martes, 27 de septiembre de 2016

El gobierno turco suspende los trabajos de los arqueólogos austriacos en Éfeso

Según publicaba recientemente The Art Newspaper, en el curso de los recientes hechos políticos, el gobierno turco ha decidido cancelar los trabajos que estaba realizando el Instituto Arqueológico Austriaco en Éfeso, bajo la dirección de Sabine Ladstätter. Las "razones" del bloqueo estarían en las declaraciones que realizó en agosto el canciller Christian Kern, que valoró como "ficción diplomática" que Turquía pudiera entrar en la Unión Europea. Por su parte, Mevlüt Cavusoglu, ministro de Asuntos Exteriores turco, ha declarado que Austria es "la capital del racismo radical" y que es inaceptable que en ese país europeo se permitan manifestaciones en apoyo del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), considerado como grupo terrorista por Turquía y la UE.

Biblioteca de Celso, Éfeso
Es importante tener en cuenta que el gobierno turco ha reconocido, de hecho, su incapacidad para dar "respuesta" adecuada al rico patrimonio arqueológico conservado en su territorio y que, fruto de esa precariedad, muchos de sus yacimientos más relevantes están siendo estudiados por instituciones extranjera. Concretamente, la antigua ciudad de Éfeso, hoy convertida en un inmenso yacimiento arqueológico, ha sido excavada por diferentes potencias occidentales. El Museo Británico empezó a trabajar en 1869; continuaron los austriacos gracias al patrocinio de Karl Ritter von Mautner Markhof, que donó 10.000 florines. En consecuencia, los restos de los trabajos de arqueología se pueden contemplar en el Museo Arqueológico de Selçuk, en el Museo Británico y en el Museo Ephesos de Viena.

jueves, 22 de septiembre de 2016

Capiteles de Nesebar

Nesebar es una población del mar Negro, que hoy se parece mucho a cualquier enclave costero de gran potencial turístico, cuyas calles recorren personas jóvenes de piel alba, cabellos rubios  y aspecto atildado, como corresponde al entorno eslavo. Las posibilidades de atracción del “casco antiguo”, que conforma una península pequeña, que hace pensar en Ortigia, no sólo responden a sus muy abundantes tiendas repletas de tenderetes cutres, con las chorradas habituales made in China. y los muy heterogéneos y variopintos restaurantes que ofrecen hermosas vistas y lo que pueda pagar el bolsillo de cada cual. A tan comunes atractivos la ciudad une un interesantísimo conjunto de iglesias bizantinas, conservadas irregularmente, que ayudan a desterrar ciertas ideas "precocinadas" sobre la arquitectura española posterior al siglo VIII. En ellas se siguieron empleando capiteles relacionados con las fórmulas recogidas en entradas anteriores...

Iglesia de Cristo Pantocrator, hacia 1300
Las iglesias se han ofrecido a la explotación turística según una fórmula perfectamente armonizada con los principios sacrosantos del sistema liberal. Al parecer, el Estado consiente que la iniciativa privada aproveche el interés del público y lo reconduzca mediante iniciativas culturales de naturaleza diversa. Por ejemplo, visitar el interior de la iglesia de Cristo Pantocrator, sumamente interesante para contemplar cómo evolucionó en esta parte de Europa la arquitectura bizantina, imponía pagar entrada una exposición cartográfica de calidad manifiestamente mejorable. Acaso sea buena idea desde el punto de vista liberal y una solución aceptable para mantener abiertas iglesias sin culto, pero la fórmula me repugna y no creo que sea muy rentable. "Vender Nesebar" como población de gran interés arqueológico seguramente proporcionaría mejor rendimientos globales, aunque comprendo que me vencen las vísceras, porque el negocio turístico de esta ciudad está dominado por sus atractivas playas y, en esa situación, pudiera ser más sensato poner la caña y esperar a que piquen los turistas.

