sábado, 6 de agosto de 2016

Unos cuantos capiteles de Sofia

El Museo Arqueológico de Sofía es una institución que ofrece un aspecto demasiado vetusto, como si no hubiera sido especialmente afectado por el cambio de régimen que siguió a la caída del bloque soviético; ocupa el edificio de una antigua mezquita otomana y la concepción museográfica casi parece de la misma época...
De acuerdo con los procesos históricos de la actual Bulgaria, las piezas, sumamente interesantes desde el punto de vista de esta blog, componen, a su vez, dos grupos: el asociado a la romanización relativamente tardía de la península Balcánica y los de la época bizantina, cuando, sobre todo, la zona próxima a la costa del mar Negro quedó bajo el influjo directo de la corte de Constantinopla.

Los capiteles romanos

Son seis capiteles pequeños de pilastra procedentes de la "villa Armira", situada a dos kilómetros al sur de Ivailovgrad, al sureste de Bulgaria, que fue construida inicialmente en la segunda mitad del siglo I d.C. y permaneció en uso hasta finales del siglo IV. Ha proporcionado una interesante colección de mosaicos y, desde luego, una no menos destacable colección de ornamentación arquitectónica, entre la que destacan algunos capiteles de concepción sumamente original. De todos ellos, el Museo Arqueológico de Sofia contiene seis que complementan los que que se conservan in situ.

Villa de Armira. Foto tomada de mapio.net
Frente a los capiteles exentos, que ofrecen una estructura de corintios orientales con dos coronas de hojas, los de pilastra sólo cuentan con una única corona, acoplada a estructuras invariablemente "corintizantes", según las tipologías de Pensabene, que también en este caso, acreditan sus limitaciones. En este caso, procedería hablar de "corintizantes asiáticos"...
Los seis tienen ábaco moldurado con ornato en la parte superior, en unos casos de ovas y dardos y en otros, de banda sogueada; se aprecia el  labio del kalathos; las hojas, de folíolos alargados, nos remiten a las fórmulas asiáticas y otro tanto sucede con el redondeo (abocelamiento) de la parte inferior.
Aunque en el museo los sitúan durante el segundo cuarto del siglo II; desde los paralelos con otras partes del mundo romano y, en especial, de los capiteles exentos con los de la época de Diocleciano, también podrían ser posteriores; tal vez, incluso, del siglo III (obviamente, el desconocimiento de las peculiaridades del mundo balcánico, me impide ser más contundente...)

SOMA01
El SOMA01 se distingue por las volutas angulares, un tipo de acanto en el que se aprecian muy bien las trepanaciones auxiliares que se realizaron para conseguir el efecto de claro-obscuro propio de la época de Adriano y Trajano y, por supuesto, de los siglos posteriores. Es relevante el mascarón que ocupa el lugar habitualmente destinado al florón, que como ya hemos visto en este blog, es elemento frecuente en las zonas de gran influencia griega (sur de Italia, Grecia, Jonia, etc.) pero también en Roma y sus proximidades (Ostia).

SOMA02
El SOMA02 es similar al anterior, aunque obviamente el tallista eliminó las huellas del trépano mediante un trabajo más cuidadoso; gracias a ello se aprecia con claridad el carácter de los acantos, derivados directamente de las fórmulas propias de la época de Diocleciano. El águila central, que podría tener una corona en el pico, el rizo helicoidal y la delicadeza de la talla acreditan una capacidad técnica y una pretensión estética de cierto nivel.


SOMA03
El SOMA03 ofrece la estructura de “doble S” muy frecuente en la órbita romana, pero con un tipo de acanto claramente “oriental”. Son muy curiosas las representaciones de las “lagartijas” y el caracol, que acaso aludan a un motivo heráldico o a cualquier otra circunstancia afín. Recuerde el lector que la costumbre de incluir motivos animados en los capiteles está documentada desde, al menos, el cambio de era.

SOMA04

El SOMA04 se distingue por los elementos diminutos distribuidos entre el frente del ábaco y el motivo central, con la representación de un águila peleando con una serpiente. En la villa existe uno similar, con huellas del trépano tan claras como las del SOMA05 pero sin las figurillas del ábaco. Adviértase el pequeño listel de la parte inferior.

SOMA05
El SOMA05 también sigue la fórmula de la “doble S”, con ovas y dardos en la parte inferior y motivo axial rematado en mascarón. También éste cuenta con listel.

