domingo, 14 de marzo de 2010

De mal en peor: Mario García Torres y Thomas Schüte en el Reina Sofía

Tengo la costumbre de ensanchar la manga del jubón al enjuiciar las exposiciones que organizan (agonizan) las grandes instituciones estéticas del "estado español" (en los grandes cementerios estéticos del "estado español"). Y acaso debiera mantener esa actitud ("esto lo arreglamos entre todos o lo estropeamos entre todos"), pero lo cierto es que en este caso no podría dormir tranquilo, si continuara por ese camino (¿arreglar qué?).
El Reina Sofía nos propone tres exposiciones que, a mi juicio, determinan uno de los puntos de peor calidad estética que recuerdo desde su inauguración, cuando aún olía a formol. La "Retrospección de Thomas Schüte" recoge la obra de un autor de cierta calidad, que sólo tiene un pequeño inconveniente: en España existe innumerables creadores de planteamientos afines con obras de mayor calidad que jamás verán reconocido su esfuerzo en la institución buque insignia del arte contemporáneo en España.
Demasiados metros cuadrados para mostrar una obra variada, irregular y apabullante, imposible de seguir si no se posee algún conocimiento previo sobre su autor y el contexto estético del que participa... Y en este sentido la gestión del Reina Sofía merece un suspenso bajo porque el soporte documental "didáctico" brilla por su ausencia. En consecuencia, la muestra se acerca demasiado a una sacristía antigua tapizada de exvotos.
Quienes lo valoran (sobrevaloran) enfatizan el proceso y la actitud ante los retos del presente y los eventos estéticos del pasado... Sería absurdo valorar otras cosas.

En las carboneras del antiguo hospital, donde destaca la espectacular perspectiva del antiguo hueco de escalera, también se puede ver la instalación de Mario García Torres (mejicano residente en Los Ángeles), que puede interpretarse como una concesión institucional a la participación de algunas calerías de Los ángeles en el último ARCO...


Mario García Torres ha sido galardonado con diferentes distinciones como el Cartier Award – Frieze Art Fair, 2007; Fullbright Grantee, 2003-2005, o la PAEE –FONCA/CONACULTA Grantee, 2004. Recientemente el artista ha expuesto su obra en el Jeu de Paume, Paris; Berkeley Museum of Art, Berkeley, CA; CCA Wattis Institute for Contemporary Art, San Francisco, CA; en el Kunsthalle Zurich; Switzerland; Cube Hoxton Square, London; Sora Gallery, Tokyo; Museum of Modern Art, Syros, Grecia; Stedelijk Museum, Amsterdam, Holanda Mario Garcia Torres, Kadist Art Foundation.

Pues a pesar de tan ampulosa referencia, el diaporama (¡un diaporama a estas alturas!) acaso tuviera sentido para presentarlo en el Reina sofía durante unos días (tal vez, coincidiendo con la celebración de ARCO), pero no para ocupar una zona desde el 10 de febrero hasta el 24 de mayo, incluso, aunque sea marginal.


La "instalación" de Francisco López no merece ni un renglón.

El Reina sofía ya no huele a formol, sino a cera.

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