domingo, 15 de enero de 2017

El museo de Bellas Artes de Castellón

He visitado museos grandes, pequeños, gigantescos, minúsculos; agradables, hostiles, encantadores, horripilantes y hasta ridículos; bien iluminados, con muestrarios de reflejos, acaso concebidos desde el muy elogiable amor a los animales y, muy especialmente, a las urracas... Contenidos en edificios con gran potencial de atracción, excesivamente discretos, en edificios rehabilitados, incluso a la intemperie; con empleados amables, groseros, excéntricos, anodinos; conozco museos de atención impecable, con las paredes mohosas, que amenazan ruina. Se de alguno que fue cárcel, comisaría de policía, centro de animación sociocultural... Recuerdo uno que yuxtaponía su función educativo-cultural con la de dispensario... Pero jamás imaginé que pudiera haber un museo que ofreciera al visitante la aventura de enfrentarse con el riesgo de caer rodando por las escaleras... Pudiera ser una estrategia innovadora para atraer a jóvenes aguerridos y ancianos amantes de los riesgos, pero no sé si, como factor de reclamo, será efectivo. En todo caso, me gustaría dejar testimonio de que estuve a punto de morder el polvo.


Hipérboles e incidentes personales al margen, el peligro se debe a un defecto de diseño o ejecución o, tal vez, de diseño y ejecución, apreciable en todas las escaleras dado que fueron concebidas según el mismo patrón: huella de tarima y tabica definida mediante una pletina de aluminio sobre la que se han incrustado dos puntos de luz que proporcional al conjunto un aspecto visual sumamente interesante. El problema deriva de que, según consta en buena parte de los peldaños, la tarima ha cedido y, en consecuencia, la pletina sobresale en magnitud variable, pero en casi todos los casos con riesgo de tropiezo, sobre todo para las personas con menor habilidad motora. Ignoro cuántas más habrán tropezado, pero dado que el problema subsiste desde hace algún tiempo, me atrevería a decir que, de momento, nadie se ha partido la cabeza, porque en caso contrario, las autoridades competentes (o incompetentes) ya habrían tomado cartas sobre el asunto. ¿Problema de diseño o de ejecución? Es obvio que lo uno conduce a lo otro: muy probablemente, la anomalía esté relacionada con la necesidad de colocar conductos eléctricos y con la torpeza de quien definió la manera de hacerlo. Asimismo, con mucha probabilidad, acaso no se haya afrontado la solución del problema porque, desde lo perceptible, intuyo que ha de ser carísima.


A esa "dificultad" irresoluble desde la precariedad actual, aún deberíamos unir otra: el proyecto de Mansilla y Tuñón recibió el Premio de Arquitectura FAD 2001, el Premio Obra Excelente del año 2001 (FCC), el Premio de Arquitectura 1999-2000 del COACV (Colegio Oficial de Arquitectos de la Comunidad Valenciana) y que fue finalista para el Premio Mies van der Rohe en 2001. Obviamente, un edificio tan premiado ha de ser perfecto y, siguiendo la lógica de King Vidor y Ayn Rand, si los vulgares humanos tropezamos en las escaleras, seguro que se debe a que no sabemos caminar de acuerdo con los valores del genio. Además, si se rompe la cabeza alguien y un juez estima alguna irregularidad punible, siempre estará "al quite" el contribuyente pagano, perfectamente entrenado en subsanar errores ajenos en autopistas, almacenamientos de gas, aeropuertos surrealistas, etc., etc.
Miedo y curiosidad morbosa me da que inauguren el muy celebrado Museo de las Colecciones Reales, ideado en el mismo estudio, que comienza a parecerse sospechosamente a la obra de El Escorial.


Fuera de ese "pequeño" detalle y de algún otro menos "visible", lo cierto es que, aunque por el exterior no ofrece una fachada "amable" o atractiva y el acceso desconcierta, el museo, situado algo lejos del centro de la ciudad, responde a un diseño interesante, sobre todo, en lo que se se refiere a lo perceptible "sobre plano": los espacios interiores, la articulación en altura y los juegos de luz en las diferentes plantas. Todo en la línea de otros proyectos afines, como los museos de León y Zamora, también de concepciones espaciales interiores espectaculares, que fueron muy alabados en su tiempo, pero que también han generado "pequeños problemas" de mantenimiento.
Exceptuando la inferior, bastante obscura, las demás plantas están concebidas combinando luz natural y luz artificial con un resultado irregular, que condiciona decisivamente las posibilidades expositivas. Hay zonas diáfanas junto a otras que requieren refuerzo de luz artificial, aunque casi siempre con efectos distantes del tremendismo escenográfico de algunas instalaciones museísticas más recientes (por ejemplo, la del MAN) que, sin embargo, también se emplea en determinadas zonas (arqueología y etnología). En ese sentido, el Museo de Bellas Artes de Castellón forma grupo con unos cuantos realizados en España durante los últimos 20 años, que se han concebido desde un protagonismo demasiado forzado de los criterios arquitectónicos. Tal y como he manifestado en otras ocasiones, entiendo que sería más oportuno apostar por una arquitectura menos intrusiva, por no complicar la vida a los gestores de estas instituciones, de operatividad social progresivamente precaria.

Lo más positivo...  La combinación de madera, espacios articulados y lienzos claros o neutros consiguen un resultado de cierto confort visual. Me han hecho "gracia" algunos detalles como la escenografía, un tanto forzada, del sótano, dedicado a cuestiones antropológicas y arqueologicas. Se agradece, en todo caso, que no sea demasiado difícil realizar fotografías...
El área dedicada a las "falsificaciones" o "imitaciones", de concepción similar a ciertas fórmulas empleadas en Atenas, me ha parecido una magnífica idea: colocar las falsificaciones en estanterías con malla metálica define una metáfora afortunada.
Pero, sobre todo, lo más positivo es la atención ofrecida por los empleados, que nos ayudaron a entender algunas "anomalías efímeras" como los dibujos realizados sobre los vidrios de la entrada...


Por el contrario, no me han gustado, además de las escaleras, los bancos, que quiero imaginar fueron concebidos para soportar cojines pero que sin ellos son demasiado bajos y por consiguiente, incómodos. Porque no me placería imaginar que su altura deriva de una interpretación sui géneris —con criterios de Howard Roark— de los protocolos de confotabilidad, adaptados para niños de corta edad; ello equivaldría a sugerir sutilmente a las personas de cierta edad que no son bienvenidas al museo, tal y como sucedió hace unos cuantos años en cierto museo de Madrid, al que no le venía bien que en sus áreas de circulación se refugiaran los ancianos durante el invierno.


En suma, se trata de un museo en la línea de otros proyectos del mismo estudio, que adolece de las mismas cualidades, para bien y para mal. Todos ellos son museos de gran aparatosidad arquitectónica pero con escasa capacidad para atraer público que, además, manifiestas los inconvenientes derivados de una ambición arquitectónica mal canalizada en el proceso constructivo. Desde lo que sucede con las escaleras, parece milagroso que la tarima de las salas se vea en un estado de conservación bastante bueno, aunque no sé si sucederá lo mismo con la carpinteria metálica, de tamaño descomunal y colocada en lugares de acceso problemático. No me extrañaría que también tuviera problemas para defenderse de las lluvias torrenciales...


Por lo que se refiere a "mis debilidades", el museo contiene un capitel de hojas lisas, con el ábaco retallado, que replantea la problemática varias veces mencionada en este blog, sobre las fórmulas aparentemente evolucionadas que, sin embargo, podrían ser más antiguas de lo que costumbramos a imaginar. En este caso no hay huellas de los elementos del piso superior aunque el ábaco  ofrece una concavidad muy acusada y cartelas casi semicilíndricas que hacen pensar en fórmulas permeables a las tradiciones bizantinas; otro tanto sucede con el astrágalo liso sugerido en la parte inferior y con la leve arista que hace pensar en las volutas angulares propias de los siglos V y VI. No obstante, la inexistencia de rasgos claros, debería imponernos prudencia y, al menos, ampliar un poco la fase de adscripción, entre los siglos IV y VI.

San Ambrosio de Barbate

Durante estos días pasados fue noticia el yacimiento arqueológico de San Ambrosio de Barbate por su pésimo estado de conservación. Hace unos años se procedió a un tratamiento "de choque" que, como en tantas otras ocasiones, no fue demasiado eficaz. La vegetación y los desaprensivos han invadido el lugar con resultados lamentables: han desaparecido elementos metálicos del cerramiento y de la estructura de refuerzo, y en contrapartida desequilibrada e históricamente anacrónica, los vándalos han dejado unas cuantas pintadas que, tal vez, sean manifiestos estéticos de gran elocuencia sobre nuestro estadio cultural. Desde situaciones como ésta, tan comunes, se diría que hay más personas interesadas en dejar testimonio prosaico de su existencia que de preservar la memoria histórica.

A la izquierda, estado actual; a la derecha, situación tras la intervención.

