lunes, 3 de diciembre de 2012

La Battaglia di Anghiari: La Tavola Doria



Las autoridades italianas han resuelto el problema "forzado" en el Palacio Viejo, de un modo sorprendente. Ya no será necesario estudiar los restos de lo poco o mucho que Leonardo pintara en el Salón de los Quinientos, para documentar esa parte de su producción. La policía ha recuperado una copia antigua que había permanecido en el mercado irregular hasta hace poco: "el panel Doria". La pintura fue robada en Nápoles, de donde pasó a manos de un anticuario suizo; estuvo en Alemania, más tarde en Nueva York... Tokio. Al parecer, las autoridades italianas han llegado a un acuerdo con las japonesas para que la obra permanezca en Uffizi durante 2013; de allí regresará al Museo de Arte Fuji, donde se podrá contemplar durante cuatro años, antes de su instalación definitiva en el museo florentino.
Las circunstancias ofrecen una salida "de compromiso" a la situación colapsada de la superespectacular iniciativa de Maurizio Saracini, avalada, entre otros, por el ayuntamiento florentino y por una importante editora, para documentar los restos de la obra en el trasdós de la pared "decorada" Vasari. Según Louis Godart, que recientemente ha dado una conferencia en la Accademia dei Lincei ('Sulle tracce di Leonardo da Vinci e della battaglia di Anghiari'), Leonardo fracasó al intentar recuperar la técnica greco-latina de la encáustica y abandonó el proyecto enseguida. Dicho de modo más tajante: los costosos trabajos realizados en el Palazzo Vecchio, que ya se habían paralizado, no tenían sentido.
En definitiva, si deseamos conocer el planteamiento estético de Leonardo para la Batalla de Anghiari, deberemos recurrir al panel Doria o, incluso, a la reinterpretación de Rubens, que aún no participaba de los criterios de copia actuales...



Así están las cosas... de momento

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