lunes, 30 de abril de 2012

Hacer fotografías en los museos italianos. La Galleria dell'Accademia

Hasta hace pocos años se podían hacer fotografías libremente en la mayor parte de los museos italianos y aún hoy no es raro encontrar lugares donde se mantiene esa liberalidad. En la actualidad, lo más frecuente es que exista cartel  o "icono" prohibitivo, aunque también es habitual que los vigilantes —si existen— hagan la vista gorda. Hasta en la entrada de los jardines de Bomarzo existe la desagradable prohibición. Una profesora de edad indeterminada, delgada y de actitud inquieta y verbo fluido me explicó las razones en el Museo Arqueológico de Florencia; y delante de la quimera de Arezzo,  lo hizo en voz alta para que lo oyeran sus acólitos:
—Los derechos de reproducción de las imágenes de los museos italianos pertenecen al Estado.
No obstante, el asunto no debe estar claro, porque minutos antes le había preguntado a una de las vigilantes del museo si podía utilizar la cámara fotográfica y me contestó como suele ser habitual:
—Puede hacer fotos sin flash.
Por supuesto, no se me escapa que ambas situaciones no son contradictorias: la cuestión está, como en la posible exclusividad del Coliseo, a la que me he referido en otra entrada, en la explotación comercial.  Quien pretenda obtener beneficios económicos de las reproducciones fotográficas de obras pertenecientes al Estado Italiano, deberá cotizar la parte que determinen las leyes...  Es razonable.
Ahora bien, si no existen intereses comerciales, ¿qué sentido tiene la prohibición? ¿Qué sentido tiene hoy, cuando hacer fotografías para uso personal es una obviedad, prohibir a un particular obtener un recuerdo? Sólo se me ocurre la "razón de siempre": inducir un factor de motivación extra para que el visitante adquiera los "recuerdos" ofrecidos por la propia entidad en la tienda anexa.
Deduzco que la prohibición es norma general en los museos con gran éxito de público, pero se aprecian diferencias en la perseverancia de los funcionarios, probablemente, en sintonía con las voluntades de los responsables respectivos.


Las contrapartidas de ese objetivo pesetero son obvias:
- El museo se presenta al público anteponiendo sus intereses pecuniarios al afán lúdico de los visitantes  y ello contraviene la definición de Museo, según el ICOM. En consecuencia, el visitante, que ve mermadas sus expectativas, recibe una imagen  demasiado cicatera, que deriva en pérdida de la "nobleza" exigible a una entidad que, ante todo, debe velar por la conservación de objetos históricos y artísticos y por su uso social.
- Si los vigilantes del museo reciben presiones fuertes desde la dirección del centro, la situación deriva en sainetes como los que es posible contemplar todos los fines de semana en el Reina Sofía delante de El Guernica o en el Museo del Prado. Velar por los intereses de las sociedades que gestionan los derechos de reproducción, convierte la contemplación de El Guernica en una performance surrealista... Imaginé que sería imposible hallar una situación comparable en cualquier otra parte del mundo... ¡Estaba equivocado!
Quien desee divertirse con una performance de dimensiones acordes a las de El David, deberán acudir a Florencia y, muy especialmente, al Museo de la Academia: sus gestores han convertido la contemplación de la colosal obra de Miguel Ángel en un espectáculo a medio camino entre el esperpento y la charlotada. Y desde aquí deseo felicitarles solemnemente, porque sería innoble no reconocer esfuerzos tan titánicos.
La situación es dantesca... Como el museo no tiene infraestructura física ni jurídica adecuada para prohibir el acceso de cámaras al interior (¿cómo responsabilizarse de guardar objetos muy caros?) , los visitantes díscolos convierten la obtención de fotografías "del David" en objetivo existencial. Consecuentemente, con frecuencia de dos o tres minutos, entre destellos de flash y el murmullo de cientos de turistas obedientes,  se oyen rugidos atronadores:
—¡¡No photo!! ¡¡No photo!!


Y los vigilantes, renovados en su función en ciclos de 10 o 15 minutos, persiguen con celo de padre prefecto a quienes lanzan destellos luminosos, pero también a quienes portan cámaras que accionan con discreción, para reprenderles con rigor extemo.
—¡¡No photo!! ¡¡No photo!!
Lógicamente, fui descubierto en mi empeño por obtener unas pocas imágenes de calidad aceptable. Jamás imaginé que se pudieran emplear argumentaciones tan forzadas para "justificar" comportamiento tan poco consecuente con los objetivos de un museo. La "razón" que me dio la joven "vigilanta" me hizo pensar en un debate acaecido en este mismo blog y en los vendedores que nos asaltan en los domicilios personales para, aprovechándose de nuestra predisposición a ser educados, "colocarnos" una batería de cocina. Ante mi demanda respetuosa de explicaciones, respondió:
—Es usted una persona mal educada, porque cualquier persona bien educada, cuando acude a una casa que no es la suya, asume las normas establecidas por su dueño.
¿A quién "pertenece" La Accademia? ¿A quién El David? ¿El conductor de una autobús público es el dueño del autobús? ¿El director (o la directora) de una institución cultural tiene atribuciones para imponer al personal subalterno obligaciones dependientes de las limitaciones presupuestarias o de los intereses económicos de quienes escriben guías o libros de arte?

Para compensar de algún modo la rotura de "las normas de la casa" —que no es "de la sidra"—, ofreceré a los "gestores" (ignoro si técnicos o políticos) mi humilde peritación en tres aspectos:
1. La contemplación de El David de Miguel Ángel ganaría mucho si la iluminación fuera consecuente con las posibilidades de visión periférica ofrecidas por la topografía del recinto de exhibición. En la actualidad está demasiado enfatizada la visión frontal (comparar la iluminación documentada por las fotografías) y ello desvirtúa las posibilidades estéticas globales de una de las pocas obras de Miguel Ángel que es posible contemplar desde todos los puntos de vista imaginables, sin perder la servidumbre gravitacional.


2. ¿Qué sentido tiene la mampara de seguridad a prueba de bombas que rodea la escultura? ¿Crear un espacio restringido y, por consiguiente, sagrado? Si fuera un espacio de "seguridad", ¿no bastaría con que los vigilantes se preocuparan porque los visitantes no se acercaran demasiado al pedestal? Podrían aplicar el celo anti-fotográfico en este sentido.
3. Sólo conozco dos lugares con obsesión anti-fotográfica afín: el Museo del Prado, cuyas peculiaridades no definen, precisamente, un buen modelo museístico, y el monasterio de San Andrés del Arroyo, en Palencia. (supongo que seguirán las limitaciones rigurosas de hace unos años) ¿La Galleria  della'Accademia y el monasterio de Palencia sólo coinciden en el rigor cicatero? Me pregunto si Franca Falletti no se habrá dado cuenta de que actitudes de ese tipo, que quiebran las expectativas lúdicas y creativas del visitante, aportan un grano de arena muy importante a la conversión de las instituciones culturales en centros de peregrinación ritual... Desde mi perspectiva como visitante con motivaciones lúdicas, pero también estéticas, me imagino a la señora Falletti, junto con su compañero español, felices ambos con sendas tiaras felinianas enormes, ornadas con brocados florales imponiendo normas a quienes visitan "sus casas". Y la visión no me hace gracia.






