lunes, 25 de abril de 2016

El Edificio España, una patata caliente... cargada de dinamita

Es difícil saber cómo culminará el complicado asunto en que se ha convertido la propuesta de Wanda por resucitar el Edificio España como un foro de atracción financiera. El penúltimo episodio ha nacido con el intento a la desesperada de evitar que Wanda abandone el proyecto y, con ello, se esfumen los millones de euros implícitos en el proyecto: el Ayuntamiento ha enviado una carta a la empresa china con un párrafo que no sé si se puede entender como una bajada de pantalones o como una "jugada china", escrita en el chino que hablan los autóctonos del barrio Usera. El párrafo dice:

"Cuando en el transcurso de la ejecución de las obras se compruebe que pueda verse afectado de manera puntual algún elemento de la fachada protegida, podrá aplicarse con carácter excepcional lo establecido en el articulo 4.l.9.7.c del Plan General de Madrid, pudiendo solicitarse en este caso su desmontaje y posterior reconstrucción, con los mismos materiales, dimensiones y forna que tenían en origen, prevaleciendo siempre la protección parcial del edificio, que obliga al mantenimiento físico de las fachadas catalogadas."

Dicho en otras palabras: el Ayuntamiento reconoce que estaría dispuesto a consentir excepcionalmente soluciones constructivas contrarias a la letra de la normativa que protege al edificio. ¿Excepcionalmente? Sí pero no; no pero sí.

Foto madridiario
Confieso que no me parece demasiado oportuna la conservación del Edificio España, ni tan siquiera por razones de mantener el perfil urbano de la ciudad sedimentado por el tiempo. Por muchas otras razones me parece que edificios de tanta altura sobran en el diseño urbanístico de una ciudad que aspire a ofrecer buenos estándares de vida; sólo me "hacen cierta gracia" porque son fotogénicos, pero no me gustaría vivir ni trabar a la sombra de Canary Wharf o de La Defense. Pero si nuestra muy permisivas leyes en asuntos de protección patrimonial dicen que ese edificio no se puede tocar, no deberían plantearse excepciones aunque las proponga Mr Marshall y mucho menos desde las potestades de la propia autoridad municipal, a quienes compite defender los derechos colectivos. Tiempo habría de que se plantearan circunstancias excepcionales en el desarrollo del proyecto...
Que Wanda deja de invertir en esa aventura... No se preocupen vuesas mercedes: si los señores de Wanda tienen voluntad de hacer negocio, tal y como están las cosas, ya invertirán en otra cosa, aquí o donde estén nuestros hijos buscándose las habichuelas. Necesitamos inversiones, pero no a precio de república bananera. ¿Va a resultar también que, en asuntos de conservación del patrimonio arquitectónico, sólo cabe la política de Villar del Río?

sábado, 23 de abril de 2016

Antonio López no gusta en Zaragoza

Según informa El Confidencial, en Cabildo de la Catedral de El Pilar ha rechazado el proyecto Letanía de Antonio López sobre un conjunto dedicado a la Virgen María. Según ese medio, el problema estaría en que la propuesta, promovida por la Fundación Arte y Gastronomía, carece de símbolos marianos...  Sin embargo, desde cómo recogió la noticia El Heraldo, el asunto podría ser más complejo...


Obviamente, desde el planteamiento "naturaista" de Antonio López, me he acordado de La dormición (o la muerte) de la Virgen, de Caravaggio... y que los dioses perdonen mi atrevimiento por tan exótica comparación.

Sé alegre y disfruta de la vida

Arqueólogos del Museo de Hatay han difundido la aparición de un mosaico del siglo III a.C. en el sur de Turquía, en la antigua ciudad de Antioquía. El mosaico ofrece una composición que hace pensar en otras relativamente comparables en la pintura barroca pero, por supuesto, con una orientación infinitamente más relacionada con nuestros actuales valores culturales: junto a un esqueleto, se lee "Sé alegre y disfruta de la vida". Algo así como el carpe diem, pero en clave más "expresiva".



El último Rembrandt

Lo publicaba Gizmodo hace unos días: mediante un sistema de inteligencia artificial y una impresora 3D, han conseguido "crear" un "Rembrandt auténtico". El proyecto está firmado por la Universidad Técnica de Delft, los Museos Mauritshuis y Rembrandthuis; y con el apoyo de Microsoft e ING.

Habitació 1418

Hace unos días, Silvia me preguntaba sobre las posibilidades de los artistas como educadores... En Barcelona, en un acuerdo entre el CCCB y el MACBA con los institutos Consell de Cent y Milà i Fontanals, han creado la propuesta Habitació 1418, concebida para interesar a los jóvenes entre 14 y 18 años por el arte contemporáneo. Según recogían los medios, la propuesta combina música, teatro y nuevas tecnologías, con un formato que cede a los asistentes la iniciativa, que luego canalizarán las instituciones mencionadas mediante la intermediación del artista plástico Fito Conesa.

"Mi papel es hacer de puente entre la lluvia de ideas que sueltan y lo que puede ofrecerles la institución. Una libertad que permite que ellos poco a poco configuren el programa", explica Conesa. Un programa que fluctúa entre tres pilares: imagen, texto y nuevas tecnologías. Pero cabe todo. "La dinámica es un poco 'freestyle'", asegura el artista. También la asistencia: uno puede entrar y salir cuando quiera, e ir todos los fines de semana o solo algunos. Aunque los más repiten. ¿Por qué? "Porque es superguay". Esta era la respuesta más repetida entre los presentes el pasado sábado, la mayoría 'roomers' (así se llaman) asiduos.
Aunque las hubo de más elaboradas: "No es un sitio solo para aprender cosas sino que te permite probar y experimentar. Es muy difícil explicar qué hacemos porque cada vez es diferente", a juicio de Erika Fernández, una entusiasta de la Habitació 1418. Tan diferente que ha habido de todo: taller conceptual sobre la mentira, archivo sonoro centrado en el miedo, estampación textil, teatro en la calle, realidad virtual... Ellos proponen, y Conesa, el Macba y el CCCB disponen."

La idea tiene buena pinta; seguro que los jóvenes se entusiasman con la idea... Quedaría hacer una pregunta políticamente incorrecta: es divertido, pero... ¿tiene potencial educativo? Si con ello se consigue que los jóvenes no contemplen los museos como lugares hostiles, está bien.

En CentroCentro con Ahora Madrid

Hemos aprovechado el día de San Jordi, efemérides gloriosa de la letras, para dar un paseo por el CentroCentro. Como de costumbre, es necesario pasar por un control de seguridad similar a los de los aeropuertos...  Pero por desgracia, a continuación no está la sala de embarque.
Al pie de la escalinata que conduce a la planta principal, dos jóvenes con petos e indicadores que anuncian su disponibilidad para ser preguntados, saludabann amablemente al visitante.

—Estamos para informar —nos dijeron.

Tras echar un vistazo a la "obra" que ocupa la zona central de la planta, firmada por María Zahle (UpUpUpUp), que supuestamente debe hacernos pensar sobre nuestro cuerpo en el espacio, sobre cómo nos movemos y lo que vemos, nos dirigimos a los ascensores...
Sin ser conscientes de nuestros cuerpos, nos acercamos a la planta más alta, donde proponen una exposición comisariada por Margarita Aizpuru y vinculada al programa de la Bienal Miradas de Mujeres 2016. El visitante puede echar un vistazo a unas cuantas obras bien integradas entre lo que las galerías de cierto nivel entienden por "arte". No sabría decir si corresponde al Ayuntamiento respaldar estas actividades, pero estoy seguro de que estos eventos dan perfecta continuidad a los del Ayuntamiento anterior. Dicho de otro modo: no aprecio propuesta estética alejada de lo estéticamente oportuno en el ambiente liberal y globalizador dominante.

Zona dedicada a las obras de Teresa Ribuffo
En el espacio "Lanzadera" se pueden ver fotografías de Rut Panuse con un texto que me he recordado propuestas poéticas tan manidas como los juegos formales de sus imágenes. Sorprende que las imágenes se ofrezcan sin títulos, como si debieran justificarse por sus estrictas circunstancias formales. No sé si Rut ha tenido en cuenta que ese planteamiento conduce directa e inexorablemente a los pantanos de lo decorativo... Acaso no le importe en absoluto.