Elementos de "creatividad popular"
Según los testimonios que he podido recoger, no siempre claros, en la iglesia consagrada en "tiempos visigodos", se conservan varios capiteles reutilizados, que apenas se intuyen en la documentación a la que he tenido acceso. En la web de la Junta de Andalucía exponen:

(...)“Entre las estructuras localizadas en la excavación se han documentado muros de una gran consistencia, construidos con sillares, estos se distinguen a ambos lados de la ermita, y podían formar parte de un gran edificio, quizás de dos plantas. De este edificio podrían proceder los restos arquitectónicos que se observan en el entorno inmediato de la ermita, restos de cornisas con frisos decorados, grandes sillares de piedra arenisca labrados, capiteles corintios reutilizados en la ermita, etc. “
(...)
“La edificación principal de la ermita de San Ambrosio consta de una nave única estructurada mediante cuatro arcos fajones apuntados de ladrillo, sobre los que se sustentaba una cubierta a dos aguas con caballete central, resuelta con viguería de madera, tablazón y teja. Coincidiendo con los apoyos de los arcos, se adosan a los muros perimetrales sendas columnas, de diámetros desiguales y rematadas superiormente con cimacios de nacela, excepto las dos más próximas al ábside, con capiteles de orden compuesto, probablemente de origen romano. A los pies de la nave descrita se define un nártex, mediante la inserción en la construcción principal de un muro interior, con puerta. La cabecera se remata con un ábside rectangular, subdividido a su vez en un espacio central, correspondiente al presbiterio, y sendos ámbitos laterales correspondientes a una posible cripta y al arranque de una torre, hoy muy destruida. “

Imagen tomada del blog "De España hasta los cantares"
¿Capiteles compuestos y capiteles corintios? En el blog "De España hasta los cantares" ofrecen la imagen de un capitel corintio con peculiaridades estructurales relativamente anómalas, que ya he comentado en otro caso (Calatayud): una única corona de hojas soporta un conjunto superior en el que las volutas interiores han sido sustituidas por un motivo "liriforme" de cierta "originalidad". 
Aunque está bastante erosionado y ello puede condicionar la valoración de la talla, la molduración del ábaco, el diseño superior del cesto, la naturaleza de las volutas angulares y todo el "aparato vegetal", apuntan hacia el siglo II... 
Intentaré visitar el yacimiento, que hasta ahora siempre me ha quedado a trasmano, antes de que, entre la indolencia de unos y la torpeza de otros, se convierta en un chiringuito anarcobudista, o lo que es lo mismo, en otro testimonio de nuestra "liberalidad" en asuntos de gestión cultural: en tiempos de posverdad, prevalece la libertad de expresión individual sobre un valor tan etéreo como la defensa del Patrimonio Histórico.

sábado, 14 de enero de 2017

Posverdad (post-truth)

Es la palabra que el Diccionario de Oxford ha entronizado como "palabra del año", con un sentido que acaso sea menos moderno de lo enfatizado por determinados medios. Según recoge BBC Mundo, "Oxford la define como el fenómeno que se produce cuando "los hechos objetivos tienen menos influencia en definir la opinión pública que los que apelan a la emoción y a las creencias personales". Y el citado medio, se apoya en el juicio de A.C.  Grayling, para quien en la conformación de la realidad cultural asociada a dicha voz, deberían tomarse en consideración ciertos factores:

  • Los cambios derivados de la crisis del 2008 y, muy especialmente, el descontento de las clases medias, que habrían comenzado a poner por delante el "cerebro" genital al otro.
  • Las redes sociales con lo que ellas implican en la difusión de informaciones no siempre contrastadas ni, por supuesto, veraces.
  • La dificultad para categorizar la información que recibimos o que está a nuestra disposición en un ambiente dominado por mensajes manipuladores.
  • La pervivencia de un cierto relativismo nihilista que, en manos de ciertos líderes de opinión, se transforma en una especie de escepticismo precartesiano: todas las opiniones son igual de respetables y, por consiguiente, de valiosas, tanto si las formula la persona más docta como si responden a la voluntad de un idiota.

Fotografía tomada de Univisión
Por su parte, los redactores del Diccionario de Oxford indican que, aunque el término no es nuevo y se podría vincular con las tradiciones posmodernas, a partir de mayo de 2016 y, sobre todo, en coincidencia con la crisis del Brexit y con la elección de Donald Trump, ha dejado de emplearse esporádicamente para convertirse en un invariante entre los sesudos politóogos. Al parecer, habría sido empleado por primera vez con un sentido similar al mencionado por Steve Tesichen en un ensayo publicado en la revista Nation en 1992; y, sobre todo, en un libro de Ralph Keyes, de título elocuente —The Post-truth Era, 2004, obviamente con sentido muy diferente al definido por A.C. Grayling.
Con independencia del origen del término, parece una ingenuidad enfatizar los factores recientes en una situación que, como es notorio, es invariante de las circunstancias ambientales de nuestra sociedad, al menos desde que tenemos testimonios escritos. Precisamente, este ensayista llega a una conclusión que me resulta particularmente familiar dado que, entre nosotros, alguien las había mencionado hace algún tiempo, al amparo de las razones que justificaron recordar el cine de los últimos años de la República de Weimar: el paralelismo entre buena parte de las circunstancias "actuales" —de entonces y de ahora, muy especialmente— y las de los años treinta.

La ópera de los tres centavos, Pabst, 1931
Y hablando de posverdad: en contrapartida cañí, tal y como acredita Fundéu, entidad financiada por cierto banco español importante, la palabra del año 2016 entre nosotros ha sido "populismo", vocablo generalmente empleado, precisamente, para activar mecanismos "bajos"... ¿No es para morirse de risa?

La casa Guzmán de Alejandro de la Sota, demolida

Así lo comentan en el blog de la Fundación Alejandro de la Sota:

"Sentimos empezar el año 2017 dando la malísima noticia de que la Casa Guzmán de Alejandro de la Sota ha sido demolida para ser sustituida por una nueva vivienda. Nuevamente, la arquitectura contemporánea sufre de la falta de cultura, de la falta de sensibilidad, la falta de protección y el fallo en cadena de la profesión, fruto de la desidia que se ampara en lo que es legal. La Casa Guzmán ha sido hasta hoy una obra de referencia de la arquitectura contemporánea española desde que Alejandro de la Sota la construyó en la década de los setenta del pasado siglo para Enrique Guzmán en la urbanización Santo Domingo. Sin embargo, nada ni nadie ha impedido que su descendiente haya podido tomar la decisión de sustituirla por otra cosa. Es el concepto de lo mío es mío y hago con ello lo que quiero. En Arquitectura, a diferencia de otras Artes esto es lo normal. Nadie se imagina que un heredero pueda destruir un cuadro o una escultura, quemar el manuscrito de un escritor. Nadie lo puede imaginar y tendría enfrente, además del peso de la ley, el escándalo de la sociedad. En la Arquitectura, sin embargo, es posible y ocurre en demasiadas ocasiones. Tiempo tendremos para entre todos tomar consciencia del valor de este proyecto en la historia reciente de la arquitectura española pero, desde su construcción, ha sido una referencia visitada, estudiada, publicada, disfrutada por generaciones de arquitectos de todo el mundo. Disfrutada, también y el primero, por Enrique Guzmán, su propietario y el que realizó el encargo a Alejandro de la Sota, un propietario orgulloso de recibir durante estos cuarenta años a cientos de estudiantes que se acercaban a contemplar su vivienda. En más de una ocasión nos contaba anécdotas de estas visitas, como la de un arquitecto suizo que le reconvino por hacer una reforma en las habitaciones interiores: “se conocía mejor el proyecto original que yo mismo” nos decía."

Casa Guzman de Alejandro de la Sota. Foto Fundación Alejandro de la Sota
En el fondo de la cuestión está la dificultad que existe para formular formas de protección efectivas en asuntos de arquitectura contemporánea, que ha propiciado la demolición de varios edificios de singularidad excepcional. El profesor Ezquiaga comparaba la atrocidad con la demolición de "la Pagoda" (Laboratorios Jorba), de Fisac; suscribo su valoración y, desde luego, la necesidad de arbitrar un marco normativo que, cuando menos, proteja de manera eficaz las obras más relevantes de la arquitectura reciente; pero comprendo que es difícil hacerlo porque, en un ambiente cultural como el nuestro, tan condicionado por vicios y virtudes añejos de esencia feudal y, teniendo en cuenta las implicaciones globalizadoras de la idea de genio, sería casi imposible crear una norma que no fuera exageradamente proteccionista.

Nueva Casa Guzmán.. Foto Laura Rivas Olmo

lunes, 9 de enero de 2017

Zygmunt Bauman

Ha muerto Zygmunt Bauman, uno de los pensadores más influyentes en los sectores "progresistas" del mundo occidental durante el cuarto cuarto del siglo XX y principios del XXI. En cierto modo, proporcionó continuidad —modificada— a las ideas de Herbert Marcuse, que amalgamó con las de Gramsci y las de Derrida hasta conseguir una "pasta" especialmente útil para desplegar la base del pensamiento posmoderno. Según la voluntad del cocinero, la base servía para cocinar "pizzas" en variedad infinita, no siempre relacionadas con el sentido original...

