miércoles, 24 de septiembre de 2014

El museo D. Diego de Sousa (Braga)

Intenté visitarlo hace años, cuando el edificio ya estaba aparentemente acabado, pero aún no había sido inaugurado y, según me indicaron, era imposible entrar en los almacenes porque no estaban en condiciones visitables. No obstante, en aquella ocasión me atendieron con gran amabilidad y me comentaron que tenían alguna pieza que seguramente me interesaría...
El museo, en su sede actual, diseñada por Carlos Guimarães y Luís Soares Carneiro, fue inaugurado en el año 2007 tras un proceso que se dilató durante varios años; es un edificio discreto, muy integrado en la topografía de la zona, menos abrupta que en otras ciudades
Ofrece una concepción museográfica afín a la del museo de Conímbriga, con espacios definidos de acuerdo con las posibilidades del edificio, pero siempre con una peculiar voluntad "pedagógica". No existen cartelas, porque las clasificaciones aparecen en unos cuadernillos muy usados, con pérdidas de materia y, en algunos casos, con etiquetas adheridas; los cuadernillos están depositados en soportes de plástico y cuentan con esquemas sumarios y mini-fichas con la cronología y, en algún caso, con lo más relevante de cada pieza.
Aunque el día que lo visitamos no había nadie en las salas arqueológicas de la planta de calle, en la más baja varias personas estaban donando sangre; al menos, eso me pareció. Supongo que las consecuencias de la sempiterna crisis impone utilidades nuevas a los espacios museísticos. A lo mejor no es mala idea.

Contiene varias piezas de interés para la "línea arqueológica" de este blog; entre ellas, varias lápidas romanas con los elementos habituales en el noroeste de la Península. Destaca la de Caius Iulius Pudens, liberto de Pintamus, fechada en los alrededores del año 100, con varios elementos destacables:
1. La habitual flor de seis pétalos, pero, en este caso, recercada por un círculo laureado.
2. Un pequeño arco de herradura: la inscripción está en un recercado rectangular con una especie de "ábside" (por llamarlo de algún modo) con planta ultrapasada.
Ambos elementos refuerzan la idea de que parte de la iconografía supuestamente "mozárabe" responde a tradiciones arraigadas en la Hispania romana.







En la sala dedicada a la Antigüedad Tardía (siglos V, VI y VII) hay dos capiteles imposta de San Fructuoso de Montelius; uno de ellos muy erosionado, de cualidades afines a los ya comentados y otro que incluí en la entrada anterior.

Capitel-imposta de San Fructuoso de Montelius
A ellos debemos unir dos capiteles más, uno corintio romano con collarino, muy erosionado y comparable a los ya descritos en otras entradas. Aún se distinguen hojas en la tradición del acanto, los caulículos, el amplio cáliz y las volutas, casi totalmente perdidas. Deberíamos relacionarlo con la romanización de Gallaecia, en los alrededores del año 200.

Capitel corintio con collarino, ha, 200

También hay otro derivado de la tradición del orden jónico, muy sumario, y de concepción peculiar, que en las hojas del museo no han querido evaluar, y que podría corresponder a los siglos III-IV, si le ponemos en relación con las también escasas referencias aparecidas en otros lugares del Mediterráneo. Si tenemos en cuenta los restos de ornamentación arquitectónica romana aparecidos en el noroeste peninsular, incluso, podríamos retrasar la cronología hacia la época del anterior.

Capitel de tradición jónica y tratamiento sumario

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