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miércoles, 25 de abril de 2012

The Turner Contemporary Gallery


Por Rebeca Valenciano

¿Se puede hablar hoy en día de los objetivos de un museo, de un modo casi transparente?  En el caso del museo Turner Contemporary Gallery, sí. En el 2011 fue inaugurado en la ciudad de Margate, condado de Kent, bajo la intención de impulsar el crecimiento económico de una de la zonas más golpeadas por la crisis en el Reino Unido. Y qué mejor manera de presentar dicho museo a la civilización, que con una retrospectiva de Turner, quien se inspiró en las costas de la ciudad de Margate, y quien se encargará de convertir el museo en el emblema estrella de la ciudad. Pero no será el único culpable, ya que la Tate Britain de Londres prometió a Victoria Pomery, directora del museo, realizar numerosos préstamos para que la retrospectiva de Turner cuente con al menos ochenta de sus trabajos. Finalmente, la retrospectiva contará con 76 acuarelas y 12 óleos, bajo el título de Turner and the Elements.El proyecto de la construcción del museo se inició en 2006 y fue diseñado por David Chipperfield. Por lo tanto, se han invertido cinco años y cerca de 20 millones de euros.
Pero si hablamos de beneficios, pasado un año desde su apertura, el museo Turner Contemporary Gallery ha beneficiado al condado de Kent en 16 millones de euros aproximadamente. Ha superado las 496000 visitas, más del triple de lo previsto, y ha generado 130 puestos de trabajo.


Los programas de aprendizaje que el museo ofrecía han llegado a alcanzar los 20000 participantes y se han contabilizado 35000 escolares de visita.
Objetivo cumplido. Margate resurge de sus cenizas. Sus costas inspiraron a Turner tanto como Turner ha inspirado a los precursores del museo. Victoria Pomery aseguró que traer una exposición de la obra de Turner era algo que llevaba esperando diez años. ¿Esperando la exposición o esperando los beneficios?
Ambos conceptos van de la mano en el mundo-mercado del arte. La balanza de Victoria Pomery está muy desequilibrada, pesando más la economía que el arte, habiendo sido este el que la ha levantado. Para una experta como Pomery, esto no ha sido más que uno de sus grandes proyectos y, por supuesto, de los más exitosos.
Nuevas y renovadoras esperanzas para Margate... Buen trabajo, Turner.

lunes, 23 de noviembre de 2009

El Premio Turner 2009

Por Mar del Valle Seoane
El Premio Turner lleva celebrándose anualmente desde 1984 y se creó, según la propia Tate, para celebrar "nuevos desarrollos en el arte contemporáneo". En la actualidad, el Premio se le concede a un artista británico menor de 50 años que haya realizado una exposición o presentación destacada de su trabajo en los doce meses precedentes. Los cuatro seleccionados de este año son Enrico David, Roger Hiorns, Lucy Skaer y Richard Wright. Se pueden visitar las obras que exponen en la Tate Britain a partir de octubre, y el siete de diciembre será en día en el que se hará público quién es el ganador de la presente convocatoria del Premio. El elegido recibirá 25.000 libras. Los demás, menos afortunados, obtendrán 5.000.


Enrico David

Partiendo del dibujo como base y utilizando adaptaciones del diseño y las técnicas tradicionales, Enrico David desenvuelve su labor artística en los campos de la escultura, la pintura, y la instalación. No obstante, sus obras más populares están realizadas en lienzos bordados de gran escala, apoyándose en dibujos y collages hechos a partir de fotos de revistas, con su estilo muy influenciado por el carnaval italiano, el Art Deco y la ilustración comercial. Se resiste a cualquier intento de clasificación de su trabajo, alegando que en el arte "si persigues el significado de un valor fijo, entonces estás en la tienda equivocada", y que significar es una propuesta, no una garantía.

David ha sido nominado por sus exposiciones individuales How Do You Love Dzzzzt By Mammy? y Bulbous Marauder. Ésta última exposición se realizó en una galería en penumbra, en la cual faroles de diversos colores iluminaban ilustraciones inspiradas en las portadas de libros de poesía italiana y fanzines literarios de la década de los 70.

La obra de Enrico David que podemos contemplar en la Tate Britain es Absuction Cardigan, una instalación habitada por extraños personajes, similares a muñecos excéntricos (entre ellos hombres-huevo de papel maché), alegremente aderezada de contenidos sexuales. Es, según las críticas, la obra que más concuerda con la habitual intención provocadora del Premio Turner. Porque no hay duda de que pintar un obrero mostrando sus nalgas desnudas es algo inmensamente atrevido.

Roger Hiorns

Las obras de Hiorns se sirven de procesos mecánicos y químicos para crear esculturas e instalaciones con materiales de origen ecléctico, contándose entre ellos su propio semen, jabón y soluciones químicas tales como detergente, desinfectante o perfume. Suelen conjugar, según críticas, lo puramente material y lo poético. Cree que la generación artística que le precede, los denominados Young British Artists -entre los cuales se encuentran Damien Hirst y Tracey Emin- están “obsesionados consigo mismos”, considerando su concepción estética radicalmente lejana a la suya.

Ha sido nominado por Seizure: Hiorns consiguió un piso abandonado y lo inundó con 70.000 litros de sulfato de cobre. Al enfriarse y cristalizarse este líquido tóxico, el resultado fue un piso abandonado recubierto totalmente de cristales de un azul intenso. Los visitantes debían acceder al interior llevando botas de agua y guantes. El resultado es algo impactante, un poco alienígena, visualmente hermoso.
Recubriendo el suelo de la Tate encontramos el finísimo polvo que en su vida anterior fue el motor de un jet de pasajeros, acompañado de una escultura de acero inoxidable orlada con cubos prensados de cerebro de vaca. La comisaria Helen Little señala: "El motor ha sido desmaterializado. Se nos empuja a reconsiderar nuestra fe en la tecnología, y a pensar acerca de la entropía de todas las cosas: todos los objetos son, al final, polvo". El sentido del cerebro de vaca prensado parece ser un recordatorio de que anteriormente había pertenecido a un ser vivo. Revelación que tampoco es, si se me permite decirlo, un gran descubrimiento.

Lucy Skaer 

Lucy Skaer es la única artista femenina nominada este año. Utilizando generalmente fotografías de prensa como punto de partida, realiza fundamentalmente dibujos y esculturas, aunque también se adentra en el mundo de la instalación y el videoarte. Sus obras trabajan frecuentemente con la relación entre palabras e imágenes y con la desarticulación de las formas: fuerzan al espectador a luchar para poder ver una imagen o un objeto que no revela su forma de manera inmediata, en palabras de la propia Skaer, “caminando por la línea que hay entre documentación y simbolismo”.
Ha sido convocada para el Premio a raíz de una exposición individual en la Fruitmarket Gallery de Edimburgo, así como por su obra A Boat Used As A Vessel. Otras obra representativa de Skaer es su Great Wave (Expanded), una reinterpretación en negros de La Gran Ola de Kanagawa del artista japonés Hokusai dividida en tres grandes piezas de papel verticales.
En la Tate encontramos, entre otras cosas, su Black Alphabet, un conjunto de 26 esculturas hechas de polvo de carbón con la forma del Pájaro en el Espacio de Brancusi; acompañadas, como parcialmente podemos atisbar tras las franjas verticales de un muro, por Leviatan Edge, un cráneo de cachalote. Según la comisaria Lizzie Carey-Thomas, el cachalote que sólo puede ser vislumbrado responde a un proceso mediante el cual se ralentizan el acto de mirar y el momento perceptivo del observador, de modo que “el ojo oscila entre el detalle y el reconocimiento de la forma”. Así, concluye, la artista nos arrastra hacia un encuentro con la imagen.