domingo, 29 de abril de 2012

Colas, Coleman y "Asaltos de Danza"


Había que ver el evento dedicado a James Coleman en colaboración con Culture Ireland... Lo intentamos el sábado, pero la cola ocupaba enteramente la plaza de Sánchez Bustillo: se diría que el Reina Sofía envidia hasta los defectos del Museo del Prado y para ello habilitan las taquillas suficientes para evitar que la cola llegue a la calle Atocha. Y tomamos el camino de CaixaForum.
Hoy la cola no salía del perímetro del museo aunque la gente se aglomeraba en las zonas de acceso para cumplir un rito, que forma grupo con otros igual de estúpidos, mencionados en otros momentos: es obligado pasar los bolsos por un escáner que no se complementa con otras medidas de seguridad; si el visitante oculta en el cinturón un cuchillo de cazador pasará desapercibido... Ello dificulta el acceso de los visitantes y gradúa el acceso a los ascensores.
Con los minutos de penitencia obligada, nos acercamos a las salas que concentran la mayor parte de la exposición (como la de Muntadas, también ésta distribuida en varios lugares):

La obra de James Coleman (Irlanda, 1941) propone una reflexión sobre la construcción y experiencia de la realidad y explora cuestiones referentes a la percepción, la representación, la memoria y la identidad. Mediante el uso de medios audiovisuales, Coleman sitúa al sujeto como elemento central de su trabajo e induce al espectador a considerar cómo la interpretación conforma nuestra comprensión de lo que vemos. Lo “fotográfico” (la imagen fija y en movimiento) desempeña un papel esencial en estas indagaciones que desarrolla, desde un cierto hermetismo poético, con un lenguaje meticuloso y complejo.
Coleman incorpora proyecciones sincronizadas de diapositivas, películas, narraciones de audio y bandas sonoras para crear una mise-en-scène a partir de referencias tomadas de la vida cotidiana, la literatura, la pintura, el teatro o el cine. Y presenta escenarios visuales abiertos a la interpretación (imágenes dobles, repeticiones, disociación entre imagen y texto, diferentes ritmos y tiempos narrativos, alternando pasado y presente) que invitan a participar al espectador a una posición activa al tener que generar un sentido a la obra propuesta. Esta exposición es la primera gran retrospectiva que se dedica a su extensa y reconocida trayectoria, y reúne una amplia selección de trabajos que incluye sus piezas de los años 70, obras de los años 90, como Lapsus Exposure e I N I T I A L S, y piezas significativas como Fly, Box, Untitled: Philippe VACHER, y Retake with Evidence. Asímismo se muestra por primera vez al público una cuidada selección de sus archivos personales.

Demasiada palabrería para justificar una puesta en escena que sólo tiene sentido en un contexto estético altamente cualificado, al amparo de esos sobreentendidos que sólo son intercambio de opiniones personales —por lo general, banales— elevadas a la estratosfera de las categorías alejandrinas. Y ello a pesar de que la calidad visual de las obras de James Coleman es bastante alta.
Seguramente por razones afines a las que "justifican" las mismas limitaciones en otras partes del museo, está prohibido hacer fotografías...  Deduzco que los gestores tienen la intención de controlar la "explotación" de las imágenes de la exposición, pero me pregunto quién tendría interés en ello. 
Lógicamente, los diletantes entran, permanecen un rato contemplando los "espectáculos" y salen a la búsqueda de "cosas" más asequibles y psicológicamente menos perturbadoras; el montaje de "la sala de las bóvedas" parece concebido para activar desequilibrios psíquicos o para torturar a los visitantes. Además hay peligro de coscorrón.

Como de costumbre, las salas próximas al Guernica estaban llenas de las personas que proyectan matiz vital sobre un museo, cuyos gestores pretenden colocar en la órbita de intereses demasiado especializados... 

Me han sorprendido positivamente los "asaltos de Danza en el Museo Reina Sofía", propuestos para celebrar el Día Internacional de la Danza, que nos han salido al encuentro en las galerías bajas y en el patio. A continuación, unas imágenes de Arrieritos Danza.








sábado, 28 de abril de 2012

Piranesi en CaixForum Madrid


Hace unos días se ha inaugurado una muestra sobre Piranesi en colaboración con la Fondazione Giorgio Cini y Factum Arte. Y de nuevo me he preguntado por qué los diseños expositivos de la entidad financiera dejan en tan mal lugar a nuestras instituciones culturales...
La exposición ofrece un recorrido "laberíntico" sobre la personalidad de Giovanni Battista Piranesi, que podemos seguir en diferentes facetas: como arquitecto, "documentalista gráfico", antecesor del surrealismo, diseñador y, por supuesto, como grabador. Aunque no es difícil encontrar en Internet abundante información sobre su obra, merece la pena darse un paseo tranquilo por la tercera planta del edificio de Herzog & Meuron...
Es común destacar la faceta más innovadora, asociada a las "cárceles", pero en esta ocasión me ha interesado más la vertiente documental, que ofrezco al lector con las imágenes adjuntas; ellas interpretan piezas en algunos casos aún existentes en los museos romanos. Naturalmente, no son dibujos realizados con el criterio científico actual, pero ofrecen una interesante solución de compromiso entre la voluntad creativa y la descripción objetiva.























miércoles, 25 de abril de 2012

Restaurar el Coliseo y vender zapatos


A principios de 2011 Silvio Berlusconi firmó un acuerdo con Diego della Valle, dueño de la empresa zapatera Tod's, según el cual éste proporcionaría 25 millones de euros para restaurar el Coliseo; en contrapartida, asumiría en exclusiva los derechos para explotar las imágenes del proceso durante un periodo de entre 2 y 15 años, según el carácter de éstas, y sin que ello implicara limitación alguna a la obtención de imágenes del Coliseo por parte de cualquier persona.
Atendiendo al oscurantismo que rodeó a las negociaciones preliminares y a las reclamaciones de algunos arqueólogos y otros profesionales del universo cultural —que veían hipotecada su labor a intereses publicitarios—, el sindicato UIL interpuso una denuncia que desencadenó múltiples reacciones, no siempre afortunadas. Al menos, así lo creyó el alcalde de Roma (Alemanno), que se ha expresado con indignación en varias ocasiones, enfatizando los peligros inminentes a los que está expuesto el famoso edificio.
Con el paso de los meses y aunque en Italia han menudeado las anomalías en el campo de la restauración mediante iniciativas comparables, parece ser que se han enfriado las reivindicaciones, de modo que podríamos estar a las puertas de la resolución "definitiva" del problema, en un sentido comparable al que ya conocemos en otras iniciativas afines (Palacio de la Señoría en Florencia, sin ir más lejos).


Las ventajas de estos acuerdos son obvias: 25 millones de euros es una cifra muy estimable... En contrapartida, los inconvenientes derivan de otra obviedad: la gestión de todas las acciones aplicadas al edificio (restauración, estudios arqueológicos, y de cualquier otro tipo) estarán condicionadas por los intereses de Diego della Vale, durante 15 años.