Fotografía tomada de Psicologias do Brasil

jueves, 29 de diciembre de 2016

"Los problemas de la gente"

Al parecer, los medios de manipulación han conseguido lo que parecía imposible: la imagen de Podemos es más patética que la del PSOE. Y las consecuencias son imaginables, pero permítame el lector que, al menos hoy, no haga gimnasia masoquista
Ya no se trata de que las premisas del señor Monedero fueran entelequias de cafetería pija y progresista del barrio de Salamanca, o que el señor Iglesias y sus compañeros no tomasen en consideración los factores más elementales de la motivación humana. Como consecuencia de las últimas iniciativas de unos y otros, Podemos comienza a ofrecer la imagen de la asamblea de estudiantes que ha de enfrentarse a las consecuencias de una huelga general cuando se acercan las calificaciones finales.
En ese ambiente, el señor Iglesias se ha revestido de un coraje chirriante para pedir perdón a sus "bases" en un "documento", "Carta a los inscritos e inscritas", que contemplado en versión para youtube, me ha retorcido el cuello de las neuronas con celo diabólico. Y no sólo por las concesiones a lo políticamente correcto, por el montaje pedestre y por la acotación emotiva de vergüenza ajena: durante estos días de escaramuzas tabernarias, los líderes de Podemos... ¿han dejado de hablar de "los problemas de la gente"?


Prefiero no entrar en lo que supone implícitamente la segregación fáctica entre "los líderes" y "las lideresas" y "la gente", que descompone a cualquiera, pero según el barómetro del CIS de noviembre de 2016, los problemas relacionados con los políticos eran destacados por el 29 % de los entrevistados ( 25,7 %, "Los políticos en general, los partidos políticos y la política"; "El Gobierno y partidos o políticos concretos", 3,2 %); sólo se percibían con mayor entidad "el paro" (72,9 %) —cómo no— y "la corrupción y el fraude" (36,1 %). Señor Iglesias: ¡Claro que los líderes de Podemos están hablando de los problemas de "la gente"! Jamás han dejado de hacerlo, aunque unas veces lo hayan hecho con sentido común y otras con la retórica alejandrina impuesta por la combinación de los objetivos políticos con los inevitables asuntos de egos y habichuelas. Lo que, según "los medios", está sucediendo en Podemos se parece mucho a un conflicto entre "cuerdas" en una estructura dominada por la endogamia: nada más "nuestro", de "nuestra gente"...

Tras unos meses de maniobras erráticas, buena parte de la cúpula de Podemos ha dejado de formar parte de una posible solución para integrarse en el problema. Por desgracia, en este punto no creo que, ni tan siquiera con los oropeles del arrepentimiento real o republicano, baste con pedir perdón.
Me temo que no es una cuestión de haber desconectado puntualmente con "los problemas de la gente": el asunto es infinitamente más complejo.

martes, 27 de diciembre de 2016

Svyato

Por sugerencia de Gonzalo:

Svyato from sharingvideos on Vimeo.

jueves, 22 de diciembre de 2016

Hablando de plagios...

En el año 2012, la Universidad de Harvard fue noticia porque se difundió la sospecha de que 125 estudiantes había copiado en un examen. Contemplada la situación desde aquí parecía una broma similar al gag de Casablanca (Curtiz, 1942): "¡Qué escándalo, qué escándalo! He descubierto que aquí se juega..." Como si en ese preciso momento alguien se percatara súbitamente de las posibilidades que ofrecen los nuevos medios, que en su propia naturaleza, exigen un replanteamiento radical de actividad universitaria. Obviamente, una cosa es copiar de Internet y otra muy diferente en un examen. Pero... ¿Seguro que son "cosas" diferentes?
Las autoridades de una de las universidades más prestigiosas del mundo, a donde acuden personas de especial significación intelectual y social, reaccionaron con relativa contundencia: sancionaron a 60 estudiantes con "castigos" casi simbólicos y redactaron un "Código de Honor", que en cierto modo, daba a razón a quienes contemplaron la situación con mueca escéptica:

"Members of the Harvard College community commit themselves to producing academic work of integrity – that is, work that adheres to the scholarly and intellectual standards of accurate attribution of sources, appropriate collection and use of data, and transparent acknowledgement of the contribution of others to their ideas, discoveries, interpretations, and conclusions. Cheating on exams or problem sets, plagiarizing or misrepresenting the ideas or language of someone else as one’s own, falsifying data, or any other instance of academic dishonesty violates the standards of our community, as well as the standards of the wider world of learning and affairs."

¿Enfatizar la importancia del "honor", de la "ética universitaria", puede ayudar a resolver el problema? Si lo planteáramos aquí, serían legión quienes murieran de risa... Precisamente, la cuestión del plagio es actualidad solemne entre nosotros gracias a las "maniobras" poco honorables del profesor Suárez Bilbao, rector de la Universidad Rey Juan Carlos. La solemnidad deriva de la tibieza de los medios universitarios para afrontar un asunto tan vidrioso, que armoniza mal con los objetivos de "excelencia" que, al parecer, preocupan a nuestros representantes, tan excelentes ellos mismos. Quien conozca desde el interior el funcionamiento de las universidades españolas no se sorprenderá de lo uno ni de lo otro...
En esa deriva, desde hace tiempo, muchos profesores están preocupados por "resolver" el problema de las "disfunciones" y para ello se han tomado algunas medidas entre las que destacan las aplicaciones que analizan los textos de los alumnos; y su preocupación es alarde de ingenuidad porque, más tarde o más temprano, esas aplicaciones también servirán  para analizar las "investigaciones" de los propios profesores... No quiero ni imaginar lo que inevitablemente sucederá cuando se hayan digitalizado todos o casi los trabajos de investigación y se analicen cruzando los contenidos de unos y otros... Es posible que desde esas posibilidades se "comprenda" mejor el horror que les produce a ciertos profesores enfrentarse a Internet.
Pero de momento, sólo los alumnos deben cuidarse ante esos instrumentos que se presentan como instrumentos definitivos para "promover la excelencia académica"... Sin embargo, es sencillo "engañar" a esas aplicaciones: basta con copiar textos en cualquier idioma que no sea el castellano; se traducen automáticamente, se "pulen" las carencias del traductor de Google con un editor bien armado de sinónimos y... ¡Alehop, trabajo perfecto!
En suma, los sistemas actuales apenas sirven para "cazar" a los alumnos más ingenuos, a quienes no se manejan bien en Internet y a quienes aún no han aprehendido que, en nuestra sociedad, el honor aparente es más importante que la honestidad.

Cabría imaginar que el incidente protagonizado por el profesor Suárez Bilbao movilizará una reacción positiva... Serían las consecuencias de no estar familiarizados con la práctica universitaria y, por supuesto, con la geometría diferencial... Como de costumbre, legalidad frente a legitimidad. Tal y como están las cosas, me parece más probable que, entre nosotros, se acepte el "plagio" como una fórmula de trabajo perfectamente rigurosa, legal y honorable, que la adopción de medidas eficaces contra quienes viven del engaño; al fin y al cabo en nuestra cultura existe un importante poso de picaresca que, tal vez, sea nuestra gran aportación al acervo universal. Lo sentenció Unamuno y muchos continúan en el empeño.

lunes, 19 de diciembre de 2016

lunes, 5 de diciembre de 2016

Ferdinand de Saussure en crisis

Según informa BBC Mundo, Morten Christiansen de la Universidad de Cornell, ha llegado a la conclusión de que no puede ser casualidad que muchas palabras de uso muy común se asocien a determinados sonidos o carezcan de ellos, en lenguas de raíces diversas. Christiansen ha realizado el estudio indagando en 6.000 lenguas y dialectos de América, Asia, Europa y Australasia. Si sus observaciones no están equivocadas, entraría en crisis uno de los fundamentos de nuestra actual Semántica, que tanto debe a Ferdinand de Saussure, y aparecerían sombras indicadoras de que también en el vocabulario aparecen indicios políticamente inconvenientes. Hasta hoy, "se creía" que las palabras no tienen ninguna relación con su significado y tal parece que deberemos reajustar nuestros conocimientos, también en esa dirección...

