lunes, 18 de mayo de 2009

MAUS

Por Beatriz Rodríguez-Porrero Rodríguez-Losada

Sobre el cómic

Esta novela gráfica del dibujante americano Art Spiegelman fue publicada por primera vez en varias entregas de la revista Raw, en 1980. Está considerado como uno de los mejores cómics de la historia, como demuestra el hecho de ser la primera y única novela gráfica ganadora del Premio Pulitzer, en el año 1992. Además, fue ganador de una beca de la Fundación Guggenheim y dio lugar a una exposición en el Museo de Arte Moderno de Nueva York. "No ocurre muy a menudo que aparezca un libro que sea tan arriesgado como aclamado. Éste es uno de dichos libros." (Esquire) "El relato más efectivo y exitoso que jamás se haya hecho sobre el Holocausto." (The Wall Street Journal) "Un logro sin ruido, conmovedor y sencillo, imposible de ser descrito con precisión e imposible sino mediante el cómic" (The Washington Post)

La originalidad

Si bien es cierto que el holocausto es un tema más que utilizado, podemos decir que Maus es un cómic absolutamente original. En él, Vladek Spiegelman, un superviviente de Auschwitz, cuenta a su hijo las vivencias que tuvo durante la guerra, decidiendo éste escribir un cómic sobre su historia.
Por lo tanto, con un tema tan conocido y explotado ya, ¿qué hay tan original, tan maravilloso y destacable, que consigue convertir a Maus en el único cómic ganador del premio Pulitzer?
Para empezar, -porque hay tantos matices y detalles muy destacables en esta obra- Maus crea, por decirlo de alguna manera, un lenguaje completamente nuevo. Los saltos en el tiempo nos hacen sentirnos cerca del autor en el momento de concepción y autoría del cómic que tenemos en las manos, en la tarea de recopilación de información, e incluso las vivencias de Art durante su trabajo. Pero, con una gran agilidad nos sitúa de pronto y sin esfuerzo alguno 65 años atrás, en la guerra, en los campos de concentración y en unos sucesos completamente distintos. Tan pronto Art conversa con su mujer acerca de su relación con su padre, la irritación que este le produce en ocasiones, la preocupación que también siente por él…como nos vemos en el refugio que Vladek construyó para evitar que los nazis se los llevaran a él y a su familia. Es decir, se desarrollan dos historias paralelas, muy distintas pero relacionadas: la lucha por sobrevivir de un judío durante la Segunda Guerra Mundial, y la relación de un artista en pleno trabajo con su padre, quien es una carga a la vez que su inspiración.


Otro punto de originalidad es, sin duda, la forma que tiene Art de representar a los personajes: cada uno como un animal. En principio puede parecer algo extraño, que carece de la seriedad necesaria en el tema e incluso de la madurez y calidad que merecería una obra tan reconocida, pero nada más lejos de la realidad: La expresividad no queda mermada en absoluto; al contrario, Spiegelman crea unas figuras tremendamente expresivas, cargadas de simbolismo y facilitando la comprensión de la historia. Los judíos son representados como ratones; los alemanes, como gatos; los polacos son cerdos, los norteamericanos, perros… Esto no provoca ni mucho menos la pérdida de su dramatismo, con escenas que conmueven, asustan, sorprenden, e ilustran inmejorablemente la narración. Una tercera característica que hace a esta obra totalmente única, es el punto de vista tan lejos de manipulación y denuncia como no se había visto antes en este tema. El propio protagonista judío es en muchas ocasiones egoísta, tacaño y muy pesado. No pretenden vendernos la imagen consabida de los buenos y los malos, sino que simplemente nos cuentan una historia que pasó, en la cual sus protagonistas son personas como cualquier otra, con sus faltas y debilidades, con sus fallos.
Aparte es digno de considerar el punto artístico. Art Spiegelman es un dibujante notable, que crea figuras con movimiento, belleza y claridad; figuras muy humanas a pesar de lo que parezca, y que se convierten en perfectos protagonistas de la historia que narra.

Sobre el autor
Art Spiegelman nació en 1948 en Estocolmo, donde se habían establecido sus padres tras haber pasado por los campos de concentración nazis. Posteriormente, en 1951, se trasladaron a Nueva York. Comenzó a hacer trabajos profesionales de dibujante a la edad de dieciséis años. Art estudió en la neoyorquina Universidad de Binghamton. En 1977 se casó con Francoise Mouly. Al año siguiente ambos crearían la revista Raw, sinónimo desde entonces de vanguardia en el mundo del cómic. Será dentro de la revista Raw donde comience la serialización de Maus, la narración de Vladek Spiegelman y su familia durante la Segunda Guerra Mundial. Desde entonces, el trabajo de Spiegelman se ha repartido entre las tareas de ilustrador (colaboraciones en revistas como The New Yorker, o el libro The Wild Party ilustrando un poema clásico de Joseph Moncure) y las de magisterio (en instituciones como New York School of Visual Arts). Un condicionante de la vida de Art Spiegelman es el fallecimiento de su hermano Richieu durante la II Guerra Mundial a consecuencia del holocausto o genocidio judío (y narrada por supuesto en el cómic). Aunque dicha defunción tuvo lugar con anterioridad al nacimiento de Spiegelman, éste afirma en su obra Maus que siempre sintió rivalidad con la fotografía del hermano difunto al que nunca conoció y a cuya muerte nunca lograron sobreponerse sus padres.

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