jueves, 11 de junio de 2015

El programa cultural de Ahora Madrid

Tenía pendiente un breve comentario sobre la vertiente "cultural" del programa de Ahora Madrid, que no me parecía prudente ofrecer antes de que se hubiera materializado el nombramiento de Manuela Carmena. Una vez se ha hecho público el acuerdo entre PSOE y Ahora Madrid, llega el momento de lanzar uno pocos renglones de escaso fundamento, dada la escasa atención prestada en el programa a la faceta cultural.
El programa ofrece una imagen bastante fiel del lugar que ocupa este asunto en el orden de prioridades de la inmensa mayoría de quienes viven en la capital de "las Españas". Acaso me equivoque pero me malicio que nos encontramos ante un planteamiento muy relacionado con la tradicional manera de entender la "cultura" que, desde tiempo inmemorial, tienen ciertos sectores progresistas. A saber: "algo" que debe "funcionar" al servicio de los "intereses populares", entendidos éstos tal y como queden definidos en los ambientes donde se definan las estrategias políticas a medio y largo plazo. Desde esa situación aparece una noción de "cultura popular", dispuesta en las antípodas de lo que, desde los mismos, ambientes, se defina como "cultura reaccionaria", "burguesa" o, incluso, "al servicio de los intereses capitalistas". Me excuso por no entrar en debate que requeriría demasiadas páginas, pero en todo caso, me gustaría hacer notar que en la actualidad esa dualidad o dicotomía apenas se manifiesta en lugares muy concretos del actual universo global, porque la "realidad cultural" de un lugar como Madrid es tan compleja como los son los diferentes grupos que se aproximan a ella con intereses diversos. Y desde ella enseguida emergen circunstancias de complejidad superlativa.


Un ejemplo sencillo: el arte contemporáneo

Los seguidores de este blog ya habrán advertido con cuanta frecuencia discuto los planteamientos del MNCA Reina Sofía. Sin embargo, sería ridículo imponer a una institución de ese tipo referencias derivadas de las ideas político-estéticas de Gramsci o de algún líder obsesionado con llegar a modelos que desborden los cauces capitalistas, por la sencilla razón de que ello implicaría una desconexión radical de las grandes corrientes que rigen sobre el arte contemporáneo en Occidente. Y mientras, mayoritariamente, deseemos no desvincularnos de la "cultura occidental", lo más sensato es, cuando menos, no forzar una marginación que dejaría en mala posición a la legión de profesionales (críticos, estudiosos, comisarios, creadores plásticos, coleccionistas, galeristas, etc.) que, por vivir en un mundo fuertemente interconectado, dependen de esa relación. Así, pues, sería absurdo plantear una política de exposiciones concebida exclusivamente para dar satisfacción a los sentimientos estéticos mayoritarios, es decir, "populares". Obviamente, cosa muy distinta es que en la gestión de la institución no se quiera saber nada de esos sentimientos, porque se presuma que ello desnaturalizaría los objetivos de "homologación" necesarios para poder formar parte de las estructura "rizomáticas", de las redes de interconexión que deben caracterizar a los museos de arte contemporáneo de nuestros días. Hasta el MoMA ofrece modelos de gestión que integren los intereses de la cultura popular.
Desde esas circunstancias, los gestores de esas instituciones deberían "hacer bien su trabajo" y los gestores políticos, facilitarles las cosas... con los menores condicionantes posibles.
Por suerte o por desgracia, el MNCARS no depende orgánicamente del Ayuntamiento de Madrid, aunque nos sirva, en este caso, para establecer un punto geodésico. De hecho, el Ayuntamiento de Madrid cuenta con múltiples posibilidades materiales para "complementar" e, incluso "compensar" las actividades del MNCARS, como en cierto modo ya hace Matadero Madrid. Sin pensar en modelos tan ambiciosos como los de París o Berlín, algunas ciudades del norte de España podrían ofrecer ejemplos fáciles (y baratos) de aplicar en ese sentido.


La propuesta cultural de Ahora Madrid

En el programa, dejando al margen las alusiones ambiguas por genéricas (área de derechos sociales e inclusión social), la política cultural se concreta en dos grandes aspectos: El apartado 3.4.2 "La democratización de la cultura" y el punto 4.2 "Regenerar y recuperar el espacio urbano y el patrimonio". La democratización de la cultura se concretaría en las siguientes iniciativas:

"a) Crear una Concejalía de Cultura, independiente de otras áreas, como turismo y deportes, y
dotada de un presupuesto suficiente, y adaptar los órganos de gobierno de las artes existentes a
una gestión transparente y democrática.
b) Crear nuevos protocolos y procedimientos administrativos (licencias, reglamentos, trámites,
concursos, convocatorias) para una gestión de la cultura más ágil, flexible, transparente y que
facilite el acceso a la iniciativa y la producción ciudadana.
c) Potenciar la iniciativa ciudadana en el uso de espacios e infraestructuras, la programación de
contenidos y la organización de eventos en las instalaciones municipales.
d) Recuperar, conservar, difundir y poner en valor nuestra memoria colectiva, así como el
patrimonio material e inmaterial, con el fin de estimular visiones plurales y críticas del pasado y
de su significado en el presente.
e) Recuperar el uso de la calle y los espacios verdes para la creación de un arte independiente,
respetando los recursos comunes y privados y la convivencia ciudadana.
f) Garantizar la visibilidad de la diversidad cultural de Madrid en bibliotecas, centros comunitarios
de medios, centros culturales, espacios de creación, escuelas de artes y espacios públicos.
g) Usar licencias libres en la producción cultural e intelectual financiada por el gobierno municipal."


Teniendo en cuenta la complejidad de la muy amplia estructura de recursos (humanos, inmobiliarios, mobiliarios, etc.), los siete puntos de este bloque parecen demasiado genéricos, excesivamente ambiguos, en suma, poco operativos. Desde ellos no me imagino lo que se va a hacer con el Matadero, con el CentroCentro, con las instalaciones del Conde Duque, etc. Por no hablar de la muy amplia y compleja red de Centros Culturales, sujeta a circunstancias que acaso merecieran un replanteamiento en profundidad.
Lo del "presupuesto suficiente" de la Concejalía de Cultura me ha dejado traspuesto...
Echo en falta una concreción mayor en la propia definición de "cultura" o, mejor de "acción municipal en asuntos culturales", para colocar sobre la mesa, bajo el microscopio analítico, las diferentes posibilidades que, a mi juicio, debería tener en cuenta una política cultural que sintonice con las expectativas de los vecinos, en sus diferentes grupos de intereses y afinidades.
Y por fin, lo de "recuperar el uso de la calle (...) para la creación de un arte independiente", me hace pensar en si, por fin, todos los madrileños, con independencia del barrio en que vivan, podrán disfrutar las delicias que ya saboreamos en las zonas "más creativas" y si, por fin, los graffiteros trabarán libremente en el barrio Salamanca. 

La "cuestión patrimonial" no se afronta con mayor detalle:

"Regenerar y recuperar el espacio urbano y el patrimonio
Recuperar un Madrid Saludable que ponga en valor y en uso su patrimonio histórico, artístico,
inmaterial, de propiedades, inmuebles, saberes... AHORA MADRID emprenderá acciones que
afronten con decisión las situaciones urbanas de mayor emergencia, con el objetivo de recuperar un
Madrid Saludable que ponga en valor y en uso su patrimonio histórico, artístico, cultural,
inmaterial, y las propiedades, inmuebles y obras de titularidad pública."

Obviamente, en este aspecto, las posibilidades de las autoridades municiaples, supeditadas a normas generales y regionales, son reducidas pero creo que se podrían y deberían hacer muchas cosas, quizás demasiadas para las limitaciones presupuestarias de un Ayuntamiento hipotecado hasta la médula. Pero esa es otra cuestión.


¿Qué hacer?

Me consta que ahora mismo hay muchas personas empapadas de entusiasmo reflexionando sobre la futura política cultural de un Ayuntamiento de Madrid matizado de tonos multicolores, pero...
Teniendo en cuenta la forma de "trabajar" que tienen los sectores políticos interesados en el asunto cultural, creo que son tan cuantiosas las posibilidades de poner en marcha una política cultural sensata —es muy fácil hacerlo mejor que en el periodo anterior— como la de movilizar chorradas que satisfagan a quienes pongan el corazón por delante del cerebro y a quienes se hayan posicionado en los ámbitos de decisión con la finalidad de medrar... Esperemos que los nuevos ediles y sus equipos de trabajo tengan capacidad y energía para eludir fenómenos endogámicos... aunque, francamente, conociendo nuestra peculiar idiosincrasia, lo veo difícil.

Paradoja en el IVAM

Aunque ya se "suponía", un informe de la Intervención General de la Generalitat, confeccionado a partir de un análisis aleatorio ha llegado a la conclusión de que, bajo la dirección de la señora Císcar, esposa de Rafael Blasco— condenado a seis años de cárcel—, se adquirieron a precios superiores a los de mercado. Según 20 minutos 

"El informe señala que la escultura La moneda, el tiempo y el laberinto. Homenaje a Borges II, adquirida al heredero de Gerardo Rueda, figura como entregada en la documentación del IVAM pero no consta en sus dependencias si bien, según el instituto, se ha pedido a la Fundación CAPA que entregue la obra a la mayor brevedad. También apunta que tiene cedidas 211 obras de su propiedad a entidades públicas y privadas pero el depósito de obras en dependencias restringidas "se aleja" de las funciones museísticas y de custodia señaladas en la ley de creación del Instituto"


Mucho me temo que el IVAM será noticia irregularmente durante los próximos meses. ¿Servirá para que la gente se interese más por recorrer sus salas? Si así fuera, como curas viejos y preconciliares, podríamos decir que también la señora Císcar escribió recto sobre renglones torcidos y pasaría a la historia por haber hecho un buen servicio a la difusión de arte contemporáneo... Son las paradojas del arte contemporáneo.

miércoles, 10 de junio de 2015

El Castañar, un palacio nuevo pero añejo

El palacio de El Castañar supone una interesante visita para contemplar en directo las circunstancias socioculturales del Antiguo Régimen, aquel que en casi toda Europa, en buena parte de la Europa desarrollada, comenzó a pasar a la Historia tras la Revolución Francesa, en procesos de duración y desarrollo irregulares. En España, por sus peculiares circunstancias históricas y, muy especialmente, por el empeño del general Franco y sus colaboradores, aún subsisten rezagos importantes del absolutismo e, incluso, del sistema feudal,  especialmente afincadas en las zonas más deprimidas de la piel de toro.
Podría parecer que el palacio de El Castañar, forma parte de las excentricidades de un “noble”, celoso de iniciativas como la de Neuschatel o de Sintra, pero creo que cualquier relación con esos palacios sería forzada, aunque sea el más moderno de los tres. Aquí no se buscaron relaciones con “lo español”, frente a las referencias portuguesas o alemanas de aquellos; aquí el modelo es escocés; es decir, no existe voluntad de enfatizar los componentes nacionales, contra lo que se podría esperar de un linaje (conde de Mayalde) de profundas vinculaciones con las esencias de "lo español"; pero así era y sigue siendo la aristocracia española, demasiado "culta" para hacer bandera de raíces tan prosaicas.