Ferdinand de Saussure

domingo, 4 de diciembre de 2016

30 años del Premio Turner


Lo políticamente correcto

Me pasa Rosario la referencia a un artículo aparcecido en Vozpopuli, firmado por Javier Benegas y Juan M. Blanco, alusivo a las implicaciones académicas de la dictadura de lo politicamente correcto. Hace unos meses la revista Newsweek publicó un estudio amplio sobre el mismo asunto... El artículo de Vozpopuli comienza aludiendo a un "lugar común" en estos asuntos: el caso de Colema Silk, masacrado personal y profesionalmente por un comentario que fue malinterpretado en términos racistas. Y es que el racismo ha engendrado una "sensibilidad" tan enfermiza como para que, en ciertas zonas de USA, se considere inconveniente que los niños lean Matar a un ruiseñorHuckleberry Finn, ambas de fundamento argumental profundamente antirracista, aunque ello implique presuponer que los profesores son incapaces de "compensar" las expresiones perversas aparecidas en ambos libros,
El artículo citado también menciona el coincido caso de Lawrence Summers, 27º Presidente de la Univerdidad de Harvard (2001-2006), que en la National Bureau of Economic Research hizo un comentario off-the-record  para indicar que el irregular reparto de los cargos de alta responsabilidad científica entre las mujeres podía deberse a razones de diversa naturaleza y a factores innatos; y destacó la mayor dispersión de la inteligencia masculina y que no todas las mujeres están dispuestas a emplear en la carrera profesional los mismos esfuerzos que la mayoría de los hombres. El comentario desencadenó una polémica que erosionó gravemente su prestigio: fue acusado de machista y hubo de dimitir. Según cuentan, en paralelo, la situación movilizó la capacidad creativa de Eileen Pollack, que escribió un ensayo publicado en 2015: The Only Woman in the Room: Why Science Is Still a Boys' Club... 



Lawrence Summers había unido "la cuestión femenina" a un asunto particularmente vidrioso: lo genético... Aún hoy es "de mal tono" enfatizar la relevancia de los factores innatos, porque ello se suele interpretar como veleidad propia de quienes añoran a Hitler; como si los factores genéticos no fueran relevantes en los fenómenos de conducta humana, tanto en el aspecto físico como en el psicológico. Aún están frescas la reticencias que activó la concesión del Premio Nobel a Konrad Lorenz en 1973 por sus estudios de Etología, dado que, como otras muchas personas alemanas de su generación, había sido nazi: enfatizar la relevancia de los instintos sólo podía ser fruto de una mentalidad amoldada a los principios del Führer... El peso de esa corriente es tan poderosa que aún hoy suena mal, incluso en ciertos ambientes psicológicos, hablar de "factores innatos", incluso aunque sepamos que algunos de los modelos educativos con mejores resultados prácticos derivan de planteamientos construidos, precisamente, desde la consideración de las "cualidades naturales" (innatas) de los niños, que se deben potenciar (por ejemplo, la "creatividad") o "reconducir" (por ejemplo, la "agresividad"). De momento y aunque nuestra salud dependa de ello, todo lo relacionado con la Genética es sospechoso de veleidades nazis, xenófobas o, en todo caso, ultrarreaccionarias.
La situación no es nueva. En la Universidad siempre ha existido intolerancia ante las ideas que confrontaban con las asumidas por las "mayorías cualificadas"; y éstas siempre han sido reforzadas y divulgadas por quienes extraían beneficio del principio de autoridad, que en muchos casos es transposición del principio de fidelidad, propio del régimen señorial y no de los "templos" del conocimiento. Claro que si son templos...
Por desgracia, no es el único elemento heredado de tiempos pretéritos, porque aún quedan otros particularmente significativos, como el "Gaudeamus igitur", que he visto cantar a dignísimas señoras de elevado rango académico, por supuesto, con chuleta para la letra, pero con fervor exaltado, y que se mantiene como himno universitario en numerosos lugares del universo mundo, incluso aunque en su letra pervivan alusiones mal sintonizadas con nuestros valores actuales:

(,,,)
Vivant omnes virgines,
faciles, formosae
vivant et mulieres
tenerae, amabiles
bonae, laboriosae.
Vivat nostra societas!
Vivant studiosi!
Crescat una veritas,
floreat fraternitas,
patriae prosperitas.
Vivat et res publica,
et qui illam regit.
Vivat nostra civitas,
Maecenatum charitas,
quae nos hic protegit.
(...)
Para quienes no sepan latín o no les apetezca recurrir al traductor de Google, a continuación, una versión subtitulada en castellano:



Por razones obvias, en este punto silenciaré las mil circunstancias que decoran asunto tan abstruso y de implicaciones contradictorias, no sin dedicar una reflexión minúscula a una de las consecuencias más señeras: la pretensión de modificar el lenguaje para acomodarlo a una situación "nueva" que, según dicen, ha superado las servidumbres del pasado. Pasando por alto que el lenguaje se substancia por el uso, durante los últimos años en casi todas las universidades de España han proliferado "recomendaciones" para que lo empleemos "superando" las veleidades machistas. Por ejemplo, en la Guía de uso no sexista del vocabulario español, publicada por la Universidad de Murcia, donde existe una "Unidad para la Igualdad entre Hombres y Mujeres" (sic) se lee: "Para hacer un uso no discriminatorio del lenguaje se deben tener en cuenta no sólo los aspectos formales de la lengua, sino también los aspectos sociales y culturales como los que desarrollamos a continuación.". Y, entre una legión de propuestas que habrán puesto los pelos como escarpias a los académicos de la Real, sugieren sustituir los genéricos masculinos por la cantinela de "los niños y las niñas", "el ganador y/o la ganadora", etc. que tantas veces repiten nuestros políticos ilustrados, especialmente sensibles a lo que proporciona votos...  Aunque sea impopular decirlo, no me parece buena idea este planteamiento en un momento de analfabetismo funcional tan extendido, que se ha instalado incluso en ciertos ambientes de la propia Universidad, al amparo de las críticas al lenguaje formuladas por quienes vulgarizaron el pensamiento de Derrida... A mi juicio, la Universidad no debería olvidar la importancia que tiene saber expresarse con corrección, aunque como en los tiempos de los debates nominalistas, creamos —unos más que otros— en la magia de las palabras y en que sólo con cambiar las expresiones y el significado de los términos, se resolverán los problemas más graves y las injusticias más lacerantes. Siempre había creído que, para el interés social, era fundamental que la Universidad cumpliera su cometido también en esos asuntos, pero acaso esté confundido.

A los ejemplos "racista" y "sexista", deberíamos unir otro igual de claro: el "cambio climático", puesto de rabiosa actualidad por el nuevo presidente USA. Sin necesidad de negar el efecto perverso de la contaminación —sería absurdo y ridículo— y de la producción de gases que movilizan efectos perversos de todo tipo, sigue siendo razonable cuestionar ciertas previsiones apocalípticas y, por supuesto, otras exageradamente precisas. La relevancia de la actividad solar, la existencia conocida de ciclos naturales que presupusieron periodos de glaciación y otros posteriores de calentamiento, al parecer no son hechos relevantes... Hace años el debate subyacente llegó a los tribunales británicos a propósito del documental Una verdad incómoda, de Al Gore, y el juez Burton, del Tribunal Superior de Londres, dictaminó que en él se apreciaban nueve errores graves y que, en todo caso, el planteamiento apocalíptico ofrecido en él era políticamente partidista y no se correspondía con lo argumentado por las Ciencias preocupadas por el cambio climático.
Por desgracia, si se nos ocurriera hacernos eco de esa sentencia, automáticamente, se nos arrojaría al grupo humano liderado por personajes como D. Trump o M. Rajoy que, para complicar aún más el argado, sólo son portavoces de unos entidades que anteponen la codicia de quienes están en ellas al interés general. Puestas así las cosas no debería extrañar demasiado que sea "políticamente sensato" alinearse con Al Gore, que, por supuesto, también es portavoz de otros intereses económicos, seguramente más nobles que los definidos por las industrias del carbón y los hidrocarburos; incluso, aunque, en asuntos de conocimiento estricto, no sea sensato. Y para ilustrar esta situación basta echar un vistazo a Art Basel Miami Beach, 2016, de actualidad durante estos días: según recoge The Art Newspaper, "el cambio climático es el tema de moda".



A mi juicio, esa situación de apariencia engolada pero que coquetea con la estulticia, deriva de causas complejas entre las que deseo enfatizar hoy dos intimamente interrelacionados: la capacidad de los medios para generar un ambiente cultural rígidamente homogéneo y la peculiar situación de las Ciencias Sociales, en crisis permanente desde que el sistema liberal clasificó el conocimiento en función de sus propios intereses.
Esa homogeneización, que se se retroalimenta todos los días en las coletillas "obvias" de los creadores de opinión,  ha propiciado que del fanatismo políticamente correcto no se salven ni los sectores progresistas, donde, tradicionalmente, desde los tiempos de Descartes, reinaba la actitud crítica; hoy son frecuentes los axiomas imposibles de cuestionar sin que se abra la caja de los truenos y se active la máquina de las descalificaciones; sobre todo, si nos encontramos ante asuntos polarizados por la práctica política, precisamente, como los mencionados. Defender la igualdad de derechos de la mujer, de las minorías étnicas y el bien común frente a los intereses de las multinacionales, determinan un frente que no debe ofrecer ninguna fisura... ni desde el ámbito del conocimiento. En esa situación es comprensible que, en nuestro ambiente cultural —en el contexto de la globalización—  tenga más difusión el ensayo de Eileen Pollack que las reflexiones de Lawrence H. Summers y, por supuesto, que los trabajos de Dawkins (El gen egoísta, 1976), de hecho, casi marginales; aunque el primero sea una propuesta esencialmente reivindicativa, las reflexiones de Summers respondan al sentido común de quien lleva muchos años en ciertos ambientes y los trabajos de Dawkins sean de calado estrictamente científico.

