sábado, 24 de enero de 2015

La barba de Tutankamón

Por Mily

Según fuentes periodísticas, la máscara de Oro de Tutankamón sufrió daños irreparables el pasado mes de Octubre. No queda claro si fue durante una labor de limpieza de la máscara o si fue un empleado del Cairo al cambiar una bombilla de la vitrina, pero el caso es que se desprendió la barba de la máscara y se pegó con un pegamento industrial inadecuado en vez de llevarla a restaurar. Además, se intentó rascar supuestamente la capa sobrante de pegamento produciendo daños en la máscara.
El director general del Museo Arqueológico de El Cairo, Mahmud al Halwagi, declaró a "Ahram online" que desde que el asumió el mando del museo el pasado octubre la máscara sigue en perfecto estado. Es más, afirma que la barba se encuentra en su posición original desde que fuese descubierta en la tumba de Tutankamón en 1922.
El ministro de antigüedades, Mamdouth Eldamaty, también ha desmentido este suceso afirmando "El rostro de la máscara tiene un agujero en la barbilla, donde entra el pasador de la barba. Para mantener la barba en su lugar fuertemente se usa un material de conservación que se retira después del secado, y eso fue lo que sucedió el año pasado durante la restauración periódica llevada a cabo en la máscara".
Pero lo cierto es que entre la barba y la barbilla de la máscara de Tutankamón se puede ver claramente una capa de pegamento.

Foto tomada de ABC
Esto sólo lo puedo definir como un acto demencial. Aunque es cierto que no es la primera vez que pasa, no hay que irse muy lejos para ver un acto como éste. Mientras no haya una conciencia  dentro del mundo del arte seguirán pasando cosas como la barba de Tutankamón, el Ecce Homo o el retablo de la Iglesia de San Xoán de Alto, más allá de la voluntad con la que se hagan algunas de estas atrocidades.

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