lunes, 3 de febrero de 2014

A la búsqueda del arte perdido

Al leer la noticia difundida hace unos días, recordé aquella anécdota recogida por C. de Barañano para justificar la concentración de inversiones públicas en arte "relevante" (proyecto Tindaya) en lugar de hacerlo sobre aquel otro que no interesa ni a sus autores. Así lo recogía La Vanguardia:

"El Ayuntamiento de Madrid ha reconocido que está tratando de localizar 198 piezas que figuran en el inventario de su patrimonio pero que están extraviadas. La lista de 'objetos perdidos' que se inició hace ya más de 20 años, incluye óleos, litografías, esculturas, cerámicas, relojes y alfombras, ninguno de un gran valor.
Así lo ha reconocido el delegado madrileño de las Artes, Deportes y Turismo, Pedro Corral, que ha indicado en el Pleno del Ayuntamiento que esos 198 bienes "pendientes de comprobación" son menos del 3% de los cerca de 6.700 catalogados como bienes de interés artístico que no pertenecen a las colecciones museísticas del consistorio.
(...)"

Obra de Antonio de Felipe "perdida"

Me tranquiliza saber que sólo es el 3 % de las obras atesoradas por el Ayuntamiento.Teniendo en cuenta los datos ofrecidos por las diferentes "contabilidades" políticas, hasta parece un cuantía razonable. Alegrémonos relajadamente tomando un café con leche en la Plaza Mayor, puesto que está localizado el 97 % del patrimonio estético municipal.
Seguro que a un ayuntamiento privatizado no se le escapaba ni el 3 %...

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