sábado, 24 de octubre de 2009

Las exposiciones de la Fundación Mapfre

Dentro de lo que es habitual en las "actividades expositivas" de la Fundación Mapfre y su apuesta por la fotografía, en la sala Azca se nos presenta la obra de Lisette Model. La exposición recoge una importante colección de imágenes, menos lamentables que en otras ocasiones, muy sugerentes para reflexionar sobre cómo han cambiado las cualidades de ese medio expresivo, "de escaso mérito estético, porque sólo se trata de apretar un botón". Aunque algunas imágenes están muy degradadas y los grises definen gamas muy limitadas, la colección aún nos enseña lo más específico de unos medios, por entonces, aún escasamente desarrollados pero perfectamente capacitados para saetear nuestra conciencia. Prevalecen las tomas furtivas y los positivados demasiado "trabajados" para mi gusto, pero en general, es una exposición recomendable, sobre todo, para quienes no estén familiarizados con la fotografía en blanco y negro de la primera mitad del siglo XX, cuando las emulsiones eran desesperantemente lentas.



En el edificio de Recoletos se diversifica la oferta expositiva con tres eventos de interés desigual. Al nivel de la calle, "Mirar y ser visto" recoge más de treinta pinturas del Museo de Arte de Sao Paulo, realizadas entre la época de Tiziano y la de Picasso, sin otro nexo de unión que la "representación de personas", aunque estén etiquetadas como "retratos". Lo mejor: los retratos de Tiziano (Pieve di Cadore), de van Dyck, los de Hals y, muy especialmente, la Angélica encadenada, de Ingres. Lo peor... Los comentarios breves de las cartelas son, a mi juicio y por lo general, especialmente desafortunados, más propios de los tiempos de Camón Aznar, cuando se mitificaba el arte porque la inspiración era de origen divino. Muy recomendable: leer las cartelas de Ingres y de Goya; no tienen desperdicio.


"La danza de los colores. En torno a Nijisky y la abstracción" es una de esas exposiciones a las que nos tiene acostumbrados la Fundación Mapfre, más propias de un centro cultural de barrio pijo o de una facultad marginal de Bellas Artes. Apenas pudo destacar otra cosa que las pinturas de Sonia Delaunay... por mencionar algo.


"Ver Italia y Morir", reúne fotografías antiguas y unas pocas pinturas de cualidades desiguales. Lo más interesante: el conjunto de curiosidades antropológicas recogidas en la colección fotográfica y, sobre todo, el incremento de sabiduría que uno adquiere visitándola... aunque a primera vista, algunas cartelas pudieran parecer equivocadas.



Los objetivos de la FUNDACIÓN MAPFRE, tal y como aparecen en la web correspondiente, son:
  • Fomentar la Seguridad de las personas y de sus patrimonios, con especial atención a la Seguridad Vial, la Medicina y la Salud.
  • La mejora de la Calidad de Vida y del Medio Ambiente.
  • Fomentar la difusión de la Cultura, las Artes y las Letras.
  • Promover la formación y la investigación en materias relacionadas con el Seguro.
  • Fomentar la investigación y la divulgación de conocimientos en relación con la Historia común de España, Portugal y los países vinculados a ellos por lazos históricos.
  • Contribuir a la mejora de las condiciones económicas, sociales y culturales de las personas y sectores menos favorecidos de la Sociedad.
¿Fomentar la difusión de la Cultura, las Artes y las Letras? ¡Qué interesante!

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