un repertorio de posibilidades mágicas difíciles de controlar... El evento me ha recordado otros incidentes afines, que enfatizan el potencial que tiene "lo artístico", incluso entre quienes creen que el artista vivo más importante de nuestros días se llama Lionel Messi. Meterse con el arte, incluso aunque sea ese engendro denostado por casi todos que llamamos "arte de vanguardia", supone desencadenar la furia colosal de todas las erinias. Y en ese vendaval de fenómenos que conmueven nuestras vísceras, pueden aparecer elementos que añaden valor a una imagen hasta elevarla a la categoría de "símbolo" o, mejor de "símbolo fuerte". Es posible que los amantes del arte de vanguardia tengan una deuda impagable con Hitler: etiquetarlo como "arte degenerado" fue lo peor que pudo hacer desde sus intereses estéticos, en el supuesto de que éstos fueran los reconocidos oficialmente. Porque esa etiqueta devino rasgo esencial de valoración ética (o, incluso, moral) que, tal vez, guió a personalidades como Roland Barthes para exponer planteamientos que hubieran sido menos "eficaces" sin ella. Por enésima vez recuerdo los planteamientos de Rose Vallard en Le front de l'art y del complejo equipo de guionistas que ayudaron en la realización de El tren (Frankenheimer, 1964): ¿Qué razones pueden explicar que un azacán se juegue la vida por objetos cuya entidad están muy por encima de sus posibilidades?

Para finalizar, deseo recalcar una circunstancia que, a mi juicio y de momento, ha sido poco enfatizada: la posibilidad de interpretar lo sucedido como un relato propio de la mente paradójica y enrevesada de Nasrudín, personaje mítico de la tradición sufí. Finalizada la feria comercial, la obra de Santiago Sierra ha culminado en una nueva realidad, fruto de un proceso de creación articulado mediante la acción de varios factores con capacidades "creativas" estimables: el propio autor, Helga de Alvear, los gestores de IFEMA, quienes distribuyeron los espacios de ARCOmadrid, los periodistas nacionales e internacionales, los políticos catalanes encarcelados y el resto de quienes están en la cárcel por razones discutibles, Jaume Roures y otros nacionalistas de planteamientos afines, etc. etc. Sin la participación activa de todos ellos hubiera sido imposible que la obra de Santiago Sierra se hubiera convertido en lo que ya es: una obra de arte de primerísima "calidad", revestida con los oropeles simbólicos que es esencia profunda de lo excepcional...
Aunque debo reconocer que Santiago Sierra no es santo de mi devoción, se diría que nos encontramos ante una obra especialmente sintonizada con las fórmulas procesuales en entorno colaborativo que distinguen lo más señero del arte de nuestros días... En definitiva, con relativa satisfacción, he de admitir que, gracias a la acción de unos y otros, gracias a la confabulación armónica de tantas personas transmutadas en artistas efímeros, gracias al par dialéctico definido entre la inteligencia de unos y la estupidez de otros, Presos políticos en la España contemporánea ya se ha convertido en una genialidad estética, que debería pasar a los libros de Historia del Arte como una de las más relevantes del primer cuarto del siglo XXI, por encima de las ingenuidades de Piotr Pavlenski o del mismísimo Ai Weiwei.

Así, pues, aunque no tengamos dinero para educación, para las jubilaciones o para que los centros de salud funcionen de modo razonable, y aunque los jóvenes deban trabajar por salarios de mierda, podemos estar tranquilos: España sigue siendo un país de guerreros y guerreras; artistas y artistos; y místicos y místicas.

martes, 20 de febrero de 2018

The real (S)pain of Europe

Vincent R. Werner, que ha vivido durante 15 años en Barcelona y dos más en Madrid,  ha publicado en un libro su experiencia española: It is not what it is. The real (S)pain of Europe). Según la recensión publicada por El confidencial, las "anomalías hgispanas" derivan de siete "carencias" particularmente relevantes en la "cultura española":

Al parecer, la mayoría de los españoles tenemos en común siete carencias. Nos falta información sobre lo que ocurre a nuestro alrededor, nuestra ética no está a la altura de la “ética occidental”, no tenemos cultura financiera, nadie asume responsabilidades, así como tampoco riesgos a la hora de emprender o adaptarnos a los cambios, somos cortoplacistas y decidimos sobre la marcha y los servicios que ofrecen nuestras empresas y administraciones públicas son un auténtico desastre.

Como el lector imaginará, el texto ha desencadenado un vendaval de réplicas iracundas... Desde mi punto de vista, lo alucinante es que la "experiencia española" de Werner ha sido mayoritariamente catalana. Alucina, Josefina. 

domingo, 31 de diciembre de 2017

Unos capiteles de la ermita de Nuestra Señora del Valle del monasterio de Rodilla

Poco queda del monasterio de Rodilla y del emplazamiento militar que lo protegía. Se dice que el castillo fue construido a finales del siglo IX para integrar una línea defensiva definida además por Pancorbo y Úrbel. También está documentado a mediados del siglo XI, cuando fue anexionado al de Oña. Los estudios arqueológicos acreditan que la zona tuvo una ocupación continua, cuando menos, desde la Primera Edad del Hierro, con una fase expansiva en época romana, seguramente relacionada con la ubicación estratégica en la vía que unía Astorga con Burdeos.


La ermita de Nuestra Señora del Valle es un edificio de una sola nave, construido en la segunda mitad del siglo XII y decorado mediante fórmulas que hacen pensar en otros más señeros de la misma época. En ella apenas destacan algunos detalles ornamentales, en los canecillos exteriores como una figura mutilada en su atrevimiento itifálico y otra femenina, de rasgos sexuales muy acentuados. Estos elementos, entre los que no faltan alusiones explícitas al acto sexual, son relativamente frecuentes entre lo medieval cristiano y muy particularmente en la meseta castellana. Desde que I. Ruiz Montejo se ocupara de ellos en un artículo publicado en la revista Goya, se han relacionado con el pecado, con la fecundidad, con tradiciones profanas de carácter difuso... 