The Turner Contemporary Gallery


Por Rebeca Valenciano

¿Se puede hablar hoy en día de los objetivos de un museo, de un modo casi transparente?  En el caso del museo Turner Contemporary Gallery, sí. En el 2011 fue inaugurado en la ciudad de Margate, condado de Kent, bajo la intención de impulsar el crecimiento económico de una de la zonas más golpeadas por la crisis en el Reino Unido. Y qué mejor manera de presentar dicho museo a la civilización, que con una retrospectiva de Turner, quien se inspiró en las costas de la ciudad de Margate, y quien se encargará de convertir el museo en el emblema estrella de la ciudad. Pero no será el único culpable, ya que la Tate Britain de Londres prometió a Victoria Pomery, directora del museo, realizar numerosos préstamos para que la retrospectiva de Turner cuente con al menos ochenta de sus trabajos. Finalmente, la retrospectiva contará con 76 acuarelas y 12 óleos, bajo el título de Turner and the Elements.El proyecto de la construcción del museo se inició en 2006 y fue diseñado por David Chipperfield. Por lo tanto, se han invertido cinco años y cerca de 20 millones de euros.
Pero si hablamos de beneficios, pasado un año desde su apertura, el museo Turner Contemporary Gallery ha beneficiado al condado de Kent en 16 millones de euros aproximadamente. Ha superado las 496000 visitas, más del triple de lo previsto, y ha generado 130 puestos de trabajo.


Los programas de aprendizaje que el museo ofrecía han llegado a alcanzar los 20000 participantes y se han contabilizado 35000 escolares de visita.
Objetivo cumplido. Margate resurge de sus cenizas. Sus costas inspiraron a Turner tanto como Turner ha inspirado a los precursores del museo. Victoria Pomery aseguró que traer una exposición de la obra de Turner era algo que llevaba esperando diez años. ¿Esperando la exposición o esperando los beneficios?
Ambos conceptos van de la mano en el mundo-mercado del arte. La balanza de Victoria Pomery está muy desequilibrada, pesando más la economía que el arte, habiendo sido este el que la ha levantado. Para una experta como Pomery, esto no ha sido más que uno de sus grandes proyectos y, por supuesto, de los más exitosos.
Nuevas y renovadoras esperanzas para Margate... Buen trabajo, Turner.

En San Lorenzo...












Uffizi, un museo peculiar.


Hemos pasado unos día en Italia cumpliendo deseos viejos: recorrer la Toscana con cierta amplitud y no demasiada profundidad: algo así como un visita de exploración en segundo grado. Las expectativas no han sido defraudadas.
Florencia sigue, como de costumbre, hermosa y amable como mujer generosa, aunque las autoridades italianas y ciertos “negociantes” hacen todo lo posible por embarrar la imagen. Por fortuna, la solución a ese inconveniente es simple: basta con mimetizarse y hacer lo que haría cualquier vecino del extrarradio florentino: tomarse las cosas con calma.
Tenía mucho interés en visitar de nuevo la Galleria degli Uffizi y a ello dediqué una mañana… Sí, ya sé que es poco, pero hubiera sido absurdo emplear más tiempo por las razones que esgrimiré a continuación.
A primera hora la gallería está en buenas condiciones para la contemplación y el disfrute estético, pero esa situación cambia radicalmente pasados unos minutos, porque las salas más interesantes enseguida se llenan de la beatería estética universal y, por supuesto, de los jóvenes estudiantes conducidos por sus circunspectos profesores que se mueven como si tuvieran claro su destino vital. Media hora después de la apertura de las puertas, las salas "más importantes" se parecen más a los vagones del metro en las horas punta que a las de un museo convencional. Y en esas condiciones sólo son relativamente confortables las salas con obras menos populares y el corredor de las estatuas. Allí es posible sentarse y contemplar el  desfile de turistas, entre los que destacan grupos compactos de japoneses y otros menos disciplinados de procedencia oriental.




¿Cómo resolver las aglomeraciones? Supongo que si es axioma indiscutible la ubicación actual, contemplar las obras de este museo en condiciones de confortabilidad estética será imposible por los siglos de los siglos. No hay sino echar un vistazo a las colas que se forman en la piazzale degli Uffizi, para entenderlo. No quiero ni imaginarme lo que sucederá en temporada alta.
Las autoridades italianas, enfrentadas a una situación tan contundente, parecen tenerlo claro. No conozco museo o galería en Occidente (incluyendo España) con instalaciones museísticas aparentes  más deficientes.  Y sin embargo, la gente no deja de acudir… Las cualidades trascendentes de los pintores renacentistas italianos atraen con demasiado vigor.
Antes de entrar imaginaba que los gestores del museo ya habrían encontrado algún sistema de protección que hubiera resuelto los inconvenientes de los paneles de protección que había visto años atrás… Ha sucedido lo contrario: cada vez son más numerosas las pinturas protegidas de un modo incompatible con la contemplación de la obra, porque los reflejos parásitos entorpecen la percepción visual.  Además, a esa penalidad aún debemos añadir otra declinada en la misma dirección: una muy deficiente iluminación que induce demasiados reflejos. 
Y para colmo, sus gestores no han conseguido resolver problemas tan elementales como la acción de los insectos xilófagos, que han engordado a costa de alguna especialmente mítica. 


  

Se siente la presencia de las reliquias divinas, pero es imposible contemplarlas mejor que en un buen libro.
Está prohibido hacer fotografías y, por consiguiente, es divertido observar el repertorio de argucias y triquiñuelas empleadas por quienes desean obtener un recuerdo de las reliquias; en ocasiones se dispara un flash y los escasos vigilantes se agitan como sabuesos perezosos, sin deseos de localizar al infractor, que esconde la cámara en el bolsillo rápidamente.  Apasionante.
Completan el aderezo museístico otras carencias de interés variable... Como la mala comunicación vertical, que se puede convertir en un suplicio para las personas de cierta edad, con problemas de movilidad. Existe un ascensor  de escasa capacidad que no siempre está bloqueado...  Las escaleras no siguen las actuales pautas ergonómicas y, en consecuencia, son incómodas y muy agresivas con los gemelos... Lo habitual en los edificios antiguos.
Para culminación de despropósitos, los aseos del sótano parecen tener problemas constructivos —acaso serios— en la gestión de las aguas fecales. O quizás sean los restos putrefactos de los Medicis... Sea como fuere, los efluvios aromáticos desvirtúan la sacralidad del lugar y proyectan importantes dosis de ironía al turista poco informado.


Sólo las tiendas cumplen plenamente la función para la que fueron diseñadas. En ellas se pueden comprar las bagatelas apetecibles por el turista medio y por los jóvenes que deben llevar algo a sus familiares en primer grado.