La sección dedicada al cómic sigue la línea ya consolidada durante los años anteriores, con similares inconvenientes. La colocación favorece la "lectura" de las obras situadas a la altura de los ojos pero dificulta considerablemente a las dispuestas en la parte alta: es difícil valorar los dibujos y leer los textos. Es buena idea que el Ayuntamiento de Madrid ofrezca un foro de apoyo al cómic, pero no sería mala idea hacerlo en mejores condiciones.

En "la Caita Azul" y con un montaje demasiado simple, se ofrece al visitante un recorrido fotográfico por varios "monumentos" arquitectónicos del pasado reciente: el Instituto del Patrimonio Histórico Español, de Fernando Higueras y Antonio Miró; la Estación de Atocha, de Rafael Moneo; las viviendas sociales de la M-30 de Sáenz de Oiza; el Ministerio de Sanidad y Consumo de Francisco, de Asís Cabrero; la Casa de las Flores, de Secundino de Zuanzo Hugalde y  la estación de Servicios de Petróleos porto-Pi, de Casto Fernández Shaw y Carlos Mendoza. Obviamente, no suscribo la selección que se inclina en una dirección muy concreta de la arquitectura española de la segunda mitad del siglo XX. Me ha hecho gracia leer el texto elegido para "ilustrar" el proyecto de las viviendas sociales de la M-30, teniendo en cuenta las circunstancias sociales y sobre todo, las polémicas, que rodearon su uso... Recuerdo al señor Sáenz de Oiza defendiéndose de las críticas de los ocupantes de sus viviendas, porque era difícil colocar las camas en las habitaciones, diciendo por televisión que si los beneficiados no estaban a gusto que se compraran una casa en Puerta de Hierro (o algo parecido).
Pero al margen del desacuerdo en la selección, no creo que el formato elegido para "la Casita Azul", sea el más adecuado para una exposición de arquitectura: mostrar unas cuantas fotografías colocadas con chinchetas junto a textos brevíaimos, sería más propio de un evento de colegio mayor.

M. Zahle, UpUpUpUpUp
Photovoice Villaverde me ha desconcertado. Es "un estudio participativo sobre la alimentación a través de la fotografía", asociado al proyecto europeo Heart Healthy Hoods, que apunta objetivos demasiado ambiciosos para lo ofrecido en la exposición. Creo que es un evento cargado de buena voluntad pero más propio de un IES (o de muchos centros de enseñanza) que del centro cultural más importante de Madrid.

Más allá de alguna otra apuesta de entidad menor (juguetes 3D), completa la programación, la muestra "Aliadas. Mujeres que cambiamos el mundo", promovida por la ONG Alianza por la Solidaridad, que lleva 30 años promoviendo una manera de entender las relaciones entre hombre y mujeres según nuestros actuales criterios culturales. Aunque podría poner algunos reparos a este tipo de eventos, reconozco que, si no se tiene consciencia de las implicaciones discutibles, tiene sentido en un foro como el definido por el antiguo Palacio de Correos.

Ambra Polidori, Welcome to Sarajevo, 1997
Al salir nos sugirieron visitar la Sala de Plenos, donde se celebraban unas "jornadas de puertas abiertas"...
Nos recibieron varios concejales dispuestos a responder preguntas de los visitantes:

—Pero sólo unas pocas, porque no hay mucho tiempo. Sólo contamos con tres minutos —dijo el guía.

Una señora de un barrio del suroeste les preguntó por qué no dedican los mismos esfuerzos que aplican a luchar contra las cacas de los perros para acabar con los graffitis...
Respondió Esther González Morante, concejala de los distritos de Carabanchel y Latina... Y sentí una pena enorme porque lo hizo como lo habría hecho alguien del PP unos años antes: si se les pilla con las manos en la masa se les castiga según la normativa vigente, no se puede poner un policía junto a cada bloque de viviendas, se han activado iniciativas para reconducir la actividad de los graffiteros en otra dirección, etc.
¡Con los fácil que sería acabar con ese tipo de vandalismo!
No entiendo quién puede tener interés en que Madrid siga siendo un descomunal museo de "pintura urbana", realizada por adolescentes que, a causa de un entorno social y de un sistema educativo inoperante ante ciertos problemas, no entienden lo que significa el respeto a los demás. No insistiré en un asunto de implicaciones culturales tan significativas...


Para finalizar

Las comparaciones son odiosas... Acaso esté equivocado, pero teniendo en cuenta los precedentes conocidos por todos, los datos que me llegan por diferentes vías y lo contemplado directamente, tengo la sensación de que, en asuntos culturales, el actual Ayuntamiento de Madrid apenas ha cambiado la línea de sus antecesores en detalles y circunstancias menores; es como si creyeran que "la cosa cultural" se gestiona fácilmente, sin grandes gastos, mediante las buenas intenciones de unos cuantos colaboradores entusiastas. Exceptuando la exposición comisariada por Margarita Aizpuru, el resto de los eventos de CentroCentro parecen propuestas de alcance limitado, impropios del espacio más importante de la capital de un Estado europeo.
Se diría que lo propuesto en el CentroCentro es, ante todo, barato y desde esa circunstancia, teniendo en cuenta el carácter de la demanda cultural madrileña, pudiera ser razonable emplear el dinero del contribuyente en actividades de mayor repercusión social y política. Dejemos que sean las entidades financieras quienes directa o indirectamente protagonicen la actualidad cultural madrileña...

sábado, 16 de abril de 2016

Wilfredo Lam y Ulises Carrión en el Reina Sofía

Sorprende que con la línea museística del Reina Sofía, podamos visitar una exposición de Wilfredo Lam —siempre sujeto a principios representativos— , incluso aunque se haya producido en colaboración con el Pompidou.
Sorprende menos si recordamos que, por razones estructurales, durante los últimos años la institución parece condenada a "funcionar" en dirección a intereses particulares más o menos relacionado con las entidades que lo patrocinan o con quienes se mueven entre bambalinas. Y aunque alguien pudiera escandalizarse, confieso que no me parece mal que la acción museística genere plusvalías; únicamente lamento no tener obras de Nasreen Mohamedi ni del artista cubano que se sintió embrujado por la luz del Adriático norte.

Anunciación, 1947
Además, en este caso concreto, debo manifestar que las obras de Wilfredo Lam me hacen gracia, me parecen divertidas, casi tanto como las de Miró y las de Picasso. Su relación con el malagueño y con Jung alumbraron un repertorio de imágenes en las que destacan las alusiones sexuales que cobraron tanta relevancia en tiempos surrealistas y de gran influjo freudiano.
Recomiedo al lector que pasee las salas de la exposición con la mente abierta y sin prisas: garantizo una experiencia, cuando menos, divertida.

La exposición dedicada a Ulises Carrión me ha producido un profundo malestar, que nacía con el título: "Querido lector. No lea"; no sé si está bien o mal puntuada a tenor de los "cuadros" que ilustran el díptico: "Dear reader." "Don't read.". Supongo que la idea "conceptual" va en la dirección de contraponer la captación visual "directa" frente a la lectura, siempre condicionada por la voluntad de escritores y editores.
El "artista" mejicano lo tenía claro:

"Todas las piezas tienen en común su rechazo de la discursividad. No pretenden ser veraces ni bonitas. Cada pieza es una serie de (...) unidades que se desarrolla de acuerdo con unas reglas sencillas. Su comienzo y su final son arbitrarios. Pueden continuar indefinidamente. Deben continuar. Continúan"


¿Rechazo de la "discursividad" o de la capacidad de la escritura para transmitir información y activar sentimientos? Supongo que esa actitud anti-narrativa proporciona a la obra de Carrión un "plus" muy relevante desde el punto de vista de los postulados procesuales, pero a mí me irrita profundamente. Y que un museo financiado con dinero público ampare y proponga como "especialmente interesante" en el año 2016, planteamientos de este tipo me enferman. Acaso parezca que es exagerado entender que una exposición ajena al interés general pueda ser un factor relevante en asuntos educativos, pero confieso que la herida está tfresca porque se ulcera todos los años en los alrededores del primero de octubre.
En todo caso, insisto en que no me parece mal que se apueste por incrementar la cotización, en este caso, de los "libros de artista" editados por Carrión o por cualquier otra editorial o galería, pero me gustaría encontrar el en MNCARS propuestas más actuales, más comprometidas con la realidad de nuestros días. Qué ingenuidad, ¿verdad?

domingo, 3 de abril de 2016

Los capiteles de Cornellá

Durante unas obras realizadas en 1928 aparecieron dos capiteles que se han colocado en la puerta del actual Ayuntamiento, dado que los trabajos arqueológicos advirtieron que está construido sobre el solar ocupado por una iglesia del siglo V. Tal vez, esa construcción primitiva fuera ampliada durante el siglo X: ello proporcionaría contexto arquitectónico para ellos... Sin embargo, acaso quepan otras posibilidades teniendo en cuenta que no definen, precisamente, un conjunto homogéneo...