Al margen de estos detalles, siempre espectaculares e interesantes, si contemplamos el edificio con detenimiento, observaremos que conviven en él dos concepciones ornamentales diferentes y perfectamente individualizadas. La primera, responde a fórmulas homologables entre las conocidas en las áreas próximas. El juego de roleos, flores, discos, lazos entrelazados, animales fantásticos, etc. no aporta grandes novedades a lo habitual en la ornamentación románica de toda la Meseta: en Palencia, Burgos, Segovia, León, etc. son frecuentes elementos similares.

Fig. 1. Ornato del siglo XII

Fig. 2. Ornato del siglo XII

Fig, 3, Capitel del siglo XII
Sin embargo, la relativa pobreza de recursos técnicos —si los comparamos con el monasterio de Silos o con la catedral de Jaca— documentada en las imágenes adjuntas (fig. 1, 2 y 3), encajan mal con las cualidades de un conjunto de capiteles repartidos entre el interior y el exterior de la ermita, que informan de una mayor pérdida de calidad técnica, que se han explicado mediante la intervención de artífices locales. No obstante, teniendo en cuenta que en aquellos lejanos años era común reutilizar piezas ornamentales procedentes de edificios anteriores, no sería descabellado pensar que aquí sucediera otro tanto, es decir, que se emplearan  en la iglesia capiteles de una edificación construida con anterioridad al fenómeno románico.
Los capiteles probablemente reutilizados conforman tres grupos de cierta homogeneidad:
1. Los dos exteriores, para pilastra y de ornato geométrico cuadriculado; están asociados a "cimacios" ajedrezados ( o "taqueados"). Son los que costaría menos entender en un contexto estético del siglo XII, aunque tampoco desentonarían entre fórmulas tardorromanas. 

BMR01

BMRD02
2. Dos interiores, también de pilastra, con ornato irregular, que recuerda fórmulas altomedievales de otras regiones europeas (Italia, Francia). También aparecen en compañía de "cimacios" ajedrezados o "taqueados". Como en el grupo anterior, se han perdido en ellos las referencias al orden corintio, del que derivan las tipologías heterodoxas más evolucionadas.

BMRD03


BMRD04
3, Dos en mal estado de conservación (BMRD05 y BMRD06), tal vez, porque, como es relativamente frecuente, fueran mutilados para ajustar el retablo que se añadiera en tiempos barrocos o porque ya estaban en malas condiciones cuando fueron integrados en la iglesia románica. Ambos están vinculados a "cimacios" muy deteriorados que, sin embargo, permiten apreciar una concepción formal similar, de ubicación cultural similar a la mencionada en el primer grupo (BMRD01 y BMRD02). Aunque es difícil imaginar el estado inicial, ofrecen brácteas que hacen pensar en las pencas propias de la ornamentación asturiana tardía.

BMRD05

BMRD06
Aunque es posible que estos ornamentos fueran realizados cuando se construyó el templo románico, tampoco debería descartarse, en principio, la hipótesis de que fueran piezas reutilizadas, incluso aunque por la inexistencia de elementos relacionados con "lo califal", indujeran algún espanto a quienes aún consideran "lo mozárabe", según el criterio de Gómez-Moreno, como la corriente cultural más relevante del siglo X en la mitad septentrional de la Península. 
Avalarían la hipótesis de la reutilización las siguientes circunstancias:
1. Armonizan mal con el resto de la ornamentación de la iglesia románica y, sin embargo, no "desentonan" con los que, con bastante seguridad, fueron realizados en otras zonas de la mitad norte de la Península cuando se comenzó a recuperar el culto cristiano a partir del siglo X. Constan de grueso bocel inferior a modo de collarino y ábaco rectangular o cuadrado, y apenas quedan vestigios del orden.
2. No tiene mucho sentido que los menos depurados (BMRD05 y BMRD06) estén colocados en la zona del ábside. Si eran restos de una iglesia más antigua, se entendería perfectamente, de acuerdo con las posibilidades simbólicas que se suelen adjudicar a los restos procedentes de templos antiguos, por lo común, vinculados a personajes o reliquias más o menos mitificados.
En consecuencia, se podría situar la realización de estas piezas coincidiendo con la recuperación del culto cristiano, es decir, en los alrededores del siglo X, sin descartar por completo la opción —en este caso, a mi juicio, menos probable— de que incluso fueran de época anterior.

Sea como fuere, sólo es posible explicar tal concepción ornamental a partir de elementos culturales autóctonos; y desde esta consideración, incluso negando la hipótesis aquí planteada, es decir, contando con que fueran tallados al mismo tiempo que el resto de los capiteles, llegaríamos a conclusiones semejantes: las piezas aquí recogidas serían un testimonio relevante para imaginar las cualidades de la arquitectura prerrománica local.

jueves, 28 de diciembre de 2017

"Espanya té un pollastre de collons"

Sí señor. No cabía hacer una valoración más acertada, ponderada y precisa: "Espanya té un pollastre de collons"; Puigdemont dixit. No creo posible concentrar en una frase lapidaria y de inclinación eminentemente expresiva tanta "verdad" política. La partida de ajedrez que enfrentaba a un registrador de la propiedad, asesorado por una legión de pensadores conservadores, contra quienes tienen capacidad para anticipar dos o tres movimientos, ha culminado donde era previsible. Por suerte o por desgracia, la intervención de otros "asesores" ha propiciado una situación que, tal vez, permita la opción de conseguir tablas por "rey ahogado"; y no, aunque el lector imagine lo contrario, el juicio no es sólo una grosera figura republicana...
Llegados a la situación del gráfico adjunto, si el jugador negro no tiene cuidado —tal y como sucedió realmente en la partida entre Vladimir Kanjuh y Stefan Indjic—, el blanco pudiera sacrificar la reina y dar la vuelta a un panorama que, un movimiento antes, pareciera muy desfavorable para sus intereses. En tan apurada contingencia, cambiar una derrota por tabas por "ahogamiento" del rey blanco podría interpretarse como una "victoria sensacional".

