jueves, 10 de julio de 2014

La Gliptoteca de Múnich, un museo para aficionados de alto nivel

Cuando hace unos días comentaba la nueva instalación del Museo Arqueológico Nacional manifestaba mis dudas sobre la conveniencia de ofrecer un marco expositivo tan alejado de la "neutralidad perceptiva" deseable desde las expectativas "cultas" de nuestros días. No sé si es demasiado sensato e, incluso, efectivo, acrecentar la cifra de visitantes por ese camino...
El actual planteamiento de la Gliptoteca es un argumento "de autoridad" en ese sentido, contando, incluso con su relativa "antigüedad" y con algunos inconvenientes que mencionaré enseguida. En todo caso, la manera de reconstruir el edificio de Karl von Fischer y Leo von Klenze (el edificio original fue destruido prácticamente por completo), mediante ladrillos pintados de blanco para recrear un ambiente visual comparable al proporcionado por el mármol pero matizado por el hecho mismo de la reconstrucción forzada, me parece una fórmula aún operativa y, por supuesto, acertada, perfectamente integrada con la voluntad de recuperar elementos arquitectónicos del Mundo Antiguo. La alusión al mármol del edificio original se puede entender como una metáfora dramática y redundante alusiva al tiempo no recuperable, tanto del siglo XIX como de las referencias helenísticas.
El resultado visual, conseguido mediante la fusión entre las cualidades formales de las diversas cúpulas (y/o bóvedas), la luz natural y los focos de mesurado refuerzo enfático es, sencillamente, espectacular.


Lo más negativo del planteamiento museístico queda indicado en el título de la entrada: las piezas no van acompañadas de cartelas explicativas o de catalogación, sino de cifras cuyo carácter debe consultarse en las fichas plastificadas que hay en todas las salas y que proporcionan información sumaria. Ello supone, a mi juicio, forzar una barrera al aficionado de "bajo nivel" y tampoco facilita las cosas al de mayores conocimientos... Un planteamiento tan cicatero no puede justificarse desde la voluntad de ofrecer la contemplación de las obras con las menores perturbaciones posibles; existen fórmulas más operativas para encontrar un punto de equilibrio entre las posibles expectativas que pueden motivar a los visitantes más tipificables de nuestros días; me cuesta imaginar a quién pudiera incomodar una cartela con cuatro o cinco renglones de información relevante. Y esa carencia es aún más onerosa si tenemos en cuenta que algunas de las obras expuestas, concretamente, el Fauno Barberini o la Medusa Rondanini, requieren explicaciones de cierta amplitud.
Me ha sorprendido la escasa relevancia otorgada a los aspectos cromáticos de la escultura de griegos y romanos, protagonizada por una figura del santuario de Egina; es como si a los gestores del museo les inquietara romper la recreación estética de las fórmulas griegas que engendraron Canova y el resto de sus correligionarios y que aún condicionan nuestros actuales criterios.

Sala de los retratos: cabeza de anciano; finales del siglo II d. C.
De nuevo me ha hecho sonreír la fórmula elegida para ofrecer la colección de retratos, con pocas piezas de interés excepcional, sujetas mediante bulones de acero inoxidable a "peanas" prismáticas esbeltas que, también aquí, hacen pensar en los "hermai" (plural de herma). Por fortuna, el visitante puede moverse por entre los bloques esterilizados, que parecen amenazantes ante las imprevisibles iniciativas de niños y jóvenes.
La pieza más interesante, desde expectativas comunes, es el "Fauno Barberini", aparecido en el Castello di Sant'Angelo, cuyo aspecto actual acaso deba más a los restauradores barrocos que a la voluntad de quienes definieron la iconografía original. Sea como fuere, se trata de una de las pocas esculturas grecolatinas, de temática masculina, explícitamente eróticas conocidas que, además, ofrece una estructura compositiva que refuerza considerablemente esa potencialidad... Un diablillo  malévolo me silva al oído que es contrapartida natural a la Santa Teresa de Santa Maria della Vittoria y que, acaso, por ello está tan arraigada la tradición de que la "restauración" fue realizada por el propio escultor napolitano, por supuesto, siguiendo instrucciones del cardenal Maffeo Barberini.

Fauno Barberini: ¿composición greco-romana o barroca?
Es posible que la Gliptoteca informe mejor sobre el arte alemán del siglo XIX que sobre las corrientes estéticas greco-latinas; o incluso, sobre cómo se ha interpretado el arte de la Antigüedad desde el siglo XVI hasta el siglo XX, pero más allá de los debates de matiz que ofrezcamos y de los dramáticos condicionantes acumulados por la historia reciente, acaso sea uno de los museos que mejor integran escultura y arquitectura de cuantos conozco.
Entre lo mejorable... Cuando lo visitamos, estaba prácticamente vacío, en correspondencia con el planteamiento "elitista" mencionado. Pero aunque si, en asuntos estéticos,  me exigieran un juicio contundente ante la dicotomía "populismo-elitismo" —de momento, sólo en asuntos estéticos—.  lo tendría clarísimo, creo que sus gestores debieran esforzarse por facilitar la visita a quienes se acerquen a la Gliptoteca con escasos recursos formativos, sobre todo, si no se llevan bien con el idioma alemán...

Medusa Rondanini
Desde las preocupaciones que laten en el espíritu de este blog y como ya habrá adivinado el lector, sería intolerable silenciar que la naturaleza de este museo podría haber servido como referencia para "sacar partido" al espectacular conjunto de escultura antigua conservado en Madrid, y al que me referí cuando comenté la nueva instalación del Museo Arqueológico Nacional, que tanto se parece al Museo Arqueológico de Estambul; entre "no molestar" al visitante con cartelas y convertirlo en un espectáculo efectista, existen infinidad de soluciones intermedias y razonables, como las que se pueden ver en Europa y América  (Louvre, Berlin, Múnich, Atenas, zonas arqueológicas del Metropolitan, etc.) y que dan respuesta apropiada a quienes tienen más interés por lo que muestran los museos que por cómo lo muestran. 

miércoles, 9 de julio de 2014

Die Alte Pinakothek de Múnich, un museo en obras



La Pinacoteca Antigua de Munich, que pasa por ser una de las más importantes del mundo, ocupa un edificio de Leo von Klenze, encargado por Luis I de Baviera, el más poderoso amante de Lola Montes (o Lola Montez o Lola Montés), que, según dicen, deseó convertir la capital bávara en una nueva Atenas. 
Durante la Segunda Guerra Mundial el edificio sufrió tantos desperfectos que estuvo a punto de ser demolido por completo. Fue restaurado a mediados del siglo XX según un proyecto de Hans Döllgast, que fundió "lo viejo" con lo nuevo con criterio bastante sensato, aunque el resultado final reste entidad al proyecto original. Particularmente, me parece oportuno enfatizar las consecuencias de unos bombardeos tan apocalípticos como innecesarios.


La grandiosa escalera de acceso a la planta "principal" predispone el espíritu para... un espectáculo frustrante. La Pinacoteca Antigua está en fase de profunda remodelación que se entiende necesaria al entrar en las pocas salas aún visitables: una parte de los fondos más relevantes se pueden contemplar en la Nueva.
Los planteamientos expositivos de la Pinacoteca Antigua son más propios de países regidos según criterios pre-racionales. Iluminación manifiestamente mejorable, cartelas pobres (rotuladas en los marcos), exceso de reflejos,  paredes con colores que alteran la percepción de las obras; salas de reducidas dimensiones, que sólo permiten el acceso a grupos menores de 11 personas,... Me pareció entender dónde se habían "inspirado" algunas instalaciones más meridionales. 


Una pena contemplar obras como el autorretrato de Durero de modo tan precario.
Lo más positivo: la actitud de los vigilantes, siempre preocupados por ayudar al turista, y la colocación de amplios asientos (con catálogo a disposición del público).
Por razones comprensibles, no parece contar con demasiado éxito de público: los muniqueses prefieren disfrutar del parque que une o separa La Antigua Pinacoteca de la Nueva...o de los beer gardens.

Será interesante contemplar cómo están resolviendo los problemas mencionados y los que no he sido capaz de apreciar. Habrá que volver...

Tocar o no tocar, esa es la cuestión

Cuando es tan común que se disparen las alarmas cuando nos acercamos a una obra de arte, resulta anómalo que la costumbre imponga sus normas en los lugares donde las medidas de protección son menos cicateras.
Conocemos muchas imágenes religiosas que, desde la profunda Edad Media, han padecido la acción piadosa o impúdica de los fieles. Existen casos conocidos en todas partes: en Santiago de Compostela, en Palermo, en Roma... También en China y Japón.
Es curiosa la muy arraigada tradición de golpear a las representaciones de personajes maléficos o, incluso, de personajes juzgados negativamente por la historiografía dominante. Aún hoy encontramos en los museos pinturas "restauradas" que aún conservan restos del castigo secular aplicado por quienes rezaban delante de la pintura durante unos minutos y al levantarse golpeaban con los nudillos o con el rosario a Barrabás o a la imagen de la serpiente frecuente en los Calvarios.