Capitel del Ayuntamiento de Cornellá, COR01
Los capiteles, de cualidades excepcionales, plantean un curioso problema sobre lo expuesto en la entrada dedicada a Món Sant Benet porque, a mi juicio, no está tan clara la relación con los prototipos califales. Se aproxima a ellos por la concepción cúbica, pero se distancian por el resto de los elementos que definen su estructura, con un cesto de gran tamaño relativo bajo el cuerpo superior de escaso desarrollo, que hace pensar en fórmulas de la Aljafería.
En todo caso, los dos siguen las tradiciones del orden corintio con leves diferencias que los distanciasn de los prototipos cordobeses más repetidos. Poseen caulículos torsionados con remate liso de donde brotan formaciones vegetales estilizadas, a medio camino entre las "volutas vegetales", frecuentes en Córdoba, y las fórmulas de cálices hiperdesarrollados de algunas variedades tardorromanas (corintizantes). Ese elemento se desarrolla imitando la concepción de las volutas geométricas con diferencias significativas: en el lugar de las volutas exteriores las formaciones vegetales se enrollan sobre sí mismas hasta conformar palmetas muy repetidas en la decoración bizantina. Por su parte, las palmetas interiores, puestas de perfil, se agrupan con las adyacentes para componer una abierta entera con surco axial a modo de nervadura. Esa composición es frecuente entre lo bizantino y similar a las de los capiteles de una de las series de San Miguel de Escalada (siglo VI) y al del lapidario de Narbona, que recogía en una entrada anterior y que, a mi juicio, fue realizado en los alrededores del año 400.

LME29, pórtico de Escalada
Puede ser significativo detenerse un instante en comparar los de Cornellá con los capiteles de Escalada y el de Narbona. La falta de moldura en el ábaco de los catalanes los aleja de las fórmulas del Pleno Imperio y los aproxima a usos habituales en lo tardorromano y entre lo califal. Los de Cornellá cuentan con ábacos de espesor y articulación diferentes: uno de ellos (el COR02) es grueso y se aproxima a las fórmulas califales; el del otro (COR01), sumamente sutil, está más cerca de los modelos tadorromanos.
La carencia de collarino, que sí existe en la serie de Escalada, los emparenta con la tradición romana anterior a los grandes influjos orientales pero también con la ornamentación arquitectónica califal, diseñada a principios del siglo X con la voluntad de emular los usos romanos.
Pero lo más elocuente de la comparación deriva del planteamiento diverso que tienen las tres modalidades en la intepretación del conjunto caulículos-cáliz-volutas. En los de Escalada, existen caulículos, rematados mediante una incisión y dos puntos de trépano, y volutas de diseño casi tradicional con cáliz atrofiado, apenas acreditado por tres hojas diminutas. Por su parte, el de Narbona, aunque la talla es de cierta torpeza, conserva el conjunto con cualidades propias del Pleno Imperio; sólo le "descubre" en su evolución la manera de interpretar el conjunto axial, sustituido por una hoja pequeña bajo las volutas y palmas completas en el lugar de los florones. Los de Cornellá carecen de toda alusión al conjunto axial, de modo que, en ese sentido, van más allá de lo que hicieron los artífices califales (ver capitel CMA61 en la imagen adjunta).

NBL37, lapidario de Narbona
CMA61, capitel califal del Museo Arqueológico de Córdoba
De todas formas, es importante indicar que entre los capiteles de la Aljafería es frecuente que el desarrollo del aparato vegetal cumpla la "función" de las volutas (es decir, que no existan volutas geométricas) y que se empleen elementos ornamentales de concepción relativamente paralela a los de los capiteles de Cornellá. Obviamente, el ornato virtuoso de los aragoneses se inclina en la dirección geometrizante, propia de las corrientes islámicas y que culminan durante el siglo XIV, mientras que los catalanes mantienen un sentido más sencillo y, al mismo tiempo, más "naturalista", si es oportuno emplear palabra tan inadecuada en ese momento.

Capiteles de la Aljafería. Siglo XI
Las diferencias entre los dos capiteles de Cornellá también se advierten en el tratamiento del kálathos, perfectamente marcado en el COR02 y mal interpretado en el COR01; en este último el cuerpo superior, que se inclina (en cierto modo) a la concepción del equino, está más cerca del tronco de pirámide que del tronco de cono propio de los capiteles corintios romanos y califales. No obstante, es importante tener en cuenta que, tanto entre los hispanorromanos como entre los califales, son relativamente frecuentes los capiteles con esas irregularidades.
También son heterogéneos la técnica de talla y el ornato de las dos coronas de hojas. Frente a la talla efectista de dos planos habitual en los atauriques califales, cuentan con relieves de cierta modelación, resuelto con escaso uso del trépano salvo en zonas muy concretas, según usos comunes en los alrededores del año 300.
Así mismo es significativo que uno de los capiteles (el COR02) esté parcialmente cubierto de talla fina, de forma ajena a lo habitual en los "capiteles entregos": existen zonas talladas y zonas lisas en áreas no relacionadas con la situación natural de un capitel oculto parcialmente por su acoplamiento a un muro. Ello abre la posibilidad de que estos capiteles fueran labrados según motivaciones ajenas a las imposiciones constructivas o arquitectónica y (o) en dos fases separadas en el tiempo.

COR02
COR02
También merece ser destacado que en uno de los capiteles (COR02) se empleen fórmulas diversas para las hojas, todas ellas del repertorio bizantino, que se recuperará en el ornato de los claustros románicos, pero con un tratamiento sumamente original tratándose de un capitel de estructura tan dependiente de las tradiciones helenísticas. Esa circunstancia es relativamente frecuente en los capiteles califales.
Por último, es fundamental tener en cuenta que el planteamiento de estos capiteles guarda relación con los pocos originales conservados en el Monasterio de Ripoll. Desde esa relación, tiene cierto sentido la hipótesis de que también los de Cornellá fueran capiteles mozárabes en el sentido estricto del término. Sin embargo...

Conclusión

No creo que en este caso se pueda descartar, en principio, la posibilidad de que estos capiteles fueran creados para un edificio islámico y reutilizados luego en una iglesia cristiana.
La concepción estructural de los capiteles de Cornellá apunta en la dirección del influjo cordobés pero ya reinterpretado durante el siglo XI en la Aljafería. No sucede lo mismo con el ornato, que se acerca a usos orientales documentados a parir del siglo V, que se reactivaron tanto en Oriente como en Occidente a partir del siglo X.
Teniendo en cuenta que son numerosos los capiteles de concepción estructural califal con hojas lisas aparecidos en Cataluña, la anómala distribución de hojas sin talla fina y trabajadas sugiere la posibilidad de que tanto estos capiteles como los afines de Ripoll fueran trabajados en dos "momentos": en el primero se realizarían como capiteles de hojas lisas, según fórmula islámica; en el segundo, un taller de calidad estimable y referencias bizantinas vinculadas al Románico, realizaría el ornato fino.
Por supuesto, cabe la posibilidad de que esos dos "momentos" fueran coincidentes y que los capiteles sinteticen la situación cultural de Cataluña durante aquellos años, de acuerdo con su ubicación geográfica, condicionada por los influjos islámicos del sur y franceses del norte.
De todas formas, aunque tiene sentido adjudicarlos a una horquilla cronológica definida entre la segunda mitad del siglo X y el siglo XI, a mi juicio, lo más probable es que los capiteles de Cornellá sean de la segunda mitad del siglo XI. 