Vladimir Kanjuh contra Stefan Indjic, Belgrado, 20/08/2005; tomado de mundoajedrez
Las elecciones catalanas han certificado que la apuesta del señor Rajoy, seguramente asesorado por sociólogos de la misma escuela que los estrategas de Podemos, por conseguir un "cambio de actitud" de los sectores "independentistas", mediante el laminado de los medios de comunicación, la respuesta firme de Europa y los movimientos empresariales, ha culminado en una situación tan compleja como la que había antes de la aplicación del 155. C's gana, el PSC apenas crece un escaño, el PP se convierte en una fuerza política residual, los de la CUP se quedan sin soporte social, los de Podemos pierden capacidad de arbitraje... pero las fuerzas nacionalistas continúan siendo mayoría absoluta.
Lo que más me irrita es que con esta configuración se han disuelto las pocas posibilidades que había de que en España se pueda aplicar una política "diferente" a corto y medio plazo; seguramente, dentro de cien años las cosas cambien...Intentaré explicarme:
1. La pérdida de votos en Cataluña del PP, muy probablemente, se vea compensada con generosidad en "el resto" de España.
2. Mucho más probablemente, la suma de escaños entre PP y C's servirá para justificar un gobierno de coalición entre éstos, a los que "deberá" sumarse de algún modo el PSOE, "recuperado" gracias la torpeza de los "líderes podemitas". De nuevo, se advierte en el horizonte la figura de la "gran colación" que tanto preconizan los del IBEX'35 y, por supuesto, los medios de comunicación.
3. En este panorama, los ideólogos de Podemos —podemos, ¿qué podemos?— pueden estar satisfechos... La estrategia supuestamente concebida para sintonizar con los sectores progresistas catalanes parece no haber funcionado bien; tal vez, porque el control de aparato es incompatible con abrir las puertas a quienes ven el asunto "de otra manera". No me apetece entrar en un análisis que sería reiterativo.De todas formas, veremos cómo se interpreta la "apuesta por el árbitro" en el "resto de España", pero sospecho que somos legión quienes contemplamos el espectáculo con perplejidad. En pocos años han conseguido lo que, contemplado con poca imaginación, pudiera interpretarse como objetivo prioritario: montar un chiringuito de poder perfectamente consolidado. De no ser así, no se comprendiera tanta torpeza en el tratamiento de los intereses mayoritarios y tanta "empeño" en controlar el aparato... En suma, tantas decisiones "estratégicas" de sabor rancio os acercan a conseguir "los éxitos electorales" del señor Anguita.
4. En definitiva, por conseguir estabilidad política para España, hemos convertido el Estado español en un prodigio de inestabilidad estructural, comparable a la que alucinara a míster Witt en el Cantón de Cartagena, cuando buena parte de los habitantes del la ciudad murciana, entre sangre y fuego, vivieron un breve sueño federalista (1873-1874).



Es lugar común durante estos días emitirse a los tiempos de la Segunda República para encontrar el sesudo juicio de Ortega y Gasset, que valoraba el "problema catalán" como un problemoide:

"Digo, pues, que el problema catalán es un problema que no se puede resolver, que sólo se puede conllevar; que es un problema perpetuo, que ha sido siempre, antes de que existiese la unidad peninsular y seguirá siendo mientras España subsista; que es un problema perpetuo, y que a fuer de tal, repito, sólo se puede conllevar.
(...)
el problema catalán es un caso corriente de lo que se llama nacionalismo particularista.
(...)
¿Qué es el nacionalismo particularista? Es un sentimiento de dintorno vago, de intensidad variable, pero de tendencia sumamente clara, que se apodera de un pueblo o colectividad y le hace desear ardientemente vivir aparte de los demás pueblos o colectividades. Mientras éstos anhelan lo contrario, a saber: adscribirse, integrarse, fundirse en una gran unidad histórica, en esa radical comunidad de destino que es una gran nación, esos otros pueblos sienten, por una misteriosa y fatal predisposición, el afán de quedar fuera, exentos, señeros, intactos de toda fusión, reclusos y absortos dentro de sí mismos."

Asunto resuelto: la causa está en una "misteriosa y fatal predisposición", que como dolencia de transmisión genética, afecta a quienes nacen en el noreste de la península Ibérica. Según el propio Ortega, los demás españoles estaríamos "poseídos por el formidable afán de ser españoles, de formar una gran nación y disolvernos en ella. Por eso, de la pluralidad de pueblos dispersos que había en la Península, se ha formado esta España compacta." ¿España compacta? Qué cosas tienen los pensadores conservadores... ¿Pensadores conservadores? Oximorón sensu stricto, aunque los de hace ochenta años eran más interesantes, tal vez, porque habían leído a un Husserl que, para muchos, continúa siendo referencia de "rabiosa actualidad".
Estanislao Figueras i Moragas. La Ilustración Española y Americana, 1882
Cuentan que, un mes antes de que comenzaran los incidentes "estrafalarios" de Cartagena, Estanislao Figueras i Moragas, presidente de la Primera República, en el Consejo de Ministros del 9 de junio de 1873, se puso en pie y harto de soportar gilipolleces de unos y otros —la  Primera República contempló un número infinito de situaciones esperpénticas—, dijo: "Senyors, ja no aguanto més. Vaig a ser-los franc: estic fins als collons de tots nosaltres!". Salió de la sala y al día siguiente tomó el tren en dirección a Francia: seguramente necesitaba la brisa del nuevo sentido común sedimentado por  los fenómenos allí acaecidos durante los cien convulsos años anteriores...

