jueves 9 de julio de 2009

Roma fluye de vida

Decía el recepcionista del hotel, persona afable y de sonrisa mundana, que Roma llevaba 3000 años en el mismo sitio... Es difícil encontrar una ciudad más impávida e inmutable. Debe existir algún egregio funcionario municipal de bigote enhiesto encargado de velar porque cada piedra permanezca en su sitio... incluso aunque esté mal colocada. No se entendería de otro modo. En el estado Vaticano no necesitan servicio tan prosaico por razones obvias y las prevenciones del "buen gobierno" atienden a otras preocupaciones... Como en las grandes mezquitas, en San Juan de Letrán y en San Pedro, las autoridades religiosas han ordenado establecer controles de moralidad. Hombres de edad mediana, pelo corto, aspecto de guardaespaldas bien educados y sonrisa plastificada, calibran la longitud de faldas, pantalones y mangas de las aficionadas al asunto estético. "Es un lugarsagrado", dicen como si fuera necesario enfatizar la sacralidad del arte... En San Giovanni in Laterano, como en la mezquita azul de Estambul, ofrecen telas a las mujeres perturbadoras; en san Pedro, sencillamente prohíben el acceso a las descocadas... ¿Pondrán burqa a Santa Teresa?
Para acreditar el arraigo de doble moralidad impuesta por la voluntad de poder, en la Insigne Basilica Collegiata Sancta Maria ad Martyres el control moral no existe y nadie impide a las mujeres escasas de ropa pasear por ese espacio mágico y maravilloso, que concentra una de las mayores aglomeraciones de la ciudad eterna. Francamente, es incomprensible tanta ligereza, especialmente, este año, cuando se celebra el 1400 aniversario de su consagración a cargo de Bonifacio IV. Y es sabido que la consagración de un templo, aunque haya sido pagano durante 500 años, le imprime carácter y, desde ese preciso momento se transforma en templo cristiano... Si Agripa levantara la cabeza, caería de culo, al ver cómo gentes sin escrúpulos cambiaron sus intenciones conciliadoras en gesto de poder implacable. Por fortuna, la dinámica histórica coloca las cosas en su sitio y, por aclamación popular, gracias a la prevalencia de los "culturetas" y otras especies aficionadas al "asunto estético", sobre los "meapilas", la Insigne Basílica Collegiata Sancta Maria ad Martyres, sigue siendo el Panteón, el templo dedicado a "todos los dioses" y, en consecuencia, el lugar sagrado abierto a todas las creencias.
Acaso sea Roma el lugar donde se manifiesta con mayor dramatismo el conflicto entre uso ritual y aprovechamiento cultural del patrimonio histórico-artístico. Por razones que no viene al caso, tenía interés en ver las obras de Caravaggio repartidas por la ciudad... Frente a lo habitual en España, en Roma no cobran entradas a las puertas de las iglesias y no ponen dificultades a la realización de fotografías, pero quien desee ver las obras de Caravaggio que están en san Luis de los Franceses o en Santa María del Popolo, debe acumular monedas para activar los mecanismos de iluminación. En ambos casos, el efecto es deslumbrante, pero insuficiente para contemplar las pinturas porque también en ambos casos no es posible acceder a las capillas correspondientes y sólo se pueden ver con un escorzo violentísimo. Es frustrante observar la magnífica "Vocación de San Mateo", acaso la mejor pintura de su generación, en esas condiciones, y paradójico que para conocer todos los detalles debamos recurrir a fotografías.

Por lo demás... Me decía el recepcionista del hotel que quien ha vivido alguna vez en Roma no desea vivir en otro sitio. No le falta algo de razón. Sus calles irregulares, envejecidas y de colores tostados son un cántico vital indescriptible, que se magnifica con matices tumultuosos, pero solemnes y gloriosos, en la Fontana de Trevi, la plaza de España, La Piazza Navona, el Coliseo, el Panteón, y la basílica de San Pedro. Viejas y nuevas sacralidades se dan la mano con naturalidad... Lo mejor de Roma: sus gentes, así las empadronadas como los transeúntes... Volveré a Roma pronto, porque arrojé una moneda a la Fontana de Trevi y, según cuentan, el espíritu de Sylvia (encarnado por Anita Ekberg en la celebrada película), toma de la mano del turista ingenuo y se ocupa personalmente de hacerle volver. Y es imposible resistirse al poder de una diosa tan persuasiva.