sábado, 2 de abril de 2016

Món Sant Benet: capiteles mozárabes

El complejo turístico

Dicen que Ramón Casas se encaprichó con el lugar... Gracias a los medios familiares y a la acción de su amigo Josep Puig i Cadafalch, consiguieron transformar el monasterio abandonado de San Benito de Bages en una residencia veraniega a la que se incorporó el monasterio restaurado con criterios bastante razonables, teniendo en cuenta la situación en que estaba...
Pasaron los años y el monasterio cayó en manos de una entidad financiera, que mediante la entidad instrumental Fundación Catalunya La Pedrera, lo ha convertido en un complejo turístico que comprende un hotel de diseño insultantemente moderno pero que no incomoda en el ambiente monacal y ecológico, una escuela de cocina, tres restaurantes caros y, por supuesto, el monasterio-residencia de Casas. En ese diseño global, han transformado el monasterio-residencia en recurso de explotación turística según fórmula interesante o irritante, según el punto de vista que adoptemos. Si pensamos en términos de rentabilidad financiera, puede ser buena idea convertir el lugar en un espectáculo acorde con las expectativas de los turistas culturales más inclinados hacia "lo sorprendente"; si nos colocamos en una postura menos ingenua, el resultado es, sencillamente, bochornoso.
El visitante que, tras recorrer un puñado de kilómetros, llega a media mañana al monasterio se encuentra con que sólo es posible visitar el conjunto monacal-residencial en visitas guiadas, que comienzan a determinadas franjas horarias y que comprenden dos itinerarios diferentes... En nuestro caso, sólo tuvimos la opción de visitar la zona monacal, porque para acceder a la residencia del pintor debíamos esperar a la tarde...  Obviamente, ello nos obligaba a comer en el complejo a unos precios que desbordaban las posibilidades de nuestros bolsillos, incluso, en la posibilidad más económica. Y los excesos de ambición no acaban en la propuesta culinaria porque cobran por la entrada 9,95 €; para escarnio de bienpensantes y ejemplo de directores de museos hostiles, aplican un "generoso" descuento de un euro a los jubilados, que seguramente les generará graves quebrantos en la cuenta de resultados... Todo sea por defender los intereses de nuestros mayores.
Por fortuna, la visita, que dura alrededor de una hora, está bien resuelta gracias a la profesionalidad de la persona que explica la historia del conjunto en catalán... por razones obvias: la inmensa mayoría de los visitantes eran catalanoparlantes. En todo caso, la guía se mostró sumamente amable ante nuestras dudas y compensó con amplitud y generosidad nuestras lagunas compresnivas...

Claustro del monasterio de San Benito
El monasterio

Según los documentos conocidos, en 960 se fundó un monasterio por iniciativa de un tal Sala... Aunque no esté claro en qué momento finalizarían las obras, la iglesia fue consagrada en diciembre de 972, con una ceremonia a la que asistieron diversas personalidad de entre quienes estaban el conde Borrell de Barcelona y los obispos de Vic, Urgell y Barcelona.
El monasterio sufrió el ataque de tropas andalusíes en 1125, que lo asolaron; ello impuso una reconstrucción que fructificó en lo que ha llegado a nuestros días, con la aportación de Puig i Cadafalch, que debió enfrentarse a un edificio románico con elementos barrocos y en una situación particularmente ruinosa.
Desde mis preocupaciones, interesaban especialmente los elementos de la primera edificación que pudieran subsistir en la actual y a tenor de lo perceptible en la visita encorsetada, destacan varios capiteles dispuestos todos ellos en la zona de un claustro no muy grande pero bastante bien conservado. El primero es un capitel-imposta, ajeno a lo dominante en el claustro y tallado en sus cuatro caras mediante una labor de escaso refinamiento, propio de artífices ocasionales. El mero hecho de que se trate de un capitel imposta nos sitúa en un ambiente cultural relacionado con los influjos bizantinos, aunque ello no sé si orienta o complica la clasificación. La decoración animada nos aleja del primer influjo bizantino para situarnos en el momento en el que se recuperaron los motivos animados en paralelo o con posterioridad a la difusión de la miniatura mozárabe. En las cuatro caras se aprecian: un motivo vegetal no dispuesto a orden geométrico claro, una Anunciación, un Pantócrator y una representación que podría ser de San Benito o de San Valentín con donante.
El tipo de talla señala un momento de escasas posibilidades artesanales y tecnológicas; muy diferente del acreditado por las piezas que mencionaré a continuación. Ello abre la posibilidad de relacionarlo con San Pedro de la Nave o con Quintanilla de las Viñas y, en consecuencia, según mis hipótesis, con un momento cercano al año 1000 y en un contexto cultural ajeno a lo cordobés.

Capitel BSB01
BSB01
BSB01
BSB01
Para complicar las cosas y justificar el componente "aventurero" del diletantismo arqueológico, al lado de este capitel existe otro (BSB02) de cualidades muy diferentes, que precisamente apuntan en la dirección que niega el anterior, porque sigue una fórmula común durante el siglo X en la capital del califato, con leves variaciones. Está estructurado mediante un cesto sensiblemente cilíndrico con dos coronas de hojas lisas de cierto resalto y un cuerpo superior con kalathos apenas sugerido en el que se aprecian los caulículos y las volutas exteriores; en el centro cuenta con un resalto prolongado hasta el ábaco, cuyos brazos definen configuración califal. Es, en suma, un capitel derivado del orden corintio, según modalidad estructural documentada en la mezquita mayor de Córdoba y, con recubrimiento de ataurique, en Medina al-Zahra.

BSB02
Capitel de la mezquita mayor de Córdoba
Otro tanto sucede con otro, dispuesto en un parteluz próximo al claustro, que asimismo sigue las fórmulas cordobesas con leves variaciones en relación al anterior: en el lugar de las volutas interiores, hay una formación vegetal de tallos entrelazados que culminan en una palmeta invertida dispuesta bajo la cartela (colocada en el lugar que en las variedades romanas ocupaba el florón); a ello debemos unir que aún se percibe una mínima referencia al kalathos, según fórmula, asimismo documentada entre lo cordobés. Si lo comparamos con el de la imagen adjunta conservado en el Museo Arqueológico de Córdoba (CMA82), advertiremos algunas diferencias estructurales dignas de ser subrayadas. La más clara es la pervivencia de caulículos de formato tradicional en el capitel de Món Sant Benet; ello asegura que quien talló el catalán entendía perfectamente de dónde procedían las fórmulas califales; es decir, no estamos ante la obra de un tallista que intenta copiar fielmente un modelo y se equivoca levemente sino ante alguien familiarizado con piezas de este tipo, en el contexto cultural relacionado con la ornamentación califal.

BSB03
Capitel del Museo Arqueológico de Córdoba, CMA82 
Más allá de la relación existente entre los dos capiteles de San Benito de Bages con las referencias califales, es importante tener en cuenta que en Cataluña se conocen varias series de concepción afín, entre las que destacan las del monasterio de Santa María de Ripoll  y las aún conservadas en la cripta de la Vic. Todas ellas de un fenómenos sumamente curioso, al que he de referirme enseguida...

En el mismo lado del claustro hay tres capiteles de concepción similar (BSB04, BSB05 y BSB06) que, en ello, rompen con lo que es norma en los claustros románicos. Dos de ellos están mutilados en la parte inferior de modo que han perdido el collarino que sí posee el tercero. Esa circunstancia y la falta de correspondencia entre el diámetro de los cestos y el de los fustes asociados abre la posibilidad de que fueran piezas reutilizadas. Son de estructura próxima al tronco de cono y cuentan con dos coronas de hojas distribuidas según tradiciones derivadas de las fórmulas corintizantes tardorromanas. Poseen ábaco de escasa articulación con cartelas en las zonas centrales.