"Casa de Julieta", Verona
Desde que se impusieron las pautas de conducta que hoy rigen en los museos del todo el mundo, la costumbre ha sido censurada radicalmente, pero no parece haber desaparecido la voluntad de tocar las representaciones tridimensionales, allí donde nadie lo impide. La nómina de esculturas con interpretaciones populares desenfadadas es cada día más amplia. Una de las más notorias es la escultura de Julieta de Verona: fue realizada por Nereo Costantini en el siglo XX, está en "la casa de Julieta" y a su alrededor se agrupan los turistas jóvenes en animado caos para hacerse la foto con la mano en su pecho; no se escapan de la tentación ni los más jóvenes. Según la "leyenda", seguramente ideada por un un veronés de pocas luces y mucha líbido, quien toque la teta de la escultura volverá a Verona y, muy probablemente, encontrará a su "verdadero amor". En Múnich, cerca del Ayuntamiento Antiguo, existe una réplica de la misma imagen, regalo de la ciudad de Verona, que también ofrece testimonio de manoseo en la misma zona; supongo que habrá alguna copia más...

Giulietta de Múnich


Porcellino de Múnich
Una tradición similar rodea al porcellino de Florencia, colocado en la fuente de la logia del Mercado Nuevo; el bronce actual es copia del siglo XVII a partir de un mármol romano, muy probablemente, a su vez, realizado según modelo griego. Según la tradición popular más arraigada, tocar el hocico trae buena suerte, aunque para conseguirla se prescribe un procedimiento de cierta complejidad que pasa por colocar una moneda en la boca del animal y dejarla caer; según donde caiga, el crédulo tendrá buena o mala suerte. En nuestros días, tiempos de materialistas y descreídos, se ha simplificado radicalmente el proceso porque se aprecian los efectos del manoseo en una parte más discreta pero tan sensible o más que el hocico. Existen unas cuantas réplicas repartidas por en mundo: en Aix-en-Provence, Mónaco, Sydney, Grosseto y en Múnich; esta última, al menos, ofrece testimonios pecaminosos en forma de pulimentos afines a los florentinos...
Supongo que habrá muchos ejemplos del mismo tipo repartidos por el universo mundo, pero uno de los casos más divertidos lo encontramos en la Hofkirche de Insbruck (actualmente integrada en un museo de planteamiento sumamente interesante), donde existe una galería de "retratos" de personajes más o menos legendarios, entre los que destaca una escultura del Kaiser Rudolf Graf von Habsburgo (Rudolf I). Aunque hay un panel de tamaño desmesurado con la prohibición de tocar las esculturas en cuatro idiomas, el dorado broncíneo informa con elocuencia de la debilidad de la carne y de la incongruencia del gesto adusto con el que fue representado tan noble caballero.

Cartel de la Hofkirche


Representación de Rudolf I en la Hofkirche
Sería buena idea consentir que la gente pudiera tocar las esculturas, cuando menos, para saber qué elementos implican mayor atracción táctil; aunque es fácil imaginarlo...

viernes, 20 de junio de 2014

El fin de una época

Aunque lo han enfatizado exageradamente los medios, el cambio de época no coincide con la abdicación de Juan Carlos I y la llegada al trono de Felipe VI, el Correcto; entre otras razones porque, como han enfatizado los mismos "medios", el cambio en la jefatura del Estado se ha hecho bajo el estigma de una continuidad sacralizada. Y por si quedara alguna duda, ahí estuvo el muy formidable aparato policial puesto al servicio de un evento destinado a la prensa del corazón: nada ni nadie podía alterar la imagen de una coronación-aclamada-por-el-pueblo, para consumo del electorado más pasivo, aquel sobre el que se justifica la legitimidad de nuestro muy peculiar y corrupto sistema democrático. En correspondencia con la "realidad real" de la sociedad española —discúlpeseme el intento frustrado de oxímoron chusco y cínico—el respaldo popular fue tan tibio que se desfiguró el "mensaje" prefabricado. A pesar de las sugerencias de todas las autoridades, el pueblo de Madrid ni siquiera se sintió motivado para hacer la foto al paso de la comitiva y, al tiempo, cubrir carrera como en tiempos remotos y, de acuerdo con el objetivo secundario del evento, se quedó en casa contemplando la televisión...  Supongo que, en la misma postura, ese sector social arde de inquietud por ver cómo los periodistas vedettes sacan partido o consiguen espectáculo morboso, a los besuqueos en la balconada del Palacio Real, a los vestidos de los protagonistas, a las presencias y las ausencias, a la actitud de la infantas —¡pobres niñas!—, al porte de la familia de la reina Leticia, etc. Seguramente por esa vía se incremente la valoración social de la Monarquía... ¿Será posible que el sistema monárquico se justifique en porcentaje tan elevado por su capacidad para dar beneficios a los programas del corazón?
Foto enmarcada publicada en Huffington Post
A la vista del cuidado extremo de la policía por garantizar la seguridad del plató, se diría que no había otro objetivo: ambientación cuidada al milímetro, personajes maquillados de modo impecable, iluminación perfecta, sonido perfecto, niñas dirigidas con rigor profesional... hasta se pusieron sistemas férreos de "control de plagas" frente a la muy temible luciérnaga tricolor. No parecía un acto político, sino un evento concebido para marcar solemnemente el cambio de protocolo —ni siquiera de protagonistas— en la sección "Familia Real" de la prensa del corazón, principalmente dirigido a los sectores sociales más pasivos. Quienes diseñaron el acto pueden sentirse satisfechos, absolutamente satisfechos: han cumplido con creces el objetivo de ofrecer Continuidad y, en consecuencia, el cambio de rey no ha supuesto ninguna transformación destacable.
La transformación verdaderamente relevante ha sucedido a muchos kilómetros de distancia, en Brasil, donde se celebra el Mundial de Fútbol: contra todas las previsiones, frente a la esperanza de una masa orgullosa de ser española y ebria de símbolos patrios a beneficio de la cohesión grupal, la selección de fútbol ha caído eliminada en la primera ronda. No podía suceder en peor momento para los intereses de quienes medran gracias a la Continuidad del sistema... Se mantienen las sombras de la maldición china: seguiremos viviendo tiempos interesantes.
Y me vuelvo a preguntar qué futuro se puede construir sobre un nacionalismo de fútbol y prensa rosa...

Foto Huffington Post

jueves, 19 de junio de 2014

miércoles, 18 de junio de 2014

River of Fundament, Matthew Barney 2014

Matthew Barney presenta en Art Basel su último trabajo ambicioso de casi seis horas. El título suena a cine bueno o a referencia esencial o a cantinela estúpida, según el criterio de cada cual. Imagen muy cuidada, música "interesante"... Aunque naturalmente no he podido ver ni la proyección en un teatro de ópera ni el vídeo y sólo me ha sido posible contemplar el trailer y leer algunos comentarios, deduzco... No deduzco nada. 
Al parecer en este caso han cambiado las referencias del Cremaster; ahora tocaba recurrir a Egipto y a los recursos más o menos tradicionales de la ópera (Ópera). Espectacularidad, mucho culo, mucha caca, mucho pedo, mucha sexualidad... muchos coches y como referencia cultureta o salvavidas fáctico, la obra de Norman Mailer, que como murió hace 7 años, no podrá hacerse una cartera con la piel de Matthew Barney.

¿Auswitch, hotel de cinco estrellas?

¿Quién puede imaginar que un campo de concentración se hubiera convertido en hotel de gran lujo? Aunque el antiguo hospital de San Marcos (León) no llegó, en escenario de atrocidades, al "nivel" de Auswitch, entre 1936 y 1940 fue "campo de concentración" donde sufrieron miles de personas por "razones" ideológicas, y, por supuesto, muchas murieron. En relación estrecha con ello, eldiario publicaba una noticia "soprendente": un turista alemán se sintió muy incómodo al advertir la oscura memoria del hotel contratado mediante una web especializada, en cuya página no había información en ese sentido. El turista alemán reclamó insistentemente y consiguió que le reintegraran lo que había pagado por el uso y disfrute de tan señalado alojamiento.

"Cuando la agencia me ofreció un reembolso por haber dormido en un campo de concentración, de nuevo nos chocó. Al principio no sabía qué hacer. Aceptarlo me parecía muy cínico. Pero mis hijos me dieron un consejo, la oportunidad de donar esa cantidad a una organización que dedicara su trabajo a la memoria histórica de los crímenes de la Guerra Civil". Wilfried buscó por Internet, localizó la web de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), cuya sede está también en la provincia de León, y les envió el dinero."

