sábado, 3 de noviembre de 2012

Al ave de paso, trancazo


El Consorcio de la Ciudad Monumental, Histórico-Artística y Arqueológica de Mérida es una entidad de derecho público, integrada por la Junta de Extremadura, el Ministerio de Educación, la Excma. Diputación Provincial de Badajoz y el Excmo. Ayuntamiento de Mérida. Según se puede leer en la página oficial, el Consorcio tiene por objeto la cooperación económica, técnica y administrativa entre las Entidades que lo integran para la gestión, organización e intensificación de las actuaciones relativas a la conservación, restauración, acrecentamiento y revalorización de la riqueza arqueológica y monumental de Mérida. Según la página oficial, tiene Consejo Rector, Comisión Ejecutiva, Director Científico y Director Gerente. también "una amplia plantilla de trabajadores trabaja, desde los diferentes departamentos, para satisfacer los objetivos para los que se creó este organismo."

"La estructura interna del Consorcio es compleja puesto que también es compleja la realidad a la que debe dar respuesta:
El yacimiento arqueológico de Mérida es amplio no solo físicamente, sino, además, y lo que es más enriquecedor, temporalmente.
La historia de Mérida es, así mismo, dilatada. Algo más de dos mil años nos permiten hacer un recorrido, desde el ámbito local, por la historia política, social, cultural o  económica de España e, incluso, de Europa.
Por todo ello, el Consorcio de la Ciudad Monumental, depositario de la gestión de ese amplísimo patrimonio, articula su labor en función de departamentos y áreas que, ensamblados, dan cobertura a las diferentes facetas en las que se desenvuelve y desarrolla el Conjunto arqueológico y patrimonial de la ciudad: Administración, Arqueología, Investigación, Conservación, Documentación y Difusión."


Con una estructura tan compleja y tan seleccionada, es incomprensible que esté detrás de ideas tan "innovadoras" como el sistema de explotación turística de los recursos bajo su custodia, todos los de la antigua capital romana excepto del Museo Nacional de Arte Romano, que sigue bajo la tutela directa del Ministerio de Cultura. Si el diletante desea visitar alguno de los centros turísticos más importantes, se encontrará con una sorpresa de matices diversos: debe paga una entrada de 12 € que sirve para visitar el teatro y anfiteatro romanos, la alcazaba, el área arqueológica de Morería, la cripta de la Basílica de Santa Eulalia, el circo romano, y la Casa del Mitreo. Porque esas son las condiciones de visita; no es posible adquirir tickets para visitar los restos arqueológicos uno a uno. Los doce euros es precio más que razonable por todo el paquete, pero si al curioso sólo le interesa visitar la Casa de Mitreo o la alzazaba, son una cantidad exagerada, que pueden forzar una decisión abstencionista.
Me pregunto si con la "innovación" pretenderán forzar la voluntad de los turistas para "obligarles" a realizar todo el recorrido o si únicamente intentan hacer caja aprovechando la "previsible" pasividad de los curiosos. Para algunos gestores culturales —no estoy pensando sólo en los de Mérida—, puede ser obvio que los turistas se comportan como borregos necios... Prueba de ello sería, precisamente, que alguno llegara a Mérida con la estúpida intención de visitar, por ejemplo, únicamente las dos sedes del Museo Nacional de Arte Romano y la alcazaba. Quien cometa ese pecado no merece mejor trato. Pero...
¿Han pensado en que algunos viajero pueden haber visitado Mérida varias veces? ¿No se han percatado de que están penalizando las excursiones de quienes tienen más interés por los restos arqueológicos de Mérida?
A lo mejor tampoco se les ha ocurrido pensar en la imagen que proyecta tan singular e "innovador" sistema de recaudación... ¿He dicho recaudación? ¡Terrible error!. Debiera haber dicho "sistema de promocionar de modo sostenible la riqueza arqueológica de la muy noble y señorial ciudad de Mérida."
Me pregunto si ninguna de las personas involucradas en el complejo aparato del Consorcio se habrá dado cuenta...

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