Concretamente, el modelo a imitar fue la Abbotsford House de Escocia, residencia del escritor Sir Walter Scott, y el proyecto fue firmado por Joaquín Saldaña y López (1904-1909), arquitecto especializado en obras eclécticas del gusto de la aristocracia, algunas de las cuales han llegado a nuestros días, para dar fe de cómo este grupo social entendió la crisis de 1898.No era momento para sentirse orgullosos de "lo español"; era preferible remitirse a otras realidades culturales, de mayor enjundia... ¿por una simple cuestión literaria o de faldas?
Cobran 6 euros por visitarlo, siguiendo a una persona poco versada en las artes de Cicerón y, por supuesto, en asuntos de cultura material. Permiten dar un paseo por la finca, que también se ofrece para actividades cinegéticas, y por la planta baja del palacio, ambientado "familiarmente" mediante objetos que recuerdan el pasado inmediato...

Problemas mínimos en el Museo Arqueológico Nacional

Según informan los medios, dos capiteles procedentes de Santa María de Aguilar de Campoo y expuestos en el Museo Arqueológico Nacional, se han desprendido de su instalación en las salas dedicadas a los reinos cristianos de la Edad Media, que como el resto de las dependencias, fueron inauguradas hace poco más de un año, en abril de 2014. Los daños han sido mínimos y, muy probablemente, en poco tiempo volverán a estás visibles al público. Esperemos que no se desprendan más piezas...

Fotografía El País

martes, 9 de junio de 2015

E la nave va

Mientras nuestros políticos debaten sobre el reparto de prebendas, llegan noticias especialmente preocupantes. Al parecer, España será el último país europeo en contar con supercargadores de Tesla. Al mismo tiempo y según Xataca, los señores del gobierno están preparando una ley para bloquear las instalaciones de autoconsumo eléctrico. Ha de ser porque, según dicen, la fabricación y el tratamiento de las baterías y los paneles solares implican procesos muy contaminantes... Es enternecedor contar con unos magnates tan atentos a nuestros intereses.

domingo, 7 de junio de 2015

Entre pitos y caca

Las elecciones regionales y municipales han colocado sobre el tablero varias circunstancias valoradas irregularmente y con sesgos manipuladores por los partidos políticos y por los medios de comunicación. De ellas deriva una dinámica política infernal: el panorama cambia día a día, matizado en tonos psicodélicos enmarañados por la creatividad acuosa de un yonki. En el tablero destaca el juego de paradojas abierto por los resultados, que harán las delicias de los acólitos de Derrida y demás sacerdotes de la ortodoxia posmoderna. La victoria pírrica del PP, en realidad, supone tal pérdida de poder, que está en tela de juicio la pervivencia de las propias siglas, amenazadas por el mismo virus flamígero que difuminó a la UCD, aquel partido también obsesionado con apropiarse del centro-centro, ese agujero negro devorador de retóricas vacuas. Imaginando un hipotético descalabro en las próximas elecciones generales, hay quien habla, incluso, de crear un nuevo partido reuniendo los "restos" del PP con Ciudadanos...

Imagen tomada de applelizados
La derrota del PSOE, que le deja en caminos ya trazados por otros correligionarios del sur de Europa, probablemente supondrá ganancia de poder real, pero ya veremos si con su ejercicio son capaces de alterar una situación escasamente halagüeña para sus intereses a medio plazo. En todo caso, en tiempos de penurias, tener el control da las mamandurrias durante cuatro años es mucho.
Para desgracia de los pobladores de la calle Ferráz, la presidenta doliente de Andalucía se quiere asociar con el PP siguiendo las muy liberales y realistas enseñanzas de Felipe González, para detener al partido de Pablo Iglesias, que algunos ven como factor primordial en la lucha contra la corrupción (Fincial Times). Es fácil imaginar las consecuencias que tendría un acuerdo más o menos explícito entre PSOE y PP en buena parte de la geografía peninsular… Pero ante la previsible evolución del voto, acaso conviniera a "la casta" hacer buena la fórmula definida en el 15M: PSOE = PP. ¿No sería asimismo “razonable” que se fusionaran el PSOE y el PP para formar un gran “partido de centro” que contuviera las veleidades marxistas-leninistas y neo-bolivarianas?
Para acentuar las dimensiones cósmicas de la paradoja, Podemos, que se presentaba irregularmente, a la postre ha resultado ser el partido de mayor proyección política "aparente" de cara al futuro, tanto por sus posibilidades políticas específicas en Madrid, Barcelona y unas cuantas ciudades más, como por la capacidad para arbitrar la pugna entre los partidos “de la casta”. Pero tampoco parece librarse esta formación de las afiladas garras de la paradoja, porque tal y como han subrayado ciertos analistas, su éxito, que ha supuesto la casi desaparición de IU, sólo ha sido "aparente", porque, al menos en Madrid y Barcelona, se ha construido sobre la personalidad de dos mujeres independientes, de fuerte personalidad y gran capacidad comunicativa… Obviamente, de eso se trata, de que Podemos sea capaz de ofrecer propuestas de gran interés social ofrecidas con personas con gran tirón popular. Y francamente, no sé si buena parte de los líderes regionales de Podemos cuentan con esas cualidades… La cohesión del grupo y sus flecos endogámicos tienen ventajas operativas pero también algunos inconvenientes… Supongo que por ello y por la relativa carencia de líderes carismáticos, el profesor Monedero ha reconocido que a Podemos le falta “músculo”…
Donde Podemos ha quedado por debajo del PSOE, de nuevo se plantea el problema afrontado mil veces por IU de asumir, como “mal menor”, respaldar a un partido comprometido con los mercados, pero con un “estilo de gobierno” aparentemente más social... Tiempo tendremos de ver si el mal menor se convierte en endémico, porque esos acuerdos pueden hacer pensar a una parte del electorado “de izquierdas” que, de nuevo, el voto útil debe ir al PSOE.

Cuando se acercan las fechas límites para concretar gobiernos locales y regionales, cuando no deja de llover mierda sobre el erial hispano, entre cánticos de afirmación centrista de quienes visten camisa azul vieja y se identifican con yugos y flechas y con los credos del neoliberalismo, es imposible prever qué pactos políticos concretos se acabarán imponiendo, aunque sea fácil suponerlo. Si bien parecieran "naturales" las alianzas entre el PSOE y Podemos y entre el PP y Ciudadanos, la proximidad de las elecciones generales y, sobre todo, las circunstancias de la señora Díaz, conocedora de su creciente poder en el partido y apremiada a que no se advierta demasiado su error de cálculo al convocar elecciones anticipadas, complican un panorama que, de otro modo, fuera más sencillo.
Pero la situación más compleja y delicada la tienen los "chicos de Ciudadanos" empeñados en ofrecer imagen "centrista y limpia" que, en condiciones normales, podrían conseguir según el muy socorrido principio de la veleta: según diga Eolo, apoyarían al PP o al PSOE, porque ambos defienden modelos afines a los suyos. Pero por incrementar las posibilidades cómicas de un tablero progresivamente coloreado en matices surrealistas, la tormenta mediática, esa que tiene descolocado al señor Rajoy y a los líderes de IU, les complica las decisiones, porque ya han aprendido que la vinculación al PP, inevitablemente, les colocará en la palestra junto a un partido con los dodotis demasiado cargados. Las malas lenguas dicen que, en pocas semanas, la "operación púnica" descubrirá una estructura de corrupción rizomática, imposible de controlar, que podría comprometer a unas cuantas personas incluidas en la candidatura de la señora Cifuentes, confeccionada bajo la influencia decisiva de la ilustre “cazatalentos”. Y resultaría terrible para sus intereses a medio plazo aparecer respaldando las cabriolas semánticas de la señora Cospedal para que su color corporativo mudara hacia los tonos terrosos de la caca tierna; mal preámbulo para defender los intereses de las empresas con voluntad de hacerse con los servicios públicos (sanitarios, educativos, etc.) de la comunidad de Madrid.