miércoles 24 de junio de 2009

Nuevos aires en el Reina Sofía

El Reina Sofía, por indicación de su director, está ofreciendo un imagen nueva que, en principio, parece mejorar la anterior. Tiempo tendremos para valorarla, aunque es fácil prever que si se distancia del oficialismo vanguardista, le lloverán palos por doquier...
Desde el punto de vista específico de este blog, por una vez y sin que sirva de precedente, dejaré a un lado mi actitud crítica para elogiar esa postura que, de momento, se ha concretado en un criterio expositivo nuevo y en una indicación sorprendente. Al parecer, hace una semana dio instrucciones a los vigilantes para que permitieran a los visitantes realizar fotografías sin flash. A ver si cunde el ejemplo...
Sobre el nuevo criterio expositivo... acaso hable otro día.

martes 23 de junio de 2009

Las iglesias del valle de Bohí

Este fin de semana convenía parar en el maravilloso conjunto etnográfico-religioso del valle de Bohí (o Boí), dominado por las dos conocidas iglesias de Tahull, quintaesencia del románico catalán...
Cuentan que cuando Puig i Cadafalch descubrió las pinturas estuvo a punto de volverse loco imaginando que pudieran acabar en el mercado de antigüedades y, en consecuencia, movió Roma con Santiago (valga al caso la manida coletilla) para dejarlas a cubierto de Santa Codicia, patrona de los mangantes con sotana. Y decidió trasladarlas a Barcelona... Hoy están debidamente sacralizadas y protegidas en el Museo de Arte de Cataluña de donde no saldrán de momento, a pesar de las garantías que determina la ley, seguramente, porque también aquí la voracidad museística prevalecen sobre el "sentido común"... Si no somos capaces de resolver un "conflicto" tan simple, ¿cómo enjugar entuertos tan complejos como los de Pérgamo, Ëfeso, Egipto...?
En este caso concreto, el conflicto entre sentido común e intereses locales, por un lado, frente al "egoísmo institucional" de los museos, se ha "resuelto" con dos tipos de medidas: la dotación de infraestructuras y la realización de réplicas para ofrecer carnaza a los turistas. Quienes peregrinen hasta tan recóndito lugar, encontrarán un conjunto delicioso de pueblos con encanto, diseñados a mayor gloria de la escenografía rural moderna políticamente correcta, con varias iglesias románicas remodeladas con criterios afines hasta conseguir "testimonios simbólicos" de las raíces culturales catalanas... Quienes ilustran la visita ofrecen una explicación políticamente correcta fácil de interpretar en sintonía nacionalista con unas gotas de malicia: las iglesias de Tahull testifican la "europeidad catalana" en contraposición al resto de "las regiones" del "estado español", caracterizadas por las pervivencias islámicas. Siguiendo costumbres ancestrales, la pasividad de las piedras, como la del papel, permite recrear la historia para reforzar las ideologías dominantes... La sencilla ornamentación del exterior de las iglesias ("arquillos lombardos") proporciona una coartada perfecta para establecer estrechas relaciones con el norte de Italia, que aseguran aún más la "individualidad" de estas reliquias en contraposición a otras obras de la misma época repartidas por el resto de la geografía peninsular (en Castilla-León, sobre todo). Y las pinturas, de manifiesta inspiración bizantina como todas las realizadas bajo los primeros impulsos de Cluny, según los criterios políticamente correctos indican la misma dirección, porque algunos temas iconográficos están documentados ¡en Inglaterra!
Sin embargo...
Es obvio que el movimiento románico, en cuyo seno debemos incluir estas iglesias, responde a un impulso político, religioso y cultural con epicentro al otro lado de los Pirineos y, en consecuencia, no es preciso forzar un milímetro los argumentos para dejar clara esa vinculación con la "Europa" altomedieval, por supuesto, en paralelo a lo sucedido al oeste desde tiempos de Alfonso VI (finales del siglo XI). Sin embargo, no creo que se pueda ir mucho más allá, porque los llamados "arquillos lombardos" no se puedan identificar como rasgos culturales específicos de la arquitectura lombarda. De hecho, aunque sea obvio que existen en las obras más relevantes del románico lombardo, utilizar arcos o arquillos ciegos como recurso ornamental es una fórmala de racionalidad constructiva (en Tahull tienen la función de conseguir unos centímetros para el "vuelo" del tejado) que, con distinta complejidad, podemos encontrar en todo el mundo y en cualquier época, asociada al uso de materiales poco capacitados para soportar tracciones (piedra y ladrillo). Casi todas las iglesias románicas repartidas por Francia y España los tienen, pero también podemos verlos en La Giralda; la reconstrucción que hizo Félix Hernández del alminar de la mezquita mayor de Córdoba, también; en la propia mezquita mayor son abundantísimos los arcos ciegos en configuraciones variadísima... ¿Arquillos lombardos? A mi juicio, sería mejor hablar de "arquillos ciegos"...