De regreso al actual "problemoide" catalán, ¿imagina alguien la posibilidad de ofrecer un cambio constitucional de cierto calado para dejar la partida en tablas? Algo se dijo hace tiempo en ciertos ambientes de cierto arraigo popular; sin embargo, quienes podrían mantener la propuesta parecen haberlo olvidado, cuando menos en la praxis del día a día, y sólo de vez en cuando mencionan su un "probado republicanismo" de guardarropía.
Espanya té un pollastre de collonsDes de quan? Según cierto historiador,, todo empezó con los Reyes Católicos. Según otro, el punto de inflexión respecto de la dinámica europea coincide con el desenlace de las Guerras Napoleónicas y la "restauración" de Fernando VII en 1814. Y otro más, de formación académica dudosa, más partidario de Russell que de Kant, sitúa el comienzo del caos en tiempos de Abderramán III, quien no fue capaz de proporcionar cohesión al califato cordobés para no perder prerrogativas: sólo consiguió que los "príncipes levantiscos" se adocenaran y perdieran sus veleidades centrífugas durante un breve período de tiempo, en la molicie de Medina Azahra. Recuerde el lector que a la caída del Califato, siguieron los Reinos de Taifas y que los fenómenos "divergentes" se manifestaron, desde entonces, con implacable periodicidad. Olvidados los de Alándalus y del epigonismo medieval, aún quedarían los sucesos del siglo XVII, cuando hasta Andalucía pretendió ser independiente; y por supuesto, los del XVIII y los de finales del XIX, que culminaron en la crisis del 98.
Si aplicamos la "lógica" de que las excepciones pueden confirmar las reglas, pudiera ser que esta inestabilidad estructural fuera uno de nuestros rasgos de identidad como "nación". Creo que por ahí van ciertas ideas de Giles Tremlett, que se ha sumado a la irregular tropa de hispanistas británicos mejor o peor informados. Sea como fuere, parece indiscutible que, desde hace muchos años, Espanya té un pollastre de collons. Y tiene gracia que, excusándonos ante la elocuencia magistral de los hispanistas británicos,  sean precisamente políticos catalanes quienes, expresándose en su propia lengua y desde su manifiesta capacidad para colorear la situación política, tangan mayor precisión a la hora de peritarlo.
En un panorama tan tenebroso, sin embargo, aún me parece vislumbrar una posibilidad para salir de un castigo infernal y cíclico similar al que Zeus aplicó a Ixión por haber seducido a Hera. Contra la opinión del señor Wert y muchos magnates del extremo centro, a lo mejor, la solución pasa por "catalanizar" al "resto de España": sería como empatar un partida casi perdida forzando la inmovilización del rey propio.

domingo, 17 de diciembre de 2017

Una breve retrospectiva de la práctica artística en 2017

Por José Blanco

Recién entrados en la última estación del año 2017, conviene volver la vista, y tratar de comprender, aunque sea de forma general, lo que este año ha supuesto en la práctica artística.
Es innegable que 2017 ha dado paso a un panorama socio político marcado  por la constante inquietud y la incertidumbre, por la desesperación de unos y las alabanzas de otros. Entrando el año con la por entonces todavía reciente victoria de Trump en las elecciones de E.E.U.U y las continuas manifestaciones en su contra, en paralelo continuaban las discusiones en torno al Brexit, las turbulentas y controvertidas elecciones en varios países de Europa, el creciente surgimiento de los nacionalismos en Occidente, y todo ello  enmarcado en una Europa que sigue sin dar una solución convincente a la crisis de los refugiados, para terminar el año con la entrada de Alternative für Deutschland en el parlamento alemán y, seguramente, con las problemáticas venideras que arrastrará el intento de referéndum secesionista por parte de Cataluña hasta cerrar el año. Cuesta pensar que de un panorama así pueda sacarse algo remotamente positivo, pero tal vez, al cuestionar la práctica artística de este último año, encontremos luz al final del túnel.

Sanford Biggers. Laocoön (2016). Imagen tomada de socialifechicago. Foto Sanford Biggers 
Los artistas a lo largo del territorio, las ferias, las exposiciones, los premios…  este año hemos visto un compromiso con el discurso político de una magnitud que, por un lado era de esperar, pero por otro ha venido con más de una sorpresa. La Feria de Arte de Londres tuvo este año su participación más internacional (siendo un 61% de sus colaboradores de procedencia extranjera) y haciendo hincapié en la unidad más allá de las fronteras que los recientes acontecimientos políticos se empeñaban en levantar. Igualmente multinacional parece presentarse la última edición de los Turner, que de nuevo reflexiona en torno a conceptos como la historia, el legado, la identidad o la raza, y a través de los cuales los artistas de esta edición vinculaban el territorio británico y el exterior, el pasado y el presente.  Asimismo, las obras de  la EXPO Chicago en Septiembre trataban focos de preocupación que iban de las biografías migratorias a las preocupaciones medioambientales, pasando por las reivindicaciones feministas y con la obra de Sanford Biggers, Laocoön (2016) coronando la feria. Siendo por un lado un guiño al personaje de Bill Cosby “Fat Albert”, la pieza consta de una enorme escultura de plástico, de tintes caricaturescos pero con una fuerte violencia latente. (Re)presentando a un hombre negro acostado boca abajo, que parece respirar con debilidad al ser la figura inflada y desinflada ligeramente por una bomba de aire, por otro lado suplica un momento de reflexión en torno a los controvertidos y numerosos casos de afroamericanos abatidos por policías blancos que terminan en muchas ocasiones por quedar impunes en territorio estadounidense.
Estos son solamente algunos ejemplos de una tendencia que se ha mantenido con fuerza a lo largo de los últimos meses, y a la cual eruditos y aficionados del arte parecen haber recibido con los brazos abiertos. Esperemos que así sea, pues si podemos de algún modo definir el arte como la manifestación cultural de una sociedad en un momento determinado de su historia, podemos despedir el año con un cálido aplauso a la labor general. Toca ahora trabajar para que este motor de reflexión social y activismo no acabe por convertirse en una simple moda provocadora, una bravatada que en pocos meses no irá mas allá de su utilidad de mercado. Tengo la impresión de que algo así puede haber ocurrido con el trabajo en torno a la crisis de los refugiados, que vio el cielo hace dos años, y hoy parece empezar a marchitarse. La buena lucha implora seguir siendo peleada.

lunes, 11 de diciembre de 2017

Lubaina Himid, premio Turner 2017

 Me recuerda Carmen que este año el Premio Turner ha sido concedido a una joven artista de 63 años, nacida en Zanzíbar, pero perfectamente arraigada en el Reino Unido. Según indica la Tate, su obra está concebida para visibilizar la creatividad negra y, en general, de las personas de la diáspora africana.