Imagen de mundodeportivo
Por si hubiera alguna duda sobre dónde están los problemas políticos reales de este país, ahí están los muy significativos “incidentes” ofrecidos a todo el mundo en la final de Copa del Rey de fútbol. Aficionados vascos y catalanes, de esos que componen los parámetros medios del mapa sociológico, en la zona progresivamente desafecta a la idea de “nación española”, han protagonizado una descomunal pitada, que debería iluminar a quienes llevan años aplicándose a las querencias del poder sin más recursos que sus limitaciones y sin otros objetivos que el control de las mamandurrias. Para ilustrar el despropósito, al Gobierno se le ha ocurrido ofrecer un"comunicado" acaso forzado por la "necesidad" de salvar la cara ante quienes demandan "energía" frente a los desafíos soberanistas:

"Comunicado del Gobierno sobre los hechos producidos en la celebración de la final de la Copa de S.M. el Rey. Sábado, 30 de mayo de 2015.
El Gobierno condena los ataques contra los símbolos que representan al conjunto de los españoles, a la democracia que los ampara y a la convivencia que comparten.
​De la misma manera, considera que cualquier muestra o manifestación de intolerancia es siempre reprochable; y lo es más todavía cuando busca la repercusión pública aprovechando un espectáculo deportivo, que todos los españoles tienen derecho a disfrutar, sin la protesta y la perturbación que algunos quieran imponer.
Las cuestiones ideológicas o políticas no deben interferir el normal desarrollo de los acontecimientos sociales, culturales y deportivos. Y aprovechar un encuentro de fútbol para escenificar una protesta de carácter político es una falta de respeto para este deporte, para el conjunto de los aficionados y para todos los españoles, que tienen derecho a disfrutar de este partido como lo que es, un espectáculo deportivo, y, al mismo tiempo, a ser respetados a través de los símbolos que nos representan a todos y a nuestra democracia.
Por tanto, quienes promueven y participan de actuaciones como ésta pretenden hacer pagar las consecuencias de su proceder a los aficionados al deporte y al conjunto de los ciudadanos, a quienes no demuestran la más mínima consideración.
En todo caso, la intolerancia de algunos no debe poner en riesgo la convivencia de todos.
En consecuencia, se ha convocado para este mismo lunes, 1 de junio, la Comisión Estatal contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte, con el objetivo de proceder a denunciar las actuaciones inconvenientes y, en su caso, proponer las sanciones que fueran procedentes, en aplicación de la vigente legislación, cuyos principios deben ser preservados, tal y como se había indicado ya a los presidentes de la Real Federación Española de Fútbol y de los clubes participantes en la final, en cartas remitidas el pasado 27 de mayo por el presidente del Consejo Superior de Deportes y el secretario de Estado de Seguridad."

¿La pitada es una “muestra de intolerancia”? ¿Las cuestiones ideológicas o políticas no deben interferir el normal desarrollo de los acontecimientos sociales?... Me excuso por no replicar punto por punto la “originalidad” de un texto que nos refuerza en la idea de que algunas personas piensan con el “cerebro bajo”: ataquemos los síntomas ¿para resolver las dolencias?; ¿a punta de bayoneta como en tiempos de Primo de Rivera? Los más moderados hablan de promulgar leyes que prohíban semejantes desafíos a los sentimientos de "los españoles de bien". ¿No acabará nunca el empeño por forzar la confrontación? ¿A quién le interesa repetir la historia de Yugoeslavia?
Para desahogo (relativamente inmediato) del devenir del Estado español y de acuerdo con los intereses políticos de Podemos a corto plazo, la señora Colau ha rechazado la "hoja de ruta" secesionista para asegurarse el apoyo de ERC... Aunque los últimos comicios han ofrecido cifras alarmantes en las sociedades catalanas y vascas, el previsible auge de Podemos podría abrir el camino a una "tercera vía" que, inevitablemente, conduciría a la reforma constitucional... Por el contrario, los últimos resultados electorales han alumbrado el crecimiento de las voluntades centrífugas con un punto álgido, especialmente “doloroso” en Navarra, donde la balanza se ha inclinado levísimamente hacia las voluntades heterodoxas. ¡Navarra, una de las más esplendorosas cunas de la espiritualidad hispana!
Imagen tomada de elbiocultural
En ese escenario y durante estos días, lo más substancioso está sucediendo al margen de los debates para consumo publicitario, en Europa, donde se discuten fórmulas (TTIP) para contrarrestar el empuje oriental, que pasan por anteponer los intereses de las grandes corporaciones a las leyes y los valores sociales de Europa. Dicen quienes saben que el objetivo de las maniobras es aplicar el modelo socioeconómico norteamericano a la Unión Europea… Me temo que estamos frente a un reto que marcará el devenir político, al menos, durante los próximos años. Al parecer, ya se están sublevando las bases de algunos partidos socialdemócratas europeos, que cedieron a las exigencias de discreción del proceso.
De continuar las grandes líneas de evolución histórica por ese camino, se habrán cumplido las previsiones del profesor Monedero y muy pronto desaparecerá el capitalismo, tal y como hoy lo entendemos. Pero suceda lo que suceda en España, gobierne quien gobierne de los ayuntamientos, en las comunidades autónomas y en la Administración Central, cualquiera que sea el nombre que demos al nuevo modelo económico, seguirán mandando los de Bruselas... o mejor, los ejecutivos de Wall Street, de Cannary Wharf, de la City o de Shanghai, es decir, de los Mercados, que deberemos empezar a escribir con mayúscula para dar substancia semántica a las enseñanzas de Boltanski y Chiapello sobre el "nuevo espíritu del capitalismo". Tal y como ahora se manifiestan las cosas, ese "nuevo espíritu", acorde con el pujante ultracapitalismo global, puede expresarse en clave "posmoderné" mediante mil metáforas y dos mil referencias eruditas, que según la perspicacia de mi buen amigo Javier, nos remiten indefectiblemente a Max Weber, pero… Pero en un ambiente histórico decididamente alejado de los principios del puritanismo protestante, donde rige la ley del más fuerte, me temo que tanto el “nuevo” espíritu del capitalismo como la dialéctica engendrada por la actual situación política española, se pueden concretar y resumir perfectamente con una sentencia más vieja que los huesos de Atapuerca: el más fuerte machaca al más débil… porque sí. Metáfora recurrente sobre la esencia darwviniana de la dinámica cultural; posmodernidad a tope.

Darwin, imagen de Wikipedia
No sé si se pueden hacer muchas cosas en el territorio de las estructuras, ese que atrae la atención del profesor Monedero, porque ya se encargarán los medios de explicar lo bueno que es el acuerdo económico entre Europa y USA; y lo asumirán fervorosamente las mayorías silenciosas, tal vez también porque la losa de la deuda es demasiado contundente. Por fortuna, gracias al secular desfase cronológico de España, aún se pueden aplicar cambios en el campo de lo inmediato, aunque ello implique ciertos reajustes en la gestión de ciertas empresas del IBEX35. Confiemos en que los acuerdos entre USA y la UE no consagren la corrupción y la estupidez como aditamentos estructurales imprescindibles para el nuevo sistema; sería terrible que Boltanski y Chiapello descubrieran que España sigue siendo la “reserva espiritual de Occidente”. Y confiemos en que los "consultores externos" no interpreten como altamente peligrosa la marginación del choriceo en el sistema económico español.

lunes, 25 de mayo de 2015

¿Podemos?

Se han cumplido los presagios que vaticinaban el fin del bipartidismo y, francamente, a pesar de ciertos indicios significativos, no sé si han cambiado mucho las cosas en la dirección de los intereses sociológicamente dominantes…Lo alumbrarán los destellos de los días sucesivos.
Tal y como estaba previsto, algunos medios dicen que se han resentido las corrientes centrífugas. Ya veremos en qué cuantía, porque las cifras no están claras.
Tal y como estaba previsto, se terminaron los gobiernos de mayoría absoluta de los pijos del monopoly; a partir de ahora, la acción de gobierno deberá pactarse con “otras fuerzas”, todas ellas más o menos integradas en las estructuras del sistema liberal, pero menos contaminadas por el hedor de la zahúrda. Nadie debería alarmarse, ni tan siquiera los ultracentristas; además, las autoridades municipales "afectadas" ya se habrán cuidado de hipotecar la gestión futura a corto plazo: según dicen, entre deudas y contratos blindados, el Ayuntamiento de Madrid no tendrá capacidad de maniobra hasta el año 2015. Si llega a la alcaldía, la señora Carmena necesitará sus conocimientos jurídicos...

Imagen tomada del diariodenavarra
Tal y como estaba previsto, los dos partidos que permanecieron al abrigo de los vientos dominantes —IU y UPyD— se han hundido con gemido de Titanic. Supongo que, por fin, quienes habían hecho de sus objetivos políticos personales necesidades ineludibles, habrán comprendido lo estúpido de mear contra el viento; aunque podrían creer que conviene mantener la misma postura a la espera de un cambio en las circunstancias meteorológicas... o climáticas. La próxima glaciación les pillará con el gesto hosco y la vergüenzas fuera; y así los encontrarán los arqueólogos del futuro.
Veremos cuánto tiempo tardan los partidos "emergentes", esos que para unos deben cambiar la forma de pensar de la gente y para otros, limitarse a hacer las cosas bien, en asumir razonablemente las contradicciones éticas asociadas al ejercicio del poder y, entre ellas, las inducidas por la endogamia, que parecen ser “invariante castizo” de la sociedad española. Me gustaría saber qué instrumentos van a movilizar los de Podemos para anteponer las personas más capacitadas a "las más convenientes"; teniendo en cuenta las capacidades profesionales de la señora Aguirre y que, tal vez, tenga mucho tiempo libre...
Por fortuna y de momento, quienes han protagonizado vuelcos en los resultados electorales han sido personas situadas en las antípodas de la mediocridad sedimentada por la dinámica endogámica y corrupta de los últimos cuarenta años. Puede que durante los próximos años, cuando miremos hacia las instituciones, encontramos personajes que no nos abochornen. Sería mucho hasta para un cambio “lampedusiano”.
Y hasta podrían suceder milagros y que los líderes de Ciudadanos eludan pasar por “la marca blanca” del PP… Sería tan sorprendente como la beatificación de Óscar Romero, pero teniendo en cuenta la complejidad del tablero político ante las próximas elecciones generales, nada es imposible. El desenlace del "problema andaluz" proporcionará pistas claras.
Se vislumbran días interesantes, de esos que alimentan la mítica de la maldición china.

martes, 19 de mayo de 2015

Podemos o no podemos

Podemos o no podemos, esa es la cuestión...