Las iglesias del valle de Bohí componen un conjunto homogéneo de fuerte caracterización gracias a que apenas se han conservado iglesias de la misma cronología y del mismo ciclo cultural. Las iglesias románicas que se construyeron por toda el norte de la península Ibérica fueron sustituidas por iglesias góticas o de época posterior; exceptuando el Panteón Real de san Isidoro y alguna otra iglesia aislada, las que han subsistido se encuentran en áreas rurales marginales (Segovia, Soria, etc.). De todas ellas, las de Tahull acaso sean de las más pobres e irregulares desde el punto de vista constructivo, si exceptuamos las torres, que proporcionan un matiz de excepcional interés. Son edificaciones rústicas, de muros irregulares tanto en concepción como ejecución, con graves problemas de sustentación, de cimentaciones precarias, con cubiertas de madera... Sin embargo, las torres son edificaciones concebidas con elegancia y racionalidad, estructuradas mediante tramos de carga progresivamente aligerada, que parecen más cercanas a los alminares almohades que a la torre de San Ambrosio.
Francamente, es tentador plantear una hipótesis estrafalaria: que las "cuadrillas" de constructores empleadas por Ramón Guillén (obispo de Barbastro) o quien tomara la iniciativa edilicia, no procedieran del norte sino del sur... Por puras razones de proximidad geográfica, parece más fácil que se emplearan alarifes andalusíes o cuadrillas de "constructores" formados en las tradiciones constructivas de Al-Ándalus, que permanecieron vigentes, cuando menos, hasta el siglo XII en Aragón y la actual Cataluña: Lérida se rindió a las tropas cristianas en 1149. De hecho, millares de catalanes recibieron un curso acelerado de capacitación constructiva durante los años finales del siglo X, cuando, tras el saqueo de Barcelona, fueron conducidos por Almanzor a Córdoba y empleados como esclavos en la construcción de la última ampliación de la mezquita mayor...
Para mayor abundamiento, la pervivencia de las fórmulas constructivas islámicas y la habilidad para construir torres de proporciones extremadamente esbeltas, por supuesto, con arquillos ciegos, está documenta pocos kilómetros al sur, en la arquitectura mudéjar de Aragón, hasta época muy tardía, con ejemplos tan excepcionales como las de Teruel.
Contando con el factor islámico, se "entendería" con mayor facilidad la existencia de "magníficas" torres junto a iglesias de escasas pretensiones arquitectónicas, que podríamos asociar a las fórmulas utilitaristas consagradas en Al-Ándalus. De ese modo, la realización de estas iglesias podría entenderse como producto de un impulso "europeo", comparable al imperante en la mitad norte de la península Ibérica, mientras que su realización y, sobre todo, la de las torres deberían interpretarse como pervivencia de fórmulas islámicas... Y aceptando ese hipótesis, deberíamos culminar diciendo que las iglesias del valle de Bohí no son tan ajenas a las corrientes mudéjares imperantes en el resto de la Península... En apariencia, el uso de la piedra contradice esa hipótesis, pero los constructores emplearan sillares tan pequeños que parecen ladrillos... parra crear efectos ornamentales muy parecidos a los proporcionados por éstos. En todo caso, es importante tener en cuenta que para usar ladrillos se precisa una infraestructura "industrial" (arcilla, hornos, etc.) seguramente inexistente en lugar tan apartado y escondido.
Imagino al espíritu de Puig i Cadafalch sacudiéndose en su tumba... Desde mi punto de vista el "espíritu catalán" se manifiesta en el tratamiento aplicado al patrimonio histórico-artístico, que envidio y debería servir de ejemplo a tanto mangante indolente de las dos mesetas... Y dejando a un lado las disquisiciones político-históricas... cualesquiera que fueran las razones para "recuperar" el valle de Bohí (o Boí), el resultado es, sencillamente, magnífico. Regresaré en cuanto pueda a solazarme con la gastronomía catalana, con ese paisaje maravilloso de Aigues Tortes y con el soterrado candor nacionalista de los (las) cicerones... A lo mejor no son más europeos que los segovianos, pero en ciertos asuntos se lo montan de PM.