Están realizando obras en la zona oriental, donde ahora está la salida... Es posible que dentro de algunos meses, si lo consiente la actual crisis, la Galería presente menos carencias; pero conociendo el sentido práctico de los italianos y sabiendo que la gente no dejará de venir aunque la reciban a latigazos, no creo que cambien mucho las actuales penurias, porque la funcionalidad turística —su concepción como infraestructura turística— está a salvo. ¿A quién preocupan las servidumbres específicas de los museos... ?

martes, 24 de abril de 2012

Una campaña publicitaria de Jaffa Cakes

El cocinero Heston Blumenthal (chef del restaurante The Fat Duck) y Damien Hirst han creado conjuntamente una "obra de arte" —así la califican los medios— en un ascensor de Great Portland Street, (entre Regent's Park y Oxford Circus), cuyos paneles verticales han forrado con galletas de la mencionada marca, ordenadas geométricamente, según "forma aparente" comparable a ciertos diseños recientes de Hirst. Los visitantes pueden lamerlas bajo la supervisión de un higienista y varios colaboradores que sustituyen las "usadas".
Sugiero seguir tan genial idea y forrar los ascensores de El Corte Inglés de la calle Orense con sabanitas de queso El Caserío... ¡Del Caserío me fío!


Foto procedente de Alex Leo.

Los bancos se preocupan por el interés estético de los ciudadanos

El arte siempre ha estado cerca del poder; con frecuencia, con demasiada frecuencia, ha sido su servidor, su envoltorio cosmético, aunque esa función apareciera enmascarada con los oropeles de la espiritualidad o de categorías aún más difusas. Todos lo sabíamos y todos lo admítíamos como una obviedad natural, como la servidumbre de pavor que infunde el frío que, en contrapartida, conserva en la umbría alta el agua hasta el verano. Asumiéndolo, el Estado "moderno" cumplía hasta ahora una función reguladora, que substanciaba los componente socializadores sobre los que se sustenta la actual legislación de los países "civilizados": el arte tiene un componente "especial" (social) que limita la discrecionalidad asociada a la propiedad privada, al poder de los mercados. El Estado y sus órganos competentes (entre ellos, los museos) deben velar porque esa cualidad esté a salvo de los intereses particulares...
En ese contexto, a la vista de los movimientos liberalizadores de los últimos años, que se sentían con fuerza en los ambientes estéticos,  hasta parecía divertido observar a personajes como Damien Hirst practicando el juego de integrar esa relación entre lo divino y lo prosaico en el proceso creador; me consta que a ciertos sectores posmodernos y post-posmodernos hasta les parece que ello es digno de elogios encendidos. Sin embargo, acaso estemos jugando con fuego...


Sucedió el pasado 20 de abril. Recojo la información directamente  de la fuente original, sin quitar ni añadir nada:

La Fundación Banco Santander apuesta por  la educación en el Museo Reina Sofía y  apoyará su proyecto pedagógico con 1.750.000 euros durante los próximos cinco años. 

Así se ha anunciado esta mañana, en el transcurso de un encuentro con los periodistas, al que ha asistido el presidente de la Fundación Banco Santander,  Antonio Escámez; el presidente del Patronato del Museo Reina Sofía,  Guillermo de la Dehesa; el director del Museo,  Manuel Borja-Villel y el director de la Fundación; Borja Baselga.  
La Fundación Banco Santander y el Museo Reina Sofía han renovado recientemente el convenio de colaboración que desde el año 2000 une a ambas instituciones. Este año, además, se produce un incremento en el presupuesto que la Fundación destina de manera absolutamente desinteresada al área educativa, elevando su compromiso a cinco años en un proyecto a largo plazo y clara apuesta de futuro. 
El Museo Reina Sofía siempre ha agradecido la confianza depositada año tras año por parte de la Fundación en sus proyectos, pero es quizás en estos momentos que atravesamos, en que se requieren medios para seguir adelante y los presupuestos se ven menguados, cuando ese reconocimiento se incrementa, y más cuando el compromiso se circunscribe al ámbito universitario y educativo en general, en el que el propio Banco Santander y la Fundación han hecho un gran esfuerzo en los últimos años. 
La Fundación Banco Santander apoyará en los próximos cinco años toda la actividad del área de Educación y Mediación, además del Centro de Estudios del Museo, para convertirlo en uno de los más avanzados a nivel mundial.

Centro de Estudios
Una de las principales novedades es la apuesta de la Fundación Banco Santander por el Centro de Estudios, que canaliza la actividad de investigación y pensamiento en el  Museo. Desde él se busca la colaboración con la Universidad y las dinámicas de reflexión y debate sobre distintas áreas, (Colección, Exposiciones y Programas Públicos).  
En el Museo se imparten  tres másteres:  Máster Universitario en Historia del Arte Contemporáneo y Cultura Visual (Organizado por el Museo y la Universidad Autónoma  de Madrid, en colaboración con la Universidad Complutense Madrid);  Máster  Universitario en Prácticas Escénicas y Cultura Visual (organizado por el CENAH de la Universidad de Alcalá, en colaboración con el Museo Reina Sofía, La Casa Encendida, Matadero Madrid y British Council) y el  Magíster Universitario en Conservación y Restauración de Arte Contemporáneo (organizado por la Universidad Complutense de Madrid y el Museo Reina Sofía, en colaboración con Filmoteca Española, Universidad Politécnica de Madrid, Medialab-Prado Madrid y Laboral de Gijón) 
Por otra parte, gracias al apoyo de la Fundación Banco Santander, este año el Museo pondrá en marcha el Programa de Estudios Avanzados, de nueva creación, orientado hacia la alta investigación, los estudios interdisciplinarios y las nuevas metodologías. Tres líneas de fuerza guiarán el programa: el pensamiento crítico (filosofía y crítica de arte); el cuerpo (estudios de género y queer) y el espacio, o el análisis institucional (nuevas formas de institucionalidad). En este programa se encuadran dos series de seminarios:  Metrópolis. Crisis urbana, periferias e 
investigación militante, dirigido por el Observatorio Metropolitano de Madrid, y Somateca. Producción biopolítica, feminismos, prácticas queer y trans, dirigido por Beatriz Preciado.  
 En el  Programa de conferencias magistrales, se invita a un historiador, teórico, sociólogo, filósofo, artista, cineasta, arquitecto o profesional de reconocido prestigio para disertar sobre un tema. Se iniciaron el pasado mes de noviembre de 2011 con uno de los historiadores más influyentes de la actualidad, Timothy J. Clark, y en estos momentos se está cerrando la próxima intervención prevista para el próximo otoño con el filósofo francés Hubert Damisch.  