Foto tomada de El lobo bobo
El parecer, son más sensibles a la memoria histórica española algunos alemanes que nuestras queridas autoridades, en muchos casos, enraizadas profundamente en la sociología de tiempos innombrables. Por evitar sesgos tendenciosos, debo aclarar que los gestores del parador no ocultan esa circunstancia, aunque, por razones obvias, no sea la más enfatizada. El patrimonio arquitectónico puede conservar ecos de situaciones históricas vergonzantes que, por lo general, suelen arrancar del preciso momento de su construcción. A casi nadie se le ocurre preguntar cuántas personas murieron, por ejemplo, durante la construcción del monasterio de el Escorial o durante la elevación del catedral de Chartres. La idea de arte, tal y como se entiende en amplios sectores sociales, está en las antípodas de los fenómenos históricos inquietantes; acaso por ello sea tan difícil para esos mismos sectores "entender" el arte de nuestros días...
Si invertimos el juego sociológico, teniendo en cuenta los caminos actuales de ciertas corrientes estéticas, cabría hacerse una pregunta provocadora: ¿qué sucedería si se habilitara alguna zona de Auswitch como hotel de gran lujo? Sin duda, serían legión quienes se escandalizaran e indignaran, pero seguro que no le faltaría clientela: amparados por ciertos mantras "estéticos" de nuestros días, serían numerosos quienes pagarían lo que les pidieran por pasar una día rodeados de los espíritus de quienes fueron masacrados por razones "de Estado". Y es que, como dijo el Gallo, entre quienes hacen "turismo cultural" también "hay gente pa tó".

Orgullo y Satisfacción

Hoy sale a la venta el cómic derivado de la autocensura de El Jueves, con un título (Orgullo y Satisfacción) que convierte el pecado en virtud.

¡Suerte!

domingo, 15 de junio de 2014

¿Torpeza o maquiavelismos barato?

Una extraña abdicación

El pasado día 2 de junio, pocos días después de conocerse los resultados de las elecciones al Parlamento Europeo y en una situación económica difusa, el presidente de Gobierno se presentaba ante los medios de "comunicación" para hacer saber que el rey deseaba abdicar...
Aunque la Constitución había previsto tal contingencia, por aquello de la muy acreditada "competencia" de nuestros señores diputados, siempre atentos a lo que manda quien manda, resulta que no había habido tiempo para redactar la ley que regulara tal contingencia; según los cenáculos bien informados, ello se debía a que Juan Carlos tenía la voluntad de morir reinando y se sentía ofendido cuando alguien le hablaba de semejante supuesto, que le podía dejar a los pies de los caballos; en España hay muchas personas —quizás demasiadas— dispuestas a sentarlo ante la justicia... ¿Qué otra razón podía haber para que una norma tan elemental y tan previsible se hubiera dilatado 36 años? No creo que fuera una simple cuestión de pereza, indolencia o ineptitud... aunque también.
Lógicamente, el mismo hecho de manifestar públicamente que se debería afrontar el desarrollo de un artículo de la Constitución, ponía los ojos de los analistas sobre la Carta Magna y, muy especialmente, sobre los artículos que deberían ser modificados para solventar viejas contradicciones, modernas limitaciones y problemas actuales.

Marino Rajoy. Foto tomada de Elvira Lindo
Para complicar aún más las cosas, los medios de "comunicación" ofrecieron un repertorio de explicaciones tan enrevesado y confuso que, aún hoy, es difícil conocer las causas "fuertes" que activaron la abdicación. Aunque los medios oficiales dijeron que se trataba de una decisión muy meditada, es difícil no valorar la posibilidad de que existiera una relación muy estrecha con los resultados de las elecciones europeas, teniendo en cuenta que las leyes orgánicas requieren asentimientos que podrían no alcanzarse con un parlamento excesivamente fragmentado. En todo caso, el asunto fundamental casi era obvio, aunque no lo destacaran los medios: ¿le renuncia obedecía a motivaciones personales o políticas? Aunque en un sistema monárquico, la línea de separación entre lo uno y lo otro sea sutil, convendría conocer la respuesta precisa...
Algunos "periodistas" (no sé si sobran las comillas) se lanzaron al coso con euforia sensacionalista para enfatizar la fachada personal destacando posibles "razones" aparentemente triviales, pero que conectaban la decisión con asuntos de corazón o bragueta —según el talante del relator—; y hablaron de divorcio, de amor... Aún otros, de actitud más previsora, hicieron quinielas pensando en lo que pudiera decidir el juez Castro con la infanta Cristina y su esposo: "se prevé que su decisión sobre la imputación de la infanta Cristina sea conocida tras la proclamación de Felipe VI. Únicamente algún analista "exótico" llegó decir que la abdicación podría ser un "golpe de estado" —por supuesto, extremadamente "blando"— para salvar la estabilidad del sistema... La llegada de Felipe VI al vértice del Estado puede resolver el enojoso problema de la pésima imagen de la Casa Real y, al mismo tiempo, definir una referencia hacia donde deberían caminar los partidos políticos para salir de la zahúrda en que se han convertido las instituciones españolas. Si creemos las noticias aparecidas de tapadillo durante estos días, ciertos personajes de mucho peso económico podrían haber puesto sobre la mesa la necesidad de una "segunda transición" orientada, muy especialmente, a resolver el "problema catalán". Lo de la basura... Ya se están ocupando los jueces y ... ¿a quién le preocupa?
Lo más posible es que hayan incidido las "razones" de naturaleza diversa que cualquier ciudadano medianamente informado puede suponer: las mencionadas y las que conoceremos durante los próximos días. El señor Homs, en alarde de acerado ingenio sintético dijo que el rey había abdicado "para mantener la empresa familiar". Puede que no anduviera demasiado desencaminado porque en las actuales condiciones políticas, era previsible que el cambio en la jefatura del Estado, aunque desencadene fuertes respuestas sociales sobre el papel de la monarquía, pondría un marcha un proceso de continuidad constitucional garantizado por la previsible convergencia de los votos de los diputados de los dos partidos mayoritarios. De hecho, dicha continuidad se ha escenificado durante estos días en términos impúdicos: los diputados, en mayoría cercana a las vergonzantes cifras de las cortes franquistas,  han dejado al margen la cuestión constitucional, han aprobado la abdicación y, con ello, indirectamente, han escenificado la "estabilidad" que exigen los mercados. ¿A qué precio? ¿Al de asumir incremento de la erosión del PSOE, que le podría conducir a un callejón sin salida? ¿Qué sucedería si, ante la más que evidente coincidencia de intereses entre el PP y el PSOE, el electorado "de centro-izquierda" convirtiera a éste en un fuerza política marginal? Paradójicamente, ese sería el momento de plantear la disyuntiva entre Monarquía y República... No sé si quienes están moviendo los hilos lo habrán tenido en cuenta.

Alfredo Pérez Rubalcaba.  Foto EFE
La Constitución como problema o como solución

Por suerte o por desgracia, la Historia no la hacen los individuos, incluso aunque sean reyes o políticos muy principales: quién esté al frente de la jefatura del Estado es, en cierto modo, asunto baladí. Son mucho más importantes otras "cosas" y, por supuesto, las normas que tienen por objeto armonizar las relaciones sociales... Cuando en una sociedad se aprecia grave perturbación del orden social, obviamente se impone revisar las normas; arduo trabajo para los representantes del futuro que debería comenzar por la reforma de la ley más básica.
Cada día somos más quienes nos preguntamos qué sentido tiene, a estas alturas, levantar el texto constitucional como algunos musulmanes levantaron el Corán en la batalla del Gran Zab, para anatematizar a quienes pretenden buscar soluciones a los peliagudos problemas actuales, cuando el propio Estado es incapaz de garantizar el cumplimiento de los artículos de orientación social (capítulo III). Si unimos a ello que, en la situación política actual, es una obviedad monumental la necesidad de buscar una normativa que de respuesta a los cada vez más perentorios problemas territoriales, sólo falta un poco de sentido común para intentar la aventura de anticiparse a "lo inevitable". Y el momento actual ofrece unas posibilidades claras por cuanto el cambio de monarca coloca sobre la mesa la inexcusable necesidad de ello, aunque sólo sea para suprimir el bochornoso residuo de prehistórico machismo heredado de la Ley Sálica y que acaso hubiera convenido mantener en el pasado por razones que nadie se atreverá a formular públicamente.No obstante, el cambio al frente del Estado diluye toda prevención y despeja el camino para que se afronte la aventura deseada por amplios sectores de la población, por razones no siempre fáciles de armonizar. Para los grupos más conservadores, paradógicamente, se trataría de suprimir los prejuicios machistas... y de buscar el modo de incluir los derechos sociales en un tono infinitamente más "suave"; únicamente.
Para los demás, sería fundamental encontrar un nuevo texto que ayude a resolver los problemas actuales (paro, corrupción, descrédito de las instituciones, etc.) y, ante todo, armonice las aspiraciones políticas expuestas por los grupos más activos y, sobre todo, por los que presentan retos más delicados.
Sin embargo, no parece que esa voluntad haya calado en el gobierno, tal y como acredita el enroque del Presidente (¿presidente?), continuador celoso y enfervorizado de la política de pasividad que caracterizó al viejo "caudillo"; aquí tampoco se mueve Versalles ni ante la caída de la Bastilla. Pero ha sucedido algo que podría anticipar esa caída o algo parecido. En las recientes elecciones al Parlamento Europeo, un partido de "sans coulottes" se ha hecho con un número muy estimable de votos y ello no se ha traducido en un cambio de estrategia ante los asuntos que más preocupan a la sociedad española; por el contrario, como cuando gobernaba el PSOE, los dirigentes del PP se han apresurado a decir que fallaba "la comunicación", y para reforzar el análisis de Pablo Iglesias, los medios de comunicación se han unido al dislate cegato para manifestarse como lo que ellos mismos pretenden negar: la entidad de "la casta". Al giro del electorado, las fuerzas políticas dominantes y sus órganos de expresión han respondido con dos torpezas monumentales:: la feroz descalificación de Podemos y el estúpido y untuoso ensalzamiento de todo lo relacionado con la Casa Real.