Puede que me exceda en artes quiméricas pero es posible que quienes forman un partido tengan el objetivo de hacer algo útil por sus semejantes y no sólo medrar; aunque desde la experiencia reciente sería más propio hablar de ingenuidad superlativa. Obviamente, queda como opción de compromiso y de ejercicio común, la voluntad de medrar unida a la de servir al pueblo, como se decía cuando a los dirigentes sólo les juzgaba “la Historia”. Desde esa premisa realista y elemental y presuponiendo que Podemos es un "partido serio", deduzco que la mayor parte de los errores estratégicos aparentes cometidos por sus líderes no son fruto de objetivos personales mezquinos sino de fenómenos más complejos, probablemente relacionados con las fórmulas tradicionales, empleadas por los partidos de izquierda real, esa corriente de la que deriva casi de manera natural.
Esos "errores tradicionales" de estrategia política y de promoción social, en el contexto de la peculiar democracia española, dejaron al PC y a IU en una situación relativamente estabilizada y definida entre el 3,77 % de las Elecciones Generales de 2008 y cerca del 11 % apuntado en 1979, con el liderazgo de Santiago Carrillo, y en 1996, con Julio Anguita, aunque durante las últimas cuatro convocatorias, esa banda se ha estrechado en los alrededores del 5 % (entre el 3,77 y el 6,92 %). ¿Cómo entender que en un país con problemas estructurales, de corrupción y sociales graves, apenas el 5 % de los votantes considere la conveniencia de un cambio algo más "enérgico" del propugnado por el juego bipartidista entre PSOE y PP? Doctores sociológicos tiene la Santa Madre Iglesia para explicarlo o embarrar aún más el análisis, según convenga a quien pague el estudio, pero las razones son elementales de aislar, analizar y relacionar con otros elementos del sistema sociocultural. No entraré en el fondo de la cuestión salvo para enfatizar un muestrario de aspectos de "mi negociado". Pero en todo caso, parece que los estrategas de Podemos van por el camino abierto por el señor Anguita, que en buena lógica se manifiesta de vez en cuando particularmente cerca de Pablo Iglesias.

Foto andaluces.es
Sospecho que el error práctico más obvio deriva de lo mal que se entendieron en ciertos ambientes (políticos y académicos) las aportaciones más elementales de la Escuela de Frankfurt (su modelo humanista); ésta ha sido asimilada en el contexto académico como una corriente más de pensamiento, es decir, como otro jalón necesario para establecer antecedentes lineales que desembocan en las fórmulas postmodernas o post-postmodernas. En los foros próximos a la disciplina docente son comunes las citas a Horkheimer, Adorno, Habermas... como constructores de un camino que culmina en la posmodernidad, pero son raras las alusiones a lo más específico de sus respectivos pensamientos, si salvamos los lugares comunes recogidos por los propios medios o en los textos de síntesis aparecidos, por ejemplo, en los catálogos de las exposiciones redactados por santones de rigor relajado.
Empecinarse en interpretar el voto de las personas como decisión “equivocada” o “errónea” cuando no eligen la opción valorada por el "analista prestigioso" como la más acorde con sus intereses no tiene sentido y apenas informa sobre las limitaciones del analista. Aunque sea políticamente incorrecto decirlo y mucho más reiterarlo, los votantes nos comportamos siguiendo criterios y mecanismos de motivación similares a los que subyacen cuando asistimos a un supermercado y tomamos un producto concreto y no el situado en las inmediaciones; es decir, no sólo son decisivos los juicios racionales (relacionados con la calidad, la cantidad y el precio), porque además, según el sector social al que dirijamos las observaciones, pueden aparecer factores de lo más variopinto.
Es paradigmático el caso de Julio Anguita que, cuando estaba al frente de IU, se preguntaba en voz alta y tono airado por qué no le votaban los trabajadores que reconocían la sensatez de su programa en comparación con las prácticas de los partidos de "la derecha". La "razón" sería obvia para cualquier estudioso de los fenómenos de conducta que hubiera leído a E. Fromm... Un político como el señor Anguita,  sumamente inteligente, de gran capacidad analítica y pedagógica, jamás conseguirá "muchos votos" (un porcentaje mayoritario) si se empeña en reprender a los votantes como si éstos fueran alumnos de un instituto. Persuadirá a una parte del electorado “concienciado”, pero repelerá a casi todos los demás; lo de la educación continua tiene sus limitaciones… Desde los principios elementales del marketing, no se puede "vender" nada sin crear en el "cliente potencial", cuando menos, sentimientos positivos. ¿Que por razones de "honestidad política", desea marcar distancias con el marketing...? Ante esa intención, la estructura social española aconsejaría alejarse de la política activa y dedicarse a dar conferencias a los correligionarios, por ejemplo, creando una cadena de televisión como La Tuerca...
Desde la corta vida de Podemos se empiezan a manifestar tics comparables a los de Julio Anguita; de entre todos ellos, acaso destaquen los protagonizados por el profesor Monedero que, en su propia proyección cosmética, fascina a unos pocos e incomoda a muchísimos más; fue sintomática, por ejemplo, la manera de dirigirse al señor Montoro en tono amenazante, perdiendo de vista los resultados genéricos de esa actitud, unida a las circunstancias de sus propias finanzas. Con tales planteamientos, teniendo en cuenta las cifras del CIS y las suministradas por los comicios anteriores no creo que puedan movilizar a un porcentaje superior al 20 o 25 %, que sería el conseguido por la suma de los votantes de Podemos y de IU, en todo caso, insuficiente para gobernar. ¿Cómo salir de esa zanja? Por fortuna para los intereses electorales de Podemos, también se advierten tics que recuerdan al primer Felipe González... Obviamente, es importante emplear los mismos "recursos publicitarios" (las mismas mentiras) que los partidos convencionales... Convencer con razonamientos presentados teniendo en cuenta el perfil de las personas a quienes se dirigen o seducir con engaños, esa es la cuestión, una cuestión primordial del actual orden democrático en el Universo Mundo, con los inconvenientes reconocidos por todos.
Durante estos días se han hecho públicas grabaciones protagonizadas por el actual presidente de la Diputación de Valencia; en uno de los "cortes", presuntamente, cuenta billetes procedentes de las comisiones; en otro el señor Rus evalúa el carácter de sus propios votantes:  "Dije: traeré la playa a Xàtiva. ¡Y se lo creyeron! ¡Si yo mando, traeré la playa! Y van y se lo creen todo. ¡Serán burros! Y me votaron". Son las cosas de la democracia, tal y como hoy la entendemos. Y desgraciadamente, ese fenómeno no es exclusivo de Xàtiva ni de la Comunidad Valenciana.
No obstante, es obvio que los años no han pasado en balde y gran parte de los líderes de Podemos (de quienes aparecen en televisión) traen aprendida la lección y ofrecen estrategias de comunicación menos agresivas que las de los más viejos de IU...

Imagen tomada de cousasdeimeneo
A los "errores" tradicionales y los puntuales de corte afín, aún deberíamos unir los ofrecidos desde un planteamiento ideológico que, como he sugerido en alguna otra ocasión, me parece condicionado por el mencionado desfase de la Sociología académica. Hace poco un amigo me comentaba las servidumbres que, a efectos de investigación homologada, debe asumir quien, por ejemplo, presenta una tesis doctoral o un texto que ha de ser aceptado por una revista de prestigio. Y me hablaba de las referencias obligadas (casi siempre de corte posmoderno), las que no se podían mencionar explícitamente (el marxismo clásico) y las que convenía incluir, cuando menos, como digresión (Benjamin, Lyotard, Lacan, Vigotsky, Gramsci... Boltanski, etc.). Consecuencia de esta situación son escritos que, con aparente exceso de rigor y notas a pie de página, al lego escéptico pueden parecerle cualquier cosa menos "textos científicos"; más apropiadamente, elucubraciones oscuras, descontadas de la realidad mediata o inmediata y también discutibles. Y en aquella conversación concluíamos que los mejores análisis sociológicos no están en los manuales académicos, sino en los periódicos de mayor prestigio internacional, con un argumento profundamente sintonizado con el sistema; se gana mucho más dinero en la nómina de The New York Times que publicando un sesudo libro de vez en cuando...

Desde observaciones tan elementales, teniendo en cuenta lo claras que tienen las ideas los líderes de Podemos en asuntos de cosmética personal (coleta de Pablo Iglesias, chaleco y gafas redondas de Monederos, La Tuerca, etc.) y lo claras que tienen sus "funciones" los medios de comunicación, me pregunto con mucha inquietud si el objetivo es gobernar o… simplemente, ocupar el espacio de IU... ¿Es posible que Pablo Iglesias y sus compañeros estén planificando una aventura con el objetivo de conseguir el 11 % de los votos (en las elecciones generales)?

¿El 15M, un motín de Esquilache?

En tiempos de cascada escatológica, uno de los acontecimientos más enfatizados por los medios ha sido la “retirada” del profesor Monedero, por las razones confesadas directamente en una carta dirigida a Pablo Iglesias, cargada de matices, a mi juicio, sorprendentes y dignos de ser comentados brevemente con la intención no oculta de inducir algún juicio sobre la estrategia política de quien parece haber sido el ideólogo más influyente de Podemos y acaso siga siéndolo.

(...)"Teníamos a nuestro favor el motín de Esquilache que supuso el 15M. Vimos que ese era el punto de inflexión y siempre lo respetamos. Se trataba de convertir esa indignación social en indignación política. Lograr que el miedo cambiara de bando para que los sinvergüenzas a los que se les llenaba la boca de España y tenían el dinero en Suiza pagaran por todos sus desmanes. Contábamos con la grandeza de un tipo auténtico, con coleta, voz trenzada con el timbre de la gente de abajo y, sobre todo, con muchas ideas. Cuando Pablo me dijo: “¿nos lanzamos?”- le contesté: “contigo, Pablo, me lanzo”. (...)"


