jueves, 1 de noviembre de 2012

El paisajista Martín Rico en el Museo del Prado


Me he lamentado muchas veces por la escasa atención que, en tiempos pretéritos, el Museo del Prado dedicaba a la pintura española del siglo XIX; con el incremento de la capacidad expositiva, esas circunstancias cambiaron... hasta cierto punto.


Expresé en su día el juicio que me sugería la nueva instalación de las salas próximas al "territorio pompeyano"... y se diría que los gestores del Prado —cualquiera sabe quién toma las decisiones— están empecinados en ofrecer la pintura del siglo XIX con criterios esotéricos. En este caso, me gustaría conocer los entresijos de la decisión que culminó en la presente exposición, organizada en colaboración con la Comunidad de Madrid y del Meadows Museum (Fundación Meadows), a donde viajará a principios de marzo. Pura curiosidad morbosa.
Al recorrer las salas y contemplar su "habilidad excepcional" para captar los efectos de las aguas venecianas, se me ha ocurrido si el buque insignia de la política cultural española no se habrá transformado en vaporetto...

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