Richard Wright

Richard Wright es conocido por realizar pinturas murales abstractas, generalmente de carácter improvisado y temporal, en espacios poco convencionales, teóricamente teniendo en cuenta el posible impacto en el contexto. Se define a sí mismo como “pintor" y, según el propio artista, sus pinturas pretenden "desafiar la conexión entre decoración y trivialidad", añadiendo que "lo más importante del trabajo es que es destruido". Sus diseños incluyen, entre otras, una amplia y variada gama de formas orgánicas, geométricas y tipográficas. Según la comisaria Sofia Karamani, hablar con Wright durante cinco minutos es como "recibir un curso intensivo de historia del arte”.
Ha sido nominado al Premio Turner por los trabajos exhibidos en la 55th Carnegie International y en la Ingleby Gallery en Edimburgo.
Su mural de delicadas hojas doradas, realizado al fresco, trepa por una de las paredes de la Tate.


El día en el que la exposición abría sus puertas a los críticos, la pared contra la cual dormitaba el cachalote de Lucy Skaer -justo la opuesta al mural de Wright- amaneció decorada con una pequeña filigrana, roja como una herida. Parece que Wright decidió hacer este "aporte" a la exposición en el último momento, sin que nadie lo viese.
Este acto se ha querido comparar a la resolución imprevista de Turner de añadir una boya roja en su obra Helvoetsluys, colgada al lado de la obra de Constable The Opening of Waterloo Bridge, justo antes de la inauguración de la exposición en la Royal Academy en 1832; lo cual logró que ésta última pareciera chillona y poco delicada. Precisamente, dichos cuadros están expuestos juntos en la propia Tate Britain por primera vez desde su anterior encuentro. Aunque esta acción inesperada parece haber deleitado profundamente a la Tate debido a la supuesta -empecinada, podríamos decir- correspondencia con Turner, Wright niega haber pretendido reproducir la táctica del mismo. Tampoco he logrado encontrar su testimonio de por qué lo ha hecho exactamente.
La comisaria Carey-Thomas explica que todos los artistas elegidos comparten un interés en la transformación: David transforma el cuerpo, Skaer transforma las imágenes, Hiorns transforma los materiales y Wright transforma los espacios. Añade también que las obras de los seleccionados son menos escandalosas que las de los años precedentes, y que requieren del espectador "dedicarles tiempo". La necesitad de observación, de profunda contemplación, comienza así a perfilarse dentro de las necesidades de estos selectos fragmentos del arte contemporáneo.
Un miembro del jurado define la presente convocatoria como un año "clásico".
Por parecerme sumamente relevante, voy a remitirme brevemente a un artículo que publicó Jonathan Jones, también miembro del jurado, en The Guardian el pasado abril:
Según este artículo, todos los nominados tienen en común que utilizan el dibujo como base. Jones cita al teórico francés Nicolas Bourriaud, según el cual hemos dejado atrás la era del postmodernismo para entrar en la era del "altermodern" -¿"altermodernismo"?-, que conlleva un arte que "no está ligado a un tiempo ni a un lugar", de mano de unos artistas que poseen total libertad imaginativa para crear. Prosigue exponiendo que lo que ha encontrado en los seleccionados y en otros artistas británicos es "un arte que se percibe como un verdadero viaje de la imaginación", añadiendo que "cualesquiera que sean las tendencias que hemos reconocido este año [entre los artistas nominados] son en última instancia atemporales". Según Jonathan Jones, los artistas actuales trabajan siguiendo el mismo impulso creativo que hace 30.000 años; lo cual le hace sentirse, en privado, satisfecho de ver una lista de seleccionados para el premio que vindica "la forma más antigua de creatividad, una lista en la cual tal vez Ruskin podría haber encontrado algo que le agradase". Todo esto narrado y aderezado al hilo de un hipotético -¿poético?- encuentro espiritual con Turner -"Bueno, ¿qué creíais que le estaba diciendo al fantasma de Turner?", concluye el artículo-.
Todo esto empieza a recubrir la palabra “arte” de un resplandor etéreo, casi dorado, casi místico, de un valor único e infinito. Lo cual no deja de resultarme familiar.
Este año no hay ninguna obra de video que opte al Premio.
Pero Saatchi, el gurú del mercado del arte, ya lo sabía. Quizá sea curioso que dos de los cuatro artistas nominados para el Premio Turner -Enrico David y Lucy Skaer- estén fichados por Saatchi, la galería que en su día presentó a Damien Hirst al mundo. También podría extrañarnos que la obra de dichos artistas que Saatchi muestra en su web sea casi exclusivamente dibujo en el caso de Lucy Skaer, y una mezcla de acrílicos y lana en el caso de Enrico David. Pero sólo tenemos que recordar que, en el 2005, Charles Saatchi anunció que el tiempo de la pintura había regresado, y que nada era tan inspirador como permanecer de pie delante de un gran cuadro. Saatchi también dijo que el Premio Turner tenía los días contados.
En la actualidad, la actividad de Damien Hirst se centra en pintar cuadros, exclusivamente. Según él mismo explica, está cansado de las altas esferas artísticas y del caudal económico que te acaba arrastrando sin que seas siguiera consciente, fabricando cosas sin motivo alguno, perdiéndote a ti mismo. Ahora, Damien Hirst dice haber dejado de ser productor.
Y los artistas seleccionados en esta convocatoria del Premio Turner 2009 son en esencia -parece ser- dibujantes, prácticamente herederos orgullosos de los antiguos Maestros, conocedores del dibujo, la pintura y las técnicas tradicionales. Qué cosas.
La exposición Newspeak: British Art Now, que Saatchi presenta en el The State Hermitage Museum de San Petersburgo, también está repleta de pinturas. Además, en ella podrá exponer su obra el ganador del reality-show televisivo School of Saatchi organizado -como su nombre indica- por el mismo Saatchi, acontecimiento que según su página web forma parte de una serie de programas que presentará BBC Two y BBC Four este otoño unidos bajo la denominación común The Modern Beauty Season, y que se centrarán en el “concepto de belleza en el arte moderno”. No voy a extenderme con esta iniciativa: necesitaríamos otro artículo. Con todo, no puedo evitar señalar que me da bastante miedo que la exposición en The State Hermitage Museum de la mano de Saatchi lleve el nombre de "Neolengua", como si realmente la suya fuese la gramática verdadera, liberada de todo lo superfluo, todo lo retórico. Personalmente, me gustan bastante las palabras, qué le voy a hacer. Me gusta la riqueza del lenguaje, y no me parece que sea en absoluto necesario abreviarlo (el sinónimo es bello, y la mayoría de las veces ni siquiera es simple sinónimo). Paradójicamente, lo que dicen en la propia web de Saatchi sobre la exposición es que "le da la vuelta a la visión Orwelliana, mostrando que la extensión de lenguajes visuales que están siendo explotados e inventados por estos artistas está de hecho expandiéndose y multiplicándose". Claro que, visto crudamente (neolinguísticamente), el nombre de la exposición de El Hermitage posiblemente esté diciendo "Gente, éste es el único arte verdadero/lícito ahora".
Pero esta tendencia que parece estar implantándose entre los Nombres del arte contemporáneo no debe de extrañarnos. A raíz de School of Saatchi Fernando Castro publica un artículo en ABCD sobre la sociedad del voyeurismo y el espectáculo, de la cual ha participado plenamente y con consciencia absoluta el arte actual. Y es que vivimos una época en la cual la espectacularidad hueca y la vulgaridad son valores ensalzados por los mass media, un escenario de lo consumible sobre el que cada objeto, cada personaje o cada creación ha de ser una explosión provocadora o, más concretamente, un puro espasmo chillón que haga que las personas "con principios" se escandalicen y se lleven las manos a la cabeza. Por ello volver a algo que se presenta como inmutable, algo que parece -se reconoce como- eterno y respetable, algo con aura, auténtico, impregnado de magia, de "la forma más antigua de creatividad"; es proclamado como una especie de liberador remanso silencioso, hogar de la poesía, la psique y la imaginación. Este tipo de arte, que se arrinconó en su momento por ser considerado anticuado, sobreexplotado, utópico, totalitarista y demás adjetivos favorecedores; constituye de pronto aquello que ha adquirido finalmente la perspectiva de ser inusual, fuera de la norma, una contracorriente que se alza en medio de toda esa vorágine de gritos a la que nos hemos acostumbrado (gritos que se alzan la mayoría de las veces sin concepto alguno, sin lucha alguna, sin ningún sentido), del "constante cacareo" emitido por esta "estética de la gesticulación y de la (pseudo)transgresión" de la que habla Fernando Castro. El péndulo del arte quiere volver a poner de moda lo que pide ser contemplado (no meramente "visto", advertido), habitado, ser traspasado en busca de un sentido más poético, más metafísico, o más místico. Lo notable, ahora, es el silencio.
La sociedad de consumo exige productos. Si Hirst ya no es productor, entonces... ¿qué es?
Tal vez sea eso lo que haya visto Saatchi, con su infalible visión de mercado. Y tal vez también lo haya visto la Tate, rompiendo este año con la mediática y ya tradicional excentricidad trivialmente provocadora del Premio, prefiriendo aparecer como “clásicos”, perdidamente enamorados de los nuevos emuladores de Turner.
Otras fuentes: BBC