Nesebar. iglesia de Santa Sofía; siglos V-VI y "restaurada" en el siglo IX
Además del patrimonio arquitectónico, Nesebar (o Nessebar) —la antigua Mesembria— cuenta con un Museo Arqueológico que, en su sede actual, fue inaugurado en 1994, según un proyecto de Hristo Koev, homologable, para bien y para mal, con otros de la misma época realizados en diferentes zonas de la Unión Europea. Proyecto mediocre para una instalación museística difícil de "entender" desde el punto de vista de un diletante, tanto por lo que se refiere a la manera de exponer las piezas como en la de explicarlas.
Desde las posibilidades del contexto geográfico, es un museo desconcertante… Es posible que la actual visión de la historia búlgara, fundamental para substanciar el "sentimiento nacional", tenga algo que ver con la marginalidad que se otorga a los años comprendidos por el paso de la Antigüedad a la Edad Media y a los siglos de "ocupación" turca. Según parece, en Bulgaria “no interesa” enfatizar el peso de la “aportación griega" y menos aún de la bizantina; ni de la aportación étnica y cultural turcas. Sin embargo, toda la ciudad está “llena” de referencias materiales de filiación bizantina. El museo, que brilla por la parquedad de los textos, incluso en la página web, es paradigmático en ese sentido: al igual en Sofía, los paneles didácticos enfatizan los restos grecolatinos, bastante escasos, y los "iconos búlgaros", a los que se dedica una sala en el sótano, pero apenas dedica unas pocas indicaciones a lo bizantino. Es interesante leer lo que pone en la página "turística" el párrafo dedicado a las épocas romana, bizantina y del "primer Estado Búlgaro":

"En la tercera sala del museo se expone el pedestal de mármol de una estatua de bronce del emperador Claudio. La sala lleva el nombre de “Mesemvria dentro de los territorios de Roma, Bizancio y Bulgaria”. En el año 395, durante la división del Imperio Romano, Mesemvria permaneció como parte del Imperio Oriental y se convirtió en una ciudad de importante influencia económica y cultural. En el siglo VII la ciudad se convirtió en un bastión importante de Bizancio contra el nuevo Estado Búlgaro. La ciudad fue conquistada por el gobernante búlgaro Khan Krum en 812 y luego pasó a ser parte del Primer Estado Búlgaro. De esta época se exponen en el museo cubiertos de cerámica de barro de color gris (...)"


Algo más extenso es el texto de la página web del museo:

"(...) Messembria continuó el comercio, la acuñación de monedas, el desarrollo de la artesanía local durante el gobierno romano. La cerámica cubierta con barniz rojo, las lápidas funerarias de mármol y los relieves votivos de Hércules y el jinete tracio se remontan a esta época. Otro monumento de interés es el pedestal de mármol de una estatua de bronce de Claudio I (41-54 dC) colocado por Gneus, hijo de Gneus, el gimnasiarca de la ciudad. Tras la división del Imperio Romano en el año 395, Messembria se mantuvo dentro de la parte oriental. La ciudad adquirió creciente importancia como centro estratégico, económico y cultural en estrecha conexión con la capital bizantina Constantinopla. Fueron construidas defensas masivas y grandes basílicas. Ladrillos sellados con los nombres de Constantino y Justiniano se hicieron en la fábrica de la capital bizantina. También se realizaron bases de mármol, columnas, capiteles de diversa índole y cancelas de altar, así como otros elementos pertenecientes a la decoración interna de los edificios e importados de la isla de Prokonissos en el Mar de Mármara.
Con el establecimiento del Estado de Bulgaria, en siglo VII Messembria se convirtió en una importante fortaleza militar del Imperio bizantino en contra de su nuevo vecino. En el 812 la ciudad fue conquistada por el búlgara Khan Kroum y la incluyó en el primer Estado búlgaro (...)"

Y sin embargo, entre las salas y el recinto perimetral, a modo de “jardín arqueológico”, el museo, cuya acción de control se extiende a las iglesias bizantinas y, muy especialmente, a la de San Esteban, conserva una colección de capiteles de especial interés para documentar la expansión de ciertas series tipológicas bizantinas en un lapso temporal, en principio, más limitado que en otras zonas, dadas las especiales circunstancias históricas de la actual Bulgaria.