¿Es apropiada la referencia al motín de Esquilache para calificar —catalogar, evaluar, referenciar, sugerir una figura retórica…—  el movimiento 15M… Sé que en determinado ambientes posmodernos y muy especialmente, en los relacionados con el asunto creativo, es lugar común practicar el juego de las metáforas para enriquecer los juicios con digresiones sugerentes; también me consta que en los mismos ambientes se valoran los “datos históricos” con escepticismo…. Pero en todo caso, contando incluso con las interpretaciones exóticas de ciertos historiadores institucionalistas, que aún sestean por las aulas universitarias, establecer una relación entre el motín de Esquilache y el 15M me pone en guardia ante la posible existencia de axiomas menos claros de lo deseable; porque esa comparación pasa por alto una cuestión fundamental y a mi juicio, de importante carga política, por supuesto, si entendemos que la Historia puede ayudarnos a definir estrategias para afrontar la gestión del presente.
En aquellos lejanos tiempos —o no tan lejanos—, las corrientes modernizadoras, racionales, “positivas”, en el sentido del interés general y de la evolución histórica en dirección a nuestros valores actuales, estaban de parte del rey, que intentaba convertir sus territorios en un conglomerado social (no me atrevo a decir "país") acorde con los planteamientos del despotismo ilustrado. Al parecer, los madrileños, curtidos en mil hambrunas, se sintieron especialmente molestos porque el rey pretendía transformar algunas de sus costumbres más queridas y, entre ellas, pasearse embozados, llevar sombreros de ala ancha, que ocultaban los rostros, arrojar los excrementos a las calles y otras de fuste similar. Obviamente podría haber intereses en la línea de facilitar los controles de policía, pero incluso en ese sentido, las ideas de Carlos III eran “modernas” o, cuando menos, más modernas que las ofrecidas por quienes reaccionaron violentamente y, sobre todo, por quienes instigaron las revueltas, muy probablemente, amparadas en el mencionado y secular problema de fondo: el hambre de importantes sectores de la sociedad española.
Entre unos y otros sentaron cátedra de una cultura popular —no sé con cuánto arraigo— que, años después, culminaría en la extraña "Guerra de la Independencia" y, sobre todo, en aquél “¡Vívan las caenas!” desplazado arbitrariamente por Buñuel, pero expresado en 1814, cuando los sectores reaccionarios ofrecieron la “metáfora viva” de sustituir los animales de tiro por personas, para escenificar la “petición” al Rey de que suprimiera la Constitución de 1812; para importantes sectores dela población española aquella manera de entender la acción política, la derivada de las revoluciones burguesas y que anticipaba el Liberalismo, no sintonizaba bien con “nuestras costumbres”, secularmente bloqueadas por los intereses de la Iglesia y de la Aristocracia.
Supongo que el profesor Monedero ha basado la reacción en lo que, a mi juicio, es la parte más superficial de aquel acontecimiento: los manifiestos para que desaparecieran de los puestos de mayor influencia política los personajes no españoles... Obviamene, quienes acabaron ocupándolos no fueron, precisamente, personas preocupadas especialmente por los intereses de "las clases trabajadoras".

Puerta del Sol, mayo de 2011
Me ha desconcertado especialmente la idea de que Podemos surgió, expresamente, con la voluntad de transformar la "indignación social" en "indignación política"...  ¿El 15M y el movimiento "Democracia real ya" eran movimientos sociales pero no políticos? Podría estar equivocado, pero creo que el 15M y todo lo  sucedido en la Puerta del Sol durante aquellos días, fue uno de los más formidables movimientos políticos acaecidos en Madrid desde la noche de los tiempos, que además tuvo  repercusiones más o menos notorias en muchas partes del Planeta. ¿La carencia de líderes de solvencia intelectual reconocida eliminaba el carácter político? ¿Desde cuándo hay que tener un doctorado en teoría política para hacer política? Es posible que la falta de sintonía entre el movimiento 15M y las ideas de buena parte de los santones de la "teoría política" fuera otra de las cualidades que lo distinguieron, pero esa diferencia acaso descalifique más a éstos que a quienes se comunicaron mediante Internet.
Aunque fueran muchos quienes en los territorios políticos convencionales, discutían la Constitución de 1978, en el 15M los objetivos iniciales eran infinitamente más sencillos y estaban orientados en la dirección de las transformaciones que el sistema capitalista había movilizado a partir de los objetivos de globalización. Nadie reivindicaba recuperar costumbres viejas ni recuperar el régimen franquista, sino plantear un marco político que nos homologara con los países del entorno inmediato, que aplicara estrictamente la Constitución del 1978, progresivamente degradada por el desarrollo de un práctica política y normativa hipotecada brutalmente por los poderes dominantes; el lema fue: "¡Democracia real ya!". Y lo hicieron mediante vehículos de comunicación nuevos, que suponían un cambio muy relevante en la forma de difundir ideas y que además definían un marco de acción política horizontal, hasta entonces inimaginable. Es significativo que fuera Carlos Taibo, también profesor de Políticas pero de la Autónoma y de inclinaciones anarquistas, quien asumiera cierto protagonismo a la hora de sistematizar los objetivos del evento.
En suma, el paralelismo o la similitud entre el motín de Esquilache sólo se puede percibir desde una concepción cíclica de la Historia, poco acorde con la dinámica irreversible de los sistemas culturales. Forzando los términos, acaso pudiéramos hablar de un "factor" común, las necesidades económicas en ambos casos, pero con tantas diferencias como las determinadas entre el supuesto "Estado visigodo" y las formas de Estado posteriores a la Revolución Francesa.
Desde ello y teniendo en cuenta la inteligencia del profesor Monedero, me brota la duda de si no pretendería reconstruir la historia del 15M en función de su particular manera de entender el universo político español, como se viene haciendo en España desde tiempo inmemorial. Con voluntad maliciosa, la lectura de ese párrafo propone conclusiones poco lisonjeras para la imagen del profesor Monedero y, desde luego, para la imagen de sus propuestas políticas... Sin ellas, bajo el prisma conciliador del juicio conformista aparecería otro "error de estrategia" que podría costar a Podemos el escepticismo crítico de quienes protagonizaron aquellas jornadas.

Puerta del Sol, mayo 2011
Pablo Iglesias como "mecanismo mediático" paradójico

"La opinión pública es tornadiza", decía "el ministro" de La naranja mecánica (Kubrick, 1971) y aunque ha llovido mucho desde entonces, ya era notorio la facilidad de mover los juicios sociológicamente relevantes, que se traducen en partidos con representación parlamentaria, en una dirección o en otra. Y eso que hace cuarenta años apenas era imaginable que los medios, en su capacidad de modelar conciencias,"funcionaran" como funcionan ahora...
En la carta de despedida el profesor Monedero incluía tres renglones significativos:

(...) "En política, nunca he sentido tanta seguridad como cuando él está cerca, cuidando siempre a todos los que estamos en esta pelea. Quien no entienda esto no entenderá por qué Pablo Iglesias tiene el mandato de gobernar nuestro país. Hoy mismo seguimos en esta pelea (...)."

¿Pablo Iglesias “tiene el mandato de gobernar nuestro país”? ¿De quién? ¿Cuándo? ¡Cuánto optimismo! Mucho me temo que las circunstancias propias del “actual sistema democrático español” no están a favor de una expresión de intenciones tan poco realista. Asumiendo las excepcionales capacidades del profesor Iglesias, no puedo creer en la sinceridad de una puesta tan disparatada, más propia de una carta de recomendación de esas que firmamos con frecuencia en la universidad para presentar a un alumno brillante. Es obvio que el éxito de Podemos en las elecciones europeas y las expectativas que se están manejando respecto de las próximas convocatorias, tienen relación con las cualidades personales de Pablo Iglesias, pero quien no haya percibido la relación de ese éxito con la estrategia de una cadena de televisión empeñada en conseguir espectáculo con el asunto político ("debates" e "información") y, por supuesto, ofreciendo carnaza a los sectores "de izquierdas", está ciego.
Desde hace tiempo, la competencia entre el grupo Atresmedia y Mediaset, se ha materializado en dos frentes del mercado publicitario: el territorio mayoritario, donde compiten Telecinco y Antena 3 (con La 1), para hacerse con la parte más substanciosa de un sector de la audiencia (¿de la población?) próximo al 50 %;  y el dedicado a los sectores "progresistas", donde pelean Cuatro y La Sexta, por una porción mucho menor, próximo al 20 %, ese porcentaje definido con insistencia por los estudios del CIS, que no digieren bien los programas de "entretenimiento y cotilleo", por decirlo sin acritud. Desde la entidad de ambos universos, no es difícil establecer el sentido real, sociológicamente hablando, del éxito mediático de Pablo Iglesias, al potenciar el crecimiento de una cadena dirigida a quienes se pueden sentir molestos por el actual desarrollo político español.

Imagen tomada de La Guarida de bizzentte
En todo caso, ello conecta con una circunstancia muy relevante de nuestra sociedad: los procesos de realimentación que existen entre los medios “de comunicación” y la opinión pública. Desde hace muchos años, es función primordial de aquellos incidir en ese proceso para modelar la opinión pública en la dirección conveniente a los intereses de quienes los sustentan económicamente. Detrás del grupo Atresmedia existe un conglomerado empresarial que ha orientado sus negocios teniendo en cuenta las cualidades globales de la sociedad española, destinando también atención especial a los sectores más pasivos o conservadores, tal y como acredita, sin ir más lejos, la línea editorial de La Razón. En todo caso, el grupo Atresmedia tiene intereses convergentes con los de "la casta".
El asunto se ha visto con claridad en la reacción de la propia cadena, al observar los resultados de las elecciones europeas y las expectativas de voto —más o menos manipuladas—, que ofrecían hace unos meses para Podemos una cuota muy superior a la conseguida hasta entonces por los partidos políticos "de izquierdas". A partir de ese momento, con la excepción de algún programa concreto, la Sexta ofreció la misma estrategia goebbeliana que las cadenas inclinadas decididamente hacia el PP, con levísimos matices: convertir a Podemos en foco de críticas más o menos descalificantes de todos los "intervinientes" que, invariablemente, pasaban por forzar la relación con Venezuela —cuyo gobierno está categorizado en los eriales de ” lo políticamente incorrecto”— y por enfatizar cualquier “irregularidad económica” que debía convertirse en clavo ardiendo desde el que neutralizar la voluntad de luchar radicalmente contra la corrupción, que había arraigado en el contexto sociológico progresista. El mismo programa que había proporcionado púlpito a Pablo Iglesias, de la noche a la mañana, apareció con un formato de debate en el que todos los representantes políticos y, por supuesto, los periodista “de editorial” (señores Inda y Marhuenda) no hacían otra cosa que descalificar a Podemos.