martes, 4 de diciembre de 2012

TURNER PRIZE FOR PRICE

Por Francisco Tocón

El premio Turner tiene nueva ganadora. Elisabeth Price recibió el galardón de manos de Jude Law en una ceremonia retransmitida en directo por el canal 4 de televisión inglés.
El Turner reconoce la labor de un artista inglés o residente en Reino Unido menor de 50 años. Organizado por la Tate Gallery, es uno de los premios más importantes a nivel  mundial dentro del arte contemporáneo. El premio está dotado con 25.000 libras y el prestigio de pertenecer a una lista en la que se incluyen artistas como Damien Hirst, Anish Kapoor, Richard Long o los hermanos Chapman entre otros.
Desde sus inicios en el año 1984 es un premio rodeado de polémica. Fue creado por Patrons of New Art para promover la compra de arte contemporáneo de la Tate Gallery y fomentar el interés de la sociedad por este tipo de arte.
En la actualidad está patrocinado por Channel 4 y la ginebra Gordon´s, que tomaron el relevo de Oliver Penn, fundador de Patrons of New Art, y más tarde de Drexel Lambert International Inc. Esta última, una compañía de inversiones americana que en 1990 se declaró en bancarrota y suspendió el premio.


La obra ganadora,'In Woolworths Choir of 1979',  consiste en una instalación de tres  videos. En ellos se mezclan imágenes, texto y música para “explorar nuestra compleja relación con los objetos de consumo”. De entre las imágenes de archivo que componen el video destacan las de un incendio en unos grandes almacenes de Manchester donde murieron diez personas en 1979.
Price se impuso a los dibujos de Paul Noble (el favorito en todas las apuestas), las performances de Spartacus Chetwynd y a la película documental de Lucke Fowler sobre la vida del psiquiatra R.D.Laing.


Durante la gala, Elisabeth Price destacó la labor de la enseñanza pública en su discurso de agradecimiento y dijo que su carrera hubiera sido “inimaginable” sin ese apoyo de su colegio. El presentador de la gala, Jude Law, también rompió una lanza a favor de la enseñanza pública, acusando al Gobierno Británico de “vandalismo cultural” por los recortes de presupuesto en educación cultural.

Referencias:
http://www.tate.org.uk/whats-on/tate-britain/exhibition/turner-prize-2012
http://arte.about.com/od/Exposiciones-Y-Eventos/p/Premio-Turner-Prize.htm
http://en.wikipedia.org/wiki/Turner_Prize
http://www.elmundo.es/elmundo/2012/12/03/cultura/1354567104.html
http://en.wikipedia.org/wiki/Turner_Prize

miércoles, 9 de diciembre de 2009

MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y DIFUSIÓN DEL ARTE CONTEMPORÁNEO

Por Marco Sánchez Godoy


“Los Turner: mierda conceptual o arte”, así comienza el artículo publicado en el periódico “20 minutos” del día 4 de diciembre de 2009, un texto que repasa brevemente la historia de los premios Turner, y muestra un ejemplo de algunas actitudes frente al mundo del arte contemporáneo. La periodista usa un tono algo reaccionario y no duda en destacar los aspectos que le interesan para su argumento. Se centra en resaltar la polémica y desacreditar las obras elegidas, aludiendo al aparente sin sentido y mencionando premiados con el titulo de “peor artista del año”. Es ambicioso resumir 25 años de obras ganadoras en tan pocas líneas y resulta inevitable terminar simplificando la complejidad de ciertos temas. Personalmente creo que es complicado leer el artículo y no tener la sensación de que el arte contemporáneo es una tomadura de pelo.
Pero, ¿a quién va dirigido este artículo?.
Este periódico se reparte a un público que por las mañanas en hora punta intenta salir del aburrimiento con la prensa gratuita. Personas que no tienen una formación específica en arte y probablemente las mismas que tienen asociadas el sentimiento de desconcierto cuando visitan (ocasionalmente y casi siempre como turista) una exposición de arte contemporáneo.
Éste artículo no pretende darnos información sobre los premios y su evolución, nos está dando un juicio subjetivo muy definido mediante un análisis superficial.
¿Se puede esperar una actitud semejante hacia el último premio científico?, ¿ o sobre los debates en Humanidades?. Desde los medios apenas hay respeto hacia las artes visuales. ¿Cuándo se va a empezar a tomar enserio la complejidad de las imágenes?.
Parece que el “todo vale” del mundo del arte también se puede aplicar hacia la libertad con la que se opina acerca de lo visual, incluso sin tener una formación especializada. ¿Opinaríamos igual del trabajo de un ingeniero, farmacéutico o arquitecto entrando en aspectos subjetivos que rocen lo despectivo hacia su trabajo?. Porque en otros ámbitos de conocimiento la complejidad de la materia es evidente y se da otro tratamiento, tampoco nos permitimos hablar con esa facilidad si no conocemos la materia.
Aquellas cosas que están basadas exclusivamente en lo visual llevan intrínseco un problema para el observador: en la imagen uno tiende a confundir entre conocer y reconocer. Muchos reconocen lo que ocurre en las obras de arte contemporáneo como si de hitos visuales se tratara, se refieren a Koons como “el de la Chicholina”, a Kapoor como “el de los montones de grasa roja” o a Hirst como “ese que mete los animales en formol”. Pero en esa faceta de reconocer se tiende a creer que uno posee la autoridad para hablar de ello. De forma inversa y con otro tipo de obras, ésto también ocurre en el Museo del Prado cuando alguno de los visitantes sueltan el ya tradicional comentario: “esto si que es arte y no lo que hacen ahora”, pero el pobre no puede ver la cantidad de mensajes que encierran los cuadros y esculturas del museo, sin embargo el asimilar las formas de la imagen lo tranquiliza. Esa seguridad que da el reconocer supone una trampa, donde el espectador tiene la sensación de no estar perdiéndose nada ya que la imagen parece hablar por si misma.
La mayoría de obras de arte contemporáneo el receptor casi siempre es incapaz de asimilar lo que tiene delante y necesita hacer un gran esfuerzo para descifrar uno a uno los símbolos y metáforas que puede encerrar la obra. Desgraciadamente este esfuerzo normalmente no llega mucho más lejos de “esto lo hace mi hijo de 5 años” otra frase muy repetida en cualquier museo de arte moderno.
¿Y quien ha escrito esto?
Es difícil entender el empeño de algunos medios en desacreditar al arte contemporáneo, pero ¿quién está detrás de este tipo de artículos? El ejemplo como punto de partida puede ser esta reseña del 20minutos, donde vemos cómo abordan algunos medios no especializados el mundo del arte. Se puede encontrar bastante material publicado en Internet por la autora de “Mierda conceptual o arte”, los artículos de Raquel G. Otero tienen un repertorio que va desde Bisbal a “La economía de los famosos durante las crisis”. Con este curriculum no parece que la joven periodista sea una experta en arte contemporáneo que pueda articular una crítica decente a los premios, sin embargo su (falta de) profesionalidad ha llegado a miles de personas en una mañana.
Es ésta una actitud muy común en los medios donde muchas veces no hay una intención de que el espectador conozca más sobre la naturaleza del premio, premiados o proyectos, donde los artículos ni siquiera se acercan a un carácter divulgativo cuando se enfrentan a un público que en su mayoría no sabe apenas nada del arte contemporáneo. Fomentan la polémica y el desprecio con una actitud crítica desde el desconocimiento que inevitablemente genera confusión. Es dar lo que se demanda, cuando resulta hasta halagador para el lector que lee el artículo y siente reforzada su teoría y vuelve a exclamar orgulloso en tono fanfarrón: “si ya lo decía yo, esto lo hace mi hijo de 5 años”.
Mi preocupación es ¿cuándo las obras de arte serán tratadas al mismo nivel que otras disciplinas?. La falta de valoración ¿es culpa del espectáculo del mundo del arte o de artículos como el publicado en el 20minutos?¿cuándo tendremos periodistas formados dispuestos a no aprovechar la polémica y realmente hablar de las obras?
Mientras tanto no habrá que dejar de ser crítico con lo que vemos pero tampoco caer en una crítica gratuita desde la superficialidad. Obras malas y tomaduras de pelo las hay en todas partes, pero desgraciadamente casi tantas como ignorantes escribiendo sobre ellas.
A propósito de los Turner como dicen el “El mundo” “Turner vuelve a la pintura”

