sábado, 9 de mayo de 2009

Rastros de estética fascista en Madrid. El monumento a Eugenio (Eugeni) d'Ors.

En una ciudad caracterizada por la euforia transformista, sorprende que aún permanezca en el lugar para el que fue creado un "monumento" que puede interpretarse como quintaesencia de la estética fascista más rancia y vergonzante: el que se levantó bajo la dirección de Víctor d'Ors y con obras escultóricas de Cristino Mallo y Federico Marés a la memoria de Eugeni d'Ors (1982-1954), patrón de referencia estética del primer franquismo.
El conjunto escultórico, de cierta complejidad iconográfica, fue inaugurado el 17 de julio de 1863 y comprende una pared con una extensa y farragosa inscripción, que proporciona telón al grupo escultórico de fuente con señora y dragón-babosa picassiano; y por la parte posterior, un medallón con el perfil de "don Ugenio" (como pronunciaba con mucha retranca un viejo amigo "rojo" e iconoclasta). Según explicaron en su día los creadores (así lo recogieron los periódicos de la época), la mujer representa al clasicismo, lo angélico, la cultura y la norma, que se opone al pequeño dragón, trasunto de lo espontáneo, lo natural, lo demoníaco... es decir, lo que Hitler llamaba "el arte degenerado"
El texto de la inscripción, elegido por el propio Víctor d'Ors, a partir de pensamientos de su padre, dice:
TODO PASA: UNA SOLA COSA TE SERÁ CONTADA Y ES TU OBRA BIEN HECHA. NOBLE ES EL QUE SE EXIGE Y HOMBRE, TAN SOLO, QUIEN CADA DIA RENUEVA SU ENTUSIASMO; SABIO, AL DESCUBRIR EL ORDEN DEL MUNDO, QUE INCLUYE LA IRONÍA. PADRE ES EL RESPONSABLE, Y PATRICIA MISIÓN DE SERVICIO, LA POLÍTICA. DEBE SER CATÓLICA, QUE ES DECIR, UNIVERSAL, APOSTÓLICA, ES DECIR, ESCOGIDA, ROMANA, ES DECIR, UNA. UNA TAMBIEN LA CULTURA: ESTADO LIBRE DE SOLIDARIDAD EN EL ESPACIO Y DE CONTINUIDAD EN EL TIEMPO. QUE TODO LO QUE NO ES TRADICIÓN, ES PLAGIO. PECA LA NATURALEZA; SON ENFERMIZOS OCIO Y SOLEDAD. QUE CADA CUAL CULTIVE LO QUE DE ANGÉLICO LE AGRACIA, EN AMISTAD Y DIÁLOGO.
Como el texto es muy elocuente, sólo subrayaré las ideas "fuertes", para quienes estén poco familiarizados con las cosas de "don Claudillo":
-Alineación cultural dentro de las tradiciones más añejas del "nacional-catolicismo", que establecen una relación muy sólida entre el Bien, la Verdad y la Belleza
-Condena la innovación y, muy especialmente, la transgresión.
-Reivindicación del "clasicismo", entendido como expresión de habilidad y orden, con matices de ironía, como única concesión a "lo moderno"
-Defensa de una sociedad estamental jerarquizada, dirigida por "la nobleza".
Añade significación al "monumento", el lugar elegido, dentro de la franja espacial que une la puerta de Velázquez del Museo del Prado (relicario de nuestras más queridas tradiciones estéticas) con uno de los edificios de manifiesta orientación fascista que aún perviven en Madrid: el antiguo "edificio de Sindicatos", reconvertido actualmente en sede del Ministerio de Sanidad y Consumo, que fue diseñado por Francisco de Asís Cabrero Torres-Quevedo y Rafael de Aburto Renobales, siguiendo las ideas de los más destacados arquitectos mussolinianos (Mario Sironi, Adalberto Libera, Terragni...)
Para enfatizar los objetivos retóricos de Víctor D'Ors y las autoridades municipales franquistas de la época, el medallón con el perfil de Eugeni d'Ors da la cara al edificio de sindicatos, mientras la lápida se ofrece hacia el Museo del Prado...
¿Es imaginable un "monumento" más antivanguardista? Es difícil entender que las vanguardias homologadas internacionalmente no lo hayan convertido en "manifestódromo" y punto álgido de estética antifascista, porque para más INRI, el monumento armoniza mal con los elementos de su proximidad, es más feo que el "tag" de un analfabeto y ofrece una superficie que haría las delicias de cualquier "grafitero" ácrata. Debe ser el noble espíritu de "don Ugenio", que como cuando se hizo nombrar caballero, vela por su memoria día y noche.
Para finalizar me gustaría dejar claro que si dependiera de mí, este engendro de "monumento" permanecería donde está por toda la eternidad, para que no se nos olvide lo que sucedió en España durante aquellos lejanos años...

6 comentarios:

  1. http://www.elpais.com/articulo/Tendencias/arte/paella/elpepucul/20090624elpepitdc_2/Tes

    Sin comentarios, me pareció curiosa, e inteligente su entrada, pero hoy leyendo el periódico me he encontrado con esto....

    ResponderEliminar
  2. Intentaré ofrecer una reflexión sobre la obra de Patricia Esquivias...

    ResponderEliminar
  3. Estúpido bastardo, fanático ideologizado asqueroso. ¿Lo digo con desprecio, y apasionamiento? Por supuesto que sí. Parias inmundos, traidores a la esencia de la patria a la cual debemos tanta civilización. Desde México, mi más profunda reprobación, a tus comentarios que lo que tienen de vanguardistas es únicamente formar parte del movimiento amorfo de la decadencia.

    JCP

    ResponderEliminar
  4. Te comento que la fecha de la inaguración del monumento esta mal, se inauguro en 1963, no en 1863

    ResponderEliminar
  5. Te parece que hay que destruir todo lo que no casa con nuestros valores actuales no? Si se hubiera erigido hoy me parecería improcedente. Pero forma parte de otra época. Y otros pensamientos. Destruyámoslo!!Talibanes. Que es lo que sois.

    ResponderEliminar