Por otra parte, desde hace muchos años, en ciertos ambientes universitarios reina la obsesión de que si el conocimiento no sirve para obtener beneficio económico, no es útil y, por consiguiente, no merece ninguna atención; y menos aún si desde él se pueden extraer conclusiones molestas para los intereses de quienes lo activan. Ese momento ha coincidido con el "descrédito" de la inducción y, por supuesto, de las formas de conocimiento basadas en ella, como el Evolucionismo y la Ciencia Histórica. El "descrédito" del Evolucionismo, en realidad, so es sino un problema de creencias o, mejor, un conflicto de creencias, porque por debajo de él subyace la recuperación de los textos religiosos que, como todo el mundo sabe, explican mucho mejor el origen de la vida.
Más sutil es la crítica del materialismo histórico, descalificado porque los historiadores que decían que la Historia es un buen laboratorio para diseñar estrategias políticas presentes, estaban más preocupados por sus objetivos personales que por reconstruir la "realidad" del pasado. Sería estúpido negarlo, pero la Ciencia Histórica tiene recursos sobrados para poner en su sitio a quienes se han equivocado o, simplemente, han hecho un uso espurio de ella: las hipótesis perversas o equivocadas serán automáticamente sustituidas por las que expliquen mejor los fenómenos conocidos, al menos entre quienes tengan por objetivo hacer Ciencia: porque también es innegable que existen muchos profesionales del "conocimiento" cuyo objetivo es ganarse la vida sometiéndose al orden feudal. En todas las ramas de la actividad humana hay una cuota relevante de malos profesionales.



Algo parecido sucede con las expresiones que implican generalización, que dan pie a dos tipos de malentendidos. El primero, la confusión entre valoración general y valoración absoluta; el segundo deriva de negar la validez de toda generalización, porque, "como todo el mundo sabe", "no se puede generalizar". No me apetece enfatizar lo obvio pero no me resisto a indicar que la generalización sigue siendo un instrumento fundamental, no sólo para la adquisición de conocimiento. Todas las actividades científicas tienen el objetivo de formular leyes que se cumplan en la mayor parte de los casos, es decir, generalmente; la formulación de leyes absolutas, golosina para espíritus puros, queda para los filósofos medievales y para el pensamiento mítico. Y si somos capaces de controlar esa imprecisión, aplicando los oportunos márgenes de seguridad, seremos capaces de fabricar o construir objetos que cumplirán aceptablemente su función: los automóviles funcionarán y los edificios no se caerán... al menos, durante un tiempo prudencial, porque como todo el mundo sabe, los edificios no perduran eternamente y raro es el automóvil que dure más de veinte años, salvo si cae en manos de un mecánico cubano o de un conservador de museo.

Para finalizar, me pregunto cuánto tardarán las mentes privilegiadas de los cancerberos de lo políticamente correcto en suprimir el Gaudeamus igitur y en sustituirlo por un himno  más correcto y universal, como "We,ll meet again". Teniendo en cuenta quién gobernará el mundo en los próximos años y cómo están las Humanidades en la Universidad actual, no sería descabellado. Según dicen, durante la Guerra Fría, la canción, en su versión de Vera Lynn, estaba incluida en el programación musical de las emisoras de radio encargadas de transmitir para los supervivientes durante los primeros 100 días posteriores a un ataque nuclear. Y si preferimos algo menos dramático, más autóctono y más lúdico, Paquito el Chocolatero, por supuesto, en la versión de King África. Es notorio que los factores lúdicos activan la motivación y que ella es fundamental para la adquisición de conocimientos.

sábado, 3 de diciembre de 2016

Almodóvar en el MoMA

Durante estos días, Pedro Almodóvar es noticia en el MoMA, donde. bajo la dirección de Regendra Roy, se ha organizado un ciclo en el programa de otoño dedicado a él, coincidiendo con el lanzamiento internacional de Julieta (2016). Así lo presentan en la página del museo:

"Pedro Almodóvar (b. 1949) made his exuberant entry onto the film scene in 1980, riding a post-Franco countercultural wave in Spain and establishing himself as one of the most distinctive voices in cinema. Almodóvar’s work contributed to the creation of a new Spanish cultural and social order, and through his production company, El Deseo (founded in 1986 with his brother, Agustín), he has made some of the most globally influential films of the past three decades. His genre-defying work mixes camp, melodrama, and humor to explore themes of transgression, desire, and identity. Almodóvar has constructed a colorful universe inhabited by offbeat characters, fluid sexual and gender identities, and complex and singular women. His all-inclusive, anything-goes spirit, which celebrates all beings, emotions, and reasons, appeals to a worldwide audience, allowing him to be at once a countercultural provocateur and an Oscar-winning writer/director. This exhibition coincides with the release of Almodóvar’s 20th feature, Julieta (2016), and includes all of his feature films."


miércoles, 30 de noviembre de 2016

Cambio de dirección en el museo hostil

El director del Museo del Prado no podía elegir mejor momento para retirarse a los "jardines de invierno". Lanzado el proyecto que, por fin, incluye el Salón de Reinos para ampliar considerablemente la superficie expositiva, finalizada con éxito clamoroso la exposición de El Bosco y con los presupuestos "reajustados", podría reivindicar que le abrieran la puerta grande para salir a hombros... Ruego a los dioses que el próximo director aplique una política más rumbosa, más liberal —en el sentido antiguo del término—, menos pesetera y, por supuesto, menos hostil.

Precisamente, hoy mismo me daba una vuelta por sus salas para degustar las novedades y, de paso, echar un vistazo a los dibujos de Ribera y al "montaje" desconcertante ofrecido con el título de "Metapintura. Un viaje a la idea del arte".  Según la web del museo, en esta última de trata de:

"Una exposición que pretende hacer reflexionar al visitante sobre dos fenómenos complementarios. Por un lado, el hecho de que durante los siglos XVI, XVII y XVIII no existía una concepción de la historia en términos nacionales sino un concepto mucho más amplio de la idea del arte, un lenguaje universal que no conocía fronteras. Prueba de ello son las obras de pintores españoles, italianos y flamencos en las que se rinde tributo explícito a Tiziano y que pueden verse en la exposición. Por otro lado, a través de la presencia de Jovellanos y de los primeros escritos españoles modernos sobre historia del arte en la muestra, el visitante podrá entender cómo a finales del siglo XVIII nace una concepción moderna de la historia del arte ligada a la historia nacional.
(...)
(...) esta muestra se divide en etapas. Quince etapas que hablan de la relación entre el arte, el artista y la sociedad, y cada una de las cuales aborda un asunto específico: los poderes atribuidos a la imagen religiosa, el papel desempeñado por el cuadro dentro del cuadro, el intento de los artistas por romper el espacio pictórico y prorrogarlo hacia el del espectador, los orígenes y el funcionamiento de la idea de tradición artística, los retratos y autorretratos de artistas, los lugares de la creación o del coleccionismo artístico, el origen del concepto moderno de la historia del arte, la subjetividad que irrumpe en los autorretratos desde la Ilustración o la importancia que en el debate artístico moderno tuvieron los conceptos de amor, muerte y fama.

Además, en esta exposición el Museo del Prado rinde homenaje a Cervantes en el IV centenario de su fallecimiento ya que reserva un espacio al Quijote, como hito universal de la literatura autorreferencial, poniéndolo en relación con Las meninas. Así como la obra de Cervantes es una novela sobre la novela, la de Velázquez es una pintura sobre la pintura, en la que el autor no solo se representa pintando, sino que aborda varias cuestiones importantes sobre las posibilidades del arte de la pintura y el papel del pintor."


O dicho con más claridad: se trata de una exposición sobra la historia de la pintura entre los siglos XVI y XIX, justificada mediante argumentos más o menos afortunados, pero casi siempre, un tanto forzados, como los empleados en el cartel que "explica" la relación entre El Quijote y Las meninas, al parecer, esencialmente auto-reflexivas ambas. Por lo demás... lo de costumbre: la acostumbrada fórmula de inclinación escenográfica que, en ocasiones, dificulta extraordinariamente la contemplación de las pinturas. Ha de ser que quienes lo dirigen son conscientes de lo mucho que aún queda en nosotros de las urracas, esas aves proclives a encapricharse con los objetos brillantes.

Durante estos días, lo más interesante está en la sala "secundaria" de la zona Jerónimos. Por supuesto, me refiero a los dibujos de Ribera, ese pintor que, desde mi modesto punto de vista, ha sido sistemáticamente marginado por razones difíciles de entender y aún más difíciles de explicar. Merece la pena olvidarse de Mussorgsky y darse un paseo tranquilo.