lunes 15 de junio de 2009

Los mundos del Islam en la colección del Museo Aga Khan

¿Se estará poniendo de moda la cultura islámica?
En la línea habitual de CaixaForum, hace pocos días han inaugurado una exposición de la modalidad “cajón de sastre” dedicada a la cultura islámica, que ofrece una imagen global de enciclopedia básica, en franca oposición a otras exposiciones recientes, acaso demasiado específicas. Si alguna de éstas pecaba por defecto, la colección del Aga Khan lo hace por exceso.
No obstante, estoy seguro de su capacidad de atracción para el gran público y para quienes tengan interés en contemplar en directo algunas piezas concretas. Para los primeros será sumamente interesante afrontar la dispersión geográfica de un “modelo religioso” implantado sobre diferentes realidades geográficas y, en consecuencia, sobre distintas raíces culturales. Viejo debate entre marxistas y los herederos de Fritz Saxl. Se ha dicho muchas veces que el arte islámico ofrece siempre (en cualquier momento) rasgos formales que lo individualizan y lo distinguen de otras corrientes estéticas… o culturales. Debe ser cierto. Cuentan que Fehérvári añadía una salvedad prepotente: “Y lo mejor siempre es persa”. Naturalmente, los de aficiones andalusíes replicábamos con matices chauvinista: “¡Menos durante el siglo X; durante el siglo X, lo mejor es de Córdoba!”… Para muestra el capitel compuesto adjunto, que seguramente fue realizado para los palacios "inquisitoriales, quiero decir, califales durante la segunda mitad del siglo X.
En la exposición es posible contemplar algunas piezas de clasificación dudosa, que podrían ser andalusíes… y unas pocas que pueden abrir cierta polémica, como un “mocárabe” que engendra debate pensando en los homónimos granadinos. Por supuesto, también es recomendable detenerse unos minutos ante las piezas persas…

jueves 4 de junio de 2009

Obama, el Califato y la Inquisición

Islam has a proud tradition of tolerance. We see it in the history of Andalusia and Cordoba during the Inquisition.
Obama dixit, César Imperator...
Regresa a mi cabeza la secuencia final de La chaqueta metálica, cuando los soldados americanos caminan (¿avanzan?) mientras entonan la canción de Mickey Mouse... "Alguien" debería recomendar al presidente norteamericano que nos se fie de John Woo en asuntos de historia y cultura españolas. Me atenaza histeria cómica imaginando la famosa "alianza de las civilizaciones" en un contexto discusivo en el que se confunde el califato (de Córdoba) con la Inquisición y Santa Sofía con una "taza turca", por decir algo...


Y aún más:
I also know civilization's debt to Islam. It was Islam A- at places like Al-Azhar University A- that carried the light of learning through so many centuries, paving the way for Europe's Renaissance and Enlightenment.

La aportación islámica a la recuperación de los textos antiguos fue clara; no tanto, al movimiento enciclopédico...

Merece la pena leer el discurso completo.