lunes, 11 de diciembre de 2017

Lubaina Himid, premio Turner 2017

 Me recuerda Carmen que este año el Premio Turner ha sido concedido a una joven artista de 63 años, nacida en Zanzíbar, pero perfectamente arraigada en el Reino Unido. Según indica la Tate, su obra está concebida para visibilizar la creatividad negra y, en general, de las personas de la diáspora africana.

Fotografía tomada de The Guardian. Darren O'Brien / Guzelian
Teniendo en cuenta el carácter del Premio Turner, concebido para apoyar el lanzamiento de los artistas en fase de inicio de la madurez, puede sorprender que se premie a una persona de 63 años... Conociendo la voluntad latente de forzar la polémica, que suele caracterizar a este premio, parece que por ahí van este año "las cosas": artista mujer, negra, joven de 63 años...

lunes, 23 de octubre de 2017

Un breve comentario sobre los premios Turner 2017

Por Jose Blanco

La nueva edición de los premios Turner se presenta con diversas novedades. Los cambios en la normativa que antes impedían la elección de artistas mayores de 50 años han permitido la selección de Lubaina Himid y Hurvin Anderson, en esta edición de unos premios donde durante años resistieron los Jóvenes Artistas Británicos. Además, es reseñable que esta edición seguramente supone la más diversa y multicultural de todas, teniendo todos los artistas algún vínculo con otro país y otra cultura, lo que en muchos casos se puede observar en sus obras. Acaso pudiera la elección de estos artistas verse influida por el Brexit, cuyos detractores defendían que sería un golpe devastador al internacionalismo del mundo del arte británico. Curioso también el hecho de que no encontremos mención a Donald Trump, que ni siquiera se salva de recibir críticas en las pasarelas de moda, como vimos el pasado febrero en el desfile de Public Schoo en la Semana de la Moda de Nueva York. Hay quien se pregunta si la elección de Trump a la presidencia pudo haber influido en la elección de unos artistas que tratan la importancia de la identidad negra o el multiculturalismo, en la tónica de otros eventos recientes (véase EXPO Chicago). Sin embargo, cabe recordar que al fin y al cabo las identidades marginales y minoritarias son un campo en el que el arte contemporáneo lleva haciendo hincapié desde hace medio siglo. Veamos a los preseleccionados de ésta edición:

Andrea Büttner explora la moral y la religión en un mundo relativista con la primera y negacionista con la segunda. Trabaja las transiciones entre ambas, y no estudia la metafísica como un concepto inalcanzable y lejano, sino que se pregunta por ella en paralelo a la reflexión de temas tan cercanos a nosotros como la vergüenza o la pobreza. Un buen ejemplo de cómo recuperar las grandes preguntas en un periodo dominado por el cinismo, el pesimismo y la despreocupación.

Vista de la instalación de  Andrea Büttner: Gesamtzusammenhang, Kunst Halle Sankt Gallen, Suiza, 2017 Foto: Kunst Halle Sankt Gallen, Gunnar Meier. Tate
Hurvin Anderson, a través de sus pinturas ofrece una reflexión en torno a conceptos como ‘origen’ o ‘identidad’, combinando y yuxtaponiendo la abstracción y la figuración, la historia, el presente del artista y la influencia de su propio legado caribeño, como se puede ver en su trabajo Is it Ok to be black? donde los colores vibrantes y la abstracción gestual conviven con retratos de personalidades negras, tomando como inspiración la decoración de las barberías caribeñas de los años 50.

Hurvin Anderson. Is it OK to be black?, 2016. Óleo sobre lienzo, 130 x 100cm. Hurvin Anderson: Dub Versions, New Art Exchange, Nottingham 2016. Tate
Con Lubaina Himid, de nuevo, volvemos al tema de la identidad. Himid ha tratado la diáspora migratoria de África al primer mundo, hacia una cultura occidental que desde hace tiempo se erige como única narrativa válida y global. Ofreciendo una invitación a considerar el legado de los inmigrantes negros como ejemplo de interculturalidad e identidad desarraigada, la meditación en torno a la identidad política, cuya importancia ha crecido con los recientes acontecimientos sociopolíticos, le valieron las ovaciones del jurado y, aunque esto es mera especulación, creo le valdrán la victoria de esta edición.


Lubaina Himid. Naming the Money 2004. Vista de la instalación de Navigation Charts, Spike Island, Bristol 2017. Foto: Stuart Whipps. Tate
Por último, el trabajo de Rosalind Nashashibi, anglo-palestina, trata la ocupación humana en el espacio, relacionando los espacios sensoriales y el espacio físico. También deja entrever elementos de fantasía, en paralelo a la opresión perceptible en muchos de los lugares reales que presenta. En su obra observamos escenas del día a día, donde lo íntimo convive con la vigilancia y el control para mostrarnos una nueva forma de ver lugares sobre los que tantos juicios habíamos vertido.

Rosalind Nashashibi. Still from Electrical Gaza 2015. Foto: Emma Dalesman. Tate
Hay quien se cuestiona si el énfasis por la identidad tan presente en dos de estos artistas representa algún tipo de avance en los diálogos y discursos del arte, en un contexto social en el que las políticas de identidad están a la orden del día. Dudo mucho que en un futuro cercano conceptos como ‘identidad’ dejen de tener relevancia, con lo cual no veo por qué habríamos de desacreditar dicha narrativa. No obstante, lo que parece claro es que esta edición de los Turner, reflexionando sobre los acontecimientos sociopolíticos y la identidad contemporáneos, recuperando la moral y la religión o llevándonos hasta la franja de Gaza, si no un paso más cerca del futuro, está un paso más cerca de las preocupaciones de la gente común. 

miércoles, 7 de diciembre de 2011

¿La "crisis" llega al mundo del arte? Premio Turner 2011

¿"Crisis" o "agonía" en el sentido "hunamuniano"?  Este año habían sido preseleccionados para el Premio Turner George Shaw (pintor), Hilary Lloyd (viseoarte), Karla Black (instalaciones) y Martin Boyle (también instalaciones). La reseña oficial:

Karla Black was born in Alexandria, Scotland in 1972. She studied at the Glasgow School of Art where she received a BA in 1999, an MPhil in 2000 and an MA in 2004.
Karla Black brings together disparate and often unorthodox materials spreading, crumpling and layering them to make expansive floor-based works and suspended sculptures. Using both traditional art-making materials and those drawn from the everyday environment, she has incorporated powder-paint, plaster, crushed chalk, Vaseline, lipstick, topsoil, sugar paper, balsa wood, eye shadow, nail varnish and moisturiser. Her materials are rich in association but are chosen as much viscerally as they are psychologically. She selects things she "cannot help but use", starting each work through some unconscious desire.
Karla Black (38) lives and works in Glasgow.



