sábado, 26 de abril de 2014

El "Museo del Cine" de Villarejo de Salvanés

En Villarejo de Salvanés existe un autotitulado "Museo del Cine", que contiene una interesante colección de objetos relacionados con el hecho cinematográfico, entendido desde el punto de vista del exhibidor.
Su dueño es Carlos Jiménez, paradigma de hombre orquesta, que lo enseña con un verbo ágil y ameno, suficiente para hacer agradable la visita y hacer olvidar a los visitantes la paradoja del nombre. El "Museo del Cine" se ofrece sobre una sala de proyección cinematográfíica que, en consecuencia, ya no podría funcionar como tal. Sobre el espacio de la sala de butacas y del anfiteatro del antiguo "cine París", cuyas paredes pregonan problemas de capilaridad, su actual dueño ha colocado una muy interesante colección de objetos relacionados con el origen del cine (rueda de Faraday, mutoscopio de Dickinson, etc.), con la proyección cinematográfica (proyectores de épocas diversas, afiches, etc.) y con otras circunstancias más o menos próximas (fotografías de actores, elementos auxiliares diversos, etc.). Acaso esté muy equivocado, pero un "museo del cine", ante todo, debería ofrecer proyecciones en una sala bien dotada para ello...


Se puede visitar en grupos, previa cita, e individualemente los domingos, pero asimismo previa cita...
Si llamamos al teléfono indicado en la página web, nos ofrecerán también realizar una visita a los lugares relevantes de Villarejo, cuyo patrimonio histórico-artístico se limita a los restos de un castillo, reconvertido en centro de interpretación con muchas escaleras, y la "Casa de la Tercia", discreto "museo etnográfico" (no etnológico) de escasas pretensiones.
Lo más interesante es, sin duda, el propio Carlos Jiménez, que insiste en explicar la virtualidad del cine mediante la "persistencia retiniana"... A pesar de ello, no dudo en recomendar un paseo por Villarejo de Salvanés, sobre todo, para conocer la existencia de lo que podría o debería ser un elemento fundamental o generador para construir un museo del cine en el estricto sentido del término. De momento, ante la indolencia institucional, la colección pacientemente atesorada por la familia Jiménez se ha convertido en una curiosa y muy modesta reconversión del negocio de la exhibición cinematográfica, aprovechando la curiosidad del público y su interés por visitar "centros culturales".

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