Fotografía tomada de The Guardian. Darren O'Brien / Guzelian
Teniendo en cuenta el carácter del Premio Turner, concebido para apoyar el lanzamiento de los artistas en fase de inicio de la madurez, puede sorprender que se premie a una persona de 63 años... Conociendo la voluntad latente de forzar la polémica, que suele caracterizar a este premio, parece que por ahí van este año "las cosas": artista mujer, negra, joven de 63 años...

Anthea Hamilton

Como si las autoridades de la Tate quisieran reforzar el nombramiento del último premio Turner, han dado a conocer la decisión de encargar a Anthea Hamilton, que para muchos era canditada favorita a ganarl el Premior Turner del año pasado, el trabajo que el año próximo ocupará el espacio único de las Duveen Galleries.

Imagen tomada de Artlyst

El enredo de Sijena

The Art Newspaper publica hoy un artículo para dar noticia de la intervención de la policía en el Museo de Lleida para hacer cumplir la decisión judicial que impone la devolución de las obras al Monasterio de Sijena. La imagen adjunta materializa una parte del problema, que podría llegar al Museo del Prado, donde se conserva una obra de la misma procedencia.

Foto Adrián Ropero, EPA-EFE/REX/Shutterstock
El enredo es uno de los más espectaculares síntomas de una dolencia tradicional de la Conservación del Patrimonio Histórico Artístico, que no se ha querido afrontar con decisión. Ningún gobierno, sea de izquierdas o de derechas, se ha atrevido a discutir el papel privilegiado de la Iglesia que, en este caso concreto, puso en marcha un mecanismo diabólico al reorganizar sus sedes episcopales en el nordeste peninsular.

¿Inteligencia artificial creativa?

Hace unos días, en una de esas noticias "de relleno" elPeriódico publicaba que "Un 'software' encuentra y escribe noticias sin periodistas". Y aludía a un sistema (Reuters Tracer) organizado por Reuters que servía para redactar "artículos sencillos" a partir de los mensajes publicados en Twitter, que pueden servir para acotar "espacios" a desarrollar más ampliamente mediante la intervención de una persona. Entre los inconvenientes del sistema, la noticia mencionaba que, de momento, es fácil engañarle y que el consumo energético es muy elevado.
La "noticia" se conoce desde hace más de un año... En todo caso, quien haya observado cómo han evolucionado los "traductores automáticos" durante los últimos años, no se sorprenderá de que Reuters Tracer abra la puerta a la posibilidad de que la inteligencia artificial sea capaz de redactar noticias incluso con estilo literario... Tiempo al tiempo.

domingo, 10 de diciembre de 2017

Cuestión de sensibilidad musical

Hace unos días un medio de comunicación ofrecía como "noticia", los resultados de una investigación de interesantes implicaciones. Al indagar sobre las fuentes, resultó que la "noticia" no era tan fresca... Un grupo de investigadores encabezados nominalmente por Matthew E. Sachs publicó hace un año en Oxford Academic (Social Cognive and Affective Neuroscience, vol 11, 2016, p. 884-891) un estudio que relaciona la estructura de funcionamiento cerebral de las personas con la capacidad para experimentar la "sensación" de "ponérsele a uno la piel de gallina" ante la audición de una pieza musical.
Según el estudio, anunciado hace diez meses en Neuroscience, "las personas que experimentan escalofríos por la música en realidad tienen diferencias estructurales en el cerebro. Tienen un mayor volumen de fibras que conectan su corteza auditiva a las áreas asociadas con el procesamiento emocional, lo que significa que estas áreas se comunican mejor" (...) "Que existan más fibras y una mayor eficiencia entre dos regiones cerebrales significa que tiene un procesamiento más eficiente entre ellos".
A continuación, el resumen publicado por los propios investigadores:

"Humans uniquely appreciate aesthetics, experiencing pleasurable responses to complex stimuli that confer no clear intrinsic value for survival. However, substantial variability exists in the frequency and specificity of aesthetic responses. While pleasure from aesthetics is attributed to the neural circuitry for reward, what accounts for individual differences in aesthetic reward sensitivity remains unclear. Using a combination of survey data, behavioral and psychophysiological measures and diffusion tensor imaging, we found that white matter connectivity between sensory processing areas in the superior temporal gyrus and emotional and social processing areas in the insula and medial prefrontal cortex explains individual differences in reward sensitivity to music. Our findings provide the first evidence for a neural basis of individual differences in sensory access to the reward system, and suggest that social–emotional communication through the auditory channel may offer an evolutionary basis for music making as an aesthetically rewarding function in humans."