Martin Boyce was born in Hamilton, Scotland in 1967. He was awarded a BA in 1990 and an MA in 1997, both from Glasgow School of Art.
Martin Boyce engages with the historical legacy of Modernist forms and ideals to create deeply atmospheric installations drawing upon text and elements of design. His investigations will often re-stage the outside within the gallery space, evoking the urban landscape through precisely explored sculptural details. Steeped in an understanding of the concepts of Modernist design, his work draws upon its visual language with a complex repertoire of forms. Noted for his engagement with how these objects are produced, Boyce is interested in how their original political or aesthetic ethos changes over time. His meticulous sculptures bear out his imaginings for the alternative lives these objects might lead if created at a different moment.
Martin Boyce (43) lives and works in Glasgow.


Hilary Lloyd was born in Halifax 1964 and graduated from Newcastle upon Tyne Polytechnic in 1987.
Hilary Lloyd makes work which engages in various ways with the moving image, encompassing video projections, films on monitors, and slide projections. She foregrounds technical equipment as a sculptural medium, prominently displaying the AV equipment on which her work is installed.
Hilary Lloyd (46) lives and works in London.


George Shaw was born in Coventry in 1966. He gained a BA from Sheffield Polytechnic in 1992 and an MA from the Royal College of Art, London, in 1998.
George Shaw paints the landscape of his adolescent life. His scenes are all taken from within a half-mile radius of his childhood home on the Tile Hill estate, Coventry. Typical of post-war British social housing, the estate could belong to any city or have originated at any point between the early 1950s and the late 1970s, promoting the timeless, placeless quality of Shaw’s work. His paintings are always devoid of the human figure, populated instead by seemingly arbitrary details of suburban infrastructure that he has recorded since the mid-1990s.
George Shaw (44) lives and works in North Devon.


El ganador ha sido Martin Boyce

Lo más sorprendente: la personalidad creativa de George Shaw, que testifica la "recuperación de la pintura". Esa "recuperación" que se anunciaban las añoranzas conservadoras desde el año 1910; en España, desde hace sesenta años —diciembre de 1951—, cuando Fernando Álvarez de Sotomayor, perplejo ante el giro en la política estética franquista, escribió una carta al Presidente de la Sección Psiquiátrica del Colegio de Médicos, preguntándole quiénes eran los locos...
Parece ser que la situación ha cambiado, tal vez por el crecimiento del mercado chino, proclive a ese tipo de expresión estética... ¿Serán los chinos quienes nos "salven" del "arte degenerado"?
¿Habrá que "convertir en arte" lo que les guste a los millonarios chinos?

Anexo. La carta de Álvarez de Sotomayor:

«Muy señor mío:
Ante la estupefacción de la sociedad, que tiene ojos para ver y una sensibilidad normal, se está desarrollando una batalla artística de las más lamentables consecuencias para la juventud.
Por un lado, los que defendemos la tradición de las artes plásticas con los más elementales cánones de belleza y los nobles oficios de pintar y modelar a base de realidades objetivas y subjetivas, y por otro, los que pretenden una rápida liquidación con el pasado y la creación de un arte nuevo (que, por cierto, lleva cuarenta años de gestación)  en el cual quepan todos los mayores absurdos y fealdades , las más inauditas aberraciones y las más divertidas experiencias, a las que ponen titulares de arte subrealista, abstracto, indaliano y cuantos otros puedan irse inventando, sin que hasta ahora haya podido apreciar el público sencillo otra cosa que un afán de sorprenderle con extravagancias y las más torpes ofensas a la estética, y a veces a la moral.
Todo ello no parecía tener importancia alguna, ustedes señores psiquíatras no perderán el sueño ni el apetito, a pesar de su trato constante con enfermos; «¡cosa de locos!», dirán ustedes. Pero... ¿y si de improviso les dijesen que los que tienen razón son los locos y que los que deben ser encerrados son ustedes?
Pues esta es nuestra situación. Mientras unos señores producen cosas raras, nos decíamos «allá ellos». Pero el caso es que la crítica de arte, esa carrerita corta de la Literatura, se ha empeñado hace tiempo en demostrar con teorías, explicadas por cierto, en un léxico ininteligible y pintoresco , que aquellos los analfabetos en arte son los que tienen razón, y que no hay cosa de mayor autoridad que no saber pintar para, pongamos por ejemplo, ser un gran pintor.
Todo ello ha llegado a producirnos tal confusión en nuestro espíritu y tal desorientación en la juventud, que hemos pensado en dirigirnos a ustedes para que nos aclaren esta duda: ¿Quiénes son los locos?
En el caso de que seamos nosotros, prometemos no volver a ocuparnos de las Bellas Artes y dedicaremos nuestros esfuerzos a la agricultura y al comercio, afanes sencillos, materiales y a veces lucrativos.
Suyo afectísimo,
Fernando Álvarez de Sotomayor.»


Imagino quiénes estarán pensando en dedicarse a la agricultura, al comercio y a otros afanes sencillos... Aunque bien mirado, a lo mejor se han vuelto locos los del Premio Turner.

lunes, 12 de mayo de 2014

Premio Turner 2014

Según informa la Tate, los candidatos para el Premio Turner 2014 son: 

  • Duncan Campbell, que se dedica a realizar películas
  • Ciara Phillips hace serigrafías, textiles, fotografías y pinturas murales
  • James Richards ofrece vídeos e instalaciones
  • Tris Vonna-Michell presenta actuaciones 


Se diría que las aguas vuelven a sus cauces tradicionales...


lunes, 24 de diciembre de 2007

Mark Wallinger, premio Turner 2007


Conocida la obra de Tomma Abts, mujer, alemana y pintora, a quien se otorgó el premio Turner en 2006, era difícil prever que este año el distinguido fuera Mark Wallinger, un personaje de tradición conceptual , eterno candidato desde los tiempos de Damien Hirst (el de los animales en peceras de formol y la calavera enjoyada). La elección se argumentó: por "su inmediatez, su intensidad visceral e importancia histórica".
Sabiendo que en este premio se valora la obra reciente, Wallinger es bocado de cardenal para la prensa reaccionaria y para quienes entienden que, en asuntos estéticos, ya está bien de hacer el oso… El chiste fácil casi es obvio en este caso, porque sus obras má relevantes son:
1. “Sleeper” (2004), que documenta una performance realizada en Berlín: Durante diez días se encerró en la Galería Nacional de Berlín disfrazado de oso. Creo que la “idea” pasaba por “ocupar”, con las vivencias propias del autor, un espacio recientemente sacralizado por una exposición con fondos del MOMA, que había tenido gran éxito de público.

 
2. "Estado Gran Bretaña". Mark Wallinger organizó en la Tate Gallery una réplica del montaje (especie de “campamento”) que en 2001 había construido en las calles londinenses el pacifista Brian Haw para protestar contra la guerra de Irak, y que fue desmantelado por la policía seis años después. La obra de Mark Wallinger ha sido valorada en 180.000 dólares USA.
El premio, dotado con 50.000 dólares, fue entregado excepcionalmente en Liverpool por Dennis Hopper, que, según mi buena amiga Puri, sigue viviendo de las rentas de haber dirigido una de las películas más oportunas y discutibles de la Historia del cine: Easy Rider, 1969… Y sigue Puri, que está a punto de acabar Bellas Artes y entiende mucho de arte actual:
— ¿Lo ves? Si ya te lo decía yo: los del la Tate (por supuesto, lo pronuncia con acento de Oxford-Serrano) se han vuelto locos. Consintieron aquella instalación y luego se premian a sí mismos. Mira, yo también estoy contra la guerra de Irak… como todo el mundo civilizado, pero todo tiene su lugar: las manifestaciones pacifistas se hacen en la calle, a las puertas del Congreso, por el paseo del Prado y en sitios así. Los museos son para otras cosas… Si el arte se politiza, no hay arte sino panfleto… Y hasta te diría que la obra de Mark (lo cita con familiaridad insolente) ha desprestigiado al mismísimo Brian Haw, pobrecito, convertido en carne picada para las hamburguesas del Hopper (como nació en Barcelona menudea contracciones anómalas para los de Valladolid).
—Visto así… —respondo entre bostezos y cambio de tema, porque hablar de política en ciertas situaciones reduce las posibilidades sexuales…
Pero en mi cabeza mariposean las obras de Goya, Daumier, Dix, Picasso y de todos los artistas de reconocido prestigio que incluyeron el factor político en el proceso creativo. Si el arte habla para todo el mundo, de las cosas que interesan a todo el mundo… Obviamente, no estoy de acuerdo con Puri… Pero, en este caso, tampoco con los criterios de la Academia Británica.
 

