jueves, 1 de septiembre de 2011

Memorias veraniegas. Stonehenge


Dicen que es un emplazamiento arqueológico de importancia excepcional. Dicen que es un círculo místico, simbólico, enigmático... Dicen que es el centro de un "estado" que existió hace 5.000 años, coetáneo a la aparición de la cultura egipcia. Dicen...
A mí me parece un camelo, un monumental camelo o un camelo monumental. Y recuerdo las palabras de Vere Gordon Childe y la anécdota del botón del uniforme del soldado. Si dentro de 5.000 años, pasadas unas cuantas hecatombes, alguien encontrar el botón del uniforme de un soldado republicano de la guerra civil española... ¿Sería posible deducir, desde las cualidades del botón, la estructura de la República Española? ¿Sería posible determinar la existencia de un Estado con fronteras más o menos definidas?
Y aún me quedan dudas de estricta metodología arqueológica. Quienes levantaron esos bloques pétreos necesitaron medios tecnológicos de cierta complejidad que no se manifiestan más que en la colocación...
Todos tenemos derecho a construir nuestros mitos, según nos convenga o interese y, si somos inteligentes, hasta podremos convertirlos en elementos de explotación para incautos...

Aunque seguramente las cifras que aparecen en los manuales y en los libros bien documentados tienen un fondo científico incuestionable, los años me han hecho aprender a desconfiar de los datos "especialmente oportunos". Y francamente, no me creo que se colocaran los grandes bloques hacia el año 3.000 a. J.C. para así poder justificar la existencia de unas raíces culturales que pondrían los orígenes de los pueblos ingleses casi a la misma profundidad que el resto de las grandes culturas del universo mundo: Egipto, Mesopotamia, India, China...
Son más digeribles cifras coincidentes con los movimientos migratorios que se manifestaron por toda Europa unos cuantos siglos después...
En la actualidad, Stonehenge se compone de un aparcamiento destartalado, con servicios tercermundistas y los restos arqueológicos, separados por una carretera y una vallado de tela de gallinero, están formateados mediante un camino del que no se puede salir. Al parecer, dentro de unos años será imposible fotografiarlo sin pasar por taquilla...
En suma: cebo para místicos descontentos de las religiones tradicionales, con vocación panteísta  y para doctores ufólogos acreditados en alguna universidad española...

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