Capiteles BSB04 y BSB05
Capiteles BSB06Y BSB07
Los tres definen grupo sin paralelos claros que yo conozca, aunque son claras las vinculaciones con las fórmulas corintizantes evolucionadas que he recogido alguna vez en este blog. Por todo ello, me parece plausible que fueran realizados a finales del siglo X por artífices relativamente ajenos a las corrientes califales.
Por fin, entre varios de concepción dudosa, existe otro capitel anómalo entre los colocados en las inmediaciones (BSB08), que hace pensar en las fórmulas empleadas en la Aljafería y en uno que aún se conserva en la portada del monasterio de Ripoll; en todo caso, el estado de conservación no permite afinar mucho el análisis ni la comparación, pero sí expresar la hipótesis de que se trate de otro ejemplar realizado antes del siglo XII, posiblemente en la segunda mitad del XI.

Capiteles BSB08 y BSB09
GRI01, capitel de la portada de Ripoll
Sobre el mozarabismo catalán

Gómez-Moreno prestó escasa atención al influjo califal en Cataluña: "La íntima conexión con Francia e Italia, apoyada por el clero, que recibía su inspiración del Papa y del Metropolitano de Narbona, determinaba en Cataluña una orientación europea capaz de neutralizar hasta cierto punto, y desde luego oscurecer, la corriente andaluza". Y ello a pesar de que él mismo recogía una amplia nómina de personajes de nombre árabe documentados a partir del siglo IX, del manifiesto influjo que ejercieron las bibliotecas cordobesas sobre lugares tan notorios como Vic o Ripoll, y a las vinculaciones de sometimiento de los condes de Barcelona al poder cordobés durante toda la segunda mitad del siglo X, incluso en tiempos de Almanzor. Y concluía que la relación entre Cataluña y Córdoba pasó por tres fases: una primera de vinculación a los francos; seguida de una segunda durante la segunda mitad del siglo X de sólida vinculación al califato; y por fin una tercera derivada de la caída del Califato, de alejamiento de esa relación para orientar su política hacia Italia.
Sin embargo, desde otros estudios se deduce la posibilidad de que la vinculación entre las "tierras catalanas" y Córdoba ocupara también todo el siglo IX, con las oscilaciones propias de una época políticamente muy inestable, y la segunda mitad del VIII,
En todo caso, basándose en la existencia de arcos de herradura, Gómez-Moreno inventariaba como mozárabes las iglesias de San Miguel de Olérdula, San Quirze de Pedret, Santa María de Marquet y San Julián de Buada. Pero si no admitimos que el arco de herradura sea "fósil guía" de la arquitectura mozárabe, la catalogación de Gómez Moreno debería revisarse porque, tal vez, las iglesias mencionadas conserven restos de edificaciones construidas mucho antes del siglo X...
Paradójicamente, los influjos cordobeses son claros en piezas como las tres mencionadas de Món Sant Benet, en unas pocas conservadas en Ripoll, en la serie de la cripta de Vic y en algunas más. En ellas adquiere podría adquirir todo su sentido el término "mozárabe" en el supuesto, de momento no contrastado que yo sepa, de que fueran concebidas para iglesias cristianas durante los momentos de "buenas relaciones" entre las tierras catalanas y el califato cordobés.

Para finalizar

El conjunto de capiteles reutilizados de Món Sant Benet define tres situaciones bien definidas:
1. El capitel MSB01 podría corresponder a una iniciativa cristiana afín a las que otorgaron fundamento a las miniaturas mozárabes.
2, Es muy probable que los de inspiración califal (BSB02 y BSB03) fueran realizados en la segunda mitad del siglo X, bien para una construcción del complejo monástico, bien para una mezquita de funcionalidad efímera. Sólo en el primer caso deberíamos considerarlos estrictamente mozárabes.
3. Los BSB04, BSB05 y BSB06, si realmente fueran reutilizaciones antiguas, podrían definir un conjunto estrictamente mozárabe; pero debo dejar constancia de mis dudas (limitaciones) sobre esta posibilidad porque mi afición a los capiteles se cierra con el fin del Califato y, por consiguiente, no llega al fenómeno románico.

jueves, 31 de marzo de 2016

Un paseo por Barcelona

Cada vez da más pena visitar los museos de arte contemporáneos, atrapados entre la penuria económica y la persistencia de los "expertos" en apuntalar modelos estéticos, que convierten el arte en una tilde de los intereses financieros. Cada vez es más aventurado entrar en ellos porque lo interesante suele ser excepcional. Y me ha entristecido reconocer que lo más interesante que hoy se puede ver en Barcelona esté  a los pies de Monjuic, en la sede de la consabida entidad financiera que también protagoniza lo más notable en Madrid y en las ciudades donde ha sentado sus reales con solemnidad monetaria. En el edificio de Puig i Cadafalch se puede hacer un recorrido por la historia del arte de vanguardia hasta los años setenta, gracias a las obras de la Phillips Collection; no hay muchas obras pero las que componen la parte medular son relevantes. También tiene interés el montaje de Juliao Sarmento combinando obras de la Fundación Gulbenkian (del CAM), del MACBA y de la propia entidad financiera. Se completa la parte más espectacular con la segunda edición de Comisart, que reúne obras de cierto interés... Los paneles anunciaban un evento con Eugenio Merino para el próximo 29 de abril.


En la sala B del MACBA, en el Convento de los Ángeles, podemos ver la obra de José Antonio Hernández-Díez, que me ha parecido demasiado antigua; cuando vi sus obras hace más de veinte años en el MNCRS me epataron parecieron interesantes; hoy me hacen reflexionar sobre mi propia evolución estética. Y es que el ingenio de bajo nivel envejece fatal incluso aunque fuera respaldado por la inteligencia de Dan Cameron.
En el edificio principal, la exposición más enfatizada es "Especies de espacios"; "ingenioso título" y montajes pretenciosos que me han recordado los comentarios desabridos del profesor Marina cuando se refería al arte "actual". Dan ganas de darle la razón, porque realmente casi todo lo recogido, firmado por reputados creadores de nuestros días, en sus alardes de creatividad trivial, aburre.
La exposición que acaso recoja mayor interés es la dedicada a Miserachs Barcelona, que, a partir del libro publicado en 1964 (Barcelona, blanco y negro), ofrece una "reconstrucción arqueológica" de ciertas calles de Barcelona... A lo mejor, convenía seguir esa línea y olvidar las chorradas procesuales, que tanto interesan a los bancos, y dejar a los propios empleados de la Institución ofrecer sus propuestas, como hicieron hace años e cierto museo sueco...
Apenas un vídeo de Wael Shawky (Cabaret Crusades: The Path to Cairo), subtitulado en inglés, presta atención a los problemas de nuestros días... Supongo que quienes velan por nuestra moralidad no acuden a los museos de arte contemporáneo porque de otro modo, acaso hubieran cerrado el MACBA y encarcelado a su nuevo cirector... Con menos "razones" lo hicieron con los titiriteros de "La bruja y don Cristobal".


En suma, demasiada reflexión metafísica sobre el sexo de los ángeles y pocas propuestas orientadas a contemplar desde el punto de vista estético "la que está cayendo". Lo más vivo de la Plaza de los Ángeles es el grupo de skaters que proporcionan tono irreverente a un lugar que hasta hace poco estaba dominado por colectivos menos "actualizados", si se me permite la broma oscura...
A este paso, los museos de arte contemporáneo acabarán siendo salas de exposiciones temporales de las entidades financieras, si es que no lo son ya... Tal vez por eso no ha sido clausurada la sala donde exhiben el vídeo con marionetas de Wael Shawky, sobre el enfrentamiento entre cristianos y musulmanes —ese enfrentamiento que, en realidad, no existe— desde "otro punto de vista"...  En todo caso y por evitar malentendidos, el lector debe saber que Wael Shawhy no está patrocinado por Podemos ni por ningún otro grupo político "raro", sino por la Serpentine Galleries, esa institución londinense, de especial relevancia en el ámbito arquitectónico, cuyas actividades no se dirigen, precisamente, a los clientes de clase media.

martes, 29 de marzo de 2016

Rense De Boer

Unreal Engine a resolución 4K,



Tomado de Gizmodo

lunes, 28 de marzo de 2016

Spotlight

La película nos cuenta la historia destapada por The Boston Globe sobre un conjunto de casos de pederastia sucedidos en Boston a comienzos del siglo XXI. Las investigaciones fueron premiadas con el premio Pulizer 2003, concedido al equipo de investigación del diario (Spotlight); la Iglesia se limitó a trasladar al máximo responsable en la gestión del asunto, el cardenal Bernard Francis Law, a la basílica romana de Anta Maria Maggiore, tal vez, para evitar su procesamiento.
La película, que dramatiza esos acontecimientos, fue dirigida por "Tom" McCarthy; fue premiada en varios certámenes y, muy especialmente, con los Óscar a la mejor película y al mejor guión original. Aunque los criterios empleados por la Academia norteamericana son, en general, bastante sensatos, en ocasiones las circunstancias engendran situaciones sorprendentes. Y tengo la convicción de que eso es lo que ha ocurrido este año con esta película.