Educación/mediación
El Museo, gracias al empuje de la Fundación Banco Santander, ofrece un variado conjunto de propuestas dirigidas a un amplio abanico de públicos, desde el infantil y familiar, al joven y adulto, pasando por el profesorado y prestando particular atención a las necesidades especiales de los visitantes en general. Talleres infantiles, visitas para familias, actividades para jóvenes <18, cursos de formación, proyecciones de cine y vídeo, charlas, conciertos, publicaciones... son algunos de las iniciativas que se desarrollan en el Museo. Aproximadamente 100.000 personas (incluyendo público infantil y juvenil, familiar y profesorado) han disfrutado desde el año 2000 de los distintos proyectos de educación y mediación organizados por el Museo Reina Sofía con la colaboración Banco de Santander. 
En la actualidad se están realizando los talleres infantiles Si fuera un movimiento,  Ecos  y  ¿Te suena?, que vinculan la Colección con los lenguajes de la danza y la música, y las actividades para jóvenes Documentar y documentir.  
A niños y jóvenes también va dirigido el  taller de verano que tendrá  como eje la exposición  Rosemarie Trockel. Un cosmos.  Por otra parte la actividad  Equipo en abierto, diseñada por los jóvenes del Equipo del Museo, se desarrollará el próximo 16 de mayo, coincidiendo con la celebración del Día Internacional de los Museos.  
Este año se pondrá en marcha para los más jóvenes una nueva actividad consistente en la realización de visitas comentadas sobre exposiciones temporales; Se comenzará con la exposición Encuentros con los años 30, que se inaugura en octubre. 
Por otra parte, se está prestando atención especial a las sesiones de formación al profesorado en torno a los contenidos de la colección del Museo.  Hay que destacar también que una nueva actividad para familias explorará diversas obras de la Colección 3. 
Finalmente y en lo que se refiere a la  mediación de adultos, subrayar que en la actualidad se desarrollan tres recorridos temáticos por la Colección: El de Feminismo el dedicado al Teatro y el denominado Experiencia de vida/experiencia de espacio. Se ha creado también un nuevo itinerario temático La desaparición del autor, centrado en la colección 3 y, a partir del próximo mes de mayo, un nuevo relato de la colección: La revolución feminista, 1968-1982. En septiembre arranca el dedicado a Val del Omar.  Todas y cada una de estas experiencias están pensadas para posibilitar consultas, plantear interrogantes, promover debates, ofrecer claves interpretativas y estimular el establecimiento de vínculos con la experiencia vital del espectador.  
Madrid, 20 de abril de 2012

Según recogen "los medios", en el acto de presentación de la noticia, el director del Reina Sofía dijo:

«Es una muy buena noticia en estos tiempos que corren recibir 1.750.000 euros. Las épocas de crisis lo son de juicio, de escoger. La cultura de subvención se ha acabado, nos guste o no».

¿Cultura de subvenciones? ¿Dotar un museo para que funcione adecuadamente requiere subvenciones? Hasta ahora creía que pagábamos impuestos para que el Gobierno de la Nación ofreciera ciertos servicios de utilidad general, como la educación, la sanidad, la gestión cultural... los museos. Pero está claro que las cosas cambian con rapidez. No sé si la estulticia se ha convertido en referencia esencial o las palabras han perdido el sentido por mor del integrismo posmoderno, pero francamente, no me gustaría estar en la piel del señor Borja-Villael. Ha de ser difícil formar parte de un entramado cosmético que tiene por objeto humanizar la imagen del poder financiero a un "precio" tan bajo: para un banco, 350.000 € al año es el chocolate del loro; lo que "vale" un piso entregado para cancelar una hipoteca media. Lo dijo la vieja hurgamandera: "Hija, si has de ser puta. vete a Roma y cobra caro; no te vendas por cuatro perras o acabarás como las busconas rastrojeras, ramaleada por los suelos". A mi juicio, 350.000 euros anuales no dan para perder virtud tan alta y, menos aún, para alterar el sentido de las palabras.


Por enésima vez, leo cómo la propia entidad define la misión del MNCARS:

El programa del Museo Reina Sofía se basa en una redefinición de la función del museo alternativa a los modelos históricos de esta institución. Concebido como un lugar generador de espacios intersticiales de sociabilidad y discusión en la esfera pública, propone modelos de resistencia en una sociedad en la que priman el consumo y la mercancía y en la que la producción se ha fragmentado ocasionando tanto un mapa geopolítico inédito como nuevas clases sociales, relaciones y subjetividades. La creación de narraciones alternativas, de nuevas formas de intermediación y la formación de un espectador activo son las líneas de fuerza del Museo.
(...)
Desde el Museo se propone un concepto educativo que elimine jerarquías y muestre la facultad reactivadora de la cultura desde la convicción de la capacidad de cada uno de nosotros para redescubrir y redefinir el saber. La obra de arte constituye un territorio común para el artista y el espectador que facilita la relación con los demás y con un entorno que no percibimos como ajeno. Hace que nos veamos a la vez como sujetos y objetos de la percepción de los demás, creando espacios de sociabilidad nuevos y liberadores. Asimismo, el Museo se constituye como espacio de debate e investigación a través de seminarios y programas universitarios nacidos de la interrelación, no mediada ni jerarquizada, entre la educación y el resto de las actividades –exposiciones, colección, programas públicos– de este Museo.

Realmente, siento pena por ver cómo se han transformado cierto roles con el desarrollo del liberalismo. Y me pregunto si es posible conciliar estas pretensiones con los intereses de una de las instituciones financieras que más están haciendo por mantenernos en la miseria. Los museos de arte contemporáneo dejan de ser un "instrumento de utilidad educativa" para convertirse en un ornato al servicio del capital financiero.
Y sin embargo, en el proceso actual, el cambio tiene cierto sentido: lo que no recoge el Estado por conducto fiscal, revierte en beneficio social a través de los museos...  Como soy optimista, imagino que dentro de poco los bancos repartirán anualmente media docena de "becas" (no sería políticamente correcto decir "limosnas") entre los desempleados de larga duración.
Y como la gravedad del caso no da para epílogo jocoso, haré una confidencia al lector...
Hace años, cuando acudí a visitar el museo de Boadilla por primera vez, las recepcionistas me pasaron una encuesta, que respondí expresando juicios negativos sobre ciertos aspectos. Días después, recibí una llamada telefónica. Una empleada del banco deseaba contrastar los datos de la encuesta —eso dijo—, pero la conversación culminó en una pregunta sorprendente:

—¿Si no le ha gustado el museo, por qué vino a visitarlo?
True story.

lunes, 23 de abril de 2012

jueves, 12 de abril de 2012

Reivindicación del Buscón


Los  nostálgicos de los tres estados, se habrán conmovido de emociones puras y desinteresadas: en Cataluña —esa "región proclive a los escarceos separatistas"— ha renacido uno de los emblemas más señeros del orgullo patrio: la picaresca. Al menos, así se podría interpretar el "asunto Memetro" desde la marginalidad a los ambientes estéticos contemporáneos, desde la agudeza embotellada de quienes sólo conocen el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (o el MACBA) cuando aparecen en la tele las imágenes de alguna inauguración.
A finales del año 2011 la idea de David Proto, presentada en el apartado de "Projectes de Creació",  fue premiada por la Sala d'Art Jove de la Secretaría de Joventut de la Generalitat, con una dotación de 800 €. El tribunal que otorgó los premios estaba compuesto por:

"Daniel G. Andújar, artista visual i teòric de l’art, vicepresident primer de l’Associció d’Artistes Visual de Catalunya; Dora García, artista visual, Max Andrews i Maria Cánepa, membres de Latitudes, oficina de comissariat; Frederic Montornés, crític d’art i comissari independent, Javier Rodrigo, investigador i educador d’Art; Oriol Fontdevila, membre de l’equip gestor de la Sala d’Art Jove i Toni Reig, Director general de Joventut que actua com a  president del jurat."

