domingo, 15 de enero de 2017

San Ambrosio de Barbate

Durante estos días pasados fue noticia el yacimiento arqueológico de San Ambrosio de Barbate por su pésimo estado de conservación. Hace unos años se procedió a un tratamiento "de choque" que, como en tantas otras ocasiones, no fue demasiado eficaz. La vegetación y los desaprensivos han invadido el lugar con resultados lamentables: han desaparecido elementos metálicos del cerramiento y de la estructura de refuerzo, y en contrapartida desequilibrada e históricamente anacrónica, los vándalos han dejado unas cuantas pintadas que, tal vez, sean manifiestos estéticos de gran elocuencia sobre nuestro estadio cultural. Desde situaciones como ésta, tan comunes, se diría que hay más personas interesadas en dejar testimonio prosaico de su existencia que de preservar la memoria histórica.

A la izquierda, estado actual; a la derecha, situación tras la intervención.

Elementos de "creatividad popular"
Según los testimonios que he podido recoger, no siempre claros, en la iglesia consagrada en "tiempos visigodos", se conservan varios capiteles reutilizados, que apenas se intuyen en la documentación a la que he tenido acceso. En la web de la Junta de Andalucía exponen:

(...)“Entre las estructuras localizadas en la excavación se han documentado muros de una gran consistencia, construidos con sillares, estos se distinguen a ambos lados de la ermita, y podían formar parte de un gran edificio, quizás de dos plantas. De este edificio podrían proceder los restos arquitectónicos que se observan en el entorno inmediato de la ermita, restos de cornisas con frisos decorados, grandes sillares de piedra arenisca labrados, capiteles corintios reutilizados en la ermita, etc. “
(...)
“La edificación principal de la ermita de San Ambrosio consta de una nave única estructurada mediante cuatro arcos fajones apuntados de ladrillo, sobre los que se sustentaba una cubierta a dos aguas con caballete central, resuelta con viguería de madera, tablazón y teja. Coincidiendo con los apoyos de los arcos, se adosan a los muros perimetrales sendas columnas, de diámetros desiguales y rematadas superiormente con cimacios de nacela, excepto las dos más próximas al ábside, con capiteles de orden compuesto, probablemente de origen romano. A los pies de la nave descrita se define un nártex, mediante la inserción en la construcción principal de un muro interior, con puerta. La cabecera se remata con un ábside rectangular, subdividido a su vez en un espacio central, correspondiente al presbiterio, y sendos ámbitos laterales correspondientes a una posible cripta y al arranque de una torre, hoy muy destruida. “

Imagen tomada del blog "De España hasta los cantares"
¿Capiteles compuestos y capiteles corintios? En el blog "De España hasta los cantares" ofrecen la imagen de un capitel corintio con peculiaridades estructurales relativamente anómalas, que ya he comentado en otro caso (Calatayud): una única corona de hojas soporta un conjunto superior en el que las volutas interiores han sido sustituidas por un motivo "liriforme" de cierta "originalidad". 
Aunque está bastante erosionado y ello puede condicionar la valoración de la talla, la molduración del ábaco, el diseño superior del cesto, la naturaleza de las volutas angulares y todo el "aparato vegetal", apuntan hacia el siglo II... 
Intentaré visitar el yacimiento, que hasta ahora siempre me ha quedado a trasmano, antes de que, entre la indolencia de unos y la torpeza de otros, se convierta en un chiringuito anarcobudista, o lo que es lo mismo, en otro testimonio de nuestra "liberalidad" en asuntos de gestión cultural: en tiempos de posverdad, prevalece la libertad de expresión individual sobre un valor tan etéreo como la defensa del Patrimonio Histórico.

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