Capiteles corintios y derivados

El NEMA26 es un capitel corintio muy erosionado y mutilado tanto en la parte inferior como en la superior, del que es difícil restituir sus cualidades. Desde lo poco perceptible, teniendo en cuenta el carácter del cáliz, adherido a las volutas, con ornato cercano a las fórmulas del siglo IV, y de las volutas, aún de cierta entidad, podría ser una pieza de entre los siglos III y IV.

NEMA26
El NEMA18 es un capitel corintio asiático sumamente erosionado que, de acuerdo con la modalidad del conjunto axial y de unas volutas de escaso desarrollo podría haber sido realizado en los alrededores del año 300, acaso poco después de la muerte de Diocleciano. Con él se cierran los restos (perceptibles) de ornamentación arquitectónica de "época romana" acopiados en el museo...

NEMA18
Frente a esa parquedad, los restos bizantinos son abundantes y variados...
En San Esteban hay un capitel de volutas angulares reutilizado como basa y parcialmente mutilado en la corona inferior de hojas. Le distingue una concepción general similar de las series del sur de Italia y de Constantinopla con variaciones de escasa entidad, como el carácter de las volutas, las cartelas y el ábaco con acanaladura a modo de moldura. No reiteraré lo ya indicado en otras entradas... Siglos V-VI.

NESE03
El NEMA19 es un capitel de volutas angulares con hojas de ojales grandes, según fórmula común en las zonas de gran implantación bizantina. Entre lo más destacable: la inexistencia de astrálago, la escasa convexidad del borde del cesto, el abultamiento del kalathos, la molduración del ábaco y la escasa contraposición entre las coronas de hojas, cuyos ejes casi están alineados. Ya vimos en su momento que esta "anomalía" es relativamente frecuente entre los capiteles de volutas angulares y los derivados de los "de lira". Siglos V-VI.

NEMA19
El NESE04 , que también se reutilizó como basa en San Esteban, está parcialmente empotrado en el suelo, de manera que es imperceptible el ábaco y parte del cuerpo superior. Como en el anterior, las coronas de hojas no están contrapeadas sino con los ejes de las hojas coincidentes, según fórmula común en Constantinopla. Siglos V-VI.

NESE04
NESE05
El NESE05 parece ser un capitel incompleto, según fórmula estructural relacionada con los anteriores; como el NESE04, tiene las hojas de las dos coronas alineadas, como otro capitel del Museo Arqueológico de Estambul (EMA031), aunque se conserva en magnífico estado: se aprecian las huellas de las herramientas y ello podría ser síntoma "desconcertante"; en este caso parece que el capitel fue realizado entre los siglos V-VI. Lo de "desconcertante" deriva de que no es raro que en el mundo de los museos existan piezas con las circunstancias del NESE05 realizadas para satisfacer las ansias "pedagógicas" de esas instituciones, realizadas entre finales del siglo XIX y principios del XX. En este caso, la explicación ha de ser más simple: los vaivenes políticos de Bulgaría ayudarían a entenderlo.

EMA031, capitel del Museo Arqueológico de Estambul
El NEMA02 es uno de los capiteles más interesantes del museo. Es variación de un tipo común en el mundo bizantino, que consta de volutas externas (angulares) con una única corona de hojas, que hemos visto en muchos capiteles del ciclo bizantino, especialmente en relación al ejemplar de Wamba, cuyas cualidades definen subtipo. Lo más curioso de éste es, a mi juicio, el ornato del cuerpo superior, compuesto mediante un desarrollo no simétrico del motivo que tradicionalmente substanciaba el cáliz de las volutas. La fórmula, que no conozco en otros lugares —aunque es probable que ello se deba a mis propias limitaciones—, puesta junto a otras variaciones locales derivadas del foco bizantino, podría dar una idea de hasta qué punto llegaron las aportaciones locales en los tiempos de Justiniano. Desde lo que conozco, deduzco que la rotura de la simetría fue un recurso relativamente frecuente en la península Balcánica (ver museo de Sofía). Obviamente, esa hipótesis sería discutible si la pieza estuviera tallada sobre mármol de Prokonissos, la isla del mar de Mármara próxima a Constantinopla, de donde proceden muchos capiteles bizantinos y, entre ellos, el recientemente mencionado de Arles...
NEMA02
El NEMA15 repite la estructura del anterior, aunque sus cualidades nos acercan a soluciones más comunes, bien documentadas en los territorios de implantación bizantina.

