viernes, 14 de diciembre de 2012

El "museoide" de la catedral de la Almudena


Lo tenía en la agenda desde hace tiempo, pero me vencían los recelos y un día por otro, fueron pasando los meses...  Esta mañana andábamos por la plaza de Oriente y., como empezaba a llover, nos decidimos.
Con estrategia afín a la del Museo del Prado, cobran 6 € con carácter general; o "tan sólo" 4 si el visitante acredita ser vecino de Madrid, jubilado, estudiante, discapacitado, parado o miembro de familia numerosa; sólo están eximidos del pago los "sacerdotes, religiosos, religiosas y seminaristas", por supuesto, "presentando documento acreditativo". Y, siguiendo el magisterio del señor Zugaza, está prohibido tomar fotos y grabar vídeos —seguramente por evitar inconvenientes espirituales—. Acaso fuera casualidad, pero quien nos entregó la entrada lo dijo con tono imperativo cuando ya habíamos pagado.

En la web ofrecen "material didáctico" para niños y jóvenes que, en realidad, es de adoctrinamiento, en consonancia con los objetivos expuestos en la página oficial:

"El Museo de la Catedral de la Almudena de Madrid tiene como misión conservar, exhibir, investigar y comunicar los testimonios tangibles e intangibles de la historia de la diócesis de Madrid. La visita muestra a los Patronos de Madrid: La Virgen de la Almudena y San Isidro Labrador, y un recorrido por la vida de la Iglesia a través de los siete sacramentos. Con el fin de que cada uno descubra, reflexione y construya valores de fe, historia y unión con la Iglesia de Madrid, su Catedral y su Patrona, a partir de su propia experiencia".
(...)
Objetivos:

  • Ser el eje mediador de comunicación permanente entre el museo y los diferentes públicos, tanto internos como externos para ayudarlos a entender y disfrutar el museo.
  • Promover una gestión integral del espacio museístico que asegure el cumplimiento de de la misión para la que fue creado.
  • Realizar actividades educativas y catequéticas que contribuyan a preservar la herencia cultural.
  • Consecución de recursos humanos y financieros para el desarrollo cultural.
  • Investigación, catalogación y difusión del patrimonio documental eclesiástico de la Catedral de Madrid.
  • Dar a conocer los objetos litúrgicos, con la explicación de su origen histórico y su evolución en el tiempo hasta los modelos actuales. Su valor y significado del rito, tanto antiguo como moderno.

El Museo es lo que cabía imaginar. En unos pocos metros cuadrados y mediante una instalación aparatosa pero manifiestamente mejorable (me ha parecido detectar "anomalías en la climatización y en la iluminación), se ofrecen varios objetos de calidad estética poco relevante, una reducida colección de preseas (para lo que cabía imaginar en la catedral de Madrid) y, sobre todo, un cuidado montaje "evangelizador".
Existen ascensores de uso restringido, que es posible emplear "si es necesario", indicándoselo al vigilante, porque se activan mediante llavín.
Lo más interesante: las vitas desde la "cúpula".


Después de visitarlo y de constatar su alejamiento de las expectativas que cualquier persona no creyente espera de un museo, me pregunto cómo es "Miembro Oficial del ICOM España", según reza en la página de inicio de la web. Aunque la práctica museística esté ahora mismo a debate, el ICOM ofrece una definición escasamente congruente con los objetivos propagandísticos de esta institución:

"Hoy, conforme a los estatutos del ICOM adoptados durante la 22ª Conferencia general de Viena (Austria) en 2007:
“Un museo es una institución permanente, sin fines de lucro, al servicio de la sociedad y abierta al público, que adquiere, conserva, estudia, expone y difunde el patrimonio material e inmaterial de la humanidad con fines de estudio, educación y recreo.”

Educación y adoctrinamiento son asuntos muy diferentes si no antagónicos, aunque en la legislación española actual y en la de los países islámicos se consideren vinculadas estrechamente.
También me pregunto por qué exponen obras pertenecientes al Patrimonio Nacional... y si el "museo de la catedral de la Almudena" disfrutará de más privilegios o "contraprestaciones"... concedidos por las autoridades del Estado al amparo de su naturaleza homologada por el ICOM España.
Entiendo que sus gestores deberían indicar a la puerta su condición catequética; de ese modo evitarían que el visitante no católico se sintiera, cuando menos, fuera de lugar.

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