Cuando las normas sociales son tan celosas en la defensa de la propiedad intelectual, me parece insultante que los 50.000 dólares se hayan entregado a Mark Wallinger y no a Brian Haw. Me parece asumible que el reconocimiento estético y el incremento de cotización que ello supone recaigan sobre aquél, pero el premio en metálico deberían habérselo dado al pacifista británico, por razones obvias y, desde luego, para acreditar los derechos de autor… Llevamos casi cien años descontextualizando objetos, para que la “réplica descontextualizada” sea un mérito estético relevante; el mérito estético estaba en crear un espacio visual reivindicativo (con carácter de furúnculo para el gobierno británico) y mantenerlo activamente durante más de seis años.
Además existe otro importante argumento. Conocidos los perfiles psicológicos de ambos, no sé a qué dedicará el dinero Mark Wallinger, pero seguro que Brian Haw habría encontrado una finalidad más digna… como, por ejemplo, un museo estable dedicado al movimiento pacifista.

martes, 7 de diciembre de 2010

Premio Turner 2010

Por Mirian Herráez


Debo estar terriblemente equivocada...porque siento que nos "toman el pelo" continuamente respecto a la valoración del arte, no se, lo malo es que veo complicado opinar sencillamente como hacen los que deciden no complicarse y decir: de acuerdo, no entiendo de arte, pero esto no me convence.
¿Os ha dado tiempo a analizar el ganador del premio Turner 2010? Ya conozco que es un premio que normalmente trae mucha polémica, ok, esto lo entiendo porque si analizamos los premios otorgados desde luego que han buscado varias veces generar la espectación. Pero lo que me pregunto es:
-O yo no tengo ni idea de arte, en términos de valoración objetiva.
-O debo educar a mi gusto artístico, en terminos subjetivos.
-O ya no sabemos ni lo que premiar porque estamos cansados de todo.
De cualquier modo como yo no asigno los premios lo que me pregunto es: ¿Intentan darnos una lección de arte contemporáneo? ¿De liberalismo? De... En fin, supongo que el objetivo es sentirse más moderno, fashion y avanzado que el resto. Lo malo es que ellos marcan las tendencias es decir, indican por donde se debería de enfocar el arte contemporáneo.
Lo peor es que me da la sensación de que este tipo de actuaciones sólo llevan a llevar a peor lugar al arte contemporáneo, ya que al tomar en todo caso situaciones tan extremas parece que todo debe ser así...y lo dicho, si no lo entiendes o no te gusta es que no sabes. Pues lo siento pero a todos se nos ocurren situaciones extrañas o extravagantes, y esto es lo que veo últimamente en los premios otorgados.
Premios que son considerados como tales por la extrañeza o extravagancia, eso, siempre parece que son con fines de lucha, realizados por artistas únicos en su especie, irreplicables...y esta vez lo tienen mejor, la actual ganadora no entró en la escuela de arte porque no la cogieron, sólo lo menciono porque si fuera una escuela Española seguro que esto sería explotado, en el caso actual, dudo que esto se explote.
Desde luego que el arte no tiene que ser lo que nos parezca bello, ni lo que este bien encajadado, pintado, sea armónico...pero que ahora parezca que el mejor arte es aquel en el que se generan situaciones desagradables o incómodas para el individuo me desagrada, o lo que desde mi punto de vista es todavía peor, que el arte sea lo que nos dicen ellos que es arte, lo que nos dicen: párate y escucha, es arte...
En el primer caso (arte que genera situaciones desagradables, que intenta escandalizar), posiblemente un niño de 12 años generaría una obra de arte tras otra, obras que interpretadas por los galeristas que lo representasen serían un éxito, pero como sientes algo al exponerte a dichas obras, tu educación se revela ante aquello que rompe toda norma (ya que es su objetivo, y único objetivo), nos lo creemos, nos volvemos nosotros niños y creemos que es arte por desconocimiento.
Pero en el segundo caso, la causa por la que aceptamso que es arte es peor, es el miedo al ridículo, a no ser valorado, a no "entender como el resto", nos dicen que es arte y claro! sin duda lo creemos, es arte, como niños bajamos la cabeza e intentamos al menos pasarlo lo mejor posible ya que nos han dicho que es arte...

lunes, 11 de diciembre de 2017

Anthea Hamilton

Como si las autoridades de la Tate quisieran reforzar el nombramiento del último premio Turner, han dado a conocer la decisión de encargar a Anthea Hamilton, que para muchos era canditada favorita a ganarl el Premior Turner del año pasado, el trabajo que el año próximo ocupará el espacio único de las Duveen Galleries.

Imagen tomada de Artlyst

miércoles, 18 de mayo de 2016

Premio Turner 2016

Ya se conocen los nombres de los postulados al Premio Turner 2016: Michael Dean, Anthea Hamilton, Helen Marten y Josephine Pryde. Este año no hay propuestas demasiado "desconcetantes", aunque los medios ya han enfatizado "el culo" de Anthea Hamilton,

Detalle de la instalación de Anthea Hamilton: Lichen! Libidio! Chastity!  Foto tomada de Daily Art News

miércoles, 4 de diciembre de 2013

El premio Turner 2013

Según recoge La Vanguardia:

"La directora de cine francesa Laure Prouvost fue distinguida hoy con el renombrado Premio Turner de arte contemporáneo por su instalación de video "Wantee".
La representación de un té ficticio entre el abuelo de Prouvost y el artista Kurt Schwitters fue calificada por el jurado de "sobresaliente y movilizadora".

viernes, 4 de mayo de 2012

Los candidatos al Premio Turner 2012

Ya se han hecho públicos los nombres de los candidatos al Premio Turner 2012:

Spartacus Chetwynd está relacionada con la Saatchi Gallery y realiza obras de difícil catalogación, a medio camino entre la performance y la escultura. Sus creaciones se relacionan con la "realidad cinematográfica", con personajes de orientación especialmente morbosa (Richard Dadd) o con propuestas de inclinación hacia el "lado obscuro", como las de Derek Jarman.

Spartacus Chetwynd "Jabba The Hutt Lee Rabelaise ', Vilma Gold 2008 (maltacontemporaryart)

Luke Fowler realiza collages cinematográficos, en los que suele tener mucha relevancia el componente sonoro. Entre los asuntos que ha tratado destaca su aproximación a uno de los psiquiatras que causaron furor durante los años sesenta en la corriente denominada por algunos "antipsiquiátrica":  R. D. Laing




Paul Noble, vinculado a una de las galerías más influyentes del mundo (Gagosian) realiza "dibujos" muy próximos a ciertas corrientes orientales, pero también ha presentado instalaciones.

Imagen procedde Socks-studio

Elizabeth Price realiza vídeos con una estética muy peculiar.



Seguramente me equivoque, pero mi apuesta es por Elizabeth Price.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Sobre el premio Turner 2012


Por Federico Pozuelo

Ya son conocidos los finalistas del premio Turner 2012, y de nuevo se plantean cuestiones acerca de un discurso estético, cada vez mas predecible. La confusión que hace 20 años pudieran generar los criterios de selección de la Tate Gallery, se manifiestan a día de hoy como una fórmula repetitiva poco sorprendente.
El resonado eclecticismo al que la fundación nos tiene acostumbrados, plantea cada día menos impacto a la hora de emitir juicios de valor. Contemplamos lo ya conocido; mapas de claras reminiscencias conceptuales, performances absurdas de tintes pop y vídeos revindicando minorías sociales poco adaptadas.

