miércoles, 13 de noviembre de 2013

Sobre el "arte degenerado"

Por Peve

Ante el artículo publicado recientemente en BBCMundo, por un momento me he sentido desconcertada, puesto que estoy de acuerdo con algunos aspectos de los planteamientos estéticos de Hitler. Párrafos como éste, no me parecen del todo desacertados:

"No obstante, Petropoulos señala que para algunos, haber sido vetados por los nazis tuvo un aspecto positivo. "La obra artística se volvió más atractiva en el extranjero, ciertamente en los círculos antinazis cobró valor. Además, pienso que en el largo plazo fue bueno para el arte moderno haber sido visto como algo que los nazis detestaban y odiaban".

Pero creo que aquí se juntan varios temas. En primer lugar, Hitler estaba enfadado y entrar a criticar la obra de un artista es algo complejo. Sin quererlo te metes en un terreno muy personal y sabiendo cómo era este “señor”, por llamarle algo, al intentar acceder a la Academia de arte y no ser aceptado en varias ocasiones, odio y rencor seria lo mínimo que sentiría. Contemplando su obra se puede decir que claramente se esforzaba por alcanzar un cierto grado de perfeccionismo.  Por otra parte, si entramos en una alta valoración del academicismo, muchas veces nos olvidamos de la esencia de las cosas por el mero hecho de copiar la realidad y creo que está en un artista (plástico) el interpretar y hacer suyo lo que se da a su alrededor sin tener la obligación de dar unos resultados fotográficos.
Claro que si tienes técnica es porque dedicas tiempo y ganas para llegar a un objetivo determinado, el realismo, y si eres más expresivo, todo fluye de una manera natural porque únicamente eres tú, el soporte y lo que quiera salir en ese momento.
¡Qué complicada es la lucha del genio contra el técnico! Creo que la única conclusión a la que puedo llegar en cuanto al arte moderno es dar valor al contexto; el alejamiento de unas imposiciones preestablecidas,  ya no solo en el planteamiento artístico sino en lo social y político,  lo que les lleva a un desprecio hacia todo lo ya hecho anteriormente. Por lo demás, personalmente me atraen más otro tipo de expresiones que las que se dan en el arte moderno, pero creo que nunca llegaría al punto de infravalorar a estos artistas, sus motivos tendrían.

3 comentarios:

  1. Hola. No sé cómo he llegado a este blog pero ahí va mi contribución al tema…
    Tras la lectura del artículo en BBCMundo he visto una frase que lo define todo:

    "las obras de arte que no pueden ser entendidas por sí solas, sino que necesitaban de un libro con instrucciones pretenciosas para justificar su existencia, nunca más le llegarán al pueblo alemán".

    No creo que el hecho de que no le dejasen entrar a la Academia de Arte como tu dices fuese la única razón del odio de Hitler hacia el ”arte degenerado”. Más bien, hay que pensar en ese paternalismo fascista que se puede apreciar en todos los dictadores que les hace percibir a los hijos de la patria, su patria, como a tiernos infantes que pueden ser pervertidos por la música, la literatura, la pintura o cualquier disciplina en la que se desarrolle la libertad individual a la hora de crear.

    Es el miedo a la posibilidad de que las personas puedan pensar y crear por sí mismas.
    Una pintura hiperrealista de una hermosa manzana encima de una mesa pocas cosas puede evocar y no hay casi nada que interpretar, pero esa misma manzana con un gusano sonriente asomando por un agujerito puede hacernos pensar sobre que nada es lo que parece, sobre que hay otra realidad y que el mundo está tan podrido que hasta esa hermosa y reluciente manzana colorada de aspecto sano, en el fondo es un nido de gusanos.

    El libre pensamiento del artista y la libre interpretación del espectador es lo que más temía Hitler.

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    1. Franco también dirigía un régimen totalitarista que desde cierto momento empezó a promocionar el arte abstracto y me parece que no era para que los españoles desarrollaran su libertad individual. Tampoco creo que la CIA estuviera pensando en libertades ni emancipaciones individuales. De hecho, se empeñaron mucho en inculcarle a los ciudadanos las bondades y buscar las relaciones del arte abstracto y las vanguardias europeas con su cultura y su vida cotidiana para que se empaparan bien de ello. La historia del MoMA y sus exposiciones así lo confirman.

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    2. Buena apreciación, pero yo no he comentado nada en esa dirección..

      En primer lugar, estamos hablando de escenarios distintos con la 2ª Guerra Mundial de por medio.

      Si bien, ni la CIA ni el Franquismo se han destacado por su defensa de las libertades individuales, su apoyo a ese arte abstracto que formaba parte del “arte degenerado” que tanto despreciaba Hitler se debió precisamente a ese nuevo contexto histórico.

      Hitler consideraba que el arte tenía que servir al fin propagandístico de sus ideas exaltando los valores de lo tradicional, de lo heroico, del pueblo, la raza etc...etc. de ahí que se decantase por un arte realista basado en los clásicos que llegase mejor a las masas, despreciando el arte moderno tachándolo de “degenerado” .

      Como todos sabemos, termina la guerra y se configura un nuevo panorama. Se vence al fascismo pero se crean dos bloques: el bloque del Este comunista y totalitario y el bloque occidental donde se vende sobretodo la idea de que es el paraíso de las libertades..

      La CIA y el gobierno americano encuentran en el arte abstracto el producto que necesitan para vender esa idea de libertad. Esa corriente artística basada en la “libertad total” del artista para crear fuera de todo canon serviría para representar en todo el mundo la “libertad del pueblo democrático americano”..(vamos,..una pura falacia si luego vemos como, por otro lado, andaban quemando discos de rock & roll).

      Fue una gran operación de marketing frente al bloque del Este en mitad de la “guerra fría” en la que instituciones como el Moma dieron mucho juego al gobierno americano organizando gran cantidad de exposiciones fuera de los EEUU.

      Por otro lado, la apertura del franquismo hacia el arte abstracto también se produjo después de la segunda guerra mundial tras la caída del fascismo. El régimen, con el fin de abrirse al mundo, se vio en la necesidad de reciclarse y de abandonar la estética más puramente fascista y parece ser que les caló más la “espiritualidad” del abstracto que el surrealismo irreverente.

      Claro que ni a la CIA ni a Franco, las libertades individuales les importaban un pepino razón por la cual, hay que interpretar el apoyo al arte abstracto como una forma más de propaganda al servicio de sus intereses y de vender una libertad "controlada".

      Alguien dijo:
      “La ventaja de apostar por este arte es que daba menos complicaciones, ya que por muy radical que fuera el pintor, no había dos personas que interpretaran lo mismo, así que su mensaje presuntamente revolucionario y transformador era bastante manejable. Es como la catalítica, que calienta pero no quema.”

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