Portada autocensurada
Las torpezas

La feroz descalificación de Podemos acaso esté fomentando justo lo contrario de lo que persiguen sus promotores, que una vez más acreditan el exceso de "inteligencia" propio de la endogamia; como sucediera hace años con la campaña "españolista" de los magnates del PP frente al nacionalismo catalán, cada vez que aparece en los medios un personaje destacando las "perversiones" de Podemos, acaso estén creciendo exponencialmente el número de votantes de esa formación. Son las consecuencias de hacer política como si estuvieran jugando al monopoly...
La monolítica postura de los medios procurando lavar la imagen de la monarquía ha propiciado una situación de sainete más propia de las comedias más agrias de I.A.L. Diamond y B. Wilder que de la realidad política de una sociedad europea desarrollada. Y el ejemplo más elocuente ha sido, sin duda, el caso de la revista El Jueves; la autocensura de su portada crítica con la Casa Real movilizó un efecto mediático que acaso obligue a cambiar el nombre del fenómeno; desde aquí propongo que deje de conocerse como "efecto Streisand", para convertirse en "efecto regio" o algo parecido, teniendo en cuenta que la Casa Real española ha tropezado varias veces en la misma piedra... ¡Y no aprenden!
Y todo ello, en un contexto muy enrarecido porque en paralelo al clamor de las lisonjas empalagosas los medios de comunicación menos disciplinados ofrecían reflexiones profundamente contradictorias con lo proporcionado por los medios sumisos.

El nuevo tablero político

Si estuviéramos en un país "normal" en el contexto europeo, no habría nada que decir al proceso de continuidad institucional personificado en la figura del futuro rey; la estabilidad institucional es un factor muy importante para el desarrollo económico y social, pero... ¿Qué sentido tiene mantener el actual estado de podredumbre general? O dicho de otro modo: puestos a un momento de cambio definido desde la cúpula del Estado, ¿por qué no aprovecharlo para aportar las reformas necesarias para salir de la actual zahúrda y buscar solución para un problema que se va haciendo más complejo con el paso del tiempo?
Sea como fuere, no parece razonable que, en momentos tan delicados como los actuales, la situación de un Estado democrático del siglo XXI dependa en tanta medida de factores artificiosos, pero sobre todo, de las circunstancias de una persona...
Sobre todo, si tenemos en cuenta cómo se está modificando el actual tablero político, con un PP en declive y constantemente cuestionado en la honestidad de sus dirigentes y un PSOE en manifiesto proceso de desintegración, complicado de detener, porque la apuesta por la estabilidad de la actual cúpula no convence a unos votantes cada vez más irritados y predispuestos a orientar el voto hacia la abstención o hacia los partidos radicales. No creo que la situación económica cambie lo suficiente como para que los votantes contemplen el panorama con los ojos de hace unos años...
Tal y como van las cosas, no debería extrañarnos que en las próximas elecciones generales no fuera posible crear un gobierno "estable" sumando los diputados de los partidos de "la casta". Si así fuera, no quiero ni imaginarme la situación... En cierto modo, comprendo la reacción histérica de los personajes de "la casta": tendrán que operar con inteligencia y esa cualidad ha desaparecido de la vida pública a fuerza de tanta endogamia. Como en la reproducción natural, la endogamia genera degradación...

Artur Mas. Foto EFE
Federalismo o estados libremente asociados

En esas condiciones tan poco halagüeñas, hasta el presidente de la Generalitat de Catalunya, que jamás ha perdido la iniciativa en el tablero político, ha hecho un guiño aparentemente promonárquico al asegurar su asistencia a la coronación... ¿Por qué? Fuentes generalmente bien informadas han enfatizado que los magnates de las más importantes empresas españolas, incluidas las catalanas, estarían intrigando para que durante el verano, el señor Rajoy y el señor Mas se reunieran junto con el nuevo Rey, en papel de moderador, para que entre todos encuentren la solución al actual laberinto catalán... Pero... ¿qué soluciones caben?
Desde hace tiempo, los dirigentes del PSOE y algunos del PP hablan de federalismo, sin embargo, no veo la manera de transformar el actual Estado de las Autonomías en un Estado Federal sin que ello suponga mantener la madera carcomida del tinglado institucional, porque los mandarines regionales no parecen estar por la labor de alterar el juego "simétrico", que les permite vivir por encima de "nuestras posibilidades".
Sólo parece haber una solución práctica: alterar el "juego simétrico" y crear una estructura que de respuesta a la realidad de los diferentes "sentimientos sociales" acreditados en Cataluña y, por supuesto, en el País Vasco. Y sólo se me ocurren pocas soluciones: reorganizar el actual modelo autonómico de modo que también Cataluña tuviera un régimen fiscal similar al del País Vasco (según la fórmula concreta elegida, cabrían varias opciones) y generar una confederación de "estados libremente asociados" bajo el amparo de la corona. Tal y como están las cosas en la sociedad catalana y gracias a la torpeza progresiva del señor Rajoy y sus ministros, no creo que la primera fórmula fuera factible: en Cataluña ya ha calado demasiado hondo el deseo de independencia.
Para la segunda vía, el proceso, necesariamente, debería pasar por la formulación de una nueva Constitución que deberían pactar cuanto antes las fuerzas políticas integradas en el actual status quo para simplificar el proceso, porque las circunstancias podrían cambiar rápidamente si los partidos no integrados en el sistema (IU, Podemos y similares) consiguieran un número de diputados suficientes para convertir el Estado en un avispero. Esa urgencia haría necesario que el líder del PSOE se sumara a las negociaciones... Quizás ello ayude a entender la actitud remisa del señor Pérez Rubalcaba y del resto de los líderes históricos por desentenderse definitivamente del control político del partido.
La propuesta de la asociación de "estados libres" tiene otros dos puntos débiles: "la casta" no admitirá fácilmente una situación desequilibrada para los intereses de los mandarines regionales y, por supuesto, a nadie se le escaparía que dicha solución establecería una situación idónea para los intereses de los nacionalistas... Por un lado, una vez reconocida la entidad estatal de Cataluña, nada podría detener la separación total; por otro, el tiempo en que se mantuviera la asociación de estados ofrecería un marco ideal para resolver los problemas institucionales que pudieran limitar la entrada de Cataluña en Europa como miembro de pleno derecho.
Sea como fuere, el primer paso debería ser poner en marcha un proceso constituyente, pero, al parecer, los líderes del PP no están por la labor. Lo expresó con claridad la señora vicepresidenta del gobierno; el procedimiento está muy claro: sólo hay que conseguir que los parlamentarios, en mayoría absoluta, lo acuerden para iniciar los trámites... Para entonces, ¿dónde estaría Cataluña?
Como no creo en la estupidez de nadie, deduzco que los magnates del PP han decidido intentar reajustar el "marco constitucional" en petit comité, en el seno de esas negociaciones inevitables entre PP, PSOE y A. Mas, a las que no debería sumarse ningún "bilivariano descontrolado"... ¿Tampoco nadie de ERC? ¿No tiene relevancia el "sentimiento generalizado" de los catalanes?; ¿creen que se les puede manipular con facilidad?
Supongo que el señor Junqueras contemplará la situación con una sonrisa de oreja a oreja...
Aunque los medios lo están esgrimiendo constantemente como espantajo apocalíptico, no creo que estamos condenados al famoso "choque de trenes"... porque uno de ellos camina con firmeza, guiado con inteligencia y seguridad y el otro, que se mueve con la agilidad de la locomotora de Dumbo, acaso no sepa ni donde está la vía.