Pasen y vean una vez más.

lunes, 30 de noviembre de 2009

El artista empresario

Por Ignacio Navas


No tengo muy claro que el famoso premio Turner sea hoy en día una buena referencia cara “proyección laboral”.
¿Sirve para intuir que se “va a llevar la temporada que viene” o saber “qué hacer para ser artista”? Visto así suena un poco ridículo.
Como persona que quiere dedicarse a producir arte y no limitarse a hablar del arte como un crítico o voyeur con un sueldo a fin de mes, necesito saber hacia dónde dirigirme para intentar ganarme la vida ¿Qué tengo que hacer?, no me refiero a mi obra sino a esos movimientos que te permiten llenar el estómago ganando dinero con tu obra. Está claro que el terreno de galerías y el circuito institucional del arte no es una salida muy factible para el artista joven, incluso hay artistas metidos en el circuito de galerías que necesitan de otro trabajo para llegar a fin de mes y yo por lo menos no pienso esperar a los 40 para irme de casa de mis padres. Por lo cual ese camino no es viable.
Ayer conocí un lugar llamado Maus Hábitos (http://www.maushabitos.com/), es un local que ocupa toda la cuarta planta de un edificio, lo llaman un “Espaço de Intervenção Cultural”
Es un lugar creado y gestionado por artistas. Conocí al dueño y le pregunte un poco sobre el lugar. Ellos hacen diferentes cosas, por una parte tienen sus exposiciones, performances y demás y por otra usan el espacio como restaurante, sala de conciertos, bar… todo lo que se les ocurre.
Es un espacio muy interesante, llevan varios años funcionando y parece que les va muy bien.
Por una parte la gente va a “consumir arte” y ellos pueden financiarse con otras cosas que no son sus obras, pero de alguna forma todo se retroalimenta. Además están abiertos a las propuestas que les hagan.
¿Por qué cuento esto?
Ahora el artista no puede esperar a que alguien le venga y le solucione la vida colgándolo en las paredes de su galería o estando pululando a la espera de algún extraño cazatalentos. El modelo de galería y venta de obra está caduco y veo un poco absurdo gastar todos los esfuerzos en intentar entrar en este circuito (aunque mientras exista siempre hay que tenerlo presente, tampoco sería sensato dejarlo completamente de lado). Pero rondar este premio con ciertas expectativas creo que carece de sentido.
En Maus Hábitos había una exposición muy pequeñita pero de muchísima calidad, la sala bien cuidada, el montaje muy limpio, elegante y profesional, y las obras muy buenas. Nada que envidiar a ningún museo o galería.
Por eso, por muy largas que sean las uñas de Saatchi, sus pretensiones no serán más que un punto marginal en el terreno del arte, algo anecdótico. Es continuar con lo mismo, no hay ninguna evolución del arte. En estos espacios creados por artistas sí la hay.
¿Metodología científica para la predicción de por dónde van los tiros? Muy sencillo: quien come del arte y quien no (si hacen cosas buenas o malas va aparte).
Las personas que están generando sus propias alternativas están bien posicionadas, quienes esperan entrar en una galería o se limitan solo a producir obra acaban buscando otro trabajo.
Yo no quiero ver todo esto como algo negativo, es lo que hay y hay que moverse en ello, no es imposible y hay varias salidas y una por ejemplo es lo que han hecho esta gente aquí en Oporto. También siempre vuelvo a la misma referencia: Blank Paper (http://blankpaper.es/). Un colectivo de fotógrafos de Madrid que incluso han llegado a montar una escuela de fotografía, una galería, una editorial… y tienen muchísimos proyectos por hacer que pasito a pasito se van construyendo a sí mismos. También cada uno de sus miembros tiene sus proyectos aparte como fotógrafos independientemente al colectivo. Son ejemplos de personas que consiguen vivir al fin y al cabo de lo que quieren, en este caso de la fotografía.
El artista ya no gana dinero vendiendo obras, los que quedan son los viejos dinosaurios arraigados y montados en el mercado y siendo “valor en alza” no tengo claro que sea una buena forma de llegar a fin de mes para un artista joven.
Hay que buscar otras alternativas y ya hay gente que lo está haciendo.
Es ahí donde deberíamos mirar, mirar como lo hacen, que han hecho, como han llegado hasta ahí…
Tal vez con el tiempo las cosas producidas en este contexto se filtren al marco del museo y las galerías ya que al fin y al cabo es la situación del arte actual.
Las obras de un artista joven apenas tienen valor frente a otras obras con una firma ya establecida, “hay demasiada competencia”.

En la facultad nos tienen encerrados en pajas mentales y fantasías para niños ociosos sobre el arte, siempre mirándose el ombligo. Aunque me gusta mucho hablar y discutir sobre el arte creo que necesitamos ser lo suficientemente sensatos y pragmáticos como para saber cuándo parar. Necesitamos salir y ver que está haciendo la gente pero no solo sus obras sino los soportes que hay tras los artistas.
Estar todo el día quejándose de lo mal que están las cosas ya me cansa, no me ayuda para nada e incluso me da igual, no me interesa ese lloriqueo, toda la mierda se ve en cuanto empiezas a asomar la cabeza. No sé porque nos asustamos tanto, pasa en todos los campos no solo en el mundo del arte, es lo mismo que ves cuando entras a trabajar en cualquier fábrica.
Son cosas muy obvias.
Es importante hacer todo con calidad antes que nada, cosa que parece que a veces se queda al margen, si las obras o esas estructuras no son buenas es entonces cuando se desprestigian con mil excusas para mantener las instituciones y acaban pasando completamente desapercibidos.
Evidentemente no hay un manual de 10 pasos para ganarnos la vida como si fuera un mueble de Ikea pero creo que en estos locales y colectivos hay un ambiente muy constructivo, se dan pequeños pasitos hacia el futuro. Y un dato importante: estas personas comen de ello.
Además es algo muy interesante para la crítica de arte. Al final es un conjunto de personas con unas necesidades en un contexto produciendo obras con gran calidad y gestionando los lugares donde funcionan. El arte se está reestructurando en manos de los artistas, el gran sólido de la institución se ha roto y el rol del artista ahora es otro, no es solo un productor. Este campo está muy alejado de este tipo de premios “oficiales”. Lo que está cambiando ahora en el arte son los contextos, las estructuras que lo sostienen, las formas de producción y distribución.
¿Qué sentido tiene entonces ponernos a escudriñar la bola de cristal de los premios Turner y la sombra de Saatchi? Para mí no es más que un resquicio del pasado donde no estoy invitado a entrar.
Necesitamos un “Arte a martillazos” y ser conscientes de que las cosas han cambiado. El modelo del artista ha cambiado: el artista hoy es un empresario.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Jardines impresionistas en la Fundación Caja Madrid

Como de costumbre, Caja Madrid hace de gancho para la Fundación Tyssen-Bornemisza, con una exposición "de género" en la que lo exhibido no corresponde exactamente con la promesa del título: algunas pinturas, en proporción muy destacable, no son impresionistas. Cosas del marketing... y de los hábitos de quienes merodean en torno a las Cajas de Ahorro: si la gente acude en tropel a ver obras impresionistas, aprovechémoslo para consolidar audiencia. ¿He dicho audiencia? ¡Qué lapsus!