NEMA15
El NEMA23, por su parte, nos pone en conexión con los “de lira” (NEMA23): de nuevo nos recuerda el problema del origen de estos capiteles, dada su relación con los de San Apolinar el Nuevo y San Francisco de Rávena. Otro tanto sucede con el NEMA25. Aquí sería osado suponer una cronología anterior al siglo V...

NEMA23
NEMA25
Hay dos capiteles pequeños de cuatro hojas angulares derivados de los de "volutas en V" (o “de lira”), con hojas de ojales grandes y prácticamente circulares. Parece obvio que fueron concebidos con finalidad decorativa, para algún elementos litúrgico. Siglos V-VI.

NEMA07
NEMA08

A la puerta de la iglesia del Salvador hay un magnífico capitel en buen estado de conservación de volutas vegetales. Creo que ya he mencionado en otras ocasiones esta modalidad que podríamos relacionar con ciertas fórmulas cordobesas, aunque a mi juicio, en este caso no creo que se pueda establecer una relación directa entre ambas modalidades. Es interesante destacar la manera de “aludir” al kaathos mediante una protuberancia lisa de curvatura mucho mayor a la que correspondería al mismo elemento en los corintio-asiáticos; ello le emparenta con otras modalidades estructurales bien documentadas en el sur de Italia y, por supuesto, España (Wamba, etc.). También tiene relevancia la manera de marcar mediante una arista sutil la envolvente de las seriaciones de tres folíolos típicos de época bizantina; ese detalle sirve para plantear la proximidad entre los capiteles de volutas angulares con los “de lira”, en un paso evolutivo de cierta coherencia. Siglos V-VI.


Capiteles compuestos

En Nesebar hay varios capiteles de acantos teodosianos muy erosionados, que no permiten advertir cualidad relevante alguna, más allá de lo específico de la modalidad. Deben corresponder a los siglos V-VI.

NESE06
NEMA09
NEMA10

NEMA11
NEMA21










Capiteles palmiformes

El capitel NEMA20 vuelve a suscitar el problema de los capiteles palmiformes, aunque en este caso, se trata de una pieza que se aleja de la fórmula documentada en la cripta de la catedral de Otranto: carece de ábaco cuadrado y en su lugar cuenta con una corona de ovas y dardos, que determina tipo o variedad específica. Por lo demás, cuenta con la alineación de “cañas” o “hojas de agua” de dichas variedades, según fórmula próxima a un capitel de la mezquita mayor de Córdoba. Aunque como he comentado en otro lugar, es difícil clasificar este tipo de piezas dada la escasez de elementos de ubicación cultural clara, su aparición en un contexto donde son raros los restos arquitectónicos anteriores al siglo V y la hechura "simplificada", nos obliga a considerar la hipótesis de una realización relativamente tardía, entre los siglos V y VI.

NEMA20
En el interior del museo hay otro capitel de tipo palmiforme (NEMA01), con ábaco cuadrado, pero sin corona inferior de hojas, que se ofrece en la “zona bizantina” sin mayores aclaraciones

NEMA01
NESE07
En San Esteban hay un fragmento mutilado (NESE07), de concepción sencilla, que pudiera pertenecer al mismo grupo o ser parte de un pedestal de época griega.


Capiteles jónicos

Sólo he podido ver un capitel jónico de filiación romana más o menos clara; el NEMA03, que podríamos situar en el siglo II d C., ilustra la aportación romana en la actual Bulgaria.