Oriol Junqueras. Foto ACN
Estabilidad

Hemos llegado al momento de recoger lo que nuestros magnates llevan sembrando desde hace mucho tiempo, con el apoyo de un entramado jurídico construido pacientemente durante treinta años e inclinado siempre en la misma dirección. La crisis sólo ha sido como el viento que arranca las vendas del enfermo y pone a la vista las llagas gangrenadas. Y esos frutos están en las antípodas de la "estabilidad" que pregonan a los cuatro vientos quienes creen que la acción política es un juego inocente.
Por estabilidad se mantiene la continuidad dinásticas, aunque ellos suponga incrementar la implantación social de los nacionalismos catalán y vasco; por estabilidad jurídica se mantiene una estructura judicial garantista que deja en libertad a los banqueros de conducta irregular y expulsa de la carrera judicial a los jueces osados; por estabilidad política se somete el Parlamento a los dictados de los mercados; por estabilidad financiera se restringe la sanidad pública; por estabilidad presupuestaria se dinamita la educación pública"; por estabilidad hipotecaria se ejecutan desahucios; por estabilidad institucional se mantiene una Constitución tan obsoleta que ni es capaz de integrar el principio legal de la igualdad entre hombre y mujer y que sólo sirve para agudizar los problemas nacionalistas... Por estabilidad se cierra el debate constitucional a quienes podrían anticipar los problemas que, más tarde o más temprano, emergerán...
¿De qué estabilidad estamos hablando? ¿De la estabilidad del Estado español o de la estabilidad de los intereses del grupo dominante?
Como no creo en las polaridades maniqueas ni en la estulticia generalizada de mis semejantes —los asesores del señor Rajoy no pueden ser tan estúpidos como parecen—, llego a la conclusión de que a quienes integran el llamado "bloque constitucionalista", es decir, a "la casta" que ha garantizado a las agencias de rating estabilidad institucional a medio y largo plazo, nos le preocupa demasiado el actual desmoronamiento institucional y hasta la previsible la independencia de Cataluña y Euskadi: cuando eso ocurra y teniendo en cuenta el "perfil" sociológico del resto de la Península, la posibilidad de que aparezcan reacciones políticas relevantes y difíciles de controlar como la de ERC, Podemos o Guanyem Barcelona será mínima y, en consecuencia, la pérdida de votos de ambas formaciones registrará una inflexión que les garantizará seguir controlando el Estado español por los siglos de los siglos. Maquiavelismo barato.

Creo que jamás he deseado tanto equivocarme...

La imagen del futuro rey Felipe VI

Hasta un medio tan poco sospechoso de manipulación desde los intereses dominantes en España como The Art Newspaper se unía al clamor teresiano promonárquico con un breve artículo en el que se indicaba que el futuro rey se había distinguido por acumular un largo periplo de apoyo a la cultura. Y destacaba la "costumbre" de inaugurar ARCO y, sobre todo, enfatizaba su papel al frente de la Funadación Príncipe de Asturias, dedicada a promover la cultura, el deporte, las humanidades y las ciencias. Y destacaba también que desde ella se había premiado a "Richard Serra, Sebastião Salgado, Eduardo Chillida, Antoni Tàpies y más recientemente Frank Gehry".También mencionaba la iniciativa de convocar a Oscar Niemeyer para diseñar el centro cultural de Avilés...

ARCO 2014. Imagen tomada de Silviacastillo
Más allá del carácter cosmético de la mayor parte de las fundaciones de ese tipo, la "del" Príncipe de Asturias, en su estructura organizativa, ofrece una idea clara de con qué mimbres se ha construido la imagen destacada por el informativo con sede en Londres: seis empresarios, cinco banqueros, un notario, una catedrática de oftalmología, una personalidad de la OMS, un rector y un presidente de Patronato...  Aún es más explícita la configuración de la Fundación Príncipe de Gerona, que acaso sirviera para acreditar especial atención a Cataluña, cuya presidencia de honor ocupan el Príncipe de Asturias, junto con Artur Mas y donde conviven representantes de empresas como Abertis, Telefónica, El Corte Inglés, Grupo Zeta, Repsol, Banco Santander, Nestlé, Acciona, Sol Meliá, Gas Natural, ACS, Banco Bilbao Vizcaya, INDITEX, Planeta, Indra, Banco Sabadell, Osborne, Agbar, etc., etc. ¿Apoyo al arte y la cultura? Sería más preciso decir que el grupo "presidido" por el heredero al trono español junto con los sectores de poder más relevantes utilizan la Fundación Príncipe de Asturias con "instrumento" a beneficio de "la marca" España —de la estructura socioeconómica española—, tal y como ésta se entiende desde el IBEX 35.
Para que el nuevo rey apoyara de modo efectivo al arte y la cultura, debería tener atribuciones que corresponden a otros estamentos del Estado; en todo caso, es preferible que consiga buena imagen de esa manera que presidiendo corridas de toros.
En todo caso, estoy seguro de que el futuro Felipe VI, así como su esposa, son personas muy cultas e interesadas por todo lo que dignifica al ser humano. Faltaría más.

sábado, 14 de junio de 2014

El avispero de Oriente Medio

¿Quién nos iba a decir hace unos años, cuando Estados Unidos estaba a punto de ocupar Irán, que ambos estados acabarían teniendo intereses comunes en Irak? ¿Quien nos iba a decir que los "combatientes por la libertad" de Siria acabarían siendo "terroristas"? Hillary Clinton, que ha reconocido su voluntad por armar a los rebeldes siros, se muestra con una jugada política magistral para hacer crecer su imagen de estadista, reconociendo que estaba equivocada y que su presidente tomó la decisión más oportuna...  !!!
Sin embargo, rebeldes suníes, bien pertrechados con armas no fabricadas en países del tercer mundo, ya controlan un territorio que, hasta hace unos años, pertenecían a Irak y a Siria. La situación es, en la actualidad, tan compleja y difusa, que nadie tiene claro quienes están respaldando las acciones del EIIL (ISIL), aunque es fácil imaginarlo si contemplamos el mapa de los países del mismo signo religioso, muy especialmente, Qatar y Arabia Saudita.

Foto Al-Jazeera
Si no interpreto mal la situación, parece que se está materializando el desmembramiento del Irak de Sadam Husein, en los tres bloques étinco-religiosos que lo conforman: suníes, chiíes y kurdos. Ahora resulta que la intervención del señor Bush, aquella a la que se sumaron nuestros dignatarios poniendo los pies en la mesa y asegurando que saldríamos beneficiados porque conseguiríamos petróleo más barato, sólo sirvió para reforzar a los bloques islámicos más integristas.
Desde los intereses occidentales se advierte una ventaja "indiscutible": antes de las guerras de Irak, los conflictos bélicos de Oriente Medio involucraban directamente al Estado de Israel; ahora, sólo a comunidades de musulmanes. Quizás la iniciativa del presidente Bush sólo persiguiera este objetivo, pero las consecuencias acabarán afectándonos a todos, porque ahora mismo todas las comunidades de raíz islámica, de un modo u otro, están en guerra.

miércoles, 11 de junio de 2014

Un retrato real

Mi buena amiga Raquel me envía con un guiño cómplice la referencia a una "noticia" publicada en el País, que comenta la peculiar situación de Antonio López con su pintura más solemne:

"Veinte años después de aceptar el encargo de Patrimonio Nacional para realizar el retrato de la familia real, Antonio López (Tomelloso, 1936) cree estar en condiciones de asegurar que hacia el mes de octubre podrá entregarlo. Faltan detalles como resolver vacíos, pero lo esencial, las figuras de don Juan Carlos y doña Sofía con sus hijos Felipe, Elena y Cristina, está resuelto. La abdicación del Rey y la inminente coronación de Felipe VI no le añaden una presión extraordinaria a su trabajo. “Voy cada día de la semana, de doce a cinco de la tarde, sin pausa para comer, al Palacio Real. Hago lo que puedo con las dificultades que supone hacer un encargo. Lo difícil ha sido no cogerle inquina”.
El anuncio de la abdicación de don Juan Carlos no preocupa al pintor. “No importa que la situación haya cambiado y que en el cuadro no aparezca la nueva familia real. El mío es el retrato de una familia española, y así lo concebí desde el momento en el que se me pidió”, explica el artista (...)"

¿Cree estar en condiciones de asegurar que hacia el mes de octubre podrá entregarlo...? Uhhh qué mal suena tanto matiz; largo lo fiáis amigo Sancho... Por razones de asociación aristotélica, me he acordado de El sol del membrillo (V. Erice, 1992) y me ha dado un ataque de risa.  Si en lugar de pinceles se hubiera servido de una buena cámara fotográfica y de la potencia de Lightroom, lo hubiera tenido más fácil... ¿O no?
En ocasiones, lo del tempus fugit es circunstancia implacable. Por supuesto, para un retrato tan importante y enrevesado —la realidad inmediata así lo ha querido— habría sido conveniente emplear una cámara excepcional, digna heredera de la que viajó a la Luna en el Apollo 11: existe un cuerpo Hasselblad (HSD 200MS) que trabaja con series de seis disparos sucesivos de la misma imagen, de modo que el sensor se desplaza 1,5 pixeles en cada toma; el resultado, empleando las ópticas adecuadas, es espectacular. Sólo cuesta (respaldo más un 80/ 2,8) la módica suma de 47.000 $. ¡Y proporciona archivos en formato RAW! (casi se me olvida). Y para optimizar la inversión, aún quedaría buscar el modo de adaptar el mítico Zeis Planar (50/0,7) para obtener resultados mágicos... como los atribuidos por Jamie Graham (El imperio del Sol, Spielberg, 1987) a "las fotos de Dios".


Claro que no habría sido una obra "hecha a mano" y esa circunstancia puede ser decisiva para un retrato real. Porque los retratos hechos con cámara fotográfica, que funciona con sólo apretar un dedo, paradójicamente nunca son reales. Frente a la acción mecánica y prosaica de los sensores y las lentes, sólo las manos de don Antonio son capaces de captar el intangible flujo etéreo y místico que contiene lo más preciso del momento mágico elegido por el genio divino del artista. Ahí está la realidad real.