Foto Ciutadans
En paralelo y en una maniobra que recuerda demasiado la "operación Roca", todos los medios, por supuesto, incluidos los de Atresmedia, comenzaron a "dar cancha" a los muy atildados líderes de Ciudadanos, con el objetivo doctrinal de convertir al partido de Albert Rivera en una referencia "moderna", en cierto modo comparable a Podemos (en muchas ocasiones los "periodistas" han enfatizado la "relación" de proximidad entre ambas formaciones), pero con un "matiz" específico diferente: Ciudadanos no presenta ninguna mácula o faceta criticable o negativa; los líderes de Ciudadanos son, sencillamente, perfectos. En suma, Ciudadanos se ha ofrecido a los votantes como el partido "nuevo" (innovador) y "perfecto", capacitado para dar respuesta al gran problema de nuestros días: eliminar la podredumbre de la casta actual; y ello matizado ideológicamente en tono "liberal", término, que aún hoy se entiende por muchas personas con las contradicciones recogidas por el propio DRAE, y que permite al votante poco versado en asuntos políticos una interpretación "centrista".
El objetivo era y sigue siendo obvio: bloquear la salida de votos hacia Podemos para reconducir la voluntad de los ciudadanos poco versados en asuntos políticos y descontentos con el PP y el PSOE en dirección favorable a los intereses económicos del IBEX 35. Si se desmorona el bipartidismo, aparecerá un nuevo partido para apuntalar la estabilidad institucional sin concesiones extemporáneas. Si la situación se hubiera completado con ese trípode para las posaderas de Pitia, seguramente habríamos asistido a una descalificación masiva y absoluta de los líderes de Podemos, pero...
Pero para complicar las cosas, los movimientos políticos de los últimos meses han sedimentado una "sub-situación residual" de gran trascendencia para los intereses dominantes: la implantación de Podemos en Cataluña y el País Vasco ha creado un mapa que altera radicalmente la contraposición entre "españolistas" e "independentistas" de hace tan sólo unos meses. Estoy seguro de que esta circunstancia se ha convertido en factor clave para que desde muchos sectores próximos al poder no se mire a los líderes de Podemos como lo hacen algunos personajes de la prensa más rancia. Para aquellos no son la personificación del mal, sino "sangre joven muy respetable" que deberá acomodarse a las circunstancias reales ("realpolitik") y que podría jugar un papel decisivo para solucionar uno (dos) de los problemas políticos que amenazan la estabilidad de España...
Con este nuevo factor, el crecimiento "controlado" de Podemos no sería un problema grave, porque ahora mismo, con la moderación de sus líderes y el auge de Ciudadanos, las aguas ya han retornado a su cauce para ofrecer un paisaje idílico. Y así lo reflejan los mercados: las instituciones financieras, siempre tan desconfiadas, parecen tener claro que España se mantendrá en una estabilidad política a toda prueba, contando incluso, con lo difícil que será concretar gobiernos en el futuro. La necesidad de negociar sin que existan riesgos de graves alteraciones se interpreta positivamente... porque ahora mismo Podemos no propone medidas como las de Syriza y si las propusiera no le respaldarían desde el PSOE...

Desde estas facetas y de acuerdo con las tesis manejadas por los “analistas” de mayor proyección, me pregunto si el “abandono” del profesor Monedero es una decisión coyuntural, una jugada estratégica o un cambio substancial en la estrategia de Podemos a medio y largo plazo...


Las referencias explícitas

No es difícil seguir la ideas del profesor Monedero, dada su capacidad expresiva y las abundantes publicaciones editadas, que ornan su carrera profesional y mantienen bien alimentados a sus seguidores. Sin la pretensión de acotar el germen de un tesis sobre ellas, en esta entrada me limitaré a poner el objetivo a sus propias síntesis y, más concretamente, a una parte muy concreta de la conversación mantenida con Pablo Iglesias en La Tuerca y, sobre todo, a la carta redactada para explicar las razones de su dimisión.
Según manifiesta él mismo, tiene entre  sus objetivos políticos prioritarios uno relativamente desconcertante: "cambiar la forma de pensar de la gente". (Ver entrevista de La Tuerca). Es relativamente “natural” que, como profesor pretenda cambiar la forma de pensar de sus alumnos, pero como político, esa pretensión está, a mi juicio, demasiado lejos de lo que se puede y debe esperar de un político progresista del siglo XXI. Hasta ahora, la voluntad de cambiar la forma de pensar de la gente me había parecido una obsesión de otros sectores sociales y políticos, de quienes sacan beneficio de las creencias ajenas.
En la carta de despedida podíamos leer:

“Voy a volver a recuperar mis cenas con Pablo para hablar de otras cosas que no sean las exigencias de la burocracia. Lejos de las intrigas de los medios. Pablo volverá a reventarme algún capítulo de Juego de tronos que aún no habré visto y yo le voy a decir que cómo es posible que aún no haya visto la versión inglesa de House of Cards. Vamos a compartir el último libro que publique nuestro amigo Ramón Akal, va a hablarme de Perry Anderson, yo le insistiré con Boaventura de Sousa Santos. Vamos a reírnos, como hemos hecho siempre. Incluso hoy mismo que los dos estábamos rondando la tristeza por culpa de un mundo al que le falta empatía. Vamos a volver a ser los confidentes de ese otro mundo posible por el que vamos a seguir peleando. Los mercenarios querrán contar de una manera fea lo que no pueden entender. Hace mucho tiempo que renunciaron a vivir. Pablo es, además de una parte hermosísima de mi biografía, el secretario general del partido con el que voy a seguir luchando. Sabíamos que esto iba a ser difícil, que teníamos que enfrentar muchas mentiras, que el poder nunca iba a permitir sin recurrir a mil tretas que les sacáramos del Gobierno.”
Perry Anderson, foto Tor Erik H. Mathiesen, Wikipedia
Es significativo que aluda, no solo a una dos series para televisión, sino también a Boaventura de Sousa Santos y Perry Anderson, para ayudar a quienes no lo hemos tenido de profesor a entender por dónde van sus modelos epistemológicos y, tal vez. las referencias más queridas en los debates con Pablo Iglesias, que podemos suponer subyacen en el fondo ideológico de Podemos… ¿asumidas por todos los miembros del "grupo dirigente"?
Las obras de los dos autores mencionados me parecen buenas apuestas académicas que, sin embargo, ofrecen inconvenientes en una proyección política relacionada con las demandas del 15M y, por supuesto, con lo sucedido durante los años sucesivos. Y más específicamente, me refiero a la escasa conexión que hay entre los planteamientos de ambos autores y la realidad social española, contando incluso con la indiscutible convergencia que hay entre los planteamientos de ambos y lo que es “alineación común” dentro de las élites culturales que se autocalifican como “progresistas” e, incluso, marxistas, por supuesto, innovadores. También en este caso se ponen de manifestó los fenómenos académicos ya mencionados y, en relación a ellos, los disloques que en nuestros días supone mantener de actualidad las obras de personajes como Adorno, Benjamin y, por supuesto, Lacan; todos ellos más propios de los repertorios eruditos que de los análisis del presente. Cada vez que encuentro referencias de ese tipo me acuerdo de los ensayos de Aldous Huxley, sólo recuperables como metáforas forzadas por quienes valoran su obra literaria (me incluyo apasionadamente en ese grupo) y no están dispuestos a reconocer que también los genios meten la pata de vez en cuando. Salvando algunas excepciones, las profecías (ensayísticas) de Huxley y Los textos de Lacan, Adorno y Benjamin están en el presente tan fuera de lugar como las cataplasmas para evitar infartos.
Frente a los análisis académicos "rigurosos", las exigencias de todas "las mareas" siguen estando en la línea elemental del movimiento "Democracia real ya": acabar con el lastre de la corrupción, un sistema político más inclinado hacia los intereses de la mayoría, asegurar la Sanidad y la Educación Públicas, forzar un reparto más equitativo de la riqueza global... Lo de siempre.
Al contemplar la carta, de nuevo, me brota la sospecha de si no será posible encontrar modelos de pensamiento transformador menos condicionados a los “juegos endogámicos” universitario, que han marcado buena parte de los debates “filosóficos”, “sociológicos” o, incluso, de “política de salón” durante los últimos 40 años en Occidente;  demasiada gimnasia lógica...
Mucho me temo que, frene a las apariencias más superficiales ofrecidas por las zonas desarrolladas, la globalización que se ha impuesto en casi todo el mundo no ha sido capaz de borrar —ni muchísimo menos— las diferencias culturales existentes entre personas de regiones y tradiciones diferentes... Incluso es fácil observarlo en España, con sólo comparar los perfiles sociológicos de zonas como Cataluña o País Vasco con Andalucía o Extremadura. En este sentido es oportuno recordar un fragmento de Boaventura de Sousa:

“Tal como se entiende convencionalmente, la política de derechos humanos se basa en una supresión masiva de los derechos constitutivos, o ur-derechos, tal como los he denominado y que en las sociedades capitalistas existen solamente en cuanto ur-ilegalidades o ur-injusticias. Semejante política se deriva del colonialismo y no se imagina un futuro más allá del capitalismo. Es también una suerte de esperanto con dificultades para convertirse en el lenguaje cotidiano de la dignidad humana en todo el globo. En este capítulo he sentado las bases para una concepción intercultural de una política emancipadora de derechos humanos. Tal política debe basarse en dos reconstrucciones radicales. Por una parte, una reconstrucción intercultural mediante la traducción de la hermenéutica diatópica, a través de la cual una red de lenguajes nativos de emancipación mutuamente inteligibles y traducibles encuentra su camino en una política cosmopolita insurgente. Por otra parte, debe haber una reconstrucción postimperial de los derechos humanos centrada en deshacer los actos masivos de supresión constitutiva –los ur-derechos– sobre los cuales la modernidad occidental fue capaz de transformar los derechos de los vencedores en derechos universales.
Este proyecto puede sonar más bien utópico. Pero, como en una ocasión apuntó Sartre, las ideas, antes de materializarse, poseen una extraña semejanza con la utopía. Sea como fuere, lo importante es no reducir el realismo a lo que existe.”
De Sousa Santos, Boaventura, Para descolonizar Occidente. Más allá del pensamiento abismal, 2010