El museo Ulpiano Checa, monumento al provincianismo carpetovetónico

Por despejar la mente de servidumbres forzadas, viajo a Colmenar de Oreja... Tenía pendiente dar un paseo por el museo Ulpiano Checa, inaugurado por doña Esperanza Aguirre Gil de Biedma el 9 de marzo de 2009, según dice la placa situada junto a la entrada. Entiendo que es buena idea crear museos como éste en poblaciones como Colmenar de Oreja, porque potencian y dinamizan las posibilidades turísticas y culturales. Así, pues, y sin que sirva de precedente, mi más fervoroso aplauso para una decisión que debería repetirse en toda la geografía de la comunidad madrileña. Se me ocurren varias ideas explosivas que no ofreceré públicamente por no dar ventaja a quienes viven del plagio... Prefiero divertirme comentando lo que se les ocurre a los demás....
En contrapartida, el tirón de orejas tiene por objeto a quienes se han empeñado en matizar la iniciativa con tintes ultra-provincianos enfatizando la "influencia" que, supuestamente, tuvieron las pinturas de Ulpiano Checa sobre algunas películas de temática afín. Como Ulpiano Checa realizó pinturas de temática "árabe", debemos creer que D. Lean se inspiró en ellas para realizar Lawrence de Arabia. Del mismo modo, Fred Niblo y William Wyler se habrían inspirado en sus obras para realizar las dos celebradas versiones de Ben-Hur. E. B. Schoedsack para Los últimos días de Pompeya. R. Scott para Gladiator y hasta S. Kubrick para Espartaco. Lo peor del caso no es el "ditirambismo" de ciertos hagiógrafos y otros plumíferos de alquiler, sino que en la organización museística hayan dado por buenas unas hipótesis que convierten la institución turístico-cultural en un monumento colosal al casticismo provinciano más rancio y añejo.
Más allá de los paralelos formales entre las pinturas de Ulpiano Checa y las películas mencionadas, imposibles de negar grosso modo, es preciso tener en cuenta que las imágenes del pintor colmenareño nos remiten a importantísimos precedentes, agrupados en dos fenómenos que debió conocer sobradamente y que siguen siendo referencias fundamentales para quien esté interesado en las costumbres del Imperio Romano:
a) Las tradiciones italianas, sensibles en casi todas las regiones con "escuelas" pictóricas importantes desde el siglo XV: Florencia, Roma, Venecia, etc. En la actualidad existe un Museo della civiltá romana, que, con criterios científicos, culmina esa tradición. Fue inaugurado en 1952. b)Las aportaciones "arqueológicas" (inicialmente con comillas y luego sin ellas) de los siglos XVIII y XIX, tan influyentes en las corrientes estéticas europeas del siglo XIX... y de tanto arraigo en Francia, Inglaterra y Alemania. El Instituto Arqueológico Alemán fue fundado en 1829; el interés académico francés por las antigüedades romanas viene de más lejos...
Y por el lado del cine, los datos aún son más testarudos. Cuando se rodó el Ben-Hur De William Wyler, ya existían muchos precedentes de escenas con carreras de carros... y, por supuesto, de ambientación "romana". Entre otras, Quo Vadis, de E. Guazzoni (1912), Los últimos días de Pompeya, de E. Rodolfi (1913), la monumental Cabiria, de Pastrones (1914)... Messalina, de Enrico Guazzoni (1923), Ben-Hur, de Fred Niblo (1925),
No me imagino a William Wyler, D. Lean o a S. Kubrick recurriendo a imágenes de Ulpiano Checa para preparar los vestuarios de sus respectivas películas, cuando era tan fácil acceder a precedentes cinematográficos tan notorios o a trabajos especializados respaldados por las instituciones académicas o museísticas italianas, francesas, inglesas y alemanas, especialmente. Con pretensiones más modestas, las obras de Ulpiano Checa se nos presentan en el contexto de una corriente estética que triunfó en los ambientes académicos de toda Europa entre finales del siglo XIX y principios del XX, y determina referencia obligada para las expresiones iconográficas posteriores, por supuesto, incluido el cine. Óscar Lapeña ofrece un interesante y, en ocasiones, discutible texto sobre el particular...
Por lo demás... Ulpiano Checa es un pintor académico que algunos comparan con Sorolla, Fortuny y Federico Madrazo... Dicen que las comparaciones son odiosas y, en este caso doy fe. En el museo podemos ver algunas "cosas" de cierto interés, pero sólo "de cierto interés"...
Si es lícito recurrir al formato lapidario (adecuado para compensar las consignas políticas que suelen formularse en las inauguraciones de museos), diré que, según mi criterio, Intentar convertir a un pintor de cierta calidad, pero de "segunda fila", en la quintaesencia de la genialidad carpetovetónica es una majadería.
No obstante, si el lector es incondicional en el respaldo a los corifeos de doña Esperanza Aguirre Gil de Biedma, le sugiero una aventura apasionante: encontrar los errores de ambientación y vestuario en las grandes películas "de romanos". Me consta que en el Espartaco de Man-Kubrick existen algunas "imprecisiones" en el vestuario militar... Si esas "imprecisiones" aparecieran también en las pinturas de Ulpiano Checa, sería terrible...

viernes 29 de mayo de 2009

La "metáfora"(estética) se muerde la cola

Leo en BBC Mundo: "Siglos atrás, los grandes terratenientes empleaban a eremitas en algunas ocasiones para que reflexionaran desde su encierro sobre los grandes dilemas que aquejan a la humanidad. Hoy, el Museo de Manchester, en el norte de Inglaterra, busca recrear una experiencia similar encerrando a un artista en una de las torres del edificio para que, durante los 40 días que permanezca encerrado, busque soluciones para los males que sufre nuestro planeta". Y me pregunto si el objetivo metafórico será replantear los problemas expresados por Sir Vidiadhar Surajprasad Naipaul en Una casa para el señor Biswas, comprimiendo el desfase cronológico entre 1961 (cuando V.S. Naipaul escribió el libro) y la actualidad... ¿Se trata de una campaña publicitaria de quienes cobran los derechos del escritor inglés? ¿O se nos quiere decir que la vida del arte es como la de Mr. Biswas? En esta última hipótesis debo recomendar a quienes estén interesados en el asunto estético que no lean la novela... por cuidar la salud psíquica.
Seguro que a alguien se le ocurre colocarse un orinal en la cabeza, montarse en un "dos caballos" con un amigo flipado y lanzarse a recorrer el mundo para reflexionar sobre los problemas circundantes. ¿Nos estamos volviendo locos o vivimos bajo el imperio de la estulticia estética?