De nuevo el problema de la "veritas" y la "vanitas"


Ha llovido mucho desde que se abrió el debate a propósito de el problema iconográfico recogido por Panofsly, sobre la pintura de Tiziano que conocemos con "Amor sacro, amor profano". Mucho más desde que las sufragistas entendieron la Venus del espejo como contrapunto artístico-estético de la belleza femenina real, que no sólo reside en las formas del cuerpo, sino, sobre todo, en las capacidades del espíritu...  Y sin embargo, el "problema" continúa sin solución de aceptación universal porque la representación del cuerpo desnudo de una mujer activa demasiadas "cosas" (también el desnudo masculino). En esta ocasión y según indica el País, se han movilizado varias magistradas del Tribunal Supremo y dos vocales del Consejo General del Poder Judicial al ver un cartel publicitario diseñado para promocionar las jornadas de puertas abiertas del alto tribunal. En el cartel se ha reproducido una alegoría de Alcalá Galiano (1873- 1936) y, en este caso, se han argumentado razones que recuerdan las empleadas en Inglaterra hace unos años ante una situación parecida:

"Podrá ser una imagen presente en las paredes del Tribunal Supremo (y apropiada para una exposición artística), pero no parece la más adecuada para acercar la justicia a la ciudadanía si se atiende a la realidad social. Parafraseando a las artistas que denunciaron la discriminación de las mujeres en el mundo del arte, ¿la figura femenina de una mujer desnuda es la representación de la justicia? (...) Creemos que no se ha tenido en cuenta que ciudadanos o ciudadanas procedentes de otras culturas pueden verse sorprendidos por la representación de la justicia como una mujer desnuda apenas cubierta por un velo transparente, algo absolutamente alejado de la iconografía que la representa desde hace siglos en el mundo occidental”.

Foto tomada de El País
Obviamente, representar a "la verdad" mediante una mujer desnuda conlleva muchos factores ideológicos pero también algunos componentes de "interés machista"... En el fondo, se manifiestan esos "mecanismos" de raíz genética que nos recuerdan nuestra vinculación con el universo animal: la imagen de una mujer desnuda agrada, perturba, excita, activa la necesidad de visitar o comprar, enfada, ruboriza, escandaliza, irrita, etc., etc, por supuesto, según quien la contemple.
Me pregunto si las señoras magistradas extenderán los reparos al uso de desnudos femeninos en las expresiones gráficas comerciales. Ítem más, si proveerán lo necesario para que el muy afamado Daniele da Volterra, u otros pintores castos, asexuados y convenientemente acreditados, vistan según fórmulas políticamente correctas a la Maja desnuda así como a todas las pinturas de cariz similar existentes en el Museo del Prado. Otrosí, si ordenarán revisar los edificios modernistas, ornados con figuras femeninas descocadas para evitar que los ciudadanos y ciudadanas de otras culturas puedan sentirse desconcertadas ante tanta liberalidad iconográfica...
Y por finalizar la broma que, en cualquier caso no supone menosprecio alguno, sino simple reflexión con voluntad docente, sugiero a las señoras magistradas que busquen el modo de hacer un curso rápido de Historia del Arte y de Historia de la Iconografía Occidental (cualquier libro de Panofsky les servirá), aunque sólo sea para evitar que la Justicia, también en asuntos culturales, ofrezca una imagen tan "peculiar".

¿Deberían los artistas dejar que sus obras se usen para hacer política?

Artículo publicado en BBCMundo, firmado por Tiffany Jenkins

En el apogeo de la Guerra Fría, el Departamento de Defensa de Estados Unidos desplegó una nueva arma para combatir al comunismo: el jazz.

Durante 20 años, envió a sus mejores músicos -Dizzie Gillespie, Louis Armstrong, Duke Ellington– a tocar en África, Asia, Medio Oriente e incluso en la Unión Soviética, donde Benny Goodman tocó su clarinete en la Plaza Roja, en una batalla entre corazones y mentes.
El New York Times del 6 de noviembre de 1955 publicó en su portada: "El arma secreta de Norteamérica es una nota azul en una escala menor". Se dijo que Louis Armstrong "era el embajador más efectivo".
En lugar de enviar las orquestas sinfónicas y las bailarinas clásicas tradicionales, ¿qué mejor publicidad para los valores norteamericanos que el fluir de notas frescas y novedosas de estos solistas que llevaban a la música por nuevos rumbos?
El jazz parecía hablar a viva voz sobre la libertad del individuo de hacer lo que quisiera. Además, la mayoría de los músicos eran negros y se los enviaba para probar que Estados Unidos era tolerante, algo sumamente importante porque, en ese momento, el país enfrentaba problemas de división racial.
La segregación en el Sur y las luchas por los derechos civiles manchaban la imagen de EE.UU. La propaganda soviética a su vez ridiculizaba a los ideales estadounidenses y los tildaba de vacíos.
Los embajadores del jazz se beneficiaban obviamente económicamente, pero también ganaban reconocimiento.Se notaba que lo habían logrado, que se valoraban sus melodías.
Sin embargo, muchos no estaban cómodos pregonando la gloria de Estados Unidos y hablaban en contra de las políticas locales. Dizzy Gillespie fue al primer viaje del departamento de Estado, pero no prestó atención a las órdenes oficiales, diciendo que "no se iba a disculpar por las políticas racistas de Norteamérica" y evitó las presentaciones ante la elite que ese despacho agasajaba. En su lugar, se juntó a improvisar con músicos locales y tocó para los pobres.
Otros usos diplomáticos de la cultura eran clandestinos. En los años 90 se reveló que la CIA promovía el arte moderno, particularmente el expresionismo abstracto (artistas como Jackson Pollock, Mark Rothko, Robert Motherwell y Willem de Kooning) como parte de la propaganda en contra del bloque comunista.
Se eligió este género porque ofrecía un contraste vibrante y dramático al realismo socialista. Cuando se confirmó que la CIA había subsidiado sus trabajos, se puso en duda la autenticidad y los motivos que impulsaron a estos artistas. Su credibilidad se vio sumamente afectada.


Blando, blando

Los anteriores son ejemplo de los usos y limitaciones del "poder blando", un término inventado por el académico estadounidense Joseph Nye, quién distinguía entre "poder duro" –obtenido por medio del dinero y las armas- y "poder blando", o influencia obtenida generando atracción durante un largo período.
Algunos partidarios de la diplomacia blanda sostienen que las actividades culturales pueden ser tan efectivas como las medidas más explicitas.
Emil Constantinescu, presidente de la Academia de Diplomacia Cultural de Berlín, cree que "la diplomacia cultural es inherentemente creativa y constructiva, mientras que la naturaleza de los 'poderes duros' es destructiva". Constantinescu cree que, hoy en día, la diplomacia cultural es más necesaria que nunca y está seguro de que si se la aplica "será posible más cooperación y se reducirán las chances de conflictos mundiales".
Sin embargo, cuando el arte se pone al servicio de la política aparecen las tensiones.
Rara vez coinciden los intereses de un gobierno con los de los artistas. Los segundos no siempre siguen los mandatos de sus superiores y, generalmente, desafían u obstruyen los esfuerzos diplomáticos. Tampoco están siempre los artistas del lado correcto, ni siquiera del lado de la paz: pocas veces se menciona que en la víspera de la I Guerra Mundial había muchos poetas y pintores en favor del conflicto.
Además, siempre está la delgada línea entre una obra de arte que exprese la idea y propaganda: un mensaje moralizador puede ser una sentencia de muerte.
Incluso cuando el arte es político, es más poderoso si tiene diferentes matices. Es más, es imposible saber cuán efectivo es el arte cuando se pone al servicio de la diplomacia. La diplomacia del "poder duro" puede llevar a tratados formales y cambios en las leyes, mientras que los resultados de la diplomacia cultural son más difíciles de identificar.
A pesar de todas estas limitaciones, la diplomacia cultural está actualmente de moda.
El informe "Influencia y atracción: la cultura y la carrera por el poder blando en el siglo XXI" documenta un importante cambio: Asia, Medio Oriente, Rusia y China comenzaron a tomar en serio el poder blando. El autor del informe, John Holden, nos advierte que no dejemos de ofrecer productos culturales occidentales ante este aumento del interés en la diplomacia cultural.
China gastó millones en el Instituto Confucio. En la actualidad, y en menos de 10 años de actividad, existen más de 300 institutos repartidos por el mundo que promueven el lenguaje y la cultura china.
Corea está haciendo grandes inversiones en proyectos culturales de gran escala, al igual que Brasil, quien promociona las maravillas del fútbol y la samba. Arabia Saudita está gastando una fortuna en la construcción de nuevos museos y galerías de arte, pronto se abrirán sucursales del Louvre y del Guggenheim en Abu Dabi.
Además, las nuevas tecnologías han facilitado la propagación del mensaje. Puede no haber sido intencional, pero tema Gangnam Style del cantante surcoreano Psy –un video viral de Youtube en 2012– hizo de alguna manera que todo el mundo sintiera entusiasmo por el país.