Boaventura de Sousa. Imagen tomada de blogdotarso
¿Utópico? ¡Quién lo diría! ¿Es posible imaginar una sociedad de la Europa desarrollada que no esté supeditada a los intereses estructurales del mercado y del sistema capitalista? En ciertas regiones del globo, claro que sí, pero aquí, entre "nosotros"…  ¿Deberíamos romper las farolas, reivindicar las capas largas y los sombreros de ala ancha como hicieron los alborotadores en el motín de Esquilache? ¿Deberíamos reivindicar nuestros tradicionales valores cristianos y volver a demandar cadenas? ¿O unir tan nobles tradiciones a la muy arraigada afición al fútbol? Creo que muchas personas de alineación ideológica reaccionaria encontrarían en las palabra de Boaventura de Sousa un filón para recuperar el debate sobre aquello de españolizar a los europeos, que parafraseó el señor Wert en territorios mucho más acotados, y que fue leitmotiv a principios del siglo XX.
En cuanto a la hermenéutica diatópica... Si no queremos leer a Sartori, porque puede parecernos "políticamente incorrecto", demos un paseo por cualquier país de cultura islámica para entender lo difícil que es establecer vínculos de comprensión integral y reflexiva, aunque sea sencillo asumir el trato superficial de una relación perfectamente delimitada en el tiempo y en el espacio. Acaso esté equivocado, pero tengo la sensación de que la hermenéutica diatópica acaso tenga utilidad en un museo de arte contemporáneo para apoyar aquello de las relaciones rizomáticas y, tal vez, en ambientes latinoamericanos, pero puede poco para romper las fronteras entre personas con creencias (no sólo religiosas) de armonización difícil. Seguramente se me replicará que la clave está en tener capacidad para "comprender" que las creencias están en un nivel "superficial" de la naturaleza humana... ¿Seguro? Me permito recordar tangencialmente y sin que ello suponga asumir postura alguna, el debate áspero entre Antonio Elorza y Gema Martín, ambos sumamente acreditados por sus méritos profesionales. sobre ciertos planteamientos de renovación en los países islámicos. Con frecuencia, se oye hablar a los "líderes" de Podemos que además de tener en cuenta con los debates asamblearios (de los "círculos"), consultarán con "los expertos"...  En este caso concreto, ¿a qué experto acudir, al señor Elorza o a la señora Martín?
Desde el prestigio reconocido al profesor Monedero, el dilema sería simple: el “experto más adecuado” sería aquel que mejor sintonizara con las ideas de Boaventura de Sousa que, frente al "problema islámico" o, incluso, frente a la heterogenidad social de España, este asunto me parece tan fuera de lugar como un pedo en la presentación de una tesis doctoral: podría ser una anécdota graciosa, que aprovechara algún imitador de Ingmar Bergman, pero...
Por desgracia, en España, por el enraizamiento de las estructuras endogámicas, es muy difícil —por no decir imposible— conectar con “expertos” cuyos intereses profesionales caminen en la dirección de los intereses generales o, incluso, en la del "conocimiento objetivo", si se me permite la broma en los arrabales de la filosofía del conocimiento, entre otras razones, porque los debates y, en especial, los que llegan a los medios de comunicación no suelen plantearse con voluntad de contrastación; existen demasiados condicionantes que lo impiden.

¿El amor como instrumento político?

En el párrafo de despedida, el profesor Monedero intercalaba dos renglones memorables, que pusieron en sinfonía dantesca mis neuronas, seguramente, porque no manejo en primera instancia las mismas referencias que él:

"(...) Y que ladren los que han perdido la capacidad de entender lo que significa la amistad. Seguimos creyendo, eso significa Podemos, que sin amor no se puede hacer política (...)."

¿Debemos creer  “que sin amor no se puede hacer política”? Me es imposible describir sin intercalar juicios de intenciones ni sesgos especialmente agrios lo que me induce la asociación entre dos palabras con tanta carga semántica en la tradición política española: "amor" y "política" casan mal… salvo que convirtamos la acción política en un juego íntimo, endogámico… Al leerlo desde mis circunstancias de estos díass, me acordé en primer lugar de El Conformista (1970), de Bertolucci y de varias secuencias memorables, en las que se manifiesta mucho "amor", en una variedad interesante de acepciones: cuando, al salir del hotel d'Orsay, le cantan al protagonista la Internacional entre violetas de Parma; cuando la esposa del profesor Quadri ofrece su amor a quien tenía la misión de matarle; y el "amoroso" abrazo colectivo que anticipa la última secuencia de los lobos, que no describiré con más detalle por no molestar a quienes no la hayan visto
Supongo que la frase alude al libro de Martha C. Nussbaum Political Emotions. Why Love Matters for Justice, publicado en 2013, que enfatiza la importancia de las emociones en las relaciones políticas, tal y como acreditaron Lincoln, Gandhi o Martin Luther King; pero si fuera esa la intención, pensando en lectores ajenos a su magisterio, acaso hubiera sido más práctico recurrir a ejemplos más próximos, incluso aunque ello supusiera cierta imprecisión...
En segunda instancia, pensé en el elan vital de Bergson, en la idea afín de Deleuze... o incluso al orgón de Reich, "conceptos" todos muy socorridos en ambientes posmodernos, y hasta durante una fracción de segundo cruzo mi mente la posibilidad de que fuera una alusión al "año jubilar teresiano", en concordancia con las alabanzas al actual Papa de ciertos sectores progresistas latinoamericanos...

Martha C. Nussbaum recibe el Premio Príncipe de Asturias en 2012. Foto Casa Real
El balance

Las elecciones de 2011 ofrecieron un perfil sociopolítico que seguramente no variará mucho en las próximas elecciones y que, asumiendo la movilización de  una parte importante de la abstención "activa" y lo que indican las encuestas "fiables", podría acercar al siguiente reparto: PP, 31 %; PSOE, 20 %; Podemos + IU, 22 %; Ciudadanos, 15 %. Con una línea "más moderada" que lo aleje de las esencias asamblearias e intentara triunfar entre los votantes del PSOE, en un futuro, no creo que pudieran llegar al 30 %, salvo cataclismo en el PSOE, inimaginable, de momento, por sus múltiples vínculos con los intereses dominantes. Dicho de otro modo: en el mejor de los casos, incluso, con optimismo desbordado, contando con un Pedro Sánchez o una Susana Díaz más torpes de lo ya acreditado  y con el perfil sociocultural español, Podemos podría reunir alrededor de 100 diputados, insuficientes para influir de modo significativo en el gobierno, si tenemos en cuenta que el bloque "de la casta" mantendría alrededor de 200. En el peor de los casos, Podemos podría quedar en los alrededores el 10 % de los votos sin conseguir otra cosa que sacar del tablero político a IU, paradójica o "parajódicamente"...
Obviamente, el sistema capitalista se transformará en un sistema de producción nuevo —en España, dada nuestra peculiar idiosincrasia, lo impondrá la evolución histórica, por supuesto, con retraso—, pero mucho antes pasará a la historia la "esencia asamblearia" de Podemos. En todo caso, de momento y mientras la situación no sea catastrófica, serán sociológicamente poco relevantes los que apuesten por una transformación radical, por mucho que sean mayoría quienes así piensen en ciertos círculos, en buena parte de los despachos universitarios o de los museos de arte contemporáneo; lugares, todos ellos, escasamente conectados con la realidad. Y reconozco que esa falta de sincronía refuerza la tesis, esgrimida por algún pensador independiente,  de que muchas propuestas del "Podemos original" parecen más propias de ambientes pijos de barniz progresista que de quienes han de buscarse la vida para pagar el recibo de la hipoteca todos los meses. Me estoy imaginando a un fontanero inteligente y pragmático, de esos que aparecen cuando tenemos una avería y llamamos a cualquier teléfono proporcionado por un amiguete; de esos que cuando llegan a casa se enteran de las últimas andanzas de Belén Esteban y que está muy preocupado por lo que sucederá en el próximo encuentro del Real Madrid o del Barça, ante el discurso de Boaventura De Sousa Santos y me cuesta aguantar la carcajada triste. De momento, en España son muchos más numerosos quienes se movilizan mediante estructuras de motivación primarias tipo "fútbol" o de "entretenimiento y cotilleo", que quienes responden a las argumentaciones del señor Monedero; y los primeros son fáciles de manipular, incluso, aunque sean muy inteligentes porque en su "pasividad" nunca estarán "bien informados"; no "lo necesitan" para mantenerse en equilibrio psicológico.
¿La marginación del profesor Monedero desmovilizará a los abstencionistas activos? Estoy seguro de que serán numerosos quienes se hayan sentido defraudados por su decisión, pero acaso también lo sean quienes piensen que, por sus especiales circunstancias profesionales y "financieras", se había convertido en un flanco débil, demasiado vulnerable. Y aún los habrá que juzguen su decisión una buena idea estratégica, que libere a Podemos de utopías demasiado "académicas"... Quienes hayan llegada hasta aquí sabrán en qué grupo me incluyo, porque no negaré mis simpatías electorales por Podemos, en su planteamiento inicial y aún en el nuevo “más moderado”; al menos, de momento. Tal y como ya he indicado en alguna ocasión, entiendo que a quienes lo gestionan les faltan muchas millas náuticas y, sobre todo, concretar con mayor sencillez, claridad y verosimilitud propuestas de progreso real, que seguramente son más difíciles de aplicar de lo imaginable desde un despacho universitario.... Y enredarse en análisis elaborados mediante metáforas ayuda poco en esa dirección.
Pero sea como fuere, existen varios factores que, en su propia materialidad, justifican sobradamente un aplauso a Podemos (incluyendo al profesor Monedero, por supuesto) y al mecanismo movilizado hasta ahora por ese grupo de profesores universitarios de la Complutense, que ya, sin mayores aventuras, han conseguido resultados elogiables y espectaculares:

  1. La agitación canalizada mediante los medios de comunicación seguramente catalizará el reajuste que necesita una “democracia otorgada”, hasta ahora demasiado condicionada por los intereses continuistas del desarrollo político de los últimos cuarenta años.
  2. Los acontecimientos de los últimos días ponen de manifiesto que los partidos tradicionales pierden el culo por no quedar demasiado lejos de las propuestas de Podemos.
  3. Muy probablemente, la agitación mencionada supondrá un revulsivo que afectará a quienes, hastiados de tanto mangoneo, permanecían en el limbo de la abstención y ello culminará en un mapa electoral más cercano a la realidad sociológica española que la reflejada por el actual Parlamanto..
  4. Han generado un terremoto político que, según parece, acabará renovando la acción política, seguramente para bien; sería hacerlo peor que hasta ahora.