NEMA03
En Nesebar han aparecido capiteles jónicos de filiación bizantina en proporción extraordinariamente alta si los comparamos con los documentados en las zonas occidentales: los podemos ver en las salas del museo, en el jardín exterior y en San Esteban. Da la sensación de que en esta población del mar Negro, se tallaron más capiteles jónicos de lo que fue normal en Constantinopla, donde seguramente se crearon las modalidades empleadas tanto en "oriente" como en el norte de África. Santa Irene de Constantinopla, reconstruida en tiempos de Justiniano (548), sobre una iglesia del siglo IV, contiene capiteles unidos a cimacios tallados en un bloque único afines a los de Nesabar junto con otros dos, reutilizados como basas (ESI06) con la misma circunstancia estructural pero con un cimacio ornado con acantos de perfil dentelleado, que puede proceder de una edificación realizada entre los siglos V y VI, dado que Santa Irene ardió en el año 532.
Esa manera de tallar en la misma pieza capitel y cimacio es relativamente extraña salvo en casos excepcionales; entre éstos destacan algunos andalusíes que fueron realizados después del año 1000 y que, si procede, comentaré en otra entrada aunque escapen de "mi parcela" cronológica.

ESI02, capitel de Santa Irene, Estambul
ESI06, capitel reutilizado como basa en Santa Irene, Estambul
ESS035, capitel de Santa Sofía de Estambul
En Santa Sofía de Constantinopla se emplearon capiteles comparables con soluciones estructurales concretas diferentes y con talla de ataurique en toda la superficie; pero no sé si se puede deducir una pauta evolutiva desde estas piezas, dado el carácter de esa iglesia. A continuación ofrezco las imágenes de unos cuantos, agrupados en dos modalidades: de equino convencional, derivado de las series de ovas y dardos, y con palmetas. Aunque lo razonable es suponer que los segundos derivaron de los primeros, la aparición de capiteles del primer grupo e las zonas de expansión bizantina, obliga a considerar la posibilidad de que se siguieran haciendo durante el siglo VI.

NEMA27, siglos V-VI
NEMA14, siglos V-VI
NEMA16, siglos V-VI
NEMA17, siglos V-VI
NEMA24, siglos V-VI
El NEMA06 acaso sea el más interesante del conjunto por su singularidad, tanto en el tratamiento del cuerpo inferior como del superior, decorado con elementos vegetales de cierta carnosidad pero de factura tosca. Se le podría relacionar con los reutilizados de Santa Irene. en cuyo caso, podríamos retrasar su cronología hasta los alrededores del año 500..

NEMA06, siglos V-VI
NEMA06
NEMA04, siglos V-VI
NEMA12, siglos V-VI
NEMA13, siglos V-VI
El NEMA05 que se distancia de la tradición del orden jónico, podría interpretarse como un paso más en la dirección indicada por los anteriores: la parte jónica fue sustituida por un cilindro de escasa altura. Si aceptamos un proceso evolutivo continuo, deberíamos situarlo más allá del siglo VI.

NEMA05
Capiteles-imposta

La iglesia de San Esteban contiene dos capiteles imposta reutilizados en la construcción actual, de planteamiento arquitectónico distanciado de las fórmulas bizantinas, en la que se emplea madera como material recurrente, tanto para atirantar como para construir cubiertas y pilares. Ofrecen un tratamiento comparable al empleado en Constantinopolitano aunque la ejecución es menos cuidada.

NESE01
NESE02
Hay varios de este mismo grupo, muy erosionados en la iglesia de San Esteban y empleados en situaciones diversas, en funciones tectónicas ajenas a la original. Uno de los que aún permiten advertir su "forma original" es el NESE11, que podríamos situar hacia el siglo VII.

NESE11, capitel imposta
Para finalizar...