SOMA06

El SOMA06 se une a los anteriores por el listel inferior. Por lo demás, ofrece una solución ornamental que hace pensar en las fórmulas ornamentales de la época de Adriano pero con una interpretación del acanto que sugiere tiempos posteriores.


Los capiteles bizantinos

Están colocados en un rincón del museo, como si estuvieran castigados o fueran objetos inconvenientes y, sin embargo componen un conjunto de gran interés que documenta la estrecha vinculación de Bulgaria con Bizancio durante los siglos V y VI

SOMA07
El SOMA07 es un capitel-cesto, que en Sofia nombran como “capitel cúbico” para dejar un nuevo testimonio sobre la disparidad terminológica que movilizan los estudios sobre estos elementos. Procede de Obzor, en la zona de Burgas (costa del mar Negro) y destaca por el grueso collarino y el espesor del ábaco, si es que se puede hablar de “ábaco” en los capiteles de este tipo. Lo demás, dentro de lo habitual en los capiteles del mismo tipo que podemos encontrar en todas las zonas permeables al influjo bizantino, con alguna peculiaridad que los sitúa en un contexto de mayor o menor virtuosismo. Por ejemplo, los capiteles de este tipo que hay en Santa Sofía de Constantinopla contienen retícula de tallos con incisiones dobles; en éste son simples. Siglos V-VI.

SOMA08
El SOMA08 procede de Ljuti Brod (región de Vratsa, en el noroeste de Bulgaria) y responde a una tipología común entre lo bizantino, perfectamente documentada en casi todos los grandes edificios que han llegado a nuestros días: son bloques compuestos por la yuxtaposición de un capitel derivado del orden jónico, más o menos esquematizado, a un cimacio. En este caso, el cuerpo inferior es desacostumbradamente estilizado mientras que en el superior aparecen relieves de concepción no simétrica, en concordancia con otras piezas aparecidas en la península Balcánica. A destacar el ornato no simétrico de uno de los frentes mediante cuernos de la abundancia de los que brotan formaciones vegetales próximas a lo habitual durante los siglos V y VI.
SOMA09
El museo cuenta con una pareja de capiteles compuestos teodosianos (SOMA09 Y SOMA10), procedentes de Elena (en la región de Veliko Tarnovo), situados entre los siglos V y VI. Apenas les distingue el acabado de la talla, que deja ver las huellas de los trépanos en uno de ellos.
SOMA10
SOMA13
El SOMA13 es un capitel de dos zonas, que en la cartela del museo evalúan como "con cabezas de conejos" ("capital with rabbit heads"); procede de Obzor (zona de Burgas, costa del mar Negro) y sitúan entre los siglos V y VI. Pertenece a una modalidad muy común en época bizantina, documentada en Rávena, Cairouán, etc. Salvando el mal estado de sus elementos, es muy similar al BXM323 del Museo Bizantino de Atenas, magníficamente conservado, que sus técnicos sitúan en siglo V. En este museo, interpretan las figuras angulares como cabezas de carneros.

BXM323, Museo Bizantino de Atenas
El el Arqueológico de Estambul tienen varios del mismo tipo (el EMA3915 en las salas y alguno más en el exterior) y, entre ellos otro (EMA5452) similar, algo más barroco; los sitúan entre finales del siglo V y principios del siglo VI; también allí creen que las cabezas son de carneros.

EMA5452, Museo Arqeuológico de Estambul
SOMA12
El SOMA12 está valorado como "capitel corintio de procedencia desconocida. Siglos V-VI". En realidad, deriva del orden corintio, según fórmulas propias de tiempos bizantinos, con precedentes durante los siglos III y IV. En las próximas entradas ofreceré otros capiteles similares, porque el tipo estructural fue muy común en el sur de Italia y en el norte de África durante los siglos mencionados; y, según parece, se siguió empleando durante los años posteriores. En éste destacan las cruces que aparecen en la zona de las cartelas axiales, al menos, en dos caras. La clasificación del museo es, a mi juicio, correcta.

SOMA11
El capitel SOMA11 de procedencia desconocida, puede ser un ejemplo de la pervivencia de la estructura mencionada a propósito del anterior. Aunque en la cartela lo sitúan durante los siglos V y VI y ofrece cualidades afines a ciertas fórmulas comunes en época bizantina (las "volutas" en V y los mascarones axiales), presenta un grado de evolución que permite adelantar un poco su cronología, al menos hasta el siglo VII, en paralelo a lo que veíamos a propósito de ciertos capiteles de Benevento y del museo del Sanio.

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