Servicio diplomático

Un simposio de diplomacia cultural que tuvo lugar en EE.UU. el año pasado sumó a las voces de aquellos que dicen que "el uso de la diplomacia cultural y los poderes blandos más a menudo y de forma más efectiva puede contribuir a un mundo armónico e interdependiente". Sin embargo, esto sería un error.
Cuando Norteamérica mandó al jazz y al expresionismo abstracto de gira tenía una idea clara y confiada de lo que creían que el arte significaría para los demás países: el estilo de vida norteamericano, la libertad y la búsqueda de la felicidad. Ellos también sabían quién era el enemigo. Hoy en día, este no es el caso. ¿Qué valores quiere promover occidente ahora? No existen respuestas claras.
Tal vez esta falta de claridad ayuda a explicar por qué algunos quieren usar los poderes blandos hoy en día. Quieren usarlos para marcar el rumbo. De hecho, se espera mucho de ellos.
El informe "Diplomacia cultural" publicado por el comité de expertos británicos Demos sugiere que la cultura puede resolver los problemas en Medio Oriente, el terrorismo, el cambio climático y que, además, puede mejorar las relaciones con las diásporas. Todo eso es una gran tarea, tal vez demasiado grande y existen riesgos al usar la cultura para resolverlo todo.
Sin embargo, convendría no olvidar los problemas causados por las recientes políticas exteriores.
Las controversiales intervenciones en Irak y Afganistán deberían hacernos pensar: ¿es el poder blando una buena idea si sigue, o al menos falla al cuestionar, este tipo de poderes duros?

domingo, 8 de junio de 2014

Matadero. Desvelo y traza

Matadero-Madrid me resulta un "centro" cada vez más antipático por razones que van desde circunstancias muy personales, de cuando el lugar era especialmente tétrico, hasta las actuales dificultades para aparcar y la acumulación de experiencias frustrantes. La de hoy no ha mejorado, precisamente, esa impresión.
Sara Ramo ofrece una instalación en la espectacular sala del antiguo frigorífico, que supongo conecta con sus preocupaciones estéticas, sintetizadas en la página web, del siguiente modo:

"El trabajo de Sara Ramo juega con la realidad de lo cotidiano y sus objetos para cambiar el sentido de los espacios a través de una mirada crítica, lúdica y experimental permitiendo que suceda lo extraordinario. "

Y la página continúa explicándonos el sentido de la propuesta que podemos contemplar:

"El desvelo es un estado alterado de la conciencia que normalmente precede al sueño. Un momento que se caracteriza por un alto nivel de actividad sensorial que nos mantiene en un estado fronterizo entre la realidad y la ficción. Un momento de intimidad entre sombras, trazos, silencios y nuestro propio cuerpo. Este momento de alerta y ensoñación llamado vigilia, también se refiere a una actividad colectiva que antecede a cierto evento especial o mágico.
La instalación Desvelo y traza, comisariada por Manuela Villa propone al público participar de una experiencia sensorial íntima en un espacio público. El trabajo que propone Sara Ramo para el programa de intervenciones site specific Abierto x Obras está basado en un proyecto anterior llamado Penumbra que realizó para la Fundação Eva Klavin en Rio de Janeiro, Brasil. Una forma radicalmente nueva de percibir la antigua cámara frigorífica del Matadero de Legazpi en la que cada espectador construye una imagen que tiene que ver con lo que ve o no ve, pero sobre todo con su imaginario, con cómo su cerebro completa los trazos que aparecen dibujados en el espacio. Y finalmente, con cómo relata o verbaliza su experiencia. Un proceso que recuerda, de alguna manera, a una caja oscura donde, como en el cine o en la fotografía analógica, la imagen se imprime poco a poco en el ojo.
Abierto x Obras, en Matadero Madrid, es un programa de intervenciones que incentiva el carácter experimental de la creación contemporánea a través de planteamientos que exploran la relación entre el arte y el lugar que lo acoge, la antigua cámara frigorífica del Matadero (...)"

Intentaré describir la instalación, porque frente a lo que suele ser habitual en ese tipo de obras, en este caso, es sencillo. Dos pesadas cortinas en la entrada de la sala bloquean la entrada de luz. La organización sólo permite el acceso a grupos pequeños (6 u 8 personas) que han de entrar guiadas por una "intemediadora" que, valiéndose de una diminuta linterna, conduce hasta los asientos. A continuación, la "intermediadora" informa de que el acto dura entre 15 y 20 minutos, que es tiempo necesario para que se "adapten a la oscuridad". Cuando los asistentes quedan a solas "con la obra", éstos perciben varias formas difíciles de identificar porque están iluminadas con una luz tan sutil que es imposible componer ninguna unidad estructural significante; dicho con claridad prosaica: no se ve un carajo.

Imagen tomada de la web de Matadero, que no se corresponde con lo ofrecido durante estos días.
Transcurridos los minutos, reaparece la "intemediadora" con su linterna diminuta para hacer un comentario que no podemos oír porque nos habíamos sentado en las sillas laterales y ella se dirigió en voz baja a quienes había permanecido en el centro; en los territorios estéticos procede mantener el silencio ritual que exige lo sagrado. Para resolver el problema, nos dirigimos a ella, que nos ofrece una explicación muy somera derivada de los párrafos recogidos anteriormente y algunas acotaciones sobre la irreverencia de muchas personas aficionadas a visitar exposiciones; ante nuestra insistencia en ampliar la información, responde con amabilidad y acciona un foco que ilumina irregularmente ver varios bultos de diversa naturaleza apilados, definiendo estructuras sencillas.
Pregunto si puedo hacer una fotografía y me responde negativamente: está prohibido porque "la obra es lo que se percibe en la oscuridad". Perplejo, prefiero callar...

Desvelo... ¿Estado alterado de la conciencia que normalmente precede al sueño? Así podría ser si las personas acudieran a contemplar un evento estético con la intención de pernoctar. No creo que la propuesta se caracterice "por un alto nivel de actividad sensorial que nos mantiene en un estado fronterizo entre la realidad y la ficción". Y por supuesto, no es "un momento de intimidad entre sombras, trazos, silencios y nuestro propio cuerpo". Y menos aún ha de ser un "momento de alerta y ensoñación llamado vigilia, también se refiere a una actividad colectiva que antecede a cierto evento especial o mágico."
Lo que Sara Ramo ofrece es una situación empleada con mucha frecuencia en el universo de la creación estética. Desde los testimonios escritos, sabemos que ya Leonardo se dio cuenta de que cuando contemplamos algo que, por sus cualidades formales (visuales), no compone estructura significante, el espectador tiende a forzar esa estructura de acuerdo con su propia personalidad, como le sucedería ante un test de Rorschach. A lo largo de la historia del arte los creadores han pugnado por sacar partido a esa circunstancia de muchas maneras: mediante estructuras en competencia, con "formas abstractas", proponiendo exceso de información ("supersignos" de gran complejidad), etc. En este caso, Sara Ramo ha elegido una de las posibilidades más obvias y elementales, empleada muchas veces en el cine para generar inquietud: reducir la capacidad desveladora de las fuentes luminosas; trasladada al universo de las instalaciones y aplicándola a situaciones sin "ritmo" narrativo, deviene mecanismo de introspección que, si no media prevención ante el juego propuesto, culminará en la obtención de una riqueza iconográfica (proyectiva) que dependerá, ante todo, de la personalidad de quien se preste a la experiencia.

No sé si la instalación moviliza componentes lúdicos, pero de acuerdo con lo que pone en el "díptico", sí es una propuesta experimental que modifica el sentido espacial de la sala... pero de modo demasiado simple. ¿Desvelo y traza? Acaso debieran haberla titulado de otro modo... Tal vez, propuesta sobre los umbrales perceptivos; tampoco sería muy preciso, pero, por lo menos, abriría una discusión más interesante, de connotaciones muco más complejas.
Ante estas exposiciones me pregunto una y otra vez si quienes las protagonizan tienen otra voluntad que la de engordar sus respectivos currículos...

viernes, 6 de junio de 2014

Deborah de Robertis

Museo d' Orsay, 29 de mayo de 2014:



Y la explicación (¿justificación?):

San Miguel de la Escalada, priorato

Hacía tiempo que no paseábamos por San Miguel de Escalada, muchas veces visitada en circunstancias diversas. Lo hallado hace un mes me alteró las vísceras. El monasterio "mozárabe" fue inmatriculado por la Iglesia en el año 2000 y desde cuando los prebostes leoneses decidieron cobrar por visitar la catedral de León, también pusieron una tarifa de 2 € a la curiosidad de los viajeros por entrar en el recinto próximo al Esla. La cuidan dos vigilantes: uno, pagado por la Iglesia, cobra la entrada; el segundo atiende a los visitantes en el interior del templo y explica lo que, según él mimo manifiesta, dicen quienes lo han estudiado.

La antigua iglesia, que debería recibir de las autoridades competentes un tratamiento excepcional, parejo a la excepcionalidad de su entidad histórico-artística y que tanto dinero del contribuyente ha costado en estudios, conservación y restauración, ahora es un priorato... Otro ejemplo de gestión "inteligente" del Patrimonio Histórico Español.

El museo de San Francisco de Medina de Rioseco. ¿Museo o museoide?