jueves 28 de mayo de 2009

Sorolla para masoquistas

Esta mañana he intentado dar un paseo por la exposición Sorolla... Aunque parezca increíble, dada la promoción ofrecida por los medios de comunicación y el interés social que promueve su manera de entender el arte de la pintura, no había mucha gente ante las taquillas, donde existían unos pasillos encintados, de esos que utilizan para ordenar las aglomeraciones, y, aunque asimismo parezca increíble, los gestores del Prado se han manifestado con una iniciativa destinada a velar por la comodidad de los visitantes... Al verlo, casi caigo al suelo de la impresión: han colocado unos toldillos contra la canícula, que torgan a la sacrosanta institución cierto aire payero...

Mucho me temo que si, en los próximos días, cuando suban las temperaturas según la costumbre del estío mesetario, no desean convertir la explanada de la puerta de Goya en un escenario bélico para el famoso travelling de Lo que el viento se llevó, los "gestores" del Museo deberán inspirarse en Benidor o Marbella, ampliar las zonas de sombra y, sobre todo, instalar máquinas expendedoras de refrescos.


Por desgracia, al llegar a la taquilla (eran las 12), informaban al visitante que no se podía acceder a la exposición de Sorolla hasta las 13, 15... Oh fatalidad, el ticket de aparcamiento me obligaba a recoger el automóvil a las 13 h... ¡A quién se le ocurre emplear el automóvil para ir al Prado, con lo bien que funciona el transporte público!


No sé si volveré otro día... Mi afición por Sorolla y por el disfrute estético no da para reclamar el martirio... Acaso por observar las previsibles aglomeraciones, me dé una vuelta el próximo domingo... Es previsible que el gentío supere lo sucedido con Velázquez.

miércoles 27 de mayo de 2009

Miquel Barceló en la Bienal de Venecia

Por Iría Rotaeche Ozores


La 53ª Bienal de Venecia, que ha cumplido más de cien años, es uno de los eventos de mayor prestigio internacional en el mundo del arte contemporáneo y España a elegido para que le represente al pintor mallorquín Miquel Barceló, premio Nacional de Artes Plásticas 1986 y Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2003.
Miquel Barceló arrastra consigo la polémica, la pasión o el desprecio, pero no cabe duda de que hoy es uno de nuestros artistas internacionales más conocidos y valorados. Todo empezó con su participación en la Bienal de São Paulo de 1981 , pero a raíz de la Documenta VII de Kassel de 1982, se consolid a como una de las figuras más revelantes del arte español. En la Bienal de Venecia, se vuelve a dar otra vuelta a su obra, ¿por qué? ¿a qué conduce? En principio la muestra, que lleva por título “Miquel Barceló” , gira en torno a temas ya tratados con anterioridad por el artista de 52 años : Primates, paisajes africanos y la espuma de las olas del mar retratados en esos tonos grisáceos y tierras que le caracterizan. Todo construido con esa materia tan rica y generosa a la que nos tiene acostumbrados. Pero ¿qué aporta de nuevo?: Sigue vivo, investiga, da que hablar. Es un pintor popular, fácil, a la gente le gusta. Es valiente, consecuente con su obra . Su iconografía está involucrada no sólo con el paisaje que le rodea, sino con la NATURALEZA con la que convive: No en vano ha dicho que su trabajo de Malí está hecho en colaboración con las termitas . Por esto quizás sus etapas son tan diferentes.
Aparte de su imaginación y creatividad, cuenta a su favor con que podía haberse fidelizado a los mismos cuadros que pintaba al principio de sucarrera en los años 80 y que tuvieron tan buena acogida por parte de un público adinerado y ávido por invertir en arte moderno. Pero no ha sido así. Siempre tiene algo nuevo que decir.
En mi opinión, también contribuye a su éxito ese formato enorme en el que trabaja ; si fuese la mitad de grande creo que no gustaría tanto. También considero que mantiene su estatus de referente para muchos artistas. En un momento en el que triunfa el arte que se apoya en un lenguaje más teórico-filosófico muy personal , donde la pintura casi está mal vista, Barceló, sin un planteamiento conceptual, se atreve a hacer un arte emocional que parece salir de las tripas. Esa es la parte que más me gusta y me llega de Barceló, es por encima de todo Pintor. Aunque su pintura no está exenta de ese concepto filosófico, no es meramente plástica. De hecho me vienen a la memoria esas series de cuadros llenos de libros en los que representa bibliotecas , o esas otras que nos hablaban de museos y exposiciones, aquello era una alusión clara a la cultura.
Pintor formado, curioso y sobre todo culto , sabe de lo que habla, y no solo se preocupa por aspectos formales aunque en su obra , qué duda cabe, la plástica tiene un peso importante ; de hecho, insisto que de su pintura eso me interesa especialmente. Por otro lado , todos hemos oído que sus cuadros no aguantan el paso de los años y algunos dicen huelen a podrido. Si él lo ha advertido a sus compradores y aún así se lo han llevado a sus casas no me parece mal, otra cosa sería que sin previo aviso, descubras que cada mañana tienes que pasar la aspiradora debajo de El Cuadro porque te encuentres un trocito de Barceló hecho migas por los suelos del salón. Pero es un artista que investiga infatigablemente, que no se acomoda a fórmulas ya aprendidas y que sigue aportándonos muchas cosas nuevas e inspiradoras a generaciones de artistas.
Aunque por otro lado , los jóvenes artistas que están especialmente interesadis en el arte social, critican a Barceló que siendo, tan importante y conocidono, no haya utilizado susu armas para contribuir a denunciar las injusticias sociales. Por otro lado la gente también critica el hecho de que siempre esté en voga, aludiendo que los inversores que compraron en su día sus cuadros, siguen moviendo al artista en el mercado para favorecer sus inversiones. (en fin , eso es como todo; vivimos en una sociedad capitalista, ¿qué puede esperarse cuando se ha encontrado un filón?)
Ya para terminar ni qué decir tiene que cuando encargamos la cúpula a un pintor que investiga sobre el terreno y pinta desafiando las leyes de la gravedad, se expone a que ocurra lo que todos conocemos. Mientras, ajeno a las críticas, se didica en cuerpo y alma a su trabajo. Sin comentarios…
Miquel Barceló reside actualmente entre París, Mallorca y Mali.