No discutiré que Spotlight es una buena película, sobre todo, si la contemplamos en el contexto definido por la producción cinematográfica del año 2015; en ese ambiente, es obvio que Sopotlight destaca positivamente. La historia es interesante tanto en su planteamiento como en su desarrollo. El asunto de la pederastia interesa y, por supuesto, sigue estando de actualidad, seguramente por la incapacidad de la Institución para enfrentarse a un asunto que, en su naturaleza, desborda las posibilidades de control de quienes se consideran dueños de la moralidad. Durante estos días, en España han saltado a la prensa  el caso de los Maristas de Barcelona para continuar suministrando material a una bola de nieve ya monstruosa. En suma, el asunto de la pederastia en la Iglesia Católica moviliza el interés público y, por circunstancias varias, continúa de actualidad y supongo que ello ha jugado en beneficio del éxito crítico de la película: son de agradecer películas como ésta que se enfrentan a presiones de mil matices y nos cuenten, con criterios periodísticos y, por supuesto, con la mayor objetividad posible, las "razones" que ayuden a explicar la pasividad de las instituciones ante un fenómeno que aniquiló a un número importante de personas.
Sin embargo, no son pocas los aspectos mejorables de una película que me ha hecho pensar en un juicio oído mil veces y que no comparto en absoluto: "hacer una buena película consiste en contar una historia interesante". A mi juicio, hacer una buena película es tan fácil o difícil como escribir una buena novela o una buena obra de teatro. En efecto, se trata de contar una historia interesante pero empleando con inteligencia, habilidad y elevada capacidad estética los recursos propios de la expresión cinematográfica.
El diseño de producción es demasiado ascético, por no decir simple; supongo que el planteamiento periodístico o documental lo aconsejaba, pero a mi me ha parecido reiterativos el recurso a los montajes en paralelo y los seguimientos con steadicam por delante y por detrás, con escasos planos ajenos a lo más simple, a lo más fácil de realizar; apenas destaca alguna sutileza visual o de montaje... Todo demasiado manido, excesivamente reiterativo.
En ese planteamiento global, la fotografía, firmada Masanobu Takayanagi, cumple su función "descriptiva"... con corrección, sin pena ni gloria, mediante fórmulas visuales repetidas muchas veces.


Lo más discutible, teniendo en cuenta los galardones concedidos, se encuentra en un guión demasiado orientado a reconstruir el trabajo periodístico y a convencer al espectador de que el relato responde fielmente a lo sucedido; a estas alturas, cualquier persona interesada en esta cuestión tiene datos más que suficientes en ese sentido, incluso, procedentes del Vaticano. Asumiendo la premisa de que el problema de la pederastia no residía en la conducta de unos cuantos sacerdotes sino en la estructura de la Iglesia —así lo expresa Marty Baron—, me parece que el guión pasa por alto cuestiones fundamentales, que completarían el repertorio de las preguntas más enjundiosas que deben responder los buenos trabajos de investigación periodística: las 5 W's del periodismo desde los tiempos de Rudyard Kipling: Who did that? What happened? When did it take place? Where did it take place? Why did that happen? La película responde aceptablemente a las cuatro primeras pero no sé si explica con claridad unas "razones" que sería relativamente fácil de exponer con sólo asumir el punto de vista de la Iglesia. El Derecho Canónigo recoge la pederastia en los siguientes términos:

"1395  § 2.    El clérigo que cometa de otro modo un delito contra el sexto mandamiento del Decálogo, cuando este delito haya sido cometido con violencia o amenazas, o públicamente o con un menor que no haya cumplido dieciséis años de edad, debe ser castigado con penas justas, sin excluir la expulsión del estado clerical cuando el caso lo requiera."

Es muy significativo que, a efectos de tipificación y pena, la Iglesia equipare conductas tan diferentes como la violación, el exhibicionismo y la pederastia. También es significativo que la pederastia se castigue con una "pena justa" sin mayores especificaciones. Supongo que ello está relacionado con cómo plantea la Iglesia las cuestiones de conducta irregular; para la institución milenaria, lo relevante no son las consecuencias sociales de la conducta irregular, sino la conducta irregular en sí misma: el pecado está por encima de la idea actual de delito porque, para la jerarquía eclesiásticas, las obligaciones para con Dios están por encima de las obligaciones para con las personas.
A ello aún habría que unir lo que implica el principio jerárquico derivado de la propia “esencialidad eclesiástica”. Uno de los deberes que tiene todo católico se formula del siguiente modo en el Código de Derecho Canónico:

212 § 1.    Los fieles, conscientes de su propia responsabilidad, están obligados a seguir, por obediencia cristiana, todo aquello que los Pastores sagrados, en cuanto representantes de Cristo, declaran como maestros de la fe o establecen como rectores de la Iglesia.

Reconozco que la película incide tangencialmente en esta circunstancia, pero acaso hubiera merecido la pena exponerlo con más ambición y claridad. Y aún quedarían otras circunstancias como la coraza endogámica...


En suma... Incluso ante un asunto tan moralmente condenable como la pederastia merece la pena eludir la tentación maniquea para ofrecer una argumentación sólida y contundente. Tengo la sensación de que quienes han realizado Spotlight han antepuesto la voluntad "documental" a la estética y ello tiene sus consecuencias a efectos del juicio crítico. Supongo que quienes estén cerca de la Iglesia hablarán de "película oportunista" y no les faltarán las "razones" que ellos mismos han proporcionado; quienes estemos en otra sintonía ideológica diremos que esta película debía hacerse, tenía que hacerse. Particularmente, sólo lamento la falta de ambición estética de quienes acaso justifiquen la parquedad por un criterio de "objetividad", de "frialdad periodística", que es incompatible con toda expresión concebida para ser contemplada. 

miércoles, 16 de marzo de 2016

Los capiteles reutilizados de Santa Eulalia (Mérida)

Sabemos que la reutilización de elementos arquitectónicos y escultóricos es una costumbre que viene de muy lejos. En el Antiguo Egipto, en ocasiones, se llegó al extremo de "reutilizar" los edificios enteros previo cambio en las dedicatorias. En Roma fue frecuente que se cambiaran las cabezas de las estatuas cuando cambiaban los vientos políticos. Pero el momento en el que se dispararon la reutilizaciones coincidió con las transformaciones religiosas del Bajo Imperio y, más concretamente, con el momento en que los dignatarios políticos decidieron prohibir los cultos paganos y convertir a la religión cristiana en la confesión oficial. En el año 341 Constancio prohibió los cultos paganos, pero la medida no debió ser decisiva porque hubo épocas de mayor rigor con otras en las que, incluso, se intentó recuperar las raíces religiosas de las tradiciones romanas. No obstante, veinte años después, la muerte de Juliano (363) determina el punto de arranque del definitivo monopolio religioso cristiano. A partir de ese momento, los templos romanos se convirtieron en canteras de las que se nutrieron la mayor parte de las primeras iglesias cristianas, tal y como hoy acreditan las que se conservan en Roma y en otras partes del universo mediterráneo. En algunos casos, incluso, se tomó la decisión de cambiar la dedicación religiosa del templo y gracias a ello, algunos de éstos han llegado prácticamente intactos a nuestros días; entre ellos destacan el Partenón, el Panteón, el templo de Vulcano en Atenas, el templo de Atenea en Siracusa (Ortigia), etc.