La propuesta, de la que existe abundante información en Internet, ha causado furor entre los jóvenes más inquietos, por naturaleza, antitéticos a quienes creen que todos los que protestan son peligrosos terroristas. En consecuencia los "medios de información" han convertido la cuestión en asunto de primordial interés social. En La Vanguardia se han rasgado las vestiduras. No les faltan razones porque David Proto ya había ofrecido varias propuestas de cierto eco social, todas incómodas para el "buen sentido". La más relevante fue el "Ataque psíquico masivo: dejemos impotente al Papa. (Enmedio)", con ocasión de la visita del Papa a Barcelona. También en aquella ocasión los "medios de comunicación" dieron cuenta de la propuesta de modo particularmente tendencioso: la iniciativa correspondía a los "antisistema". Véase la página donde está documentada la acción y la tropelía "informativa".



"Memetro es una Asociación Cultural sin ánimo de lucro, formada en su mayoría por personas afectadas por el trastorno de la memoria conocido como Memetro.
Su nombre nace de la fusión de “Meme”, “me meto” y de la película  Memento (2000), del director Christopher Nolan ,en la que el protagonista Leonard es un investigador de una agencia de seguros cuya memoria está dañada de manera irreversiblepor un traumatismo y ha perdido la memoria reciente, es decir, los hechos cotidianos desaparecen de su mente en unos minutos.
Memetro es un tipo de trastorno de la memoria, durante el cuál el individuo es incapaz de recordar que, según la normativa vigente, hay que validar el título de transporte. Este trastorno puede deberse por la activación de un mecanismo de defensa de la persona, el cuál ocurre después de un evento traumatico casi siempre relacionado con la noticia de la subida abusiva de las tarifas, el mal funcionamiento del servicio, o bien cualquier malestar relacionado con la dificultad de movilidad de las personas.
El Memetro puede ser también espontáneo. En el caso del Memetro Transitorio Global (TGM por sus siglas en inglés), éste suele dura, aproximadamente, un máximo de 75 minutos, y a la larga suele derivar en congénito. Cada año aumentan los casos en usuarios de todas las edades, registrándose en el año 2010 una media de 136 multas diarias debidas al TGM sólo en la ciudad de Barcelona.
A día de hoy el Memetro no está reconocido por los organismos oficiales competentes. Esta situación dificulta la normalización y aceptación del trastorno en el tejido social."

David Proto empleó el dinero del premio concedido por la Generalitat para difundir la idea y para concretar las primaras posibilidades financieras de un proyecto que amenaza convertirse en una cefalea sumamente dolorosa para las autoridades de Madrid y Barcelona.
La inteligencia primaria e inquieta del Buscón, que no tendría cabida en una sociedad controlada por desalmados, corruptos, estúpidos y comisionistas, replica con colores vivos de picaresca creativa, por supuesto, post-postmoderna. Aunque el ministro del Interior, Herr Jorge Fernández Díaz, pretenda criminalizar la disidencia pasiva... o, incluso, la crítica de orientación estética, la vida es bella.

miércoles, 11 de abril de 2012

Los presupuestos del 2012


Gobernar, dicen, es priorizar. En asuntos de gestión cultural, el gobierno español  lo tiene claro:

  • 42,32 millones de euros  para el Reina Sofía: pierde un 14,6 %
  • 44,7 millones para el Museo del Prado: gana un 1,89 %

En tiempos de crisis no sé si es razonable que las dotaciones de ambos museos sean tan parecidas, conociendo la repercusión socioeconómica de ambos. Particularme debo alegrarme de esta "injusticia", pero desde esa situación deriva una circunstancia particularmente odiosa:  la conversión del Museo Nacional de Prado en una entidad recaudatoria.

martes, 10 de abril de 2012

Simiocracia

Javier Acedos me pasa este Book-trailer...

lunes, 9 de abril de 2012

El Tapiz de la Creación otra vez a la vista


Llevaba unos meses fuera, pero el pasado día 4 el Tapiz de la Creación regresaba a "su caixa" :



"El Tapiz de la Creación vuelve a la Catedral de Girona después de su restauración en el Centro de Restauración de Bienes Muebles (CRBMC) del Departamento de Cultura. El tapiz se presentará en un nuevo bastidor metálico, una vez ha sido realizado el estudio exhaustivo de la obra y han finalizado los tratamientos de limpieza y consolidación. El conseller de Cultura, Ferran Mascarell; el Obispo de Girona, Monseñor Francesc Pardo; el alcalde de Girona, Carles Puigdemont, y el director general de la Fundación ”la Caixa”, Jaime Lanaspa, han presentado hoy el regreso del tapiz a la catedral. Este proyecto se ha podido llevar a cabo gracias a la aportación de la Obra Social ”la Caixa”, que ha financiado los 136.000 euros de los trabajos de restauración del Tapiz de la Creación de Girona y el acondicionamiento de la sala donde se expone. Esta intervención está incluida en el programa Románico Abierto que impulsan conjuntamente la Obra Social ”la Caixa” y el Departamento de Cultura de la Generalitat con el objetivo de promover la conservación y restauración del patrimonio de Cataluña".
Se diría que en los asuntos culturales de Cataluña la Caixa ha sustituido al Estado...

Se supone que es obra del siglo XI, aunque no existen datos que desnaturalicen las hipótesis más o menos forzadas acerca de su fabricación. Se le relaciona iconográficamente con la miniatura mozárabe y con obras esquemáticas de naturaleza diversa, deudoras de los "mapas" de la Antigüedad.
Me interesa especialmente la representación del "Dies Solis", alusivo al domingo, al día consagrado al Señor, que en lo iconográfico nos recuerda la pervivencia de las tradiciones grecolatinas recuperadas en tiempos románicos. No sé si se podría hablar de cierto sincretismo en tiempos tan alejados de la caída de Roma Desde esa fórmula, que no es extraña en la pintura románica catalana, se abren opciones diferentes a las más aceptadas  para clasificar los relieves de Quintanilla de las Viñas en tiempos menos "visigodos" y más "románicos"...




Carmen Bastián


La pintura inacabada de Fortuny se puede ver en el MNAC desde febrero de 2010, después de haber sido adquirida por 300.000€. Representa a una jovencísima gitana que el pintor catalán conoció en un paseo por los alrededores de la Alhambra; fue realizada entre 1871 y 1872, cuando el maestro de Reus contaba poco más de 33 años. Desde lo más obvio, nace la asociación con Lolita, sin embargo, la historia de esta pintura no parece caminar por tan "turbios" derroteros, sobre todo, por la edad del pintor y por su situación familiar, según cuentan, ejemplarmente armónica.