Pareciera absurdo buscar relaciones culturales entre la península Ibérica y las costas del mar Negro durante el fin de la Antigüedad; si juzgamos a partir de los restos de ornamentación arquitectónica, la situación pudiera parecer clara: apenas un capitel ofrece un parentesco "lejano". Y sin embargo, la situación cambia si ampliamos el ángulo de visión y nos centramos en los restos arquitectónicos, que hacen de Nesebar un lugar especialmente interesante; sus pequeñas iglesias, varias veces reparadas y remodeladas, proporcionan una idea bastante elocuente sobre cómo pudieron ser los edificios cristianos "comunes" de los años de transición entre la Antigüedad y la Edad Media. Reconstruir la la arquitectura bizantina de la época de Justiniano a partir de Santa Sofía implica riesgos que conjuran los trabajos arqueológicos sistemáticos, no siempre asequibles con facilidad, y dar un paseo por esta población, que fue isla de manifiesto valor estratégico.
Contando, incluso, con las remodelaciones posteriores, iglesias como la de Santa Sofía, adquieren una relevancia arqueológica excepcional para imaginar cómo fueron las iglesias construidas en innumerables poblaciones sujetas al poder directo o indirecto de Bizancio durante la Alta Edad Media y hasta, al menos, los siglos XIII y XIV, tal y com acredita la iglesia de los Santos Arcángeles Miguel y Gabriel. Desde ello, desde la aplicación sistemática de un peculiar "opus mixtum", se debieran ajustar ciertas "explicaciones" aplicadas tradicionalmente al origen de las fórmulas estructurales de la primera mezquita mayor de Córdoba y, por supuesto, al "aparejo toledano"...

Iglesia de los Santos Arcángeles Miguel y Gabriel, siglos XIII-XIV
Puede que los capiteles jónicos integrados con cimacios no sirvan para relacionar Nesabar con Córdoba, pero estructuras como la de la mencionada iglesia podrían ayudar a entender por qué son tan poco numerosos los restos arquitectónicos de impronta bizantina aparecidos en la Bética; si se construyeron iglesias como la Santa Sofía de Nesebar, no tendría nada de particular. Y en todo caso, la realización de estructuras superponiendo arcos definidos mediante piedra y ladrillo no parece ser una fórmula exclusivamente cordobesa...

martes, 20 de septiembre de 2016

Los capiteles del Museo Départamentale-Arles Antique

El museo fue concebido para centralizar la colección de obras arqueológicas que, hasta entonces, se conservaban en varias instituciones. El proyecto fue diseñado por Henri Ciriani sobre los restos del antiguo circo, revalorizados en una zona relativamente marginal de Arles. Fue construido en 1995 con un criterio de ordenación espacial alterado tras el descubrimiento de la barcaza "Arles Rhône 3" (datada en el siglo I); la alteración fue tan manifiesta que Ciriani, que demandó a los responsables de esa decisión ante los tribunales. A mi modesto entender, en este caso y sin que sirva de precedente, me sumo al criterio de Henri Ciriani: aunque los edificios destinados a ser museos deban contar con la posibilidad de un cambio del modelo expositivo, ello no debería ser incompatible con el respeto al proyecto inicial. Sí, ya sé que ello es prácticamente imposible y que con el paso de los años la concepción inicial acabará diluyéndose inexorablemente, pero... en este caso, el conflicto entre la voluntad de los museólogos y la concepción espacial es demasiado frontal.
Pero en todo caso, lo más negativo del museo no es la barcaza misma ni siquiera el muy discutible planteamiento del edificio contemplado desde el exterior. A mi juicio, lo más discutible es la ubicación misma. en una zona alejada del centro histórico y bloqueada por la autopista E80. Es complicado llega a él caminando... En este caso y, sobre todo, teniendo en cuenta el potencial patrimonial de Arles, acaso hubiera sido mejor idea rehabilitar algún edificio antiguo como los Criptopórticos, que se conservan en un estado particularmente "discutible", las "Arenas", que se sigue empleando para ofrecer espectáculos taurinos o, incluso, el teatro. Por supuesto, lo digo teniendo en cuenta que los museos actuales deben someterse a servidumbres funcionales muy relevantes, no siempre fáciles de armonizar con la conservación de los restos antiguos, y también cómo está evolucionando el tejido urbano de esta ciudad del sur de Francia.


