lunes, 9 de enero de 2012

LA IMPORTANCIA DE LLAMARSE FORQUÉ

Por Jon Iparraguirre Martínez

En el diario nacional EL PAÍS aparecía el pasado sábado 24 de diciembre una pequeña entrevista a la hija de la actriz Verónica Forqué y el director de cine Manuel Iborra, María Forqué (no pasa desapercibido el hecho de que se haya puesto el apellido materno en primer lugar, que curioso) estudiante de tercero de Bellas Artes en la Complutense, por si alguien no se había enterado aún.
Sin ninguna consideración para con su madre, titulaban la entrevista como La hija del anticristo, pues así fue como denominó a la susodicha el performer Luzio Vega al conocerla, en una fiesta de una revista de moda.
Sobre su obra apenas dedican una frase en todo el artículo, definiéndola como “redefinición pos-punk de Egon Schiele” y desde luego no aparecen imágenes de esta. Pero, ¿a quién le importa su obra? 


No quiero que este escrito se entienda como un ataque hacia su persona o su obra, pues no conozco ninguna de las dos. Tan sólo me gustaría resaltar lo elocuente del artículo, sobre una artista plástica en alza, pero en el que prácticamente no se habla de su obra. Ella misma se muestra muy consciente de sus circunstancias y reconoce que “todo lo que me ofrecen es por ser hija de, sé cómo se mueve esto”.
Desde luego, esto no constituye ninguna novedad, sin embargo uno podría preguntarse “¿para qué estudiar Bellas Artes?”. María parece tenerlo claro: “voy a la facultad, no a clase”.

7 comentarios:

  1. No sabía que esta chica era hija de personajes públicos. Por lo que leo, debería dejar de matricularse en asignaturas de las que luego reniega y empezar a moverse con esa gente que le ofrece proyectos.
    Ya tiene resuelto el primer paso que tanto nos cuesta a la mayoría, que lo aproveche

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  2. De mi parte que le diga a su madre si no le da vergüenza el doblaje que hizo en 'El Resplandor'. Y que no sólo lo pienso yo. Ahí lo dejo.

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  3. Me parece muy destacable esto del subtítulo "En lugar del talento actoral de su madre, Verónica Forqué, o la entrega al cine de su padre, Manuel Iborra, su apuesta de futuro pasa por el arte." O sease, quien quiera que ha escrito la entrevista tiene bien claro que en el cine no hay arte.
    Y mucho más me impacta la siguiente frase del mismo, en el que no habla de su obra sino de la imagen que lleva ella de "entres siniestra y punk". Así que ya sabéis chicas, a raparos media cabeza, ir de oscuro y ya si podéis tened algún tipo de relación con un famoso.

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  4. Lo que está claro es que puedes ser muy bueno en lo que haces, y quizás nadie lo valore nunca, que nadie te llegue a conocer. En cambio basta ser "novi@ de", "hij@ de" o simiar para estar en boca de todos. Luego ya si de verdad tienes talento y contactos que te hagan damoso... volilá!!

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  5. Hay que buscar pareja con pedigree,en bbaa ya tenemos a esta fichada,A VER QUIEN SE LA LLEVA PRIMERO!

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  6. Yo no entiendo como la gente puede hablar sin conocer a esta muchacha y simplemente por una apariencia, que yo respeto, pero que obviamente a la mayoria de la gente le cuesta entender o aceptar. Lo que he conocido de su arte me ha dejado impresionada y solo espero que siga adelante haciendo lo que le plazca sin pensar en lo que los demás juzgan injustamente de ella. Desde aqui quiero darle la enhorabuena por su aparicion en la última exposicion de Bruce LaBruce en la Fresh Gallery. En resumen, estoy convencida de que en el mundo hace falta más gente como ella independiente de donde provenga porque artista se nace y no se hace y esta Muchacha es ARTISTA con mayuscula y por sus propios méritos.

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  7. A mí no termina de convencerme lo que esta chica quiere contar al mundo...
    Me gustaría aportar un par de cosas a todo este debate. Antes que nada, me gustaría que se comprendiese que escribo desde el respeto (lo cual no quita que evite cierta línea crítica a mis comentarios).
    Para empezar, eso de que va a la facultad pero no acude a las clases me parece un comentario que no viene a cuento (a no ser que pretenda con ello construirse una imagen de "enfant terrible" pasada un tanto de moda). Por desgracia, no todos procedemos de un apellido tan sonoro ni tenemos la fortuna de que hablen de nosotros los periódicos.
    Para concluir, echo de menos cierta humildad en una chica que, como quien dice, acaba de empezar en esto. Seguramente no sea culpa de ella sino de quienes se han encargado de ponerla donde está.

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