El espacio dedicado al Maestro Mateo queda bastante pobre y, sobre todo, demasiado verde. De nuevo me pregunto cómo es posible que en un museo de esta categoría no se tengan en cuenta ciertas peculiaridades de la percepción humana. Francamente, esperaba otra cosa...

La Unesco declara las fallas Patrimonio Inmaterial de la Humanidad

Magnífica noticia para todos...


domingo, 27 de noviembre de 2016

Fujiko Nakaya en la Tate

Fujiko Nakaya formará parte del grupo de artistas seleccionado por la Tate para el próximo evento, que tienen previsto ofrecer en los Tanques de la Tate Modern entre 24 de marzo y el 2 de abril del próximo año. Según informan los medios, está previsto que ofrezca un montaje a partir de sus "esculturas" nebulosas.


Llegó Fidel... y 57 años después, se fue

Cuando estamos a punto de descubrir las virtudes del sistema esclavista, muere uno de los personajes con mayor proyección histórica del siglo XX, aunque sus decisiones apenas afectaran directamente a quienes vivían en una "apartada" isla del Caribe. A pesar de ello, por la fuerza de las circunstancias, para “muchos”, Fidel Castro se convirtió en un símbolo, en una referencia sobre “lo que se podía hacer” para defenderse del avasallamiento de quienes no tienen otros objetivos que la acumulación de beneficios que, según dice otros, es la energía motriz del interés general
Para compensar las manipulaciones maniqueas “regaladas” por los medios con persistencia goebbeliana (Goebbels fue ministro para la Instrucción Pública) y sin que ello signifique argumentar implícita o explícitamente las bondades del sistema castrista y menos aún su adecuación para un país inmerso en la "sociedad del bienestar", ofrezco a quienes hayan “aterrizado” en este blog una canción popular, que es documento categórico sobre los juegos de intereses que propiciaron la derrota de Fulgencio Batista, por entonces, paladín de los intereses "democráticos".

sábado, 26 de noviembre de 2016

Robert Rauschenberg en la Tate

La Tate, en colaboración con el MoMA, va a inaugurar el próximo día 1 (durará hasta el 2 de abril de 2017) la primera exposición monográfica dedicada a Robert Rauschenberg desde que murió en 2008. Con un periplo muy amplio, acaso sea uno de los creadores más influyentes durante los años que siguieron a la crisis del Expresionismo Abstracto. Uno de los puntos más reconocidos de su carrera fue El dibujo de De Kooning borrado (1953) que, para algunos autores, marca el comienzo de las corrientes conceptuales de los años centrales del siglo XX.

Fotografía Jack Mitchell. Getty Images

David Hamilton

Los medios de comunicación han publicado la muerte, probablemente por suicidio, de quien fuera uno de los fotógrafos más populares de los años setenta del siglo pasado, creador de un "estilo"que causó furor durante algún tiempo y que consistía en forzar el grano de la emulsión y combinarlo con efectos de flow, conseguidos mediante filtros de naturaleza diversa (vaselina, gasa, malla metálica, etc.) hasta conseguir efectos similares a los que hoy denominamos "resplandor difuso". Aplicó esa fórmula, muy especialmente, para realizar desnudos más o menos "pudorosos" de jóvenes adolescentes —ninfas—, que según sus propias declaraciones, estaban inspirados en las ideas expuestas por Mr. Humbert en la novela Lolita, de Vladimir Nabokov; supuestamente, le unía a él la misma "obsesión por la pureza" y el objetivo de perseguir "el candor del paraíso perdido"... Todo muy literario.



Con el paso de los años, buena parte de sus modelos manifestaron que las intenciones de Hamilton no fueron, precisamente, espirituales. Por suerte para él y desgracia para ellas, para entonces, los posibles delitos ya habían prescrito...

viernes, 25 de noviembre de 2016

Anne-Marie Schneider en el MNCARS

Desde los planteamientos habituales del MNCARS cuesta entender esta exposición...

Sin título ("Mujer y hombre al revés"), 2000

Según recoge el tríptico:

"La obra de Anne-Marie Schneider (1962, Chauny, Francia) muestra un enigmático universo de cuerpos desarmados, objetos banales, escenas domésticas,leyendas yhumornegro, conelquedesvela relaciones tormentosas y violentas. El trazo es el enunciado elemental de este imaginario; con él desarrolla un ejercicio psicográfico, una escritura gestual entendida como acontecimiento. No resulta extraño que entre sus referentes, junto a artistas plásticas como Eva Hesse o Louise Bourgeois, se hallen también figuras clave de la literatura como Franz Kafka y Virginia Woolf, pues el dibujo le sirve como estímulo para la imaginación, favoreciendo un juego de motivos análogos a la escritura".

Se pone en marcha la ampliación del Museo del Prado

Parece que, al final, Norman Foster, en colaboración con Carlos Rubio, culminará el "proyecto" errático de la gran ampliación del Museo del Prado, que comenzó Rafael Moneo y que había quedado en suspenso durante los años de la crisis financiera. El proyecto elegido, que compitió con otros siete de estudios (Cruz & Ortiz; Nieto-Sobejano; B720 David Chipperfield; OMA Stedebouw BV; Souto Moura; J. M. Hernández León, C.Riaño Lozano; Garces de Seta Bonet, Pedro Feduchi Canosa; y Gluckman Tang Architects - Estudio Álvarez Sala - Arquitectura Enguita y Lasso de la Vega), replantea el carácter del espacio comprendido entre el actual museo y los restos del antiguo palacio del siglo XVII, que fue Museo del Ejército.
Está prevista una inversión de 30 millones de euros y que las obras finalicen en 2019. El museo incrementará su área expositiva en 2.500 metros cuadrados, que servirán para reconstruir el Salón de Reinos y para "recuperar" unas cuantas piezas del almacén

Foster & Partners

Foster & Partners

Foster & Partners
Aunque seguramente serán numerosos quienes se echen las manos a la cabeza, ante la "galería" dispuesta ante la fachada sur, a este humilde diletante le parece buena idea y, sobre todo, la creación de un amplio espacio público que transforme las proximidades de la calle Felipe IV y de la Real Academia Española. En todo caso, el proyecto deberá negociarse con el Ayuntamiento de madrid y es de prever que sufra algún cambio...

Ficciones y territorios. Arte para pensar la nueva razón del mundo

Lo más interesante de la exposición del MNCARS es, a mi juicio, el texto del tríptico o, con más precisión, sus cuatro primeros párrafos, que condensan una visión relativamente asumible de las circunstancias culturales que nos han acompañado durante los últimos años, aunque, como de costumbre, no esté clara la frontera que define el "marco temporal" de referencia. Cabría suponer que nos están hablando del período comprendido entre finales de los años 90 y el año 2007, dado que corresponden a ese momento la mayor parte de las adquisiciones ofrecidas en la exposición, pero el texto del tríptico alude expresamente a los fenómenos del año 2011 y, entre ello, menciona al 15M, Occupy Wall Street y la "Primavera Árabe"... Y además hay varias obras realizadas en plena crisis.
Para resolver dudas o para acrecentarlas, el tríptico menciona expresamente La nueva razón del mundo, ensayo escrito por Christian Laval y Pierre Dardot, y publicado en La Découverte en 2009 (ed. española, 2013):

Ibon Aranberri, Política hidráulica, 2004-2010
"El neoliberalismo, sinónimo de privatización y de reducción progresiva de lo público en favor de lo privado, se ha convertido en nuestra condición, el medio social, económico y político en el que nuestras actividades han venido acaeciendo en las últimas décadas. Se opone a cualquier tipo de interferencia gubernamental en la vida de los ciudadanos, cree fehacientemente en la autorregulación del mercado y percibe la administración del Estado como un engorro, un obstáculo para el crecimiento de la economía. Sin embargo, la realidad nos demuestra que, tanto en su versión clásica del siglo XIX como en la actual, esta ideología no ha cesado de crear estructuras y normas, consolidando una sociedad que, en aras de preservar la libertad del mercado, se ha vuelto cada vez más autoritaria y en la que los aparatos de control han actuado de un modo implacable con un objetivo principal: la defensa del capital sobre los ciudadanos y el bien común. 
En este orden de cosas, que los pensadores franceses Christian Laval y Pierre Dardot han denominado “La nueva razón del mundo”, la cultura ocupa una posición a la vez central y marginal. Las industrias del conocimiento y de la comunicación han adquirido una gran importancia en la economía mundial y en nuestro sistema de valores como formas de articulación de nuestros saberes, afectos y subjetividades. Esta preeminencia ha provocado la absorción —y consecuente cancelación— de toda una serie de prácticas que en su día fueron críticas para ponerlas al servicio del nuevo paradigma. Como revulsivo a esta velada dictadura, que crece exponencialmente a lo largo de todo el siglo XX y empieza a hacerse mundial tras la caída del Muro de Berlín, nacen en los noventa los movimientos antiglobalización, expresados con protestas como las de Madrid en 1994, alzamientos sociales como el de Chiapas en 1996, o contracumbres como la de Seattle en 1999. En el contexto español, durante estos años asistimos a políticas neoliberales basadas en el consumo y la especulación inmobiliaria centrada en las grandes ciudades, un periodo que Manuel Vázquez Montalbán denominó “Aznaridad”, y que se definía por la euforia pos-92 y el triunfo del Partido Popular tras catorce años de gobierno socialista. Por su parte, la crisis económica internacional iniciada en 2007, tras la caída de Lehman Brothers, supuso el disparadero de los nuevos movimientos altermundistas como Occupy Wall Street, la Primavera Árabe o el 15 M, surgidos en 2011.
(...)
"En este escenario, ¿cómo se posicional los artistas en el marco de su propia práctica artística ante la "nueva razón" del mundo? Esta exposición presenta diversas respuestas que van desde la reterritorialización de las prácticas y discursos —entendiendo que el neoliberalismo impone un sistema totalizador global y desideologizado, hasta el uso de la ficción como ámbito de posibilidad para enunciar alternativas."