Naturalmente, del breve y arenoso análisis ofrecido en esta entrada también se pueden deducir posibles inconvenientes que el lector ya habrá imaginado... pero hoy no me apetece afrontarlos...Hay más días que longanizas y esta entrada, a pesar de su brevedad, ya es demasiado extensa.

Sintetizando... Muy probablemente la marginación del profesor Monedero sirva para desmovilizar a una parte del electorado, pero no para acallar la coletilla “Venezuela”, que con total seguridad, seguirá sonando; ni que “Monedero es el Bárcenas de Podemos"; y seguro que los “acreditados profesionales” de ciertos medios enseguida encontrarán “argumentos” del mismo tipo o con calado aún más agresivo a partir de cualquier excusa, a no ser que "alguien" les ordene callar... para favorecer el crecimiento de Podemos en Cataluña y País Vasco. Sería divertido que los magnates del IBEX35 estuvieran moviendo hilos en favor de un Podemos moderado y fuerte como fórmula para garantizar la estabilidad de una estructura que se tambalea desde la periferia. Desde estas consideraciones, rompe mi mente el fogonazo tópico con entidad cíclica y paradójica:

"Se vogliamo che tutto rimanga come è, bisogna che tutto cambi". 

Jamás me habían sonado con tanto lirismo, tanta solemnidad y tanta clarividencia las palabras de Giuseppe Tomasi di Lampedusa y por eso me permito la pedantería pueril de citarlas en italiano, pero en España el menor cambio puede significar mucho.
Y por jugar a las paradojas, para finalizar me sumo a los juegos cíclicos estériles, recordando los pasquines que acreditaron en cierta ocasión la protesta de los comuneros ante Carlos I:


«Tú, tierra de Castilla, muy desgraciada y maldita eres al sufrir que un tan noble reino como eres, sea gobernado por quienes no te tienen amor»

Sea como fuere, me alborota el corazón imaginar un debate parlamentario entre los señores Iglesias y Rajoy o quien le sustituya; desde la coyuntura actual las posibilidades son múltiples, pero todas divertidas. 

martes, 5 de mayo de 2015

lunes, 4 de mayo de 2015

Entre mafias, fanáticos y periodismo mentiroso

Guerras, terrorismo, movimientos migratorios... Me arden los dedos, al menos, desde el atentado contra Charlie Hebdo y se me han recalentado con regularidad acelerada cada vez que la actualidad se ennegrecía de lamentos; es decir, casi todos los días. Pero reconozco que me he sentido tremendamente frustrado ante la incapacidad para construir un análisis de mínima catarsis expresiva.
Mafias, terroristas,mafias, terroristas... me pregunto si seremos todos idiotas o si estaremos haciendo méritos para entrar en nirvana de encefalograma plano. Hace muchos años, quien me introdujo en la "masonería" del cine me dijo: "si la película trata sobre un enfrentamiento entre buenos y malos, sólo está pensada para hacer taquilla entre quien acuden al cine para perder el tiempo, que necesidad de quienes no saben qué hacer con él". Hoy, con muchos kilómetros encima, creo que el juicio era atinado y se puede hacer extensible a cualquier forma de expresión estética con voluntad narrativa —las que no gustan en el MNCARS—, ya sea cine, teatro o cualquier forma de creación literaria. Desde ese principio, escuchar las noticias que los medios nos transmiten sobre las acciones de ISIS, la inmigración irregular o los sucesos de Libia, Siria, Egipto, Etiopía, etc. me producen perplejidad, acaso porque tengo entre mis "creencias" la de interpretar los hechos sociales y políticos desde los argumentos esgrimidos por el cine de calidad: desde la complejidad infinita de la naturaleza humana.

Desde el "determinismo" de los hechos consumados y atendiendo a los fenómenos bélicos, en lo más inmediato, todo empezó con la invasión de Irak y en la búsqueda de armas de destrucción masiva... Los medios nos "informaron" de los crímenes de Saddam Hussein, de lo feo que era, de sus perversiones...También recuerdo cómo plantearon los medios la "primavera árabe", como si aquéllas revueltas fueran melodías para los deseos de los mercados y de quienes obedecen las instrucciones de quienes los manejan... Ahora nos cuentan las maldades abominables del presidente de Siria, como ayer nos contaron las perversiones excéntricas de Muhamar al Gaddafi, y continúan con la crueldad intolerable de los ultraperversos fanáticos de ISIS, que exclavizan niñas, cortan cabezas de personas inocentes, queman a los cautivos y lo que, para algunos, es aún mucho peor: destrozan obras de arte y aniquilan yacimientos arqueológicos.
Desde la experiencia acumulada de tantos años de mentiras, me pregunto si realmente los de ISIS son tan malos, perversos y fanáticos como nos cuentan o si simplemente las mentes preclaras de nuestro sistema nos están preparando para que juzguemos imprescindible enviar tropas para ocupar Siria, Irak, Libia, Egipto, Túnez... Y me pregunto también por qué acuden tantos jóvenes a enrolarse en las milicias del Estado Islámico, Me pregunto si esas decisiones obedecen a las corrientes de insatisfacción general en el difuso y complejo universo cultural islámico. ¿Podría ser que una parte relevante de esas comunidades se sienta herida por los sucesos recientes? ¿Podría ser una "respuesta comprensible" ante las muchas circunstancias especialmente lesivas para la comunidad musulmana global? Ahí esta, por ejemplo, el conflicto "imposible" de resolver entre Israel y Palestina, los procesos políticos de islamización política frustrados o "canalizados" a bombazos (Líbano, Argelia, Egipto, etc.)
El argado, en sus circunstancias actuales y por la parte institucional, recuerda las consecuencias perversas del Tratado de Versalles, aquel con el que algunos intentaron humillar a la "nación alemana" por la no olvidada proclamación de Guillermo I como káiser, precisamente, en la Galería de los Espejos, en 1871, que, de hecho supuso el fin de la unificación germana. Teniendo en cuenta la relación entre fin de la guerra franco-prusiana, el desarrollo de la Primera Guerra Mundial y comienzo de la Segunda, me pregunto si, una vez más, nos estarán preparando para una nueva guerra... Y si es así, ¿dónde están los fanáticos?


El asunto de las migraciones es igual de difuso y, desde luego, no menos complejo, entre otras razones, porque en gran medida ambos están relacionados. Las migraciones son fenómenos que tenemos documentados desde tiempo inmemorial cuando nómadas procedentes de los montes Zagros alteraron el mapa político y social de Mesopotamia; por no hablar de "los pueblos del mar", que transformaron el Mediterráneo en los alrededores del año 1100, o de los flujos de individuos que, procedentes de Asia o del norte de Europa, contribuyeron a disolver el Imperio Romano. Los movimientos migratorios siempre son fenómenos complejos, que se pueden solventar con etiquetas simplistas o cargando la responsabilidad de los hechos dramáticos a personajes "perversos" que se enriquecen con la desgracia ajena. Quien tiene una casa, un hogar, sabe que abandonarlo para buscarse la vida en un lugar lejano y extraño, donde no será bien recibido, que además deberá afrontar un viaje peligroso, que puede costarle la vida, es un hecho dramático y terrible, condicionado por muchos factores que sólo tienen un punto en común, el dilema implícito en dicha decisión: elegir entre la miseria asociada a quedarse y un futuro peligroso, incierto, pero con algún matiz esperanzador.
Quien haya viajado por algún país del Tercer Mundo y haya visto como se desarrolla la vida cotidiana, comprenderá cómo se pueden activar las decisiones que conduzcan a un cayuco o a una alambrada diabólica, sobre todo, si tenemos en cuenta que, en la actualidad, los medios de comunicación y, sobre todo, las antenas parabólicas, se han convertido en ventanas míticas afines a las que hace años proporcionaban las diferentes industrias del entretenimiento y, muy especialmente, el cine....
Lo que está ocurriendo en los alrededores de Lampedusa, en Ceuta y Melilla, en Canarias o en Turquía no se puede cargar en la responsabilidad de unos cuantos desaprensivos, contando, incluso, a quienes se benefician contando historias convenientes para las agencias de noticias; sería pueril entenderlo así, por mucho que, con sesgos hacia lo más difuso, lo repitan las bocas de ganso que oímos o leemos todos los días en los oráculos de vertedero, por lo general, aderezados con unas gotas de "verdad" para salvar las apariencias. Seguramente hay personas que "se buscan la vida" gracias al deseo más o menos utópicos de los naturales de Etiopía, Nigeria, Mali, Marruecos y tantos otros lugares maldecidos por los dioes, pero son mucho más numerosos quienes, por imperativos profesionales, viven de filtrar la realidad, colorearla o de mentir sistemáticamente.

Con el paso del tiempo, los emigrantes que llegan a Lampeusa cada vez tienen mayor formación, muchos hablan inglés con fluidez... más o menos como quienes desembarcan en Stansted, el aeropuerto londinense de las compañías de vuelos baratos. Puede que realmente existan mafias, pero los mafiosos más peligrosos no están entre quienes fletan barcos viejos en el norte de África o gestionan las líneas aéreas de "bajo coste".

domingo, 3 de mayo de 2015

El pasado "problemático" de Le Corbusier

Según informa The Art Newspaper, el Centro Pompidou ha explicado la falta de referencias al pasado fascista el conocido arquitecto en su actual exposición porque el carácter de ésta, centrado en las proporciones del cuerpo humano (Le Corbusier, Mesures de l'Homme), es ajeno a esa circunstancia... Doctores tiene la Santa madre Iglesia.
Sea como fuere, a imagen de un "genio" sale mal parada si sabemos que, durante al algún tiempo, tuvo ideas incompatibles con al "genialidad".  Decir que, en momentos de relumbrón creativo, Le Corbusier profesó valores nazis desconcierta, incluso, si entendemos la frase como figura retórica; no sabríamos decir si nos hallamos ante una paradoja, una fórmula antiética o un oxímoron. Creo que aún es difícil "entender" que una persona puede tener ideas políticas "equivocadas" y, al mismo tiempo, destacar en su vertiente profesional, muy especialmente, si es creativa. Acaso sea cierta la estrecha vinculación entre ética y estética... a efectos de juicio estético fundamentado sobre argumentos endebles —por no decir hipócritas—; porque la situación cambia radicalmente si las "ideas equivocadas" salieron victoriosas de una guerra.