miércoles, 10 de diciembre de 2014

La responsabilidad de contar historias. Paco Roca.

Por Dafe

Fundación telefónica nos lleva de la mano de la creatividad desde Ferran Adrià  y su alta cocina hasta el mundo de viñetas de Paco Roca. De esta forma nos presenta ahora una exposición que pretende acercar este medio visual a  cualquier interesado. Veremos las distintas fases que componen el proceso de un cómic, y nos planteará un recorrido por la obra, del ya ultra conocido, dibujante valenciano.
La muestra comienza con un extenso vídeo en el que se entrevista a Paco Roca, pasa a enseñarnos algunos encargos de portadas de revistas o carteles de expos de cómic, incisiones en el proceso creativo de algunas obras, para llegar así al grueso, Arrugas. La obra que ha acercado a este autor hasta una de las mecas del cómic, Japón, (entre muchos otros países más), o a ganar un Goya debido a la adaptación animada que se realizó, por citar algunos de los éxitos cosechados. Finalmente se continúa con la reciente Los surcos del azar, algunos objetos clave (como su Premio Nacional de Cómic en 2008) y todos los volúmenes publicados hasta el momento por él.
Y la pregunta, o más bien preguntas que surgen, son, ¿cómo llega un cómic a triunfar a niveles tan altos? ¿A venderse más allá de Europa? ¿A arrollar también en el cine? Quizás en España, la gente todavía no ve demasiado bien el potencial de esta forma artística, pero lo hay, está más que demostrado.
El cómic podría definirse como un medio visual y narrativo que se encuentra entre la literatura y el cine, un medio que cogiendo algunos de los recursos que estos ámbitos tienen se desarrolla por sí mismo y crea los suyos propios. Pero no solo existe una relación obvia por el hecho de compartir recursos, en el proceso creativo vemos que el cine pasa por el cómic con el storyboard, o que el storyboard pasa por la literatura con el guión. Nutrición mutua.
Se habla de que el cine, es el futuro, y quizás presente del arte. Pero qué hay del cómic, puede que tenga algo que decir al respecto. Desde la sutileza de algunas viñetas satíricas hasta la densidad de aquellas obras históricas o periodísticas, pasando por el auge del cómic autobiográfico, el de alta carga moral o el crítico con la sociedad y sus comportamientos. Encontramos una variada trama de historias de todo tipo que no dejan a nadie indiferente, que pueden hacernos reflexionar o plantearnos ideas de la misma forma que lo logran otros.
Además en el mundo de las viñetas el autor podrá controlar totalmente qué personajes habrá y cómo actuaran, los encuadres, el clima; podrá inventar los mundos que quiera o las fantasías más radicales. Este punto, bastante ventajoso, habrá de tenerse en cuenta. No olvidemos tampoco la grandísima distancia económica que se requiere para realizar una obra así en comparación con el cine. Claro, que no todo van a ser ventajas, se carecerá de la impresión que provoca la imagen en movimiento, de los efectos de audio o de la banda sonora entre otras cosas.
Eso sí, el tebeo cuenta con una característica y atractivo principal que se puede aprovechar de manera explosiva, el gran número de recursos gráficos con los que se puede construir. Tenemos aquellos con los que hablar de ideas o conceptos, directa o indirectamente, es decir, mediante la creación de metáforas visuales, tenemos las composiciones de las viñetas, con las que se podrá sorprender al lector o, por otra parte, confundir, y también el propio estilo de dibujo en sí escogido para una determinada obra, que además podrá variar según el momento y lo que el autor quiera que el lector perciba.


Sabiendo utilizar este elenco de recursos pueden llegar a hacerse cosas realmente potentes, que se nos queden bien grabadas, siempre y cuando exista un diálogo interesante entre la forma elegida para  reflejar y la propia idea que se quiere presentar al espectador. Y no solo eso, conseguir que haya una narración comprensible, al igual que decidir hasta que punto contarás algo con imágenes y hasta cual con diálogos, serán una ardua tarea. El cómic puede ser muy interesante. ¿Quién dijo simple?
Hoy por hoy parece ser que con referentes como Paco Roca, entre muchos otros como David Rubín, que pronto verá exportada alguna de sus obras al gran mercado de Estados Unidos, o Alfonso Zapico, que ya se ha hecho un nombre en el complicado y muy abundante mercado franco-belga, el cómic español está viviendo un gran auge cuyo éxito traspasa nuestras fronteras.
Se da el caso además de que una joven artista española, Rosana Antolí, que se encuentra estudiando en este momento un Máster en Performance en el Royal College of Art de Londres, eligió el cómic para  desarrollar y contar una historia que tenía guardada y que se ha publicado hace no mucho, Pareidolia. Comentaba ella en una entrevista que la experiencia de crear un guión con diálogos y personajes a los que dar movimiento y coreografía ha sido una experiencia muy buena e intensa, y que quiere repetir la experiencia en el futuro.
Es este para mí un signo más de que el cómic empieza a pisar fuerte, de que se le está teniendo más en cuenta en esos ámbitos en los que debía estar por méritos propios desde hace tiempo, de que puede a empezar a explotarse como obra de arte.

Volviendo a la exposición pero sin salirnos del tema, Paco Roca, nos muestra en ella mediante unas cuantas páginas como surgió Arrugas y lo fuerte que empezó desde un principio, impresionando tanto al director del Museo MuVIM (Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad) que este decidió organizar en una de sus salas la presentación del cómic. Otro signo más, ¿no?

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