La historia del encuentro y de los avatares posteriores de la joven, que contaba 14 años cuando conoció a Fortuny, fue novelada por José Castro Serrano, y publicada en La Ilustración Española y Americana (1875, 21). A continuación, un fragmento revelador de ese relato:

"Carmen desempeñaba ya su papel de modelo, no como quien sirve, sino como quien crea. Los puntos de vista que proyectaba su cuerpo y las emociones que partían de su semblante eran para su pobre razón destellos luminosos de un sentimiento artístico. Habíale comunicado esta vanidad el elogio perpetuo que de sus gracias se hacia dentro del estudio. Cuantos visitaban a Fortuny dividían sus plácemes entre las obras del pintor y las perfecciones de la gitana. Era ella, pues , alguna cosa de extraordinario, como el propio Fortuny.
Un día oyó a éste decir, delante de varios amigos, que para hacer una Venus se necesitaban cuatro o cinco mujeres hermosas : de ésta el torso, de aquélla los extremos, de esotra las manos y los pies, de estotra la cabeza: sólo de Carmen (añadió) podía hacerse por sí sola una estatua. ¿Qué mucho, por tanto, si la gitanilla llegó á considerarse una obra perfecta de la creación?
Su orgullo, sin embargo , no parecía orgullo de mujer, ni aspiraba, por lo visto, a exhibir sus dotes naturales con intención mundanal de ninguna especie: era un orgullo que picaba más alto, pues aunque partía de la materia, se remontaba al espíritu. Si ella no pintaba podía hacer pintores, y la gloria de éstos tanto habría de referirse a la pintura como a ella. Así es que en su obligación no manifestaba fatiga ni amaneramiento: trabajaba con la quietud como el artista con las manos; oía los requiebros como el artista los elogios; cambiaba de postura como el artista de colores: en una palabra, no era un modelo de alquiler, sino un modelo de inspiración. 
Sus aptitudes para desempeñar papeles diferentes eran semejantes a la de las actrices de teatro, sólo que en éstas a la disposición personal se une la enseñanza del oficio, mientras que en Carmen todo brotaba de su propia y libre naturaleza. Llevaba con soltura y aplomo los trajes que la ponían, por extraños que fuesen a su humilde origen: se colocaba con donaire en las posiciones que el pintor le indicaba, como si ya de antiguo las hubiera estudiado; reproducía un gesto, una sonrisa, un rasgo de dolor, cuántas veces lo demandaba la obra, y en suma, ella misma hubiera podido producir arte con sólo ponerse a tiro de un aparato fotográfico.
Carmen absorbía en el estudio de Fortuny no sólo el aire artístico que allí se respiraba, sino el ambiente moral y social de la noble familia y de la ilustrada concurrencia que a todas horas lo tenía poblado. Las más veces no alcanzaba a comprender la significación de las frases que oía; pero nunca dudó de que aquellos conceptos fueran dignos de quien aspirase a alguna cosa en el mundo, y de que imitándolo que veía y reteniendo lo que escuchaba, su trasformación era obra del tiempo. Por de pronto la esposa del pintor le servía de pauta para el arreglo de su persona y para la continencia de sus modales. La primera vista del tocador de una dama fue para Carmen una revelación, y sirva de prueba el afán con que se propuso imitarlo, si bien a poco de adquiridos varios efectos tuvo que suplicar a Fortuny que se los guardara en alguna pieza de la fonda. Los habitantes de la cueva, a lo que parece, no habían querido admitirlos en su compañía." 

¿Cómo interpretar una disposición tan anómala, entonces? Se ha relacionado esta obra con la Olympia de Manet, realizada casi diez años antes, como retrato retórico de Victorine Meurent (pintora y modelos). Seguramente por ello José Castro Serrano nos habla de una gitana de destino trágico y grandes pretensiones estéticas... También se podría pensar en "El origen del mundo" de Courbet (1866) y, desde ellas en un cierto influjo de Baudelaire, pero el texto de José Castro no parece sintonizar bien con esa interpretación sino con una relación estrictamente espiritual.
Además, la estructura compositiva otorga escasa relevancia a la gitana, según fórmula de orientación más pictórica que descriptiva; está mucho más cerca de Delacroix que de Courbet, Manet o cualquier otro pintor de voluntad naturalista.
Desde la falta de decoro (en el sentido de la moral imperante de aquellos años), se pueden formular varias hipótesis, todas de sesgo malicioso y no sólo de naturaleza erótica o sexual, porque si las colocamos junto a la valoración de José Castro Serrano, hasta podríamos interpretar la pintura de Fortuny como un ejercicio plástico declinado hacia la descripción etnográfica... Pura sutileza maliciosa. La primera: ¿José Castro vio el retrato recostado de Carmen Bastián?; ¿escribió "de oído"?. Otra: ¿la esposa del pintor le sirvió de pauta para el arreglo de su persona?... Siga el lector por donde estime conveniente u oportuno.

Según el relato de Castro, cuando Fortuny marchó a Roma, Carmen viajó a Madrid y allí se relacionó con un pintor inglés; hasta la capital llegó un hermano de la joven, que la dio una paliza brutal... para "vengar" la honra familiar.
"He hecho lo que debía; esta que veis tendida en el suelo es mi hermana. Mátenme ahora, que yo he vengado mi honra y la de mi familia."
Se repuso de las heridas, pero abandonada por todos, Carmen se habría suicidado arrojándose al estanque del Retiro...
Los historiadores serios dicen que no existen datos para contrastar la versión del escritor granadino. Me temo que será difícil encontrarlos porque del contexto fluyen efluvios pasionales y en el mundo del arte sólo hay espacio para las motivaciones espirituales.

Sant Pere de Pals




Pals es un hermoso pueblo de calles tortuosas y connotaciones medievales, bien cuidado, cuyos naturales ofrecen al visitante esa amabilidad que matiza en positivo el carácter catalán. En el pueblo proliferan las construcciones de piedra; entre ellas destacan unas pocas más antiguas que el resto y entre estas últimas está la iglesia de Sant Pere.
Es una iglesia ecléctica, que acaso fuera construida  a principios del siglo XIII sobre otra anterior.  Pero hubo de ser reconstruida durante el siglo XV y aún en el XVIII le añadieron una buhardilla. Para completar tan encomiable tradición —de albarda sobre albarda—, en la actualidad han dispuesto en su interior un expendedora de cirios, que ofrece paradigma de compromiso con la modernidad y matiza en tono high-tech la construcción antigua... Es más barato que contratar a Norman Foster o a Richard Rogers y proporciona el tono de modernidad que distingue a la iglesia catalana y a sus prelados.


No sé si encaja bien con la Ley del Patrimonio Histórico Español, pero como la Iglesia tiene bula en esos asuntos... Queda divertido.

domingo, 8 de abril de 2012

El museo del claustro de Sant Domènec en Peralada.