No creo que "la Primavera Árabe" tenga absolutamente nada que ver con el análisis evolutivo construido por los autores mencionados; y muy poco con el 15 M. En todo caso,  no me resisto a lanzar un breve apunte sobre la alusión al libro de Laval y Dardot, que parece haberlo inspirado, y que sigue la tradición —"muy francesa"— de encontrar con mayor o menor acierto las "claves profundas" de fenómenos que, por lo general, desbordan los límites de la generalización y del razonamiento humano. No es fácil relacionar las obras exhibidas con el pensamiento de dichos autores ni, por supuesto, con Foucault, por más que en la parte final del texto del tríptico se fuercen las posibilidades de las palabras para hilvanar argumentaciones incomprensibles, tal vez, concebidas con esa intención. Existen formas más sencillas y comprensivas par hablar del sometimiento del Estado a la globalización: existen fórmulas más claras para aludir a la competencia, a la supresión de los registros nacionales...  a la necesidad de reformular nuestro actual sistema cultural.
Para proporcionar al lector un hilo del que tirar, me permito ofrecer el último párrafo del ensayo que, tal vez, le ilumine algún recuerdo si ha tenido el atrevimiento de contemplar cómo la actual dirección interpreta "la misión" del MNCARS:

"La genealogía del neoliberalismo que hemos intentado llevar a cabo en este libro enseña que la nueva razón del mundo no tiene nada de un destino necesario que encadene a la humanidad. Al contrario que la razón hegeliana, no es de ningún modo la razón de la historia humana; es en sí misma del todo histórica, o sea, relativa a condiciones estrictamente singulares que nada autoriza a pensar como insuperables. Lo esencial es comprender que nada puede ahorrarnos la tarea de promover otra racionalidad. Por eso la creencia de que la crisis financiera es el clarín del final del capitalistno neoliberal es la peor de las creencias. Quizás complazca a quienes quieren creer que la realidad puede ofrecerse a sus deseos sin que ellos tengan que mover un dedo. Conforta, seguramente, a quienes encuentran ahí el modo de congratularse de lo que habría sido su propia «clarividencia». En el fondo, es la forma menos aceptable de dimisión intelectual y política. El capitalismo neoliberal no caerá como una «fruta madura» debido a sus contradicciones internas. Los traders no serán, a su pesar, sus inesperados «sepultureros». Marx ya lo decía con fuerza: «La historia no hace nada». Lo único que hay son hombres, que actúan en condiciones dadas y que buscan, mediante su acción, abrirse un porvenir. A nosotros nos corresponde permitir que se abra camino un nuevo sentido de lo posible. El gobierno de los hombres puede ordenarse de acuerdo con otros horizontes, diferentes de los de la maximización del rendimiento, de la producción ilimitada, del control generalizado. Puede sostenerse en un gobierno de sí que abra a otras relaciones con los otros, diferentes de las de la competencia entre «actores auto-emprendedores». Las prácticas de «comunicación» del saber, de asistencia mutua, de trabajo cooperativo, pueden esbozar otra razón del mundo. A esta razón alternativa, no podría dársele mejor nombre que éste: la razón del común."

¿Arte para pensar la nueva razón del mundo? Si con la exposición se pretende poner de manifiesto la capacidad del arte para "adelantarse a los acontecimientos" o para incidir en ellos y cuestionar las circunstancias del entorno cultural actual, debo manifestar, una vez más, mi más profunda perplejidad. Si realmente tenemos la intención de reforzar una razón (crítica) "del común", acaso debiéramos empezar por ofrecer discursos, cuando menos, tan legibles como el texto de Laval y Dardot: es la única forma de acercarse a las personas "del común".
Sospecho que, por debajo de la habitual retórica grandilocuente, late la voluntad de ofrecer un conjunto de obras que, en apariencia ajeno a los "dictados" del mercado internacional, armoniza con la actual línea programática del museo, definida por el señor Borja-Villel, que se hizo cargo de la dirección del museo, precisamente, en el año 2007. 

El mapa de Europa entre los años 1000 y 2000

Aunque tiene algún detalle "manifiestamente mejorable", merece la pena echarlo un vistazo:

lunes, 21 de noviembre de 2016

La inteligencia de las cacatúas




 La investigación ha sido realizada entre las universidad de Medicina Veterinaria de Viena y la de Oxford.

Cannupa Hanska Luger

No sé si es otra "genialidad" de las que menudean en el universo del arte contemporáneo, o si se trata de una propuesta seria. The Art Newspaper publica que Cannupa Hanska Luger está preparando escudos reflectantes para que los manifestantes que se oponen al trazado de un oleoducto, los empleen frente a los policías que deban "disolverlos"; de ese modo, los agentes se verían reflejados en los manifestantes y comprenderían que los antagonistas defienden los intereses generales...

Publicidad basada en el género masculino

Lo publica BBC Mundo con un titular que casi es un editorial: "Abercrombie & Fitch: la dura caída de la marca que apostó por los jóvenes guapos y esculturales". 



No creo que el fracaso de Abercrombie & Fitch fuera sólo el resultado de un error en la estrategia publicitaria, pero... 

Educación o adoctrinamiento

Al hilo de lo comentado a propósito del artículo de Peio Aguirre, durante estos días ha sido "noticia" un twit que destacaba un párrafo de un libro de texto de 1º de Bachillerato, de la editorial Santillana, tradicionalmente vinculada al grupo PRISA (en la actualidad se está planteado su venta parcial o total):

"En el Manifiesto comunista de 1848, el filósofo Karl Marx (Alemania, 1818-1883) reconoce que el capitalismo propicia un enorme crecimiento económico y un progreso social revolucionario. El capitalismo, frente a otros sistemas autoritarios, crea un espacio de libertad en el que las empresas compiten entre sí, de modo que los precios de sus productos y servicios se ven obligados a mantenerse relativamente bajos, y ello beneficia a los consumidores, poniendo las bases àra avanzar hacia una mayor justicia social".

Por fortuna, es fácil acceder al contenido del Manifiesto, para que cada cual, con independencia de su color ideológico, juzgue (a partir de la página 25 de la edición de elaleph).

domingo, 20 de noviembre de 2016

Los candidatos al Premio Turner 2016

Ya quedan pocos días para que sepamos quién ganará uno de los premios más interesantes y, al mismo tiempo, polémicos del panorama estético contemporáneo. Este año los candidatos son: Michael Dean, Anthea Hamilton, Helen Marten y Josephine Pryde. A continuación, imágenes que pueden dar una idea de los gustos del tribunal integrado por:

Alex Farquharson, Director of Tate Britain, lo preside.
Tamsin Dillon, comisario
Beatrix Ruf, Director, Stedelijk Museum, Amsterdam 
Simon Wallis, Director, The Hepworth Wakefield. 

Michael Dean


Foto Michael Dean
Anthea Hamilton

Foto Clarin
Helen Marten




Josephine Pryde

Foto JakartaPost
Obviamente, los medios de comunicación han destacado muy especialmente el culo monumental de Anthea Hamilton y a cierta distancia, la maqueta de Josephine Pryde. Teniendo en cuenta el carácter promocional del premio, no me extrañaría nada que este año ganara Anthea Hamilton. La solución al enigma, el próximo día 5. Que los dioses repartan suerte a quien la merezca!