Así, pues, la sensibilidad musical depende de que hayamos nacido con más o menos fibras de interconexión entre determinadas áreas cerebrales... ¡Qué cosas!

viernes, 8 de diciembre de 2017

Facilitar la lectura

Me pasa Iván enlace a un artículo firmado por Daniel T. Willingham, profesor de Psicología en la Universidad de Virginia y autor del libro “The Reading Mind: A Cognitive Approach to Understanding How the Mind Reads”,  y aparecido en New York Times, que se hace eco de cómo el incremento de conocimientos o la familiaridad con una asunto concreto pueden facilitar la lectura de un texto alusivo a ello. Desde ello, plantea que:

"Las prácticas educativas actuales demuestran que la lectura de comprensión está mal entendida. Se le trata como una habilidad general que puede aplicarse con el mismo grado de éxito en todos los textos. Sin embargo, la comprensión está íntimamente entrelazada con el conocimiento. Esto sugiere tres cambios importantes en la educación.

  • En primer lugar, apunta hacia una reducción del tiempo que se pasa alfabetizando a los estudiantes de los primeros grados. Los estudiantes cuyas edades oscilan entre los 8 y los 9 años pasan el 56 por ciento del tiempo en actividades de alfabetización y solo 6 por ciento en ciencias y 6 por ciento en estudios sociales. Este énfasis desproporcionado en la alfabetización resulta contraproducente en los grados posteriores, cuando la falta de conocimiento de los temas impide la comprensión. Otro paso positivo consistiría en utilizar textos cargados de información en los primeros grados de la educación primaria. Históricamente, han tenido poco contenido.
  • En segundo lugar, comprender la importancia del conocimiento para la lectura debe lograr que pensemos distinto acerca de las pruebas estándares de fin de año. Si una niña ha estudiado a Nueva Zelanda, debe ser buena leyendo un pasaje acerca de Nueva Zelanda. ¿Por qué ponerla a prueba con un pasaje acerca de las arañas o del Titanic? Si los temas se eligen al azar, la prueba evalúa el conocimiento aprendido fuera del salón de clase, un conocimiento que los niños de familias acaudaladas tienen mayores probabilidades de adquirir.
  • En tercer lugar, la construcción sistemática del conocimiento debe ser una prioridad en el diseño de los planes de estudios."
Seguramente, mi ignorancia me hace interpretar que Daniel T. Willingham es partidario de "trabajar" especialmente con la memoria a partir de los 8 años... Sería alucinante que, a estas alturas de la película, volviéramos a las fórmulas prekrausistas que causaron furor en Europa durante los siglos XVIII y XIX. Pero no se asuste el lector; me temo que el libro de Daniel T. Willingham no hace sino enfatizar algo que "todo el mundo sabe" en el ámbito educativo, por más que "algunos" pontifiquen en sentido contrario: la importancia de la memoria, que este autor, valora como "residuo del pensamiento", en el desarrollo de los procesos de evolución cognitiva.

Libertad cultural y Guerra Fría en la HKW

De nuevo, Javier me pasa enlace a la exposición que se está celebrando en la Haus der Kulturen der Walt (HKW) de Berlín alusiva a la relación entre la creación cultural y la Guerra Fría: Parapolitik: Kulturelle Freiheit und Kalter Krieg. Tal y como se conoce desde mediados de los sesenta,  el Congress for Cultural Freedom (CCF) que, invariablemente aparecía relacionado con la difusión de las concepciones estéticas de vanguardia norteamericanas, durante los años cincuenta y sesenta, no había sido otra cosa que un instrumento del Departamento de Estado controlado por la CIA.



Como el asunto ya ha salido varias veces en el blog, no me pondré pesado salvo para enfatizar dos detalles. Para asombro de ingenuos, la página del museo que informa sobre la exposición enfatiza la acción del CCF en América Latina, África y Asia, pero no en Europa. Y, como me hizo notar Verónica, entre las imágenes que la ilustran aparece una que corresponde a la serie Quad  I + II, de Samuel Beckett, concebida como espectáculo para televisión en 1981. Me gustaría conocer las "razones" que explican su inclusión en el evento de la HKW y, desde luego, los "olvidos" del texto de la presentación en Internet.
En aquellos no tan lejanos años se defendía la libertad creadora, al tiempo que se imponía a los creadores un férreo control político que no sé si ha sido superado con el paso de los años, aunque ahora no exista una institución como el CCF. Pero sospecho que el Mercado y sus "instrumentos asociados" establecen una vigilancia mucho más rigurosa.

LAS MENINAS (TRAP REMIX 2017)

Aunque se aleja mucho de mi manera de entender la educación estética, sería injusto no dejar testimonio de que en menos de 15 días el vídeo ya ha conseguido 1,2 millones de visitas; por supuesto, con aceptación abrumadora. Y en este caso, desde las fórmulas "ortodoxas", que se suelen emplear en estos asuntos, no sé si procede acordarse de las moscas...

Balthus, de nuevo

Pintura "marginal" a las corrientes estéticas dominantes del siglo XX, pintor de veleidades heterodoxas, niñas y sexualidad sugerida son los ingredientes de un cóctel poco adecuado para estómagos delicados, pero también de aromas especiales para quienes afrontan estos asuntos con sonrisa cínica de perro pulgoso.

Teresa durmiendo, 1938
Mia Merrill, en una petición "en línea", proponía al Museo Metropolitano de Nueva York que, atendiendo a las peculiares cualidades de una pintura muy concreta de Balthus —Thérèse Dreaming—, ésta fuera retirada o acompañada de ciertas "acotaciones":

"Cuando fui al Museo Metropolitano de Arte el pasado fin de semana, me sorprendió ver una pintura que representa a una niña en una pose sexualmente sugestiva. La pintura de Balthus, Thérèse Dreaming, es un retrato evocador de una niña preadolescente que se relaja en una silla con las piernas hacia arriba y la ropa interior expuesta.
Es perturbador que el MET muestre con orgullo tal imagen. Es una institución de renombre y uno de los museos de arte más grandes y respetados en los Estados Unidos. El artista de esta pintura, Balthus, tenía un enamoramiento notable con las niñas pubescentes, y se puede argumentar contundentemente que esta pintura idealiza la sexualización infantil.

(...)