Aunque hay alguna de inclinación expresionista (según Argán, "impresionismo" es lo contrario de "expresionismo"), son pinturas amables, de esas que gustan al público en general (suele haber cola), pero sobre todo a los diletantes seguros de sí, a quienes tienen claro el carácter fraudulento de las vanguardias recientes y el esnobismo de quienes otorgan el premio Turner y prebendas comparables: el arte tiene que ser "agradable a la contemplación", acreditar buen gusto y habilidad del artista... y como diría Banksy, las pinturas deben estar bien enmarcadas. Imágenes para calendarios de floristerías o para decorar "con sensibilidad" cualquier vivienda, por supuesto, según criterios estéticos de El Corte Inglés.
Supongo que esa proximidad a las imágenes de calendarios es la razón por la que, como es habitual en esta sala, prohíben hacer fotos: para que evitar que algún espabilado se apodere del espíritu de las obras y las utilice como fondo de escritorio. ¡Qué falta de sensibilidad!
En mi presencia una de las "vigilantas" se encaró velozmente con un joven que pretendía sacar partido de su teléfono maravilloso... ¡Qué falta de sensibilidad!
Lo más destacable, según mi juicio estético: las tres pinturas de Klimt, obras secundarias de la producción del, por otras razones, interesantísimo pintor austriaco. Forman parte de la serie que le sirve para ensayar juegos de articulación entre figura y fondo, que anticipan corrientes de gran éxito entre las vanguardias del siglo XX.
Lo demás... refleja el exceso de sensibilidad de los gestores de Caja Madrid.
Buena exposición para mitigar el frío... si no hay que esperar para entrar.

martes, 8 de diciembre de 2009

The winner is... Richard Wright


Richard Wright ha conseguido el premio Turner. Pinturas que alteran el carácter de los espacios... Los fenómenos proyectivos regresan de la mano de concepciones ornamentales de gran calidad. ¿He dicho "ornamentales"? Me vienen a la cabeza las obras de Pollock, de Rothko... su capilla, las cosas de Banksy...
"Aparentemente" no ha ganado la "cuadra" Saatchi... ¿O sí? Hiaa, Hiaa, Hiaa (risa de hiena),
En ocasiones el arte es sumamente divertido


domingo, 20 de noviembre de 2016

Los candidatos al Premio Turner 2016

Ya quedan pocos días para que sepamos quién ganará uno de los premios más interesantes y, al mismo tiempo, polémicos del panorama estético contemporáneo. Este año los candidatos son: Michael Dean, Anthea Hamilton, Helen Marten y Josephine Pryde. A continuación, imágenes que pueden dar una idea de los gustos del tribunal integrado por:

Alex Farquharson, Director of Tate Britain, lo preside.
Tamsin Dillon, comisario
Beatrix Ruf, Director, Stedelijk Museum, Amsterdam 
Simon Wallis, Director, The Hepworth Wakefield. 

Michael Dean


Foto Michael Dean
Anthea Hamilton

Foto Clarin
Helen Marten




Josephine Pryde

Foto JakartaPost
Obviamente, los medios de comunicación han destacado muy especialmente el culo monumental de Anthea Hamilton y a cierta distancia, la maqueta de Josephine Pryde. Teniendo en cuenta el carácter promocional del premio, no me extrañaría nada que este año ganara Anthea Hamilton. La solución al enigma, el próximo día 5. Que los dioses repartan suerte a quien la merezca!

viernes, 14 de febrero de 2014

Descubriendo el V&A

Por Clada

Nunca había estado antes en un museo como el Victoria & Albert de Londres. Al menos no de estas dimensiones. ¿Qué es lo que se expone en él? Puedes encontrar desde escultura renacentista y neoclásica, pintura de Constable y Turner, dibujos, fotografía… hasta arquitectura, diseño, y artes decorativas de todo el mundo. Es uno de los más grandes centrado en esto.
Llego un lunes a medio día. El hall es diáfano y aunque hay gente no es excesiva. Hay algunos turistas, pero sobre todo se nota la presencia de grupos escolares. Me gustaría saber más sobre la arquitectura de este edificio que parece tan heterogénea, y aunque hay una visita guiada gratuita decido recorrerlo por mi cuenta. Tengo poco tiempo y mucho que descubrir y entender de su colección. Hay varios puestos de información bajo unas lámparas de diseño contemporáneo creadas por escultor Dale Chihuly, que contrastan con la apariencia del resto de la sala. Luego me doy cuenta de que esta mezcla pasado-presente se repite constantemente.


 La visita es gratuita salvo para una de las temporales enfocada al diseño de moda. A la derecha, sin acabar de desligarse del lugar de recepción, está la exposición dedicada al Renacimiento y la Edad Media, y al arte de Extremo Oriente. En estas primeras hay sobre todo estudiantes dibujando en sus blogs.
Nunca he visto antes tantas piezas provenientes de China, Japón, Corea. Como es una novedad para mi, son las que captan primero mi atención. Cada sala la encuentro en sí cuidadosamente diseñada. No hay mucha gente, y pese a estar lleno de vitrinas se recorren cómodamente. Los paneles son claros y creo que se adecuan a alguien sin mucha idea como yo. Pero parecen una introducción insuficiente para entender en contexto los elementos que ves a continuación, que se disponen sin mucha lógica.
En las plantas superiores hay varios espacios orientados al diseño y las artes aplicadas en Gran Bretaña, y otros a presentar diferentes materiales y formatos: joyería, metal, cristal, cerámica… también una sala donde se explican diversos procedimientos técnicos de escultura (elaboración de moldes, modelado…). No me sorprendió que la mayoría de visitantes fueran estudiantes. Londres cuenta con gran cantidad de escuelas de arte, y no solo dedicadas a las bellas artes, también al diseño y otras materias relacionadas. Me parece que este museo es de especial interés para todo este colectivo.


En las salas que contienen pintura y dibujo británicos también predominaba la gente especializada. Esta última hace un recorrido por varios autores desde el 1600 hasta nuestros días. Me resultó un poco forzada como exposición, pues la información que dan parece más una excusa para colocar todas estas obras, y en sí no tiene mucho sentido ni es realmente aportadora. Una vez más las obras se presentan totalmente descontextualizadas.  A mi no me importó, en tanto que no impide hacerte con tus propios hallazgos, pero creo que resulta inútil para otro tipo de público. Aunque enmarcadas con cristal estaban bien iluminadas y no era molesto.  
En cuanto a la estructura del edificio, debo decir que me costó encontrar estas galerías. Y hasta llegar a ellas tuve que recorrer pasillos y pasillos con otras cosas. Apenas hay uno sin nada expuesto o con indicaciones, algo que ponga cierto orden y sirva de orientación. Tuve problemas también para dar con el camino que accede a las últimas plantas. De nuevo te ves perdido entre un montón de piezas. Y es que el museo está lleno de cosas valiosas, pero la colocación es caótica y es difícil entender el contenido, encontrar. El mapa con el que cuentas tampoco es de mucha ayuda.


Decidí acabar mi recorrido visitando la colección de fotografías, que era mi objetivo principal por los autores que sabía que presentaba. Pero desafortunadamente estaba temporalmente cerrada. No obstante me dirigieron a la planta inferior donde había una temporal que no se encontraba señalizada en el mapa. Esta no tenía nada que ver con el resto de permanentes. Era pequeña, aislada, con una narración curatorial mejor construida. Por lo que pude ver este tipo de exposiciones más concretas no suelen ser a las que acude la mayoría del público, lo que es una pena, pues creo que se están perdiendo parte de la esencia del museo y sus posibilidades.
A pesar de las dificultades salí de allí satisfecha. Con una idea algo más clara de la institución, que era a lo que aspiraba. Alberga manifestaciones muy distintas, da espacio a algunas que en otros lugares pueden resultar marginales y minoritarias, tiene una buena colección de obras de distintos momentos históricos a la vez que se actualiza con exposiciones temporales que permiten la presencia de autores contemporáneos… Las galerías están adaptadas, y aunque a veces la iluminación no es adecuada creo que es muy difícil cubrir formatos tan diversos. También hay un esfuerzo por ampliar el contenido y ofrecer al espectador una interacción mayor con la exposición. En casi todas las estancias hay lo que llaman “study rooms” con libros y ordenadores con los que localizar piezas en concreto y profundizar en otros detalles a través de imágenes digitalizadas y textos.
Si bien, como ya he dicho, a veces falla en lo pedagógico y te sientes desatendido ante tanto y tan mal comunicado. Te da la sensación de estar frente a cientos de escaparates que no eres capaz de hilar.


También cuentan con una buena biblioteca, otras actividades formativas, artistas en residencia de variada procedencia profesional, open studios para conocer lo que están haciendo allí que son gratuitos… ¡habrá que volver a conocerlo!