Creía que ciertas carencias en la gestión cultural no se apreciaban en Cataluña; lo creía hasta que durante el viaje anterior, por Año Nuevo, dimos con el abandono de ciertos lugares de Tarragona...  Durante los días pasados, dimos un paseo por esas carreteras de velocidad obligada, en  las proximidades de la Costa Brava. Resultado: creció el inventario de anomalías.
Por indicaciones de un empleado turístico de Castellón  de Ampurias, dimos con nuestros huesos en Peralada. La población, de ambiente grato pero escasamente volcada hacia el visitante,  cuenta con un castillo-casino de connotaciones republicanas, varias construcciones religiosas y un peculiar museo.
Llegamos con el tiempo justo para recorrer las calles del pueblo  y visitar el museo. Cobran 3 € por entrar a ver un montaje excesivamente "pedagógico" —muy poco atractivo— con intrusiones de adoctrinamiento nacionalista y los restos del convento arruinado desde, al menos, el siglo XIX; sólo queda la reconstrucción geometrizada de las arquerías del claustro con una colección de capiteles de concepción sumaria; unos con esculturas de bulto y otros, con formas geometrizadas. Estos últimos me hicieron pensar en los capiteles de Suso (San Millán de la Cogolla)


En ellos reside lo más interesante de un conjunto que acaso hubiera merecido un tratamiento menos "conceptual". Ofrecer como "claustro" unos restos arquitectónicos tan desvinculados de su función original sólo tiene sentido para ilustrar el pensamiento de quienes lo "restauraron", si es que se puede emplear este término sin que se desmayen los restauradores ortodoxos.
Naturalmente, con la excepción de la persona que lo vigilaba, el museo estaba vacío; seguramente lo emplean para torturar a los alumnos de los colegios de las inmediaciones en tiempo lectivo o, incluso, para justificar un día de asueto.




sábado, 7 de abril de 2012

El mundo al revés. Goya en La Caixa


El otro día, por la noche, el presentador de una cadena de televisión catalana entrevistaba a Alejandro Nieto, que presentaba su libro, El desgobierno de lo público. Quien fuera Presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (y Catedrático de Derecho) certifica que nuestro sistema político ha desembocado en una situación esperpéntica, dominada exclusivamente por el ánimo de lucro de ciertos sectores de la alta burguesía española. No hay gobierno sino desgobierno...
No he leído el libro de Alejandro Nieto pero desde mi punto de vista, las cosas están muy claras desde hace mucho tiempo. El mismo día, por la mañana, habíamos visitado la exposición dedicada a Goya en la sede de CaixaForum en Barcelona; esa exposición que nació en un acuerdo-alquiler con el Museo del Prado de 2,5 millones de euros. Las autoridades culturales se preocupan más por obtener liquidez que por ofrecer servicios culturales a los ciudadanos y, en contrapartida, las entidades financieras gastan sus recursos en ofrecer a los ciudadanos exposiciones como la que los barceloneses pueden ver sin pagar nada —¡no pagan ni los jubilados nacidos en Madrid!— en la vieja fábrica textil de Puig i Cadafalch, quintaesencia del nacionalismo arquitectónico y estético catalán.

Del mismo modo, mientras en Estado recorta servicios sociales para cumplir el "objetivo de déficit", la Obra Social la Caixa,  activa mecanismos para luchar contra la pobreza infantil en el ambiente social más cercano:

"L'EspaiSolidari vol comptar amb la teva collaboració en la campanya "Donatius per a la pobresa infantil" de CaixaProinfància, que s'adreça a ajudar nens i adolescents de families en situació de pobresa o vulnerabilitar social."
"1 de cada 4 nens a Espanya viu en risc de pobresa"

¿Una campaña para luchar contra la pobreza infantil en España? ¿¡En España!? ¿Incluyendo Cataluña? ¿Las entidades financieras deben liderar la lucha contra la pobreza infantil? ¿Nos estamos volviendo locos o gilipollas? El Estado pierde terreno en la gestión de lo cultural y lo social, y lo ganan las entidades financieras y la Iglesia, precisamente las organizaciones que más dificultades han puesto y siguen poniendo al desarrollo cultural y social.
En lo cultural el desgobierno es tan absoluto como el que ofreció Luis XVI a los Estados Generales en 1789... Es difícil ser optimista porque a los políticos que crean el ambiente insoportable sólo se les ocurren sandeces y perseguir a quienes se oponen a sus medidas.


¿La exposición de Goya? Como es habitual, los gestores de La Caixa han compuesto un magnífico cesto con pocos mimbres. Con mucha obra sobre papel y unas cuantas pinturas (La maja vestida, el Retrato de Jovellanos, varios cartones para tapices y poco más) "Goya. Luces y sombras" ofrece una visión  del pintor aragonés poco innovadora y nada atenta a las "dudas" actuales, demasiado supeditada a lo que se dice en los ambientes no especializados. La instalación desarrolla un discurso articulado transversalmente en varios aspectos más o menos forzados, que en todo caso harán las delicias de los diletantes menos exigentes y la beatería estética; los demás acaso se sientan algo decepcionados porque el momento, definido por varias indicaciones de los especialistas, habría sido idóneo para cuestionar algunas de las excelencias forzadas desde la mitificación de un Goya demasiado reelaborado. Leyendo algunos textos recordaba el juicio vehemente y radical de Nikos Hadjinicolau sobre la estética tardofranquista. En una exposición organizada por la Caixa hubiera sido inconcebible un "estilo" menos contemporizador, aunque no falten ciertas concesiones a la clientela. Me ha hecho especial gracia, en ese sentido, el texto ofrecido en un panel con el titulado "Feria de desgracias. Visión crítica de la Tauromaquia":

"La tercera de las series de estampas de Goya es la Tauromaquia, cuya primera edición fue publicada y puesta a la venta en 1816. El proyecto resultó un rotundo fracaso comercial, pues nadie parecía dispuesto a comprar unas imágenes de indudable belleza y complejidad formal y técnica, pero también de evidente violencia, en las que el artista dejó a un lado los aspectos más pintorescos y amables de la fiesta.
Aficionado a las corridas de toros, como tantos en su tiempo, de lo que dio prueba a través de un conjunto de pinturas sobre hojalata y de algunos testimonios escritos a su amigo Martín Zapater, esta serie de estampas, sin embargo, plantea numerosas dudas sobre los verdaderos sentimientos hacia la tauromaquia del Goya de los años posteriores a la Guerra de la Independencia. En cada una de las composiciones de la Tauromaquia es posible advertir una expresión de la violencia y de la tragedia que las sitúan en el ámbito crítico y estético de los Desastres de la guerra, con los que coinciden cronológicamente. Lejos de ser una narración gráfica de de carácter descriptivo del pasado y presente de la tauromaquia, un atento análisis de las estampas las revela como una expresión más de la violencia consustancial al ser humano y una manifestación del enfrentamiento irracional que aboca al hombre a la muerte".



¿Una expresión más de la violencia consustancial al ser humano y una manifestación del enfrentamiento irracional que aboca al hombre a la muerte?  Será divertido comprobar si mantienen el mismo texto cuando la exposición se ofrezca en otra ciudad, donde esté más arraigado ese espectáculo anacrónico que algunos llaman "fiesta nacional".
En todo caso, la exposición, concebida según los criterios divulgativos habituales en otros eventos, ha movilizado el entusiasmo de los barceloneses, que se agolpan a la entrada... Los aficionados al asunto estético con residencia mesetaria acaso debieran acercarse a Barcelona porque no creo que sea posible contemplar esta exposición en otra ciudad. Y además, la oferta de la entidad financiera se completa con una muestra fotográfica muy estimable de Pedro Madueño, otra muy divertida de David Bestué y Marc Vives y la de Delacroix, que vimos en Madrid tiempo atrás.