Dado el clima actual en torno a la agresión sexual y las denuncias que se vuelven más públicas cada día, al mostrar este trabajo para las masas sin proporcionar ninguna aclaración, el MET apoya, tal vez involuntariamente, el voyeurismo y la objetualización de los niños.
No estoy pidiendo que esta pintura sea censurada, destruida o condenada al ostracismo. Lo que le pido al MET  es que considere seriamente las implicaciones de colgar determinadas piezas de arte en sus paredes, y que sea más concienzudo en la contextualización de las piezas de cara al público. Esto se puede lograr eliminando la pieza de esa galería en particular, pero también proporcionando más datos en la descripción de la pintura. Por ejemplo, serviría con añadir un comentario breve del tipo: "algunos espectadores encuentran esta pieza ofensiva o inquietante, dado el enamoramiento artístico de Balthus con las chicas jóvenes".
En última instancia, esta propuesta es insignificante, teniendo en cuenta la entidad exuberante de las obras que posee el Museo Metropolitano de Arte (pueden colgar fácilmente otra pintura), la entidad abiertamente sexual de la pintura (la descripción del MET de la pieza no proporciona antecedentes sobre Balthus y su reputación), y los titulares de noticias actuales, que invitan a promover un tratamiento muy especial para conseguir incrementar la seguridad y el bienestar de las mujeres de todas las edades."

La petición, que recabó un número muy considerable de adhesiones (11.000 en el momento de escribir estas líneas), sirvió para abrir un debate de alcance global, con manifestaciones de coloraciones diversas, según los medios que consultemos, dado que el asunto cuenta con todos los aditamentos de "lo polémico", tanto si lo contemplamos desde el norte como si lo hacemos desde el sur. ¿A qué mente enferma se le puede ocurrir que la pintura maravillosa de una adolescente pueda entenderse como una provocación sexual? Sin embargo... ¿No deberíamos hacer algo frente a la "sexualización" infantil que, con frecuencia, se manifiesta en el arte?
The New York Times explicaba el mantenimiento de la pintura en las paredes del MET del siguiente modo:

"En referencia a la decisión del museo, el director de comunicaciones del Met, Ken Weine, dijo: "Momentos como este brindan una oportunidad para la conversación, y el arte visual es uno de los medios más significativos que tenemos para reflexionar sobre el pasado y el presente y fomentando la evolución continua de la cultura existente a través de una discusión informada y respeto por la expresión creativa".

¿Respeto por la expresión creativa? No parece una solución salomónica, pero imagino que a los directores de los museos les va a tocar afrontar muchos problemas como éste, si las cosas continúan por el camino emprendido. Imagino que, en muchos casos, optarán por la autocensura... por evitar conflictos... ¿Se llegarán a "evitar" las imágenes de los muy celebrados putti?

Humbert Humbert, en Lolita, Kubrick, 1962
No es la primera vez que las pinturas de Balthus promueven debates de gran alcance social. En el año 2014 fue cancelada en el museo Folkwang (Alemania) una exposición (Balthus: The Last Studies), que iba a exponer imágenes de fuerte sentido erótico. Tal y como recogieron los medios, algunas imágenes de la misma serie se habían vendido en Gagosian NY sin incidente social alguno. Es de suponer que la galería se "había aprovechado" del ambiente creado en la misma ciudad gracias a la exposición que poco antes había organizado, precisamente el MET con un título harto sugerente, si tenemos en cuenta lo que, en inglés, pueden movilizar los términos empleados en el título: Balthus: Cats and Girls ¿Por qué no aprovechar la malicia para activar el interés del público?
Al hilo de esa exposición, se publicó una entrevista de Nadja Hansen a la comisaria Sabine Rewald (diciembre de 2013), de la que es oportuno extraer el siguiente comentario:

"Nadja Hansen: Usted menciona en el catálogo que la estricta disciplina de la composición aumenta el humor erótico de las pinturas. ¿Puede aclara un poco más esa idea?

Sabine Rewald: Sí, ahí es donde entra la tensión maravillosa. Las chicas muy jóvenes se sientan así, incómodamente, con las piernas torcidas o abiertas, exponiéndose. Lo veo en el autobús de la ciudad todo el tiempo; es totalmente inconsciente. Pero cuando Balthus revela lo que pueden considerarse posiciones eróticas, en estas posturas rígidas y habitaciones vacías, donde a menudo parecen de mal humor o melancólico, crea este contraste, esta tensión. Luego se trata de lo que el espectador le aporta. Estos niños hacen alarde de sí mismos aparentemente sin ser notados, pero son observados por el espectador. Es este erotismo inconsciente y natural el que (Baslthus) explora y convierte en arte".

¿La estricta disciplina compositiva incremente el tono erótico de unas pinturas que Balthus, gracias a su capacidad para engendrar tensión maravillosa, eleva a la categoría de arte? Niñas a punto de convertirse en mujeres, gatos... La obra de Balthus, que, con buen criterio, se ha relacionado con la parte más escabrosa de las preocupaciones expresadas por Vladimir Nabokov en Lolita, se aproxima demasiado a territorios particularmente pantanosos, desde lo que hoy consideramos políticamente correcto y, por supuesto, desde lo socialmente admisible en la actualidad. ¿Cómo entender hoy estéticamente la "obsesión" de hombres maduros como Humbert Humbert o Balthus por niñas en plena pubertad?