El edificio se concibió mediante una planta triangular que sólo se aprecia desde el aire y que me ha recordado ciertos planteamientos modulares con los que debí tratar en una "reencarnación" anterior. Esa concepción se ha combinado con una distribución de huecos de luces que determina un reparto lumínico heterogéneo, pero de bastante claridad general y, sobre todo, fácil de compensar mediante unos cuantos puntos de luz bastante bien repartidos, que no se inclinan hacia los excesos escenográficos de otras instalaciones. El resultado final es bastante interesante, entre los mejor resueltos de cuantos museos conozco. Sólo detecto problemas en el planteamiento de las vitrinas y en el uso de paneles rojos, que me han recordado las manías de cierto arquitecto español muy reputado... La contraposición entre el azul marítimo del exterior con la claridad interior matizada en rojo queda bien pero, como ya he manifestado en alguna otra ocasión, no me parece buena idea alterar la percepción de los objetos dispuestos en ese entorno cromático; ni en los museos de bellas artes ni, por supuesto, en los de arqueología.



El museo está organizado mediante "bloques temáticos", según fórmula habitual en la museología "moderna" (actual), de pretensiones pedagógicas que, en este caso, no se han exagerado, frente a lo que suele ser frecuente en Francia.
Aunque seguramente el "Arles Rhône 3"tiene un interés objetivo enorme, desde mi formación ajena a la cultura naval, me interesan más otros objetos y, entre ellos, los sarcófagos cristianos, en cantidad y calidad, sobresalientes. Puedo estar equivocado, pero creo que la colección sólo es superada por la de los Museos Vaticanos.
Es interesante comprobar una vez más los retos que ofrecen a los arquitectos los mosaicos para ser exhibidos en los museos. En éste han construido una pasarela elevada que permite contemplar los más relevantes; por desgracia,en este caso la elevación es poca y ello genera una angulación demasiado tendida que facilita poco la contemplación. Obviamente, la mejor manera de contemplar un mosaico seguirá siendo, como cuando fue creado, pasear sobre él, pero como los restos antiguos son sagrados...

Sarcófago de "La entrega de la ley a San Pedro", mármol de Carrara, Fin del siglo IV, procedente de los Alyscamps

Capiteles del Museo Départamental-Arles Antique. 

Capiteles corintios.

Entre los capiteles destaca, en primer lugar, un grupo procedente de la escena del teatro, de cualidades similares a las de otros que aún permanecen "in situ" en mejores o peores circunstancias de conservación. Todos ellos se distinguen por una concepción estructural y ornamental similar. Constan de dos coronas de hojas de acantos definidos mediante agrupaciones de folíolos cortos y muy afilados, comparables a las que, en tiempos de Augusto, se emplearon en otras zonas del Imperio; concretamente, en Cataluña han aparecido varios de concepción similar, que comparten con éstos detalles como las flores dispuestas entre las volutas, el tipo de acanto y la manera de interpretar la talla. Han de ser destacados los ornatos del frente del ábaco y los motivos vegetales colocados sobre el borde de los caulículos, que unas veces ofrecen perfil de hoja de folíolos paralelos y redondeados y otras, palmeta abierta de acanto.

AMDA07
En una de las cartelas indican que tienen tres filas de hojas ("Ces grandes chapiteaux à trois rangées de feuilles d'acanthe..."). En realidad, cuentan como la inmensa mayoría de los capiteles corintios de los siglos I, II y III, de dos coronas de hojas y cáliz bajo las volutas que, como es asimismo normal, suele repetir las fórmulas ornamentales de las hojas con las variaciones impuestas por la orientación del motivo. Aunque la "errata" no tiene la entidad de otras recogidas en este blog, no estaría de más que la rectificaran...
Con buen criterio, los sitúan a finales del siglo I a.C.

AMDA08
AMDA09
AMDA03
El AMDA04, que ha perdido las volutas externas, se ofrece en un conjunto señalizado con cierta vaguedad, de modo que no se aprecia con claridad a qué pieza corresponde cada cartela.
No obstante, en este caso, la naturaleza del capitel no ofrece demasiadas dudas sobre su momento de realización, porque repite una fórmula común en todo el Imperio Romano, que se suele fechar en los alrededores del cambio de era.

AMDA04
La instalación del museo enfatiza un fragmento de capitel (AMDA01), de tamaño excepcional entre los aparecidos en la Galia, mediante un montaje con fórmulas similares a las que se emplearon años después en el Museo de la Acrópolis. En la cartela se plantea la posibilidad de que formara parte de una columna conmemorativa; avalaría esa hipótesis la talla esquemática aplicada a los acantos, propia de piezas colocadas en áreas de acceso visual difícil. La cartela lo cataloga en la segunda mitad del siglo I.