Los dibujos "inéditos" de van Gogh

El debate nace de una publicación (Vincent van Gogh. Le brouillard d’Arles, carnet retrouvé) sobre el conjunto de dibujos que aparecieron milagrosamente sobre un antiguo libro de contabilidad. Al parecer, serían obras realizadas en Arlés entre febrero de 1888 y mayo de 1890, según el juicio de Bogomila Welsh-Ovcharov, historiadora del arte canadiense, que certifica la autenticidad. Sin embargo, el Museo van Gogh no reconoce esa peritación, argumentando razones que parecen sensatas.
El asunto recuerda las peripecias de Elmyr de Hory, aquel pintor húngaro que fue capaz de imitar o reproducir el estilo de algunos artistas muy cotizados de la "modernidad", y sobre el que Orson Welles hizo una película inolvidable (F for Fake, 1974).
Un debate más, que se añade a la larga y velada serie de disputas que han movilizado las obras de un pintor que, también "milagrosamente", murió loco y arruinado, aunque sus obras enseguida alcanzaron cotizaciones asombrosas. Vincent van Gogh tuvo la desgracia de no sobrevivir al momento en el que los historiadores del arte "se dieron cuenta" de que su obra tenía una proyección muy relevante en el desarrollo de las Vanguardias Históricas...


Sea como fuere, el negocio está asegurado para la editorial y para quienes tengan agilidad para mover el dinero con inteligencia. Pero estoy seguro de que, como sucedió con las esculturas de Degas, aparecerán más dibujos "milagrosos" y de que los "expertos"  —ya sean reales o forzados— en van Gogh tardarán muchos años en ponerse de acuerdo, porque hay demasiados intereses involucrados.
¿Quién dijo que el arte es esencialmente inútil?

Museo del Diseño en Londres

Está a punto de abrir el nuevo Museo del Diseño, que cambia su emplazamiento. De las proximidades del Tower Brige (Shad Thames) pasa a Kensington High Street.
Según plataformaarquitectura, el proyecto es de John Pawson, OMA, West 8 and Arup, que se han transformado el antiguo Commonwealth Institute (1962) para adaptarlo a las necesidades específicas de museo que debe recibir alrededor de 500.000 vistas al año.


Desde el punto de vista arquitectónico, destaca por "su excelente y complejo techo de cobre en forma de paraboloide hiperbólico, fue diseñado por los arquitectos como símbolo de una carpa en el parque y es considerado Patrimonio Inglés, siendo el segundo edificio moderno más importante de Londres después del Royal Festival Hall."

sábado, 19 de noviembre de 2016

Multiculturalidad y Globalización

Valeria me pasó hace unos días la referencia a un artículo de Peio Aguirre, publicado en campoderelámpagos. Por las servidumbres estacionales, había quedado en el cesto de los asuntos pendientes, que no olvidados, porque con su lectura me brotaron "cosas" de especial relevancia para "entender" lo que nos rodea...
El texto está redactado en el "estilo" propio de quienes, por razones de ajuste profesional, deben dejar claro el dominio de las "fórmulas literarias" posmodernas. Como no es mi caso y aún tengo la firme voluntad de permanecer en la indigencia intelectual en ciertos asuntos, humildemente pido excusas si hubiera entendido mal algún párrafo e, incluso, el núcleo medular del trabajo en su conjunto.
En segundo lugar, es de justicia advertir que me ha parecido prolijo en una "argumentación" fácil de exponer casi de modo intuitivo: el modelo globalizador "consiente" los sentimientos grupales como fórmula para compensar las imposiciones homogeneizadoras del propio modelo. Y culmina: “¿No es el multiculturalismo una forma de post-política?”
Francamente, creí que el asunto estaba claro desde hace, cuando menos, veinte años, aunque sea de mal gusto exponerlo abiertamente en los ambientes de alta formación estética, donde impera la delicadez. Solo por expresarlo abiertamente, desearía, desde estas páginas, sesgadas en tantos aspectos, felicitar a Peio Aguirre, porque es probable que él mismo anduviera dando vueltas a la idea desde hace tiempo... Veinte años son, precisamente, los transcurridos desde el escándalo Sokal, cuando quedó claro que ciertos planteamientos especialmente arraigados —incluso con rizoma de gran volumen — en el universo de las ciencias sociales no eran sino formulaciones carentes de rigor lógico; es decir, simple barniz para encubrir el desajuste entre el desarrollo de los conocimientos científicos y una tradición demasiado dependiente de creencias añejas: sofismo en estado puro.
En el contexto posmoderno ello cumplía una función muy relevante: proporcionar coartada a posturas —especialmente, las derivados de Derrida— que apenas tenían en común el objetivo, tácito o explícito, de desacreditar planteamientos ideológicos molestos para el "Sistema"; y, muy especialmente, todo lo relacionado con la tradición marxista, considerada "maldita" a partir del año 1989, cuando cayó el Muro de Berlín.
En todo caso, volviendo al artículo de Peio Aguirre, creo que identifica con frivolidad lo que "todos" pensamos con lo que sostienen los "formadores" de opinión, los "gestores" de lo "políticamente correcto", porque en ese "todos" hay infinita complejidad de posturas y planteamientos, que apenas genera un común denominador poco substancioso pero relevante: la conciencia de que la manipulación también procede de los estamentos académicos de todo el mundo "civilizado".
Y se acaba apoyando en Žižek (Estudios Culturales. Reflexiones sobre el multiculturalismo, Paidós, 1998), para argumentar ideas que podría haber tomado directamente de Freud: "tenemos" la necesidad de estar incluidos en un grupo que refuerce nuestras exigencias de autoestima. Pues claro; eso lo saben en todas partes... Basta atender a cualquier fenómeno de cultura popular; pero hubiera sido mejor apoyarse en referencias más sólidas, dado el componente "lacaniano" de Žižek y dado que en ese componente se fundaban muchos de los "argumentos" desenmascarados por Sokal y Bricmont.




Lo mejor del texto: plantea cuestiones muy interesantes, que para los lectores pueden definir un indicativo de por dónde "se camina" en los ambientes autodenominados "progresistas" y, por supuesto, políticamente correctos...
Lo más discutible: que, según lo interpreto, no se decide a dar un paso más y, en sintonía con el propio Žižek  —que, con frecuencia, también dice cosas interesantes— poner de manifiesto el descrédito forzado de los planteamientos "integradores", sacrificados a los nuevos referentes prioritarios —ver el vídeo colocado al final de la entrada—, interesados en imponer sobre ellos los "particularismos" política y "científicamente" correctos... La posmodernidad se llevó por delante los planteamientos "de síntesis", sencillamente, porque a un "Sistema" que, en la práctica, se había quedado sin "contrapesos", le interesaban más los análisis que antepusieran lo particular a lo general. Y hasta se convirtieron en axiomas incuestionables lemas de entidad tan discutible como "¡no se puede generalizar!" o "todas las opiniones son respetables".
¿No se puede generalizar? Pero si la generalización es un instrumento lógico fundamental. ¿Todas las opiniones son respetables? Son respetables todas las personas, aunque opinen estúpidamente: ¿debemos "respetar" las estupideces? ¿Se trataba acaso de "homologar" las estupideces con las conclusiones científicas rigurosas? Me temo que, en Ciencias Sociales políticamente correctas, la respuesta está clara.

Me ha dejado particularmente perplejo que finalizara diciendo:“Este libro (Žižek, 1998) publicado hace dos décadas mantiene intacta su actualidad”. ¿Cómo va a estar de actualidad un libro escrito en contexto tan diferente? ¿No ha transformado radicalmente la situación la "crisis económica? ¿Y los problemas relacionados con los movimientos migratorios y los conflictos de Oriente Medio? Tal vez pudiera decirse que muchas de sus observaciones siguen siendo interesantes y oportunas, pero...
Y si no lo digo reviento... Como en cualquier "texto académico" de nuestros días, se solaza citando a Gramsci, Foucault, Bourdieu, etc. incluso a Owen Jones; pero no menciona a Jeremy Corbyn y, asimismo, como en cualquier texto políticamente correcto de nuestros días, apenas alude tangencial y veladamente a Marx... Sin embargo, me ha dado la sensación de que no se ha atrevido a exponer con claridad la "apuesta" por recuperar el pensamiento marxista, es decir, el método que puede ayudarnos a evaluar la situación actual y, muy especialmente, a poner sobre la mesa de juego la relación existente entre la estructura económica, el modelo político y los "sistemas culturales".




En ambiente tan propicio a justificar cualquier cosa que beneficie al "Sistema", hasta Tom Wolfe se ha apuntado a las corrientes dominantes para poner en tela de juicio observaciones que, hasta la fecha, parecían obvias. Apoyándose en las tesis de Daniel Everett, ha lanzado una enmienda  a la totalidad sobre las tesis de Darwin y de Noam Chomsly (por supuesto, del "Chomsky lingüista"): las teorías que defienden el carácter evolutivo del lenguaje humano, supuestamente, no tienen fundamento científico. Y así lo ha planteado en su último "ensayo": The Kingdom of Speech (2016). Seguramente, su intención sea forzar una polémica que sería agua bendita para sus intereses comerciales, pero... Obviamente, tras leer los comentarios de prensa publicado sobre el particular, me he acordado de los reparos que la Pardo Bazán puso, en su día, a Darwin...
En definitiva, dado que el razonamiento inductivo no está de moda, sospecho que tenemos descrédito de los planteamientos de síntesis y generalistas para rato y que las "Ciencias Sociales" seguirán caminando por los senderos que convenga al Sistema.