Lolita, Kubrick, 1962
Especialmente sensibilizados ante los abusos sexuales ejercidos sobre mujeres y niños/as, es natural que se desencadenen situaciones como la movilizada por Mia Merrril: aunque sea obvio el componente estético, también lo es el "perturbador", que muy probablemente se movilice en nosotros ante el peso ominoso de ciertos mecanismos demasiado arraigados en el fondo de nuestras almas.
En este caso, no me cuesta reconocer como oportuna la protesta de Mia Merril, aunque me ardan las entrañas por lo que ello pudiera significar respecto de las prácticas museísticas de los próximos años. Y es que en el universo estético se ha mirado "para otra parte" con demasiada frecuencia ante situaciones vidriosas. Sugiero al lector que se informe, por ejemplo, sobre la vida de Alonso Cano, a quien se sigue recordando en olor de "santidad estética" aunque muy probablemente, asesinó a su esposa. Otro tanto podría decirse de Gauguin, que continúa subyugándonos con las  imágenes tiernas de jóvenes y niñas taitianas, que en el universo real sólo fueron objetos "de usar y tirar". Por no hablar de Eric Gill, de incontinencia sexual tan exagerada que no respetó a sus hijas ni, al parecer, a su perro...
¿Estamos legitimados para, como se hizo en el caso de Grahan Ovenden, condenar al ostracismo estético y aún a la hoguera, a todas las obras nacidas de la genialidad de espíritus "perturbados"? Hace dos años, Emine Saner se hacía una pregunta parecida en las páginas de The Guardian y concluía que las obras no tienen por qué cargar con las penas de su autor. Sería absurdo destruir las pinturas de Caravaggio, como se hizo con las de Ovenden... ¿Incluso aunque sepamos que la categoría "artística" implica colocar al "Creador" —asesino, pedófilo o acosador— por encima de los simples mortales? No sé si es un problema "de límites", de los límites de la libertad creadora, o de "creencias", de lo que creemos que es el arte; y ni tan siquiera sé si es un problemas, dado que tal vez el argado no tenga solución.

Por desgracia, ante casos como éste, es tentador transformar la actual "sensibilización" hacia estos asuntos en el rigor moral de la "Pence rule"que podría conducirnos directa o indirectamente a una nueva fase de iconoclastia.  Es por ello que, a pesar del impecable planteamiento de Mia Merrill y de los posibles "pecados" de Bathus y de sus pinturas, me parece digna de aplauso la decisión tomada por el Museo Metropolitano de Nueva York; alabo la firmeza aunque, teniendo en cuenta las servidumbres sociales de los museos y los recovecos del alma humana, en la actualidad sólo parezca "razonable" como "maniobra" para estimular la polémica y, de ese modo, incrementar la cifra de visitantes.

jueves, 7 de diciembre de 2017

Salvator Mundi, al Louvre de Abu Dhabi

Según recogen los medios, poco después de que el recientemente inaugurado Louvre de Abu Dhabi hiciera público, mediante un tuit, que próximamente el Salvator Mundi atribuido a Leonardo sería expuesto en sus dependencias, se hizo público que su propietario era el príncipe Badr, "miembro de una rama menor" de la familia real de Arabia Saudí. Algunos observadores han lanzado la hipótesis de que, en realidad, el príncipe Badr sea una especie de "testaferro político-cultural" del príncipe heredero de Arabia Saudí, Muhammad ibn Sulaiman ibn Abddulaziz Al-Said, que durante los pasados días fue noticia por movilizar una purga política entre quienes pugnaban por su proximidad al trono. Como indicaba The New York Times, es posible que esa intermediación pudiera interpretarse como un "gesto prudente" frente a la ortodoxia de los musulmanes locales, que podrían ver con mala cara un gasto tan extraordinario para adquirir un imagen  —recuérdese que las imágenes tradicionalmente han despertado recelos en el mundo islámico— que, además, representa a Jesucristo.
Según The Art Newspaper: 

"El príncipe heredero de Arabia Saudita y su homólogo en Abu Dhabi mantienen una estrecha relación de trabajo y el 5 de diciembre sus países anunciaron la formación de un Comité de Cooperación Conjunta para formalizar la colaboración existente en asuntos militares, políticos, económicos y culturales. El préstamo de Salvator Mundi puede verse como un gesto de amistad que refuerza esta relación."

Sería alucinante que la pintura acabara convirtiéndose en una "pieza más" del mecanismo sobre el que se están construyendo las alianzas que definirán la política global de los países del Golfo durante los próximos años, en paralelo a las maniobras que se están orquestando en otros lugares de Oriente Medio para matizar la polaridad entre sunitas y chiitas.

Adenda, 8/12

Con fecha de hoy, The Art Newspaper ofrece una acotación a las noticias divulgadas los días anteriores. Según un anuncio del Louvre Abu Dhabi, la obra habría sido adquirida "directamente" por el nuevo museo:

"Louvre Abu Dhabi is looking forward to displaying the Salvator Mundi by Leonardo Da Vinci. The work was acquired by the Department of Culture and Tourism - Abu Dhabi for the museum."

Ello entraría en confrontación con lo publicado por The New York Times y Wall Street Journal entre otras muchas publicaciones. No obstante, The Art Newspaper plantea la posibilidad de que la "adquisición" lo hubiera sido a través del personaje citado por Wall Street Journal.

viernes, 1 de diciembre de 2017

Al palacio por una alcantarilla

Me pasa Eliana la referencia de un singular edificio, situado en la plaza que aún se dedica a Venus, en la capital romana. Parece una metáfora progresista con mala uva, pero no; sencillamente son las cosas de las acumulaciones de sedientos que impone el paso de los años. Casi por azar, en el Aventino apareció un palacio perfectamente conservado, que se cree la casa privada del emperador Trajano, y al que actualmente se accede a través de un registro del alcantarillado. Confiemos en que pronto se pueda visitar de modo más convencional, aunque conociendo cómo están las cosas en Roma, habrá que tener paciencia: tal vez dentro de tres o cuatro... generaciones.



Son especialmente interesantes las bóvedas de arista y, por supuesto, la ornamentación, con diseños geométricos y de naturaleza variable (animales, plantas, candelabros, máscaras, paisajes bucólicos, etc), dentro de lo que es habitual en los alrededores del año 100. Pero lo que más me ha llamado la atención ha sido la peculiar articulación espacial, que me ha hecho pensar en Santa Lucía del Trampal...

IN-SHADOW: A Modern Odyssey. Lubomir Arsov