Forma parte de una iniciativa de planteamiento impecable en su formulación programática, que supuso uno de los proyectos de activación turístico-cultural más importantes de Castilla-León; quien desee información sobre ello puede consultar la página del museo de San Francisco, bastante generosa en caudal informativo no gráfico; obviamente, sus diseñadores han acumulado "materiales" susceptibles de ser utilizados como "instrumentos" educativos...

Al entrar en el antiguo templo el visitante se encuentra con un espacio amplio y oscuro, especialmente oscuro, que hace pensar en un ambiente proclive a un recogimiento antiguo, como el de las iglesias románicas al atardecer. Perplejo ante lo que me parece un dislate desde la relevancia que la arquitectura tardogótica otorgaba a la luz, me dirijo a la joven que conduce a los visitantes apriscados por si se tratara de un planteameinto "pastoral" en la línea de los montajes que suele hacer la Iglesia en "Las Edades del Hombre":
—No, la iglesia ha sido desacralizada.
—¿Entonces...?
—Es una experiencia nueva... —replica en tono misterioso.
Enseguida aparece sobre una pared la imagen desenfocada de un personaje vestido con hábitos franciscanos, en gesto menos medido que el Pablillos de Valladolid, para excitar la curiosidad del visitante... Y sin solución de continuidad comienza el bombardeo multimedia. Un cuadro esquemático dedicado a los Almirantes de Castilla, vídeos con diseño 3D de calidad irregular, que no se perciben bien a pesar de la oscuridad ambiental porque los proyectores no tienen la potencia necesaria...  Todo muy moderno pero de funcionalidad pedagógica discutible: el caudal informativo es demasiad ambicioso, como si su diseñador pretendiera competir con la superabundancia de Internet. La megafonía, casi tan eficaz como la de la estación de Atocha, no facilita las cosas.

Fotografía tomada a hurtadillas en el interior del templo
La antigua iglesia, cuyos vidrios se han cubierto con láminas oscuras de vinilo que definen formas geométricas sencillas apenas perceptibles, se ha convertido en espacio opaco y pasivo para una instalación multimedia que define un itinerario forzado por la secuencia de una iluminación controlada según la voluntad de la persona dirige al grupo. Ésta, como renovada ama de llaves y con celo de antipática señora Danvers (Hitchcock, Rebeca, 1940), vigila para que nadie robe el espíritu de lo allí atesorado mediante esos instrumentos diabólicos que llaman cámaras fotográficas... Aunque "me lo pide el cuerpo", en este caso no insistiré en justificar un juicio que ya he desarrollado varias veces en este blog y que, indefectiblemente, matiza muy negativamente una gestión que, de otro modo, podría aparecer más discreta.
Tras un itinerario excesivamente volcado a forzar la memoria de los visitantes,  éstos son conducidos al coro, donde entre acordes solemnes de órgano y juegos de luz, se transforma el recogimiento inicial en una una orgía de sensaciones sobrecogedoras más propia de Wagner que de los planteameintos arquitectónicos tardomedievales. El resultado me recordó el pase de modelos de la Roma de Fellini (1972), como si el diseñador de la propuesta multimedia se hubiera sumado al mismo misticismo hortera: demasiada luz y demasiados brillos. No obstante, el resultado parece conforme a los objetivos perseguidos porque arranca una exclamación admirativa de la concurrencia, y desde esa constatación, debo elogiar la labor de sus promotores, tal vez, interesados por suministrar al visitante una experiencia próxima a la idea de éxtasis. Ello proporcionaría continuidad a una tradición muy arraigada en Europa desde tiempo inmemorial que establece lazos estrechos entre la luz y la divinidad... ahora bajo las enseñanzas del maestro de Rimini. E imaginé que se abriría el catafalco de los cinco nudos, trasunto de las cinco llagas de Cristo, y aparecería algún almirante de Castilla revestido con todas sus dignidades mesetarias y marítimas.

Después de recorrer el "museo" y reconocer las posibilidades que tiene como infraestructura turística y como recurso educativo para alumnos de ESO y Bachillerato, por supuesto, provistos de lápiz y papel, me surgieron algunas dudas... La primera: si es sensato, teniendo en cuenta la normativa vigente en asuntos de protección del Patrimonio Monumental Español. No sé si es oportuno relegar la naturaleza arquitectónica de un templo a mero contenedor pasivo de un espectáculo multimedia. El visitante no tiene otra opción que seguir pasivamente un itinerario demasiado rígido, que según mi criterio, agradará positivamente a la mayor parte de los visitantes, pero incomodará a quienes conciban la experiencia estética según cauces menos escenográficos, más neutros o, incluso, más personales. En ese sentido, el celo empleado en impedir que el visitante realice fotografías, como de costumbre, se manifiesta como indicio de una manera muy encorsetada de entender la gestión cultural y la "educación", muy lejos de las expectativas de muchos visitantes del nuestros días y, muy especialmente, de los más jóvenes. El cliente tiene que asumir lo que le ofrecen sin rechistar y, por supuesto, sin valerse de los medios que hoy tiene cualquier persona para fijar la memoria, documentar la experiencia y personalizarla, en suma, par ir más allá del simple espectáculo de luz y sonido.
En el septiembre pasado, a propósito de una exposición del Reina Sofía, aludía al artículo 19 de la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español. la Ley del Patrimonio. En este caso, sería oportuno recordar también que dicha ley pretendía enfatizar el carácter histórico de los "edificios antiguos" y, a mi juicio, el planteamiento museístico es poco respetuoso con ese carácter.

Fotografía tomada a hurtadillas, por supuesto, sin flash, del grupo dedicado al "equívoco" martirio de San Sebastián, de Juan de Juni
No obstante, comprendo que en un país donde son tan numerosas las edificaciones de concepción semejante, puede tener sentido una propuesta como la de Medina de Rioseco que, por fortuna, se ha concebido en términos de absoluta reversibilidad. No obstante y como ya he indicado en otra entrada, me declaro partidario de los matices y juegos de sutileza propios de la luz natural; y si es necesario complementarla o reforzarla en determinadas zonas, que sea mediante iluminación lo más diáfana posible, porque es la manera más operativa de mostrar cualquier objeto sin sesgos efectistas.

Muchas veces he tenido que recordar en este blog la definición de museo según los estatutos del ICOM del año 2007:

"Un museo es una institución permanente, sin fines de lucro, al servicio de la sociedad y abierta al público, que adquiere, conserva, estudia, expone y difunde el patrimonio material e inmaterial de la humanidad con fines de estudio, educación y recreo".

Supongo que a estas alturas, serán legión quienes, vinculados a las iniciativas del poder financiero, estén intentando modificarla para que sintonice mejor con ciertas prácticas museísticas actuales; pero mientras se mantenga como tal, parece obvio que instituciones como la de Medina de Rioseco no encajan demasiado bien... El "museo de San Francisco" es una institución permanente, concebida como motor de activación económica, al servicio, sobre todo, de quienes trabajan en el sector turístico de Midina de Rioseco, abierta al público, que adquiere, conserva, supongo que estudia, expone y difunde el patrimonio material e inmaterial con fines de espectáculo multimedia. Aunque sus gestores se hayan empeñado en la vertiente "pedagógica", dadas las limitaciones que imponen a la documentación gráfica, no facilita el estudio de las piezas, al menos al visitante anónimo que ha de entrar en grupo, porque el protocolo del recorrido impide detenerse en lo que le interese especialmente.

Fotografía tomada a hurtadillas en el interior del templo
Para finalizar

Creo que es una buena infraestructura de información histórico-estética, pero también creo que es otra instalación concebida, sobre todo, para ofrecer un espectáculo homologable a lo que era propio de los espectáculos teatrales... El resultado puede ser aceptable si lo que persiguen sus gestores, como los de cualquier espectáculo popular,  es que la mayoría de los visitantes se sientan satisfechos después de haber pagado la entrada; sin embargo...
Si nos olvidamos de la declinación decididamente confesional del montaje, en este caso concreto la instalación museística debe cargar con otro importante "daño colateral": la "falsificación perceptiva" del carácter de unas obras que fueron concebidas para ser contempladas con luz natural y algún refuerzo de cirios y velas; y en ese sentido, si tenemos la intención de que el visitante "conozca" las obras, lo más sensato sería evitar los "condicionantes" impuestos por una iluminación demasiado artificiosa. Cualquier aficionado al cine y todo profesional de cualquier espectáculo, saben que la iluminación es un factor muy relevante en el proceso perceptivo y que, con ella, se puede alterar radicalmente el carácter de un personaje, de una representación escultórica o de un ambiente arquitectónico.
Demasiadas anomalías para un museo, pero acaso debamos estar preparados para asumir las transformaciones dictadas desde los criterios de gestión cultural de los "nuevos tiempos"; seguro que mis referencias críticas son muy inapropiadas porque no soy capaz de entender algo tan elemental como el sentido de impulsar al visitante a sacar fotos a hurtadillas. ¿Será por hacer la visita más excitante?

Adenda

No acabo de entender la aplicación de recursos lumínicos tan intensos cuando por doquier se combate el uso del flash porque la luz fuerte altera los pigmentos...