Interior de la catedral barroca de Ortigia
Esa costumbre que, en un primer momento y en algún caso concreto, acaso tuviera motivaciones estrictamente funcionales, enseguida se vinculó con factores de voluntad simbólica. Reemplear en una iglesia cristiana elementos ornamentales de un templo pagano suponía dejar testimonio público de cómo la nueva religión se imponía sobre la anterior de manera "constructiva": los honores que se habían dedicado a los "dioses falsos" servían "mejor", con mayor "justicia", para el "dios verdadero". Las alardes de virtuosismo arquitectónico y ornamental dedicados a Júpiter o Marte servían bien para ennoblecer los templos dedicados a Jesucristo. En otros momentos la motivación llegó a ser más compleja. Por ejemplo, durante el califato cordobés se manifestó con claridad el interés por recuperar elementos culturales del pasado esplendoroso... En suma, bajo el fenómeno de las reutilizaciones encontraremos fenómenos de gran complejidad, difíciles de seguir en todos sus extremos.

Aunque en Roma hay varias iglesias con multitud de restos procedentes de edificios paganos, acaso el mausoleo de Constanza sea uno de los que mejor documentan ese proceso, por encima, incluso, de cuál fuera su discutida dedicación inicial; en ella conviven capiteles de orden corintio y compuesto, realizados en momentos distintos —pero casi todos ellos en el Alto Imperio—, en buen estado de conservación, que hacen pensar en una reutilización puesta en marcha con los edificios originales en situación impecable.

Capiteles reutilizados del Mausoleo de Santa Constanza.
El caso de Santa Constanza no es el único en la capital del Imperio; también se emplearon capiteles imperiales en la iglesia anexa de Santa Inés, en San Lorenzo, en Santo Stefano Rotondo, en Santa Sabina, en San Juan de Letrán, en Santa María de Trestevere, en Santa María in Cosmedin, etc. La costumbre se extendió por toda Italia, con circunstancias variadas de un lugar a otro. En el complejo de Santo Stefano de Bolonia, por ejemplo, se recurrió a capiteles de procedencia diversa; también encontramos iglesias con capiteles reutilizados, algunas, incluso de concepción arquitectónica notable en Milán, Florencia, Verona, Cefalú, Chiusi, Luca, Palermo, etc., . Particular importancia tiene el caso de Pisa, donde se reemplearon columnas procedentes de la mezquita de Palermo y un capitel de Medina al-Zahra, que durante mucho tiempo soportó la imagen de San Juan Bautista en el Baptisterio; a ellos aún deberíamos unir alguno más...
En fenómeno de entidad mucho menor, también en la península Ibérica arraigó la costumbre de emplear piezas de acarreo: conocemos unas cuantas iglesias cristianas "antiguas" con elementos procedentes de templos paganos: Santullano, Valdedios, Santa Cristina de Lena, Tarrasa, Santa Comba de Bande, etc.
El fenómeno de las reautilizaciones se desarrollará con una nivel excepcional con el segundo cambio religioso "global", precisamente, cuando aparezca el Islam. En ese momento, se repetirá ella fórmula en las zonas "islamizadas": en Constantinopla, en Oriente Medio, norte de África (Egipto, Túnez, Sicilia, etc) y, por supuesto, en la península Ibérica, donde destacan varios edificios de particular relevancia entre los que prima la mezquita mayor de Córdoba.
Y la costumbre no desapareció por completo tras la "reconquista", porque fueron relativamente numerosos los edificios religiosos con restos procedentes de edificios anteriores, ya fueran paganos, cristianos o islámicos: los hay en Toledo, Valencia, Córdoba, Sevilla... A este último grupo corresponde la iglesia de Santa Eulalia, construida sobre otra más antigua, que en su estado actual responde un "proyecto" del siglo XIII.

Capitel reutilizado en el "Horno de Santa Eulalia", MSE01
La iglesia de Santa Eulalia contiene un interesante conjunto de capiteles que empieza con los dos colocados en la capilla ("hornito de Santa Eulalia") que, con elementos reempleados del templo de Marte, se abre a quien pasa por los alrededores. El "monumento" ofrece dos capiteles corintios con una diferencia mínima, con todos los elementos del orden y con cualidades que los acreditan cronológicamente con bastante precisión. Merecen ser destacadas las coronas de acanto resueltas mediante folíolos de cierta solidez y ojales de forma de gota no mu afilada. Es muy interesante el motivo acial del que "nacen" los florones del ábaco, con forma de espiga de brácteas, frecuente en ejemplares del foro romano realizados a partir del cambio de era (véase en la imagen adjunta el capitel del templo de Mate Vengador de Roma). Todo lo demás, entre lo más frecuente en las pieza de esta familia estructural, si exceptuamos la ornamentación de los frentes del ábaco, moldurado, y con sendas alineaciones seriadas de lengüetas y ovas y dardos,
Barrera Antón lo situaba en los alrededores del año 60 d.C y G. Behemerid en la primera mitad del siglo I. Aceptemos los alrededores del año 50 como cronología "de compromiso", aunque creo más probable la datación de ésta, acorde con las valoraciones de Pensabene en Ostia (Pensbene, 218) que relacionaba piezas con ornato comparable con los años finales de Augusto y primeros de la dinastía Julio-Claudia. La relativa "marginalidd" geográfica de Mérida podría explicar cierto desfase cronológico pero no sé si tanto.

MSE02. Adviértase la bráctea que ocupa el lugar del arranque del tallo que culmina en el florón del ábaco.
Capitel del templo de Marte Vengador, en el foro de Augusto, realizados hacia el cambio de era
El tercer capitel "reutilizado", lo es en concepto de "instalación arqueológica" y se puede contemplar en las excavaciones del subsuelo de la iglesia. Aunque ha perdido casi por completo el ábaco, cuenta con elementos suficientes para situar su realización. Frente a los anteriores, destaca un tipo de acanto con venas obtenidas mediante incisiones paralelas de cierta profundidad y ojales muy alargados, característicos del segundo cuarto del siglo II. Es interesante contemplar el peculiar pedúnculo serpenteante del florón, que anticipa fórmulas frecuentes en los corintios asiáticos. Asimismo y como signo de evolución también merece ser destacada la existencia de veneras en lugar de las flores más habituales durante el siglo I y las primeras décadas del II.
Aunque apenas queda nada del ornato del cuerpo superior, aún se advierten los caulículos y el arranque del cáliz y las volutas; todo ello encaja bien entre las fórmulas "barroquizantes" del momento que precede a la aparición de fórmulas de raíz oriental. Muy probablemente, el capitel de Mérida fue realizado durante durante mediados del siglo II, en un contexto cultural aún fuertemente homogenizado.

MSE03
Entre los reutilizados en el interior de la iglesia con función estructural, el más antiguo es uno corintio, muy mutilado en el cuerpo superior; apenas se aprecia la molduración del ábaco que, tal vez, fue retallado para adaptarlo a los elementos anexos de la iglesia, sin tener en cuenta el sentido "orgánico· de estos elementos. Lo que queda permite hacerse una idea de su estado original, al meno, en la configuración estructural, definida por un kalathos perfectamente marcado y delimitado en la parte superior por un labio de cierta anchura.
Las dos coronas de acantos poseen eje en espiguilla y folíolos agrupados que, por la erosión, ofrecen un aspecto algo distante de la concepción original. Los ojales y la configuración de las venillas, levemente curvadas, nos ayudan a situarlo a mediados del siglo I, junto con algunos más de concepción similar repartidos por varios lugares de Mérida y en las naves de la mezquita mayor de Córdoba.

Capitel reutilizado en el interior de Santa Eulalia, MSE07
La iglesia de Santa Eulalia cuenta con tres capiteles muy similares, de estructura corintia y hojas lisas, con la particularidad de que el ornato del cuerpo superior tiene escaso volumen; en consecuencia, aparecen volutas atrofiadas, de concepción estructural alejada de las ideas originales del orden corintio. En paralelo a esos rasgos de evolución han desaparecido los motivos axiales y en lugar de florones cuentan con cartelas semicirculares con incisiones paralelas de escaso relieve. Aunque sería difícil hablar de kalathos, el cuerpo superior mantiene una volumetría similar a la de los capiteles de los siglos I y II.
Forzando un poco los términos podríamos relacionarlo con el 429 de Ostia, que Pensabene situaba durante el siglo III; es posible que el conjunto de Mérida responda a una iniciativa aún muy dependiente de las fórmulas imperiales, pero con tendencia a la simplificación que supone abandonar la arquitectura emblemática en beneficio de otra más funcional.
Entre los paralelos próximos, destacan varias piezas del Parador de Mérida, que sólo conozco mediante fotografías ajenas. No obstante, hay una bastante parecida en la mezquite mayor de Córdoba (C0005), que probablemente corresponda al mismo momento.

