jueves, 12 de abril de 2012

Reivindicación del Buscón


Los  nostálgicos de los tres estados, se habrán conmovido de emociones puras y desinteresadas: en Cataluña —esa "región proclive a los escarceos separatistas"— ha renacido uno de los emblemas más señeros del orgullo patrio: la picaresca. Al menos, así se podría interpretar el "asunto Memetro" desde la marginalidad a los ambientes estéticos contemporáneos, desde la agudeza embotellada de quienes sólo conocen el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (o el MACBA) cuando aparecen en la tele las imágenes de alguna inauguración.
A finales del año 2011 la idea de David Proto, presentada en el apartado de "Projectes de Creació",  fue premiada por la Sala d'Art Jove de la Secretaría de Joventut de la Generalitat, con una dotación de 800 €. El tribunal que otorgó los premios estaba compuesto por:

"Daniel G. Andújar, artista visual i teòric de l’art, vicepresident primer de l’Associció d’Artistes Visual de Catalunya; Dora García, artista visual, Max Andrews i Maria Cánepa, membres de Latitudes, oficina de comissariat; Frederic Montornés, crític d’art i comissari independent, Javier Rodrigo, investigador i educador d’Art; Oriol Fontdevila, membre de l’equip gestor de la Sala d’Art Jove i Toni Reig, Director general de Joventut que actua com a  president del jurat."

La propuesta, de la que existe abundante información en Internet, ha causado furor entre los jóvenes más inquietos, por naturaleza, antitéticos a quienes creen que todos los que protestan son peligrosos terroristas. En consecuencia los "medios de información" han convertido la cuestión en asunto de primordial interés social. En La Vanguardia se han rasgado las vestiduras. No les faltan razones porque David Proto ya había ofrecido varias propuestas de cierto eco social, todas incómodas para el "buen sentido". La más relevante fue el "Ataque psíquico masivo: dejemos impotente al Papa. (Enmedio)", con ocasión de la visita del Papa a Barcelona. También en aquella ocasión los "medios de comunicación" dieron cuenta de la propuesta de modo particularmente tendencioso: la iniciativa correspondía a los "antisistema". Véase la página donde está documentada la acción y la tropelía "informativa".



"Memetro es una Asociación Cultural sin ánimo de lucro, formada en su mayoría por personas afectadas por el trastorno de la memoria conocido como Memetro.
Su nombre nace de la fusión de “Meme”, “me meto” y de la película  Memento (2000), del director Christopher Nolan ,en la que el protagonista Leonard es un investigador de una agencia de seguros cuya memoria está dañada de manera irreversiblepor un traumatismo y ha perdido la memoria reciente, es decir, los hechos cotidianos desaparecen de su mente en unos minutos.
Memetro es un tipo de trastorno de la memoria, durante el cuál el individuo es incapaz de recordar que, según la normativa vigente, hay que validar el título de transporte. Este trastorno puede deberse por la activación de un mecanismo de defensa de la persona, el cuál ocurre después de un evento traumatico casi siempre relacionado con la noticia de la subida abusiva de las tarifas, el mal funcionamiento del servicio, o bien cualquier malestar relacionado con la dificultad de movilidad de las personas.
El Memetro puede ser también espontáneo. En el caso del Memetro Transitorio Global (TGM por sus siglas en inglés), éste suele dura, aproximadamente, un máximo de 75 minutos, y a la larga suele derivar en congénito. Cada año aumentan los casos en usuarios de todas las edades, registrándose en el año 2010 una media de 136 multas diarias debidas al TGM sólo en la ciudad de Barcelona.
A día de hoy el Memetro no está reconocido por los organismos oficiales competentes. Esta situación dificulta la normalización y aceptación del trastorno en el tejido social."

David Proto empleó el dinero del premio concedido por la Generalitat para difundir la idea y para concretar las primaras posibilidades financieras de un proyecto que amenaza convertirse en una cefalea sumamente dolorosa para las autoridades de Madrid y Barcelona.
La inteligencia primaria e inquieta del Buscón, que no tendría cabida en una sociedad controlada por desalmados, corruptos, estúpidos y comisionistas, replica con colores vivos de picaresca creativa, por supuesto, post-postmoderna. Aunque el ministro del Interior, Herr Jorge Fernández Díaz, pretenda criminalizar la disidencia pasiva... o, incluso, la crítica de orientación estética, la vida es bella.

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