martes, 18 de febrero de 2014

El fiasco de los Reconocimientos del Arte Contemporáneo 2013 culmina en la dimisión de su organizador

Así lo explicaba elconfidencial:

"(...) Cereceda el sábado argumentó el fracaso debido a la sexualidad de la presentadora, Topacio Fresh, un transexual que ha “incomodado a la sociedad hipócrita, pacata y mojigata en la que vivimos”. El historiador del arte se quejaba de que la crítica contra la banalidad y el espectáculo se escondía una represión “homófoba”. “Topacio es, sin embargo, una verdadera mujer. Así está oficialmente registrada en el registro civil español. Pero los valores que ella encarna resultan conflictivos y problemáticos, tanto para los hombres como para las mujeres”, continuaba.  
El vicepresidente del IAC, Daniel Castillejo, director del ARTIUM, reconocía que la junta directiva de la asociación había tomado la decisión de corregir la situación con rapidez. La decepción fue tan grande tras la gala que algunos socios dudaban de seguir vinculados al grupo. “Fue bastante demencial, me quedé espeluznado”, reconoce Castillejo a este periódico."

Para completar el panorama, Rocío de la Villa en el blog arteyculturavisual,  ha publicado una crónica-justificación, que enfatiza lo más brillante del certamen y coloca sobre las exclusivas espaldas de Miguel Cereceda los méritos del fracaso:

"La comunidad artística ha salido reforzada de la primera edición de los premios Reconocimientos del Arte Contemporáneo, celebrados ayer 14 de febrero en el Museo Reina Sofía de Madrid. Antes de “la gala” se mascaba la tensión en el aire. No solo porque se tratara de la primera vez. Justo el día anterior saltaba desde elconfidencial.es a las redes sociales un artículo donde se ridiculizaba la ingenuidad en las ambiciones de Miguel Cereceda, presidente del Instituto de Arte Contemporáneo y motor de la organización del evento, al tiempo que se vertían las declaraciones de Valentín Roma, que había rechazado el premio al mejor proyecto curatorial de 2013 por no estar de acuerdo con el formato de “la gala”: “No somos espectáculo, ni industria cultural”, vino a decir.
Sin embargo, para demostrar que, a pesar de estar de acuerdo con Roma, la comunidad del arte contemporáneo sí necesita sentirse unida y defender y afirmar el espacio irrenunciable de la creación, la reflexión y la crítica y de la cultura en general en España, el Auditorio 400 se llenó hasta los topes con representantes de todas las especializaciones profesionales procedentes de toda la geografía española, que soportamos con estoicismo todo lo que le sobraba a “la gala” organizada por Cereceda, desoyendo los consejos de su Junta Directiva y prácticamente apartando y ocultando información hasta el último momento a las otras dos organizaciones que se habían sumado a estos Reconocimientos: MAV Mujeres en las Artes Visuales -ya con tres ediciones de premios propios a sus espaldas- y la nueva asociación de coleccionistas 9915. Como reconoció después, ya en la copa, el propio Cereceda: “para el año que viene, nada de tonterías”."

¿La comunidad del arte contemporáneo necesita sentirse unida y defender y afirmar el espacio irrenunciable de la creación, la reflexión y la crítica y de la cultura en general en España? ¡Endogamia y cierra España!

En todo caso, si el objetivo del acto era la "visualización del mundo del arte contemporáneo", no han podido salir las cosas peor, puesto que, de momento y con la excepción de elconfidencial, los medios no se han hecho eco ni de un espectáculo que, según cuentan, podría haber proporcionado demasiados argumentos jocosos a los sectores reaccionarios. A lo mejor se trataba de eso...

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