Capitel reutilizado en el interior de Santa Eulalia, MSE04
Capitel reutilizado en el interior de Santa Eulalia, MSE06
Capitel reutilizado en el interior de Santa Eulalia, MSE08
C0005; mezquita mayor de Córdoba, 
Los capiteles de hojas lisas definen un conjunto de piezas muy amplio, bien documentado en el mundo mediterráneo y también en la península Ibérica. Dentro de ellos cabría definir un proceso evolutivo que arrancaría del C0002; en él ya se aprecia el escaso volumen de los elementos del cuerpo superior, de donde ha desaparecido el conjunto axial; sin embargo, las hojas del cesto tienen cierto desarrollo, existe kalathos y las volutas angulares llegan hasta los extremos del ábaco. Destacan los "tacos" colocados en la parte baja de las volutas interiores, que acaso estuvieran concebidos para permitir la existencia de un detalle de cierto volumen en el remate del cáliz, en el supuesto de que recibieran talla fina. Pensabene situaba piezas comparables a ésta en os alrededores del año 300, aunque en los cordobeses se aprecian hojas menos toscas que en los comparables de Ostia y ello podría ampliar la horquilla de atribución hasta la segunda mitad del siglo III.

C0002, mezquiita mayor de Córdoba
Desde ese capitel y teniendo en cuenta algunos de concepción similar, es posible reconstruir un periplo evolutivo, por supuesto, hipotético, que, desde él conduciría al C0005 y a los de Santa Eulalia, en los que ya aparecen hojas más toscas. El siguiente paso estaría definido por el C0303, en el que subsiste la idea de kalathos, aunque ya se han perdido casi todos los elementos del orden.
Suponiendo un proceso evolutivo y lineal continuo, el siguiente escalón pasaría por suprimir ese elemento para convertir el capitel en una masa sensiblemente prismática con leves referencias a los elementos originales: los C0206, C0307 están muy cerca de la idea del capitel-imposta y la existencia entre éstos de uno con volutas muy estilizadas en V (C0708) permite situarlos en contexto de cierta influencia bizantina, si suponemos que esa idea no se le ocurrió a un artesano creativo "sobre la marcha", en un momento anterior. Desde ese desarrollo evolutivo, deberíamos situar los cordobeses con formato de prismatoide hacia los siglos V o VI (máxima posibilidad) y, por consiguiente los de Santa Eulalia y el capitel "purpurado"de Córdoba deberían ser anteriores: el siglo IV determina una referencia aceptable para los tres de Mérida.

C0203, mezquita mayor de Córdoba, 
C0206, mezquita mayor de Córdoba, 
C0307, mezquita mayor de Córdoba, 
C0708, mezquita mayor de Córdoba, capitel con "volutas" en V
El MSE09, probablemente recortado en la parte inferior, expresa otra modalidad de capitel corintio con escasas alteraciones en su aparato ornamental que, sin embargo, son suficientes para proporcionar la sensación de pieza sumamente evolucionada. No obstante, si lo comparamos, por ejemplo, con los anteriores de hojas lisas, advertiremos que esa evolución no es tan acusada como podría parecer a primera vista, puesto que se mantienen casi todos los elementos del orden: apenas falta el tallo que debería soportar el florón del ábaco. Sin embargo, conserva el kalathos y los conjuntos caulículos-volutas con entidad destacada. En la mezquita mayor de Córdoba existe un capitel similar (C0910) que nos ayuda a reconstruir el de Mérida.

Capitel reutilizado en el interior de Santa Eulalia, MSE09
C0910, capitel de la mezquita mayor de Córdoba
Barrera Antón incluía uno, conservado en una colección particular de Mérida (nº93) y que poseía acantos comparable, en el siglo III; existe uno próximo en la Cámara Santa de Oviedo; ambos determinan un momento evolutivo posterior al de Santa Eulalia; en el 93 de Barrera Antón aún aparece un cáliz mínimo, mientras que en el de Oviedo cuenta con ábaco de brazos más articulados. A mi juicio, estos dos capiteles deben ser posteriores al siglo III, aunque, el hecho de que parezcan paralelos de cierto parentesco en la Península permite pensar en un momento de cierta uniformidad cultural. Lo más probable es que éstos deriven de fórmulas bizantinas, perfectamente acreditadas en el noroeste de la Península, mientras que los MSE09 y el de la mezquita (C0910), más próximos a los prototipos orientalizantes de los siglos II y III, parecen ajenos a esas influencias. En suma, deberíamos situar la realización de estos últimos en los alrededores del año 300. Por su parte, el de la Cámara Santa y el publicado por Barrera Antón, deberían corresponder con un momento posterior, acaso doscientos años después, en los alrededores del 500.

Capitel 93 de Barrera Antón
ACA08, capitel de la Cámara Santa, Oviedo
El último capitel del conjunto ha perdido las volutas angulares, pero conserva restos que nos permiten "reconstruirlo"; deriva del orden corintio, mantiene la estructura tradicional y apenas se distingue de las variedades del Alto Imperio en la manera de interpretar el ornato vegetal: en lugar de acantos cuenta con hojas de venas centrales anchas con folíolos inclinados 45 º y seriados con trepanaciones muy marcadas; el mismo modelo aparece también en los cálices de las volutas, aún perfectamente definidas. Lo más característico es el "tema" del eje, el lugar del que arrancaban los pedúnculos de los florones, conseguido mediante una gavilla de hojas alargadas, también con las puntas de aspecto lanceolado de las hojas, conseguido mediante trepanaciones de profundidad escasa. En la misma Mérida, en el llamado "Templo de Diana" hay otro del mismo tipo, reutilizado en el palacio de Conde de Corbos
En la mezquita mayor de Córdoba existen varios de concepción similar, pero todos ellos de cualidades singulares. Algunos fueron relacionados con el taller "milagroso" del siglo IX. A mi juicio, todos ellos derivan de una manera de interpretar el orden corintio condicionada por la voluntad de simplificar procesos de elaboración, mediante talla sumaria, que se limitaba a marcar los elementos fundamentales del orden sin otra labor fina que la proporcionada por unas cuantas trepanaciones. Teniendo en cuenta esta circunstancia y la inexistencia de elementos iconográficos cristianos, debiéramos atribuir estos capiteles a un momento relativamente temprano, acaso, entre los siglos III y IV.

Capitel reutilizado en el interior de Santa Eulalia, MSE05
C0404, mezquita mayor de Córdoba
La heterogeneidad de los capiteles de Santa Eulalia de Mérida hace pensar en una reutilización de voluntad integradora a partir de los restos de la antigua iglesia cristiana, que, muy probablemente, se construyó con materiales de acarreo. Frente a lo que he oído decir sobre esta iglesia, que supuestamente contiene restos de época visigoda, debo reiterar que ninguno de los capiteles recogidos aquí corresponde a esa época. No obstante, de todos ellos destaca un conjunto homogéneo, compuesto por tres piezas (MSE04, MSE06 y MSE08), que, muy probablemente, fueron realizados durante el siglo IV, y que, por consiguiente, pudieron pertenecer a la primera edificación cristiana, aquella que según la tradición se elevó para honrar los restos de la santa. Desde esa posibilidad y desde la postulada por el resto de los materiales reutilizados, se abran múltiples opciones para explicar el uso de capiteles antiguos en las edificaciones religiosas aún durante el siglo XIII, todas ellas relacionadas con la veneración que pueden inspirar los restos de una antigua obra sagrada. Junto a ello debemos tener en cuenta también los elementos mencionados en su día por A. Riegl ("lo antiguo" inspira veneración) y, por supuesto, los puramente poéticos, que nos remiten a las observaciones de Gaston Bachelard sobre el valor estético del espacio y de los elementos que lo configuran...