martes 26 de mayo de 2009

La Alhambra, otro caso de gestión "peculiar"

Recuerdo tiempos mejores, cuando visitar la Alhambra era una aventura apasionante pero trivial... tal vez, apasionante por trivial. Si empleabas el automóvil, buscabas aparcamiento en las inmediaciones, sorteabas a las gitanas que pretendían leerte la mano o "regalarte" una flor, te acercabas a la taquilla, entrabas sin otro condicionante que tu propia excitación por recorrer los mismos espacios de Boabdil... y añorar una forma de vida regida por la memoria de Epicuro (naturalmente, el "Epicuro del sentir popular"). Y el paseo se transformaba en recorrido hedonista irrepetible en cualquier otro lugar o situación... La visita nocturna era orgiástica.
Los gestores de la Alhambra dijeron que la masificación turística imponía reformas... Ya no hay gitanas, pero para mi gusto la situación ha empeorado, porque han cambiado el antiguo "impuesto" por otro de cuantía superior y además nadie te obsequia claveles ni te augura un romance venturoso. Y, por supuesto, los cambios han llegado mucho más lejos, acaso, demasiado lejos.


Para empezar, es preciso adquirir la entrada con antelación mediante los servicios de una entidad financiera; la entrada sólo sirve para unas pocas horas; si acudimos en grupo, debemos dirigirnos a una "empresa" de comisionistas (por supuesto, "legalmente constituida", que aplica una "mordida" del 30 %) porque el banco no entrega más de diez por petición en el mismo bloque horario. Se argumentan razones de "conservación" para limitar el número de visitantes diarios... Es fácil imaginar la cara del visitante interesado en la "cosa artística", cuando le digan que no puede entrar en la Alhambra porque el aforo está completo hasta el mes próximo...
El cómodo paseo de acceso se ha transformado en una penosa peregrinación desde los aparcamientos situados a unos centenares de metros... Por fortuna, la excursión no es tan larga como la de San Frutos del Duratón. ¿Razones? El ejercicio físico facilita la eliminación del colesterol y como el perfil sociológico de los "turistas culturales" bascula hacia la "tercera edad", sobran argumentos para justificar una medida que, además, tiene la virtud de alejar los automóviles de las zonas de mayor interés cultural; y es sabido que éstos destrozan la ambientación "temática"...
No se puede tocar nada, los itinerarios están marcados con sogas y vigilados por infinidad de vigilantes que me hicieron recordar el ambiente universitario de los años 70, cuando los estudiantes debían ser protegidos de sí mismos... ¡La puñetera manía de prohibir y vigilar!. Visto con otro criterio, es natural: un complejo palatino que ha padecido mil vicisitudes (abandono, saqueo salvaje de las tropas napoleónicas y otras circunstancias menores) se conserva tan maravillosamente bien desde que fue construido no se puede exponer a las veleidades de unos visitantes potencialmente agresivos...
Boabdil me susurra al oído que no diga tonterías, porque el actual palacio de la Alhambra es fruto de una "reconstrucción" demasiado imaginativa, que funde varias iniciativas constructoras y "restauradoras" en las antípodas del rigor arqueológico... El espíritu del rey llorón recuerda muy especialmente las labores realizadas por los gitanos poco antes de que llegara al trono José I y por las autoridades franquistas después de la Guerra Civil... En aquellos tiempos se hicieron verdaderas barrabasadas —me grita al oído. Acaso tenga razón el rey llorón porque es necesario ser un verdadero experto en arte hispanomusulmán para distinguir las zonas originales de las "reconstruidas" y aún así, no siempre están las cosas claras.