AMDA01
El conjunto de los capiteles corintios romanos lo cierra una pareja de capiteles "asiáticos", aparecidos en la zona del Forum (AMDA05 y AMDA 06). que la cartela adjudica al siglo II. Sin embargo, a juzgar por el carácter de las volutas, especialmente simplificadas, por la forma de componer el conjunto axial, sin el tallo que soporta el florón, por el diseño del kalathos y por la forma de los ojales, sería más propio adelantar la cronología, al menos, en cien años. Siglo III.

AMDA05

AMDA06
En una vitrina ofrecen un capitelillo diminuto de mármol (AMDA137), sin ninguna otra indicación que su procedencia arlesiana. Tiene interés compararlo con las representaciones de capiteles que aparecen, por ejemplo, en los sarcófagos, donde se interpretan los elementos arquitectónicos con cierta "libertad". Debió pertenecer a algún conjunto parietal realizado durante el siglo I.

AMDA137
Detalle del sarcófago de "La entrega de la ley a San Pedro"
Capiteles compuestos

Aunque supongo que en los almacenes del museo conservarán otros muchos y entre ellos algunos de orden compuesto, que den réplica a las representaciones de los sarcófagos, no me gustaría cerrar este comentario sin aludir someramente a los dos del Foro (AFOR01 y AFOR02), que guardan relación con algunas circunstancias comentadas en este blog. Por supuesto me refiero al cesto decorado con incisiones verticales que determinan "cañas" o "palmas" y documentan un precedente más a la génesis de los "capiteles de palmas", en este caso en el siglo I a. C,. y también a la de los capiteles compuestos, cuyo desarrollo evolutivo conocemos desde pocos restos contextualizados. Francamente, sorprende la aparición de "rasgos orientales" en esta zona de Francia como sorprende el mismo hecho en los pocos restos comparables aparecidos en Hispania.

AFOR01
AFOR02
Capiteles jónicos

Tampoco en Francia son abundantes los capiteles jónicos. En la misma zona del fragmento descomunal (AMDA01), muestran uno angular, tallado en el mismo bloque que un fragmento de fuste con acanaladuras, procedente de la sede arzobispal. Es digna de ser enfatizado la acumulación de elementos ornamentales que parece distinguir a la ornamentación galo-romana de la Provenza y que podrían dar una pista sobre la difusión de ciertas fórmulas ornamentales durante el Románico: la moldura taqueada y la cadeneta se emplearán con profusión a partir del siglo XI.

AMDA02
La cartela lo clasifica en "époque romana"; atendiendo a los elementos ornamentales podría situarse en los alrededores del año 100, por supuesto, con las prevenciones que he manifestado en otras ocasiones, ante los capiteles jónicos.

Capitel de dos zonas

También en Arles está acreditada la presencia de "influjos bizantinos" directos o indirectos  mediante un capitel de dos zonas con cabezas de carnero (o de "conejo", según los responsables del Museo Arqueológico de Sofía). Según indican en el museo, fue realizado en mármol de Preconnèse (isla del mar de Mármara, próxima a Constantinopla) y procede de la basílica que existió donde hoy se encuentra Saint-Trophime, y habría sido tallado durante la primera mitad del siglo VI, según el criterio de Annie Pralong ("La typologie des chapiteaux corinthienes tardifs en marbre de Preconnèse et la production d'Alexandrie", Revue Archéologique, Nouvelle Série, F. 1 (2000), p. 81-101). Proporciona un dato relevante sobre la presencia bizantina en la costa occidental mediterránea, que debemos sumar a los localizados en Toulouse, Narbona, Barcelona, etc. En ninguna de estas ciudades han aparecido restos que permitan deducir la existencia de edificios estrictamente "bizantinos"; apenas unas cuantas piezas sueltas que, probablemente, en todos los casos fueron transportadas desde Constantinopla y, tal, vez, en algún caso, desde (o con escala en) el sur de Italia.

AMDA10