Y continúa diciéndome que, como de costumbre, las argumentaciones "oficiales" ("políticamente correctas") sólo son excusas para disimular la penuria inversora, la precariedad imaginativa y el resto de los pecados afines que dificultan la conservación, el disfrute y la explotación turísticas del inmenso Patrimonio Histórico-Artístico Español. Si no se limitara el número de visitantes, se producirían problemas de aglomeración, como los que existen en algunas zonas del palacio de Topkapi o en las salas más "populares" del Ermitage o de cualquier otro lugar de gran interés público, pero no de conservación. Y en el caso de la Alhambra, para resolver esos inconvenientes, con diversificar la circulación de los visitantes y, para ello, poner a disposición del público todas las zonas potencialmente interesantes desde el punto de vista arqueológico, que son muy numerosas en el recinto fortificado. Algo parecido han hecho en el Museo del Louvre y el resultado es bastante aceptable.
Han remodelado radicalmente el patio de la fuente de los leones transformando el antiguo jardín en superficies de gravilla, al gusto de las actuales modas "japoneses" y, por razones de conservación urgente, ha sido sustituido la fuente por un engendro postminimalista... ¿No se le ha ocurrido a nadie hacer una réplica antes de quitarla?
No dejan entrar en los baños porque, según dicen, los visitantes podrían causar graves inconvenientes... El espíritu de Boabdil se agita de nuevo.
En suma, hoy por hoy, la visita a los palacios de la Alhambra se ha convertido en un evento a medio camino entre un viacrucis por el Cerro de los Ángeles o por Cuelgamuros (La Cruz de los Caídos) y un paseo por los palacios del rey Minos...
Si deseamos contemplar el vaso medio lleno, a pesar, incluso, de las quejas del rey llorón, y de los inconvenientes asociados a los criterios de conservación según fórmulas rigurosas, subsiste la epigrafía árabe, la decoración tapizante, las sebcas, los mocárabes, los juegos de columnas con capiteles que estilizan radicalmente los ordenes grecolatinos, los aliceres, las techumbres de madera... Y la Alhambra sigue ofreciéndonos la posibilidad de imaginar cómo pudo ser aquella corte nacida de la decadencia del esplendor califal.
Boabdil me susurra , de nuevo, que para hacerse una idea de cómo fue su querido palacio faltan los colores, sobre todo, los colores... los tonos dorados, azules, rojos, verdes... Las sedas, los tapices, el mobiliario, los objetos preciosos, los servidores... ¡La lujuria del color! Y confiesa que se encuentra más cómodo en la sacristía de la Cartuja, que en esa "feria temática" fría y aséptica para sableo de guiris. Y me lo explica argumentando que el arte "merengario" (de merengue) que cubre sus paredes y la fastuosidad del camarín está más cerca de sus recuerdos que los actuales salones ofrecidos al público en una desnudez impúdica e incompatible con su sentido del placer visual.
¿Será verdad que la cultura hispanomusulmana subsiste en la ornamentación del barroco granadino?

El espíritu de Boabdil lanza una carcajada metálica y chirriante que me eriza el cabello: ¿No has comprendido aún que las últimas obras de Barceló participan de ese espíritu "merengario"...?

¡Por fin entiendo la canción de Miguel Ríos!